México, primera selección clasificada para dieciseisavos tras vencer a Corea

México, primera selección clasificada para dieciseisavos tras vencer a Corea

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La selección de México derrotó por 1-0 a Corea del Sur en el Estadio Guadalajara y se convirtió en la primera en asegurarse una plaza en dieciseisavos de final. Luis Romo marcó en el minuto 50 tras un error del guardameta coreano Kim Seung Gyu para decidir un partido con dominio alterno. [Narración y estadísticas]

México presionó en el inicio sin crear peligro en el área rival hasta que, después de 10 minutos, los coreanos equilibraron el juego.

Ambos cuadros se anularon en la mitad de la cancha, donde transcurrieron las acciones principales hasta que en el minuto 20 Julián Quiñones recibió un servicio y de cabeza estuvo cerca de poner por delante a México, pero Seung Gyu se quedó con el balón, el único remate a puerta de la primera mitad.

Los coreanos con su 'Dae han min guk', nombre de su país; los mexicanos con el 'Cielito lindo' y el 'Sí se puede' intentaron animar el duelo, con la posesión de la pelota un rato para cada equipo.

Después de la pausa de hidratación, Corea le quitó la pelota a México, sin crear peligro en la meta defendida por Raúl Rangel, hasta que en el 45 Lee Kang Gin remató a puerta.

México se puso por delante en el 50. Raúl Jiménez disparó a puerta; Seung Gyu dejó el balón en el área en un error garrafal y Romo aceptó el regalo, tocó a puerta y puso el 1-0.

Corea se volcó al ataque, los hinchas mexicanos retomaron el 'Cielito lindo' en un coro masivo, al que los asiáticos respondieron con su grito de guerra.

En la cancha, Corea buscó el empate ante un cuadro mexicano ordenado atrás, que en el 75 creó peligro con un remate de Raúl Jiménez.

En el 87, el guardameta Raúl Rangel se quedó con un balón rematado por Cho Gue Sung y Corea dejó ir el empate en un duelo decidido por un error.

La escalofriante lesión de Koné empaña la goleada de Canadá a Qatar

La escalofriante lesión de Koné empaña la goleada de Canadá a Qatar

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La escalofriante lesión sufrida este jueves por el mediocentro de Canadá Ismael Koné quedará como la nota triste de la goleada de los norteamericanos por 6-0 sobre Qatar en la segunda jornada del Grupo B del Mundial.

Corría el minuto 52 cuando el jugador del Sassuolo resultó lesionado en un choque con Assim Madibo, quien a continuación fue expulsado. A la espera de concluyentes exámenes médicos, el jugador de 24 años podría tener una fractura en la pierna izquierda.

El seleccionador, Jesse Marsch, relató la dureza de la lesión tras el partido y aseguró que "se oyó el crujido del hueso", según The Athletic.

"Todos estamos muy preocupados por él", afirmó el entrenador. "Todavía no he hablado con Ismael, pero está en el hospital. Se preparará para una cirugía. Veremos qué decidimos hacer. Su familia está con él en el hospital; su madre y su familia están allí", dijo el técnico tras el partido, informa Reuters.

Hasta ese momento, la selección canadiense ganaba por 3-0 en el BC Place de Vancouver con un doblete de Jonhathan David y un tanto de Larin. Los qataríes, dirigidos por el español Julen Lopetegui, jugaban hasta entonces con diez por la expulsión de Homám-El Amin (m.33).

Mohammad Naceur, de Qatar, se lleva las manos a la cabeza al ver la lesión Koné.

Mohammad Naceur, de Qatar, se lleva las manos a la cabeza al ver la lesión Koné.Kaleb TatumAP

Tras el choque con Madibo y la caída aparatosa de Koné, la pierna se observa desencajada, lo que provocó la alarma de los jugadores en el campo y la expulsión del jugador qatarí.

El delantero Jonathan David lloraba mientras sacaban al centrocampista en camilla. Koné saludó a los más de 52.000 hinchas que le ovacionaban y llegó a ser consolado por Lopetegui, en tanto que Madibo, visiblemente afectado, también era tranquilizado por algunos jugadores canadienses.

Emotiva dedicatoria en el cuarto gol

Nathan Saliba, sustituto de Koné, lanzó en el minuto 63 una falta desde la frontal que tocó el poste derecho y entró en la portería de Abunada. El centrocampista corrió al banquillo, tomó la camiseta de Koné y la besó. Fue el momento más emotivo de la noche.

Nathan Saliba  dedica a Koné el cuarto gol de Canadá.

Nathan Saliba dedica a Koné el cuarto gol de Canadá.Getty Images via AFP

Un tanto en propia puerta de Mohamed Mannai y otro de Jonathan David en el descuento sellaron la primera victoria de Canadá en un Mundial. Una goleada agridulce por la durísima lesión de Koné, pero que la deja líder del Grupo B con 4 puntos.

