La Federación Española de Fútbol sigue dándole forma a la Supercopa de 2027. Este periódico ya informó el martes que la organización presidida por Rafael Louzán está en conversaciones con Qatar para que la próxima edición se celebre en Doha, ante la imposibilidad de disputarla en Arabia Saudí por la celebración de la Copa Asia en el país.
Esta situación ha abierto una ventana de oportunidad a la RFEF, que también negocia con qataríes y saudíes el nuevo contrato a partir de 2030. Además, estos días de reuniones con los clubes participantes han dejado una conclusión clara: nadie está contento con la fecha actual del torneo, que se disputa en la semana del día de Reyes. Tanto es así que aprovechando el cambio de sede en 2027, la Federación trabaja para modificar también la fecha, planteándose disputarla en la primera semana de febrero.
Durante las charlas de la directiva de Louzán con los responsables de Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Athletic Club, éstos han mostrado el malestar general de las expediciones por el calendario actual de la Supercopa, que afecta a asistentes, jugadores, cuerpo técnico y distintos representantes de cada club. Los trabajadores de Barça y Athletic tuvieron que viajar a Yeda el día 5 por la tarde, en plena celebración de Reyes en España, para estar en la previa de la primera semifinal. Y el año que viene la Supercopa caería entre el 4 y el 10 de enero, algo que los clubes rechazan.
El cambio que se plantea la Federación es adelantar las eliminatorias de Copa del Rey, cuyo calendario también depende de ellos, y disputar la Supercopa en la primera semana de febrero, fecha en la que ahora mismo se disputan los cuartos de final de Copa.
Esta nueva fecha, que todavía no está confirmada, se encajaría una semana después de la última jornada de la liguilla de la Champions y dos antes de la disputa del playoff de la competición continental.
La sombra de la sospecha de la compra de plazas en los torneos profesionales de tenis planea sobre el W35 de Nairobi (Kenia), un torneo profesional con miles de dólares en premios. Y, la verdad, es que es evidente que algo raro ha pasado en esa competición cuando se ven los viralizados vídeos de una de las participantes, una egipcia de 21 años llamada Hajar Abdelkader.
En el vídeo salta a la vista desde el segundo uno que la mujer no había jugado al tenis en su vida. En primer lugar no sabe ni coger la raqueta, por no decir sacar, uno de los aspectos más complicados del juego. Por no saber, no sabe ni parar la pelota cuando su rival, la alemana Lorena Schaedel, se la devuelve para que pueda intentar otro nuevo esperpento de saque.
Como era de esperar, Abdelkader perdió en dos sets con sendos roscos (6-0, 6-0). Cometió más de 20 dobles faltas (alguna bola entraría de 'chiripa' en el cuadrado de saque de su rival) y solo ganó tres puntos en todo el encuentro. Bueno, se podría decir que los perdió la alemana, ya que dos se produjeron por dobles faltas y otro por un error no forzado.
La lamentable actuación recuerda a la del nadador Éric Moussambani, quien participó en la prueba de 100 metros de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 defendiendo la bandera de Guinea Ecuatorial y casi se ahoga. En este caso, el hombre fue a los Juegos porque fue el único que se presentó a unas pruebas para incentivar los deportes de piscina en su país.
Pero el caso de Hajar Abdelkader es bastante más grave ya que la 'deportista' recibión una wild card para participar en el torneo. Es decir, fue invitada. Se desconoce el motivo pero en las redes sociales ya se especula con la compra de la plaza, cosa que muchas voces del tenis denuncian como práctica habitual en muchos países.
No hay pruebas, más alla de los documentos gráficos, que demuestren que se ha comerciado con las plazas para el torneo. Pero la egipcia debe de ser una persona super optimista si creía que comprando la plaza podría ganar sin saber nada de tenis y optar así a los miles de dólares del premio. Muy extraño y muy bizarro todo.
En la orilla del Mar Rojo, al sur de donde Moisés dividió las aguas, llega la semana del examen final al proyecto de Xabi Alonso en el Real Madrid. La Supercopa aparece en el horizonte del tolosarra para descoser o asentar su futuro en el Real Madrid. Un punto de inflexión a todos los niveles. Así de simple y contundente. El técnico vasco lleva un mes sosteniendo su puesto a través de un hilo casi invisible. En la madrugada del 8 de diciembre, Florentino Pérez y José Ángel Sánchez decidieron, por la calma del primero y la apuesta del segundo, no pulsar el botón rojo. Hoy, 8 de enero, el derbi madrileño contra el Atlético en las semifinales saudíes marcará el primer examen final. Si lo supera, el domingo habrá otro. Así hasta que el avión madridista despegue de vuelta a la capital de España y se haga la evaluación definitiva.
