La nadadora eslovaca Tamara Potocka se encuentra bajo evaluación médica tras desplomarse este viernes tras su serie de 200 metros estilos femeninos en los Juegos Olímpicos de París, según informó un funcionario de la sede.
El personal médico acudió rápidamente a ayudar a Potocka y la sacó de la piscina en una camilla con una máscara de oxígeno en el rostro después de que terminara séptima en la tercera serie del evento en la sesión matinal.
El director de prensa de la sede confirmó que Potocka estaba consciente y bajo evaluación médica.
Kylian Mbappé no compareció ante el Athletic por sancionado y lesionado. Dos razones igual de incapacitantes. Respecto a la primera, un solo encuentro de suspensión, el mínimo castigo posible, se antoja una benévola pena para la gravedad de la falta. Pero no seremos nosotros quienes refutemos la decisión de juez alguno, de cualquier ámbito y rango. Mucho menos en estos tiempos en los que es frecuente que los magistrados se vean acusados de prevaricación si sus resoluciones no gustan a quienes las reciben. Tenemos derecho a discrepar de la justicia, pero no a desobedecerla, que es una forma indirecta de negarla.
En cuanto a la segunda, los pitos acompañaron la salida del campo de un Mbappé renqueante. El Bernabéu, ese jurado popular, ha pitado siempre. Incluso a los más ilustres y queridos de los suyos. Pero no tan pronto como a Kylian y, además, mientras cojeaba. No le ofreció ni comprensión ni compasión. Va a tardar en perdonarle, si es que llega a hacerlo, los antiguos desplantes. Al Madrid no se le chulea.
El caso es que, entre la violencia y la inanidad, los dos últimos partidos de un Mbappé que lleva cinco sin marcar se han saldado con una expulsión, la cuarta de su carrera, y una decepción, no precisamente la primera del curso. Dos comportamientos individuales que repercuten en la imagen y resultados de un club que ahora es poco menos que el Real Mbappé. El francés es el principal foco de atención local e internacional de la marca más prestigiosa en la historia del fútbol.
El futuro del banquillo madridista
Es imposible saber, y en qué porcentaje, si es víctima de las deficiencias estructurales del equipo, o si éste, también con exceso de lesionados, acusa los altibajos o la desubicación de quien es el llamado a contribuir más que nadie, por fama y sueldo, al buen desempeño comunitario. Por otra parte, resulta irónico que Kylian haya cambiado París por Madrid para ganar la Champions y quizás se la lleve el PSG. Según Luis Enrique, el equipo jugaba mejor sin Mbappé. ¿Y el Madrid?
Con toda probabilidad, la Decimosexta, cuando llegue, no la levantará Ancelotti. Entretanto, al parecer, el club estaría tratando con Jürgen Klopp. Tendría su gracia un alemán en el banquillo blanco como antídoto del alemán del banquillo azulgrana. Flick y Klopp. Dos apellidos onomatopéyicos de cinco letras, una sílaba y una sola vocal agobiada en medio de cuatro opresivas consonantes. Si uniéramos ambos apellidos en un objetivo común, Flick & Klopp no sugiere el nombre de un bufete de abogados, una corporación financiera, una firma de alta costura o incluso un dúo cómico-musical en una compañía de "variétés". Más bien el de una marca de herramientas con la reconocida fiabilidad germana en útiles de bricolaje.
Muy apropiado. En resumidas cuentas, de eso trata la idea de un equipo. Una reducida y sinérgica colectividad en la que, para provecho general, funcionen eficazmente los albañiles, los carpinteros, los fontaneros y los electricistas. En especial los electricistas, encargados de instalar y encender la luz que ilumine el juego conjunto. Como Mbappé, una estrella que brilla, sí, pero hasta ahora alimentada con corriente alterna.
Ni siquiera había entrado aún en el estadio. Estaba con la chaqueta de entrenamiento puesta, sentada, esperando a que dieran la orden al equipo para acceder. Seria, llevaba la pierna izquierda vendada, pues había sufrido molestias. Cuando su imagen se proyectó en las pantallas, comenzó la ovación, la primera de muchas, a Simone Biles. Cuando entró, el estadio retumbó. Ella lo agradeció, abriendo su sonrisa poderosa y saludando con la mano. El gesto fue recibido con otra aclamación aún mayor.
