Muere Uliana Semenova, la jugadora de baloncesto más determinante de la historia

Muere Uliana Semenova, la jugadora de baloncesto más determinante de la historia

Nunca hubo una jugadora de baloncesto tan dominante como la letona Uliana Semenova. Si jugaba, ganaba. Durante dos décadas, desde su debut con 16 años en 1968 hasta su retirada en 1988, su Daugava Riga se impuso 11 veces en la Euroliga femenina y la Unión Soviética dominó dos Juegos Olímpicos, tres Mundiales y hasta 10 Europeos. De hecho, en sus 18 años en activo, la URSS sólo perdió un encuentro. Con sus 2,13 metros de altura y sus 135 kilos de peso era imparable.

Por eso, cuando el Telón de Acero comenzó a hacerse permeable, en 1987 fichó por el Tintoretto Getafe y en 1988 por el Valenciennes Orchies francés y, pese a su decadencia física, dejó huella en ambos países. Pero desde que abandonó las pistas, la vida de Semenova estuvo muy alejada del éxito, hasta su fallecimiento este viernes.

"Letonia ha sufrido otra gran pérdida: el fallecimiento de la leyenda del deporte Uliana Semenova. La chica de oro del baloncesto olímpico, mundial y europeo, una persona muy cálida y comprensiva. Nuestro más sentido pésame a la familia, colegas y aficionados de Uliana", afirmó el presidente de Letonia, Edgars Rinkevics, en un mensaje en X, que no mencionaba el mal vivir de Semenova en sus últimos años.

Sus problemas económicos

Con acromegalia, un trastorno hormonal que hace que la glándula pituitaria produzca gran cantidad de hormona de crecimiento, la letona pronto empezó a sufrir problemas de movilidad, tuvo que someterse a varias operaciones y luchó hasta el final para costearse su manutención. En sus años en activo, las normas soviéticas le impidieron resguardar ciertos ahorros -mucho menos generar un patrimonio-, y después del baloncesto no pudo dedicarse a otras labores.

Por eso hace tres años, al conocer sus problemas económicos, las exjugadoras del Club Clermont Université organizaron una recogida de fondos para ayudar a quien fuera su rival y generaron todo un movimiento de solidaridad en el baloncesto europeo. "No está abandonada pero no tiene una gran pensión y debe invertir 9.000 euros para acondicionar su piso y le deberían poner una prótesis. Esperamos que participe la mayor cantidad de gente posible porque el deporte no es sólo medallas, también es amistad, fraternidad, viajes", aseguraba entonces Jacky Chazalon, leyenda del baloncesto francés. Con más de 20.000 euros recaudados, se pudieron pagar las necesidades médicas de Semenova y una pequeña reforma de su casa.

En la campaña también participaron excompañeras suyas del Tintoretto, donde fue subcampeona de Liga y donde "dejó un gratísimo recuerdo entre sus compañeras y rivales", según recogía este viernes la Federación Española de Baloncesto, que trasmitía "en nombre de todo el baloncesto español, su más sentido pésame a familiares y amigos de Uliana Semenova, así como a la Federación de Letonia".

Vuelo ‘exprés’ de Mbappé a Arabia y parte de guerra en un Madrid al límite para el clásico contra el Barça: Rüdiger, casi descartado; Asencio y Rodrygo, tocados

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El Real Madrid jugará la final de la Supercopa de España, que era el primer objetivo de esta semana crucial del proyecto de Xabi Alonso en el conjunto blanco, pero lo hará mermado por las molestias y lesiones que se acumulan en la plantilla que dirige el técnico vasco. El conjunto blanco recuperará a Kylian Mbappé, que viajará este viernes a Yeda para unirse al resto de la expedición y entrenará con el grupo hoy y el sábado en la previa de la final, pero las condiciones de su presencia de momento se desconocen. Además, Rüdiger está casi descartado tras forzar su rodilla para la semifinal, Rodrygo y Asencio están tocados, Carvajal ni siquiera calentó con sus compañeros, Huijsen sigue entre algodones, a Alaba le falta ritmo y Trent está descartado.

"Rüdiger estaba con limitaciones con la rodilla y Raúl (Asencio) estaba sufriendo y necesitábamos refresco en la línea defensiva", explicó sobre sus cambios en la segunda parte. Lejos de modificar su ataque, Alonso apostó por retirar a Asencio y Rüdiger, sus centrales, para dar entrada a Fran García y Ferland Mendy, dos laterales zurdos. El vasco terminó el duelo con Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy como defensas y Fran como extremo izquierdo. Un equipo cogido con pinzas, con Ceballos y Bellingham formando el doble pivote y Güler, Mastantuono y Gonzalo en la punta.

