Malas noticias para Rodrygo Goes. El jugador brasileño del Real Madrid terminó con molestias en la rodilla derecha el partido de este lunes ante el Getafe y tras pasar las pertinentes pruebas médicas en Valdebebas se le ha diagnosticado una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Una lesión grave que pone fin a su temporada y que le hará perderse el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México de este verano.
El futbolista disputó 36 minutos contra el cuadro de Bordalás, su primer partido desde el 1 de febrero. Se había perdido cinco encuentros por una lesión muscular y la sanción de dos partidos en Champions por la roja que vio en Lisboa ante el Benfica, y regresó en la derrota ante el Getafe.
En una de sus primeras acciones sobre el césped, se hizo daño en la rodilla, comenzó a cojear y aunque terminó el partido y tuvo ocasiones para empatar, al final del mismo se tocó varias veces la rodilla en señal de molestia.
Los médicos del Madrid le exploraron la zona en el mismo vestuario, pero todo quedó pendiente de las pruebas médicas de este martes. Las mismas han confirmado la grave lesión.
La NFL ha anunciado hoy que los Atlanta Falcons serán uno de los equipos participantes en el próximo NFL Madrid Game 2026, que se jugará en el Santiago Bernabéu. El partido será uno de los nueve encuentros internacionales de la NFL que se disputarán en 2026 a lo largo de cuatro continentes, siete países y ocho estadios, y se disputará en la casa del Real Madrid. Según ha podido saber EL MUNDO, los Chicago Bears, con derechos comerciales en España, son los favoritos para ser los rivales de los Falcons. La franquicia de Atlanta es una de las que mayor talento joven tiene, con promesas (ya realidad) como Bijan Robinson, Drake London o Kyle Pitts liderando su ataque.
"La pasión por la NFL en España nunca ha sido tan grande y dar la bienvenida a los Atlanta Falcons a Madrid para un partido de temporada regular representa un momento histórico para nuestra creciente base de aficionados", afirmó el Director de NFL España, Rafa de los Santos, quien añadió que "para los Falcons, saltar al césped del Bernabéu es un momento único de competir en una de las grandes capitales deportivas del mundo. Para los aficionados en España, es la oportunidad de experimentar en directo la velocidad y la intensidad del juego, así como a los atletas de primer nivel de la NFL en un escenario que hará que este partido sea inolvidable".
"Estamos increíblemente orgullosos de formar parte de un partido de temporada regular de la NFL en Madrid, en el icónico Bernabéu", señaló el presidente y CEO de los Falcons, Greg Beadles. "Atlanta y Madrid son una combinación natural, ya que acogeremos dos partidos de la fase de grupos de la Selección española de fútbol en el próximo Mundial de la FIFA en el Mercedes-Benz Stadium. Esta oportunidad refleja el continuo crecimiento global tanto de la NFL como de los Atlanta Falcons y esperamos profundizar la conexión con nuestra comunidad europea al organizar otro gran evento deportivo en casa y regresar a Europa por cuarta vez en seis temporadas. En nombre de toda nuestra organización, estamos entusiasmados de poder disfrutar la rica cultura de España y colaborar con socios excepcionales como el Real Madrid CF, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid. Para los Falcons es un honor formar parte del crecimiento internacional de la NFL".
España es un mercado importante para la NFL a nivel global, con 11 millones de aficionados que siguen la competición en mayor o menor medida. Como parte de un compromiso multianual más amplio y para impulsar el crecimiento del deporte a todos los niveles en España, la NFL también centrará sus esfuerzos durante todo el año en el desarrollo de NFL Flag en el país. El flag football, la modalidad sin contacto del deporte, debutará como disciplina olímpica en Los Ángeles 2028 (LA28).
El ex atleta Fermín Cacho, campeón olímpico de 1.500 metros en Barcelona '92, está ingresado tras haber sufrido un desvanecimiento este fin de semana, según reveló este lunes el alcalde de Soria y candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Carlos Martínez.
"Nos alegra saber que nuestro atleta internacional Fermín Cacho se encuentra ya en planta hospitalaria, recuperándose y evolucionando favorablemente. Le enviamos todo nuestro ánimo y cariño desde Soria, con el deseo de verlo pronto plenamente recuperado y compartiendo nuevamente su energía y experiencia", escribe Carlos Martínez en X sobre el deportista nacido en Ágreda (provincia de Soria).
Otro ex atleta, Abel Antón, también informó en redes del percance de su amigo: "Estábamos manteniendo la privacidad por el respeto y cariño que te tengo amigo y no quería hacer nada público. Dicho esto, espero que te recuperes de este bache como todos los que hemos superado juntos durante todos estos años".
Fermín Cacho, de 57 años, ganó el oro olímpico en la prueba de 1.500 de en los Juegos Olímpicos de Barcelona '92 y se colgó la de plata cuatro años más tarde en los de Atlanta en la misma distancia.
