Recuerdo el primer GP de China. Fue hace 20 años. El circuito ocupaba un espacio que poco antes había sido una ciénaga. Llegar hasta allí desde la ciudad de Shanghai nos costó el primer día cuatro horas. La pista era un espacio fantasmagórico en medio de la nada donde solo estábamos los equipos, los medios de comunicación y los miembros de seguridad. Cada envío de imágenes por satélite debía realizarse junto a un miembro del departamento de contr
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Durante los últimos días, Carlos Sainz se ha dejado crecer el bigote por una buena causa. Le ha convencido Pierluigi della Bona, su fisioterapeuta, natural de un localidad cercana a Roma. Ese mismo adorno capilar también forma parte del look de Roberto Merhi, piloto de la Super GT japonesa y miembro del círculo más cercano de la familia Sainz desplazada hasta Imola. Sin embargo, Carlos no ha dado plazos concretos a Della Bona, el preparador que el pasado invierno sustituyó a Rupert Manwaring. Tampoco a los equipos que en las últimas semanas intentan seducirle con sus proyectos. Audi, Mercedes y Red Bull son los mejor colocados, pero él maneja los tiempos y pone sus condiciones.
A las puertas del hospitality de Ferrari, entre el enjambre de invitados VIP y el paso apresurado de Charles Leclerc, algunos veteranos del staff seguían ayer asombrados con la valentía de Sainz a la hora de llevar las negociaciones. "Hay que tener mucho temple para buscar la mejor opción, renunciando a lo fácil, que sería haber firmado ya con Audi", comentaban. Entre la primera y segunda sesión libre, Fernando Alonso se pasó por allí para saludar a viejos amigos, mientras Mattia Binotto, ex team principal, atraía la atención de las cámaras incluso vestido de calle. En la primera carrera europea del Mundial, todos revoloteaban en torno a los Sainz, con Carlos padre al frente del operativo.
Las reuniones para cerrar el acuerdo, con la obligada discreción, se vienen sucediendo en los últimos días. "Vamos perfilando detalles, aunque hasta que no tengamos el sí o el no definitivo de las partes no anunciaremos nada", apuntan desde su entorno. "No nos hemos puesto ninguna fecha límite, aunque lo más probable es que todo se resuelva antes del verano".
"Todo sigue abierto"
En realidad, los habituales plazos del mercado estallaron por los aires cuando Lewis Hamilton anunció en febrero su fichaje por Ferrari. Ahora, el resto de la parrilla aguarda la decisión de Sainz, la pieza más cotizada. La que moverá al resto. "Todo sigue abierto. No es ningún secreto que las mejores opciones son Red Bull y Mercedes, aunque no queremos un contrato sólo para 2025".
Christian Horner y Toto Wolff, los jefes de los equipos que han dominado la última década de la F1, guardan algunas cartas bajo la manga. En Red Bull se valora el carácter gregario de Sergio Pérez, que en las últimas carreras ha elevado el listón de su pilotaje. En las Flechas de Plata, por su parte, juegan la baza de Andrea Kimi Antonelli, un chico de 17 años que anda fogueándose, con más dificultades de las previstas, en la F2. "Si Red Bull decide quedarse finalmente con Checo no será por su rendimiento del último mes, porque le conocen de sobra desde 2021. Tampoco creemos que Antonelli sea un simple farol, porque Mercedes ya ha invertido en él muchísimo dinero".
La cuestión económica, por cierto, no marcará la diferencia, aunque Audi, con su proyecto a largo plazo, ofrezca mejores condiciones que el resto. En primer lugar, porque necesita un buque insignia con más gancho que Nico Hulkenberg, su reciente fichaje. Además, porque la figura de Carlos atraería, a su vez, mejores ingenieros y mécanicos. A partir de 2025, la marca alemana tomará el control del 75% de Sauber. Sin embargo, Sainz sabe de sobra que, con ellos, el Mundial sería algo parecido al purgatorio. Y que las dos únicas opciones de luchar por los triunfos pasan por Red Bull y Mercedes.
