La 'resurrección' de Natxo González en su paraíso irlandés de Mullaghmore: "Estoy en paz, he empujado mis límites a otro nivel"

La ‘resurrección’ de Natxo González en su paraíso irlandés de Mullaghmore: “Estoy en paz, he empujado mis límites a otro nivel”

La tabla de Natxo González, una plancha de fibra de más de dos metros y medio, botaba en una ola de más de 10 metros como si fuera un caballo sin domar que quisiera tirar a su jinete. Un viento cortante norirlandés sacudía el cuerpo del surfista, embotado en una armadura formada por un neopreno de 5 milímetros y dos chalecos, uno para absorber los golpes y otro para ganar flotabilidad. Mullaghmore, gran cumbre en gaélico, mostraba todo su potencial con un agua revuelta a siete grados centígrados y una temperatura exterior de cero grados. "Apenas cubría un palmo. Me pregunté: '¿Qué hago aquí? Voy a morir'", cuenta Natxo a EL MUNDO.

Entonces, como si fuera conduciendo en un túnel a 150 kilómetros por hora en una carretera de 80, aparece una luz al final de aquel monstruo con un labio de tres metros de grosor. "Era una visión brutal, la mejor de mi vida", explica Natxo como si contara su entrada en el paraíso. Pero no era una entrada al paraíso, era la salida del infierno. El surfista escapa del tubo llorando consciente de que ha cogido la ola de su vida. "Es un momento de euforia que no se puede comparar con nada en el mundo", intenta describir.

México, Portugal, El Salvador... Son muchos los puntos del globo a los que Natxo está a golpe de un parte de olas adecuado. Con la logística siempre a punto para saltar a cualquier parte del globo para probar sus límites una y otra vez. Pero hay algo en Irlanda que le atrae desde que la conoció hace ya 10 años. "Cuando vine la primera vez, veía a locos tirarse a este tipo de olas y pensé que eso es algo que jamás haría", recuerda el deportista. Sin embargo, hoy son esos locos y los lugareños los que le dicen a él que es "la ola más heavy que han visto a alguien a remo".

Porque el surfista vasco es de los que trata de coger las olas con la fuerza de sus brazos, de ahí que marcas como Red Bull y Breitling le tengan entre sus embajadores. No recurre a las motos de agua para ser remolcado a estas bestias de muchos metros. Y quizás eso hace que le respeten más en los pubs en los que ha estado dos meses y medio esperando este momento. "Realmente el swell que esperábamos lo había surfeado cinco días antes y yo ya tenía billete para irme", apunta González.

González, equipado para entrar en las aguas irlandesas.

González, equipado para entrar en las aguas irlandesas.Breitling

Pero cuando vio lo que asomaba en las isobaras, decidió cambiar el billete de ferry y esperar a ese mítico ya 22 de diciembre. "Estaba tan cansado que sólo podía llorar. Con la adrenalina a tope no me podía dormir de la llorera", rememora un joven que tardó casi ocho días en volver a poner los pies en el suelo. Que pasó las Navidades en Euskadi aún flotando. "¿Qué voy a hacer ahora en mi vida después de esto?", dijo Natxo tan pronto terminó de surfear la ola de su vida.

Era la meta después de dos años fuera del agua. De dos años luchando por volver a surfear tras dos accidentes que le dejaron con mareos, vómitos, migrañas... y otros síntomas que apenas le permitían hacer vida normal. "Me daba igual volver a surfear, lo que quería era estar bien, contento, con eso me sobraba. Obviamente el surf es mi pasión, pero eso no me preocupaba tanto. Lo que quería era volver a ser Natxo González", revela el deportista.

Puerto Escondido y un wipeout (una caída de la ola) fue el primer aviso y Nazaré y una experiencia cercana a la muerte tras ser golpeado en la espalda por una ola como un edificio, el segundo. El chaleco salvavidas no funcionó y seis más le cayeron encima. "Pese a haberme quedado sin aire no sentí agobio, mi cerebro me dijo: 'Se te ha ido de las manos, ahora, relájate. Fue como quedarse dormido pero debajo del agua', relata un deportista al que un amigo le salvó la vida cogiéndole de la cabeza porque no tenía ni fuerzas de agarrarse al corcho que remolcan las motos de agua. Los caballos salvavidas que rescatan en olas grandes.

Un surfista sin ansia

Porque a Natxo le gusta surfear, pero no tiene el ansia de entrar todos los días al mar y puede estar perfectamente tranquilo en su sofá durante 10 días si el parte de olas no le satisface. Lo que le apasiona son las olas grandes. Esas en las que comenzó a hacer sus pinitos con 13 años para "reventar las de medio metro" en los campeonatos. Al principio eran un medio para alcanzar un fin. Ahora son la meta absoluta. El Santo Grial. El motivo por el que este deportista recorre el mundo en busca de sus límites y los de la naturaleza.

Y es cierto que, hablando con él, se percibe una persona completamente en plenitud. Que podría irse a pescar, actividad que le apasiona y que le ayudó a pasar su convalecencia, sin mirar con ansia su siguiente reto. "Estoy en paz. He empujado mis límites a otro nivel", apunta el surfista. Porque esa ola es la que marca una carrera, la que te dice dónde estás ahora porque eres consciente de que "el Natxo de 17 años habría muerto". Pero no el experimentado de 31. El que probablemente vuelva a Irlanda, "un templo salvaje y único" o busque un siguiente reto en el que poner a prueba sus límites en el agua porque es su pasión. "La vida es para sentirte vivo", concluye.

Sparwasser, Hoeneß y el partido que condensó la Guerra Fría: "Cuando muera, bastará que en mi lápida pongan: 'Hamburgo, 1974'"

Sparwasser, Hoeneß y el partido que condensó la Guerra Fría: “Cuando muera, bastará que en mi lápida pongan: ‘Hamburgo, 1974′”

La "Guerra Fría" marcó las relaciones entre bloques (Estados Unidos y Europa occidental por un lado; la URSS y la Europa del Este por el otro) desde el final de la II Guerra Mundial (1945) hasta la caída del Muro de Berlín (1989). El gran público lo siguió especialmente a través de la carrera espacial y los Juegos Olímpicos, y en una sola ocasión en el fútbol, cuando la RFA y la RDA se enfrentaron en el Mundial de 1974. Tras la guerra, Alemania fue dividida en cuatro zonas de ocupación; la mitad occidental quedó administrada por Francia, Inglaterra y Estados Unidos, y la oriental, por la URSS. A partir de 1955, los tres primeros dejaron su parte en manos de un gobierno democrático, dando lugar a la República Federal de Alemania, RFA. Por su parte, la URSS convirtió su lado en un país satélite, denominado República Democrática Alemana, RDA. Hasta Tokio 1964 aún acudirían juntas a los Juegos Olímpicos como "Alemania Unificada", pero en fútbol vivieron separadas desde 1949.

