El Mallorca golea al Sevilla y Arrasate salva una situación crítica

El Mallorca golea al Sevilla y Arrasate salva una situación crítica

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El Mallorca sumó un triunfo crucial contra el Sevilla y salió de la zona de descenso tras exhibir mucha puntería con los goles de Vedat Muriqi, Samú Costa, Sergi Darder y Pablo Torre, que neutralizaron el 0-1 del debutante Neal Maupay. Estos tres puntos sacan de una situación crítica a Jagoba Arrasate, ahora con el goal average ganado frante a los hispalenses, que ven quebrada su pequeña racha de dos jornadas sin conocer la derrota. [Narración y estadísticas (4-1)]

A pesar de la difícil situación de ambos equipos en la tabla, la valentía tiñó el arranque del partido, especialmente el de Matías Almeyda. Sin embargo, los bermellones también dieron guerra a la zaga rival y en el ecuador del primer tiempo se adelantaron.

Una acción individual de Jan Virgili fue detenida por José Ángel Carmona, quien zancadilleó sin intención al extremo y provocó un penalti señalado por Soto Grado tras la intervención del VAR. Muriqi transformó desde los 11 metros para certificar su decimoquinto tanto, que iguala su mejor temporada en la isla y ya piensa en grande con 16 jornadas por delante.

Otra vez Virgili

El Sevilla no bajó los brazos y apretó con una buena acción de Akor Adams que provocó una buena intervención de Leo Román, pero el protagonista sería el debutante Maupay. Al filo del descanso, firmó un disparo desde fuera del área que se coló por el ángulo.

Tras el paso por vestuarios, los locales mostraron una entereza pocas veces vista esta temporada tras recibir un golpe y lo devolvieron poco después de reanudar el juego. Otra vez fue Virgili el protagonista, quien llegó hasta la línea de fondo y, con un recorte, puso el balón al segundo palo para el remate definitivo de Samú Costa.

Ahí sí que le costó más al equipo andaluz, más nervioso y errático que en la primera mitad, intentando revertir la situación con la entrada de Alexis Sánchez y Chidera Ejuke, aunque poco le funcionó en la segunda mitad a Almeyda.

Mojica, frente a Ejuke, el lunes en Son Moix.

Mojica, frente a Ejuke, el lunes en Son Moix.EFE

Y en mitad de las dudas, el cuadro local convirtió el 3-1. El mediocentro portugués volvió a ser protagonista con un gran desmarque, que le propició una posición idónea para dar el pase de la muerte a Muriqi, quien se quedó con la miel en los labios porque su disparo rechazó en Sergi Darder y el gol se sumó a la cuenta de éste.

Siguió intentándolo el Sevilla, pero ni su ataque fue fluido ni el Mallorca concedió oportunidades tal y como viene acostumbrando en las últimas semanas. Incluso tuvo tiempo el conjunto de Arrasate para ampliar la renta. Tras un inicio de curso complicado, Pablo Torre cerró el resultado en el último suspiro para estrenarse como goleador con la elástica bermellona.

Van der Poel, las dudas del "mejor de todos los tiempos" tras su octavo Mundial: "Cuando el resto está entrenando con el sol de Benidorm, sin estrés, él está aquí pegándose palos, pasando frío y caídas"

Van der Poel, las dudas del “mejor de todos los tiempos” tras su octavo Mundial: “Cuando el resto está entrenando con el sol de Benidorm, sin estrés, él está aquí pegándose palos, pasando frío y caídas”

En el barro holandés de Hulst, a apenas 40 kilómetros de Amberes y el Kapellen natal de Mathieu van der Poel -neerlandés él nacido en Bélgica, residente gran parte del año en el pueblo alicantino de Moraira y de ilustre abuelo francés, Raymond Poulidor- no hubo resquicio a la duda. El ciclocross presenció la constatación de quien lo dominó como nadie. Fue otra victoria sin emoción, la 51 consecutiva (gana todo lo que corre desde enero de 2024), la 12ª de esta temporada, la que le coronaba como campeón del mundo por octava vez. La que le hacía superar al único que le discutía la honorífica corona de mejor de todos los tiempos.

Para saber más

Erick De Vlaeminck, fallecido hace 11 años, era el rey, el pionero. «Todos somos sus hijos», pronunció quien le sucedió después. El mismo Sven Nys que ahora se rinde a la evidencia, al rival de su propio hijo, tercero Thibau el domingo: «Habría que amputarle una pierna a Van der Poel para que perdiera este Mundial». «Sólo nos queda disfrutarlo. La gente nos dice: 'Sales a no ganar'. Pero es que es el mejor corredor de la historia. Yo podré decir: competí contra el mejor de todos los tiempos», reconoce a EL MUNDO Felipe Orts, heroico y meritorio séptimo puesto el suyo después de sufrir días antes de la prueba un virus estomacal y de tener que remontar varias posiciones tras una complicada salida.

«Es que es el mejor en todo», insiste el de Villajoyosa. «Es el más fuerte, es el más técnico, es el más rápido... No se le puede meter mano por ningún sitio. Incluso con averías nos ha ganado... No tiene un punto más, tiene dos o tres. Está completamente a otro nivel. Se acaban los calificativos», sigue, recordando lo que sucedió hace unos días en la carrera de Maasmechelen. Van der Poel pinchó hasta dos veces. Pero también ganó.