En la expedición del conjunto blanco, que duerme estos días en el Hotel Hilton de Yeda, pegado al paseo marítimo de la ciudad, todos los argumentos se centran en las sensaciones. Esas que llevan dominando las decisiones del club desde la llegada de Alonso. Por eso el Mundial de clubes, a pesar del 4-0 contra el PSG en las semifinales, se consideró un buen paso adelante. Por eso el 5-2 del Metropolitano, que dolió, no tuvo consecuencias. Por eso el 1-2 ante el City fue menos alarmante que el 0-2 ante el Celta o que el triunfo contra el Talavera. Y por eso, a pesar de estar en la pelea por la Liga, dentro de los ocho mejores de Champions y en octavos de Copa, Alonso está en el alambre.
«No es lo mismo perder 5-2 que 2-1», admiten las fuentes consultadas en el hotel madridista, donde aseguran, cautos y expectantes, que el puesto del entrenador no está en juego salvo una derrota «humillante». Está por ver qué resultado se ajusta a esa frase a estas alturas de la película de este curso. Después de perder en el Metropolitano, en Anfield, contra el Celta y contra el City, de empatar ante Rayo, Elche y Girona en ese noviembre negro y de los desplantes de algunos pesos pesados del vestuario durante estos meses, las derrotas van más allá del número de goles anotados y encajados. Importan las formas.
Un mes de rumores
Después de confirmar el puesto de Xabi en aquella madrugada del 8 de diciembre, la dirección del club ha ido marcando objetivos a corto plazo: competir al City y ganar, como fuera, todos los partidos hasta Arabia era una obligación para Alonso, observado con lupa cada tres días.
Las sensaciones en este mes han demostrado que el técnico ha recuperado parte de la sintonía perdida con el vestuario a base de rebajar sus intenciones. Después de pasar noche en Bilbao antes del duelo con el Athletic, en una decisión que sentó mal en el vestuario justo antes de la derrota contra el Celta, el vasco ha ido haciendo concesiones al vestuario a partir de ahí. Permitió que Mbappé jugara en Copa contra el Talavera para intentar igualar el récord de Cristiano, dio descanso al equipo el día 1 de enero y ha defendido públicamente a Vinicius tras los pitos de la grada.
Sin Mbappé
Precisamente, una de esas concesiones, la de Mbappé, puede haber sido parte detonante de uno de los problemas que tiene que asumir Alonso en Arabia: la baja del galo, que lleva un mes jugando con molestias, que forzó ante Alavés, Talavera y Sevilla y que no ha viajado con sus compañeros a Yeda para seguir recuperándose en Madrid de su lesión de rodilla.
En caso de disputar la final y de que las molestias del francés mejoren, el Madrid no descarta que su estrella viaje de forma exprés a Arabia para ser parte del equipo. El conjunto blanco sólo ha perdido el 9% de los 11 encuentros que ha jugado sin Mbappé: siete victorias, tres empates y una derrota. Con él, el % de partidos perdidos se eleva hasta el 21%: 18 en 83.
La vuelta de Mihic
Todo esto en un momento de pequeña revolución dentro de los servicios médicos del club. La dirección general ha decidido recuperar para el día a día a Niko Mihic, que fuera jefe médico del primer equipo entre 2017 y 2023 y que en los últimos dos años había seguido ligado al club en un segundo plano. Ahora, y después de una nueva plaga de lesiones esta temporada, el Madrid le ha vuelto a acercar a los principales equipos de la casa, especialmente al de Alonso. El nombre de Pintus también sobrevuela el primer equipo ante la desconfianza en el físico de la plantilla, pero de momento no aterriza.
"La fe ve lo invisible, cree lo increíble y recibe lo imposible". Con esta frase de la activista neerlandesa Corrie ten Boom, Diego Simeone felicitaba las fiestas en un año muy especial. El pasado 23 de diciembre, el Cholo hacía 14 años al frente del Atlético de Madrid, el entrenador más longevo de Primera División en un banquillo y el séptimo en la historia del fútbol. En ese periodo, el argentino ha hecho crecer al equipo y al club hasta niveles nunca vistos en la entidad rojiblanca. Estos han sido los 14 hitos que se han vivido desde que sustituyó a Gregorio Manzano en el banco colchonero. Hoy comienza la andadura hacia otro título que sumar a su palmarés.