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En los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 les tocó enfrentarse, pero no trascendió. El fútbol era y es un deporte menor en el océano olímpico. Expulsado tras Ámsterdam 1928 por su contaminación profesional, creó su propia Copa del Mundo en 1930, haciendo vida aparte. En Berlín 1936 fue readmitido con la condición de sólo llevar "amateurs", lo que daría ventaja durante muchos años a los países de la Europa del Este, que no reconocían el profesionalismo. Compensaban a sus futbolistas con buenos empleos en el Estado (ejército, policía, ferrocarriles, administración...) a los que apenas tenían que acudir, y fungían de "amateurs" aunque gozaran de las mismas ventajas en tiempo y atenciones que los profesionales de Europa occidental. Sus selecciones olímpicas utilizaban a los mejores, mientras las restantes presentaban jóvenes en formación. Desde Helsinki 1952 hasta Moscú 1980, ambos inclusive, las selecciones de la Europa comunista ganaron 17 de las 21 medallas de fútbol, entre ellas todas las de oro. Eso acabó cuando, a partir de Los Ángeles 1984, esfumándose ya el tabú del profesionalismo en el mundo olímpico, se derivó el campeonato de fútbol a una categoría sub-23, con admisión de dos de mayor edad.

De modo que no se prestó atención al enfrentamiento entre las dos Alemanias en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972. Ganó la RDA por 3-2. Ya jugaba un tal Jürgen Sparwasser con la RDA, mientras en la RFA emergía un joven Uli Hoeneß, que marcó un gol ese día. No hubo ruido de Guerra Fría. Aquel encuentro quedó diluido en un mar de sucesos, entre los que destacan el asalto terrorista al pabellón israelí y los siete oros de Mark Spitz.

Más sonó el cruce en la Copa de Europa 1973-74 entre el Dinamo de Dresde y el Bayern de Múnich. Fuera de Alemania no se siguió con especial atención (el Bayern aún no había ganado ninguna Copa de Europa; la de ese año iba a ser la primera), pero sí en las dos mitades del país. Al partido de ida en Múnich (24 de octubre de 1973) viajaron mil aficionados de Dresde... previa selección del Ministerio de Seguridad, que dirigía el feroz Erich Mielke. Las expediciones deportivas al exterior de los países de la órbita soviética eran muy controladas para evitar tentaciones de fuga. Con el equipo viajaban agentes de la Stasi y se hacía un gran cribado de los acompañantes. Tener familiares en Occidente era causa excluyente y se prohibían los contactos con autóctonos. Aquellos mil hinchas seleccionados viajaron en tren el mismo día, comieron juntos, regresaron juntos.

El partido resultó interesante y movido: 1-0, 2-0, 2-1, 2-2, 2-3; descanso con bajada del presidente muniqués, Wilhelm Neudecker, que en la fecha cumplía 60 años, para aumentar la prima a 12.000 marcos; y tras la reanudación, 3-3 y el 4-3 final, marcado por Gerd "Torpedo" Müller. Para la vuelta (7 de noviembre), el Bayern no viajó la víspera por temor a que le intoxicaran la comida y le espiaran las charlas tácticas. Durmió en Hof, junto a la frontera de la RDA, a 280 kilómetros de Dresde. Pretextó ante la UEFA, que obligaba a la presencia en la ciudad del partido en la víspera, "problemas de aclimatación por la diferencia de altitud entre las ciudades", excusa ridícula, porque Múnich sólo está 400 metros más alta que Dresde, menos que Madrid respecto a cualquier ciudad de la costa. Pero en el campeonato de selecciones juveniles de la UEFA de 1969, disputado en Leipzig, se dieron muchos casos de diarreas entre los chicos de la RFA, lo que despertó sospechas. Ahora, cuando el Bayern, ya en Dresde, fue al lugar designado para celebrar la reunión del equipo, encontró micrófonos camuflados.

Los 1.600 hinchas muniqueses viajaron en tren especial y en la ciudad se les mantuvo aislados. En cuanto a los locales, hubo 8.500 abonados del club, 8.000 entradas vendidas libremente y 35.000 reservadas a personal de seguridad. También aquí el marcador fue llamativo: 0-1, 0-2 (ambos de Hoeneß), 1-2; descanso; 2-2, 3-2 y 3-3 (Müller), con lo que se clasificó el Bayern. Cuatro meses después sería campeón tras ganar en Bruselas la final con desempate ante el Atlético.

Esos eran los antecedentes cuando la RFA y la RDA se cruzaron en el Mundial 1974. Los duendecillos del fútbol les colocaron en el mismo grupo, junto a Australia y Chile. La RFA ganó a ambas; la RDA, que jugó sus dos partidos hostigada por el público local, venció a la primera y empató con Chile. Se enfrentaron en la tercera jornada, ya clasificadas, con el primer puesto en juego. Australia y Chile empataron su partido, jugado antes, a las 16:00, en Berlín.

Se daba por ganadores a los occidentales, campeones de la Eurocopa de 1972. Sus principales nombres aún resuenan: Sepp Maier, Berti Vogts, Franz Beckenbauer, Paul Breitner, Müller, Günter Netzer, Hoeneß... Por comparación, los de la RDA parecían insignificantes, aunque cuatro de ellos formaran parte del Magdeburgo, campeón de la Recopa cinco semanas antes ante el Milán de Gianni Rivera. La RDA fue un poderío en deportes olímpicos (ganó la pugna con la RFA en este campo por 280 medallas a 159 al cabo de siete ediciones), pero no en fútbol. Se examinaba a los chicos y a las chicas, se determinaba para qué deporte tenían más aptitudes y se les encaminaba hacia él, sin tener en cuenta sus preferencias, de manera que el fútbol no allegaba tantos practicantes como donde imperaba la libre elección. El Bild hizo un despliegue de euforia preventiva: "Por qué ganamos hoy", tituló, y el subtítulo aludía a Múnich 1972: "Ahora sí les daremos una paliza alineando a los profesionales y no sólo al equipo nacional amateur". Su informe comparaba jugador por jugador, ensalzando a los propios y rebajando a los rivales.

Sparwasser (derecha) durante un homenaje a Pelé.

Sparwasser (derecha) durante un homenaje a Pelé.AP

Sparwasser era uno de los cuatro del Magdeburgo. Había nacido en 1948 en Halberstadt, Sajonia, hijo del entrenador del equipo local. En 1963 entró en la cantera del Magdeburgo, debutó con los mayores en la 1964-65 y se consagró en la 1966-67 con sus 22 goles en 27 partidos para el ascenso a la Oberliga. Era un medio de ataque o segundo punta de buena planta, 1,80 y 78 kilos, rápido y decidido ante el gol. Fue internacional desde 1969.