Desafíos más extremos

Es cierto que todavía hay un reto que Mathieu no ha superado en esa especialidad en la que se forjó desde niño. Su compatriota Marianne Vos también presume de ocho coronas mundiales. Aunque la cuestión ahora, deslizada por él mismo -«quizás no sea mala idea saltarme un invierno porque estar aquí siempre supone el primer pico de mi temporada, no sólo a nivel físico sino también mental»-, es si su hambre se mantendrá o si aparcará, por un año o para siempre y por primera vez, sus pujas en el ciclocross. Porque los desafíos llegan más allá del barro y cada vez son más extremos.

Casi sin tiempo de transición, acuden las clásicas, el territorio donde también presume de ser único pero en el que le ha surgido el peor rival posible. A Tadej Pogacar le apetece más, por ejemplo, estrenarse en Roubaix que ganar su quinto Tour. «Si tuviera que elegir...». Y «cuando el resto de los ciclistas están tranquilamente entrenando con el sol de Benidorm, sin estrés, él está aquí pegándose palos, pasando frío y caídas», pone de manifiesto Orts, que le desliza un consejo: «Lo que yo haría en su caso, para que no se le alargara la temporada, sería rebajarlo. Intentaría correr las últimas carreras y asaltar el Mundial cada año».

Del Grosso, Van der Poel y Nys, en el podio del Mundial.

Del Grosso, Van der Poel y Nys, en el podio del Mundial.AFP

Van der Poel necesita un triunfo más en Roubaix para alcanzar a Tom Boonen y Roger De Vlaeminck (hermano de Erick) en el palmarés. Pero, después de tres victorias consecutivas, siente como la amenaza de Pogacar en los adoquines es cada vez más intensa y mayor su preparación. ¿Le hubiera derrotado hace un año de no ser por esa caída del esloveno? En el Viejo Quaremont, en Flandes, Poggi le aplicó una cura de humildad al neerlandés (igualado con tres coronas con seis ciclistas más: Cancellara, Boonen, Museeuw, Leman, Magni y Buysse). Y en la Milán-San Remo, quizá la más difícil de todas para él, tampoco el del UAE estuvo lejos.

«Siempre pienso en dos cosas: intentar llegar en la mejor forma posible a estos Campeonatos del Mundo y, además, que la temporada de ruta ya está cerca. Me estoy acercando más al final que al principio de mi carrera. En el fondo, pienso en Flandes y Roubaix. Esas son las carreras en las que también podría escribir historia. Todavía me quedan un par de años, así que haré todo lo posible para que funcione», declaró Mathieu antes de Hulst.

Entre un invierno al sol en el Mediterráneo o con frío y barro en centro Europa. Entre celebrar en los carteles de los pueblos españoles durante los entrenamientos con el «Siuu de Ronaldo» o hacerlo haciendo (más) historia en el ciclocross. Al tirano Van der Poel le empiezan a surgir dudas cumplidos los 31.

Ter Stegen, perseguido por la desgracia: lesión muscular en su segundo partido con el Girona

Ter Stegen, perseguido por la desgracia: lesión muscular en su segundo partido con el Girona

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Las desdichas no tienen fin para André ter Stegen. Después de su cesión al Girona con el objetivo de volver a jugar regularmente, una vez recuperado de su última lesión, y no perder el tren del Mundial con Alemania, un nuevo infortunio vuelve a dejarle en el dique seco y con un peliagudo pronóstico.

Ter Stegen, de 33 años, sufrió una lesión en el isquiotibial izquierdo durante el partido de Liga contra el Real Oviedo, el segundo compromiso con su nueva camiseta. De este modo, se someterá a pruebas médicas complementarias para determinar el alcance de la lesión, según anunció el lunes el club rojiblanco. El germano notó molestias durante el partido, pero no le dio excesiva importancia, completando los 90 minutos de juego. No obstante, las primeras exploraciones hicieron saltar todas las alarmas y apuntan al quirófano.

Al margen de los servicios médicos del club gerundense, el jugador será examinado también por los doctores azulgranas, ya que es propiedad del Barcelona. En función del alcance de la lesión, el Girona podría plantearse renunciar al acuerdo de cesión. La circunstancia puede volver a abrir las puertas de la titularidad a Paulo Gazzaniga en el equipo de Míchel. El argentino había atravesado momentos de irregularidad en la portería, hecho por el que el Girona aceptó la cesión de Ter Stegen. Un contratiempo más en una dura temporada.

«me sabe muy mal por él»

Ter Stegen, que ya se perdió la primera mitad del curso por una lesión en la espalda, recaló en el Girona durante el marcado de invierno para tener minutos de cara al Mundial, porque Joan García es el titular indiscutible en el Barça para Hansi Flick.

Preguntado por la nueva lesión del guardameta durante la rueda de prensa previa al partido contra el Albacete, el entrenador del Barcelona le mostró su apoyo: «Me acabo de enterar ahora y no he hablado con Marc todavía, ni tampoco con Deco (director deportivo del Barça) sobre el tema. Pero me sabe muy mal por él. Hemos de esperar el resultado de las pruebas y a ver qué pasa», declaró Flick.

