San Marino logró la primera victoria de su historia en partido oficial al derrotar este jueves a Liechtenstein (1-0), poniéndose de paso líder del grupo D1 de la Liga de las Naciones.
San Marino, en el puesto 210 (y último) del ranking FIFA, sólo contaba hasta el presente con una victoria, en partido amistoso, lograda hace 20 años contra… Liechtenstein, 199º.
Sus jugadores pusieron fin a esta sequía ante su público en el estadio Nacional de San Marino.
El seleccionador Roberto Cevoli, que estrenó su cargo en marzo, cuenta ahora con un balance de una victoria, un empate y tres derrotas.
La UEFA calificó este triunfo en su página de internet de “noche histórica” para la federación de este principado enclavado en el interior de Italia y con una población de 34.000 habitantes, mientras que su rival vencido cuenta con apenas 5.000 habitantes más.
San Marino comanda la clasificación del grupo D1, que completa Gibraltar, que se medirá con Liechtenstein el domingo.
Ingeniero industrial y asesor financiero, Juan Antonio Samaranch Salisachs (Barcelona, 1959) es uno de los siete candidatos a presidir el Comité Olímpico Internacional (COI). El relevo de Thomas Bach, de quien es vicepresidente, se conocerá en la asamblea que va a celebrarse en Grecia del 18 al 21 de marzo de 2025. Competirá con: Sebastian Coe, Kirsty Coventry, Johan Eliasch, Feisal Al Hussein, David Lappartient y Morinori Watanabe. Samaranch atiende a este periódico en conversación telefónica.
¿Cuáles son los ejes de su candidatura?
Estamos en un mundo polarizado, que acepta poco la diferencia. El movimiento olímpico vive de poder demostrar que hay otro mundo posible, otra manera de hacer las cosas. Las líneas de trabajo deben basarse en construir un nuevo paradigma de desarrollo empresarial dentro del mundo del olimpismo para poder mantener la financiación del deporte mundial. Tenemos que potenciar el mundo olímpico en un momento en el que la tecnología y la transformación digital están abriendo grandes oportunidades, pero también grandes riesgos. Tenemos que estar muy atentos en todos esos frentes, en el de los valores, en la generación de recursos y, lo más importante, mantener la relevancia de los Juegos Olímpicos, acercándolos a las demandas de la juventud.
Tras una década en el comité ejecutivo del COI y siendo vicepresidente con Thomas Bach, ¿qué ha aprendido de él y qué cambiará si se convierte en su relevo?
Hemos estado juntos en situaciones de tremenda crisis, como la del dopaje o el covid, hasta tener que aplazar un año los Juegos de Tokio. He aprendido mucho de él. Ha conseguido grandes avances. Lo que viene ahora es distinto. Las recetas utilizadas hasta ahora probablemente no funcionen en el futuro inmediato. El ritmo de cambio es extremadamente acelerado y las soluciones están todavía por definirse. Cada época tiene sus retos y sus oportunidades.
Su padre fue dirigente del COI durante una época bien distinta
Estamos hablando de un mundo que dejó de existir hace mucho tiempo. Las recetas de entonces no valen para ahora y cualquier cosa que se pudiera aprender entonces no es aplicable a mi proyecto. Para esto hace falta experiencia, perspectiva, buen juicio y colaboración.
¿Por qué Rusia no pudo participar en los Juegos de París e Israel sí?
Nosotros no podemos tomar parte en conflictos. En ninguno. No suspendimos a Rusia por invadir, sino por saltarse la tregua olímpica que se había aprobado en Naciones Unidas y de la que fue signataria. Tuvimos que suspender al Comité Olímpico Ruso por no respetar la Carta Olímpica y usurpar responsabilidades al Comité Olímpico Ucraniano en ciertos territorios. Aún así invitamos como atletas neutrales a atletas rusos que no formaran parte del esfuerzo militar. El COI es la única institución que ha cumplido con la resolución de la ONU de hace más de 40 años de un territorio con dos estados. Reconocemos al Comité Olímpico de Israel y al de Palestina. Los dos aceptaron participar con sus atletas en los Juegos donde convivieron bajo el mismo techo en la Villa Olímpica. No podemos cambiar el mundo ni modificar decisiones de países soberanos, pero sí intentar que otro mundo sea posible.
. ¿Qué se pondera a la hora de elegir un presidente del CO
Cada miembro actúa individualmente, tiene mucha experiencia, una historia y muchos conocimientos sobre el mundo olímpico a partir de los cuales formulará su voto. Hay miembros que vienen de las federaciones internacionales, otros del mundo de los atletas, otros de los comités olímpicos nacionales. Cada uno dará un nivel de importancia a unas cosas más que a otras.
¿Puede favorecerle no estar al frente de ninguna federación?