El Mundial de las diásporas, estadios llenos gracias a los inmigrantes: "Son los que viven aquí. Otros no se han atrevido a cruzar la frontera"

El Mundial de las diásporas, estadios llenos gracias a los inmigrantes: “Son los que viven aquí. Otros no se han atrevido a cruzar la frontera”

En la 8ª Avenida de Nueva York no hay otro tema de conversación, en diferentes idiomas y acentos, más allá del Mundial de fútbol. Tampoco en los aviones que cruzan Norteamérica. Es el Mundial de las diásporas. Entre puestos de comida, restaurantes y los pequeños comercios del centro de Manhattan ondean las banderas de Marruecos, Ecuador, Colombia, México, Brasil o Senegal, mucho más numerosas que las estadounidenses. En los vuelos, los pasajeros visten los colores de sus países. La Copa del Mundo, un éxito que ya acumula más de un millón de espectadores en sus estadios, repletos y multicoloridos, ha encontrado combustible en los desplazados. En el país con más inmigrantes, el fútbol no entiende de fronteras.

Estados Unidos, sede del torneo junto a México y Canadá, acoge a más de 52 millones de inmigrantes según datos de la ONU. El 15% de sus habitantes. Más que cualquier otro país. Y esa mezcla de nacionalidades, lenguas y culturas se hace patente en Nueva York y en este Mundial.

Las imágenes de los estadios llenos distan mucho de lo visto en el Mundial de clubes, donde el espectador fue mucho más local, salvo en los casos de los clubes sudamericanos, y se disputaron encuentros con muchos huecos en las gradas. Se desmiente que el fútbol en Estados Unidos no genere interés, pero se explica por los inmigrantes.

«Mucho prejuicio hacia los latinos»

«Lo estamos siguiendo mucho más los latinos, claro», contesta Wilson, camarero brasileño de un bar de la 8ª Avenida que lleva una década viviendo en Nueva York. Reside en el barrio de Jamaica y reconoce que «en los barrios de Queens o en Astoria», corazón latino de la ciudad, es donde mayor interés hay.

«Las entradas están muy caras, pero tengo muchos amigos que han ahorrado y han podido ir», cuenta Andrés, nacido en Nueva York e hijo de mexicanos, reflejo de esa nueva generación de latinos, nacidos y criados en EE.UU. que están elevando la pasión del país por el 'soccer'. «En la liga de fútbol local somos mayoría de latinos, pero cada vez se suman más», dice.

«¡Vamos a ganar!», grita en inglés Sami, senegalés que tiene un puesto de comida en la calle. Billy también nació en Nueva York, pero sus padres son colombianos. El acento le delata. Regenta otro puesto de comida y bromea con que «somos demasiados colombianos aquí», dice, haciendo un llamamiento a los estadounidenses: «Sigue habiendo mucho prejuicio hacia los latinos. Yo tengo acento, pero soy de aquí. Está difícil la cosa para nosotros».

Seguidores de Senegal, el martes, durante el partido ante Francia.

Seguidores de Senegal, el martes, durante el partido ante Francia.AFP

El Mundial ha convertido, más todavía, barrios enteros en extensiones de los países participantes. Los ecuatorianos se reúnen en Corona o Jackson Heights, a donde se dirige Néstor: «Vivimos los partidos como si estuviéramos en nuestro país, aunque somos residentes aquí desde hace dos años». Algo parecido sucede con los marroquíes, que colorearon Times Square de rojo antes del partido ante Brasil. «Es caro, pero esto es una vez en la vida», cuenta Ahmed entre las luces de las pantallas. Los restaurantes árabes, como los haitianos, se han convertido en embajadas futbolísticas para aquellos que no han podido entrar al campo.

En muchas comunidades, la alegría por estar disfrutando del Mundial se mezcla con la rabia por aquellos compatriotas que no han podido cruzar la frontera. Marcus Epwo, líder congoleño en Texas, explicaba esta semana que la diáspora de su país supera las 25.000 personas entre Houston y Dallas, pero que hay muchos que no pudieron viajar desde el origen por las restricciones impuestas por Trump. «Animaremos por los que no están», dijo en la CNN.

En Nueva York no todos son turistas futbolísticos, como los escoceses que llenan los bares, sino que trabajan en restaurantes, obras y comercios y juegan en las ligas de fútbol amateur. «Tuve que dar de baja a mi equipo de la liga local porque los jugadores, mayoría latinos que trabajaban aquí de cocineros y limpiadores, se lesionaban y no venía a trabajar», nos cuenta el encargado del bar McHale's, en la 8ª Avenida.