La sintonía entre ambos no había sido la mejor desde la llegada del entrenador, la pasada temporada. La inactividad de Ter Stegen debido a las lesiones hizo el resto, antes incluso del fichaje de García. La titularidad del ex portero del Espanyol no dejó lugar a la duda desde su llegada.

Jefté, el verdugo del Madrid amenaza al Barça: "Me puse a trabajar de electricista y casi lo dejo, no tenía la cabeza bien puesta"

Jefté, el verdugo del Madrid amenaza al Barça: “Me puse a trabajar de electricista y casi lo dejo, no tenía la cabeza bien puesta”

Jefté Betancor estuvo a punto de dejarlo todo, no lo hizo y unos años después fue pichichi en Grecia y eliminó al Real Madrid en la Copa del Rey. El resumen no hace justicia a la montaña rusa que ha sido la carrera futbolística de este canario de 32 años, pero explica que el destino del fútbol a veces es extremadamente caprichoso. Después de marcar el tanto que hizo hincar la rodilla a los blancos, Jefté y el Albacete reciben ahora al Barcelona en el Carlos Belmonte, un estadio convertido en matagigantes.

Lo de que el fútbol ha sido caprichoso con Jefté no es el clásico tópico del periodista, es que las últimas semanas del delantero han acumulado una serie de casualidades dignas de película. Un par de días antes del duelo de Copa contra el Madrid, Jefté tenía un billete de ida hacia Tailandia para fichar por el Buriram United. No estaba siendo indiscutible en el cuadro manchego y el equipo que le tiene en propiedad, el Olympiacos griego, había llegado a un principio de acuerdo con el Buriram para jugar en Asia el resto de la temporada.

La oferta le solucionaba muchos años de su vida, pero terminó diciendo «no» ante la ilusión de disputar una eliminatoria contra el Madrid y tras una conversación con el director deportivo del Albacete, Toché, otro delantero curtido en la Segunda División española y en Grecia. Las palabras del directivo, alentando al futbolista a disfrutar de la histórica ronda copera, tuvieron eco 48 horas después en el Belmonte, donde Jefté marcó dos goles en los últimos 10 minutos para tumbar al Madrid.

"Lo más grande"

«Esto es lo más grande que me ha pasado en el fútbol. Es lo que sueñas cuando eres pequeño. Hace años quise dejar el fútbol y hoy estoy soñando con esto», repetía en el césped, todavía sudando tras celebrar la victoria de su equipo ante los blancos.

Jefté es el fino ejemplo de un trotamundos del balón. Se formó en la cantera del Vecindario y en edad juvenil fichó por el Hércules, donde llegó a debutar en Segunda, pero a partir de ahí su fútbol fue más de barro que de joyas. Ontiyent, Tenerife B, Eldense, Viera, Badajoz, Las Palmas B, Arandina, San Fernando... Hasta que llegó un punto en el que pensó en la retirada.

«Hace nueve años quise dejar el fútbol, no tenía la cabeza bien amueblada y lo dejé por seis meses, empecé a trabajar, a entrenar en mi barrio con mis amigos... Me puse a trabajar de electricista para limpiar la cabeza porque no la tenía bien puesta. Recibí mucha ayuda, de mi familia, de mi psicóloga... Y hoy me veo muy recompensado», explicó después de ganar al Madrid.

De Austria a Grecia

El impulso de la carrera de Jefté llegó lejos de España. Decidió no colgar las botas y se fue a Austria para jugar en el Stadl-Paura de la Segunda División y después en el Mattersburg, Vorwärts Steyr y Sportvereinigung Ried, con el que consiguió ser Pichichi de Primera. Conseguido el galardón, voló a Rumaria, donde vistió las camisetas del Voluntari, el Farul Constana y el CFR Cluj.

Después de Rumania, tocó Chipre para jugar en el Pafos, que ahora está en Liga de Campeones. Y de su breve paso por la isla chipriota a Grecia, el lugar que le empujó de vuelta a España. Fichó por el Panserraikos, uno de los clubes más humildes de la Superliga, y terminó como máximo goleador de la competición, ganándose un nombre en el país hasta el punto de que el Olympiacos de Mendilibar le fichó en el mercado de invierno, dejándole en el equipo el resto de la temporada. En verano, y sin opciones con Mendilibar, escuchó al Albacete y volvió a España, con la casualidad, otra vez, de hacer historia contra el Madrid. Ahora le toca el Barcelona.

El gol para el Atlético también llega desde Bérgamo: Ademola Lookman, un carácter explosivo

El gol para el Atlético también llega desde Bérgamo: Ademola Lookman, un carácter explosivo

El primer fichaje de Mateu Alemany como director deportivo del Atlético de Madrid ha resultado ser un viejo anhelo de Carlos Bucero, su predecesor en el cargo. Ademola Lookman se convirtió el lunes en el protagonista de la cuarta operación, en el plazo de seis meses, entre el club rojiblanco y la Atalanta, que incluso parecía dispuesta a completar una quinta. Sin embargo, no hubo acuerdo por Éderson do Santos y sí por Rodrigo Mendoza, mediocentro procedente del Elche.