"Creo que Fran y Ferland han entrado bien. Cuando Jude se ha puesto en el doble pivote hemos juntado pases y nos hemos estabilizado. Para el domingo iremos viendo si recuperamos", añadió, después del sufrimiento del derbi ante el Atlético de Madrid. "Ha sido un partito disputado, el gol tempranero de Fede te da ventaja y te hace cambiar un poquito y al final sufrimos", reflexionó el de Tolosa, que tiene a Militao en Madrid de baja de larga duración.

Mbappé llegará a Yeda en el mediodía del viernes y participará en el entrenamiento del día, previsto a las seis de la tarde a puerta cerrada. El francés ha estado trabajando en Valdebebas el martes, el miércoles y el jueves y "está mucho mejor", aseguró su técnico. "Ha entrenado y las sensaciones son buenas. Las posibilidades son las mismas que todos", insistió.

Sin Endrick, cedido en el Olympique de Lyon, y después de los 90 minutos de Gonzalo ante el Atlético, donde el canterano acabó exhausto tras el esfuerzo, los pocos minutos que pueda disputar Mbappé son oro para el Madrid de Alonso, más intenso que en el Metropolitano en los duelos individuales con sus rivales. "Estoy contento, el objetivo era pasar a la final contra un buen rival, en la previa hablábamos de que no olvidábamos el partido de Liga y las cosas que necesitábamos, los duelos... Estoy contento", repitió.

En la zona mixta, las caras lo decían todo. Asencio aseguraba que "todo bien", dando a entender que podría ser de la partida en la final, mientras que Rüdiger abandonaba el King Abdullah con una leve cojera que no adivinaba nada bueno de cara al fin de semana. El alemán, que el año pasado se exprimió hasta el límite ante la plaga de lesiones, parece que no podrá ayudar a sus compañeros el domingo.

"El esfuerzo que ha hecho el equipo ha sido muy grande. El campo no estaba bien y no era fácil jugar", criticó Courtois en los pasillos del estadio, en la misma línea que Carreras, que recordó el calor que hace en el país: "Hacía mucho. Los dos equipos estábamos muy cansados. Tenemos que adaptarnos cuanto antes que el domingo es una final, no hay queja". Valverde, por su parte, admitió que "vivimos para esto". "Después de tantos partidos y del calor de aquí hay veces que el cuerpo se resiente, pero vivimos para esto".

El calor mató el fútbol

El calor mató el fútbol

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El Madrid ganó de milagro. No lo mereció. El Atlético no debió de perder. Tuvo más el balón, hizo más acciones de gol y se fue de la semifinal sin pena ni gloria. El equipo rojiblanco no ha encontrado a Julián Alvarez, que parece otro jugador y Llorente no puede ser siempre el milagro. Simeone no da para más.

Da igual, porque los dos equipo estaban muertos de calor, hastío, cansancio y apenas podían con esa asesina humedad que acaba a cualquier deportista. Es un sitio nefasto para jugar. Es inaudito que el fútbol español sufra por dos aventureros -por no decir otra cosa- como el ex-presidente, el del piquito y el pesetero Piqué.

Son culpables de que nos tengamos que tragar un partido anodino, sin fe ni fiebre, porque las condiciones de juego son criminales. Los árabes acabarán con el fútbol tal como lo entendemos.

El Madrid sobrevivió en la primera parte gracias al golazo de Valverde y los milagros de Courtois. Y poco más. Así que no jugó a nada, con una inacción obsesiva. Sobre todo para el plano mediocre de Alonso, que no puede con el síndrome de Ancelotti, de cuando no se tiene ventaja siempre hay que echarse para atrás.

El Atlético, con Llorente y Baena fue más lascivo en ataque que el Madrid. Los brasileños perdieron dos ocasiones de gol meridianas, aunque el que más se desesperaba era Vinicius, que dejaba a Llorente llegar hasta la meta y estaba allí, casi sentado, como un convidado de piedra.

El Madrid jugaba andando, como es habitual en la personalidad deficiente de Alonso. Ni Bellingham ni Tchouaméni ni Camavinga juegan con inteligencia en el centro del campo. Además, Camavinga casi regaló un gol por esa manía que tiene de conducir el balón, personalmente, algo que también es facultativo de Bellingham.

¿Por qué se lesionan tanto los defensas del Madrid? Porque están vendidos, al no existir un centro del campo que proteja y organice. Es un puñetero escándalo que habla de la plantilla y de ese aprendiz que es Alonso. El trabajo de Asencio y Rüdiger fue estajanovista. No había centro del campo. Nadie ordenaba. Ni sufría.