Hinchas marroquíes, durante el partido ante Brasil en Nueva Jersey.

Hinchas marroquíes, durante el partido ante Brasil en Nueva Jersey.AFP

En los aviones, el trasiego es constante. «Acabamos de ver el Francia-Senegal y vamos a ver a Cristiano a Houston. 700 dólares cada uno, pero es histórico», explica un pasajero senegalés que vive en Staten Island. A su lado, un mexicano que también repite visita a Mbappé y Ronaldo.

Ya en Houston, Juan, el taxista, fuentes contrastadas en cada ciudad, colombiano que nos lleva al hotel nos insiste en que «es la gente inmigrante que vive aquí la que está yendo a los estadios». «Con el tema de los visados, muchos no se atreven a cruzar la frontera», añade.

Aquellos que un día llegaron a Estados Unidos para construir su vida están creando ahora la fiesta permanente de un Mundial histórico. El récord provocado por las diásporas. El Mundial de los inmigrantes.

Suiza castiga a Bosnia con una goleada postrera que le acerca a las eliminatorias

Suiza castiga a Bosnia con una goleada postrera que le acerca a las eliminatorias

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La selección de Suiza consiguió una goleada decisiva ante Bosnia gracias a un doblete de Johan Manzambi y otros dos goles de Rubén Vargas y Granit Xhaka en la última media hora de juego. Un resultado que deja a los helvéticos a un paso de los dieciseisavos, mientras que obliga al equipo de Sergej Barbarez a un triunfo ante Qatar en la última jornada. [Narración y estadísticas (4-1)]

Suiza abrió bocado en el minuto 74, cuando un despeje de cabeza cayó en los pies de Manzambi, quien abrió el marcador tras una primera parte desesperante y con falta de definición. El dominio suizo se consolidó en el tramo final con la efectividad de sus piezas ofensivas.

En el minuto 84, Vargas, atacante del Sevilla, firmó el 2-0 tras definir con gran categoría ante la salida de Nikola Vasilj. La sentencia llegó en el minuto 90, cuando Manzambi apareció de nuevo para firmar su doblete tras una precisa asistencia del propio Vargas. Bosnia logró maquillar el resultado gracias a la insistencia de Ermin Mahmic, que aprovechó un parpadeo defensivo en el tercer minuto del añadido. Sin embargo, la guinda del pastel la proporcionó Xhaka cuando se jugaba el minuto 96.

Rigor táctico

Los primeros compases en el Estadio de Los Ángeles se hicieron relativamente largos para ambos conjuntos, deviniendo en un juego muy parejo en el que no faltaron ocasiones en ambas porterías. El planteamiento inicial reflejó un marcado estilo europeo, caracterizado por una medición milimétrica y una rigurosa disposición táctica.

La presión ejercida por los bosnios apretó más de cara al final de la primera parte, tratando de buscar una ventaja antes del descanso. Desde la grada, la ruidosa afición de Bosnia no dejó de animar sin pausa, haciendo temblar unas estructuras que por momentos parecieron estar cerca de colapsar.

Apenas 10 minutos después de la reanudación, llegó la que quizás fue la ocasión más clara, tras un preciso pase colgado desde la frontal. Dan Ndoye conectó una espectacular chilena que exigió al máximo al Vasilj. La segunda parte se tornó mucho más interesante con una Suiza que duplicó sus pases intentados, aunque Bosnia tomó el dominio y fue mucho más agresivo en el terreno en busca de la ventaja.

Vargas festeja el 2-0, el jueves en Los Ángeles.

Vargas festeja el 2-0, el jueves en Los Ángeles.AFP

En el minuto 68, Gregor Kobel se vistió de héroe al realizar una soberbia parada ante un buen disparo de Amar Dedic. Sin embargo, la entrada en acción de Manzambi, Vargas y Djibril Sow, que salieron en sustitución de Ndoye, Michel Aebischer y Fabian Rieder resultó determinante para la suerte del choque.

A los 20 años y 247 días, Manzambi se convirtió en el futbolista más joven en anotar un doblete con Suiza en una Copa del Mundo. Poco después del 1-0, el último rescoldo bosnio se apagó tras la roja directa a Tarik Muharemovic, obligado a derribar a Breel Embolo siendo el último defensor.

Con este resultado, Suiza asume el liderato del Grupo B y mete presión a Canadá, obligada a no perder puntos ante la Qatar de Julen Lopetegui.