Además, fue dos veces subcampeón mundial de 1.500, en Stuttgart 1993 y Atenas 1997, y campeón de Europa en Helsinki 1994.
Había mucha expectación por escuchar la postura de Jon Rahm y sus motivos al ser el único jugador que no se ha sumado al acuerdo con el DP World Tour. Desde Hong Kong y en la antesala del torneo del LIV Golf de esta semana, Jon Rahm dejó clara su postura: no firmará el acuerdo propuesto por el DP World Tour en las condiciones actuales, aunque aseguró que habría aceptado si se hubiera respetado el mínimo de cuatro torneos obligatorios.
El circuito europeo anunció el pasado 21 de febrero que ocho jugadores vinculados a LIV Golf habían llegado a un entendimiento para saldar sus multas pendientes, retirar apelaciones y comprometerse a disputar eventos adicionales -más allá de los cuatro obligatorios-. A cambio, no necesitarán solicitar "releases" (permisos) para jugar pruebas del LIV que coincidan en calendario, evitando así sanciones y suspensiones.
Rahm, sin embargo, se negó a aceptar la exigencia de jugar seis torneos y, además, en sedes impuestas por el propio circuito. "Les dije: 'Bajadlo a cuatro eventos, que es el mínimo que marca la norma, y firmo esta misma noche'. No han aceptado. Me niego a jugar seis torneos. No quiero, y no es lo que dicen las reglas", afirmó el español.
La Ryder Cup, en serio peligro para Rahm
El conflicto no es menor. Rahm acumula multas que superan los dos millones de dólares por disputar torneos del LIV sin autorización. Esas sanciones fueron apeladas en septiembre de 2024, lo que le permitió mantener su condición de miembro y disputar la última Ryder Cup. La vista aún no tiene fecha.
Si pierde la apelación, deberá abonar las multas para poder competir en torneos del DP World Tour, incluida la Ryder Cup de 2027 en Adare Manor (Irlanda). Si gana, el Tour podría verse abocado a nuevas disputas legales, aunque ya obtuvo un fallo favorable a sus intereses en 2023 contra otro grupo de jugadores entre los que se encontraba Sergio García. La sentencia entonces respaldó su derecho a imponer sanciones por conflictos de calendario y se espera que el fallo que está próximo a conocerse vaya en la misma línea.
"No me gustan las condiciones que nos están imponiendo. Me obligan a jugar seis torneos y deciden dónde tienen que ser dos de ellos. No estoy de acuerdo", explicó Rahm.
El de Barrika recordó que durante toda su carrera fue miembro dual del PGA Tour y del DP World Tour sin necesidad de solicitar permisos especiales para competir en uno u otro circuito. "Nunca tuve que pedir permisos antes. ¿Por qué ahora sí? ¿Cuál es el problema?", cuestionó.
Ocho jugadores sí aceptaron
Entre los ocho jugadores que sí firmaron el acuerdo figuran nombres como Tyrrell Hatton, compañero de Rahm en Legion XIII, además de Victor Perez, Adrian Meronk, David Puig, Thomas Detry, Tom McKibbin, Laurie Canter y Elvis Smylie.
Esta semana, mientras el DP World Tour celebra el Joburg Open en Sudáfrica, Rahm vuelve a estar técnicamente en infracción al competir en LIV Hong Kong, lo que podría acarrear nuevas sanciones.
El español fue aún más contundente al analizar el trasfondo del conflicto: "Siento que están utilizando nuestro impacto en los torneos para multarnos y beneficiarse en ambos sentidos. En cierto modo están extorsionando a jugadores como yo y a jóvenes que no tienen nada que ver con la política del golf".
Respuesta a McIlroy
Rahm también respondió a declaraciones recientes de Rory McIlroy, que aprovechando unas declaraciones de Rahm donde años atrás comentaba que 'pagaría por jugar la 'Ryder Cup' señaló en referencia al español y Tyrrell Hatton que este era el momento de demostrar su compromiso por la competición con hechos.
"Esa afirmación tendría más sentido si los 12 jugadores tuviéramos que pagar, no sólo dos", replicó Rahm, en alusión a él mismo y a Hatton. "Yo encantado de pagar mi viaje para jugar la Ryder, pero no de pagar para seguir siendo miembro del DP World Tour mientras cumplo un compromiso al que estoy dispuesto".
La situación deja abierto un frente que podría marcar el futuro inmediato del golf europeo y el encaje de los jugadores de LIV en la Ryder Cup. Por ahora, Rahm mantiene su postura firme: cuatro torneos sí, seis no
España inicia esta noche en Castellón ante Islandia su camino hacia el Mundial de Brasil de 2027, donde defenderá el título conquistado en Australia con una selección renovada por Sonia Bermúdez. «Comenzamos un camino nuevo, pero no una era», insiste en recordar la seleccionadora que aún tiene pilares inamovibles como Alexia, Aitana, Patri Guijarro, Irene Paredes o Mariona Caldentey que anclan a este equipo con la etapa más gloriosa del fútbol español. Sin embargo, los aires de renovación han llegado de mano de una entrenadora que, respetando jerarquías, va incorporando el talento más joven que ha venido dando gloria a la selección en las categorías inferiores.