Al final, es el chutazo de Valverde y su gran pase para la buena definición de Rodrygo sirvieron para una final injustamente conquistada. Da igual, con el cansancio y la mezquindad del equipo de Alonso, el Madrid será carne de cañón ante el hambres azulgrana.

El caso de Vinicius sobrepasa la indignación. Ni jugó ni peleó y sólo intentó que perdiera el Madrid. Simeone -qué odio tiene al Madrid- le decía que Florentino le iba a echar y el brasileño picaba. Es imposible que Vinicius siga jugando de blanco. Es un escarnio. Lo malo es que su papá Florentino no le va a sacar ni un euro por quitárselo de encima.

Campazzo domina al Maccabi en el silencio del Palacio

Campazzo domina al Maccabi en el silencio del Palacio

En lo deportivo, venció el Real Madrid al Maccabi, su tercera victoria consecutiva en Europa, la que le aúpa ya a los primeros puestos de la clasificación. En lo otro, fue una vuelta al pasado, a la pesadilla de las tribunas sin público, a los chillidos de las zapatillas, al sinsentido del deporte sin espectadores. Hace nada la pandemia, ahora la seguridad. En el silencio de un Palacio desierto, reinaron Campazzo, Tavares y Hezonja. [98-86: Narración y estadísticas]

Para saber más

En la península de las gradas vacías que fue el Movistar Arena cuatro años y medio después del coronavirus, esta vez con la seguridad como excusa -a causa de las protestas contra Israel, como imposición de la Delegación del Gobierno-, los gritos desesperados de Sergio Scariolo por la falta de intensidad de los suyos, por los despistes, se escuchan con nitidez. Porque mutó el escenario, pero no cambió este Real Madrid de vaivenes.

El equipo blanco desprende, a estas alturas de curso, cuando ya se otea la primera hora de la verdad con la Copa del Rey en febrero, poca seguridad en sí mismo. Duda, se deja enredar por el rival, reacciona a arreones individuales y a veces, casi siempre, termina tocando a rebato para remontar. Y encajando, por norma, más puntos de los recomendables. Esta vez fueron 47 al descanso, en una primera parte en la que llegó a verse ocho abajo ante el Maccabi. El impulso llegó de la mano del triple, tres seguidos de Andrés Feliz y otro de Okeke para irse al vestuario con ventaja mínima.

Tavares intenta taponar a Iffe Lundberg, del Maccabi.

Tavares intenta taponar a Iffe Lundberg, del Maccabi.THOMAS COEXAFP

Ese respiro fue fundamental después, a la vuelta, donde los de Oded Kattash, que venían de perder claramente el martes en el Palau, se diluyeron ante el ímpetu local. Entonces, las celebraciones -especialmente de las buenas defensas-, se escuchaban más que las broncas de Scariolo. En el instante en que Campazzo puso su quinta marcha, el Madrid despegó (15-2 de parcial).

El paso adelante defensivo fue evidente, con Tavares dominante. Una reacción obligada. Los 105 del Barça escocieron. No llegó a 70 el ASVEL el martes y el Maccabi, apenas fiero cuando juega en la Mano de Elías y sin el lesionado Lonnie Walker, fue convenientemente frenado en una segunda mitad de clarísimo dominio blanco. Una vez hecha la ventaja, se unieron a la fiesta el resto. Un 10-0 de salida del acto final, con el cuarto triple de Feliz, para el más 20. Los puntos facilísimos de Lyles y un grito de lamento de Hezonja tras fallar una canasta, en perfecto castellano, que se escuchó hasta en la plaza de Felipe II: "¡Me cago en mi p... madre!".

La victoria del Madrid del Paleolítico

La victoria del Madrid del Paleolítico

La victoria del Paleolítico lleva al Madrid a la final. No es extraño que la represente Valverde, futbolista de empuje y fuerza, condensadas en el misil que las baterías antiaéreas del Atlético midieron mal. El primero, Oblak. El uruguayo ha pasado de ser un futbolista con dificultades para adaptarse a lo que quería Xabi Alonso a una pieza clave, aunque sea como lateral, para un entrenador que lo que quiere, hoy, es sobrevivir. La fuerza siempre ayuda, aunque no deja de ser un síntoma de que la evolución pretendida por el tolosarra se ha detenido. El otro es observar los saques en largo de Courtois en busca de Gonzalo y la segunda jugada, un argumento primario, lejos del fútbol sofisticado que busca quien pretende confeccionar equipos de autor, como el Bayer Leverkusen.