De Rocafonda a Times Square, el Mundial espera ansioso por Lamine: "Todo lo que toca lo convierte en oro"

De Rocafonda a Times Square, el Mundial espera ansioso por Lamine: “Todo lo que toca lo convierte en oro”

En el partido contra Cabo Verde, el silbato del árbitro se escuchó perfectamente durante 70 minutos. Entre que el partido era un tostón y la peculiar composición del público (apenas un puñado de caboverdianos montaban algo de jaleo) el silencio en el Mercedes Benz Stadium era atronador. Hasta que alguien se dio cuenta de que iba a salir Lamine Yamal. Entonces, el estadio entero empezó a gritar como solamente gritan los norteamericanos. En el primer balón que tocó, los decibelios se multiplicaron. Era un síntoma más, sólo uno más, de que estamos ante un fenómeno global. Un chaval de barrio, 18 años camino de los 19, es una de las grandes estrellas del Mundial, que lo espera como agua de mayo.

Para saber más

Él, mientras tanto, trata de digerir la responsabilidad que eso supone. Acompañado aquí en Chattanooga por su madre, su hermano, su novia y su primo, más algunos amigos y su gente de prensa, total, una docena, con los que pasó el día libre que tuvieron el miércoles (se fueron a Nahsville a comer a un restaurante persa), desde el martes se le ve algo más serio, algo más, quizá, responsabilizado con lo que se le viene encima. "Está muy concienciado", deslizan en la Federación, aunque nadie sabe hasta qué punto es consciente de que su rostro aparece en las pantallas de Times Square, en la imponente fachada del hotel Hilton de Atlanta o en un gigantesco globo hinchable visible desde todo Ocean's Drive, la calle más famosa de Miami. El mal inicio de su equipo le añade un poco más de incertidumbre a todo.

Es la consecuencia de ser, probablemente, la estrella más reclamada del torneo. De momento, según Forbes, es solamente el noveno futbolista de este Mundial en ingresos (43 millones de dólares, 33 de sueldo y 10 en publicidad), muy lejos de Cristiano y Messi, que juegan su sexto Mundial, e incluso de Mbappé, que completa este podio con 105 millones de dólares. Sin embargo, su insultante juventud le coloca como un reclamo a medio y largo plazo para el público más joven y, por tanto, más influenciable. «Todo lo que toca lo convierte en oro», explica gente cercana a él, que lidia estos días con cientos de peticiones de medios y marcas.

Un ejemplo: antes del debut fue, acompañado de su primo y su novia, al Walmart, lo que viene a ser, para entendernos, un Carrefour. Es una cadena famosísima en Estados Unidos, pero no tanto fuera. Las búsquedas sobre este nombre se dispararon en España un 45% en las horas posteriores al vídeo de un anónimo que se hizo viral.

Lamine Yamal, en Chattanooga.

Lamine Yamal, en Chattanooga.PABLO GARCÍA

Su imagen está asociada a primeras marcas: McDonald's, Apple (a través de su filial Beats, de la que patrocina sus auriculares inhalámbricos), Visa, American Eagle (una marca de ropa juvenil famosísima en EE.UU) y, por supuesto, Adidas. Todas están esperando la aparición del chico en el Mundial.

La duda ahora para De la Fuente es qué hacer con él. No está para jugar 90 minutos, pues está tratando de coger ritmo después de 54 días parado por la lesión que se produjo tirando un penalti contra el Celta. De modo que hay que elegir: o ponerlo de inicio, sabiendo que en algún momento, más pronto que tarde, de la segunda parte habrá que prescindir de él, o guardárselo para jugar ese segundo tiempo, con el riesgo de que ocurra lo que ante Cabo Verde: que salga con el resultado desfavorable y eso aumente la ansiedad del jugador.

Tercera lesión en un año difícil

Mimado hasta el extremo desde que arrancó la concentración, el 30 de mayo, ha ido cumpliendo los plazos y las pruebas médicas dicen que está recuperado de su rotura fibrilar en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Ha sido la tercera lesión en un año difícil para él, pero que, según gente que está cerca de él, debe contribuir a su lógico proceso de madurez. Y ponen el ejemplo de Leo Messi, muy proclive a las lesiones musculares en sus primeros años de carrera, hasta que cambió los hábitos. En su momento, el argentino modificó su dieta, se puso en manos de su nutricionista y priorizó los ejercicios preventivos en el gimnasio y la rutina del sueño. De ahí en adelante (era el año 2013-2014) apenas se volvió a lesionar.

Casi todas las estrellas del firmamento ya han aparecido. Algunas a lo bestia (Messi, Mbappé, Kane o Haaland) y otras sin tanto ruido (Vinicius). Pero han aparecido. Y el fútbol reclama a Lamine, que trata de asumir lo que va a pasar desde el domingo. Tiene 18 años, por lo que esta no es, ni mucho menos, su última oportunidad. Al contrario, es la primera de varias que tiene por delante, al contrario que Cristiano y Messi, en su último baile con la Copa del Mundo. Pero eso no es consuelo para alguien tan competitivo como Lamine, que salió de Rocafonda para verse ahora en Times Square. Todos los ojos se posan en él.

