Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y 'perdón' del brasileño: "Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid"

Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y ‘perdón’ del brasileño: “Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid”

La ausencia de partidos de Liga durante el fin de semana de la final de la Copa alejó a la plantilla del Real Madrid del Santiago Bernabéu durante un par de días más de lo esperado. Pasó casi una semana entre la dolorosa derrota en Múnich contra el Bayern, no que provocó la eliminación de los blancos en la Copa de Europa, y el regreso a Chamartín para recibir el veredicto de su afición antes de iniciar el último esfuerzo en una Liga prácticamente decidida.

La conclusión de la previa en la Castellana es que el público parece haber desconectado del equipo tras el resultado de Alemania. La hora del partido, nueve y media de la noche, no ayudaba a llenar las gradas en un martes laborable, pero la distancia de nueve puntos hasta el Barça hace de estos siete encuentros ligueros una llamada de atención demasiado escasa para la afición madridista.

Eso sí, los que se dieron cita en el Bernabéu dictaron su propia sentencia. Hubo indiferencia cuando los jugadores saltaron a calentar y al anunciarse la alineación por megafonía, con el audio a todo volumen, pero cuando empezó el partido los silbidos se centraron en dos futbolistas: Vinicius Júnior y Kylian Mbappé. El brasileño estaría ya acostumbrado a ello porque desde la crisis del equipo bajo el mando de Xabi Alonso ha sido el foco de la crítica de la grada, pero ésta había salvado al francés hasta ahora.

Mbappé, que no marcaba en Liga desde el 8 de febrero pero anotó dos tantos en la eliminatoria contra el Bayern, fue pitado cada vez que tocó el balón durante los primeros minutos del partidos. Algo menos que Vinicius, pero se notó el enfado del público con él.

El tanto del francés en el primer tiempo le sirvió para recibir algunos aplausos, aunque no cruzó sus brazos en la celebración como acostumbra. Se quedó quieto, sonrió y abrazó a sus compañeros. Más tarde, falló una vaselina y recibió nuevos pitos. Su gol le distancia un poco más de Muriqi en la pelea por el Pichichi de la competición. Mbappé suma 24 tantos, por 21 del kosovar.

Vinicius, por su parte, tuvo su redención en la segunda parte al marcar un gran gol desde fuera del área. Lejos de mostrar su sonrisa, el brasileño levantó los brazos, hizo un gesto de 'perdón' y se besó el escudo del Madrid.

"Vini ha hecho un gran esfuerzo en momentos complicados y se ha echado el equipo a la espalda. No podemos negarle la actitud, no se esconde y tiene una gran valentía. Es un gran madridista, siente mucho la camiseta y me alegra cuando al final el público le recompensa con aplausos", aseguró Arbeloa, que espera que "Vinicius se quiera quedar muchos años en el Madrid". "Creo que Vini cuenta con el cariño de la afición", insistió.

A pesar del foco sobre las dos grandes estrellas del equipo, la pitada de la noche se la llevó Eduardo Camavinga cuando entró al campo. En su caso, la mayor parte del estadio abucheó su nombre cuando la megafonía anunció el cambio por Tchouaméni, y el público, en un volumen mucho mayor que con Mbappé y Vinicius, le silbó cada vez que tocó el balón. Su error en Mallorca y su expulsión en Múnich han torcido del todo su temporada y la del Bernabéu, que vivió su peor entrada del año: 61.468 espectadores.

Fue una alineación sin Carvajal, que volvió a ser suplente: "Tengo 23 jugadores y cualquier jugador del Madrid tiene opciones para ir al Mundial. Si me lo permitís, voy a pensar en lo mejor para mi equipo", contestó Arbeloa a la prensa.

El Madrid es un puro disparate

El Madrid es un puro disparate

Casi al borde del abismo, con unos disparates que había imaginado ese espectro de entrenador que es Arbeloa. El Madrid, al fin, logra una victoria tras encadenar cuatro derrotas consecutivas. Rozando el disparate, porque ganó salvado por la campana y con un Alavés que parecía el Bayern en el segundo tiempo.

No jugó mal el Madrid en la primera parte, aunque la renta fue escasa, con el solitario gol de Mbappé, que incluso pareció darle vergüenza celebrar. Vinicius parecía un loco atacando con los mismos trucos ya muy vistos.

Pero la segunda parte, amén del golazo de Vinicius, fue una auténtica vergüenza, perpetrada por ese ignorante Arbeloa, que solo le hace la pelota a sus jugadores. Sin criterio ni imaginación, se comportó como un esperpento, cometiendo errores tácticos y realizando cambios absurdos. Estúpidos.