Le garantizo que no va a haber ningún conflicto de intereses aunque el presidente electo esté al frente de una federación internacional. Esos temas están reglados y podemos estar todos tranquilos porque el presidente electo tendrá las manos libres.
¿Cómo se estimula en estos tiempos convulsos el interés por organizar unos Juegos?
La agenda 2020 del COI que permite a las ciudades adaptar los Juegos a sí mismas y no al contrario ha hecho más sencillo dejar un legado que sea óptimo para las poblaciones. Hay un interés muy alto para los primeros Juegos que no están otorgados. Ya hay un buen número de ciudades que están presentando sus precandidaturas. En estos momentos organizar unos Juegos es una muy buena idea para una ciudad que tenga la capacidad de hacerlo.
Madrid se ha presentado sin éxito en tres ocasiones...
Presentó tres proyectos estupendos, pero sólo hay un ganador. Competimos con los mejores. Espero algún día poder ver unos Juegos Olímpicos otra vez en mi país.
Mundial de Baloncesto
Canadá 95 Francia 65
LUCAS SÁEZ-BRAVO
Enviado especial
@LucasSaezBravo
Yakarta
Actualizado Viernes,
25
agosto
2023
-
17:30Imparable el escolta de los Thunder (27...
Gino Bartali y Fausto Coppi no estaban solos en la célebre fotografía que pasó a la historia como emblema de los valores del deporte y también como representación de una sociedad dividida por la política y la religión. Una imagen adornada por un cautivador misterio jamás resuelto.
La ilustración de Carlo Martini muestra a los dos italianos en el ascenso al puerto del Télégraphe, en la undécima etapa del extraordinario Tour de Francia de 1952 (ese en el que Bernardo Ruiz finalizó tercero y se estrenaron las subidas a Alpe d'Huez y Puy de Dôme, ambas coronadas en primer lugar por Coppi, ganador de la carrera). Ahí aparecen Bartali, el veterano, el cristiano (salvó la vida a centenares de judíos al conseguir de forma clandestina pasaportes y salvaconductos en la Segunda Guerra Mundial), y Coppi, el joven, el ateo. Ambos enlazados por un botella de agua. Ni el fotógrafo ni los corredores aclararon el contexto exacto de la secuencia y a partir de ahí comenzaron interminables disputas. ¿Quién pasó el agua? ¿Quién hizo el favor? ¿El generoso fue el ciclista de la Democracia Cristiana o el comunista, el devoto o el agnóstico, el tradicional o el moderno? La imagen de un país fracturado.
La foto, publicada en el número 28 de la revista Calcio e Ciclismo Illustrato, fue convenientemente editada para que sólo aparecieran los ídolos italianos. En la original (descubierta por Carlo Delfino) también aparecía el belga Stan Ockers, (segundo en aquel Tour), ídolo de Eddy Merckx. Justo por detrás de Bartali se adivinan un pie y un brazo de otro corredor. Ese corredor escondido es Bernardo Ruiz, que ahora aclara aquella secuencia. El ciclista centenario dice que aquel día hacía mucho calor, que Coppi escalaba el Télégraphe con mala cara y que junto al italiano subía un grupito, con Bartali, Ockers y él mismo, por detrás iban el también español Antonio Gelabert, el francés Raphaël Géminiani y el belga Alex Close. Entonces se corría por selecciones, no por equipos.
Ruiz, en su casa de Orihuela, muestra fotos de su etapa ciclista.CARLOS GARCÍA POZO
«Veníamos muy castigados», señala Ruiz, «después de subir la Croix de Fer, para mí uno de los puertos más duros. Coppi iba fatigado, se había quedado sin agua y no estaba permitido avituallarnos en los ascensos. Entonces, el seleccionador italiano [Alfredo Binda], que dirigía a Coppi y a Bartali, se adelantó al pequeño pelotón y entregó una botella de agua (no un bidón) a un chica que estaba al borde de la carretera para entregársela a Coppi. ''Cuando lleguen por aquí los corredores se la das al ciclista que va de amarillo'', le dijo. Pero la mujer, francesa, posiblemente no entendió bien el mensaje del italiano, y se la entregó al que llevaba el maillot verde, a Gino Bartali. 'Al de amarillo, al de amarillo', le gritaba el entrenador, pero ella no le escuchó. Bartali tomó la botella y con ella rellenó los bidones que llevaba en su bicicleta y cuando terminó se la cedió a Coppi. Bartali entregó la botella a Coppi, pero lo cierto es que se aprovechó de una confusión. Así fue».
Aquella etapa, con final en Sestriere, la ganó Coppi. El segundo fue Bernardo Ruiz, a más de siete minutos. El centenario, testigo y notario de la foto más icónica.