Vamos, mi Zamora CF

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En ningún otro deporte que no sea el fútbol, una selección clasificada en el puesto 67 del ránking mundial (Cabo Verde) puede empatar con la segunda (España).

No puede suceder en el waterpolo, pongamos, lo que equivaldría a que Camboya no se ahogara en una piscina ante Italia.

No puede suceder en el rugby, imaginemos, donde es imposible que Taiwán no sea literalmente aplastada sobre la hierba por los tractores de Nueva Zelanda.

Sí puede suceder en el fútbol.

Vaya que si puede suceder en el fútbol, eh.

Vaya mierda y vaya maravilla que suceda en el fútbol. Sucede lo mismo que, un buen día, puede suceder que el portero de una exótica y olvidada selección se levante de la cama siendo una persona no reconocida en su trayectoria vital y, al día siguiente, se despierte siendo una celebridad mundial. Por eso te queremos tanto, baloncete redondo y consentido.

Todos podemos ser Josimar José Évora Dias, alias Vozinha. No eres nada del otro mundo (solo tienes un valor de 50.000 euros en el mercado), trabajas en una oficina gris (el Grupo Desportivo Chaves, de la segunda portuguesa), nadie sabe de tu existencia, el futuro pinta regular (no tienes equipo para la próxima temporada), nunca tuviste un éxito y te duele la espalda porque ya te estás haciendo mayor (40 años). Pero un día ocurre lo inesperado (dejas tu portería a cero con siete meritorias paradas ante la segunda mejor selección del mundo), la gente se da cuenta de que existes y -alehop- multiplicas por 120 tu popularidad amaneciendo con 6,3 millones de seguidores en Instagram.

Lo que te dice el suceso es que mañana esa persona puedes ser tú. Que esta misma noche -después de mucho tiempo- puede haber llegado nuestro momento.

Entonces, ya saben.

Hoy, a las 21.00 horas, todos delante del televisor para ver el partido clave. En mi casa, seremos 10 hinchas que montaremos la mundial. Habrá camisetas de nuestro equipo y cerveza fría. ¿Estados Unidos-Australia? Pero qué dice usted, hombre. Qué es lo que no ha entendido.

Le hablo de algo mucho más importante.

Le hablo de que nos vale con empatar en Sabadell para subir a Segunda. De que -después de 90 minutos- Vozinha podemos ser todos.

Vamos, mi Zamora CF.

La MLS, 20 años de explosión para generar la columna vertebral de la selección de Estados Unidos

La MLS, 20 años de explosión para generar la columna vertebral de la selección de Estados Unidos

No piensen que Estados Unidos es una selección recién llegada a los Mundiales y a los éxitos, aunque es bien cierto que no quedarán aficionados vivos que lo recuerden. Los estadounidenses fueron semifinalistas en la primera Copa del Mundo, en Uruguay 1930, regresaron en Italia cuatro años después, eliminados en fase de grupos, y derrotaron a Inglaterra (1-0) en Brasil en 1950. Desde entonces, y hasta 1986, desapareció. Para aquella edición, que se jugaría en México, había intentado ya ser anfitrión, pero tuvo que esperar hasta 1994. Antes, y como condición, la FIFA le había puesto deberes: crear un campeonato nacional de clubes profesionales. Así fue como nació la Major League Soccer (MLS), cuyo crecimiento ya le ha dado a Estados Unidos para nutrir de talento a una selección que arrancó goleando a Paraguay y que medirá sus fuerzas con Australia y Turquía.

Solo cinco de los 26 jugadores de Mauricio Pochettino en esta Copa del Mundo se han formado en canteras de equipos europeos de la Premier, la Bundesliga o el campeonato holandés. Se trata de Sergiño Dest, Robinson, McKenzie, Tillman y Balogun. Alguno nació estadounidense por casualidad e, incluso, llegó a jugar con las inferiores de los países de origen de sus padres o donde se criaron, pero luego eligieron jugar con la absoluta norteamericana. Esto contrasta con que ocho, que no son ninguno de los anteriores, juegan actualmente en la MLS. Un híbrido de selección que muestra cómo la inversión en talento en cuatro décadas ha provocado que, formados en la MLS, haya futbolistas americanos en equipos de las cinco grandes ligas europeas. El soccer ya es fútbol y desde el viejo continente y Sudamérica no se le mira por encima del hombro ni es un retiro dorado.