Arbeloa le dio todas las oportunidades al Alavés para ganar el partido. En un gesto de inutilidad, quitó a Bellingham y a Güler. No se conformó con eso: luego aparecieron Camavinga, Brahim y Mantantuono, por orden directiva. Qué mediocre argentino. Incluso le dio unos minutos para contentar al impertinente que es el veterano capitán Carvajal, en su viaje a los infiernos, que una vez más parece vivir en el pasado.

Cuatro o cinco ocasiones tuvo el Alavés para empatar el partido, y solo la mala suerte evitó otra vergüenza mayúscula del Madrid. El Alavés logró acortar distancias cuando apenas quedaba un minuto, a punto de partir en dos al equipo blanco.

El Madrid tiene un calendario de pánico para los últimos seis partidos y cuenta con un entrenador indigente. Pensé en este equipo ante el Barcelona: puede ser una hecatombe madridista o, peor aún, un fracaso infinito. El club azulgrana espera con cierta malicia, sabiendo que es la mejor oportunidad para lograr otra goleada de cinco tantos.

Ya sabemos que para los barcelonistas es casi más importante golear al Madrid que ganar la Liga. Sería el colmo de la catástrofe, la guinda de una segunda temporada en blanco. Más blanco que nunca.

Y hay otras muchas reflexiones: entre la hora (las nueve y media) y la situación irrisoria del equipo blanco, se produjo una de las mayores caídas de asistencia en el Santiago Bernabéu de los últimos años. El estadio es muy bonito, pero el equipo es muy feo. Y lo veo con ojos cada vez más pesimistas. Es un dislate total. Salir de esta crisis será algo más que un laberinto.

Mbappé y Vinicius marcan para la redención en la ajustada victoria del Madrid ante el Alavés

Mbappé y Vinicius marcan para la redención en la ajustada victoria del Madrid ante el Alavés

El mismo equipo que si estuviera en la Champions. No lo está. Arbeloa lo tiene claro, tanto como que lo que acaba mal, puede acabar muy mal. Hay diferencias. De lo que pasé no se le van a pedir explicaciones, siempre que el Madrid no entré en una deriva que dañé la imagen más de lo que ya lo está. Es un curso para cerrarlo con decoro, nada más, y no provocar un plebiscito en el Bernabéu que ya no tendría a Arbeloa como objeto. La cuestión estaría más arriba. El entrenador, pues, puso la alineación de gala contra la pereza y la desidia, y contra los pitos, tibios contra Vinicius y sonoros cuando apareció Camavinga. Por lo demás, la grada se contuvo. Marcaron Mbappé y Vinicius, pidió perdón el brasileño y todos a casa sin sobresaltos, salvo por el gol tardío del Alavés y la lesión de Militao, aunque también sin emociones, dada la distancia a la que se encuentra el Barça en la Liga. Cuando eso ocurre, el Bernabéu es como una caja de bombones sin azúcar.

La sal del Alavés no fue la necesaria para que el público tuviera la tentación de soplar. Quique Sánchez Flores quería ese sonido en su antigua casa, aunque para ello tendrían los suyos que haber encontrado el gol de la sorpresa. Cuando llegó, en el añadido, ya no había tiempo. A los dos minutos lo tuvieron. Ángel Pérez ganó el duelo a Carreras para plantarse escorado en los dominios de Lunin. Tenía varias decisiones posibles. Escogió la peor. Al llegar a ese lugar, a ese instante, es donde la calidad distingue.

Apenas dos minutos ya habían mostrado una constante en el partido, y es la irregularidad defensiva del Madrid, dinámico y agresivo con el balón, impreciso e inseguro sin él. Todo tiene un porcentaje imputable al entrenador, pero en el trabajo defensivo es mayor en el debe.

Lesión de Militao

Arbeloa comenzó con Militao como titular, al igual que en Múnich, junto a Huijsen. En las bandas, Trent y Carreras. Si Carvajal esperaba minutos, apenas tuvo la limosna, en el segundo tiempo. Lejos de la actividad, el defensa está, hoy, muy lejos del Mundial. El brasileño se lesionó, en cambio, en el área contraria, en un remate forzado que dio en el travesaño. Nada más levantarse, pidió el cambio, debido a las molestias que sintió en la misma rodilla en la que sufrió la última intervención. Mal asunto. Las primeras exploraciones, sin embargo, despejaron los peores presagios. El salto de calidad que da la defensa blanca cuando reparece Militao es proporcional al suspiro contenido que provoca cada una de sus muecas.