En la lista ante Islandia para el debut en esta clasificación, la media de edad se ha rebajado en casi un año con respecto al equipo que se proclamó en diciembre campeón de la Nations League. Aparecen nombres como Aiara Agirrezabala, a sus 17 años, Martina Fernández, Ornella Vignola o Sandra Villafañe, que apenas superan la veintena. Sangre nueva, pero rendimiento notable. «Las conocemos a todas de las categorías inferiores y ahora tienen que ganarse el puesto», advierte Bermúdez, que ha tenido que solventar en esta citación las ausencias por lesión de Aitana o Cata Coll, la 'baja' por maternidad de Irene Paredes o Esther González y la falta de rendimiento de Jenni Hermoso, que la ha dejado fuera de la lista.
Quien regresa como gran novedad ha sido Misa Rodríguez. La guardameta del Real Madrid perdió la titularidad en el Mundial, no volvió a una lista hasta los Juegos Olímpicos y volvió a desaparecer. Con Cata Coll ausente, la titularidad en la portería se la jugará con Adriana Nanclares, la gran apuesta de Montse Tomé en la Eurocopa, y Enith Salón, que regresa con España.
«Tenemos que ver una España que quiere ganar, ser vertical y marcar muchos goles. Más que los sistemas de juego, hemos trabajado en generar superioridades donde poder hacer daño. Vais a ver una España que quiere hacer goles y cuidar esos pequeños detalles que pueden ser clave para clasificarnos, porque los goles van a ser importantes», advertía la seleccionadora. Y es que solo se clasifica de manera directa el primero de grupo, y a España le ha tocado estar encuadrada con Islandia, Ucrania... e Inglaterra. Las dos selecciones más fuertes del continente se jugarán el billete en su duelo directo, por eso es vital no fallar, aunque siempre haya oportunidad para el segundo y tercer clasificado en un playoff final.
Mientras las inglesas juegan en Turquía contra Ucrania, en un ambiente marcado por la inestabilidad del conflicto con Irán, España quiere sacar ventaja arropada por Castalia ante la selección que ocupa el puesto 16 en el ranking FIFA. «Islandia va a ser un rival incómodo. Es un equipo que transita bien, que tiene una extremo derecha muy rápida, un bloque muy físico, que no para de correr», describió la seleccionadora, aunque su rendimiento en la pasada Eurocopa fue muy pobre: no ganó ni un partido y solo marcó en el último, eso sí, tres goles ante Noruega.
Después, llegará el desplazamiento a Turquía para jugar con Ucrania, que tiene a la expedición con un ojo en el conflicto que tiene cerrado el espacio aéreo en Oriente Medio. Esta noche, las inglesas jugarán en Antalya.
El himno del Real Madrid resonó con fuerza justo cuando Muñiz Ruiz pitó el final del partido. Música a todo volumen mientras la afición del conjunto blanco le dedicaba a los suyos una de las grandes pitadas de la temporada. El público abucheó a los futbolistas, al cuerpo técnico y repitió "¡Florentino, dimisión!", la misma protesta que el pasado 17 de enero en el triunfo contra el Levante tras caer en Albacete. Este lunes, un mes y medio después, Chamartín enfureció al dejarse media Liga en el camino al perder contra el Getafe por 0-1.
Una derrota "inmerecida", según Arbeloa, y una Liga que sigue en juego. "Quedan 36 puntos y aquí nadie tira la toalla, no se rinde nadie. Cuatro puntos es una distancia que pensamos que podemos recortar, para eso vamos a trabajar y luchar. Esto es el Madrid y aquí no se va a rendir nadie", insistió en su primera respuesta. Un nuevo eslogan para un momento incómodo, tocando de nuevo el pozo.
El Madrid de Arbeloa ha perdido cuatro encuentros (Talavera, Benfica, Osasuna y Getafe) en 12 partidos, en los que ha cosechado ocho triunfos. En sus 28 encuentros, el Madrid de Xabi Alonso llegó a las 20 victorias, tres empates y cinco derrotas, ante Atlético, Liverpool, City, Celta y Barcelona. "No me toca a mí hacer esas valoraciones", contestó, directo y tajante, Arbeloa al ser preguntado sobre la mejoría del equipo desde el cambio de entrenador.
El Celta, precisamente, será el próximo rival del Madrid, este viernes en Balaídos. Una visita difícil que llega en un momento todavía peor, con bajas por lesión y por sanción. A la espera de la recuperación de Camavinga, Arbeloa no podrá contar en Vigo con Mbappé, Bellingham, Ceballos y Militao, mientras que Carreras, Huijsen y Mastantuono estarán sancionados.
