«Quiero poner en valor su compromiso con los compañeros, el equipo, el club, los aficionados… Es muy importante poner en valor su gran esfuerzo». Con estas palabras, Álvaro Arbeloa reconocía algo que se ve a simple vista: Kylian Mbappé está jugando al límite físico. El delantero francés sufre desde el día 7 de diciembre unas constantes molestias en la rodilla izquierda que le lastran y duelen en cada partido y entrenamiento, como se pudo ver en la mañana del martes en la ciudad deportiva de Valdebebas. Son ya casi tres meses, y este miércoles ante el Benfica hay dudas sobre si volverá a forzar su cuerpo para tratar de ayudar al Madrid en un partido decisivo para el devenir de la temporada madridista.
Mbappé será duda hasta última hora a la espera de las sensaciones que tenga durante todo el día. Una situación que se ha repetido durante los últimos meses. Se lesionó contra el Celta, no jugó contra el Manchester City en aquel duelo clave en la continuidad de Xabi Alonso y enlazó después tres partidos seguidos y completos para alcanzar el récord de goles en año natural de Cristiano Ronaldo. Después, un parón de dos semanas, ausencias contra el Betis en Liga y ante el Atlético de Madrid en la Supercopa de España y viaje fugaz a Arabia para disputar 15 minutos en la final contra el Barcelona. No estuvo en el desastre de Albacete y tras eso sumó seis partidos consecutivos disputando 90 minutos antes de descansar, de nuevo con molestias, ante la Real Sociedad.
Mbappé ha sido el todo y la nada estas semanas. O ha jugado los partidos completos o se ha quedado en el banquillo o en la grada. No ha habido punto medio, dosificación o mantenimiento. Nada.
Tras perderse el duelo de Albacete, voló durante seis partidos seguidos anotando nueve goles en esos seis encuentros, con dobletes ante Mónaco, Villarreal y Benfica.
«Le necesitamos», repiten en Valdebebas, donde hay dudas de qué hacer con él. Hay voces que piden que pare durante un par de semanas, pero otras admiten la urgencia de la temporada. El galo, mientras, acumula dos encuentros, ante Benfica y Osasuna, sin marcar y mostrándose muy lejos de su mejor nivel. Y tiene el Mundial en el horizonte.
Arbeloa anunció en la rueda de prensa que «está preparado para jugar mañana, es lo más importante», pero a media tarde, sin entrenamiento de por medio entre la comparecencia y la noticia, el medio francés L’Equipe anunciaba que el futbolista estaba descartado. Entre medias, el Madrid, que todavía no ha dado la convocatoria y que espera a las sensaciones del galo.