Lookman, de 28 años, ha sido durante las tres últimas temporadas una de las figuras de la Serie A, donde ha destacado por su habilidad en espacios reducidos, sus conducciones desde el extremo izquierdo y su facilidad para llegar al gol también como segundo delantero. A finales del pasado agosto, esas cualidades resultaban más que tentadoras para el Atlético, que no pudo concretar el acuerdo, conformándose con Nico González, procedente de la Juventus.

Seis meses después, el club de Bérgamo ha obtenido una cantidad muy similar a la que pedía en verano: 35 millones de euros, más cinco en variables. Y no ha podido obtener más por la evidente devaluación de Lookman, cuyo rendimiento cayó en picado en los últimos tiempos: tres goles y dos asistencias en 19 partidos desde septiembre. Una minucia en comparación con las dos anteriores campañas: 37 tantos y 15 pases de gol.

Los negocios de Percassi

Los continuos actos de indisciplina de Lookman, en busca de una salida al Inter de Milán, pusieron a prueba la paciencia de los tifosi. «Sabemos lo bueno que es, pero para jugar en este equipo debes estar centrado al 100%», comentó el pasado septiembre Luca Percassi, CEO de la Atalanta. Unas semanas más tarde, el nigeriano protagonizó un feo altercado con Ivan Juric, a propósito de un cambio. Hubo más que palabras entre ambos durante aquella noche de Champions ante el Marsella.

Por entonces Lookman tenía claro que el Stadio Atleti Azzurri d'Italia se le había quedado pequeño. Tras darse a conocer con un hat trick en la final de la Europa League ante el Bayer Leverkusen, fue elegido Balón de Oro africano en 2024, por delante de Achraf Hakimi. Más tarde llegaría el interés del Inter, vigente subcampeón de la Champions y feroz rival de la Atalanta. Una buena coartada para Antonio Percassi, padre de Leo y propietario del club, que exigió una cantidad mayor, frustrando el acuerdo.

Sabe de negocios el patriarca Percassi, dueño de una fortuna que Forbes sitúa en torno a los 1.200 millones de euros. Durante estos 15 años al frente del equipo nerazzurri, las plusvalías de sus operaciones han alcanzado los 700 millones. Ahora se encamina hacia su segunda temporada con mayores ingresos por fichajes, gracias en parte a la buena sintonía con Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético. A los traspasos estivales de Juan Musso y Matteo Ruggeri hubo que añadir la reciente adquisición de Giacomo Raspadori, fuera de juego para Diego Simeone.

Lookman y Gil Marín, durante la firma del contrato.

Lookman y Gil Marín, durante la firma del contrato.ATLÉTICO DE MADRID

El Cholo, desde siempre, prefiere tipos como Lookman, con una estadística de recuperaciones muy por encima del promedio en su posición. Y con un carácter imprevisible, en la línea de lo que un día fueron Diego Costa o Arda Turan. Nacido en Londres, hijo de la precariedad, debutó en la Premier con apenas 19 años a las órdenes de Ronald Koeman, técnico del Everton. Pese a su progresión en las inferiores de la selección inglesa, en 2022 optó por Nigeria, el país de procedencia de sus padres. Hace unas semanas, en compañía de Victor Osimhen, se consagró como una de las mejores delanteras de la Copa de África. Suyo fue el penalti ante Egipto que otorgaría el triunfo en la final de consolación. Su contrato en el Metropolitano se extiende hasta 2030, con siete millones netos por curso.

El perfil de Lookman, por tanto, se sitúa en las antípodas de Rodrigo Mendoza, un centrocampista de 20 años, con sólo 791 minutos en Primera. Uno de esos proyectos de futuro por los que el Atlético puede permitirse ciertas licencias. En este caso, 16 millones, más las consabidas variables.

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

Megaacuerdo entre la NFL y el Bernabéu: habrá partidos en el estadio del Madrid en 2026 y 2027

La NFL volverá al Santiago Bernabéu y a la ciudad de Madrid en las temporadas 2026 y 2027. La liga norteamericana, el Real Madrid, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad han anunciado hoy un acuerdo multianual para que el espectáculo del fútbol americano regrese a Chamartín. Después del éxito del encuentro celebrado el pasado noviembre entre los Miami Dolphins y los Washington Commanders, la NFL ya mostró su deseo de retornar al coliseo blanco. "Volveremos", anunció Roger Goodell, comisionado de la NFL, en el mismo césped del Bernabéu. Y así será.

El encuentro, que todavía no tiene fecha oficial ni franquicias participantes, podría repetir el mes del año pasado y celebrarse en noviembre aprovechando el parón de selecciones, que dejará el Bernabéu sin partidos del Madrid. Además, no repetirán los Miami Dolphins, sino que los Chicago Bears, uno de los mejores equipos de esta temporada, apuntan a favoritos para una de las plazas al tener derechos comerciales en España. Para el tercer año podría ser el turno de Patrick Mahomes y los Kansas City Chiefs, el mejor equipo del último lustro y uno de los más seguidos en todo el mundo.