Stroll no se mueve
Tras numerosos tiras y aflojas a comienzos de primavera, Audi decidió esperar a Sainz, aunque sin llegar a la amenaza del últimátum. Red Bull, por su parte, se sumó a la puja, aun sabiendo que el último vencedor del GP de Australia fue el único compañero que osó desafiar a Max Verstappen durante aquel curso en Toro Rosso. Mercedes sabe que formaría una dupla fabulosa con George Russell, por experiencia y compatibilidad de caracteres.
Por debajo en el orden jerárquico también cabe mencionar a Williams, Alpine y Haas, las tres escuderías más débiles del momento, con disponibilidad de asiento para la próxima temporada. Quien queda totalmente descartada es Aston Martin, no sólo por la renovación de Alonso, sino porque Lawrence Stroll sigue empeñado en dar otra oportunidad a su hijo. La enésima muestra de los vaivenes de la silly season, dado que el equipo de Silverstone se perfilaba, hace tres meses, como uno de los mejor colocados para su fichaje.
A dos meses de cumplir 30 años, Sainz luce una madurez sobre el asfalto a la altura de los elegidos. Por eso, entre otras razones, dispone de tantas opciones. Ahora sólo queda la llave de la puerta. Y esa opción de elegir se la ha ganado a pulso.
Quien aún dude de las dificultades que entraña un Fórmula 1 puede revisar los mensajes de Liam Lawson del pasado domingo en Shanghai. "No puedo girar el coche en absoluto", lamentó el piloto de Red Bull en la vuelta 54, a sólo dos para la meta. Nada más cruzar la bandera a cuadros, Richard Wood, su ingeniero de pista, sólo pudo ofrecerle unas palabras de consuelo: "Sí, hoy tuviste que sudar tinta. Lo siento, tío, sinceramente hice todo lo que pude para ayudarte". En ese momento, la comunicación ya se había colmado de balbuceos y silencios de Lawson, muy afectado por su paupérrimo nivel al volante. Por segunda semana consecutiva, ni siquiera se había acercado a la zona de puntos.
El futuro de Lawson, pendiente de un hilo, se resolverá esta semana durante una reunión en Milton Keynes. Una cumbre donde el equipo, protagonista de un flojo arranque, abordará también su plan estratégico. "Estamos preocupados, pero no vamos a tirar la toalla", adelantó Helmut Marko tras el cuarto puesto de Max Verstappen en Shanghai. La opinión del veterano asesor, en estas difíciles circunstancias, tendrá tanto peso como la del team principal, Christian Horner. No se trata de un asunto baladí. Tras perder algunos de los ingenieros que cimentaron el último ciclo triunfal, con los cuatro títulos de Mad Max, Red Bull ha de decidir si da este Mundial por perdido y emplea todos sus esfuerzos en el coche de 2026, primer año de la revolución reglamentaria. Y en el corto plazo, ha de tomar una decisión con Lawson.
"No soy tonto y sé que estoy aquí para rendir. Si no lo consigo, no voy a continuar", admitió el neozelandés en China, donde ocupó la última plaza en las dos sesiones clasificatorias. A estos resultados hay que sumar su decimoctavo puesto en la parrilla de Melbourne. La peor racha de un piloto de Red Bull desde su llegada al Gran Circo, allá por 2005. Su sufrimiento al volante quedó aún más en evidencia en Shanghai, donde quiso partir desde el pit lane para realizar cambios en la puesta a punto. Sin embargo, con esa nueva configuración, mucho más agresiva, sólo pudo adelantar a tres rivales, siendo el último piloto en no ser doblado.
Sólo con el simulador
Las dificultades del RB21, un monoplaza diseñado al gusto de Verstappen, han superado a Lawson en dos circuitos que sólo conocía a través del simulador. Y esta falta de experiencia podría hacerse aún más acuciante a partir de ahora. De las 14 próximas citas del Mundial, Liam sólo conoce Suzuka, tras su paso, hace un par de años, por la Super Fórmula japonesa. Sin embargo, estas dos semanas previas al GP de Japón pueden hacerse demasiado largas. Red Bull maneja la opción de Yuki Tsunoda, el líder de Racing Bulls, su equipo filial. Incluso la de su compañero Isack Hadjar, un rookie que también ha dejado detalles interesantes.