El paso a la final mantiene la débil línea de crédito de Alonso, pero le aboca a un duelo terrorífico contra el Barça. Ninguno de los dos finalistas son actualmente los del clásico del Bernabéu. El domingo, en Yeda, estará expuesto al tremendo fuego enemigo, recuperado en la medida en la que lo ha hecho Raphinha, y muy pendiente del fuego amigo.

Las bajas en defensa, que obligaron al Madrid a acabar con Tchouaméni y Carreras como centrales, no excusan al Madrid de los problemas que atravesó en la salida de balón. No es únicamente una cuestión de piezas, sino de juego, voluntad y seguridad. La presencia de Güler en el banquillo era, asimismo, otra prueba de que los principios de Xabi Alonso han cambiado o se han adaptado a las circunstancias. Mal asunto.

El Madrid resistió, muy cerquita de Courtois, porque al Atlético le faltó calidad para definir ante portería y llevar su dominio, total, al marcador. Para eso no bastaba la energía de Marcos Llorente, incansable. Necesitaba al Julián Álvarez de verdad, no al que saltó al terreno de juego, o más tiempo a Baena, sustituido por Simeone, desesperado y desesperante.

El mesías del Atlético, que juega todos los partidos, intentó desestabilizar a Vinicius desde la banda, pero el brasileño no necesita ayuda. Esta out. Muy lejos de Oblak, era un futbolista sinsentido: no tenía capacidad para salir a la contra y no sabe presionar. El día sin Mbappé y sin los pitos del Bernabéu, ante una grada mitómana que todo lo aplaude, era su oportunidad. La aprovechó Rodrygo. La siguiente, el domingo.

Un derbi con fuego fuera del campo con Simeone y Vinicius en medio de la llamas: "Te va a echar Florentino, acordáte"

Un derbi con fuego fuera del campo con Simeone y Vinicius en medio de la llamas: “Te va a echar Florentino, acordáte”

"Todo el mundo tiene un plan hasta que les doy la primera hostia". Esa frase célebre de Mike Tyson fue la perfecta metáfora del inicio del derbi en la Supercopa de España. Daba igual cómo hubieran salido ambos equipos que Fede Valverde decidió soltar un misilazo para levantar al King Abdullah, un estadio en Yeda con color eminentemente madridista. El primer gol del uruguayo esta temporada fue toda una declaración de intenciones y un aviso a su par en banda. "Después de tantos partidos sin marcar, es bonito volver a hacerlo", apuntó el centrocampista.

Y es que todo el mundo esperaba electricidad entre Vinicius y Llorente, pero parece que la kriptonita del madrileño ha apagado definitivamente al brasileño. Así que los ojos se fueron al otro lado, en el que transitaban dos futbolistas con cuentas pendientes y con mucho fútbol en sus botas, aunque ninguno esté en la mejor de sus temporadas. "Código de futbolistas, es un derbi, se vive de esa manera y es importante que se quede aquí", justificó el uruguayo sobre todo lo que ocurrió lejos del fútbol.

Las lesiones no han permitido encontrar continuidad a un Álex Baena, que vino a comandar los ataques del Atlético. Asistiendo, a un adormilado Julián Álvarez y disparando, como la ocasión que generó el mismo tras robar a Camavinga, con un punterazo. El uruguayo también asistió en el gol de Rodrygo, que lo mejoró el brasileño con un control, una conducción y una definición exquisitas, y disparó, una dentro y otra fuera. Pero el morbo no estaba en el fútbol de esos dos sino en el pasado y en el carácter.

La primera cuita llegó mediadio el primer tiempo con un agarrón del almeriense que fue respondido con un empujón del uruguayo. En la segunda parte, los mismos protagonistas se enzarzaron en otra batalla que pudo costarle una tarjeta al 10 rojiblanco tras pegarle una patada por detrás al capitán blanco.

Pero los focos extradeportivos también se centraron en otra pareja de sangre caliente. Simeone y Vinicius se las tuvieron tiesas en el primer tiempo cuando el brasileño atacó por la banda de los banquillos. El argentino, muy aficionado del otro fútbol, no paró de increpar al 7 blanco hasta el punto de que se le entendió: "Florentino te va a echar", en un claro intento por desestabilizar al delantero.

