El tenista español Carlos Alcaraz encabeza la lista de los tenistas mejor pagados en 2024 que ha publicado este viernes la revista Forbes, en la que el mallorquín Rafael Nadal es sexto.
Campéon de Roland Garros y Wimbledon este año, plata en París 2024 y número 3 del mundo, Alcaraz ingresó 42,3 millones de dólares (antes de impuestos y de pago a agentes), según la estimación de Forbes que, para esta clasificación, tomó como inicio el Abierto de EE.UU. de 2023 y como final la edición de este año que arranca este lunes.
De esos 42,3 millones, la revista atribuye 10,3 millones a sus ingresos sobre la pista y 32 millones a sus actividades fuera de ella, que incluyen patrocinios y acuerdos con multinacionales como Nike, Rolex o BMW.
El murciano de 21 años arrebató el primer puesto de esta lista al serbio Novak Djokovic, con unos ingresos en los últimos doce meses de 37,2 millones.
La estadounidense Coco Gauff completa el podio con 27,1 millones y a continuación aparecen los dos números uno del mundo en la actualidad: la polaca Iga Swiatek (26,7 millones) y el italiano Jannik Sinner (26,6 millones).
En sexta posición figura otro tenista español: Rafa Nadal, con 23,3 millones.
Con cuatro mujeres en el ‘top ten’, la lista la completan, en este orden, el ruso Daniil Medvedev (20,3 millones), la japonesa Naomi Osaka (14,6 millones), el noruego Casper Ruud (13,9 millones) y la bielorrusa Aryna Sabalenka (13,7 millones).
Hay derrotas que duelen y derrotas que transforman. En el pasado US Open, Jannik Sinner salió de la final ante Carlos Alcaraz sin el título, sin el número uno del mundo y con solo una certeza: había sido demasiado predecible. Su tenis había quedado en evidencia, o así lo entendió. «No hice ni un saque-volea, no usé las dejadas, me quedé siempre en el fondo y, ante Carlos, no puedo hacer eso, tengo que salir de mi zona de confort», admitió en rueda de prensa, donde hizo una promesa: «Voy a perder algunos partidos, pero haré cambios en mi juego. Si quiero ser mejor tenista tengo que ser menos predecible». Aquel objetivo tuvo, en efecto, un coste.
En el último Open de Australia, el italiano perdió en semifinales ante Novak Djokovic y poco después cayó en cuartos del ATP 500 de Doha frente a Jakub Mensik. Pero la inversión ya rinde dividendos. Después de conquistar el llamado Sunshine Double en Indian Wells y Miami, el italiano llegó lanzado al Masters 1000 de Montecarlo y, ayer, en las semifinales ante Alexander Zverev -ganó por 6-1 y 6-4- corroboró que el proceso ha culminado. Este domingo (a partir de las 15.00 horas, Movistar) el nuevo Sinner se medirá en la final a Alcaraz, que derrotó a Valentin Vacherot por 6-4 y 6-4. La rivalidad de la década vivirá su primer episodio de 2026 como un desafío para el español.
Los cambios de Sinner
Porque Sinner ha conseguido mejorar en hasta tres frentes. El primero, el saque. «Voy a cambiar un par de cosas, son pequeños detalles, pero pueden marcar una gran diferencia», avanzó tiempo atrás, y el trabajo ha dado sus frutos. «Ha mejorado mucho su servicio en los últimos meses», admitió esta semana el mismísimo Alcaraz.
EFE
El segundo frente es la variedad táctica. Estos días, su entrenador, Simone Vagnozzi, reconoció que Sinner «antes era más rígido, ahora es mucho más camaleónico», y ciertamente el italiano alterna posiciones y golpes para ser todavía más incómodo para su rival. Y el tercero, y más llamativo, es la red. A lo largo de su carrera apenas subía a volear en el 13% de los puntos y en las últimas semanas ha elevado esa cifra hasta alcanzar el 25% en algunos partidos.
Alcaraz llega a la final en Mónaco como campeón defensor, como número uno y como el jugador que mejor conoce al nuevo Sinner, porque fue él quien lo obligó a reinventarse. Este sábado, ante Vacherot, demostró que la falta de confianza que arrastraba desde su derrota en Miami ya es cosa del pasado. Si en las primeras rondas en Montecarlo se enredó con su mente y su revés, en las semifinales fue el tenista sólido que es, seguro de sus capacidades. Pero ante Sinner todo será distinto.
Una guerra mental
La teoría indica que el español tendrá que impedir que su adversario se instale en el intercambio largo desde el fondo -su terreno más cómodo-, usando las mismas herramientas que forzaron su metamorfosis: dejadas, variaciones de velocidad y subidas propias a la red. Quizá esta vez la clave sea otra. En realidad, el duelo será un espejo: dos jugadores que se han transformado mutuamente, que se piensan constantemente, que se conocen tan bien que la diferencia estará en unos pocos puntos.