Toda esta incertidumbre trae a la memoria el GP de Bélgica 2024, cuando Red Bull hubo de salir al paso de los rumores para confirmar a Sergio Pérez, a quien había renovado sólo dos meses antes. El mexicano tampoco daba la talla ante Verstappen y a final de año acabó saliendo del equipo. Sin embargo, su cartera de patrocinadores personales siempre representó un obstáculo para cualquier intercambio a mitad de curso. Obviamente, no es el caso de Lawson, un chico de orígenes humildes para los estándares de la actual F1. De hecho, sus padres tuvieron que vender la casa familiar para financiar sus inicios en los karts. Y según él mismo ha confesado, aún no han comprado otra.
Lawson, al volante del RB21, el domingo en Shanghai.RED BULL
Al igual que sucedía con Checo, las comparaciones con Verstappen dejan en muy mal lugar a Lawson. No sólo por esas 88 centésimas que ha cedido, de promedio, en las sesiones clasificatorias, sino por sus recurrentes problemas a la hora de mantener el coche en la trazada. A bordo de un RB21 muy nervioso, sus mínimas opciones en Australia se toparon contra el muro de la curva 2. Tras la qualy del sábado en Shanghai, Marko ofreció un diagnóstico desolador: "Esto demuestra que nuestro coche es extremadamente difícil. Si le das a Liam el Racing Bulls, va más rápido. No puede seguir así".
Sólo las manos de Verstappen, autor de un segundo y un cuarto puesto, han sido capaces de extraer algo positivo del coche. Aunque no alcance para seguir la estela de McLaren, el tetracampeón mundial puede alardear de una estadística asombrosa. A lo largo de las 20 últimas carreras, ha sumado 337 puntos, por sólo 49 de sus compañeros. Si otros mejor preparados, como Carlos Sainz (2015-2016), Daniel Ricciardo (2016-2018), Pierre Gasly (2019), Alex Albon (2019-2020) o Pérez (2021-2024) ya claudicaron ante él, nada alentador puede esperarse ahora de Lawson.
"Eres grande, Toro". El mensaje en el cartelón del muro, una semana más, llevó la firma de Pierluigi Della Bona. No se trataba de una despedida personal, porque el preparador físico ha decidido renunciar a Ferrari para acompañarle también en Williams. Sin embargo, a cada paso por Yas Marina, Carlos Sainz sí disfrutó y padeció con todas las emociones propias de una última carrera con la Scuderia. "Fue extraño bajarme del coche. Un poco emotivo. Aunque creo que aún resultó más raro subirme, porque ahí ya fui consciente de que se trataba del último día con un grupo de gente con la que he disfrutado durante cuatro años".
Esos íntimos, los que conforman el célebre Team 55, no perdieron la oportunidad de sacar su extintor para conmemorar el momento. Al frente, Carlos Oñoro, su representante, junto a Riccardo Adami, ingeniero de pista, Pedro Cebrián y Rita Simonini, responsables de comunicación y los también ingenieros Calum McDonald y Riccardo Corte. El segundo puesto en el GP de Abu Dhabi permitía a Carlos superar el registro de Gerhard Berger para convertirse en el noveno piloto con más podios en la historia de Ferrari (25).
"Dadas las circunstancias, creo que hemos completado un trabajo excelente", ratificó Sainz, "orgulloso" de dejar a Ferrari "en un lugar mucho mejor que el que estaba cuando llegué". A su juicio, el trabajo conjunto con Charles Leclerc resultó "crucial", por lo que ya ve a Ferrari "capaz de ganar el Mundial 2025".
"Valiosas aportaciones"
Eso sí, el champán junto a su compañero supo menos espumoso en Yas Marina, dado que Ferrari aún deberá apurar otro año para ese título de constructores que se resiste desde 2008. No obstante, la despedida de Abu Dhabi nada tuvo que ver con las escenas de tensión aireadas en Las Vegas. Leclerc destacó el "talento" de Carlos y elogió sus "valiosas aportaciones" para mejorar el coche. "Nuestras luchas en la pista nos ayudaron a ser mejores", zanjó.