Ahora, sus 30 franquicias repartidas por todo el país llevaron en 2025 a más de 11 millones de espectadores a los estadios, con una media que marcó un récord en 2024, 23.234, lo mismo que algunos estadios de Primera División. Quien más llenó las gradas en 2025 fue el Atlanta United, con una entrada de 43.992 espectadores, similar a la que se registra en cada partido de Liga en Mestalla. En este Mundial, hay 44 jugadores que juegan en la MLS, lo que convierte en el sexto campeonato que más futbolistas aporta, por detrás de las cinco grandes y de la Liga Saudí.

Difíciles comienzos

Este despegue del fútbol en Estados Unidos ha tenido tres grandes fases. La primera comenzó en los años 70, cuando la North American Soccer League (NASL) arrastró al final de sus carreras a leyendas como Pelé y, más tarde, a Franz Beckenbauer o Johan Cruyff. Aún era un deporte del que disfrutaban emigrantes de países con tradición como Inglaterra, Italia o Sudamérica. Sin embargo, no consiguieron arraigar un campeonato, algo que la FIFA les puso como condición para ser sede en 1994.

Arrancó la MLS con 10 equipos sin estadio propio, con uso compartido con la NFL o el béisbol. Las pérdidas económicas fueron evidentes a pesar de que el Mundial llevó a los estadios a 3,5 millones de seguidores, lo que fue un récord histórico para la FIFA en ese momento. Eso no evitó que, en 2021, arrastrara en un bache económico tan importante que se replanteó el formato e incluso la existencia.

En 2007, el inicio de la recuperación lo marcó la llegada de David Beckham a Los Ángeles Galaxy. La estrella británica, cuya figura trascendía el fútbol, puso el foco en la competición y comenzaron llegar los grandes jugadores y los patrocinios. Para eso hizo falta la 'Regla de designación de jugadores', llamada también Regla Beckham, que permitía a los clubes saltarse el límite salarial para firmar a tres jugadores, que no pagaría la liga sino el propietario de cada franquicia. Esto permitió la entrada de futbolistas como Kaká, Henry, Ibrahimovic, Pirlo o David Villa. Un año después, el precio para invertir en una franquicia se había multiplicado por diez y, aun así, se expandieron.

Balogun y Robinson festejan el triunfo ante Paraguay.

Balogun y Robinson festejan el triunfo ante Paraguay.AFP

Por primera vez, se estimula la llegada de profesiones que mejoran el nivel físico y táctico doméstico, y que incrementan la competitividad. De 13 equipos se pasó a 29, el impacto comercial fue muy alto y se cambió la percepción de la competición. Ahora bien, la regla Beckham no modificó el límite salarial impuesto a la mayoría de jugadores, lo que comenzó a provocar que el talento que emergía emigrara en su pico de máximo rendimiento.

Sin embargo, la competición encontró otra vía para seguir la escalada y tiene el nombre de Leo Messi. El Balón de Oro en activo, tras dejar el PSG, eligió la MLS para seguir jugando. En concreto, el Inter Miami, donde se rodeó de Sergio Busquets, Jordi Alba y ahora Rodrigo de Paul, todos campeones del Mundo. La MLS había alcanzado un año antes un acuerdo con Apple TV como plataforma oficial de streaming, y solo el anuncio de la llegada del argentino hizo que se duplicaran las suscripciones y más del 50% de la audiencia pasó a consumir los partidos en español. La asistencia creció y los rivales notaron un incremento de sus ingresos cuando recibían al Inter. El fútbol empezó a interesar en Estados Unidos y la MLS en el resto del mundo.

Ese arrastre está provocando que haya grandes cifras de asistencia de locales a los partidos de la Copa del Mundo y que haya crecido exponencialmente el apoyo a una selección que podría convertirse en una de las sorpresas del campeonato. Su listón queda en los cuartos de final, alcanzados en el Mundial de Corea y Japón 2002, cuando Alemania, con un gol de Michael Ballack en el minuto 39, les privó de poder volver a una semifinal. Ahora, en el camino hasta allí habrá una ronda más.

Wilguens Paugain, sueños y ruina en la selección de Haití: “No podemos volver a nuestro país, es muy peligroso”

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Las bandas armadas han tomado la mayoría de ciudades de Haití, incluida su capital, Puerto Príncipe, y las principales rutas de comunicación y acceso a los puertos. Esto ha provocado un aislamiento del país, considerado desde hace tiempo el más pobre de América, y que muchos de los ciudadanos que viven fuera no puedan volver. Es el caso de Wilguens Paugain (Thomazeau, 2001), defensa de la selección haitiana que estas semanas está haciendo historia con sus compañeros en el Mundial. El fútbol no es la principal preocupación del pueblo caribeño, pero es una salida «para enseñar la otra cara de nuestro país», admite el jugador del Zulte Waregem belga en una charla con EL MUNDO. Sorprendido por la conversación, lanza él mismo la primera pregunta: «¿Por qué me has elegido para la entrevista?»