Porque en la final estará en juego mucho más que un trofeo. Alcaraz encabeza el ranking con 13.590 puntos, pero esta semana defiende los 1.000 obtenidos como campeón el año pasado sin poder sumar más, solo restar. Sinner parte de 12.400 y no tenía puntos que defender: si gana el encuentro, recuperará el número uno. Los dos han ocupado durante 66 semanas cada uno el primer puesto del ranking, y Montecarlo servirá para romper ese empate histórico. Pero hay algo más trascendente incluso.
Este 2026 todavía no se han medido ni una sola vez -«espero que podamos enfrentarnos aquí, ni siquiera hemos jugado una vez esta temporada», reconoció el propio Alcaraz a media semana- y por ello el duelo llega cargado de una dimensión psicológica distinta. Con los cambios propuestos por Sinner en su juego, quien gane arrastrará esa victoria hasta que empiece Roland Garros el próximo 24 de mayo. Y eso, en una batalla tan cerrada, tan única, tan mental, puede valer oro si se reencuentran en París.
El partido entre Carlos Alcaraz y Alexander Zverev de cuartos de final de Indian Wells tuvo que ser detenido este jueves cuando se llevaban solo 9 minutos de juego debido a la aparición masiva de abejas en la pista.
Con 1-1 en el marcador, el juez de silla ordenó detener el juego porque las abejas hacían imposible jugar e incluso estaban atacando a Alcaraz, quien se tuvo que meter corriendo al vestuario para evitar que le picaran.
El español trató primero de alejarlas con el brazo y la raqueta pero, al ser atacado por algunas de ellas, corrió a resguardarse en el interior de la cancha al igual que Zverev.
Algunos espectadores de la pista central de Indian Wells, situada en una zona desértica del estado de California, también abandonaron sus asientos.
Cientos de abejas se aposentaron sobre las sillas de la pista, la red e incluso las cámaras de televisión.
MATTHEW STOCKMANGetty Images via AFP
"El juego se ha detenido debido a una 'invasión de abejas'", dijo bromeando el juez de silla, quien también sufrió algunos ataques de abejas.
Las imágenes mostraron que una de las cámaras en altura de la pista era lo que estaba atrayendo a las abejas.
Son ya 27 victorias consecutivas las que ha suscrito en pista cubierta Jannik Sinner, que este lunes derrotó a Felix Auger-Aliassime en el inicio de la defensa de su título en las ATP Finals de Turín. El número 1 del mundo, rango que cederá si Carlos Alcaraz suma tres victorias en la fase de grupos del torneo o alcanza la final, venció por 7-5 y 6-1 al mismo hombre a quien derrotó recientemente en la final del Masters 1000 de Paris-Bercy.
El canadiense, un tenista especialmente cualificado en este tipo de superficies, sólo presentó oposición en el primer parcial, para sucumbir después ante un hombre que maneja todos los resortes en indoor. Este miércoles buscará frente a Alexander Zverev, ganador ante Ben Shelton en su debut, una plaza en las semifinales, en el que será el segundo partido del Grupo Bjorn Borg.
Sinner queda ahora a dos victorias de igualar uno de los registros de Roger Federer, quien encadenó 29 triunfos bajo techo entre los años 2010 y 2012. Está a gran distancia aún de John McEnroe, impoluto a la luz de los focos en una secuencia de 47 victorias entre 1978 y 1987. Novak Djokovic, ausente en esta edición tras salir campeón en Atenas, con 35, de nuevo Federer, con 33, e Ivan Lendl, con 32, aún le preceden en la lista.
El italiano, que ha renunciado a liderar a su país, ganador de las dos últimas ediciones, en las Finales de la Copa Davis que se celebran la semana próxima en Bolonia, tiene en este torneo su último gran objetivo de una temporada en la que ganó Wimbledon frente a Alcaraz y se vio superado por el español en las finales de Roland Garros y el Abierto de Estados Unidos.
Sus posibilidades de volver a cerrar el curso como número 1 pasan por ganar el título y esperar que su gran rival no consiga esas tres victorias en el round robin ni alcance el partido definitivo.
En el otro partido de la jornada de este lunes, dentro del Grupo Jimmy Connors, Taylor Fritz derrotó a Lorenzo Musetti, que ha entrado en el torneo gracias a la baja de Djokovic, por 6.3 y 6-4. El estadounidense se medirá este martes con Alcaraz (14.00 h., Movistar), quien se impuso el domingo, también en dos sets, a Alex de Miñaur. Fatigado después de la durísima final de Atenas que perdió ante Nole, Musetti poco pudo hacer ante la eficacia del estadounidense, que cerró el encuentro con 13 aces.