Rüdiger, el sustituto, garantiza la entrega, pero no es lo mismo. Sin apenas rodaje, Toni Martínez le ganó la posición con un remate acrobático que se fue al palo. El mismo jugador volvió a tener otro remate en la misma jugada, repelido por Lunin. Lo más peligroso del Alavés llegaba ya sin Militao. Los de Quique encontraron cómo llegar al área madridista, con un Lucas Boyé muy activo, pero sin precisión en el último pase o la definición ante Lunin. Quique afiló al Alavés, que tuvo opciones, como otro remate al palo de Parada. El gol e Toni Martínez, en tiempo añadido, llegó tarde.

Más trabajo que el ucraniano tuvo Sivera, rápido en sus intervenciones. Nada se le puede reprochar al portero alavesista en el primer tanto, ya que el disparo de Mbappé lo desvió un defensor, y mucho pedirle es que hubiera atajado el disparo de Vinicius. Esas cosas sólo están alcance de algunos elegidos. Todos saben los nombres, no es necesario pronunciarlos.

El hecho de que los dos tantos del Madrid llegaran en disparos desdesde fuera del área es sintomático de que las incursiones en el rectángulo no le dieran fruto. Las tuvo, pero con falta de claridad en el último pase. Lo mejor fue un regate eléctrico de Mbappé, un relámpago al que no le siguió el trueno.

El francés estuvo activo, del mismo modo que Vinicius. Saben lo que pesan en el Madrid y saben que están bajo juicio en lo que resta de temporada. También lo tiene claro Arbeloa, que cuando comenzó con los cambios, no los movió del terreno de juego. Bellingham, sin embargo, se fue en el primer turno y lo hizo con mala cara. Había corrido el inglés, pero no había aportado demasiado. Se trata de un futbolista que hay que recuperar para el futuro, pero que no ha vuelto a ser el de su fulgurante arranque en el Madrid, ni con Xabi Alonso ni con Arbeloa, lesión mediante. El entrenador quiso darle explicaciones. No hacía falta.

Salvo por la ausencia de Courtois, no hubo ni una concesión en el once. La aristocracia, al completo. Si hay que remar, que remen; si hay que escuchar pitos, que los escuchen. La consecuencia ha sido la suplencia de Thiago Pitarch, la rúbrica de Arbeloa en este equipo. Ya no lo es, aunque lo diriga en este final que verá a los mismos hasta su desenlace.

Rodrigo Mendoza, el 'clon' de Pedri que debe levantar al Atlético de entreguerras

Rodrigo Mendoza, el ‘clon’ de Pedri que debe levantar al Atlético de entreguerras

Los destinos de Rodrigo Mendoza (Molina de Segura, 2001) y el Atlético de Madrid estaban escritos desde que el joven centrocampista estuvo con su familia en el estreno del Metropolitano en 2017. Dice que verlo de aficionado a hacerlo de jugador "es otra cosa", y más cuando desde invierno ya no lo hace de visitante sino de local. El murciano es una de las apuestas de presente y futuro del Atlético para la posición mediocentro y una de las alternativas a esos titulares que él "veía de niño por la tele". Hoy se medirá a su Elche, el equipo que le catapultó hacia la escuadra de Simeone.

Con Griezmann como referente futbolístico, Mendoza aterrizó por 16 millones de euros en el Metropolitano el pasado febrero. El centrocampista deslumbró en los primeros 23 minutos que dispuso ante otro de sus ídolos y uno de los jugadores al que dicen, incluso el propio futbolista, más se parece. Hablamos de Pedri, con el que comparte agencia de representación y también «una de las mejores experiencias de su vida». El murciano, convocado con la sub-21, jugó uno de los entrenamientos de la selección absoluta en la ventana de septiembre. "No conocía prácticamente a nadie y me junté con Pedri, que me trató genial. Aquel entrenamiento fue un sueño, una locura", contó en una entrevista.

Mendoza consiguió eliminar a su ídolo, tanto en Champions como en Copa del Rey, torneo que finalmente no pudieron ganar ante la Real Sociedad. Y ahora, en estas épocas de entreguerras ligueras, ya que los principales objetivos del Atlético son los torneos del ko, es donde la figura de Mendoza, uno de los pilares del equipo B, adquiere más relevancia. No obstante, el grupo no termina de funcionar, y es que ha perdido seis de los últimos ocho duelos, siete con la derrota en los penaltis de la Copa.

La responsabilidad del murciano es intentar recuperar, desde la batuta del juego, la dinámica positiva que ha perdido el Atlético este último mes. Lo primero para asegurar la Champions e incluso el tercer puesto liguero y lo segundo, para afrontar mejor la eliminatoria de semifinales ante el Arsenal en la máxima competición continental. Hoy, en el Martínez Valero, y el sábado, ante el Athletic en el Metropolitano, serán las pruebas de fuego antes de recibir al conjunto inglés.