El partido fue espeso por el nerviosismo de los locales, sobre los que recaía toda la presión, y el juego prudente de la RDA. El único gol llegó en el 77', exactamente a las 21:03 del día 22 de junio de 1974, fecha para la historia del fútbol. El meta Jürgen Croy recogió el balón y lo envió con la mano, adelantado, a Eberhard Hamann, que inició un contraataque rápido por la banda derecha y, al pasar la divisoria, soltó un gran pase de 40 metros hacia la media luna del área; Sparwasser lo persiguió en oblicuo desde el "callejón del diez": "Fue una locura echar a correr, porque iba a confluir con Vogts, Horst Höttges y Bernard Cullmann. Pero tuve suerte: quise controlar con el pecho, el balón me dio en la nariz y les despistó. Vencí la entrada deslizante de Höttges y en lugar de tirar de primeras me acerqué a Maier y le batí. Lo celebré con una voltereta, aún no sé por qué. Es la única vez que lo hice". No fue ese el gol favorito de su carrera, sino uno que le marcó al Sporting de Portugal en la semifinal de la Recopa.

Cambió con Breitner su camiseta, hoy expuesta en la Casa de la Historia de Bonn. A la noche sufrió el primer impacto de la fama: tres compañeros y él pidieron permiso al vigilante de su hotel, en Quickborn, para una escapada a la Reeperbahn, la calle golfa del barrio de St. Pauli. Se lo permitió a los otros; a él, no: "Te reconocerán y perderé mi empleo".

Fue un gol espléndido, relampagueante (12 segundos de la mano de Croy a la red), un gol para la historia, pero le iba a servir más a la RFA que a la RDA. Por ganar el grupo, la RDA se las tuvo que ver en la siguiente fase con Holanda, Brasil y Argentina, mientras la RFA tuvo rivales más fáciles: Polonia, Suecia y Yugoslavia. Él vio la final, ganada por los alemanes occidentales a Holanda, en su casa de Magdeburgo: "A los cinco minutos llegó un telegrama, dirigido a 'Jürgen Sparwasser, Magdeburgo', sin más señas. Decía: 'Spari -mi mote-, te damos las gracias. Toda Alemania te da las gracias'". Beckenbauer incluso sugirió que se creara una medalla número 23 para otorgársela.

Aquel gol no le hizo feliz. Corrió el bulo de que le habían regalado un coche y una casa ("nos dieron 2.500 marcos por pasar de grupo, eso fue todo") y la imagen de enchufado de las autoridades le persiguió por los campos. Tuvo una oferta del Bayern, pero no hubiera podido salir, y menos con su mujer. Siguió en el Magdeburgo hasta 1979, cuando una lesión de cadera le retiró con tres Oberligas, cuatro Copas, una Recopa y 133 goles en 298 partidos, más 15 en 53 en la selección. Quiso formarse en pedagogía deportiva, pero las autoridades se empeñaron en que entrenara al Magdeburgo y, para forzarle, le impidieron hacer la tesis doctoral. Su hija, embarazada, pidió permiso para salir del país y eso le colocó en posición de sospechoso. Aunque tuvo que inscribirse en su día en el Partido Comunista para ser olímpico en Múnich 1972, no fue un devoto del régimen.

En 1988 encontró la ocasión de escapar, no mucho antes de que cayera el Muro de Berlín. Se la propició un torneo de veteranos en Saarbrücken, cuando su mujer había conseguido permiso para viajar a Lüneburg a ver a su nieto; ya se estaban aflojando los controles. "Era el 8 de enero. Aproveché un descuido del vigilante y salí. Me temblaba el corazón. Me había citado con una conocida, apareció y respiré". El Bild, que compró la historia, le alojó en un hotel de Hamburgo. La RDA, para la que era un símbolo, le tildó oficialmente de traidor. Le contrató el Eintracht Frankfurt como segundo técnico de Karl-Heinz Feldkamp, al que siempre estuvo agradecido. Luego entrenó al Darmstadt 98 y a otros equipos modestos, presidió la VdV, el sindicato de futbolistas. Jubilado, vive en Bad Vilbel, cerca de Frankfurt. Y dice jocoso: "Cuando muera, bastará que en mi lápida pongan 'Hamburgo, 1974' para que todo el mundo sepa quién está ahí".

Ceballos, Fran García, Asencio o Camavinga... Nadie se quiere ir del Madrid: 25 millones en ventas en tres años y 377 en fichajes

Ceballos, Fran García, Asencio o Camavinga… Nadie se quiere ir del Madrid: 25 millones en ventas en tres años y 377 en fichajes

En las últimas tres temporadas, el Real Madrid ha ganado solo 25 millones de euros en ventas de futbolistas. Una cifra escasa para el desembolso que ha ido realizando en fichajes en ese mismo periodo: 377 millones. El resumen es evidente: los jugadores no quieren abandonar Valdebebas. Este verano, el intento de reconstrucción del club chocará de nuevo con la misma piedra.

Dani Carvajal, David Alaba y Antonio Rüdiger son los tres futbolistas que terminan contrato con el conjunto blanco. De hecho, el capitán está a la espera de una conversación sobre su futuro, el austriaco ya sabe que no renovará y el alemán está cerca de hacerlo por una temporada más. Son negociaciones obligadas y relativamente fáciles: si el club quiere, el jugador sigue.

Las charlas complicadas para la dirección del Madrid están siendo las que deben tener con aquellos futbolistas con contrato que no cuentan para el club. Jugadores que lejos del Bernabéu encontrarán seguramente más minutos, pero un salario y un foco mediático inferior. Pocos, o ninguno, quieren eso. Ya se vivió ese problema con Vallejo o Mariano, pero también con futbolistas de más cartel que al final sólo se fueron cuando terminaron contrato, como Bale, Asensio o Jovic.

El caso de Ceballos es un ejemplo perfecto. El Madrid lleva varios veranos intentando encontrarle una salida al de Utrera, pero ninguna negociación ha terminado con éxito porque por los números no le cuadraban al futbolista. El último intento fue el año pasado con el Olympique de Marsella, con el acuerdo entre clubes conseguido pero sin entendimiento con el jugador, que tenía que rebajarse el salario en caso de firmar por el cuadro francés.

Ceballos termina contrato en 2027, dentro de poco más de un año, así que este verano es la única oportunidad del Madrid de conseguir un retorno económico. Lo mismo sucede con Fran García, que también acaba su vinculación con el conjunto blanco en junio de 2027. El lateral izquierdo, que volvió al Madrid en 2023, ha estado en la puerta de salida en los últimos meses e incluso llegó a aceptar una salida al Bournemouth en invierno, pero justo en ese momento los blancos no se lo podían permitir por la lesión de Mendy.

Más complicado es el tema de Asencio. El central canario renovó hace unos meses hasta 2031, elevando el salario que recibía en el acuerdo anterior. Cinco años por delante que el conjunto blanco preferiría terminar este verano. En la dirección del club existe una decepción con el defensa por los problemas que ha tenido con Arbeloa este curso, quedándose fuera de la convocatoria por decisión técnico en varias ocasiones.