1. Champions
La llegada del argentino sacó al Atlético de la clase media del fútbol español y le instaló en la élite desde la primera temporada que disputó completa con el argentino. Diego Simeone ha clasificado para Champions al Atlético de Madrid durante 14 cursos seguidos, sólo seis equipos en Europa mantienen ese récord (Real Madrid, Barcelona, Bayern de Múnich, Manchester City y PSG). No cabe duda del impacto europeo que ha generado el técnico convirtiéndose en un enemigo incómodo en la máxima competición continental con grandes victorias ante el Bayern, el Liverpool o el Inter de Milan.
2. Ocho títulos en 14 años
Simeone es el entrenador más laureado en la historia del Atlético de Madrid con ocho títulos (dos Ligas, una Copa del Rey, dos Europa Leagues, dos Supercopas de Europa y una de España). Dobla al tercero que es Ricardo Zamora con cuatro y le saca dos al mito rojiblanco como Luis Aragonés con seis. Lo ha logrado con una temporada menos en el banquillo que el Sabio de Hortaleza y con el doble que Ricardo Zamora.
3. Mejor porcentaje de victorias
Los 750 encuentros con el Cholo en el banquillo se cuantifican en 433 victorias, 166 empates y 141 derrotas. Es decir, un 59% de los partidos ha terminado en victoria, en 22 % en empate y tan solo un 19 % en derrota. Mientras que si se toman como referencia los 750 partidos anteriores. Se acumulaban 329 triunfos, 167 empates y 254 derrotas. Es decir, 43,9% de victorias, tablas en un 22,3% de los choques y 33,9 % de encuentros perdidos. El equipo es más ganador y menos perdedor que antes.
Los jugadores mantean a Simeone tras ganar la Europa League.Luis TejidoEFE
4. Oblak y sus seis Zamoras
El esloveno llegó al club en 2014 procedente del Benfica por 16 millones de euros lo que le convertían en el portero más caro de la competición. Nadie se acuerda ahora del precio de uno de los capitanes del Atlético, clave en todos los éxitos del club y que viene de conseguir el sexto Zamora la temporada pasada, el que más de toda la historia. El guardameta recibe una media de 47 goles por temporada. Son ya 511 partidos como rojiblanco, 401 en la Liga de los que 182 no ha recibido ni un tanto.
5. Fin a la racha ante el eterno rival
Simeone consiguió cerrar una de las mayores heridas que supuraban en el corazón rojiblanco. Fue el que consiguió romper la racha de 14 años sin ganar al Real Madrid. Lo logró, además, en una final de Copa del Rey en el feudo blanco. Diego Costa y Miranda se encargaron de hacer historia remontando el gol inicial de Cristiano Ronaldo. El argentino no sólo ganó el siguiente duelo de liga sino que ha conseguido que el balance con el vecino sea de 13 victorias, 15 empates y 20 derrotas en 48 encuentros.
6. Dos finales de Champions
Sin embargo, en el pecho del argentino quedarán para siempre, especialmente la de Milán, esas dos finales de Champions perdidas ante el eterno rival. La exigencia del Cholo hace que la derrota en Lisboa y en la ciudad italiana duelan por la oportunidad perdida, pero el Atlético sólo había disputado una final antes de la llegada del Cholo y con él ha logrado llegar a dos, aunque no se haya podido ganar ninguna de las tres.
7. Dos Europa Leagues
Simeone fichó por el Atlético un 23 de diciembre de 2011, el equipo estaba décimo en liga y disputaba la Europa League. El 9 de mayo de 2012 alzaba la Europa League tras vencer 3-0 al Athletic Club con dos golazos de Falcao. Con idéntico resultado repetiría entorchado el equipo rojiblanco en la 2017/18 frente al Olympique de Lyon. En esta final, la estrella y el encargado de firmar un doblete sería un tal Antoine Griezmann.
Simeone da indicaciones a Griezmann en un encuentro.Javier SorianoAFP
8. Griezmann, leyenda rojiblanca
Quién le iba a decir a un futbolista que le costó asentarse en la titularidad con el Cholo cuatro meses después de llegar al Atlético de Madrid, se terminara convirtiendo en la mayor leyenda de su historia. Antoine Griezmann consiguió la temporada pasada encaramarse al puesto de máximo goleador de la historia rojiblanca tras adelantar a Luis Aragonés. Son ya 207 tantos en su haber como colchonero y parece que aún le queda cuerda al 7 del Atlético. Y su entrenador ya le califica como leyenda del club.