Pelea que se repetiría en el cambio del brasileño, pero que Xabi Alonso frenó en su nuevo rol paternal con díscolo pupilo. "Escucha", le espetaba el Cholo con algunos tímidos silbidos que se oyeron desde el público en el momento de la sustitución. Mientras el argentino respondió tras el duelo que desde que le tocaba jugar "las cosas que se dicen en el campo se quedan ahí", Alonso le ha respondido en el campo: "tú a los tuyos, hostia", para luego criticarle en la entrevista postpartido. "No todo vale", ha comentado y ha pedido más respeto para los "compañeros" del fútbol y que no le gusta que se dirijan así a sus jugadores. "No es ejemplo de buen deportista", ha añadido.

La semifinal de Yeda confirmó las resurrecciones de Rodrygo y Sorloth, con goles ambos que representan muy bien sus características individuales, y las depresiones de Julián Álvarez y Vinicius. Ambos mostraron actitud, pero evidenciaron una falta de confianza que al primero le impide ver puerta y al brasileño encarar cómo suele hacerlo. El argentino sólo ha marcado en cuatro partidos de la primera vuelta y el delantero blanco lleva 15 duelos sin ver puerta. Sorprendió sin embargo el cambio del noruego por delante de Álvarez.

Derrota y cumpleaños

El Atlético no pudo regalar a Koke una victoria por su cumpleaños, 34 primaveras, el día en el que hacía historia en los derbis, 44, el que más por delante de un tal Sergio Ramos. "Nos vamos jodidos porque queríamos llegar a la final", declaró el capitán. El asedio final se quedó sin premio. "Haciendo este fútbol de ataque los resultados van a llegar", añadió el capitán.

Lo dice Tyson y lo dice Simeone. Hostias, "contundencia", las claves en el boxeo y en el fútbol. El Madrid volvió a encontrar la victoria en los derbis después de triunfar sólo en uno de los últimos siete.

El Madrid de Alonso respira en la angustia del derbi y se medirá al Barça en la final de la Supercopa

El Madrid de Alonso respira en la angustia del derbi y se medirá al Barça en la final de la Supercopa

Xabi Alonso le ha cogido el gusto a respirar cuando la cuerda más le aprieta. Su Madrid agota el oxígeno lastrado por las lesiones, por la falta de confianza de algunos de sus futbolistas y por los defectos de una plantilla que echa de menos piezas vertebrales. Ante el Atlético, en un derbi lleno de angustia por la trascendencia del resultado y las sensaciones, el conjunto blanco triunfó con goles de Valverde y Rodrygo y le regaló a Arabia Saudí su cuarto clásico seguido en la final de la Supercopa de España.

Habían pasado 75 segundos, apenas un suspiro largo, cuando Fede Valverde se reconectó a la temporada del Madrid con un misil tierra-aire que sorprendió a Oblak y a su barrera, algo mal colocada, y se coló por la escuadra derecha del esloveno. El partido "diferente" al del Metropolitano que había advertido Xabi Alonso en la previa se estrenó con ventaja para un conjunto blanco necesitado en pleno juicio a su entrenador en el desierto.

Para el examen final a su proyecto, Alonso confió en los mismos once que golearon al Betis en el último partido en el Santiago Bernabéu. Sentó a Güler, dio entrada a Camavinga y repitió con Gonzalo en la punta del ataque en lugar del lesionado Mbappé. Atrás, Rüdiger forzó su maltrecha rodilla para hacer pareja con Asencio en el centro de la zaga y Valverde regresó al lateral derecho. Era el once de gala de Xabi.

Sin salida limpia

Enfrente, el Cholo construyó una defensa para tratar de detener el caudal ofensivo del Madrid y un centro del campo para intentar dominarlo, como había sucedido en el duelo del Metropolitano, con Baena y Julián cerca de Koke y Gallagher.

Al minuto, golazo de Valverde, rabia del charrúa dándose golpes en la cabeza y aire para el Madrid, cuyo planteamiento agradeció el tanto del uruguayo. Los blancos, conscientes de que están lejos de ofrecer una salida de balón limpia ante equipos grandes con la plantilla actual, confiaron en un estilo tan simple como efectivo. Balones largos, ganar segundas jugadas y situarse con pocos toques en campo rival.

«Tenemos una idea clara de lo que queremos», admitía Alonso antes del duelo. Y por lo visto en el césped era era así. Courtois buscó una y otra vez a Gonzalo, Bellingham o Valverde en largo y el Madrid creció, cuando pudo, a partir de ahí.

Vinicius, frente a Llorente, el jueves en la semifinal.

Vinicius, frente a Llorente, el jueves en la semifinal.EFE

El resto de la posesión fue del Atlético, más proactivo con balón, más incisivo en las bandas, con más córners y más ocasiones claras, amenazando a Courtois y dando trabajo al belga en casi cada acción.