El caso que más enfadó a Arbeloa fue el del argentino, que vio la roja directa por decirle al árbitro "esto es una puta vergüenza". "Son cosas que no pueden pasar", aseguró el técnico.
El entrenador fue el foco de los pitos de la grada con sus primeros cambios. Thiago Pitarch, uno de los futbolistas que más se había ofrecido en el primer tiempo, fue junto a Alaba y Trent el primer cambio del encuentro, una decisión que no gustó a la grada. "Thiago merecía que el público pitase el cambio. Lo entiendo y lo acepto. Ha hecho un gran partido", reconoció Arbeloa, que dio entrada a Rodrygo, Huijsen y Mastantuono. "Alaba tenía una pequeña sobrecarga y necesitábamos más amplitud por la banda derecha", explicó.
El 0-1, la primera victoria de Bordalás en 17 partidos contra el Madrid, es "inmerecida", según Arbeloa. "Hemos tenido ocasiones más claras que las del Getafe. Podemos hacer las cosas mejor, es obvio, pero lo han intentado. Después de una derrota como la de hoy las cosas se ven negras, pero no pongo ni un 'pero' al esfuerzo de los jugadores", reflexionó, y criticó la actuación del árbitro. "El Getafe ha planteado el partido como sabíamos, con muchas interrupciones. El árbitro ha permitido que se jugara a no jugarse, pero ni una critica al Getafe porque hacen lo que les permiten".
Bueno, el Madrid dio un paso más hacia el cadalso del fracaso en la Liga. Fue un simulacro de equipo. Presa del tacticismo de Bordalás y sus maniobras en la oscuridad del fútbol.
Arbeloa es un incompetente. No puede ser entrenador del Madrid. Fue un medio fracaso en el Castilla y ahora será el enterrador de esta temporada. Si narramos la cantidad de barbaridades que cometió tácticamente llenaríamos varias páginas de la ignomia del ex lateral derecho.
Premió a los del fracaso de El Sadar y ante un Getafe que le iba a poner la muralla china siguió con su maldito 4-4-2. Y sin Mbappé. Con un hueco de inutilidad por el lado derecho, porque Valverde jugó donde le dio la gana sin respeto táctico.
Arda Güler juega casi siempre a 50 metros de la línea de meta y así es imposible que se convierta en un jugador peligroso. Y muy difícil que meta goles. Cuando lo intento en posición hizo la jugada del partido y la única ocasión clara del Madrid.
El caso de Gonzalo es patético. Le han dicho al genio del banquillo que tiene que defender, así que pasa más tiempo tratando de birlar el balón que de delantero centro, donde casi nunca está. Antes era un goleador, ahora Arbeloa lo ha convertido en un juguete roto.
El líder Vinicius sólo juega para él. "Yo soy el fenómeno". Y con el planteamiento de Bordalás era imposible que hiciera algo positivo. Siempre tenía a tres vigilantes. Pero él se empeñó. Que para eso es el líder. Ni siquiera dio un centro válido desde su posición. Claro que en el área no había nadie.
El Madrid es el peor equipo ofensivamente de los gallitos del fútbol. Nunca hay nadie dentro del área, porque hay que defender según el defensa llamado Arbeloa. Bordalás se había burlado de él. Durante la segunda parte, el aspirante a entrenador del Madrid comete el gran error de sólo atacar con delanteros. El fallo más latente de un entrenador que no sabe ni leer el catón. No sabe ni leer el fútbol.
¿Quien ha fichado Mantantuono y Huijsen? Habría que echarlos a los leones del circo del Bernabéu. Que ya casi lo hacen. Además. Mastantuono insulta en argentino y se va a la calle. Por no hablar de Trent o un despistado Carreras.
Francamente, el futuro inmediato es tenebroso. Una espesa niebla de Arbeloa ciega al Madrid, que sólo es un equipo sin alma, sin carisma, sin saber que para atacar con una defensa de bloques hay que buscar los espacios, con más velocidad de balón y no como jugadores de futbolín, todos atados para recibir el pase al pie.
Fíjense lo que queda de temporada. Un equipo al borde del precipicio y sin los goles de Mbappé, que escondían la mediocridad colectiva. Lo malo es que volverán los pitos en el Bernabéu a Arbeloa y probablemente a la presidencia. Queda el estadio, pero este no mete goles.