9. Koke, camino de récord
Decían que el eterno capitán debería acostumbrarse a otro rol dentro de la plantilla, incluso lo insinuó Simeone en rueda de prensa, y resulta que Koke es esencial esta temporada en los onces del argentino. Son 708 partidos en el club de su vida y este curso, además, está añadiendo goles al rol de máximo asistente de la liga con 116 pases de gol. Llegará un día en que se agoten sus piernas, pero nunca negociará con el esfuerzo. Partido a Partido.
10. Rotura hegemonía, Real Madrid- Barcelona en liga
En los últimos 21 años, sólo un equipo ha roto la hegemonía en la Liga de Real Madrid y Barcelona: ha sido el Atlético de Madrid del Cholo. Blancos y culés se han repartido 19 de las últimas 21 ligas: 12 para los barcelonistas y siete para los blancos. Pero Simeone ha conseguido arrebatar dos campeonatos nacionales, en 2013/14 y 2020/21, pese a tener presupuestos muy inferiores a ambos. Su primer trofeo, además, se ganó en el Camp Nou después de que Godín empatara el tanto con el que se adelantó el equipo de Messi.
Simeone, en un entrenamiento del Atlético.Fernando VillarEFE
11. Mudanza al Metropolitano
En 2017 se produjo un momento muy traumático para la hinchada rojiblanca como el traslado del Vicente Calderón al Metropolitano. Se cerraba un ciclo histórico pero Simeone se aseguró, mediante resultados, de que esa mudanza resultara menos dolorosa. Hoy el club ha batido récord de socios con más de 150.000 y su salud deportiva y económica se ha mantenido, en parte, gracias a un estadio que ha albergado una final de la Nations League, otra de Champions y repetirá en 2027 el último partido de la máxima competición continental de clubes.
12. 13 de 14 años top3 de LaLiga
Muchas voces critican al Cholo que su objetivo en la Liga es quedar tercero, siempre por detrás del Real Madrid y del Barcelona. Pero históricamente, el equipo rojiblanco ha mantenido un comportamiento irregular que el Cholo ha cambiado. Con el argentino, el Atlético sólo ha quedado una vez fuera del top3 y fue en la 2023/24 que quedó cuarto. Hubo otra temporada, la de su debut, que finalizó quinto, pero el técnico llegó en Navidad y cogió al equipo décimo.
Simeone con el escudo del Atlético de fondo.Javier LizónEFE
13. De club rico a club pobre
El crecimiento del Atlético de Madrid desde la llegada del Cholo ha sido exponencial también a nivel financiero. En 10 años, el presupuesto y las ganancias del Atlético se han multiplicado: de los 187 millones de ingresos por 195 de presupuesto en la 2014/15 a los 409,5 y 459, respectivamente de la 2023/24. Gracias a esa estabilidad ha llegado Apollo al club para dotarle de mayor músculo económico y proyección futura para proyectos deportivos y extradeportivos como la Ciudad del Deporte.
14. Muerte del pupas
Casi nadie se acuerda ya de aquel apodo sempiterno que sobrevolaba de manera despectiva a los seguidores del Atlético de Madrid. El club rojiblanco ha dejado hace tiempo de ser el pupas para codearse con la realeza europea y con los dos transatlánticos que comparten océano liguero. No son pocos los hitos que se han conseguido bajo la batuta del Cholo y la salud deportiva y económica prevén muchos más.
Los jugadores del Ahtletic acabaron la semifinal ante el Barça con el rostro desencajado frente a los azulgrana, que les pasaron por encima. "Es una lástima. Quiero pedir sobre todo perdón a los aficionados que se han desplazado hasta aquí, y también a los que lo han seguido desde sus casas. No hemos estado a la altura", aseguró Iñaki Williams en declaraciones a Movistar tras el duelo. Un discurso que, poco antes, ya había hecho suyo también Dani Vivian.
"Lo primero que tengo que hacer es pedir perdón a los aficionados, es una derrota muy dura en una competición en la que teníamos la opción de conseguir un título", apuntó el defensa. "El año pasado fuimos la defensa menos goleada, ahora no estamos del todo bien, tanto ofensiva como defensivamente. Es un día duro, mañana también lo será, pero al siguiente nos recuperaremos. No quiero que nuestra gente se venga abajo, ni nosotros. Aún queda mucha temporada por delante", abundó también ante las cámaras.