Giuliano incidió junto a Llorente en la banda de Carreras aprovechando el poco esfuerzo ofensivo de Vinicius y Julián conectó con Baena entre líneas, detrás de Tchouaméni y Camavinga, para hacer dudar a la defensa del Madrid.

Más allá del gol, Rodrygo perdonó la única opción de los blancos en la primera parte al definir flojo una contra en la que había recortado bien a su defensor. Sin contar eso, el interés estuvo en el área de Courtois. En el 20, Sorloth envió alto un centro de Llorente, Baena probó al belga en el 30, el delantero noruego hizo volar al portero en el 32 y erró un cabezazo claro en el 34 cuando no se esperaba el fallo en el despeje de Asencio.

Respuesta en tres minutos

El Atlético acumuló ocasiones y fallo, para desesperación del Cholo, que hablaba sin parar con Vinicius mientras el brasileño le contestaba y sonreía. "Te va a echar Florentino", le llegó a decir el argentino.

El descanso aterrizó con la ventaja madridista pero con la sensación de que el Madrid pendía de un hilo. Y en esas, cuando parece que no le queda más, el equipo blanco te pellizca. En el 54, Valverde vio el desmarque de Rodrygo entre líneas, el brasileño le ganó el cuerpeo a un débil Le Normand, se internó en el área y definió cruzado ante Oblak. Alonso que se veía aprobando el examen.

Pero a los tres minutos respondieron los rojiblancos a través del errático Sorloth. Vinicius no siguió la marca de Giuliano, el argentino se acomodó para el centro y el noruego cabeceó a gol, fácil, por detrás de Asencio.

Julián Álvarez, frente a Bellingham, el jueves en Yeda.

Julián Álvarez, frente a Bellingham, el jueves en Yeda.AFP

El Cholo, que había quitado a Gallagher para poner a Llorente en el centro del campo, exprimió su fondo de armario y apostó por Griezmann y Cardoso, mientras Alonso terminó experimentando en su defensa dando entrada a Fran García y Mendy, dos laterales zurdos, por Rüdiger y Asencio, sus dos centrales titulares.

Los blancos terminaron el duelo con Valverde, Tchouaméni, Carreras y Mendy en su defensa, con Fran García de extremo izquierdo y compitieron un duelo que se convirtió en más táctico que técnico. Una pequeña batalla futbolística, de corazón, en la que no brilló demasiado el talento. Los blancos parecían exhaustos físicamente y el Atlético pudo empatar el duelo en varias ocasiones claras en el tramo final, pero no estuvo acertado.

Simeone siguió con su pique con Vinicius, recordándole al brasileño los silbidos de la grada, y Llorente pudo poner las tablas con dos disparos que rozaron el palo de Courtois. 21 disparos sumó el Atlético por los nueve del Madrid, con Tchouaméni salvando un gran centro de Llorente y con Julián enviando lejos de las redes un remate dentro del área.

Vivió Alonso en su primera bola de partido en Arabia, ganó el Madrid y sonrió Arabia, que tendrá un nuevo clásico en Yeda.

Gritos contra Israel y contra Ayuso, algún incidente y otro partido sin público en el Palacio casi cinco años después: "¡Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid!"

Gritos contra Israel y contra Ayuso, algún incidente y otro partido sin público en el Palacio casi cinco años después: “¡Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid!”

En la plaza de Felipe II, los gritos contra Israel, las protestas por el genocidio, las banderas Palestinas. "¡Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid!". A unos metros, en la cancha del Movistar Arena, la rareza de un partido de baloncesto sin público, con el chirriar de las zapatillas como banda sonora, tristes memorias de la pandemia, cuatro años y medio después (el último fue en junio de 2021, de playoffs ACB). Otra vez la política como arma arrojadiza con el deporte de por medio. Unas 800 personas se concentraron ayer en los minutos previos al partido entre el Real Madrid y el Maccabi, correspondiente a la jornada 21 de la Euroliga, llamadas por las más de 250 organizaciones sociales vinculadas a la comunidad palestina en Madrid, que habían hecho público un manifiesto unitario en el que reclamaron la suspensión del encuentro.

El despliegue policial impresionaba. Llegar al Palacio suponía una gymkhana de calles cortadas. Y, una vez en la puerta, el cacheo era exhaustivo. El duelo sí se disputó, como todos los del equipo hebreo, que incluso desde el pasado mes de diciembre ya juega sus partidos en Tel Aviv (y no en el exilio de Belgrado donde ha pasado más de una temporada), en el icónico Menora Mivtachim Arena (la Mano de Elías), siempre a reventar. Aunque, la Delegación del Gobierno, tras una reunión el lunes con Policía Nacional, Policía Municipal, Samur, Bomberos y Movilidad del Ayuntamiento y seguridad del Real Madrid, decidió que fuera a puerta cerrada tras declarar la Comisión Antiviolencia el choque de "alto riesgo".