La volea de Satriano fue una volea a la Liga. Tan brutal como inesperada, pero en mitad de un acto que era la radiografía del devenir del Madrid en la competición, errático frente a defensas cerradas y desquiciado en el desenlace. Pocas como la del Getafe, que hace de su muralla un lienzo. Un Madrid ya a cuatro puntos del Barça lanzado por Lamine Yamal, y un Madrid sin Mbappé, quebrado, y en el que no bastan ni la magia ni la ira de Vinicius. Hay Liga, dice la clasificación, aunque la pregunta que muchos se hacen en un Bernabéu entre la incomprensión y los pitos es si hay más tormento. [Narración y estadísticas (0-1)]
El desentendimiento entre Duarte y Boselli fue la única grieta que dejó el Getafe en el Bernabéu. Un error sacrílego para un tipo como Bordalás, al que critican y critican quienes no saben derrotarlo. No es el caso de Arbeloa. Desde luego, la forma no es la pelota al pie, porque siempre tiene un centurión de frente. Es la pelota al espacio, a los blancos que no existen en la defensa del Geta y que sólo los elegidos encuentran. Ese espacio lo regaló una vez el equipo de Bordalás, una sola vez, para que Vinicius, inyectado, cabalgara. El gol se cantaba en el Bernabéu, pero el único que cantó fue Soria, y no en el sentido peyorativo. Lo suyo fue el solo de un gran solista de la portería.
En todo el primer tiempo no volvió a encontrar Vini pradera. Tenía que correr en un bosque. Juan Iglesias, eficaz, lo llevó al límite, siempre con las ayudas que en el Getafe son puro catecismo. Arambarri o hasta Luis Milla las ofrecían, dos tipos con mucho oficio y fútbol de forja.
abundancia de centrocampistas
Vinicius lo intentó como el líder que se ha redescubierto en esta ausencia de Mbappé convertida en un misterio. Nadie sabe hasta cuándo ni dónde regresará. El francés hace cuentas, como otros, porque el Mundial se acerca y nadie se lo quiere perder. Vienen tiempos de jugar y administrarse, y no sólo para Mbappé. Al tiempo.
El brasileño tenía en el ataque la compañía de Gonzalo, pero el canterano no entendió muy bien cómo moverse entre los defensas del Getafe. La falta de balón le hacía retrasarse para conectar, cuando lo que el partido pedía para el Madrid era tirar desmarques para varear la defensa de Bordalás y provocar que aparecieran los espacios. La abundancia de centrocampistas restó profundidad por la derecha, donde Trent progresó menos de lo que el Madrid necesitaba. Arbeloa rectificó para dar entrada a Rodrygo en la segunda mitad.
Con una línea de cinco hombres y otra de cuatro, el Getafe se sintió cómodo en el Bernabéu, pese a la posesión casi permanente del Madrid. Eso complicaba su salida, es cierto, pero no le importaba. Cuando era capaz de conectar en el despliegue, llegaba con gente al área del Madrid. Sucedió en el gol, con Arambarri como ganador de un duelo aéreo con Tchouaméni y la siguiente volea de Satriano. Tremenda. Nada se le puede pedir a Courtois, el portero de los imposibles, ante el remate, durísimo, con el exterior, lo que le hizo, además, tomar un efecto mortal, como si la bota del uruguayo hubiera rociado la pelota con arsénico.
Vinicius protesta una acción.Manu FernandezAP
El gol fue mortificante para un Madrid que no encontraba los caminos, con poca movilidad de sus futbolistas y no siempre ganadores de los duelos, una de las especialidades del Getafe. Al margen de la ocasión de Vinicius, nacida del único fallo de su rival, únicamente había encontrado otra con la aparición de la magia de Güler. El turco realizó una 'ruleta' en el área y a su salida disparó para provocar la segunda buena parada de Soria.
El Madrid necesitaba acelerar y necesitaba otras cosas. De eso debió hablarles Arbeloa a los suyos en el vestuario y a eso se empleó también con los cambios. Carvajal, Huijsen y Rodrygo debían darle visión, empuje y conducciones. A continuación, se sumaría Mastantuono por la desesperación, finalmente expulsado, y Brahim. Huijsen acabó por ver una amarilla que le impedirá jugar en Vigo, otra vez con la defensa bajo mínimos. Mal asunto.
Uno de los sacrificados en los cambios fue Thiago Pitarch, el canterano que había sido titular por primera vez. Estuvo correcto sin más en un día espeso de los suyos, la continuidad de la derrota en Pamplona. Dos seguidas en la Liga. Demasiado.
El aumento de la intensidad y movilidad en el Madrid no le llevó a atacar mejor, sino a hacerlo desesperadamente, con ocasiones de Rüdiger y Rodrygo que tampoco replicaron Huijsen y Carvajal, mientras los pitos volvían a un estadio que no quiere más tormento.