Raphinha, por su parte, acabó el partido exultante. El brasileño se erigió como jugador más destacado de la semifinal ante el Athletic tras marcar dos goles, darle a Fermín la asistencia del momentáneo 2-0 y, de nuevo, desgastarse de lo lindo en la presión. A todas luces, está ya muy cerca de ese estado de forma que exhibió en un curso pasado que, por momentos, pareció llevarlo al menos al podio del Balón de Oro.
"Siempre voy a buscar mi mejor nivel, nunca diré que ya lo he alcanzado. Siempre intentaré hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo", aseveró en su intervención televisiva post partido el delantero, quien quiso dejar claro que lo importante es centrarse en ellos mismos.
"Los que hacen el partido fácil o difícil somos nosotros. Si hacemos las cosas bien, todo se vuelve más fácil. No estoy diciendo en ningún caso que el Athletic sea fácil, siempre es un rival complicado, tiene mucha calidad y cuenta con jugadores que pueden resolver un partido", apuntó un Raphinha que elogió la calidad de la plantilla azulgrana y evitó en la medida de lo posible calentar una final en la que podrían medirse o bien al Atlético o bien al Real Madrid. "Tenemos que centrarnos en nosotros mismos. Gane quien gane el otro partido, estaremos preparados para lo que venga", sentenció. Luego su entrenador, Hansi Flick, se rindió a él. "Es un ejemplo. Para todos. Tiene una mentalidad tremenda, siempre da el 100% en el campo", dijo el alemán, que reservó a Lamine.
"Lo hemos hecho fácil nosotros. Hemos sido muy efectivos arriba y eso nos ha permitido llevar el partido como nosotros queríamos", señaló por su parte un Cubarsí que admitió que tal vez se pisó un poco el freno en la segunda parte. Eso sí, con matices. "Sí que a lo mejor miras hay mucha diferencia, pero no quitar el pie del acelerador ayuda a enfocar mejor la final y cargar las pilas para prepararla", aseguró el central.
El gesto con Simón
El defensor, como Raphinha, no quiso pedirse rival alguno para el domingo. "A todo el mundo le apetece un clásico, pero, venga quien venga, estamos dispuestos a luchar con quien sea", agregó el azulgrana, que explicó también el gesto final de los internacionales barcelonistas con un Unai Simón que encajó cinco goles: una serie de abrazos a los que se sumó también Joan García, el rival que se le intuye para el futuro.
Pedri, Dani Olmo y el propio Lamine se fueron hacia el portero del Athletic para abrazarle. "Somos compañeros de selección, todos somos muy buenos amigos. Hemos ido a darle un abrazo, a ver cómo estaba, y nos ha dicho que estaba bien", zanjó Cubarsí.
Yeda, donde ganó hace doce meses la última Supercopa superando con facilidad al Madrid, volvió a ser un oasis en el desierto para el Barcelona. La ciudad saudí observó de nuevo la mejor versión del conjunto culé, coral, intenso y decidido ante un mal Athletic. Los vascos hincaron la rodilla demasiado pronto ante los azulgrana y a la media hora ya habían entregado la noche. Ferran, Fermín, Bardghji y Raphinha marcaron antes del descanso para sentenciar la primera semifinal y el brasileño amplió la renta tras el intermedio.
Sin Lamine Yamal ni Nico Williams, el miércoles saudí podría haber perdido algo de gracia para el público local, pero Pedri se encargó de dirigir una sinfonía coral maravillosa del Barcelona. Los de Flick no perdonaron un segundo al Athletic, mordieron su salida, provocaron sus errores y dejaron en los pies del canario la construcción de un ataque que amenazó a Unai Simón sin parar.
Raphinha entendió a la perfección el duelo. Buscó la espalda de Areso en casi todas las acciones y se benefició de la pasividad defensiva de los bilbaínos, inoperantes atrás. Amenazó el brasileño en el cinco y casi aprovecha una mala salida de Unai, pero Bardghji, titular en lugar de Lamine, no llegó a rematar de cabeza.
A partir de ahí, Pedri, que perdonó el 1-0 en el minuto 15 al definir centrado un pase atrás e inició una combinación con Ferran y Fermín en el 20 que el de El Campillo envió a las manos de Unai.