El Madrid, que quiere ir al mercado para fichar a un central, cuenta también con Militao, Huijsen y Rüdiger en la posición, dejando a Asencio un escalón por debajo de los demás. Con 23 años, en Valdebebas creen que pueden conseguir una buena cantidad por él.

El dilema con Camavinga

El último protagonistas, y el que más debate genera, es Camavinga. El francés tiene varios años de contrato con el Madrid, hasta 2029, y a pesar de su mal año, dispone de un amplio cartel en el fútbol europeo. A sus 23 años podría ser una venta importante para el club, que debate a nivel interno si seguir confiando en él o utilizarle como fuente de ingresos para remodelar el centro del campo. Aún así, suena a imposible, porque según ha podido confirmar este periódico, fuentes cercanas a Camavinga descartan que tenga intención de abandonar Valdebebas. Es feliz en Madrid, es muy querido en el vestuario, donde tiene una relación «de hermanos» con Vinicius Júnior, y su contrato es lo suficientemente largo como para no valorar una salida.

Consciente de la situación, el Madrid tiene doble trabajo. Por un lado, decidir si quiere seguir invirtiendo en la evolución del futbolista, que ahora mismo parece estancada, y por otro, en caso negativo, convencerle de que un cambio de aires puede ser lo mejor para su carrera. Algo que no consiguieron con otros jugadores antes. En Valdebebas creen que hay equipos de la Premier que igualarían el salario de Camavinga y quieren ver hasta qué cifra se podría elevar el traspaso.

La lista de salidas, junto al debate del banquillo, es ahora mismo el gran dilema en Valdebebas mientras el club comienza hoy la ruta de siete partidos hasta el final de curso.

Martín Landaluce: "He sabido forjar un carácter"

Martín Landaluce: “He sabido forjar un carácter”

Cuartofinalista en el Masters 1000 de Miami, Martín Landaluce (Madrid, 2006) se ha estrenado esta semana en el top 100 y llega al Mutua Madrid Open, donde se enfrentará este miércoles al australiano Adam Walton, como uno de los tenistas que despiertan especiales atenciones. Conversa en la Caja Mágica con ELMUNDO y otro medio español. Muestra la templanza y el discurso de un joven con la cabeza bien amueblada.

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Pregunta. Llega este año al torneo mejor que en cualquier otra ocasión, tras un salto cualitativo.

Respuesta. Sí, ahora estoy realmente preparado para jugarlo. Con anterioridad, era algo que se salía de la norma de los torneos por los que me movía. Llego en forma para hacerlo bien, como ya lo he hecho en algún Masters 1000 y en torneos de cierta dimensión. Me estoy metiendo de lleno en el circuito y se puede dar un gran torneo.

P. Aquí jugó su primer partido de un Masters 1000, hace tres años, ante Richard Gasquet. ¿Cómo ha evolucionado desde entonces?

R. Soy completamente distinto en todos los aspectos. Estoy muy satisfecho de todo el proceso. Tengo mucha mayor determinación y voy a por los partidos, genero mis oportunidades y voy a por ellas sin ningún tipo de miedo. Espero que así sea en el partido que viene y que haya más.

P. Tras ganar el Abierto de Estados Unidos júnior en 2022 tal vez le costó manejar las expectativas.

R. Se le puso mucha presión a un chaval de 16 años que recién empezaba a estar bajo el foco. Los primeros meses no fueron fáciles. Pretendía ir al ritmo que habían ido otros jugadores que eran enormes. Pero aquello me ayudó mucho a entender cómo funciona el mundo del tenis y todo lo que hay alrededor. He tenido bastante tiempo y he sabido forjar un carácter tan fuerte como el que tengo hoy y para que no me afecten para nada todo ese tipo de presiones.

P. En Miami, comentó que había aprendido de los mejores jugadores españoles de otras generaciones que había que ser valiente, pero en ¿qué cree que se diferencia de quienes le precedieron?

R. Mi estilo no es genuinamente español. Voy a por puntos más cortos. Juego más encima de la línea, más directo, más plano, un poco alejado del modelo de tierra. En cuanto al espíritu de lucha, toda la historia de nuestro tenis ha sido así y estoy superagradecido de haberles visto toda la vida, de haber coincidido en algún momento con ellos. Como digo, mi estilo es más incisivo, pero se complementa bastante bien con el carácter español.

P. Ya está entre los cien primeros del ránking, algo que quizás desde fuera a veces puede no valorarse lo suficiente.

R. Es algo muy difícil. Hay jugadores de gran nivel que no logran entrar y que tal vez no vayan a conseguirlo. El tenis es un deporte superexigente que requiere hacer todas las cosas bien para meterse en ese ránking. El trabajo está siendo muy bueno. Espero llegar más arriba y darle valor, porque al final, cuando estás en esta posición quieres más, pero es importante ponderar lo conseguido hasta ahora. Llevo muchos años persiguiendo seguir la pista de los jugadores buenos, poder competir con ellos y ganarles.

P. ¿Dónde se ve dentro de tres años?

R. Me veo jugando los mismos torneos y apuntando a ganarlos. Si hago cuartos o semifinales estaré contento, pero creo que para entonces puedo subir bastante en el ránking y hacerlo bien en los Grand Slam.

P. ¿Qué ha marcado la diferencia en su juego para dar este salto de calidad?

R. Lo que más he cambiado es la forma de afrontar los momentos difíciles y de ir a por el partido. Asumo que habrá épocas o torneos en las que precisamente por esa actitud, pierda o peque por exceso, pero creo que es la manera adecuada de proceder.

P. Es un joven de su tiempo. ¿Cómo gestiona las redes sociales y cuanto implican?

R. Estamos conectados casi sin quererlo, pero intento mantenerme al margen lo más posible. Más allá de mantener informada a la gente y de subir fotos a redes sociales, trato de pasar mucho tiempo con la familia, disfrutar de otras cosas y tener aficiones que me mantengan fresco para el tenis y con la cabeza en su sitio.

P. ¿Hubo algún momento desalentador hasta llegar a este punto de su carrera?

R. Trabajo con psicólogo desde los 13 o 14 años, en principio más para la pura gestión de mi propia vida. Obviamente, luego más centrado en el tenis. En ningún momento me he sentido deprimido ni forzado ni he dejado de disfrutar de este deporte. Creo que eso es lo más importante y espero que siga siendo así.

P. ¿El fenómeno Alcaraz ha ejercido como motivación o ha producido el efecto contrario?

R. Cuando me empezaron a comparar con él y con Nadal, entí que se me metía mucha prisa, pero le veo como un referente y un estímulo. Agradezco que esté donde está.