"El NFL Madrid Game 2025 en el Bernabéu fue un momento clave para este deporte en España y estamos encantados de confirmar que volveremos a disputar un partido de temporada regular en 2026 dentro de un pacto multianual", afirmó Rafa De Los Santos, Director de la NFL en España.

Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, aseguró que "para el Real Madrid es un honor y un privilegio que el estadio Santiago Bernabéu vuelva a acoger de nuevo el espectáculo de la NFL". "Vivimos un acontecimiento histórico hace unos meses. La transformación del estadio supone un gran impulso para que el deporte siga siendo un nexo de unión entre millones de aficionados en todos los continentes", indicó.

El Estadio Metropolitano, propiedad del Atlético de Madrid, también se ha mostrado interesado en celebrar encuentros de la NFL, pero al menos durante estas próximas dos temporadas será el Bernabéu el que repita el show americano.

Este anuncio oficial llega justo en la semana de la Super Bowl, que se celebrará en la madrugada del domingo al lunes en Santa Clara, cerca de San Francisco, entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. A ese encuentro volará una delegación del Real Madrid comandada por José Ángel Sánchez, director general del conjunto blanco.

La noticia vuelve a confirmar la estrategia de expansión de la NFL, que en la temporada 2026, que comenzará en septiembre, tendrá partidos en Melbourne (Australia), Río de Janeiro (Brasil), Londres (Reino Unido) y Múnich (Alemania). A esa lista se une ahora Madrid, a la espera de las confirmaciones de Dublín y Ciudad de México.

España es un mercado importante para la NFL a nivel global, con 11 millones de potenciales aficionados. Como parte del compromiso multianual y con la idea de hacer crecer el deporte a todos los niveles en España, la NFL también centrará sus esfuerzos durante todo el año en el desarrollo del NFL Flag, la modalidad sin contacto de este deporte que debutará como disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Carlos Alcaraz: “Las cosas negativas que leí me afectaron, incluso me entraron dudas”

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Una hora antes de que llegue Carlos Alcaraz, los fotógrafos ya están haciendo pruebas en los jardines del Royal Exhibition Building de Melbourne. "Ponte aquí", le piden al periodista más madrugador, y él se pone. Más tarde, cuando el campeón del Open de Australia aparece con cara de sueño, todo sucede a una velocidad de vértigo. Ya acostumbrado a estas artes, Alcaraz posa, posa, posa y vuelve a posar con su traje de Louis Vuitton, saluda a los aficionados que le esperan y se entrega a sus últimos compromisos antes de volar de vuelta a casa, por fin.

"Ya me gustaría haber tenido fuerzas para ir de fiesta. Después de la final llegué a mi habitación a las dos de la madrugada y no podía hacer nada. Estaba muerto. Estuve jugando a unos juegos con mi hermano y ésa fue toda mi celebración. No daba para más", confiesa a EL MUNDO en una entrevista realizada en el coche que le lleva a toda velocidad del posado oficial a su hotel para recoger las maletas antes de ir al aeropuerto. "Tengo ganas de llegar ya a Murcia para descansar", añade, con la amabilidad con la que siempre habla a los demás y con la que en los últimos meses también se dirige a sí mismo.

En este Open de Australia, como en el pasado US Open, no ha parado de animarse durante los partidos. "Vamos, Charly", se decía. Todo empieza por uno mismo.
Totalmente. Es muy importante para mí. Me he dado cuenta de la importancia que tiene hablarse en positivo. Cuando las cosas se complican es cuando hay que sacar esos ánimos. Lo pueden cambiar todo, te cambian la mentalidad. No es raro que mis dos mejores Grand Slam -en referencia al US Open y a este Open de Australia- hayan llegado cuando me he hablado bien y cuando me he tratado bien de manera exagerada, con intención de hacerlo desde el principio.
¿Con quién habla si ese positivismo no acaba de salir, si algo le preocupa?
Fuera de la pista está mi familia. Mi padre, mi tío, mi hermano... todos viajan conmigo y para mí es una gran suerte. Pero en la pista, durante los torneos, tengo a Samu [López]. Samu es una persona que no solo me ayuda a nivel profesional, a mejorar mi revés o mi derecha, a señalarme cambios tácticos; también me tranquiliza cuando me inquieta algo. Eso es muy importante para dar lo mejor en pista.
Cuando de niño soñaba con tener esta vida, ¿se la imaginaba así?
De niño soñaba con ganar los mejores títulos, con tener varios Grand Slam, pero no sabía qué sentiría ni qué iba a pasar en mi vida. De la idea que tenía de niño, las sensaciones son un poco diferentes.
¿En qué sentido?
Cuando tenía 12 años quizá pensaba que todo llegaba de la nada. Como un regalo, algo que aparece. Pero conforme vas avanzando te das cuenta de que eso no es así. Que te tienes que preparar mucho para ese momento que soñabas, que tienes que trabajarlo mucho, que empiezas en los primeros torneos ATP 250, luego los 500, los Masters 1000, y vas llegando. Ahora, obviamente, me siento increíble, me siento especial, pero no viene de la nada. Hay mucho detrás.