A las siete en punto, desafiando al frío helador que caía sobre Madrid, los manifestantes se desplegaron frente a la puerta principal del Palacio, donde una doble barrera policial les impedía acercarse. Hubo algún conato inicial de incidentes, cuando dos sujetos proisraelíes tuvieron que ser desalojados al ser increpados por los reunidos. Entre los presentes, Ione Belarra y Pablo Rodríguez, de Podemos.

Imagen del despliegue policial en el Movistar Arena.

Imagen del despliegue policial en el Movistar Arena.FERNANDO VILLAREFE

Porque las protestas en la calle habían llegado precedidas por el choque político. Los llamamientos desde Podemos a "impedir que se juegue", en palabras de la diputada. Y la respuesta del alcalde de Madrid, quien acusó al delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, de usar «la seguridad como un reclamo político en vez de como una garantía de convivencia». "El hecho de que venga un equipo israelí no tiene que ser distinto a que venga un equipo de cualquier otra nacionalidad. Es lo mismo que hizo con la Vuelta Ciclista a España", se quejó José Luis Martínez-Almeida. "¡Ayuso, sionista, estás en nuestra lista!", fue otra de las proclamas que más se escuchó, contra la presidenta de la Comunidad.

Ione Belarra, de Podemos, en la manifestación.

Ione Belarra, de Podemos, en la manifestación.FERNANDO VILLAREFE

En Barcelona, el martes, sin llamamiento en este caso de Podemos, las concentraciones fuera del Palau Blaugrana fueron menos numerosas y sin incidentes. Aunque el choque entre el Barça y el Maccabi se disputó también sin público. No así, por ejemplo, en los dos anteriores encuentros europeos del equipo de Oded Kattash. El pasado 26 de diciembre había más de 10.000 espectadores en el Belgrado Arena, como el 2 de enero los hubo en el SAP Garden de Múnich. El enorme dispositivo en la capital de España, recordando lo acontecido a comienzos de septiembre durante la Vuelta a España (boicoteada finalmente en las calles de Madrid durante la última etapa), fue el equivalente al de un partido de fútbol de alto riesgo y contó con presencia de la UIP, medios aéreos, guías caninos, una zona de seguridad ampliada, vallado perimetral en el entorno del Palacio, cortes de tráfico y restricciones de acceso al aparcamiento del Movistar Arena. En total, se movilizaron 400 efectivos de la Policía Nacional, además de agentes de la Policía Municipal, personal de seguridad del club y del recinto, Bomberos y efectivos de SAMUR-Protección Civil.

Todos los encuentros de baloncesto disputados en España con equipos israelíes han sido a puerta cerrada (La Laguna Tenerife-Bnei Herzliya, Valencia-Hapoel Tel Aviv, Baxi Manresa-Hapoel Jerusalén o Joventut Badalona-Hapoel Holon...). Pronto, en marzo, se volverá a repetir esta situación en Vitoria, Barcelona y Madrid, donde tiene que acudir, también en partidos de Euroliga, el Hapoel de Tel Aviv.

Victorias de Guthrie y Benavides en la quinta etapa del Dakar; Lategan y Sanders, líderes

Victorias de Guthrie y Benavides en la quinta etapa del Dakar; Lategan y Sanders, líderes

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La doble jornada maratón concluyó este jueves con la quinta etapa en Hail, tras 371 kilómetros de especial, en la que lograron victorias parciales el estadounidense Mitch Guthrie (Ford Racing) en coches y el argentino Luciano Benavides en motos (Red Bull KTM) que ha dejado como líderes al sudafricano Henk Lategan (Totota Gazoo Racing W2RC) y al australiano Daniel Sanders (Red Bull KTM).

Guthrie celebró su victoria parcial tras verse beneficiado de una sanción de un minuto y diez segundos impuesta al español Nani Roma (Ford Racing), que había sido el más rápido esta jornada con cuatro segundos de ventaja sobre su compañero tras un tremendo 'esprint' en los últimos kilómetros. El piloto catalán perdió ese primer puesto, que le hubiera supuesto su decimocuarta victoria de etapa en coches (tiene también 13 en motos) y se tuvo que conformar con el segundo a 1:06.