Meteórico ascenso desde juvenil

Pero no es Rodrigo Mendoza un futbolista al que le asusten los retos. Ya desde que salió del San Miguel de Molina, sólo necesitó dos entrenamientos para fichar por el Ranero y apenas uno para que el Elche le cogiera para su cantera. Estuvo desde los 15 años viajando casi a diario desde Murcia a la localidad alicantina, haciendo los deberes cuando podía, para cumplir su sueño. Y lo hizo porque "tiene un talento especial", según dijo de él uno de sus formadores en el Ranero, Antonio Morote. Ahora, llega su turno.

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, 'reels' y 'esenciales': "Tranquilo, estoy acostumbrado"

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, ‘reels’ y ‘esenciales’: “Tranquilo, estoy acostumbrado”

Acompañar a Jannik Sinner un mediodía es como asomarse a las bambalinas de internet. Detrás de ese 'reel' o de ese 'short' donde el número uno escogerá con qué otro tenista se irá a cenar o cuáles son sus tres objetos esenciales de viaje, hay una coreografía perfecta en la que el número uno salta a toda velocidad de set en set para contestar preguntas y participar en actividades diversas. «Ya está. ¿Queréis alguna cosa más?», les pregunta a los jóvenes responsables de las redes sociales de la ATP con los que acaba de completar una suerte de test del tipo 'fuck, marry, kill'.

«Ahora seguimos», reclama al asombrado periodista de EL MUNDO en mitad de la vorágine. No hay problema, todo lo contrario. Igual que ocurre en la pista, hay algo fascinante en observar los movimientos de Sinner entre las cámaras: alcanza cada pregunta y cada propuesta con la serenidad de los elegidos. Pasa por allí Ben Shelton, que solo debe atender una entrevista, y se cachondea del tinglado. Intenta bromear con el italiano, hacerle reír frente a una cámara, pero éste está en modo trabajo.

Unos meses atrás, el equipo de Jannik Sinner se comprometió con este periódico a organizar una charla con el tenista en la previa del Mutua Madrid Open. Una conversación, un diálogo, una entrevista, ya saben. Los estándares de la profesión dibujan dos personas sentadas cara a cara, con una grabadora en medio. Pero la venta de derechos a televisiones de medio mundo y la producción constante de contenido han convertido un encuentro así en una quimera.

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDO

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDOJAVIER BARBANCHO

La entrevista tendrá lugar en los diez minutos de tránsito de Sinner desde el comedor del Mutua Madrid hasta el lago -donde le esperan las cámaras- y en los diez minutos de regreso. Parece lo contrario, pero la solución favorece la conversación -qué mejor que hablar paseando- y además permite al periodista vivir un par de horas en la piel del número uno del tenis mundial.

«No te preocupes, estoy acostumbrado», responde a quien escribe cuando le invita a tomarse un respiro entre compromiso y compromiso, porque el ejercicio mental agotaría a cualquiera. Tras la primera ronda de su entrevista con EL MUNDO (la única con un medio escrito), Sinner se sienta en un escenario oscuro montado por la ATP para grabar varios mensajes de esos que pueblan sus anuncios, entre ellos uno de felicitación al Mutua Madrid Open por su 25 aniversario.

Después atiende una rueda de prensa de cinco minutos organizada también a la carrera, sentado en un taburete en mitad de la zona VIP. Vienen luego tres preguntas de Movistar y tres de TVE, que por algo han pagado. Y en mitad de la ronda llegan los juegos.

El castellano de Sinner

De repente, Sinner se encuentra delante de una cartulina de DIN A1 con fotos de los veinticinco o treinta mejores tenistas del circuito y tiene que elegir a quién prefiere para esto y para aquello. De repente, una revista de moda le interroga por sus tres objetos imprescindibles de viaje. No es muy original en las respuestas -no haremos spoilers-, pero solventa ambos compromisos con la misma profesionalidad con la que despacha al resto de televisiones que le esperan. En una hablará italiano; en otra, alemán; en la última, inglés.

«Y ahora en castellano, ¿no?», bromea quien escribe, que sabe que el ganador de cuatro Grand Slam entiende el idioma y empieza a hablarlo. «No, no, aún no me atrevo, todavía tengo que mejorar», reconoce, antes de reconectarse a la entrevista y posar en un pispás para un par de retratos de este periódico. Hay que tener talento para ser el mejor tenista del mundo. Hay que tenerlo dentro y fuera de la pista.

Jannik Sinner: "Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre"

Jannik Sinner: “Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre”

Todavía no ha tenido tiempo de pasear por Madrid. Lo reconoce con pesar Jannik Sinner mientras recorre los pasillos de la Caja Mágica, donde el número uno del tenis mundial y estrella del Mutua Madrid Open permite que EL MUNDO le acompañe un par de horas en su apretada agenda de compromisos previos al primer entrenamiento en la pista Manolo Santana. «Tengo ganas de darme una vuelta, pero llevo sólo dos días aquí y estoy priorizando mucho el descanso, dormir el máximo posible para llegar bien al torneo», explica.