El Barça avanzaba sin piedad y el Athletic no entendía nada de lo que sucedía en el verde. O sí lo hacía, pero llegaba tarde a cada acción. Ni presión en la salida culé ni intensidad cuando el balón acariciaba su área. Sólo quedaba contar los minutos para el primer tanto, que llegó en la siguiente jugada, un ejemplo del partido que se estaba viendo.
Bardghji encaró a Boiro, que le flotó demasiado. Centró al área y ahí Fermín, libre de marca, intentó el primer disparo. El balón se iba muy desviado, pero chocó con Ferran y se le quedó muerto al delantero, mal marcado por Vivian, para anotar el primero a placer delante de Simón.
El tanto mató por completo las pocas sensaciones que tenía el Athletic. En el 30, Fermín, otra vez sin su par al lado, definió con la zurda un pase atrás de Raphinha, de nuevo libre a la espalda de Areso.
Sin tiempo para celebrarlo, Bardghji hizo el tercero en el 34. Flotado por Boiro, le recortó en dos ocasiones y probó a Simón con su pierna mala en un disparo cruzado, con la fortuna que el portero no puso la mano fuerte y la pelota se coló por debajo de su brazo derecho. Ante Joan García, uno de sus principales rivales en su lucha por la portería de la selección, el portero vasco no tuvo su mejor noche.
No se detendría ahí la cascada culé. En el 38, Raphinha amenazó a Areso en banda y éste reculó su defensa hasta el área, donde el brasileño se perfiló hacia su pierna izquierda y soltó un misil que se coló por el palo de Unai, que no reaccionó a tiempo. Más madera para el Barça.
El disparo al palo de Sancet antes del descanso no maquilló el nivel del Athletic en Yeda, muy lejos de lo que mostró el año pasado y de lo que le trajo hasta Arabia. El 0-3 contra el Madrid en San Mamés en Liga y esta goleada ante el Barça reflejan el pobre momento por el que transita el conjunto de Ernesto Valverde.
En la segunda parte, además, no cambió nada. Raphinha, insaciable, anotó el quinto en otra jugada inexplicable por parte de la defensa vasca. Los azulgrana se plantaron con comodidad en la frontal y fueron aprovechando uno a uno los rechaces que les permitía la zaga del Athletic, hasta que la pelota cayó a los pies del brasileño para enviarla a la red de Simón, desesperado.
Valverde retiró a Sancet e Iñaki, teóricos líderes del equipo y ausentes durante todo el encuentro, para darle la oportunidad a los suplentes. No tiró el partido porque ya estaba imposible, y sonó más a castigo hacia sus mejores futbolistas que a un cambio táctico.
Los vascos reaccionaron un poco aprovechando también la lógica relajación azulgrana, ya pensando en el Atlético o en el Madrid, rivales este domingo por el título de la Supercopa. Flick comenzó a dar descanso a los suyos y retiró a Raphinha, De Jong, Balde y Pedri para dar entrada, entre otros, a Rashford y Lamine Yamal.
Los delanteros viven de los goles y para ellos no existen los partidos decididos, y más todavía cuando entran como suplentes en un encuentro en el que sus compañeros, también rivales de posición, han marcado. El partido vivió lo que vivieron los intentos de Rashford y Lamine por marcar su gol, pero no tuvo mucho más. Unai Gómez falló una ocasión clarísima delante de Joan García para hacer el tanto del honor bilbaíno y Yeda despidió al Athletic hasta otro año. El domingo, el Barça buscará una nueva Supercopa que consolide todavía más un proyecto que coge cada día más cuajo.
24 horas antes del examen final a Xabi Alonso en Yeda, Jude Bellingham actuó como portavoz del vestuario del Real Madrid en la rueda de prensa previa a las semifinales contra el Atlético de Madrid. Cuestionado sobre si dentro de la plantilla sienten la presión de tener en sus manos el futuro del técnico vasco, el centrocampista inglés insistió en que esas no eran preguntas para él. "Yo no tomo decisiones. Mi opinión es que estamos todos unidos en el vestuario. A veces hay estos altibajos. Debemos ver dónde estamos ahora, en una semifinal, a cuatro puntos del líder, en el top-8 de la Champions... No es ningún desastre. A veces en el Madrid los malos momentos se exageran. Las decisiones se toman muy por encima de nosotros", sentenció el británico, aunque no se quedó ahí.
