La Fiscalía Provincial de Madrid ha presentado una denuncia contra los insultos racistas que recibió Nico Williams durante el encuentro que el Athletic de Bilbao disputó contra el Atlético de Madrid en el Metropolitano el pasado 27 de abril.
El Ministerio Público considera en su escrito que los gritos que un espectador profirió contra el jugador cuando se disponía a realizar un saque de esquina tiene un “evidente desprecio al color negro de la piel de éste”, y los escenificó, además, con gestos de menosprecio de carácter racista.
Según recoge el escrito, se trataron de sonidos “uh, uh, uh, uh”, que reflejan una onomatopeya que imita el sonido emitido por los monos, “que, como es público y notorio, ha sido proferido en diversas ocasiones por grupos de aficionados de distintos países para ofender públicamente a deportistas por el color de su piel”.
El organismo entiende que los gritos proferidos contra el futbolista podrían ser constitutivos de un delito de lesión a la dignidad. Según el artículo 510 del Código Penal las penas son de uno a cuatro años de prisión y multa de seis a 12 meses para quienes “públicamente fomenten, promuevan o inciten directa o indirectamente al odio sobre un individuo o grupo por su pertenencia al mismo por razones de raza, sexo, religión, origen, identidad sexual o ideología” y de seis meses a dos años y multa de seis a doce meses “a quienes lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito de alguno de los grupos que debe estar basado en una característica común de sus miembros, como su raza”.
El futbolista, tras el encuentro afirmó: “He escuchado sonidos de mono, han sido pocos, gente tonta hay en todas partes y no pasa nada. Espero que esto vaya pasando poco a poco, al final estamos haciendo una lucha interna y externa contra esto y es lo que hay”.
El responsable, socio de la grada de animación del Atlético de Madrid, ya fue suspendido cautelarmente por el club por esos hechos en aplicación de su normativa interna al considerarlo una falta muy grave.
La Policía identificó a ese socio como un miembro veterano del Frente Atlético, el grupo ultra que se sienta en la grada de animación del fondo sur del estadio Metropolitano.
El club fue sancionado por el Comité de Competición con el cierre de dos partidos de este sector del estadio por estos hechos y una multa de 20.000 euros.
No obstante, el Comité de Apelación de la Real Federación Española de Fútbol aceptó el recurso del Atlético de Madrid por su activa colaboración, la identificación del responsable y el hecho de que fuera un incidente aislado. Todo ello permitió afirmar que concurrió la máxima diligencia posible por parte del Club.
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Miércoles,
13
diciembre
2023
-
23:55Sin Morata y Koke, con Griezmann jugando solo una parte y Witsel de...
El pasado 9 de septiembre comenzaba la promoción de la nueva novela de Pepe Mel, la sexta de su carrera como escritor: El despertar del diablo. El ex futbolista y entrenador se preparaba para empezar la difusión del libro cuando, apenas una semana después, era presentado como nuevo técnico del Tenerife, tras la destitución de Óscar Cano por los malos resultados. "Iba a ocuparme al 100% del libro y mira, el trabajo siempre es el trabajo, al final escribir para mí es un hobbie y lo que me da de comer es entrenar", cuenta a EL MUNDO el técnico del conjunto canario.
Menos de un mes después, ha conseguido ya su primera victoria al mando del equipo tinerfeño y, aunque sigue último, el entrenador es consciente de que "la Segunda es muy larga" y "da tiempo a hacer cosas". Y espera que le vaya mejor que la primera vez que cogió el banquillo de un club que hoy, a su juicio, es algo totalmente diferente. "Estuve cuando las Torres Gemelas, fíjate si ha pasado tiempo", anota un técnico que ha pasado por 15 banquillos.
Así, Mel vuelve a una profesión que, por su exigencia, resulta increíble que le brinde tiempo para poder escribir, porque para leer tiene de sobra. "Soy lector de hoteles, estaciones de tren, aeropuertos y autobuses, tengo mucho tiempo muerto. Lo que pasa es que a mí no me gusta mezclar porque el público no entendería muy bien que presente una novela, cuando, por ejemplo, el Tenerife va en descenso", apunta el entrenador, como es el caso.