No prodiga las sonrisas, pero se expresa con una sensibilidad muy propia. El tópico del tenista-máquina resulta difícil de sostener: es un joven más cercano de lo que aparenta. «Soy un chico normal. Tengo una familia normal, tengo amigos normales. Todo esto [señala las cámaras de televisión] es un caos, pero lejos de aquí puedo escoger quién soy y con quién estoy. En realidad es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Rodeado de mi gente no tengo que pensarlo mucho para mantener los pies en la tierra».

¿Su seriedad es timidez?
Forma parte de mi método. Es mi manera de estar lo más concentrado posible en la pista. Sé que no hago muchos gestos a la grada, pero es la forma que he encontrado para competir. A mí me encanta jugar al tenis. No juego porque tenga que hacerlo, juego porque me divierte, aunque quizá no lo muestro tanto. Luego fuera de la pista disfruto mucho de la vida y de mi gente. Me siento más afortunado por la familia que tengo, los amigos que tengo, el equipo que tengo, que por mis títulos.
Ha empezado a hacer vlogs de su día a día en YouTube. ¿Quiere que el público le conozca mejor?
No soy de la generación de TikTok. Si me tengo que distraer durante un torneo llamo a algún amigo, juego a la Play Station o directamente miro YouTube un rato. Me gusta ver vídeos largos, donde hablan de temáticas diferentes, divulgación de ciencia o de geopolítica, también de cosas más profundas. El mundo está cambiando mucho y saber de todo es importante. También suelo ver entrevistas o vlogs de otros deportistas y me apetecía mostrar mis cosas también.
Cuando no está jugando, ¿puede disfrutar de la vida en los torneos?
Sí, sí. Cada semana vivo algo diferente, diferentes entornos, diferentes personas. Cada año vamos a las mismas ciudades, pero es agradable conocerlas cada vez más, descubrir nuevos lugares, explorar los sitios. Esa es la parte más bonita de la vida en el circuito.
¿Y la que menos?
Dar entrevistas es duro, no te lo puedo negar. Pero no es por hablar con los periodistas, es porque muchas veces te hacen la misma pregunta. Entiendo que es parte de mi trabajo e intento que no me quite energía.

Las aficiones de Sinner

Si está en su casa, en Mónaco, ¿qué le divierte cuando no entrena?
Estar con mis amigos y, cuando tengo unas horas libres, conducir. Después de los entrenamientos a veces cojo el coche y simplemente conduzco por las carreteras de allí. Sin rumbo, por placer. Si tuviera más tiempo me gustaría incluso ir a circuitos y practicar mi conducción. También soy un gran fan de la Fórmula 1, por supuesto, me encanta verla y más ahora con Kimi [Antonelli, líder del Mundial].

JAVIER BARBANCHO

Nació y creció en los Alpes italianos, donde sus padres aún regentan un refugio, el Rifugio Fondovalle. ¿Echa de menos la montaña?
Echo de menos esquiar, echo mucho de menos esquiar. Cuando era niño esquiar era una gran parte de mí como persona y me gustaría poder esquiar más. Cuando visito a mis padres, en invierno, lo sigo haciendo, sin pensar en las lesiones, porque lo necesito. Me da calma mental. No puedo resistirme a hacerlo, aunque puede haber riesgo. Esquiar también es parte de ese disfrute de la vida.

Su relación con Alcaraz

Es interesante porque viene de un entorno muy distinto al de su gran rival, Carlos Alcaraz. ¿Cree que le costará motivarse sin él en este Mutua Madrid Open?
El tenis necesita a Carlos y yo también necesito verle en el cuadro. Esa es la verdad. Es un poco diferente cuando él no está aquí. Verle lesionado no es lo que quiero y espero que vuelva lo antes posible. Especialmente espero que esté en Roland Garros. Pero el tenis también es así. Espero que nuestras carreras sean muy largas y a veces voy a saltarme algunos torneos y él a veces va a saltarse algunos. El deporte también tiene esa cara.
¿En la gala de los premios Laureus llegaron a hablar de su lesión?
No, no, es algo muy personal, muy privado. Todos pudimos ver que llevaba una férula de inmovilización y que estaba lesionado, pero no hablamos sobre ello.
Mantienen una relación muy cercana, pero la mayoría de las veces el éxito de uno depende del fracaso del otro. ¿Cómo saben de qué temas hablar y de qué no?
Obviamente no hablamos de todo. También es normal. No hablamos de temas desde un punto de vista personal. Hablamos de cosas generales y siempre es agradable pasar tiempo con Carlos. Es un chico muy amable, siempre lo ha sido. Pero hay cosas que los dos preferimos guardarnos para nosotros.