El diabólico sudoku de la Liga y su objetivo (¿imposible?) de meter a nueve equipos en los torneos europeos

El diabólico sudoku de la Liga y su objetivo (¿imposible?) de meter a nueve equipos en los torneos europeos

Regresa la Liga enfilando la recta final del campeonato y mirando el escalafón de Europa. Cuestión de prestigio y, también, de suculentas fuentes de ingresos. Cuando la lucha por el título quema sus últimos asaltos, adquieren notoriedad los aspitantes a entrar en las competiciones continentales. En principio, hay cuatro puestos para la Champions, dos para la Europa League y uno para la Conference League. Pero esta relación podría ampliarse hasta nueve si se resuelve un diabólico sudoku.

A la Liga le corresponden cuatro puestos con acceso directo a la Liga de Campeones que, salvo cataclismo imprevisto, serán para Barcelona, Real Madrid, Villarreal y Atlético de Madrid. Habría una quinta plaza si el Atlético de Madrid y el Rayo Vallecano -únicos supervivientes en las competiciones europeas- hacen que España mantenga la distancia con Alemania en el ránking UEFA. En la actualidad, la Liga cuenta con 21.406 puntos y la Bundesliga 21.214 puntos. La primera posición es para la Premier Lague, con 26.569 puntos.

El Atlético se mide al Arsenal en semifinales de la Champions y el Bayern se enfrenta al PSG. Rojiblancos y bávaros podrían enfrentarse en la final de Budapest (30 de mayo). Para los madrileños sería la revancha de aquella maldita final (con doble partido) del año 1974.

El Rayo también busca su primer título europeo y para ello debe desprenderse del Estrasburgo en semifinales de la Conference League (30 de abril y 7 de mayo) y derrotar en la final (27 de mayo, en Leipzig) al vencedor de la otra semifinal entre el Shakhtar y el Crystal Palace.

Los necesitados éxitos del Atlético y Rayo deben ir acompañados de las derrotas del Bayern en la Champions y del Friburgo en la Europa League. El equipo de Julian Schuster, que eliminó al Celta en cuartos de final, se mide en semifinales al Braga. La final del torneo se disputará el 20 de mayo en Estambul. Para esa hipotética quinta plaza de la Champions optan, a priori, Betis, Celta y Real Sociedad.

El triunfo del club donostiarra en la Copa del Rey también abre un abanico de posibilidades. Su victoria en La Cartuja le garantiza un puesto en la Europa League, pero en el caso de que se clasificara para la Champions (si España obtuviera esa quinta posición y la Real diera caza al Betis, que hoy es quinto) dejaría ese puesto para otro equipo.

En la nómina de aspirantes a la Europa League figuran el Betis, que, conviene insistir, es quinto en la tabla de clasificación (46 puntos), Celta, sexto (44) y Getafe, octavo (41).

Si la Real Sociedad consiguiera esa quinta plaza, en la Europa League habría dos equipos y la posibilidad de un tercero si el Rayo Vallecano conquista la Conference, dado que le otorga plaza directa para la Europa League, y no queda entre los nueve primeros de la Liga. Entonces, con la plaza extra del Rayo, a los cinco de la Champions se les sumarían los tres en la Europa League y el que falta de la Conference, una competición a la que ahora optan Getafe, Osasuna, Espanyol, Athletic y Girona. Cerca del 50% de las escuadras de Primera División podrían acceder Europa, otro problema diabólico para Javier Tebas a la hora de cuadrar el calendario. En esta temporada, ocho equipos arrancaron en las tres competiciones continentales.

La Primera División retorna este martes con duelos directos entre escuadras de clase media que afectan directamente a las clasificicaciones continentales: Athletic-Osasuna y Girona-Betis. Para el miércoles queda el Real Sociedad-Getafe y para el jueves, el Rayo Vallecano-Espanyol y el Oviedo-Villarreal.

La influencer y triatleta Mara Flávia Araújo muere durante la prueba el Ironman de Texas

La influencer y triatleta Mara Flávia Araújo muere durante la prueba el Ironman de Texas

Actualizado

La triatleta brasileña Mara Flávia Araújo ha muerto durante la celebración del Memorial Hermann Ironman Texas. La deportista, de 38 años, desapareció durante la prueba de natación en la que participaba y que se desarrollaba en el lago Woodlands.

La alerta saltó cuando se detectó que una participante no había completado el recorrido de natación, de casi 4 kilómetros. Los equipos de rescate comenzaron su búsqueda en torno a una de las boyas del circuito, donde se la había visto por última vez. Pero tras su hallazgo y el rápido rescate, no fue posible salvarle la vida.

La organización del evento ha confirmado el fallecimiento a través de un comunicado en sus redes sociales: "Estamos tristes por confirmar la muerte de una participante en la prueba durante la parte de natación en el triatlón Ironman Texas de hoy. Enviamos nuestras más sinceras condolencias a la familia y amigos y les ofrecemos nuestro apoyo en estos momentos tan difíciles. Agradecimiento a los servicios de emergencia por su rápida intervención", dijo en su publicación.

Mara Flavia Araujo lucía radiante antes de la prueba, en el último mensaje que compartió en su cuenta de Instagram. "Otro dia de trabajo".

Uno de los amigos más cercanos de la atleta, Luis Taveira, apunta a la hipótesis de un problema de salud de la triatleta. "Ella estaba enferma antes del viaje, no se encontraba bien. Mi esposa y yo hablamos con ella para decirle que estaba demasiado débil para esta carrera, aunque hace un par de días, cuando hablamos con ella, insistió en que estaba bien. Estaba debilitada por la gripe, pero seguía entrenando duro. Todavía no puedo creer lo que ha pasado", afirmó.

Por su popularidad en redes sociales, su trágica muerte ha generado una ola de reacciones y mensajes de condolencia entre profesionales del deporte y también entre sus seguidores.

Arbeloa, su futuro y el del Madrid: "Es decisión del club, no hace falta ninguna revolución"

Arbeloa, su futuro y el del Madrid: “Es decisión del club, no hace falta ninguna revolución”

Era una rueda de prensa complicada para Álvaro Arbeloa. Desde su aparición el miércoles por la noche en la sala de prensa del Allianz Arena hasta la mañana del lunes en Valdebebas habían pasado cuatro días enteros de rumores, críticas y reconstrucciones. Muchos, la mayoría, con su nombre como protagonista. Su situación es complicada, casi insalvable, pero el técnico pone su mirada, al menos públicamente, en los siete partidos que le restan a la temporada del Real Madrid. A nueve puntos del Barcelona en la Liga, parece una misión imposible. Este martes, ante el Alavés, su plantilla se enfrentará a la primera reacción del Bernabéu.

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"He salido a la calle y he sentido el orgullo de la gente por el sacrificio del miércoles. Espero un Bernabéu en familia, unido y orgulloso de cómo jugaron. Nos privaron de estar en la pelea por las semifinales", contestó, cuestionado por la hipotética pitada con la que podría recibir la grada al Madrid tras su eliminación continental, centrando el foco en la actuación del árbitro y la expulsión de Camavinga.

