La tenista española Paula Badosa se despidió lesionada en su pierna izquierda del torneo de Stuttgart en el ecuador del tercer set frente a la rusa Aryna Sabalenka, segunda en el escalafón de la WTA.
Badosa, que ya había pedido asistencia médica en el tramo final del segundo set, que ganó para igualar el encuentro, no pudo continuar después de dos horas y veinte minutos de partido. En el momento de la retirada, el choque estaba igualado. Sabalenka ganó el primer set por 7-6(4), Badosa el segundo por 6-4 y el tercero estaba equiparado a tres juegos.
La española nacida en Nueva York, que había vencido en primera ronda a la también rusa Diana Shnaider, pretendía su segundo triunfo seguido desde el Open de Australia y era su segundo partido sobre tierra batida en la temporada.
Badosa, que perdió el primer set en el desempate, mejoró en el segundo aunque empezó a notar molestias en la pierna y espalda y solicitó atención médica en el noveno juego, justo antes de sacar para cerrar la manga.
La española pudo seguir y apuntarse el parcial y encarrilar el tercero. Se puso 3-1 en el set definitivo pero a partir de ahí se frenó. Tras el sexto juego, optó por no forzar y retirarse.
Era el sexto enfrentamiento de Badosa con la número dos del mundo. Sabalenka había ganado los tres últimos. Dos precisamente en este torneo alemán y el más reciente, semanas atrás, en el Masters 1000 de Miami.
Sabalenka se sitúa en cuartos de final de un torneo en el que ha sido finalista tres veces aunque nunca lo ha podido ganar.
El español Jorge Martín (Ducati Desmosedici GP24) fue el vencedor de la carrera al sprint del Gran Premio de Australia de MotoGP, en el circuito de Phillip Island, que registró el dominio de los pilotos españoles en la lucha por la 'pole position' en todas las categorías.
Martín, además de vencedor de la carrera al sprint, logró ser el más rápido de entrenamientos en MotoGP, y poco después lograron ese mismo objetivo tanto Fermín Aldeguer (Boscoscuro) en Moto2, como Iván Ortolá (KTM), en Moto3.
En MotoGP, el líder del mundial, Jorge Martín, se impuso de principio a fin en la carrera al sprint, su sexta victoria de la temporada, que le permite incrementar de 10 a 16 puntos su ventaja n la clasificación provisional del mundial sobre el italiano Francesco 'Pecco' Bagnaia (Ducati Desmosedici GP24), que sólo pudo ser cuarto.
Muy buena salida tanto de Jorge Martín como de Marc Márquez, que luego perdió toda su ventaja al irse muy largo en la primera curva y se vio relegado a la octava posición al cometer un error al desactivar el sistema de salida de su Ducati.
Márquez -octavo en esos instantes- no perdió el tiempo y comenzó a remontar posiciones, primero con Franco Morbidelli y Maverick Viñales, quien a pesar de salir tercero también cedió mucho espacio a sus rivales.
Poco a poco Jorge Martín fue incrementando la ventaja sobre sus perseguidores, la pareja formada por Bezzecchi y Bagnaia, seguidos por el surafricano Brad Binder (KTM RC 16), que más tarde se fue al suelo, que encabezaba el grupo en el que ya estaba Marc Márquez, que se iba a la caza de Bagnaia y Marco Bezzecchi.
La ventaja de Jorge Martín fue el aumento, centrándose el interés de la carrera en las plazas traseras, ocupadas por Bagnaia, Bezzecchi, Márquez y Enea Bastianini.
Márquez buscó su oportunidad y el hueco que le permitiese superar a Bagnaia, un objetivo que consiguió en la octava vuelta, aunque por entonces la ventaja de Jorge Martín ya era de más de tres segundos y supo gestionarla con habilidad hasta el final.
Bagnaia no estaba en su mejor momento pues prácticamente en esa misma vuelta le superaron tanto Marc Márquez como Enea Bastianini, pasando de la segunda a la cuarta plaza, en la que al final acabó la prueba.
El español Fermín Aldeguer (Boscoscuro) estableció un nuevo récord absoluto de la pista al ser el más rápido en la clasificación oficial de Moto2 para conseguir su tercera 'pole position' de la temporada y ademas batir el récord de la categoría.
Aldeguer rodó en 1:30.876, con lo que rebajó la anterior mejor marca de Moto2, que él mismo tenía desde 2023 con 1:31.888. Junto a él en la primera línea estarán los también españoles Arón Canet (Kalex) y Alonso López (Boscoscuro).
El español Iván Ortolá (KTM) sumó su tercera 'pole position' consecutiva y la sexta de la temporada al ser el más rápido de Moto3, con un mejor tiempo de 1:35.872, a escasamente 18 milésimas del récord de la categoría, que ostenta el japonés Ayumu Sasaki con 1:35.854 desde la temporada 2022. Junto a Iván Ortolá, estarán en la primera línea de salida de Moto3 el neerlandés Collin Veijer (Husqvarna) y el español Adrián Fernández (Honda)
Antes de las semifinales de Wimbledon, Juan Carlos Ferrero deslizaba que su pupilo Carlos Alcaraz ya ha alcanzado el punto de no retorno en el despegue de cualquier leyenda: ahora gana en los días buenos, en los malos y también en los regulares. Dicho y hecho. Ante Daniil Medvedev, este viernes, Alcaraz sólo fue el mejor Alcaraz a ratos y, sin embargo, dominó el marcador para ganar por 6-7(1), 6-3, 6-4 y 6-4 y clasificarse para su segunda final del Grand Slam londinense, la segunda consecutiva, la segunda que le enfrentará al tenista más laureado de todos los tiempos, Novak Djokovic. Un reto histórico.