JAVIER BARBANCHO

No ha jugado mucho, pero... ¿Se siente apreciado aquí en España?
La verdad es que sí. Veo que los aficionados tienen mucha pasión y que puedo tener una buena conexión con el público. Entiendo que esa relación viene de Carlos y de la amistad que tenemos fuera de la pista. La gente se da cuenta de que es algo bonito y positivo, que no es impostado. A él le pasa lo mismo en Italia. Tengo ganas de aclimatar, de entender esta superficie y de sentirme cómodo. Recuerdo que cuando era niño vi algunos partidos aquí cuando la tierra batida era azul, partidos de Roger [Federer], por ejemplo. Como niño me parecía curioso.

Una evolución necesaria

Después de perder en el último US Open prometió cambios en su juego y ahora viene de ganar en Indian Wells, Miami y Montecarlo. ¿La transformación ya ha terminado?
Nunca va a terminar. Como tenista siempre intentas mejorar y siempre puedes aprender cosas nuevas. Todo el mundo hace lo mismo, no sólo yo. Incluso los que están en el fondo del ranking pueden jugar muy bien y cada detalle puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo, en los últimos meses he trabajado mucho el saque, me he centrado en ello y sigo haciéndolo. La evolución debe seguir siempre, no hay una línea de meta.
La remontada de Alcaraz en Roland Garros el año pasado también se la tomó como un aprendizaje. ¿Nunca en su vida se ha dejado llevar por la frustración?
Creo que no. La derrota siempre es una oportunidad para ganar. Está claro que no siempre puedo pensar en positivo y estar feliz. Mentiría si dijera que lo hago. Pero lo más importante del deporte es entender lo que te ha ocurrido y tirar adelante. Eso es decisivo. Tienes mucho ganado si eres capaz de olvidar rápido los pensamientos negativos. Yo sé que todo depende de cómo te sientas como persona. Si te sientes bien, si no tienes problemas fuera de la pista, es un poco más fácil darle la vuelta a las derrotas.
El Valencia sobrevive y araña un punto en Mallorca agarrado a Dimitrievski

El Valencia sobrevive y araña un punto en Mallorca agarrado a Dimitrievski

Un punto que sabe a poco o a mucho cuando lo que está en juego es evitar el descenso a Segunda. Al Mallorca seguro le dejó un mal sabor de boca, porque tuvo el control del juego, las ocasiones y el gol de Samu Costa, pero luego se estrelló en Dimitrievski. Al Valencia le permite respirar tras otro desastre lejos de Mestalla. Apareció el portero macedonio y un remate en plancha de Sadiq para arañar algo cuando todo parecía perdido. No lo pudieron rescatar de penalti, el que le hizo Maffeo a Gayà en el último suspiro, porque el VAR no lo revisó. [Narración y estadísticas: 1-1]

El equipo de Corberán saltó a Son Moix buscando más salir vivo de allí que con los tres puntos en el bolsillo. Salvo una cabalgada por la banda de Gayà que acabó en un centro perfecto que no acertó a empujar Lucas Beltrán, el Valencia ni se acercó a Leo Román. Es más, apenas cruzó la línea del centro del campo a pesar de que el Mallorca no era un vendaval. El repliegue pareció más por voluntad propia que por ímpetu del rival. Quizá afectó la lesión de Thierry, que obligó al debut, notable, de Sarabia en una defensa ya remendada con Pepelu de central. Fue el lateral argentino el único que se atrevió, con un disparo lejano que ni fue entre los tres palos.

Fue una primera parte tediosa, con el fútbol secuestrado por la tensión y sin que apareciera ni una pizca de talento. No tuvo acierto ni Muriqi, el homenajeado de la tarde, que se estorbó con Asano en la primera ocasión clara. El resto fueron dos disparos lejanos y cómodos de Darder a las manos de Dimitrievski y una bolea de Asano desviada. El japonés volvió a tener otra oportunidad al filo del descanso, con un pase filtrado de Pablo Torre al área que no aprovechó.

El Mallorca tenía domesticado al Valencia, incapaz de inquietarles y esforzado en mantener el empate. Un plan de partido que desespera al valencianismo y que en casi ninguna ocasión ha dado frutos. La fortuna es que los nervios del rival provocaban que sus intentos de dentellada toparan en hueso. Eso acabó al inicio de la segunda parte.

Darder sacó el guante para poner un córner al segundo palo donde, solo y sin ni siquiera tener que saltar, apareció Samu Costa para rematar. Había llegado el error que siempre aparece cuando el Valencia se empequeñece.