"Fue un error grave del árbitro. No saber que un jugador tenía una tarjeta es un error grave. Eduardo está dolido porque sabe lo que es el Madrid, lleva muchos años aquí y es un jugador muy importante. Cuenta con la confianza del club y ojalá pueda estar con nosotros muchos años más", aseguró sobre el centrocampista francés.

En cuanto a su futuro en el banquillo, Arbeloa repitió el mismo mensaje del Allianz Arena: "Es una decisión que no me compete. No me preocupa mi futuro, sino estos siete partidos, que es lo único importante ahora", dijo, insistiendo en que "he hecho en cada momento lo que creía que debía hacer. Nunca he puesto mi figura por delante del club": "Te vuelvo a decir que son decisiones que son del club, tengo comunicación directa con el club todas las semanas y una gran relación, pero el único futuro que me preocupa es el de mañana. Estos partidos son más importantes de lo que pueda parecer".

El técnico, además, incidió en que "no hace falta ninguna revolución". "No es lo mismo llegar a mitad de temporada, con lesiones, con muchas circunstancias, que empezar desde el inicio. Tenemos una gran plantilla y no creo que haga falta ninguna revolución para luchar por títulos. Está claro que se puede mejorar, todos los equipos miran al verano para mejorar y estoy seguro que el Madrid lo hará".

El Madrid se juega en estos siete partidos el resultado final en la lucha por el título, pero también el momento. Una de las cosas en las que ha incidido Arbeloa en estos días es en la distancia con el Barça y la disputa del clásico el 10 de mayo, a cuatro jornadas del final. Nadie quiere perder la Liga, pero mucho menos perderla antes del duelo contra el eterno rival o incluso esa misma noche. Por eso, el mensaje al vestuario es claro: "Hay que ganar siete partidos y cuando acabe hay que pensar en las cosas que tenemos que hacer bien".

En caso de perder la Liga, el Madrid acumularía solo una de las últimas 4 en juego. Algo mejorable. "Si lo pensamos alguna razón encontraríamos para eso, es fácil de ver a vista de muchos", dijo Arbeloa, refiriéndose al Caso Negreira. "Seguro que tenemos margen de mejora en la Liga en los últimos años. Creo que estos meses hemos rendido mejor en las grandes citas que ante rivales de menor entidad, pero hemos vivido circunstancias como contra el Girona que hace que sea más fácil ganar una Champions que una Liga, con eso se dicen muchas cosas", señaló sobre el penalti no pitado a Mbappé.

Altercados previos al partido entre el Almería y el Málaga dejan un aficionado herido y cinco detenidos

Altercados previos al partido entre el Almería y el Málaga dejan un aficionado herido y cinco detenidos

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La Policía Nacional ha detenido a cinco personas, cuatro de ellas vinculadas a la afición ultra del Málaga CF y una a la de la UD Almería, por su implicación en los altercados registrados este domingo en los aledaños del Estadio de los Juegos Mediterráneos, en los momentos previos al encuentro entre ambos equipos.

Según han informado fuentes de la Comisaría de Almería, el partido había sido catalogado previamente de alto riesgo, motivo por el cual el dispositivo de seguridad se ajustó a las circunstancias añadiendo efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y medios aéreos al operativo habitual.

La rápida actuación policial y detención de los implicados, han precisado las mismas fuentes, ha sido posible gracias a que las autoridades tenían monitorizadas e identificadas de forma previa a las personas más conflictivas de ambas aficiones. Está previsto que a lo largo de este lunes se tramiten las diligencias correspondientes antes de que los cinco arrestados pasen a disposición judicial.

Los momentos de mayor tensión se vivieron en las inmediaciones de la rotonda del Fondo Sur del estadio, coincidiendo con el protocolo de recibimiento a los autobuses de los equipos. Las imágenes grabadas en el lugar muestran un escenario de orden público comprometido en el que agentes de la UIP, equipados con material antidisturbios, redujeron e inmovilizaron en el suelo a un joven que oponía fuerte resistencia.

Durante la intervención, los agentes tuvieron que establecer un perímetro de seguridad, empleando sus defensas para mantener a distancia a una multitud hostil que increpaba a los policías con insultos y gritos de "¡fuera, fuera!". La escena contó también con la mediación de vigilantes de seguridad privada, en un entorno de visibilidad reducida por la presencia de humo procedente de bengalas o material pirotécnico.

El caos organizativo propició que los seguidores de ambos equipos llegaran a mezclarse en la misma zona. Según recogen medios locales, el clima festivo inicial derivó rápidamente en enfrentamientos y escenas de pánico colectivo en las que numerosas personas tuvieron que abandonar el lugar corriendo ante el lanzamiento de objetos contundentes, como botellas de cristal, envases de plástico y piedras.

Asimismo, estas informaciones locales apuntan a que, como resultado de la intervención policial en la rotonda, el aficionado de la UD Almería que resultó detenido perdió el conocimiento y tuvo que ser evacuado posteriormente en ambulancia a un centro hospitalario.

Rahm gana en México con un histórico podio español con Puig y Masaveu

Rahm gana en México con un histórico podio español con Puig y Masaveu

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Si a Jon Rahm le hubieran dicho el jueves de la semana pasada durante el Masters de Augusta, donde arrancó con 78 golpes, que solo unos días más tarde iba a pasearse por el LIV Golf de México con seis golpes de ventaja, "no me lo hubiese creído". Hay lecturas diferentes para la cuarta victoria del español —la segunda esta temporada— en LIV Golf, pero la que más destaca ahora mismo es la superioridad del indiscutible líder del circuito, absolutamente sobrado en el LIV Golf.

En la semana más convulsa para la gira saudí, su jugador franquicia ha acudido al rescate para intentar acaparar titulares. Rahm firmó 64 golpes el domingo para finalizar con -21, gracias a una racha inicial de -5 en los cinco primeros hoyos del campo mexicano de Chapultepec, un inicio que prácticamente dejaba el torneo visto para sentencia. Acompañaron a Rahm en el podio dos españoles más, David Puig, que terminó con -15 (a seis del líder), cimentado principalmente en sábado y domingo, donde acumuló un resultado de -14. Tercero en solitario finalizó otro producto del golf español vareado en Arizona State, Josele Ballester, que concluyó la semana con -14. Josele tiene 22 años, mientras que Puig ha cumplido 24. Es probable que repentinamente se acerquen al puesto 150 y 60 del ranking mundial, gracias a esta gran semana. Nunca antes tres jugadores españoles habían copado las tres primeras plazas en LIV Golf, una gesta que el golf mira con admiración.