Juegan contra Brasil. ¿Cómo se siente?
Muy orgulloso de representar a mi país, porque nací allí, aunque después fui adoptado y me crie en Francia. A pesar de eso, sentía algo distinto por mi país de origen y para mí estar aquí representando a Haití es un sueño. Acudir al mayor escenario del mundo es algo que pasa una vez en la vida y todo jugador lo quiere vivir. Me ha pasado y no puedo sentirme más orgulloso.
¿Cuántos años tenía cuando fue adoptado?
Cinco años. Una familia francesa nos adoptó a mi hermano pequeño y a mí. Tuvimos suerte, porque a veces cuando se adopta a dos hermanos los separan, pero gracias a Dios pudimos seguir juntos. Nos fuimos con una familia a Nancy.
¿Mantiene contacto con su familia biológica?
Sí, sigo hablando con mi madre y con mi hermano mayor. Intento ayudarles enviando dinero cuando puedo, pero no siempre es fácil.
Hábleme de la situación de Haití. ¿Usted visita alguna vez el país?
No, no. Después de que me adoptaran, no he vuelto ni una sola vez porque hay muchos problemas. No podemos. El país no es seguro, mi familia biológica se ha movido a República Dominicana y no pueden volver porque es peligroso. No tienen la oportunidad, ni ellos ni nadie, de tener una vida allí.
La selección no juega en Haití, ¿no?
No, no podemos por la situación del país. Y eso lo hace todo más difícil. Nos enfrentamos contra selecciones que cuando juegan de local tienen sus estadios llenos y a nosotros no nos pasa eso. Cuando jugamos como locales en Miami, por ejemplo, nos acompañan algunos compatriotas, pero no como si jugásemos en casa.
Se habla mucho de lo bueno y lo malo de que el Mundial se haya ampliado a 48 selecciones, pero está claro que permite que países pequeños como el suyo cumplan un sueño.
Totalmente. Para jugadores como yo es increíble a todos los niveles. Tuve una lesión muy complicada en el tendón y me pasé casi un año sin jugar al fútbol. Tuve que volver a empezar desde abajo. He jugado en la Segunda División de Chipre, en Letonia, en la Segunda de Austria, en la Segunda de Bélgica y luego ascendimos a Primera... He tenido que ir paso a paso y sé que ahora estoy en un evento gigante y que es una oportunidad para todos de mostrarnos a equipos mejores.
¿Cómo de importante cree que puede ser el Mundial para el pueblo de Haití?
El fútbol puede ayudar muchísimo, porque hay mucha gente que cuando escucha el nombre de Haití no sabe nada del país, o sólo sabe por los problemas que hay. Entonces esto puede cambiar la cara del país, pueden pensar en otras cosas buenas, como el fútbol, no sólo en la mala situación que tenemos.
¿Y jugaba al fútbol desde pequeño?
No, al principio jugaba al tenis porque mis padres adoptivos veían que tenía mucha energía y era una forma de que me calmara. Pero en el colegio todos mis amigos jugaban al fútbol, les insistí y al final me metieron en un equipo. Jugaba por diversión, y luego a partir de los 13 años o así ya se convirtió en algo más serio. Algún equipo preguntó por mí y apareció el Nancy, que me invitó a un torneo, lo ganamos, jugué muy bien y me quedé con ellos.
¿Y cuando llega su oportunidad con la selección?
Cuando estaba jugando el Letonia me llamó el nuevo seleccionador, pero en ese momento dije no porque había muchos problemas en el país y yo viviendo en Letonia no era fácil. Muchos jugadores le estaban diciendo que no al seleccionador porque la situación en el país era complicada. En mi caso no era mi prioridad, yo quería jugar en un club mejor, cerca de Francia, y a partir de ahí pues ya valoraría lo de la selección. Luego fiché por un club de Bélgica, el Zulte, la cosa mejoró y dije que sí.
Lleva una cruz al cuello.
Sí, soy una persona muy religiosa. Al principio no lo era tanto, pero después de todo lo que me ha pasado creo que tiene que haber alguien que me ha ayudado mucho. Fui adoptado y no me quedé en Haití... Y mi hermano mayor, que sí se quedó allí, tuvo muchos problemas, intentó irse a República Dominicana y la policía le capturó. Así que la situación es muy difícil y yo he tenido suerte.
El Barça golpea primero tras un memorable triunfo ante el Valencia Basket en la prórroga

El Barça golpea primero tras un memorable triunfo ante el Valencia Basket en la prórroga

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El primer partido de la final de la ACB entre el Valencia y el Barça fue todo un espectáculo. Por mucho que los locales empezaran como un vendaval, fueron los azulgrana los que se llevaron la primera victoria de la serie por 112-113 tras una prórroga forzada por un Will Clyburn (21 puntos) entregado en los instantes finales de un último cuarto. Un periodo en el que brilló también Nico Laprovittola (21 puntos, 25 de valoración) y rematado por un Joel Parra (18 puntos, 23 de valoración), que ya había sido el mejor argumento barcelonista en el primer tiempo. [Narración y estadísticas (112-113)]

Los de Xavi Pascual golpean primero frente a un rival que peleó hasta el final y que tuvo en Jean Montero (24 puntos, 29 de valoración) y Brancou Badio (20 puntos) sus argumentos más entonados en ataque.