WILLIAM WESTAFP

En su discurso de campeón habló de las críticas recibidas por haberse separado de su entrenador, Juan Carlos Ferrero. ¿Le afectaron?
Conforme pasa el tiempo me he ido dando más cuenta del poder de las palabras. Tanto una palabra buena como una palabra mala puede cambiar el ánimo de una persona. Por eso yo siempre intento llevar mucho cuidado con lo que digo y cómo lo digo. Algunas de las cosas negativas que leí o escuché me afectaron, incluso me entraron un poquito de dudas. Pero también quiero decir que las cosas positivas me llenaron de orgullo y me hicieron feliz. Gracias a Dios hubo más cosas buenas que malas.
Ese cambio en su equipo, ¿qué motivos tenía?
La temporada de un tenista es de enero a noviembre y cuando acaba hay que tomar decisiones. La vida se basa en eso: en tomar caminos. A veces esos caminos son correctos, a veces son erróneos, y hay que ir aprendiendo. Veíamos que necesitábamos un cambio, lo decidimos así y se dio de esa manera.
Son siete Grand Slam con 22 años, el pleno en todos los 'grandes'. ¿Le preocupa despegar los pies de la tierra?
La verdad es que no. Tengo claro cuál es mi base, de dónde soy, de dónde vengo, cuál es mi gente, y eso nadie me lo va a cambiar. Si alguna vez, en algún momento, por lo que sea, puedo llegar a equivocarme, ahí tengo a mi familia y a mi gente. Si me tienen que pegar una colleja para bajarme a la tierra, lo harán. Son los que siempre me han acompañado desde chico y los que me conocen realmente.

Dita AlangkaraAP

Cuando habla con sus amigos, ¿ve una vida muy distinta a la suya?
Obviamente sí. Eso es innegable. Pero cuando estoy con ellos me olvido de todo eso. Me olvido de lo que vivo, de todo lo que implica ser tenista. Cuando nos reunimos somos todos iguales y vuelvo a la infancia, cuando tenía 12, 13 o 14 años y podía estar más tiempo con ellos. Yo les agradezco que me traten así, me encanta, pero obviamente vivimos situaciones diferentes en nuestro día a día.
Su palmarés dice que ya lo ha conseguido casi todo.
Antes veía que el año que viene aquí, en Australia, puedo completar los cuatro Grand Slam dos veces y también ser el más joven en hacerlo. Siempre hay algo. Siempre salen cosas que te mantienen con ambición. Los torneos grandes siempre me motivan y hay varios Masters 1000 que me gustaría ganar al menos alguna vez. También están las ATP Finals y, sobre todo, la Copa Davis. La Davis es un torneo que me encanta, me gusta mucho jugar con España y me encantaría tenerla en mi palmarés.
Tarde de silbidos al Madrid de Arbeloa en el Bernabéu: "No soy Gandalf El Blanco"

Tarde de silbidos al Madrid de Arbeloa en el Bernabéu: “No soy Gandalf El Blanco”

En El Señor de los Anillos, el mago Gandalf aparece al amanecer en el Abismo de Helm junto a los jinetes de Rohan cuando las fuerzas de Saruman estaban a punto de vencer a las tropas del rey Théoden. «Un mago nunca llega tarde ni pronto, llega cuando tiene que llegar», había dicho un tiempo antes. Le gustará a Álvaro Arbeloa el personaje del mago, porque en la rueda de prensa posterior a la sufrida victoria contra el Rayo, el entrenador del Real Madrid se animó a decir «tampoco soy Gandalf El Blanco» al explicar qué quería de sus futbolistas. El salmantino admitía no poder hacer magia con su equipo, incapaz de crear fútbol con continuidad ante los vallecanos y silbado durante gran parte del encuentro por la grada del Bernabéu.

«Lo que quería de mis jugadores es lo que estoy viendo, compromiso y actitud. No vale sólo con la calidad, la constancia es clave y trabajaremos para tenerla, porque debemos hacer más que los demás para vencer a nuestros rivales», reflexionó ante los medios.

"Aquí hay 17 campeones de Europa"

Los primeros 15 días de Arbeloa como técnico del Madrid se cerraron este domingo con cuatro triunfos y dos derrotas en seis partidos, con una eliminación copera en Albacete y con el desastre de Lisboa, donde el duelo ante el Benfica les obligará a pasar por el peaje del playoff. «Perdimos en Lisboa, pero veníamos de tres partidos buenos. Ganar al tercero (Villarreal), al Mónaco y a un Levante que, visto lo visto (por el empate ante el Atlético), no parece ser tan mal rival. No se mejora sin que haya picos y estos jugadores han demostrado una mentalidad muy fuerte, aquí hay 17 futbolistas que han sido campeones de Europa hace 18 meses, que parece que a veces se olvida. Con ellos sacaremos adelante las situaciones que lleguen», insistió, volviendo a enfocar su mensaje hacia el elogio al vestuario. Un planteamiento que parece inquebrantable en su discurso.