Como la derrota dejaba a Valencia con pie en el descenso, mientras Corberán echaba mano de Danjuma, Rioja y Javi Guerra, apareció Dimitrievski. Salvó un golpeo de Virgili y otro a bocajarro de Muriqi. El Valencia era incapaz de hilvanar más de dos toques y empezaba a temblar.

En ese momento trenzó la mejor jugada. Buscaron una y otra vez el duelo de Rioja contra Mojica hasta que el sevillano encontró el hueco para poner un centro a Guerra al área que peinó de cabeza al segundo palo donde apareció Sadiq para empatar. Primer remate con peligro del nigeriano, no por fallón, sino porque antes no había pisado el área pequeña.

El duelo se abrió y si Dimitrievski atajó otro tiro a quemarropa de Virgili, Ramazani echó fuera un pase de Sadiq con Leo Román vencido. El Mallorca tuvo las dos últimas ocasiones, con un remate de Llabrés en el segundo palo al que llegó forzado y otro de Samu Costa. Tuvo el Valencia la réplica en el último minuto del tiempo añadido en un centro de Gayà que, por centímetros, no llegó a empujar Danjuma. No quiso complicarse el colegiado Soto Grado, pero el pisotón de Maffeo al capitán valencianista pudo haber dado al Valencia un penalti que le hubiera sabido a gloria. Así, toca sufrir.

La FIFA pondrá a la venta más entradas del Mundial tras añadir categorías más caras

La FIFA pondrá a la venta más entradas del Mundial tras añadir categorías más caras

Actualizado

La FIFA pondrá a la venta más entradas para el Mundial después de enfurecer a algunos aficionados al añadir nuevas categorías, más caras.

El organismo rector del fútbol anunció el martes que pondrá más boletos a disposición a las 11 de la mañana del miércoles (hora de Nueva York) para los 104 partidos en las Categorías 1, 2 y 3, además de la nueva tarifa de asientos de "primera fila" que añadió este mes.

La nueva categoría desató quejas en internet de aficionados que afirmaron que creían que se habían obtenido los mejores asientos dentro de las categorías para las que habían comprado entradas y que a ellos se les asignaron ubicaciones menos favorables.

La FIFA puso entradas a la venta en diciembre con precios que iban desde 140 dólares para la Categoría 3 en la primera ronda hasta 8.680 dólares para la final, y luego elevó los precios hasta 10.990 dólares cuando se reabrieron las ventas el 1 de abril.

La FIFA no respondió a una solicitud de comentarios del 9 de abril sobre las nuevas categorías de entradas que añadió.

También el martes, The Athletic informó que las ventas de entradas van rezagadas para el debut de Estados Unidos contra Paraguay el 12 de junio en Inglewood, California. El medio indicó que un documento distribuido a los organizadores locales, con fecha del 10 de abril, señalaba que se habían comprado 40.934 entradas para el partido Estados Unidos-Paraguay y 50.661 para el encuentro Irán-Nueva Zelanda el 15 de abril. La FIFA proyecta la capacidad del SoFi para el Mundial en alrededor de 69.650, y precisó que podría cambiar.

La venta de diciembre de la FIFA fijó los precios de las entradas para Estados Unidos-Paraguay en 1.120, 1.940 y 2.735 dólares, y los asientos para Irán-Nueva Zelanda en 140, 380 y 450 dólares.

La Fiscalía pide 9 años de prisión para el futbolista Álvaro Aguado por agresión sexual

La Fiscalía pide 9 años de prisión para el futbolista Álvaro Aguado por agresión sexual

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La Fiscalía pide 9 años de prisión para el futbolista Álvaro Agudo, exjugador del Espanyol, acusado de agredir sexualmente a una trabajadora de ese club en el baño de una discoteca de Barcelona en junio de 2024.

El ministerio público pide también que el futbolista indemnice con 65.000 euros a la víctima por el daño moral y las secuelas psicológicas causadas por la agresión sexual.

Según el escrito de acusación del ministerio público, al que ha tenido acceso EFE, Aguado, de 28 años, agredió a la mujer durante la madrugada del 24 de junio en el lavabo masculino de la discoteca Opium de Barcelona pese a que la víctima, que se hallaba en "estado de shock", le pidió que "parase", que "no quería tener relaciones sexuales".

Finalmente, sostiene la fiscal en su acusación, el procesado, que se encuentra en libertad provisional por esta causa, "cejó en su actitud, volvió a vestirse y le dijo a la mujer: 'Tú no me conoces, y yo a ti tampoco'.

De acuerdo con las conclusiones provisionales de la Fiscalía, sobre las cinco de la madrugada del 24 de junio, acusado y víctima se encontraban en una sala reservada de la discoteca Opium de Barcelona con motivo de la celebración del ascenso a Primera División del Espanyol donde estuvieron bailando juntos.