A sus 21 años, este domingo (15.00 horas, Movistar) el español buscará su cuarto grande, aquel que le igualaría con Manolo Santana, Guillermo Vilas o Jim Courier, con la madurez de los escogidos: ahora ya avanza pase lo que pase. «Sinceramente he tenido partidos mejores. Esta temporada he jugado mejor que hoy varias veces y en este mismo Wimbledon me he visto mejor. Por ejemplo, contra Tommy Paul, en cuartos de final, diría que mi nivel de tenis fue más alto. También influyó el estilo de mi rival, los golpes que me hizo jugar, pero ante Daniil podía haber jugado mejor», reconocía Alcaraz que al mismo tiempo aseguraba que no le preocupaba en exceso: «Voy a la final sintiéndome bien, sé cómo puedo jugar».
Recursos contra Medvedev
En sus palabras había mucha humildad por reconocer los errores cometidos y, al mismo tiempo, un análisis certero de lo ocurrido. Porque, al contrario que el año anterior, Alcaraz apenas necesitó su versión superlativa, aquella que maravilla al tenis mundial desde hace tres años. No fue un éxito fruto de la efectividad, ni tan siquiera de la puntería, fue cosa de la imaginación. Completamente afeitado, en una imagen que no lucía desde hace meses, y acompañado de toda su familia, que se quedará en Londres hasta el domingo, el ahora número tres del mundo requirió de toda su paleta de golpes para desarmar el juego defensivo machacón de Medvedev. Ahora un golpe cortado, ahora una bola alta, un toque allí, otro toque allá y, por supuesto, dejadas, muchas dejadas. Al final, el ruso no pudo más que rendirse.
«Contra Daniil sabía que no podía entrar en intercambios largos, de más de 10 golpes. Tenía que variarle mucho los golpes e intentar acortar los puntos para que no se sintiera cómodo», aseguraba el español que mejoró sobremanera durante el encuentro. En los tres últimos sets fue el dominador que es, el quinto hombre que este siglo encadena finales de Roland Garros y Wimbledon por detrás de Djokovic, Rafa Nadal, Roger Federer y Andy Murray -ahí es nada-, pero el primer set salió torcido.
Un mal inicio, un brillante final
Sin más explicación que sus nervios y ese juego de Medvedev, sufrió muchos problemas con su saque -en ese set rondó el 40% de primeros-, se movió de manera dubitativa sobre la pista y falló en los puntos decisivos -dos de ocho en puntos de break-. Que remontara dos roturas en contra y llegara al tie-break supuso un esfuerzo en vano porque en esa muerte súbita todo marchó mal. Pero luego, de repente, ¡buf!, salió el genio de la lámpara.
ANDREJ ISAKOVICAFP
En los primeros instantes del segundo set, Medvedev dio un pasito atrás y Alcaraz se comió la pista entera. Mejorando con su saque -sólo concedió una opción de rotura más en todo el encuentro-, corriendo de lado a lado como un velocista y afinando su acierto -en el primer set cometió 15 errores no forzados, en los otros tres, 20-, empezó a bailar como sólo él sabe bailar. Fue entonces cuando expuso sobre el verde todo su arsenal de recursos, las dejadas, los passing shots e incluso esa locura de globo entre las piernas al que ya parece tan acostumbrado. En el último set, resoplaba Medvedev porque otra vez, como también pasó el año pasado en semifinales, no tenía nada que hacer.
En la previa, golf y familia
«Tengo ganas de jugar la final. Ya sé lo que es estar en esa posición, se cómo lidiar con todo lo que va a pasar hasta saltar a la pista y creo que tengo el nivel para jugar», comentaba el ahora número tres del mundo que rechazaba el papel de favorito pese a haber vencido el año pasado en un partido a cinco sets para la historia y pese a la reciente lesión de rodilla del serbio. Este viernes éste superó al italiano Lorenzo Musetti con la facilidad de sus días más alegres (6-4, 7-6 [3], 6-4). «Supongo que habrá mucha gente que crea que yo tengo más opciones porque Djokovic llegaba con dudas al torneo, pero sí está en la final es porque está recuperado. Él sabe mucho mejor qué es jugar una final de Wimbledon, sabe mucho mejor que yo qué es ganarla, así que está preparado que yo», disimulaba Alcaraz.
Hoy, en la víspera de la final, el español seguramente tampoco entrenará, como ya hizo antes de las semifinales, y se iría a jugar al golf con su equipo al Royal Wimbledon Golf Club. Con sus hermanos pequeños Jaime y Sergio junto a él en Londres tendrá entretenimiento de sobras para alejar la mente del tenis y, si no, podrá distraerse con la previa de la final de la Eurocopa entre España e Inglaterra y con su ya clásica llamada de la suerte con Álvaro Morata. «Espero que sea un gran día para los españoles», deseó Alcaraz en la Central del All England Club y por ello se llevó un abucheo. Si no es un gran día, será uno regular o incluso uno malo, pero ya ha demostrado que igualmente puede hacer historia.