El piloto gallego Javier Álvarez Pérez, de la escudería coruñesa MMG Racing, ha fallecido tras sufrir un accidente este sábado en los entrenamientos del Gran Premio de Velocidad de Motociclismo de La Bañeza (León) 2024.
El accidente se produjo al salirse la moto que conducía en una curva del circuito urbano de la ciudad leonesa. Según testigos presenciales, el piloto, de la categoría GP125/Moto3, impactó con su hombro contra una paca, perdió el control de la motocicleta y chocó de frente con otra de las zonas de protección.
La Federación Gallega de Motociclismo (FGM) y la escudería MMG Racing han expresado en sus redes sociales su “hondo pesar” por el fallecimiento del piloto, de 47 años.
La FGM ha transmitido a los compañeros, familiares y amigos de la víctima su pésame por su muerte en un “trágico accidente” en los entrenamientos previos ala carrera, en la que el piloto gallego tenía previsto participar con licencia de la Federación de Castilla y León.
La escudería coruñesa a la que pertenecía Javier señala que su muerte “ha dejado un vacío inmenso” en MMG Racing y “en el mundo del motociclismo”.
“Más que un piloto, Javier era un amigo cercano, una persona apasionada y dedicada que siempre llevó a MMG Racing en el corazón. En estos momentos tan duros, nuestras más sinceras condolencias y pensamientos están con su familia y seres queridos”, afirma la escudería.
La Junta Directiva del Motoclub Bañezano ha trasladado, en un comunicado, su pésame a los familiares y amigos del motorista. Asimismo, ha decidido, junto a los participantes en la categoría, continuar con el evento dado “el peso de la carrera a nivel nacional y en el mundo del motociclismo”.
Pecco Bagnaia volvió a arrasar en Assen. El italiano logró un triunfo absolutamente incontestable en el Gran Premio de los Países Bajos que se sumó tanto a la sprint race lograda el sábado y supuso su segundo doblete consecutivo tras el logrado en Italia hace casi un mes. El piloto de Ducatti lideró la prueba de principio a fin e, incluso, fue capaz de sacarle más de tres segundos de ventaja a un Jorge Martín que fue el único capaz de aguantarle el ritmo y que sigue siendo el líder del Mundial, aunque únicamente con diez puntos de ventaja sobre su gran rival. Enea Bastianini, con una remontada espectacular desde el décimo puesto de la parrilla, se subió al tercer escalón del podio por delante de un Marc Márquez que le reemplazará el curso que viene y que apuró para ser finalmente cuarto tras su caída del sábado -finalmente ha sido décimo por una sanción por la presión de los neumáticos-.
"Estaba sufriendo un poco con el flanco derecho del neumático, pero he logrado mantenerme cerca del podio a pesar de todo y, al final, he podido conseguir alcanzarlo", resumió tras la carrera un exultante Enea Bastianini. "Ha sido un fin de semana verdaderamente difícil, pero hemos ido mejorando muchísimo del viernes al sábado y también del sábado al domingo y hemos podido acercarnos a Pecco, pero no me quedaba nada más en la carrera, he dado el máximo absoluto. A pesar de todo, estoy muy contento por haber conseguido mi primer podio en Assen y volveremos a intentarlo la temporada que viene", terció por su parte un Jorge Martín con cierto gesto de resignación. Diametralmente opuesto, desde luego, de la sonrisa de oreja a oreja que lucía el vencedor. "Lo he disfrutado muchísimo. Todo ha ido perfecto y quiero darle las gracias a esta gran afición. Hemos tenido la suerte de ser muy precisos, muy rápidos y el tiempo también nos ha acompañado. Todo ha salido a la perfección", sentenció Pecco Bagnaia.
La carrera, de la que Aleix Espargaró decidió finalmente retirarse para recuperarse mejor de las secuelas de las caídas sufridas tanto el viernes como el sábado, vio además cómo tres pilotos españoles acabaron por verse fuera de la pista. Álex Rins se cayó en el arranque, Joan Mir se salió en la vuelta siete y el rookie Pedro Acosta se fue al suelo justo en la última vuelta después de pasar mucho rato peleando por meterse en los puestos de cabeza. No fueron los únicos: Marco Bezzecchi también se salió de los límites y, pese a que trató inicialmente continuar en carrera, acabó tomando el camino de los boxes. En cuanto al resto de pilotos españoles que lograron terminar la prueba, Maverick Viñales, acabó finalmente en la quinta posición, Álex Márquez fue octavo, Raúl Fernández, noveno y Augusto Fernández, decimocuarto.