Tras haber bailado, el futbolista cogió de la mano a la mujer, que se hallaba "transitoriamente mareada y afectada" a consecuencia del consumo de bebidas alcohólicas, si bien no se encontraba totalmente privada de consciencia, la sacó de la sala y la condujo hasta las escaleras del aparcamiento del local de ocio, relata el ministerio público.

Después de que un miembro del personal de la discoteca les prohibiera el paso por dichas escaleras, añade, el procesado la llevó al lavabo masculino, donde la agredió sexualmente sin utilizar preservativo, con penetración vaginal y oral.

A raíz de esta agresión sexual, la mujer ha sufrido secuelas psicológicas.

Por estos hechos, la fiscal imputa a Aguado un delito de agresión sexual con penetración bucal y vaginal, por el que pide una condena de 9 años de prisión, y la medida de libertad vigilada por un periodo de 10 años una vez cumplida la pena privativa de libertad.

Asimismo, solicita que se le imponga la prohibición de aproximarse a menos de 1.000 metros de la víctima y a comunicarse con ella por cualquier medio durante 8 años, una vez cumplida la pena de cárcel.

En concepto de responsabilidad civil, el ministerio público pide una indemnización de 55.000 euros por el daño moral causado y otros 10.000 por las secuelas psicológicas que ha sufrido la víctima.

Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Palidece el recuerdo de aquella Paula Badosa que, hace apenas un año, alcanzaba las semifinales del Open de Australia con un tenis de puro físico: potencia y control; fuerza y confianza. Hoy, después de otro parón por culpa de la maldita espalda, la española es otra. Aquellos golpeos han perdido velocidad y también lo han hecho sus movimientos, pero, sobre todo, le falta la seguridad que entonces tenía.

En su debut en el Mutua Madrid Open, ante Julia Grabher, número 107 del mundo, Badosa cayó este martes por 7-6(3), 4-6 y 6-0 tras dos horas y media de sufrimiento. No se le puede negar la intención, la lucha o la garra, pero su juego necesita una reconstrucción profunda.

"Siempre he salido de los momentos difíciles. El tenis está ahí y tengo que esperar a que la dinámica cambie. Cuando alguien ha sido una de las mejores jugadoras del mundo, todo puede cambiar en cualquier torneo. Estoy en un momento complicado, pero mantengo la fe", aseguraba Badosa, y esa esperanza es ahora su mejor arma.

Otra quizá ya habría bajado los brazos. Ante Grabher se pudieron ver todas sus carencias y, al mismo tiempo, todos sus deseos. Tan pronto dominaba los puntos como encadenaba errores por su falta de confianza. Llegó a mandar en el primer set antes de perderlo, resistió con todo en el segundo y se desmoronó en el tercero. Fue el cansancio, claro, pero sobre todo la tensión: querer y no poder.

El ranking, un problema

A diferencia de lo que ocurrió en su anterior parón, cuando regresó con rapidez e incluso volvió al Top 10 del ranking WTA, esta vez la recuperación se antoja más lenta. "Desde hace cuatro semanas, físicamente me siento bien. Estoy intentando recobrar la confianza y es cuestión de tiempo encontrarme a mí misma de nuevo", analizaba la española, que contó durante el partido con el apoyo de su amiga Aryna Sabalenka, número uno del mundo, presente en las gradas de la Caja Mágica.

EFE

Ahora, a Badosa le toca prepararse para la fase previa de Roland Garros, una exigente obligación tras no haber logrado entrar directamente en el cuadro principal. Su crisis la ha llevado hasta el puesto 103 del ranking, lastrada también por las cuatro derrotas consecutivas que acumula, lo que complica aún más su situación. Solo su fe puede devolverla a la gloria.

Del resto de la jornada destacó la victoria de Jessica Bouzas, que firmó un triunfo ante Beatriz Haddad Maia por 6-1 y 6-1 para avanzar de ronda y confirmar su recuperación. También arrastra dudas de las últimas citas, pero parece lista para solventarlas. "Estoy muy contento, no me esperaba empezar tan bien. La Manolo Santana impone, pero estoy supercontenta de estar compitiendo en casa, ante mi gente. Siento el apoyo desde que entro al recinto, me motiva muchísimo", aseguraba.

Este miércoles será el turno del estreno del cuadro masculino, con el debut de Rafa Jódar frente a Jesper de Jong (sobre las 19.00 horas) o de Roberto Bautista ante Thiago Tirante (15.00 horas). Después de su excelente Conde de Godó, Jódar buscará aprovechar el apoyo del público madrileño para seguir ganando partidos y mantener su asombrosa escalada en el ranking ATP.