Carolina Marín, oro en bádminton en los Juegos Olímpicos de Rio-2016, se ha retirado del partido de semifinales que disputaba este domingo en París por lesión.
Marín se enfrentaba a la china He Bing-Jao, pero en el segundo set, cuando dominaba el marcador 21-14 y 10-5, tras un salto ha caído al suelo.
La onubense ha intentado continuar y se ha puesto una rodillera, pero finalmente se ha tirado de rodillas y se ha echado a llorar en la pista. Se ha marchado a pie, pidiendo perdón al público, que la ovacionaba.
Carolina Marín fue campeona olímpica en Río 2016 y se perdió los Juegos de Tokio 2020 por lesión. Se rompió las dos rodillas.
Carolina Marín y He Bing Jiao se habían enfrentado en nueve ocasiones con un balance favorable para la española. La atleta había logrado el pase a la final de París-2024 tras vencer a la japonesa Aya Ohori, y entraba así en la lucha por las medallas.
Hace 24 años, un piloto excepcional como Kenny Roberts le dijo a su hijo: "Vence este año porque el que viene lo tendrás mucho más difícil". Kenny Roberts Jr. acababa de ganar el campeonato de 500cc de motociclismo en el año 2000. Como había predicho su padre, la temporada siguiente un tal Valentino Rossi ganaba su primer título de 500cc con más de 100 puntos de ventaja al segundo; Roberts Jr. fue undécimo.
Aquel título fue el último campeonato que lograría un piloto de un equipo satélite, concretamente el Nastro Azzurro. Obviamente, no era un cualquiera, el que es considerado como uno de los mejores pilotos de todos los tiempos logró una hazaña que nunca se ha repetido desde la transformación de 500cc a MotoGP.
Desde entonces, ha habido intentos de asalto a la cumbre de la categoría reina pero, por unas razones o por otras, nadie ha conseguido hollar ese pico en lo que llevamos de siglo. "Los oficiales tienen material, presupuesto, gente y fichan a los mejores pilotos. Los satélite empiezan el trabajo con pilotos jóvenes, necesitan más tiempo para desarrollarse", cuenta Gino Borsoi, jefe del equipo Prima Pramac.
Quizás este sea el año. Tres de los siete primeros pilotos de la parrilla pertenecen a escuadras no oficiales y son, además, españoles. Hablamos del subcampeón el año pasado y ahora segundo en el Mundial, Jorge Martín, que sigue en el Prima Pramac con una Ducati actual. "Estamos ahí", explica Borsoi y desarrolla: "Intentaremos eliminar aquellos errores del año pasado para hacerlo mejor. Si esto sirve para ganar el mundial, ojalá. Sería muy bonito para que la gente cambie la mentalidad de ir siempre al equipo oficial".
Para saber más
En cuarta posición se sitúa Marc Márquez que pilota para Gresini, que cuenta con el modelo del año pasado de la marca italiana. Y en séptimo lugar está Pedro Acosta que pertenece al equipo GasGas, aunque su montura, una KTM, también es de esta temporada. "Las distancias se han reducido y está más igualado. Marc, Pecco y Jorge. El primero demuestra que se puede luchar aunque cueste un poco más", explica el ex piloto Sete Gibernau.
Fue él, precisamente, el que inició esta rebelión en MotoGP a principios de siglo. El catalán lo tuvo muy cerca con dos subcampeonatos en 2003 y 2004 en las filas del equipo Gresini, filial de Honda. "No me interesaría haber ganado un Mundial sin Valentino, estoy orgulloso de haber luchado contra los mejores", cuenta Sete y agradece el crecimiento personal y deportivo de esos "tres o cuatro años maravillosos".
El nieto de Paco Bultó le complicó la vida al italiano hasta el punto que el propio Gibernau admitió en 2003: "Estábamos empatados a victorias y parte del Repsol Honda no estaba demasiado contento, porque no le gustaba que un equipo satélite, con un piloto satélite, tuviera las mismas victorias que el de fábrica".
Luego llegaría el incidente de Jerez y esa rivalidad entre ambos cruzó todas las líneas. "Yo, que estuve en un equipo satélite luchando hasta el final solo puedo sentir orgullo. Es muy difícil ganar el Mundial y hacerlo con equipo y moto satélites lo es aún más", asegura el propio Gibernau.