El checo Martin Prokop (Orelen Jipocar) cerró el podio del día, a 2:14, y Carlos Sainz (Ford Racing) fue sexto, a 5:23, tras ser también penalizado con un minuto, y después de tener grandes problemas con el embrague, pero al menos pudo llegar, salvar una doble jornada maratón que podía haberle dejado fuera e incluso recortar distancias respecto a los primeros puestos.

Lategan continúa en cabeza pese a tener que abrir pista. El sudafricano fue decimosexto, a 12:43, justo por detrás de Nasser Al-Attiyah (Dacia), sancionado también con dos minutos, pero sigue líder de la general con 3:17 de ventaja respecto al catarí y de 5:38 sobre el sueco Mattias Ekstrom (Ford Racing), que precede a Nani Roma (está a 6:59) y a Sainz (a 8:33).

Las españolas Cristina Gutiérrez (Dacia) y Laia Sanz (Ebro) fueron decimocuarta y vigésima, lo que las sitúa en la general decimotercera y decimoséptima, a 23:59 y 46:12, respectivamente.

Sanción de 10 minutos al español Schareina

En motos se impuso Luciano Benavides, que emuló a su hermano Kevin, ganador en el mismo lugar en la octava etapa de 2024. El argentino se mantuvo firme durante toda la jornada en la vuelta de la etapa maratón con su KTM para ganar con un margen de 3:51 sobre el chileno Nacho Cornejo (Hero Motosports) y de 5:30 respecto a Sanders, mientras que el español Tosha Schareina (Monster Energy Honda), que tuvo que abrir pista, se vio beneficiado por las bonificaciones y pudo ser quinto a 9:13.

Sin embargo, un rato después de su llegada fue informado de que fue sancionado con diez minutos por no respetar la señalización en la salida del campamento y no hacer el paso obligatorio entre las dos banderas que marcaban la partida.

De esta manera Sanders pasa a comandar la general con 2:02 sobre al estadounidense Ricky Brabec, también del Monster Energy Honda, 5:55 sobre Benavides, Schareina baja al cuarto puesto a 11:59 y Cornejo es quinto a 18:38o.

Canet, ganador del prólogo y de la primera etapa, no pudo mantenerse en la pugna. Se tuvo que detener en el kilómetro 240 con un problema en el neumático trasero y perdió más de una hora tratando de arreglarlo al no poder recibir la ayuda de otro competidor, que le hubiera supuesto una sanción de seis horas. Pudo reanudar la marcha pero a un ritmo muy lento. De todas formas, dijo adiós a sus opciones.

Este viernes se disputará la sexta etapa entre Hail y Riad, con 331 kilómetros cronometrados y un largo enlace de 589, con protagonismo para las dunas.

La Supercopa ‘escapa’ de la semana de Reyes: la RFEF quiere moverla a los primeros días de febrero

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La Federación Española de Fútbol sigue dándole forma a la Supercopa de 2027. Este periódico ya informó el martes que la organización presidida por Rafael Louzán está en conversaciones con Qatar para que la próxima edición se celebre en Doha, ante la imposibilidad de disputarla en Arabia Saudí por la celebración de la Copa Asia en el país.

Esta situación ha abierto una ventana de oportunidad a la RFEF, que también negocia con qataríes y saudíes el nuevo contrato a partir de 2030. Además, estos días de reuniones con los clubes participantes han dejado una conclusión clara: nadie está contento con la fecha actual del torneo, que se disputa en la semana del día de Reyes. Tanto es así que aprovechando el cambio de sede en 2027, la Federación trabaja para modificar también la fecha, planteándose disputarla en la primera semana de febrero.

Durante las charlas de la directiva de Louzán con los responsables de Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Athletic Club, éstos han mostrado el malestar general de las expediciones por el calendario actual de la Supercopa, que afecta a asistentes, jugadores, cuerpo técnico y distintos representantes de cada club. Los trabajadores de Barça y Athletic tuvieron que viajar a Yeda el día 5 por la tarde, en plena celebración de Reyes en España, para estar en la previa de la primera semifinal. Y el año que viene la Supercopa caería entre el 4 y el 10 de enero, algo que los clubes rechazan.

El cambio que se plantea la Federación es adelantar las eliminatorias de Copa del Rey, cuyo calendario también depende de ellos, y disputar la Supercopa en la primera semana de febrero, fecha en la que ahora mismo se disputan los cuartos de final de Copa.

Esta nueva fecha, que todavía no está confirmada, se encajaría una semana después de la última jornada de la liguilla de la Champions y dos antes de la disputa del playoff de la competición continental.