Sin brillantez, pero España también gana. Cuatro de cuatro camino del Mundial 2027, ya clasificada matemáticamente para la segunda fase. Esta vez, de nuevo ante Ucrania, ahora en Oviedo, una selección de pico y pala, sabiendo combatir en el fango. Con personalidad. Hay días más o menos lúcidos, pero Chus Mateo ha conseguido en muy poco tiempo que este equipo tenga tal confianza en sí mismo que supera, de momento, cualquier obstáculo. [78-64: Narración y clasificaciones]
Tantas veces en el deporte las diferencias se marcan en la falta de comodidad. Como si echara de menos la frescura o como si Ucrania, ya dura de por sí, hubiera aprendido la lección. Y, pese a todo, ni un segundo peligró la victoria de una selección que sólo se desmelenó a falta de seis minutos, para deleite del público asturiano y para cargar las pilas todavía más de un grupo que transmite unidad y entusiasmo. La imagen de todo el grupo, cuerpo técnico y staff incluidos, celebrando en el centro del campo un nuevo triunfo, dice mucho de lo que se está cociendo en ese vestuario.
La España que amaneció en Oviedo (esta vez los descartados fueron Isaac Nogués y Alex Reyes; entraron Lluís Costa y Pep Busquets) fue una prolongación del festival de la segunda parte en Riga. Como si en aquel descanso en el Xiaomi Arena, la selección hubiera descubierto la pócima ucraniana. O más bien la propia, la del baloncesto frenético, la defensa agresiva, el contagio de la alegría. Pero, esta vez, los protagonistas del arranque fueron precisamente dos de los que pocos que menos brillaron allí. Fran Guerra metió las dos primeras en la pintura. Y Santi Yusta sus dos primeros triples. Una ventaja que ya jamás abandonaría España en toda la noche.
Sin embargo, ese zarpazo inicial no tuvo continuidad. Fue un espejismo. Funcionaba la defensa (otra vez seco Kovliar), totalmente apagados los ucranianos, pero no el ataque español. Entró en una preocupante parálisis España, apenas 12 puntos en todo el segundo cuarto y porque Jaime Fernández lo zanjó con un triple sobre la bocina. Chus Mateo meneaba el banquillo, pero nadie tenía la clarividencia como para escapar del cúmulo de fallos.
El marcador al descanso era raquítico (28-21), el acierto un drama. La primera noche en la historia de la selección en Oviedo necesitaba un electroshock. De nuevo pareció una España más fresca a la vuelta de vestuarios. Pequeños arreones. Incluso se vio 12 arriba (36-24) con Jaime Fernández como luz en ataque. Pero Ucrania respondía para engancharse, menos maniatada que el viernes.
Hasta que la resistencia rival se dio por vencida, desesperados los ucranianos. Pierre Oriola otra vez decisivo, el paso adelante de Oriol Paulí, los triples de Francis Alonso. No hubo héroes ni nombres propios. Fue un triunfo coral. Uno más, cuatro de cuatro, a redondear en julio contra Dinamarca y en Georgia. Para acudir al siguiente escalón con la hoja de servicios limpia (se arrastran todos los resultados), para vérselas contra Grecia, Portugal y seguramente Montenegro, con un buen colchón hacia Qatar.
El 10 de noviembre de 2006, la FIFA reconoció con una redacción solemne («Honor al que honor merece...», comenzaba), la autoría de dos goles mal registrados en su día. Uno fue el tercero del norteamericano Bert Patenaude ante Paraguay en Uruguay'1930, que así pasaba a ser el primer autor de un hat-trick en un Mundial; el otro, del checoslovaco Nejedly a Alemania en Italia'1934, con lo que sumaba cinco y quedaba como máximo goleador en solitario, despegado del alemán Conen y el italiano Schiavo. Dos errores inocuos que no afectaron a resultados y pudieron ser corregidos, aunque no en vida de los perjudicados, para dar satisfacción a sus descendientes y a sus federaciones. Pero la realidad es que no siempre fue tan fácil.
El gol fantasma de Hurst en la final de Inglaterra'1966 quedó como una cicatriz en la historia de la Copa del Mundo. Ocurrió en el décimo minuto de la prórroga: Hurst remata a la media vuelta, el balón pega en la cara inferior del larguero, bota en el suelo, vuelve al campo y el alemán Weber lo envía de cabeza a córner. El árbitro Dienst, suizo, acude al linier, Bakhramov (de Azerbayán, entonces la URSS), que hace signos afirmativos, y concede el gol entre protestas de los jugadores alemanes. Con los medios de televisión de entonces era imposible pronunciarse, pero una foto en color que circuló más adelante mostraba una gruesa mancha blanca en el balón, de color naranja, indicio de que pegó en la cal de la raya. Pasado más tiempo vio la luz una película, también en color, con una toma en línea con los postes que permitía ver al balón descender del larguero a la raya en paralelo a ellos. No dejaba lugar a la duda, no fue gol. Los ingleses sólo lo admitirían en el año 1995, casi 30 años después, a raíz de un estudio de la Universidad de Oxford.