Sete Gibernau recrimina algo a Rossi.EM
El gap entre equipos satélite y oficiales de MotoGP se ha ido cerrando en los últimos tiempos. Aunque este es más o menos estrecho según el estadio de los tres que hay en los que se encuentre el competidor: el de equipo oficial, el de equipo satélite con moto oficial y el de escuadra satélite con montura satélite. "No hay que olvidar piloto y estructura, se deben tener todos los ingredientes", confiesa Borsoi.
En 2020, una temporada atípica por la pandemia, ya avisó Franco Morbidelli con un subcampeonato ante la Suzuki oficial de Joan Mir. El italiano se quedó a 13 puntos del español. Dos años después, otro italiano, Enea Bastianini, sería el que llegaría al tercer escalón del podio por detrás de los pilotos oficiales de Ducati y Yamaha, Pecco Bagnaia y Fabio Quartararo, respectivamente.
La hazaña de Pramac
El penúltimo paso se dio el año pasado y lo hizo Jorge Martín y su equipo el Prima Pramac, a lomos de una Ducati Desmodedici del mismo año que las de fábrica. Si el piloto madrileño estuvo a apenas 13 puntos antes de la última carrera para hacerse con el campeonato, gracias a su aportación y a la de su compañero, Johan Zarco, consiguieron que su equipo se alzase con el mundial de constructores, un hito en MotoGP. "El año pasado no perdimos el de pilotos porque faltara algo, sino porque el mundial es difícil. Quizás echamos en falta un poco de experiencia", cuenta el jefe de Pramac.
No obstante, como destaca Sete, Márquez ha puesto en mayor valor su hazaña y la posibilidad de dar ese paso final tras admitir que necesita estar en un equipo oficial para ganar el Mundial. "No voy a pasar de un equipo satélite a otro equipo satélite", admitió el de Cervera. Un rechazo que dolió y dejó con mal sabor de boca al Pramac aunque eso no quita para que entendieran la postura del piloto. "Lo más seguro aún en contra de nuestro trabajo es ir al oficial", explica Borsoi por la historia de los datos anteriores, pero avisa, "Pramac es una de las mejores estructuras en el paddock".
Lamine Yamal fue otra vez el gran argumento del Barça para acabar por remontar a lo grande un duelo frente al Copenhague que se envenenó muy pronto. El joven crack azulgrana le dio a Lewandowski la asistencia que le permitió a su equipo poner la igualada en el luminoso y anotó, poco después y con algo de fortuna, el tanto que abrió una remontada que acabarían por culminar su buen amigo Raphinha y Marcus Rashford.
El rival, cómo no, le sometió a un férreo marcaje. Muchas veces, con ayudas. Pero eso no evitó que el de Rocafonda disfrutara sobre el terreno de juego. "En Champions me siento más libre y más feliz. Nunca estoy uno contra uno, pero sí uno contra dos. Es lo de cada día, ya me estoy acostumbrando", aseguró el delantero al término del encuentro en declaraciones a Movistar. El Copenhague puso las cosas difíciles. Y, de hecho, se fue al descanso mandando por 0-1 en el marcador. Algo que, no obstante, no le tomó por sorpresa.
"Cuando te marcan un gol en la Champions es muy difícil remontar, todos los equipos son muy buenos, pero hemos demostrado que en las segundas partes nos hacemos muy fuertes", analizó la estrella azulgrana, quien insistió que lo fundamental, por encima de todo, en este caso era el resultado. "Lo más importante era entrar entre los ocho primeros y estoy muy contento por la victoria", recalcó un Lamine Yamal que se mostró también más que contento por el hecho de que el equipo pueda ahorrarse una eliminatoria extra con un calendario tan cargado. "Descansar te da la vida, el hecho de contar con dos partidos menos por delante te permite tener tambien más tranquilidad. Por eso me siento muy feliz", insistió.
La reacción azulgrana también provocó que el gesto adusto de Hansi Flick en los primeros minutos del duelo cambiara diametralmente. "El partido ha estado bien en general. En el inicio de la primera parte no estaba contento, pero en la segunda hemos estado mucho mejor. Tenemos que seguir así", aseguró el técnico barcelonista también ante los micrófonos de Movistar al término del encuentro. Quien dio el susto en el partido fue un Eric García que tuvo que ser sustituido por Marc Bernal en la segunda parte a causa de un mareo. El defensa recibió un fuerte golpe en la cabeza en el arranque del encuentro, pero en principio no peligra su presencia en los próximos compromisos del equipo azulgrana.