Rahm empezó con un par en el hoyo inicial. El birdie al dos fue más bien rutinario, un par cuatro corto donde el de Barrika puso su madera en el green. Lo volvió a intentar en el hoyo 3, con uno de los golpes del torneo, en esta ocasión con un drive majestuoso que recorrió los 360 metros del par cuatro para aterrizar a medio metro del hoyo: eagle. "Fue un bonus increíble dejarla dada en el hoyo 3", admitía. En el cuatro logró un importante putt de birdie desde unos cinco metros con delicada caída de derecha a izquierda que le daba un cómodo colchón y neutralizaba el buen inicio tanto de Puig como de Ballester.

Otro de los golpes del día tuvo acento español. David Puig hizo eagle en el hoyo 7 tras un sensacional segundo golpe sobrevolando el agua en uno de los pares cinco más tensos del recorrido. Lo máximo que llegó a acercarse alguien al líder fue el golfista catalán, que se puso a tres golpes de Rahm. Pero el de Barrika no cometió ni un solo error en el día. Quizás el putt de par en el 10, desde unos cinco metros, fue el momento más tenso del día. Pero Rahm simplemente tuvo que administrar su ventaja para levantar el segundo trofeo del año. En seis torneos disputados este año del LIV, Rahm ha ganado dos veces, ha sido otras tres segundo y en Singapur finalizó quinto. Seis eventos donde ha acumulado un parcial de 123 bajo par, con una ronda del par del campo como peor resultado.

La lectura más reflexiva del triunfo del español entra en contraste con su rendimiento fuera del LIV, especialmente en las grandes citas como el pasado Masters de Augusta, donde Rahm arrancó con 78 golpes. Claro está que la competencia no es la misma, y quizás el exceso de presión por tener que demostrar lo que ya está claramente demostrado no libera toda la fluidez del swing del dos veces ganador de major. "En siete semanas de competición, seis han sido muy buenas y una muy mala, y que sea tan mala en un grande es algo que me preocupa", se sinceró el español en la rueda de prensa posterior. Rahm competirá en Virginia del 7 al 10 de mayo en la última prueba del LIV antes de la disputa del segundo grande del año, el PGA Championship.

En la clasificación por equipos, Legion XIII logró el noveno triunfo. El equipo capitaneado por Rahm ganó por nueve golpes de ventaja sobre el combinado español de los Fireballs.

Fue más meritorio de lo que parece el duodécimo puesto de Luis Masaveu, con una ronda de par donde tuvo que reponerse a un triple bogey en el hoyo 7. El madrileño logra su mejor actuación en LIV Golf. Por su parte, Sergio Garcia, capitán de los Fireballs, con -4 logró la única ronda bajo par de la semana.

Feliciano López: "Garbiñe es lo mejor que nos podía pasar"

Feliciano López: “Garbiñe es lo mejor que nos podía pasar”

En la sala de reuniones de ELMUNDO, donde cada día se interpretan y jerarquizan las noticias, conversan en la sobremesa del viernes el director y la codirectora del Mutua Madrid Open, que abre este lunes su vigesimocuarta edición. Él, Feliciano López (Toledo, 1981), cumple su octavo año como máximo responsable de la competición. Ella, Garbiñe Muguruza (Caracas, 1993), se estrena en un cargo de nuevo cuño. En el camino hacia la redacción del periódico les llega la noticia de la baja de Carlos Alcaraz, que ya se retiró por lesión del Conde del Godó tras ganar su primer partido. Será el segundo año consecutivo sin el mayor reclamo de un torneo que, no obstante, se encuentra plenamente consolidado.

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Garbiñe Muguruza. Es una pena que Carlos no pueda acompañarnos en esta ocasión, más aún con la ilusión que nos hacía contar con él tras la ausencia del año pasado. No obstante, como hemos visto en Barcelona, su retirada responde a la necesidad de priorizar su recuperación. Le trasladamos todo nuestro apoyo. Aun así, el torneo sigue adelante y contará con un espectáculo deportivo de primer nivel.

Feliciano López. Los torneos como Madrid somos privilegiados, porque los jugadores tienen la obligación de disputar los Masters 1000. El problema es que hay cosas que nosotros no podemos controlar, como una lesión. Estas cosas pasan y van a seguir pasando.

Pregunta. ¿Hay un cierto vértigo a pocos días del inicio?

F.L. Las dos semanas previas al comienzo son bastante intensas. Hay muchas cosas que hacer. El montaje se empieza un mes antes. Luego, patrocinadores, firmas...

P. ¿Cómo ha sido su aterrizaje, Garbiñe?

G.M. Muy bueno. Es un torneo muy familiar. Conozco al staff de los años que he jugado. Me han recibido muy bien. Es fácil trabajar con Feliciano, nos conocemos desde hace muchos años. Me han dado una buena bienvenida.

P. Siempre hubo sintonía entre ustedes. Coincidieron incluso en alguna pretemporada.

F.L. Sí, cuando entrenabas con Conchi [Conchita Martínez] coincidimos un año en Marbella. Yo tengo 44 años. Aunque no seamos de la misma generación, hemos coincidido durante bastante tiempo en el circuito. Siempre hemos tenido afinidad y cuando surgió la opción de poder contar contigo, no sólo por mi parte sino por la de todo el equipo, tuvimos claro que era lo mejor, que era un lujo: una española, doble campeona del Grand Slam, en un torneo que siempre le ha encantado. Reúnes todos los requisitos. Garbiñe ha sido lo mejor que nos podía pasar.

P. Y también con la experiencia como directora de las WTA Finals...

G.M. Sí, en un torneo muy prestigioso pero de otras características, más pequeñito. Este es mucho más grande, mixto. Ya sabes, Feli, que te pido consejo constantemente, dado que llevas muchos años en el cargo.

P. A pesar de haber tenido algunas finales recientes fantásticas, como las dos protagonizadas por Aryna Sab alenka e Iga Swiatek, tal vez aún le falte impulso al torneo femenino.

G.M. Es posible. Hay buenas jugadoras españolas, como Paula Badosa, que se está recuperando, o Cristina Bucsa, pero esperemos que con el tiempo podamos situar a alguna top ten que alcance las últimas rondas y amplíe el interés de los aficionados.

P. ¿Qué es lo más difícil para los dos de ponerse a trabajar fuera de la pista?

F.L. Cuando estás en activo, supongo que estarás de acuerdo, Garbiñe, sólo piensas en jugar y en entrenar, estás en tu partido, en tu mundo, y no tienes ni idea de lo que hay detrás. Cuando pasas al otro lado, te das cuenta de muchas cosas. A veces los tenistas nos volvemos un poco egoístas sin querer. Ahora nos toca gestionar las expectativas de los jugadores, las peticiones. Ni tú ni yo, Garbiñe, hemos sido muy exigentes en ese sentido. El tenis va cambiando. Antes viajabas solo con tu entrenador y ahora un jugador te viene con seis personas. Todo eso repercute en el torneo. En 15 años ha cambiado todo muchísimo.

P. Tiene algo magnético el tenis. Ambos desarrollan también una labor como comentaristas.

G.M. Es un mundo bonito, aprender a observar y a trabajar en el tenis behind the scene.