A Dienst y a Bakhramov se les disimuló el error. El suizo incluso arbitraría la final de la Eurocopa'1968. El azerbayano actuó en México'1970. Allí declaró al periodista Luis Garro: «No vi entrar la pelota, pero Dienst vino a colgar de mi espalda toda la responsabilidad. ¿Qué otra cosa podía hacer?». Se puede entender. Hacía poco más de 20 años de que las V-1 y V-2 caían sobre Londres, el estadio estaba lleno y presidía la Reina Isabel II. Para justificarse, escribiría en sus memorias que le pareció que el balón había pegado en la parte alta de la red, y no en el larguero. No cuela. De ser como decía, no hubiera bajado con tanta velocidad.
Avanzados los años 90 tuve el privilegio de un café de sobremesa con Hurst en un restaurante londinense, gracias a Michael Robinson. Era un cincuentón embutido en un terno imponente, maneras de diputado tory y ninguna vanidad, y eso que aún se mantenía como el único jugador con tres goles en una final de la Copa del Mundo. (Mbappé le igualó en la cita de Qatar, en 2022). Nos dijo que tras chutar cayó de espaldas y quedó tapado por Schultz, por lo que no podía asegurar nada. No le entusiasmaba demasiado hablar del tema, así que la conversación se extendió por otros derroteros anecdotarios.
Bakhramov tuvo, una vez retirado, diversos cargos en la Federación de la URSS, y tras la independencia de Azerbayán llegó a ser secretario general de la de este país. Tras morir se le dio su nombre al estadio nacional de Bakú, cuyo estreno (2004) tuvo lugar con ocasión de un Azerbayán-Inglaterra clasificatorio para Alemania'2006, al que acudió el propio Hurst, que depositó un gran ramo de flores a los pies de la estatua de Bakhramov erigida allí. Eso escoció en Alemania, donde corre que había sido sargento del Ejército Rojo en la II Guerra Mundial y que en el lecho de muerte contestó a un amigo a la pregunta de cómo pudo conceder aquel gol: «Stalingrado».
Cuando se derruyó el viejo Wembley se preservó aquel larguero, que se expone en el museo de la Football Association. Al llegar ahí, el guía pregunta a las visitas si hay algún alemán, y el chistecito es distinto según lo haya o no. En Alemania aún se conoce como tor Wembley (tor es gol) a los goles mal concedidos. Hasta ahora, sólo el Bild Zeitung se ha permitido bromear con aquello. Ante el referéndum para el Brexit hizo cuatro ofertas a los ingleses para que no se marcharan: dejar de hablar de las orejas del Príncipe Carlos (hoy Carlos III), dejar de usar protección solar en solidaridad con sus quemaduras, buscar un malo para las próximas películas de James Bond y reconocer el gol de Wembley.
Aquel suceso delató la ley de bronce por la que se rigen los árbitros que quieren triunfar: en caso de duda, para el que conviene. Lo importante no es tanto no equivocarse como que el error no contraríe a la organización. En la historia de la Copa del Mundo es difícil encontrar errores contra las selecciones de los países que manejan el cotarro (principalmente Brasil, Alemania, Italia y Argentina) y contra el equipo de casa. Salvo conflicto entre partes, claro.
Bambridge
Un gol así no le fue concedido por el australiano Bambridge a Michel ante Brasil en México'1986, que una foto posterior confirmó como válido. En Sudáfrica'2010 le fue negado al inglés Lampard otro que botó metro y medio dentro, con Alemania precisamente como rival, pero esta vez Inglaterra carecía del amparo de Wembley y Alemania vivía bajo el paraguas de Adidas, patrocinador clave de la FIFA. Aun así, el error fue demasiado grosero y ha sido citado como uno de los móviles para instalar el VAR.
La historia de España en la Copa del Mundo es paradigmática en ese sentido: nos avasallaron en Italia'1934 dos veces (hubo desempate) ante el equipo de Mussolini; en Chile'1962, el árbitro Sergio Bustamante, chileno, sacó del área un penalti del brasileño Nilton Santos a Collar y anuló por nada el gol de Adelardo que siguió a la falta; Tassotti le partió la nariz en el área a Luis Enrique en cuartos de final en EE UU'1994 ante la indiferencia del húngaro Sandor Puhl, que aun así fue designado para la final; el egipcio Al Gandhour nos abrasó con dos goles mal anulados, como demostró la tele, a Morientes y Helguera frente a Corea en Japón y Corea'2002. (En la anterior ronda, por cierto, el ecuatoriano Byron Moreno achicharró infamemente a Italia en su partido con Corea). También podemos quejarnos de la patada de Nigel de Jong en el pecho a Xabi Alonso, que no alarmó al inglés Howard Webb en la final disputada en Johannesburgo.