"Hemos hablado de los problemas, pero sabemos qué pasa en el vestuario. Estamos con el entrenador, no hay debate. Está siendo positivo y estamos trabajando para mejorar. Me llevo muy bien con todos. Si las cosas no van bien, pues se sienta y se habla. Estamos a muerte con el entrenador", insistió.
El 5-2 del Metropolitano tuvo su eco en la sala de prensa de la ciudad deportiva King Abdullah, donde se le preguntó por ello a Alonso. "Queremos hacer un partido diferente, sabemos las cosas que nos faltaron en aquel partido e insistiremos para no cometer de nuevo los mismos errores. Mañana será otra historia, estoy convencido", valoró el de Tolosa.
La principal ausencia será la de Kylian Mbappé, que después de jugar ante Alavés, Talavera y Sevilla ha decidido parar para superar las molestias en su rodilla, en la que sufre un esguince. ¿Forzó demasiado? "Se toman decisiones y ahora estamos aquí. Hemos apurado pero ha sido demasiado pronto para Kylian. Ahora en nuestra cabeza está la semifinal y poder jugar el domingo la final", deslizó Alonso, evitando valorar si había permitido forzar demasiado a su futbolista.
El siguiente nombre clave fue Vinicius Júnior, abucheado por la grada en los últimos partidos, algo a lo que respondió Bellingham: "Hay mucha presión sobre él, pero hace mucho bien al equipo. Quizás también haya un bloqueo ante la portería, pero veo un jugador eléctrico y creativo, crea desde la nada. Los goles no cuentan toda la verdad. Hay que verle como un compañero muy útil. Queremos que vuelva a ser el mejor Vini, cuando está a tope es muy peligroso. Tenemos que apoyarle. Volverá a ser el de antes", reflexionó el inglés, que también dejó un pensamiento sobre sus números goleadores, más bajos que en la temporada de su estreno en el Madrid.
"Ha sido un cambio fácil. En mi primera temporada no había un delantero natural y vivía muy cerca del área. Pero ahora con Mbappé tenemos un delantero de 50 goles por temporada, no debo estar tan adelantado. Tengo que cubrir otras áreas del campo y cada temporada aportare mis goles, tengo esa llegada. No le doy mucha importancia y estoy disfrutando de este nuevo rol. El año pasado hice 15, no está nada mal. Este curso llevo algunos. Estoy jugando un poco mas atrás e influyo más en la jugada. Tengo que cubrir distintas áreas del campo y los goles nunca han sido lo mas importante. Tengo esa llegada, pero puedo hacer de todo donde juego ahora", explicó.
Previa del derbi madrileño en el King Abdullah Sports City Stadium de Yeda, donde este jueves se disputan las semifinales de la Supercopa de España entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid, una segunda parte del contundente triunfo rojiblanco en el Metropolitano en Liga. Aquel encuentro, asegura Diego Pablo Simeone, es "diferente" al que se celebrará en Arabia Saudí esta semana.
"Cada partido es diferente. El partido de Liga no va a estar relacionado con el partido de mañana", admitió el técnico argentino, acompañado en la comparecencia de prensa por Koke, capitán del vestuario. "Creo que lo del Metropolitano no influye", reconoció el futbolista. "Nos conocemos y en Liga hicimos un grandísimo partido, pero cada partido es diferente, puede haber expulsiones, lesiones, cambios... Vamos a tener una idea de juego seguro y dar el 200%. Es la única forma que tenemos para ganar el partido".
El nombre propio en el entorno colchonero estos días es el de Julián Álvarez, que atraviesa un mal momento a nivel deportivo, con solo un gol en los últimos siete encuentros que ha jugado. "Julián ha demostrado el futbolista que es, esperemos que mañana tenga un gran partido", declaró Simeone, que tampoco incidió mucho en la necesidad de hablar en privado con su delantero.
"A veces no hace falta hablar, otras hace falta acercarse, otras hablar de la vida, pero no de fútbol... Nos manejamos con naturalidad. Más allá de un futbolista hay una persona", reflexionó Simeone.
Koke, por su parte, aseguró que "no solo hay que exigirle a Julián, nos tenemos que exigir todos". "Seguro que los grandes jugadores como Julián aparecen cuando más se les necesita", añadió.
La baja de Mbappé podría condicionar el planteamiento de Simeone, pero Koke prefiere esperar a después del partido para analizarlo. "Sabemos el nivel de Mbappé y todo lo que supone, es uno de los mejores del mundo. Mañana te lo diré después del partido si influye", explicó, e incidió que "la más sencilla no, pero es lo más cerca que estamos de un título ahora mismo".