F.L. Es el camino natural poder trabajar en la industria que conoces. Hay gente que tira por el coahing. Mi relación era muy buena con Gerard [Tsobanian, presidente y consejero delegado del torneo] y con Ion Tiriac [ex propietario del torneo] cuando aún jugaba. Fue un paso difícil, pero pensé que era el momento de subirme a ese tren porque me iba a ayudar a hacer la transición después del tenis.

P. Hablaba, Feliciano, de coaching. ¿Se ven a medio plazo entrenando?

G.M. A nivel individual, como entrenadora full time no, porque al final lo único que te falta es salir a jugar. La vida es tan absorbente como la que llevábamos antes. Quizás en un futuro, en la Billie Jean King o algo parecido, sí podría verme

F.L. Ha habido algún jugador que me ha tanteado en este tiempo...

P. ¿Quién? ¿Se puede saber?

F.L. No, no [risas]. Algún extranjero, pero ahora mismo mi vida familiar, entre este torneo, lo que hago en la tele, la Copa Davis... no me permite viajar ni involucrarme con un jugador ni siquiera part time. Me encanta la enseñanza, como con la academia que hemos abierto ahora en Madrid, pero me falta tiempo.

Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores del torneo de Madrid.

Feliciano López y Garbiñe Muguruza, codirectores del torneo de Madrid.MUNDO

P. ¿Qué se busca con la figura de una codirectora?

F.L. Es importante contar con gente que no sólo conozca bien el tenis sino que tenga cierta cercanía con las jugadoras, como es tu caso, Garbiñe, que te has retirado hace poco. Y ya vienes con experiencia en este tipo de tareas. No buscábamos lanzar un mensaje de igualdad, aunque sea el único torneo codirigido por una mujer y un hombre. Queríamos dar un paso más y ofrecer a los jugadores la mejor experiencia posible. He tenido la suerte durante estos años de haber sido jugador y como director es más fácil empatizar. Se trataba contigo, Garbiñe, de replicar esa figura en el circuito femenino, con alguien que cumple todos los requisitos. Los torneos por un lado y los jugadores por otros, a veces con intereses distintos. Una figura como ella o como yo es positiva y facilita el entendimiento.

P. ¿Qué recuerdos tienen del torneo en su etapa en activo?

F.L. Yo era un crío cuando Manolo Santana [primer director del torneo] me invitó a jugarlo por primera vez y es el torneo que me hizo darme cuenta de que podía competir con los mejores. Fue en 2002, en el Madrid Arena, y llevaba poco tiempo en el circuito. Perdí contra Andre Agassi, que fue el campeón. Aquel partido ante Agassi fue un punto de inflexión en mi carrera, entonces me di cuenta de que podía competir contra los mejores. Estaba la pista llena, nunca había vivido un ambiente así.

G.M. ¡Ay! Este torneo siempre se me resistió. Nunca pude llegar a la final ni a las semifinales. Sufría mucho. Creo que también era la autoexigencia que me ponía por jugar en casa. Con Carla Suárez disputé dos finales de dobles en un estadio donde no había nadie que no nos apoyara. Pensaba: 'tenemos aquí a 8.000 personas que están todas con nosotras'.

F.L. La manera de involucrarse del público de Madrid es especial. Aquella final de Rafa [Nadal] con Ljubicic [2005, victoria del español tras remontar dos sets], fue asombroso cómo le empujó la gente. La semifinal con Novak [Djokovic] en la Caja Mágica [2009, victoria de Nadal en el partido elegido como el mejor de la historia del torneo]. Diría que el público de aquí es más parecido al del sur de España, por mi experiencia allí en eliminatorias de Copa Davis.

G.M. En general el público español entiende de tenis. Sabe leer el momentum del partido, está familiarizado con el juego.

P. ¿Qué es lo más difícil de gestionar, Feliciano?

F.L. Sobre todo, algo que supongo que a ti también te pasará, Garbiñe, cuando existe el riesgo de que colisione la amistad con un jugador con un tenista con el rol de director del torneo. Tienes que saber poner un poco de freno: 'yo soy tu amigo, te aprecio, hemos compartido muchas cosas, pero ahora me tienes que ver con una persona con otra responsabilidad'. El tema de los wild cards es complejo, porque hay mucha gente que los merece. Desgraciadamente, no somos los dueños del torneo. Tú y yo, Garbiñe, somos españoles y nos gustaría que nuestro tenis siempre fuera el más beneficiado, como lo fue durante toda la época de Ion Tiriac. Ahora los dueños son otros y tienen unas obligaciones contractuales con clientes a los que representan. No obstante, tendremos tres españoles invitados en el cuadro masculino y otras tres españolas en el femenino.

P. ¿Qué echan de menos en el tenis en relación con la época en la que comenzaron a competir?

G.M.El circuito ha mejorado mucho en relación a como era antes, en todos los sentidos

F.L. Es mil veces mejor. Hace 20 años ibas a jugar un 250 en determinados sitios y decías: 'a este torneo le falta mucho'. Ahora eso no pasa. Antes había menos dinero y estaba todo menos profesionalizado.

P. Y en el terreno, digamos, sentimental.

F.L. Antes te relaccionaba más. No había plataformas ni redes sociales. Quedábamos los españoles en el lobby del hotel a las nueve de la noche y nos íbamos a cenar juntos. Eso ya no pasa. Son otros tiempos, se vive de otra manera y hay que aceptarlo así. Los jugadores tienen unas cosas que antes nosotros no teníamos, y su forma de ser, de pensar y de vivir es diferente.

P. Supongo que cuando empiece la competición será algo distinto, pero, ¿cómo es, Garbiñe, una jornada cotidiana en su nuevo desempeño?

R. Por la mañana nos reunimos con las novedades y hacemos un guion de cómo afrontar el día. Luego, durante el día se trata de comprobar que todo el estadio está tomando forma, y de que se hagan bien las cosas nuevas que se implementan. Ahora, a esperar que vayan llegando poco a poco más jugadores y cumplir también labores de protocolo, como darles la bienvenida.

P. ¿Ven en el horizonte algún jugador que pueda incorporarse al mano a mano que ahora mantienen Alcaraz y Sinner?

F.L. No. Creo que la distancia se está ampliando cada vez más entre ellos dos y el resto, como demuestran los torneos más recientes. Tenísticamente son buenísimos, al igual que física y mentalmente. Y además, con la voluntad de seguir mejorando. No veo a nadie listo para plantarles cara de verdad. El tenis es imprecedible, quién sabe si en un par de años surgirá alguien.

G.M. Soy de la misma opinión. No veo un competidor capaz ahora mismo de entrometerse en esa rivalidad. Habrá momentos puntuales en los que algún jugador podrá elevar su nivel y ellos no estarán al máximo. En el cuadro femenino, pese al dominio de Sabalenka, el circuito se encuentra más abierto.