Nunca hemos mandado en las alturas, pero cuando el Mundial se celebró aquí (1982) sí gozamos del privilegio congruente: ante Yugoslavia, el danés Lund-Sörensen nos dio un penalti a favor por zancadilla a Perico Alonso fuera del área y tras fallarlo López Ufarte lo hizo repetir por estimar que el portero se había movido; de segundas lo transformó Juanito. Sin salir de España'1982 quedó para la historia un hecho escandaloso: el caderazo violento de Schumacher al francés Battiston, ignorado por el holandés Corver. La escena fue espantosa y el descaro posterior del meta alemán («si necesita una dentadura nueva, que me la pida») creó indignación mundial.
La Mano de Dios, en el Mundial de México.EM
Brasil, generalmente favorecido, sí fue asaltado en Argentina'1978, como rival histórico que era del país organizador. Presumiendo que Argentina lideraría su grupo, convenía que Brasil no ganara el suyo para que siguieran por rutas distintas. Se notó desde el primer partido, Suecia-Brasil, en el que se dio un hecho insólito. En el minuto 90, con 1-1 en el marcador, Dirceu saca un córner con precisión y Zico cabecea a gol. Inmediatamente suenan los tres pitidos que marcan el fin. Se acabó. ¿Ganó Brasil 2-1? No. Clive Thomas, galés, informa con un cinismo sin límites de que el tiempo se ha cumplido justo cuando el balón volaba desde la bota de Dirceu hasta la cabeza de Zico, y que se estaba llevando el pito a la boca cuando este cabeceó, según él fuera de tiempo. No dio el gol, y por ello Brasil terminó segundo en su grupo, pese a ser favorita.
El chasco fue que tampoco Argentina ganó el suyo por una no calculada derrota ante Italia, así que fueron juntas a la liguilla de la segunda fase. Allí ambas ganaron el primer día, empataron el segundo entre sí y en la tercera fecha se separaron dolosamente los horarios de los dos partidos. El Brasil-Polonia (3-1) se jugó antes para que Argentina supiera de antemano por cuántos goles de diferencia debía ganar a Perú. Necesitaba tres y ganó 6-0. Quedó una sensación ominosa, tanto más dado que el meta peruano, Quiroga, era argentino de nacimiento.
En México'1986 tuvimos el gol de Maradona con la mano a Inglaterra, tan bien efectuado que en el estadio (yo estaba en la tribuna de prensa), no se advirtió, sirva como paliativo al error del tunecino Bennaceur. Brasil sufrió en ese campeonato al que no se puede atribuir malicia, sino despiste o ignorancia del árbitro. Fue en cuartos de final, en la tanda de penaltis contra Francia. Están 2-2 cuando le toca tirar a Bellone, cuyo disparo da en el palo, vuelve al campo, pega en la espalda del meta brasileño Carlos y entra. El rumano Ioan Igna da gol. Edinho protesta, pero nadie le secunda y sigue la tanda, que dará el paso a las semifinales a Francia, ganadora por 4-3. El tiro de Bellone no debió darse por válido; según estaba la regla entonces, la acción terminaba cuando el balón lo rechazaba o detenía el portero o volvía al campo tras rebotar en un poste; sólo si tras golpear el palo rodaba o sobrevolaba la línea de meta y la traspasaba tras tocar en el portero se consideraba una misma acción y había que dar gol. No fue el caso: el balón rebotó, en oblicuo, hacia el campo, pegó en Carlos y entró.
Un error así arbitral en la Copa del Mundo y en partido de máximo lustre era muy duro para la credibilidad del sistema, así que se resolvió por el método Procusto: si el huésped no cabe en la cama, se le cortan las piernas. En este caso, se modificó la regla para dar como válido que cualquier carambola palo-portero que acabe dentro de la portería se da por válida. Lo correcto hubiera sido repetir el partido, lo previsto para el caso de que el árbitro muestre desconocimiento de una regla, pero ¿cómo hacer eso en la Copa del Mundo? Se reinterpretó la regla y desapareció el elefante de la habitación. Igna salió tan bien librado que a los dos años estaba arbitrando la semifinal de la Eurocopa, entre Países Bajos y Alemania.
No quiero terminar esta breve antología sin referirme al más chusco de los pinchazos arbitrales, ocurrido en el Francia-Kuwait en España'1982, jugado en Valladolid. Ganaba Francia 3-1 cuando en el minuto 80 hay un nuevo gol francés, de Platini. Desde la grada algún patoso había hecho sonar un pito y los kuwaitíes dijeron que habían parado de jugar al oírlo.
El árbitro, el soviético Miroslav Stupar, no les atiende y da el gol. Desde el palco, el jeque Fahad-al-Sabah, hace gestos ostensibles, protesta, baja al campo, las fuerzas de seguridad no se atreven a pararle y amenaza al árbitro con retirar al equipo. Ante la tesitura, Stupar se vuelve atrás y anula con gran escándalo el gol de los franceses, que al menos luego conseguirán otro, reconstruyendo el resultado de 4-1. La FIFA validó el resultado y reexpidió a la estepa a Stupar, retirándole a perpetuidad la condición de internacional. Ese error sí tuvo castigo.