Esos 15 días de enero con Arbeloa de entrenador también han estado marcados por los tres recibimientos que le ha hecho Chamartín a su equipo: ante el Levante y el Mónaco después del fracaso en Copa y ayer durante el duelo contra el Rayo tras caer en Lisboa. Tres días de pitos, especialmente a jugadores como Vinicius y Bellingham, de menciones a Florentino Pérez y al propio Arbeloa. El día del Levante, el técnico fue extenso en su reflexión sobre los silbidos de la grada y declaró que los que pitaban al presidente «no quieren al Real Madrid», pero en la rueda de prensa tras vencer al Rayo se limitó a decir que «respeto mucho al público del Bernabéu y siempre les voy a pedir su apoyo».

"Son mejores con el público de su lado"

Cuestionado de nuevo por los silbidos, constantes durante todo el partido, tanto en el inicio como en el descanso y después del empate de De Frutos, Arbeloa negó esa visión. «Respeto todas las opiniones, pero he visto un público que nos ha llevado a la victoria. Sin ellos no habría llegado ese gol. Lo digo siempre, los jugadores son mejores con el público de su lado. Y hoy se ha vuelto a demostrar», declaró.

Bellingham, un mes fuera

El Madrid entra ahora en un terreno valle. Eliminado de Copa, tendrá 15 días sin encuentros entre semana hasta la eliminatoria de Champions contra el Benfica. Bellingham se perderá el cruce por la lesión muscular que le tendrá un mes fuera. Un momento que el vestuario espera enfocar para «trabajar física y tácticamente». Así lo reconoció Fede Valverde: «Lo que viene ahora es lo más importante, así que tenemos que escuchar y trabajar al máximo. Tenemos que seguir mejorando estos días».

En la misma línea se mostró Arbeloa: «En estas semanas intentaremos que el equipo trabaje y vaya hacia donde queremos. Es hora de trabajar y mejorar. Tenemos que trabajar en todas las fases del juego y para mejorar eso necesitamos horas de entrenamiento», expresó el técnico salmantino.

Un Rayo casi parte al Madrid

Un Rayo casi parte al Madrid

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No es muy lúcido presumir de haber ganado un partido en el último segundo, de penalti y a los cien minutos. El Madrid se salvó por la metedura de pata, y nunca mejor dicho, del vallecano Mendy sobre Brahim. Una patada estúpida. Pero el Madrid sigue con la ruleta rusa de partidos bochornosos.

Con un golazo de Vini, casi lo más efectivo que hizo en todo el partido, parecía que el Madrid iba a socorrerse con un partido fácil y de baño y masaje. Ja, ni mucho menos.

A los veinticinco minutos ya estaba dormido y con un juego todavía peor que el de Xabi Alonso, con ese bloque bajo, lo que no hizo Arbeloa contra el Benfica, y un juego parsimonioso, a cámara lenta, que recordaba a aquellos partidos de solteros contra casados. Naturalmente, el Rayo atacó y casi le partió por la mitad.

Pero fue tan sólo el inicio de un partido blanco detestable. El Rayó llegó a bailar al Madrid ,empató y casi pudo ponerse por delante. Los pitos acusadores hacia los jugadores arreciaron en la grada. Y tenían más que razón. Arbeloa no da para más. Además, es el peor equipo en plantilla y calidad de los últimos diez años.

Dije que Arbeloa era un gran error de Florentino Pérez y puede costarle que se canse y que se vaya del cabreo que tiene en la actualidad el presidente. Pero es que con sólo la camiseta del Madrid no se puede ganar.

Sí que hubo dos penaltis que se fueron al limbo de los autos. Uno a Mbappé por empujón clarísimo y otro a Vini , que le metieron el pie por detrás.

Tal vez por eso el mediocre y desdichado árbitro Diaz de Mera, acomplejado por los errores, suministró a un Madrid minusválido diez minutos con uno más, para marcar el tanto de la victoria y acabar con los sueños del Rayo, que se dejó la piel.

Desde el minuto treinta de partido al Madrid se le acabó la gasolina. No podía con su alma. ¿Qué ha hecho Pintus? Pues tenerlos tan mal como la temporada pasada con Ancelotti. Es un preparador físico muy desgastado por los años.

No hubo esta vez "Florentino, dimisión". Al menos no lo escuché . Pero el Madrid está metido en un fatídico laberinto mortal, con un equipo con mucha deficiencias técnicas y un entrenador que no tiene ninguna experiencia.

Cometió muchos errores. El de Mastantuono, el de Gonzalo en la derecha y decapitar la fortaleza de Tchouaméni, que no parece aquel jugador imperial del equipo de Xabi Alonso.

Encima tardó muchísimo en sacar a Rodrygo, porque alguien se empeña en Mastantuono. El Madrid incluso ha empeorado con respecto a las semanas anteriores. Es indiscutible.

Y cuidado con Mbappé, que se dice que ya está pensando en un club de la Premier League. Desde el Arsenal al City. Esta harto de meter goles y no ganar ningún título. Y encima el despreciativo Arbeloa se atreve a meterse con él cuando desangra el equipo. Mientras calla, tapando a los demás. Con esa lesión de Bellingham por no haberle cambiado ni un minuto en ningún partido. Delirante.

Ya sabemos que un jugador juega en el equipo donde puede ganar más. Atención, porque si no gana nada Mbappé en esta segunda temporada consecutiva navegará hacia las islas británicas.