El Valencia pasó por encima del Barça sin paliativos en un primer cuarto en el que los locales supieron aprovechar perfectamente su juego coral en ataque y una intensidad asfixiante para los azulgrana en la parcela defensiva. Con esos mimbres y con Matt Costello y Branco Baudio brillando un poco por encima del resto de sus compañeros, el conjunto valencianista acabó llevándose un primer triunfo parcial por 25-13 frente a un rival muy fallón en labores ofensivas y al que mantenían básicamente con vida un par de aciertos de Darío Brizuela desde más allá de la línea de 6,75, pero con sensaciones tremendamente negativas.

Las cosas, además, parecieron ponerse francamente bien para el Valencia nada más arrancar el segundo periodo, con un ataque que les permitió atesorar la que sería su máxima ventaja en la primera parte del duelo: 14 puntos que la combatividad de Joel Parra, unida a las puntuales y acertadas aportaciones de Kevin Punter y Myles Cale, consiguió recortar a tres (47-44) con un parcial de 18-7 para los barcelonistas. Jean Montero, prácticamente inédito en el primer cuarto, con todo, sacó el genio y fue uno de los factores que le permitió al equipo local marcharse al descanso cinco puntos por delante en el luminoso (52-47).

El paso por los vestuarios pareció sentarle mucho mejor al conjunto azulgrana. Tanto, que lograron marcharse al cuarto periodo con un triunfo parcial por 20-28 y tres puntos de ventaja en el marcador (72-25) gracias, sobre todo, a un Toko Shengeliapicado por un par de encontronazos previos con Braxton Key y un Will Clyburn cuya puntería en los triples acabaria por ser del todo determinante en el siguiente cuarto. Los de Xavi Pascual, con un Laprovittola muy inspirado, parecieron abrir brecha, pero acabaron encajando un parcial de 11-2 que le permitió al Valencia plantarse en los que parecía que iban a ser los últimos instantes cinco puntos por arriba (95-90).

Con los visitantes cuatro por debajo en los últimos segundos, fue la oportuna aparición de Clyburn tanto en ataque, con tres triples, dos de ellos consecutivos, como en defensa, con una última acción brillante sobre Kameron Taylor la que mandaría el desenlace a la prórroga tras finalizar el cuarto periodo con empate (101-101). En la prolongación, Laprovittola se sacó un triple demoledor de la chistera y Joel Parra apareció oportunamente para que los azulgrana se llevaran la victoria por 112-113, después de que Taylor, sobre la bocina, tuviera un último tiro para dejar la victoria en casa que acabó quedándose corto.

Víctor Muñoz deja Osasuna para fichar por el Liverpool

Víctor Muñoz deja Osasuna para fichar por el Liverpool

Actualizado

El jugador de Osasuna e internacional español, Víctor Muñoz, abandonará el equipo rojillo para jugar en el Liverpool de Andoni Iraola la próxima temporada después de que ambos clubes hayan llegado a un acuerdo por 40 millones de euros.

El extremo rojillo, que se encuentra concentrado con la selección española en Chatanooga, es el segundo fichaje del combinado nacional que se confirma en esta concentración después del de Cucurella por el Real Madrid.

Precisamente, el equipo blanco, que dispone del 50% de los derechos federativos del futbolista, no ha querido ejercer su opción de compra y deja marchar de manera definitiva a una de las perlas que salió recientemente de su cantera por la que recibirá en torno a los 20 millones.

Muñoz, aún no ha podido debutar con la selección de Luis De la Fuente porque no se ha terminado de recuperar de una lesión muscular que sufrió al final de la temporada con el Osasuna.

Según el equipo británico, el acuerdo dependerá de algunas cuestiones burocráticas que versan sobre el permiso laboral del jugador y los permisos de transferencia internacional.

El español viene para sustituir a una de las leyendas reds, como es el egipcio Mohamed Salah, que abandona el equipo británico este curso. Aunque en un primer momento parecía que su destino sería el Newcastle para suplir la marcha de Gordon con destino Barcelona, el Liverpool ha decidido adelantarse a las urracas y ha pagado la cláusula del jugador.