La mejor gimnasta de todos los tiempos ha vuelto por todo lo alto al pabellón olímpico, tres años después de su retirada en los Juegos de Tokio por problemas de salud mental. Su retorno generaba mucha expectación y Biles ya marcha por delante en la general individual, en barra, en suelo y en salto, y solo en las asimétricas, el único aparato en el que nunca ha ganado una medalla olímpica, fue superada por varias rivales.
Su metro 42 centímetros explosivos y su sonrisa radiante tienen un efecto imán. Las cámaras siguen todos sus movimientos, cada gesto es aclamado e interpretado. Si está seria o sonríe. No llevo el moño perfectamente recogido, como sus compañeras, sino desordenado. Se recoloca las horquillas antes de comenzar. Arranca en la barra, el mismo aparato donde acabó su experiencia olímpica en Tokio.
"Es impresionante haber podido estar aquí y ver la vuelta de la mejor atleta de todos los tiempos", dice Joe, que ha venido desde San Francisco exclusivamente para ver el retorno de la americana en París. "Es curioso, porque es diminuta, pero es poderosa, es una auténtica diosa", señala su mujer.
Biles entró al estadio con su maillot radiante y su coleta desordenada, hizo sus marcas en la barra antes de la competición y saludó a la grada. La atracción es tal que eclipsa al resto: Cuando ella entrenaba en la barra y la atleta del equipo italiano estaba realizando su prueba de suelo, a quien aplaudía el público era a Biles. "Ha sido un espectáculo. Es como ver a Taylor Swift en concierto", dice Laure, una francesa que viene a verla con su hija, ambas con la cara pintada con los colores de la bandera francesa.
Tom Cruise (derecha) viendo a Biles este domingo en París.EFE
En el estadio, además de la estrella Biles, había otras que querían ver su regreso al olimpo. Estaban Tom Cruise, Jessica Chastain, Ariana Grande, Snoop Dogg o Anna Wintour, la directora de Vogue. "La he seguido desde siempre. Era un sueño para mí poder verla en estos Juegos, me quedé muy triste cuando se retiró en Japón", explica Julia, que ha venido desde Kentucky con su marido y sus hijas para ver a la gimnasta.
En el ejercicio de suelo, danzó en el aire al ritmo de Taylor Swift. Las asimétricas es el único aparato en el que Biles no tiene medalla. Era el último en la rotación: Biles entró y realizó sus piruetas con seguridad. Al acabar su ejercicio se giró y miró a la grada, llena de banderas de EEUU, luego levantó los brazos y sonrió. El público tronó. Se abrazó a sus compañeras y a su entrenadora, la francesa Cecile Landi.
Una legión de medios americanos la seguía al irse al vestuario. Su entrenadora salió a hablar y los periodistas se agolparon. Justo al lado, una de las gimnastas chinas que acababa de competir hacía declaraciones a dos o tres periodistas, pero la legión no estaba con la atleta, sino escuchando lo que tenía que decir Cecile Landi.
La gimnasta Simone Biles, tras realizar su ejercicio en barra este domingoCharlie RiedelAP
"No puedo expresarlo (la alegría), estoy muy orgullosa de ella, de lo que ha pasado y de lo que está mostrando al mundo que es capaz de hacer", señaló. Biles no dará ninguna rueda de prensa hasta que no acaben las competiciones.
La atleta se retiró en los Juegos de Tokio en 2021 por problemas de salud mental. Al hablar abiertamente sobre el tema ha visibilizado este problema en los deportistas. Tras un tiempo de pausa, retomó los entrenamientos y volvió en el Mundial de 2023 de Bélgica, donde ganó cuatro oros.
En total, tiene 37 medallas (entre Mundiales y Juegos) y podría sumar seis más en las pruebas por equipos del martes, el concurso general individual del jueves y en las finales, el 3, 4 y 5 de agosto. Además, Biles, que tiene cinco movimientos propios, busca en París sumar un sexto con su nombre, esta vez en las asimétricas, ese aparato donde aún no ha conseguido la gloria.
Cuando llamo para proponerle hablar, José Joaquín Brotons (Barcelona, 1955) aprovecha para analizar esta sección y, de paso, el periodismo deportivo: "He estado pensando en esta entrevista porque leerlas casi todas me ha permitido descubrir cosas muy interesantes de compañeros que admiro y también confirmar que hay gente que cree que ha inventado la televisión y la radio y en el fondo no son más que la rana Gustavo".
Hace cinco años, el único peri
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