Fornals rescata y catapulta al Betis ante un amenazante Valencia

Fornals rescata y catapulta al Betis ante un amenazante Valencia

El Betis se encontró, por primera vez esta temporada, con un Valencia amenazante y peleón que solo cometió dos graves errores en el partido, pero los pagó muy caros. Se tuvieron que arremangar los hombres de Pellegrini y supieron sostenerse mejor en los minutos finales de un duelo igualado en el que Pablo Fornals apareció en el minuto 88 para catapultarles a la quinta plaza, a la pelea por Europa. El Valencia, en cambio, se queda con el regusto amargo de un partido en el que mereció más y salió de vacío, mirando de nuevo hacia abajo porque la distancia con el descenso vuelve a ser escasa. [Narración y estadísticas: 2-1]

Si la pregunta en el vestuario del Valencia es qué más tienen que hacer para ganar partidos, la respuesta es clara: equivocarse menos. En el arranque del partido, hubo valencianistas que se frotaron los ojos viendo cómo su equipo mostraba una personalidad apenas vista esta temporada. Es cierto que la primera ocasión fue un centro tenso de Antony que se paseó sobre la frontal del área pequeña sin que lo acertara a embocar Abde en el segundo palo, con Foulquier de mero espectador. Le pillaron ese despiste al Valencia, pero poco más.

La razón es que, valiente, se volcó en jugar en campo del Betis y en generar ocasiones que amenazaran. Lo hizo Gayà con un centro que cabeceó Hugo Duro en pugna con Diego Llorente. Y lo hizo Danjuma colándose hasta la línea de fondo y retando a Ruibal hasta que el bético, en opinión de Sánchez Martínez, lo trabó con un penalti discutido por la grada. El Valencia tuvo la oportunidad de adelantarse, pero Pepelu no pudo engañar a Álvaro Vallés, que se estiró para repeler su disparo desde los 11 metros. No tiene fortuna el equipo de Corberán: de los cuatro penaltis lanzados, tres los ha fallado, dos Pepelu y uno más Danjuma.

El varapalo no apaciguó al Valencia, que siguió con su plan mientras el Betis estaba en su letargo y no tomaba el mando. Ugrinic, multiplicado en las labores de recuperación, armó un ataque buscando en la orilla izquierda a Danjuma y Gayà, que colgó un centro a la cabeza de de Hugo Duro que acabó en Lucas Beltrán. De espaldas en el área pequeña, el argentino se la cedió a Rioja en la frontal para, de un zurdazo, colocarla pegada al palo para marcar un gol que, por su sentimiento bético, no celebró. En esos 20 minutos, el Valencia tuvo en sus manos el partido. Sin embargo, la ventaja le duró poco.

Creció el Betis, Ruibal apareció en el área y Copete, tras despejar un balón con peligro, le pisó. No tardó Sánchez Martínez en ver penalti, sin que el VAR lo corrigiera. Al contrario que Pepelu, Chimy Ávila fusiló a Dimitrievski para poner el empate. Desde ese momento, los hombres de Pellegrini dieron un paso al frente y comenzaron a hilar jugadas. No amenazaban, pero era un Betis mucho más reconocible. Buscó hacer daño y fue en los últimos minutos antes del descanso cuando llegaron las ocasiones, y no solo béticas. Se complicó Abde buscando colocar, de primera, con el interior del pie y al palo largo un centro de Marc Roca, al igual que Lucas Beltrán intentando un remate de chilena.

Para la segunda mitad, Pellegrini, obligado a repartir esfuerzo ante la plaga de bajas y las tres competiciones en disputa, ya no se guardó más a Fornals, aunque el castellonense tardó en aparecer. El Valencia mantuvo la misma intensidad y, como si fuera un pinball, acumuló disparos a la portería de Vallés. De un centro de Danjuma, una pesadilla toda la tarde, nació un remate de Beltrán que salvó Bartra, como también atajó el rechazo que enganchó Rioja, que cazó Ugrinic para obligar a Vallés a volver a lucirse. No tumbaban la muralla verdiblanca, por más que habían encontrado el camino.

También el Betis empezaba a amenazar, con Abde, poco inspirado, y el Chimy Ávila, por eso el empate era un resultado difícil de sostener y los entrenadores buscaban más músculo y, de paso, repartir esfuerzos para la Copa. Al Betis le espera el Atlético y al Valencia, el Athletic. Corberán optó por cambiar la delantera, con Sadiq, y el centro del campo, sacando a Pepelu y Beltrán. Ni Santamaría ni Almeida, que desplazó a Danjuma al centro, cumplieron con su misión.

Se abrió de nuevo el duelo y, si bien la tuvo Ugrinic rematando un centro de Gayà desde la línea de fondo, también pudo marcar Abde si, tras dos recortes que sentaron a Cömert, no hubiera estrellado el disparo en el lateral del área. Ya ninguno encontraba continuidad, y quien primero se equivocara, perdería el punto. Habría hecho bien el Valencia con intentar contener al Betis y aguantar el resultado, pero quiso más sin protegerse. Se escapó Deossa por la banda perseguido sin intensidad por Santamaría, que no fue capaz de frenarle, y su asistencia al área la remató Fornals dos veces hasta marcar el 2-1 que impulsaba a su Betis.