Rafa Nadal no disputará el torneo de Wimbledon. Así lo ha anunciado a mediodía de este jueves en un mensaje difundido en sus redes sociales en el que justifica la decisión por el deseo de preparar su participación en los Juegos Olímpicos de París.
“Durante mi rueda de prensa posterior al partido en Roland Garros me preguntaron sobre mi calendario de verano y desde entonces he estado practicando en tierra batida. Ayer se anunció que jugaré en los Juegos Olímpicos de verano en París, mis últimos Juegos Olímpicos”, escribe Nadal en un primer mensaje.
“Con este objetivo, creemos que lo mejor para mi cuerpo es no cambiar de superficie y seguir jugando en tierra batida hasta entonces”, afirma a continuación. Hay que tener en cuenta que el torneo olímpico de tenis se disputa precisamente sobre la tierra batida de Roland Garros y que Wimbledon se juega en hierba.
“Los echaré de menos”, afirma Nadal sobre los aficionados británicos, a los que da las gracias. “Un torneo increíble que siempre estará en mi corazón, siempre me brindaron un gran apoyo”, continúa.
Para concluir su mensaje, Rafa Nadal explica que va a preparar los Juegos Olímpicos, que se disputan del 26 de julio al 11 de agosto, disputando el torneo de Bastad, en Suecia. “Un torneo que jugué al principio de mi carrera y donde lo pasé muy bien tanto dentro como fuera de la cancha”, detalla.
En cada Grand Slam hay un momento en el que Carlos Alcaraz se transforma. A partir de entonces sus golpes retumban, alcanza cualquier bola que le propongan y su magia se desborda; es su versión de leyenda. Puede ocurrir en cuartos de final o en semifinales, nunca antes. Antes simplemente se está preparando. Desde ese momento, sólo un rival, Jannik Sinner, es capaz de recordarle que la duda existe. Esa mutación llegó en este Open de Australia este martes, en cuartos de final, ante Alex de Miñaur, para la victoria del español por 7-5, 6-2 y 6-1 en dos horas y 15 minutos.
Pese a que su adversario estaba en el mejor estado de forma de su vida, con la confianza necesaria y todo el público de la pista Rod Laver a su favor, Alcaraz lo anuló y se clasificó para sus primeras semifinales en Melbourne, donde se medirá el viernes a Alexander Zverev. Será la reedición del duelo en el que cayó eliminado el año pasado, pero en esta ocasión está listo.
No había mejor rival que De Miñaur para ponerle a prueba ni hubo mejor rival que De Miñaur para demostrarlo. Nadie más incómodo, nadie más fatigoso. La estadística dirá que Alcaraz ganó en tres set con sólo un 57% de primeros servicios, cediendo dos ‘breaks’ y después de cometer 32 errores no forzados, pero cualquier conclusión basada en esos datos será errónea. No fue un mal partido del australiano, más bien todo lo contrario. Si el español tuvo algún problema durante el partido, especialmente con el saque y el revés, fue mérito suyo.
Dita AlangkaraAP
De Miñaur propone el mejor tenis defensivo del circuito: no es un pegador, no busca el ‘winner’, pero lo devuelve todo y lo hace a toda velocidad para complicarle la vida a quien tenga enfrente. Pese a que el recuento de datos lo ignore, la mayoría de los fallos del número uno llegaron desde posiciones a las que le había llevado un excelente De Miñaur. Pero, aun así, no fue suficiente. Ni mucho menos. Con su derecha como argumento, Alcaraz derrumbó la resistencia del tenista local.
La actitud correcta
En ningún momento vaciló el número uno, y eso que podía haberlo hecho. En el primer set, cada vez que De Miñaur llegaba a una bola que ya estaba perdida, cada vez que respondía a un ‘winner’, Alcaraz se reía, juguetón, mirando a su equipo. En años anteriores, antes de alcanzar su madurez, quizá le hubiera frustrado que su buen hacer no tuviera recompensa. Pero ahora ya es un jugador hecho.
En el primer set tuvo que ganar los puntos una vez y otra, y otra vez, y lo hizo sin rechistar. Luego ya todo sería más fácil. Bajo el calor sofocante de Melbourne, con temperaturas de 45 grados durante el día, De Miñaur insistió en castigar el revés de Alcaraz y este peleó para salir de la trampa. En ocasiones probaba paralelos imposibles; en otras se invertía para golpear con su derecha. Esa estrategia permitió al australiano remontar dos ‘breaks’ en el primer set y presentar batalla, pero no le duró más de una hora. Cuando Alcaraz afinó ese instrumento, todo se acabó.
"Desde la primera ronda mi nivel ha creccido en cada partido. He hablado mucho con mi equipo de ser paciente. Yo lo quiero todo ya. Pero mi equipo ya me decía que mi nivel llegaría y en este partido siento que ha llegado", comentaba Alcaraz al acabar el partido en conversación con Jim Courier sobre la puesa. "De Miñaur es un rival muy difícil. Te hace sentir que siempre estás en problemas, tienes que estar concentrado en cada golpeo, tienes que ganar cada punto tres o cuatro veces", analizaba el número uno.
El presidente del club Fenerbahçe, Sadettin Saran, fue puesto en libertad provisional con cargos este jueves, un día después de ser detenido como sospechoso de consumo de drogas, informó la agencia turca Anadolu.
Sadettin Saran fue detenido el miércoles en el marco de una amplia operación por supuesto consumo de cocaína en la que fueron arrestados o citados a declarar desde hace días decenas de artistas, personalidades de las redes sociales, periodistas y empresarios.
A numerosos investigados se les tomaron muestras de pelo para un análisis de drogas y en el caso de Saran, el test del cabello dio positivo, mientras que muestras de sangre, orina y uñas dieron negativo, asegura Anadolu.
Saran ha negado tajantemente haber usado cocaína y aseguró que se trata de una campaña de calumnias contra él y el club que representa.
La Fiscalía, sin embargo, mantiene contra él las tres acusaciones de "uso de drogas", "proporcionar drogas a otros" y "facilitar el uso de drogas".
Por esta última acusación, el juzgado obliga a Saran a acudir regularmente a comisaría para firmar, además de mantener la prohibición de viajar al extranjero, impuesta hace días.
La cúpula directiva del Fenerbahçe expresó en varios comunicados su total respaldo a Saran y agradeció el apoyo de los hinchas, que este jueves se reunieron ante los juzgados, pero les pidió que muestren el máximo respeto a la Justicia.
Sadettin Saran, un empresario de 61 años, nacido en Denver (Estados Unidos), hijo de un turco y una estadounidense, es dueño del Saran Holding, que abarca medios de comunicación del ámbito deportivo, la industria del cine y el turismo.
Alcanzó la presidencia del club deportivo Fenerbahçe, cuya sección de fútbol es la segunda más exitosa de Turquía, en septiembre pasado, en una reñida votación en la que superó a su predecesor, el empresario Ali Koç.