"la enseñanza de no mezclar temas"
Es consciente de que su responsabilidad en un banquillo es la de defender un club y a sus miles de seguidores. Y eso le traslada más presión que la de afrontar un nuevo libro. De hecho, recuerda que su primera obra, El Mentiroso, la presentó la semana antes de jugar contra el Real Madrid como entrenador del Betis. "Por eso tuve la enseñanza de no mezclar temas", insiste.
Y es que, no suele escribir cuando está en un banquillo, pero sí lleva un cuaderno para anotar ideas o tramas para futuras novelas. Esta última la había escrito antes de su periodo en el Almería, en el que estuvo desde marzo hasta final de la temporada pasada. Y para ella y para otras se inspiró en rasgos de futbolistas a los que había entrenado. "Al Guaje, le puse así como un pequeño guiño a mi profesión", revela respecto al protagonista de sus dos últimas novelas y cuyo apodo está basado en el de David Villa, también por ser la tierra de origen de su mujer.
Este último libro está basado en la época previa a la Guerra Civil española. Es la historia un lugar común en los libros de Mel, salvo en La Prueba, una novelita para adolescentes basada, curiosamente, en el fútbol. "Es el libro que más me ha costado escribir porque tuve que cambiar mi vocabulario y las formas de expresarme", recalca el escritor.
Portada del nuevo libro de Pepe MelEditorial Almuzara
No obstante, Mel sabe que un folio el blanco, el miedo de los escritores, es algo fácil de afrontar con una gran capacidad de expresión en comparación con el examen semanal que supone un banquillo porque "son cosas que no siempre dependen de ti". Y enumeraba algunas de ellas como una mala estrategia, una pobre actuación de un jugador o un error arbitral como factores externos que podían inclinar la balanza para uno u otro lado. "En la escritura tienes tiempo, en el fútbol es todo instantáneo", comentaba.
Eso sí, los momentos de satisfacción son compartidos. Y eso Mel lo valora mucho. Más que ver su nombre en el escaparate de cualquier librería. Esos últimos tres puntos ante el Cartagena supieron a gloria al entrenador madrileño, pero sevillano de adopción.
Otra de las satisfacciones compartidas para Mel es el creciente interés por la lectura y la cultura en el mundo del fútbol, algo que no era muy común en su época de jugador. Cuenta el técnico que hoy ya son habituales los permisos a futbolistas para realizar exámenes, como la EVAU por ejemplo, algo que en los años 80 era impensable. "Yo conocí a mi hija con dos días", revela el ex jugador.
De los futbolistas a los que ha entrenado tiene el recuerdo del recién retirado, Jorge Molina, como uno de los deportistas que siempre llevaban un libro en la mano. Hubo otros que incluso leyeron sus propios libros. Ninguno, claro, le quiso dar su opinión: "No tienen cojones a decir: '¡qué mal escribes!", bromea.
Resulta curioso que Pepe Mel sea de los pocos protagonistas del mundo del fútbol que cuente con tres etiquetas para definirle. Hablamos obviamente de las de futbolista, entrenador y escritor.
¿Cuál de las tres prefieres?
Si pudiera ser futbolista, yo no era entrenador ni de coña. El fútbol está hecho para los que juegan. Nosotros estamos durante la semana intentando marcarles el camino, pero luego llega el día y los que se divierten son ellos. Yo me harto de decirles que disfruten del día a día, que esto se acaba, que yo también he tenido 18 y se me pasó volando, pero cuando pasas la línea de banda hacia el otro lado, esto se acaba.
Top de técnicos y escritores
Como entrenador y escritor, Pepe Mel tiene un gusto muy definido por el producto nacional. Así, el técnico del Tenerife se considera fan de Arturo Pérez-Reverte y es lector habitual de autores españoles porque "hablan de cosas que le interesan".
En los banquillos mantiene también gran predilección por técnicos no sólo españoles sino que han compartido con él épocas en los banquillos. Unos, que ya no están, como Luis Aragonés y otros a los que se enfrentará este domingo como Víctor Fernández. «De todo el mundo aprendes, tanto cosas buenas, que te sirven a ti, como cosas malas», dice.