Sanción a Márquez por la presión
Marc Márquez, cuarto en el Gran Premio de los Países Bajos, ha sido sancionado con 16 segundos de penalización por no cumplir con los parámetros de presión de neumáticos en su moto a lo largo de la carrera, motivo por el que pasa de la cuarta a la décima posición.
Márquez ha sido sancionado por no cumplir con la media de presión de los neumáticos de su moto durante la carrera, motivo por el que el panel de comisario de Dirección de Carrera ha considerado que la sanción pertinente era sumar 16 segundos a su resultado deportivo, lo que le hace pasar del cuarto puesto al décimo, entre el italiano Franco Morbidelli y el australiano Jack Miller.
Con este cambio en la clasificación, Marc Márquez pasa de sumar los 13 puntos del cuarto puesto a 'sólo' seis del décimo.
La derrota ante el Chelsea, con un contundente 3-0, llevó a Hansi Flick a tirar de pragmatismo, por mucho que quisiera rescatar alguna cosa positiva del juego de los suyos en Stamford Bridge. "Va a ser muy difícil estar entre los ocho primeros, pero todo es posible", aseveró el técnico azulgrana en declaraciones a Movistar Liga de Campeones tras un duelo en el que, en su opinión, todo se vio muy condicionado por la expulsión de un Araújo. El uruguayo vio la quinta tarjeta roja en su etapa como azulgrana que fue a la vez la segunda en un choque de máxima exigencia tras la que se llevó ante el PSG en la vuelta de los cuartos de final de la Champions en la temporada 2023-24.
"No sé exactamente cuántos minutos han sido, pero ha sido mucho tiempo con uno menos y el Chelsea es un equipo muy bueno cuando tiene el balón. Tenemos que aceptar esta derrota, pero también he visto motivos para pensar en positivo", arengó el germano, quien lamentó la opción fallada por Ferran Torres en el arranque del encuentro.
"En circunstancias normales, deberíamos haber marcado en esa primera gran ocasión que tuvimos, pero después, con un futbolista menos en el terreno de juego, ante este Chelsea, no es fácil, para nada. Hemos peleado y he visto algunas cosas positivas, pero hemos perdido demasiados balones, balones fáciles, bajo presión y al buscar pases que no parecían demasiado complicados. Tenemos que analizarlo todo, pero también quiero llevarme algunas cosas buenas de este partido", analizó el entrenador azulgrana.
"todo el rato corriendo tras el balón"
En el vestuario, mientras, hubo una buena dosis de autocrítica. "Tenemos que ser mas competitivos en este tipo de partidos, ante rivales que van siempre al duelo y que buscan segundos balones. Si no te haces fuerte y te los ganan, es casi imposible lograr la victoria", explicó Eric García al término del encuentro.
"Estamos fastidiados, porque habíamos logrado crear un par de ocasiones buenas, pero encajamos a balón parado. En la segunda parte queríamos buscar nuestras opciones, pero a partir de que encajamos el segundo ya había poco que hacer", apuntó el defensa azulgrana, quien destacó el gran desgaste al que los sometió el Chelsea. "No hemos sabido ajustarnos bien, siempre encontraban el hombre libre y nos han tenido todo el rato corriendo detrás del balón", sentenció.
Joan García, quien se las arregló para dejar la portería a cero ante el Athletic, tampoco tuvo el día en Londres. "Veníamos con la intención de conseguir los tres puntos, sobre todo tras el empate frente al Brujas, pero ha sido duro. Ya lo era 11 contra 11, y con uno menos hemos intentado luchar, pero ellos tienen calidad, han sabido encontrar los espacios y no ha podido ser", analizó el arquero azulgrana, quien señaló que el vestuario trató de animar a Araújo al descanso. "A nadie le gusta dejar a su equipo con uno menos. El mensaje a la media parte era meterle ganas, pero el gol que han marcado al poco de empezar el segundo tiempo lo ha roto todo", zanjó el guardameta barcelonista.