El monegasco, penúltimo en la parrilla, remontó hasta la tercera plaza y fue reconocido con el galardón de mejor piloto del día, con el 29% del voto popular. Incluso podrá recordar una doble celebración en el podio. La película de Apple TV que se viene rodando cada fin de semana exigía, por imperativo del guion, que Leclerc acabase segundo, justo por detrás de Sonny Hayes, el piloto al que da vida Brad Pitt. Las risas junto a George Russell, tercer clasificado en el filme dirigido por Joseph Kosinski, supusieron un simpático colofón al Mundial 2024.
"Este último año, tras la noticia de mi marcha, no ha resultado fácil. No fue sencillo disputar una temporada completa sabiendo que me marcharía. Mantener la concentración tan alta resultó difícil, así que me siento orgulloso de lo conseguido", admitió Sainz. En estas circunstancias, Sainz ha acabado quinto el Mundial, a sólo dos puntos de Oscar Piastri, coronando la mejor temporada de su vida tanto en puntos (290) como en victorias (dos) y podios (nueve).
Sainz, con el SF-24, el domingo en Yas Marina.EFE
El último mensaje de radio con Adami, bajo los acordes del Smooth Operator de Sade, supuso la obertura de sus celebraciones en Yas Marina. Tras aparcar el coche en el parc fermé, una nutrida delegación de Ferrari -mucho más numerosa que hace dos semanas en Las Vegas- acudió para los abrazos y vítores. En el garaje había preparado un disfraz a la altura del momento. Chili, su apodo en el paddock, se despediría de rojo y con sabor picante. A su lado, con una amplia sonrisa, Guanyu Zhou tras su última carrera en la F1 al volante de un Sauber.
Los compromisos de Sainz todavía no han concluiido en Maranello, donde seguirá acudiendo los próximos días para echar el cierre a la temporda. Sin embargo, a nivel competitivo, sus esfuerzos competitivos se focalizan ya en los test de mañana con Williams. "A ver cómo puedo hacer que ese coche sea más rápido", valoró sobre la doble sesión con la escudería de Grove. "Sinceramente, no creo que la gente pueda imaginar lo mucho que espero lo que está por venir", subrayó.
De ese entusiasmo anda necesitado el equipo de James Vowles, penúltimo del Mundial tras puntuar en sólo cinco de 24 carreras. De sus 17 puntos, 10 llegaron en el GP de Azerbaiyán, pero no hubo nada que rascar durante las últimas cito pruebas del campeonato. "No tengo dudas de que volverá a lo más alto de la parrilla, sea con Williams o con otro equipo. Se lo merece. Creo que todo el mundo lo sabe y es sólo cuestión de tiempo antes de que vuelva", apuntó Leclerc.
Camaradería con McLaren
Según los mensajes de radio, Il Predestinato bien pudo abandonar por culpa de un problema de fiabilidad en Abu Dhabi. Hubiese supuesto un epílogo más que decepcionante para Fred Vasseur. "Mañana podré decir que ha sido una temporada muy positiva, con cinco victorias, cuatro más que en 2023, y unos 50 puntos más. Sin embargo, evidentemente también sentimos la frustración de haber terminado con más de 600 puntos, aunque 14 menos que McLaren", concedió el team principal de Ferrari.
Sainz baña con champán a Zak Brown, el domingo en Yas Marina.AFP
Después de la pertinente felicitación a Andrea Stella, su homólogo en McLaren, y su gran amigo Zak Brown, Vasseur iba a capitanear los consabidos actos de camaradería entre dos equipos que luchan sobre el asfalto y se respetan en la escena pública. Sainz, por su parte, ya había felicitado personalmente a su amigo Lando Norris y a su padre, Adam.
Tras 88 carreras de rojo, cuatro victorias, seis poles, 25 podios, tres vueltas rápidas, 900,5 puntos y 295 vueltas en cabeza. Los mismos triunfos en Maranello que Eddie Irvine, Clay Regazzoni y John Surtees. Pese a haber mantenido con mucha gallardía su pulso dentro del garaje, el balance global favorece claramente a Leclerc, gracias a sus seis triunfos, 31 podios, 19 poles, seis vueltas rápidas, 1.029 puntos y 830 vueltas en cabeza.