"Me encanta su determinación. Ya les comenté que podía ayudarnos. Va creciendo. Tiene velocidad enorme, buen pie, pero tiene hambre y los que tienen hambre me gustan". Son las palabras de Diego Simeone sobre Marc Pubill al término del encuentro en Eindhoven, donde el defensa volvió a sobresalir en la zaga. Un Pubill que, hasta el 26 de noviembre, sólo había jugado 37 minutos de 1.530 posibles y que su entrenador le llamó Pulic en una entrevista sea por un descuido, un lapsus o, como luego se explicó, porque en los entrenos siempre le llama Marc.
Esa anécdota le sirvió a los compañeros del catalán para felicitar entre risas al 18 rojiblanco por su buen partido en Eindhoven. "Enorme Pulic", escribió David Hancko, "Pulich" y unos emojis de un fuego y un corazón, alabó Koke también en las redes sociales del defensa. El resumen en cifras de su partido europeo es de cuatro recuperaciones de balón, dos disparos interceptados, 10 despejes y cinco duelos ganados. El MVP del partido fue para Sorloth, pero seguro que Pubill no estuvo lejos del noruego en la victoria por 2-3 en Eindhoven.
Pero los 90 minutos del defensa ante el PSV o el partido completo ante el Oviedo y el Athletic no fueron los que cambiaron el status de Pubill respecto a Simeone, fue su energía y aportación aquella media hora ante el Inter de Milán, que terminó con victoria rojiblanca con el vuelo de Giménez lo que hizo clic en el técnico argentino. La mili del Cholo había terminado tres meses después.
No son pocos los jugadores que han pasado por ese tiempo de adaptación que impone con asiduidad el cuerpo técnico del argentino. La de Javi Galán, el último en vivir este periodo de ostracismo, también se terminó con otra media hora maravillosa en el derbi ante el Real Madrid que culminó con la asistencia del empate a Correa en el descuento del encuentro. Pero el extremeño, de nuevo en el fondo del armario, había tenido que salir un año antes a demostrar su valía en la Real Sociedad, donde fue un fijo en los planes de Imanol Alguacil.
Otro que sufrió una de las milis más largas de Simeone fue Marcos Llorente. El mediocentro llegó al Atlético en la 19/20 con vitola de titular, pero nada más lejos de la realidad. Tardó casi seis meses en aparecer de manera regular en el once del Cholo y sería su hazaña en Anfield, un doblete que valió al Atlético pasar a cuartos de Champions, la que le elevaría la estima del entrenador argentino.
Esta técnica del Cholo es algo normalmente democrático y por la que suelen pasar todos los futbolistas, incluso los más renombrados. Antoine Griezmann tardó más de cuatro meses en jugar un partido completo en el Atlético de Madrid. Para hacerlo tuvo que anotar un hat-trick ante el que era su gran rival cuando era jugador txuri-urdin, el Athletic Club. Hoy el francés es el máximo anotador de la historia del club rojiblanco con 203 tantos y uno de los futbolistas con más partidos de LaLiga, concretamente el quinto, con 546 duelos.
Debutantes sin mili
Lo sorprendente de estos periodos de adaptación es que, en la hornada de esta temporada, sólo Pubill ha sufrido esta mili, toda vez que en el primer duelo del curso prácticamente todos los nuevos fichajes debutaron ante el Espanyol en Cornellá. Aunque lo cierto es que luego la situación de muchos ha sido irregular o por las lesiones o por el 'olvido' del entrenador como ha tenido con Almada, con menos minutos que los otros recién llegados después de su dolencia en el sóleo que le tuvo casi un mes apartado de la competición.
Volviendo a Pubill, falta determinar qué pasará con él cuando Le Normand, que ya dispuso de unos minutos ante el PSV, Llorente y Giménez, estén disponibles para el Cholo. Es el argentino un técnico que suele respetar los galones pese a que su autoridad está fuera de toda duda en el club rojiblanco. De momento, ante el Valencia, contra el que el Atlético no pierde en su casa desde 2011, parte como favorito para el once el defensa catalán, una vez asimilados al completo los requerimientos del cuerpo técnico de adaptar su posición a la de central derecho, espacio que ha ocupado en todos los duelos en los que ha partido como titular.