Antoine Griezmann se lamenta de una ocasión fallada en Oporto.Luis VieiraAP
La última vez que escribí sobre el Atlético de Madrid recuerdo que fui muy tajante: “Simeone no debe seguir ni un minuto más”. Y han proseguido e incluso se han agudizado los fracasos de Simeone. Cada partido, cada descalabro, es un castigo insoporta
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Aún no había empezado la comida de directivas y el presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, ya estaba poniendo fecha a la marcha de Julián Álvarez al Barça. "Yo soy Dios, y hasta que no le diga que se marche, no se va a marchar", anunció a los periodistas. Su nombre suena tanto en el Camp Nou que su golazo de falta a Joan García pareció en propia puerta. Y se da la casualidad de que los culés llevan el mismo tiempo sin ver golazos de falta que sin ver a Dios.
Ya se ha dicho que una eliminatoria de Champions es cuestión de momentos, que en el caso del Atleti a veces duran unos segundos, y ni siquiera suceden en el campo. Simeone suele pedir al cuarto árbitro una media de 23 expulsiones por partido. A veces le dan la razón, y a veces incluso son. La de ayer de Pau Cubarsí, el mejor defensa de España, y casi siempre del Barça, resucitó el fantasma de Araújo, solo que enfrente estaba el Atleti que, con un gol a favor, suele recular tanto que a sus rivales le sobran dos o tres jugadores.
A Flick le está costando entender esta temporada que si sus dos nueves no están bien, y el que quiere juega en el otro equipo, lo mejor es no poner a ninguno. Con eso y con la expulsión el Barça mejoró muchísimo. Lamine celebraba los goles en fuera de juego, los que no entraban, y habría celebrado un penalti a favor, si el árbitro hubiera aplicado esa vieja norma que impide a los defensas, e incluso a Pubill, coger la pelota con la mano dentro del área. La presencia del VAR es lo está impidiendo a los árbitros ver las manos clarísimas.
Las celebraciones privadas de Lamine, y sus no celebraciones públicas, han sido elevadas a debate futbolístico, especialmente por los poco simpatizantes del Barça, que vienen a decir que da igual que sigan ganando partidos porque nunca encontrarán la felicidad. Y ya no digamos si los pierden. El mejor Barça coincidió con el segundo del Atleti en su tercer tiro a puerta de todo el partido. Los de Flick se están pareciendo cada vez más a los mejores años de Guardiola, cuyo preciosismo en el City le tiene en casa desde los octavos.
La semana que viene Atlético-Barça. Otra vez. La sexta esta temporada. Y ni tan mal.
La primera edición del nuevo formato de la Champions League depara una última jornada de máxima tensión, con once equipos separados por un punto en la zona media, entre el 8º y el 18º, dos 'cocos' como PSG y Manchester City en el filo de la clasificación, un playoff que promete ser delirante y una ruta hacia la final que se sabrá en el sorteo del 31 de enero y que podría deparar clásicos españoles o continentales muy pronto. Esto es todo lo que hay que saber.
Liverpool, Barcelona y Arsenal, los tres primeros de la tabla, ya están clasificados matemáticamente para el top-8, el Inter lo tiene casi hecho y el Atlético, el Milán y el Bayer Leverkusen deben cumplir en cómodos enfrentamientos contra Salzburgo, Dinamo Zagreb y Sparta Praga. Esto deja, salvo hecatombe de alguno de ellos, un único hueco entre los ocho mejores. Ahí empezará a entrar en juego la diferencia de goles: el Atalanta suma un +14, pero juega en Montjuic ante el Barça, así que si no consigue los tres puntos el gran favorito a esa plaza es el Aston Villa, noveno ahora mismo, que juega en casa contra el Celtic.
A partir de ahí, el resto de equipos necesitan un pequeño milagro si quieren evitar el temido playoff de febrero. El resumen se deslizaba el miércoles por la noche en los pasillos del Santiago Bernabéu: "Primero hay que ganar en Brest y después intentar hacerlo por la mayor cantidad de goles posibles". No hay mayores secretos.
Madrid, Dortmund, Bayern...
De los clubes grandes situados en la zona media, el Madrid, 16º con doce puntos y un +5 de average, a un punto del octavo puesto, viaja a Brest (Francia). Según el 'Superordenador' de Opta, tiene un 2,9% de opciones de meterse entre los ocho. El Dortmund, 14º con 12 puntos y +8, recibe al Shakhtar; el Bayern, 15º con 12 puntos y +6, juega en casa contra el Slovan Bratislava; la Juventus, 17ª con 12 puntos y +4, disputa su partido en Turín ante el Benfica.
Es decir, en una clasificación tan apretada como esta, con tres puntos entre el Atlético, 5º con 15, y los grandes de la zona media, cada punto es oro y cada gol es clave para la tabla y, especialmente, para el sorteo del próximo día 31. ¿Por qué? Por el PSG y el Manchester City.
Franceses y británicos han sido las grandes sorpresas negativas de esta primera fase de la Champions League. Sus derrotas, inesperadas en las predicciones, les han dejado en la pelea por los últimos puestos de la repesca. El PSG es 22º con 10 puntos y necesita puntuar en Stuttgart para asegurar su hueco entre los 24 mejores, mientras que el City, que perdió el miércoles en París, es 25º a dos puntos del playoff. Tiene que ganar en Brujas sí o sí para entrar.
La extraña situación de los dos equipos podría dejar un sorteo tan atípico como incendiario. Un sorteo que conviene explicar. El 31 de enero conocemos los cruces del playoff y la ruta completa hasta la final del próximo 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.
Sorteo simple
Si no hay muchas sorpresas en la última jornada y Dortmund, Bayern y Madrid ganan sus partidos, podrían alcanzar la 9ª o la 10ª plaza. Y aquí viene el caos. El sorteo de la repesca cruza a los equipos de dos en dos, es decir, el 9º y el 10º jugarían contra el 23º o el 24º, haciéndose un sorteo simple para ver qué dos enfrentamientos se disputan. Y así con los demás: el 11º y el 12º contra el 21º y 22º, el 13º y 14º contra el 19º y 20º, y el 15º y 16º contra el 17º y 18º. Siempre con los mejor clasificados disputando la vuelta en casa.
Además, la ruta hasta la final ya está casi trazada, con los ocho mejores esperando a los ganadores del playoff, divididos también en parejas y con la única necesidad de sortear hacia qué lado del cuadro va cada uno. De nuevo, un sorteo simple. Por ejemplo, Liverpool y Barça, primero y segundo ahora mismo, entrarían en un sorteo para ver hacia qué lado del cuadro van, pero ya saben que siendo 1º y 2º su cruce en octavos sería el ganador de una de las eliminatorias entre el 15º o el 16º contra el 17º o 18º. Ahora mismo, esas posiciones son de Bayern, Madrid, Juventus y Celtic. Es decir, de quedar así las cosas, si el Madrid no gana en Brest, por ejemplo, podríamos tener clásico español en octavos.
Más abajo, el Manchester City y el PSG ya saben que en caso de acabar 23º o 24º, como podría ser, se medirían al 9º o 10º (el Bayern o el Madrid podrían llegar ahí si ganan la última jornada) y en octavos al 7º o 8º. El Atlético, si no saca tres puntos en Salzburgo, podría caer a una de esas posiciones.
Un caos que queda pendiente de esa decisiva octava jornada y del sorteo del próximo 31 de enero. Hagan sus cuentas.
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Lunes,
6
noviembre
2023
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