Simeone, para acabar, contestó a algunas preguntas de los periodistas saudíes, incluida una sobre la posibilidad de fichar por la liga de Arabia en un futuro. "Nosotros no cerramos puertas nunca. Yo desde mi lugar no cierro ninguna puerta", sentenció.
El piloto valenciano Tosha Schareina firmó una jornada redonda en el Rally Dakar 2026 al conquistar la exigente etapa maratón de motos con final en Al Ula y consolidarse como uno de los grandes protagonistas de la carrera.
El piloto valenciano de Honda se impuso en los 417 kilómetros cronometrados con un tiempo de 4h31:56, logrando su segunda victoria consecutiva y asumiendo el liderato de la clasificación general, aunque empatado a tiempo con su compañero de equipo Ricky Brabec.
La etapa, marcada por la navegación y la dureza del terreno, volvió a poner a prueba la resistencia de los pilotos y las monturas, sin asistencia mecánica al término de la jornada.
Schareina supo gestionar la presión y mantener un ritmo sólido hasta la meta, donde aventajó por apenas seis segundos a Brabec y por diez a Skyler Howes, completando Monster Energy Honda HRC su primer triplete del Dakar 2026.
Ross Branch, con la Hero, fue cuarto a 16 segundos, mientras que Daniel Sanders cerró el Top 5 a 2:37.
Con este resultado, Schareina pasa a ser el tercer piloto que lidera la general en esta edición, tras Edgar Canet -vencedor del prólogo y la primera etapa- y Daniel Sanders, que había dominado la segunda y la tercera.
El valenciano encabeza la clasificación con un acumulado de 16h45:40, idéntico al de Brabec.
Por detrás, Sanders mantiene la tercera posición a 1:24 y lidera el grupo de KTM, en el que también figuran Edgar Canet, cuarto a 11:22", y Luciano Benavides, quinto a 13:09.
La lucha por el Dakar de motos se mantiene muy abierta, con diferencias ajustadas y un duelo creciente entre Honda y KTM, mientras el desierto saudí sigue dictando sentencia jornada tras jornada.
Jornada aciaga para los Ford
El piloto sudafricano Henk Lategan se impuso en la cuarta etapa del Rally Dakar en la categoría Ultimate, la de coches, tras dominar de principio a fin los 452 kilómetros disputados en Al Ula con un tiempo de 4:47:08.
El piloto de Toyota Gazoo Racing W2RC logró así el liderato de la general al aventajar al catarí Nasser Al Attiyah, segundo a 7:03. con el Dacia oficial, y al polaco Marek Goczal, tercero a 14:15 y mejor piloto privado.
Sébastien Loeb fue cuarto, mientras que Toby Price finalizó séptimo. La jornada confirmó el sólido momento de Lategan y el pulso abierto en la categoría reina por ganar la carrera.
En la clasificación general, Lategan y su copiloto Brett Cummings aventajan a Al-Attiyah en 3 min 55 seg y al Ford de Mattias Ekstrom en 13 minutos.
A las puertas del podio siguen el veterano español Carlos Sainz (Ford, 4º a 15:53) y el francés Mathieu Serradori (Century, 5º a 16:53). Loeb se mantiene al acecho, 8º a 19 min 57 seg de Lategan.
El gran perdedor de la jornada fue el vigente campeón, el saudí Yazeed Al Rahji, que tuvo que abandonar a mitad de recorrido, traicionado por la mecánica de su Toyota Hilux.
Real Madrid y Barcelona, que se encuentran en Arabia Saudía para disputar la Supercopa, ya tienen rival para los octavos de la Copa de Rey. Los madrileños jugarán contra el Albacete y los catalanes contra el Racing de Santander. Por su parte, el Atlético de Madrid jugará contra El Deportivo de la Coruña.
También jugarán el Athletic contra la Cultural Leonesa, el Burgos contra el Valencia, el Betis contra el Elche, la Real Sociedad contra el Osasuna y el Alavés contra el Rayo.
Esta ronda sigue siendo a partido único, en campo del equipo de menor categoría, cuando se da el caso, y en ella los equipos arbitrales tendrán ya la ayuda del VAR, que no había en las anteriores.
Los partidos de estos octavos de final se disputarán la próxima semana, entre el martes 13 y el jueves 15 de enero.