Quizá serán 10, 15, 20 o incluso quizá se acercarán a 50 o 100 seguidores. El caso es que el próximo lunes a las 14.00 horas, el Open de Australia ha convocado a todos los aficionados que crean que se parecen a Nick Kyrgios a un concurso de imitadores. Antes de la jornada, los valientes se colocarán en el centro de la mismísima pista central del Melbourne Park y el público decidirá el ganador. ¿El premio? En realidad, ninguno. La gracia está en ser parte de la broma, aunque habrá un peluquero que peinará a los candidatos como lo hace el tenista australiano.
«¿Por qué? Menuda pérdida de tiempo». «Nadie quiere parecerse a ese payaso». «Qué locura, vais en la mala dirección». «¿De verdad?¿Después de todo lo que ha hecho? Eso quiere decir que el Open de Australia apoya su actitud». El pasado lunes, en cuanto el Grand Slam, anunció el concurso, sus cuentas en Instagram, TikTok, Facebook y por supuesto X se llenaron de comentarios negativos: la idea no le gustó a nadie. Los 'look-alike Contest' están de moda y funcionan para animar al público, pero sigue sin haber tenista más controvertido que Kyrgios. Su conversión en un personaje para todos los públicos realmente no ha funcionado.
Inactivo desde el verano de 2023, el australiano, cuya cima fue el número 13 del ranking ATP y aquella final de Wimbledon ante Novak Djokovic, dedicó toda la temporada pasada a labrarse una imagen distinta fuera de las pistas. Genial con una raqueta en las manos, también había protagonizado mil polémicas como tenista -escupitajos a la grada, insultos a jueces y rivales e incluso una masturbación simulada-, pero se estaba reciclando como un preciado comentarista de televisión.
El chiste sobre Kalinskaya
Su talento le permitía leer los partidos con precisión y su locuacidad, explicarlos como pocos. En el pasado Open de Australia trabajó para Eurosport -llegó a hacer entrevistas en la pista-, en Wimbledon para la BBC y en el US Open, para ESPN.
Con sólo 29 años y mientras se recuperaba de sus lesiones de muñeca y rodilla, Kyrgios se estaba convirtiendo en una estrella televisiva hasta que se descubrió el positivo de Jannik Sinner. Como muchos otros, el australiano fue muy crítico con el número uno del mundo y con la gestión del caso realizada por la ATP, pero eso no fue lo que le perjudicó.
Alastair GrantAP
Sus opiniones se mezclaron con un chiste sobre Anna Kalinskaya, ex novia del propio Kyrgios y actual pareja de Sinner, y en las últimas semanas se han convertido en un acoso constante. Por ejemplo, hace unos días Cruz Hewitt, hijo de Lleyton Hewitt, completó un entrenamiento en Melbourne junto a Sinner y Kyrgios llenó su Instagram de comentarios desagradables. "Pensaba que éramos amigos", le soltó al chaval de apenas 16 años entre emojis de jeringuillas.
La guerra con Roddick
Por ello, Kyrgios, que como comentarista estaba ganando adeptos, ha regresado a la polémica. De censor a censurado. A la espera de saber si podrá disputar este Open de Australia, para el que está clasificado con ranking protegido pese a las molestias que aún arrastra, el pasado martes fue el protagonista del último episodio del podcast del ex número uno del mundo Andy Roddick. Kyrgios había insinuado que el propio Roddick se dopó porque éste defendió a Sinner y su respuesta fue inequívoca.
"Nick necesita los me gusta, necesita las interacciones. Ahora mismo es un influencer de tenis. Vive por y para los me gusta, por y para la sección de comentarios. Se siente guay, claro. Es uno de los tenistas más talentosos que he visto en mi vida, pero es un hipócrita cuando juzga a la gente", apuntó Roddick que no dudó en recordar que años atrás Kyrgios se declaró culpable de agredir a una ex novia, Chiara Passari: "Es alguien que se ha declarado culpable de agredir sexualmente a tu novia, y quiere que la gente entienda su contexto, diciendo que estaba en un mal momento, que tomaba drogas. Siempre será el tipo que se declaró culpable de agredir a una mujer".
El próximo lunes a las 14.00 horas, quizá 10 o quizá 100 seguidores se acercarán al concurso de imitadores de Kyrgios, pero seguirá siendo el tenista más controvertido del mundo.