El Barça buscará ante el Copenhague evitar la repesca sin Pedri ni De Jong

El Barça buscará ante el Copenhague evitar la repesca sin Pedri ni De Jong

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La final de la semana que viene ante el Copenhague va a ser especialmente complicada para el Barça. En un partido en el que los azulgrana están obligados a ganar y buscar el mayor número de goles que sea posible, tendrán que hacerlo sin Pedri ni Frenkie de Jong.

El centrocampista canario se retiró lesionado en la segunda parte del duelo frente al Slavia en Praga, llevándose las manos a la cara y cojeando. El holandés, por su parte, no podrá estar en la jornada unificada del miércoles que viene por acumulación de amonestaciones.

Los dos centrocampistas en los que más confía Hansi Flick verán el duelo desde la grada. "Aún no sé cómo está, tiene problemas en el isquio, pero ya veremos", señaló el técnico germano en declaraciones a Movistar Liga de Campeones. "Para nosotros es muy duro que pueda estar lesionado. Ojalá que no o, si lo está, que sea por poco tiempo, porque lo necesitamos en el equipo", destacó por su parte un Fermín que, con dos goles en su zurrón, fue de nuevo el MVP del encuentro.

El Mundial, "un sueño"

"Intento aprovechar las oportunidades que me da el míster. Todo el equipo ha hecho un gran trabajo y nos lo merecíamos. Por mi parte, estoy muy contento con el MVP y también con la victoria", apuntó el onubense. "Sabíamos que era un partido difícil, por el frío, por el campo, porque ellos aprietan muy bien, pero hemos sabido remontar su primer gol, luego remontar otra vez cuando nos han empatado y hemos acabado muy bien el partido", recalcó.

Fermín desea estar en la lista del próximo Mundial. "Es un sueño para mí", confesó. Por lo pronto, sí tiene la plena confianza de un Flick que no dudó ni un momento a la hora de elogiarlo. "Fermín es muy bueno, pero también Dani lo hizo muy buen cuando entró y vi también muy bien a Lewandowski, que jugó 90 minutos luchando todo el partido", aseveró el técnico barcelonista.

Buscar la goleada

La victoria en Praga da confianza, pero el germano no quiso vender la piel del oso antes de cazarlo. "Ya hemos visto hoy lo difícil que es la Champions. Lo más importante es ganar. Lo demás, ya vendrá", destacó un Flick que confía mucho en su equipo. "Al final, el miércoles que viene será cuando se decide todo", apostilló.

Ante el Copenhague, será importante ganar y, a ser posible, hacerlo por goleada. Para Lewandowski, que por fin se estrenó este curso en Europa, todo está en manos de los azulgrana. "Si jugamos como hoy y mejoramos algunas cosas, podemos ser más peligrosos. Hemos hablado en el vestuario de que hay muchos equipos con 13 puntos, pero lo más importante es ganar en casa contra el Copenhague. Si estamos bien en defensa y marcamos más goles, creo que tendremos la opción de pasar entre los ocho primeros", sentenció el polaco.

El Athletic vuelve a la vida con un triunfo en Bérgamo

El Athletic vuelve a la vida con un triunfo en Bérgamo

Llegaba con respiración asistida el Athletic a Atalanta y salió muy vivo, rescatadas sus opciones de clasificarse entre los veinticuatro primeros si gana el próximo miércoles al Sporting de Portugal en San Mamés. Los cambios transformaron al tímido equipo de Ernesto Valverde, de nuevo descapitalizado por las lesiones, una pesadilla a lo largo de la temporada. Más cómodo con cuatro defensas, sistema recuperado en la segunda parte tras empezar con una línea de cinco, y estimulado por la incorporación de Sancet, revertió el tanto inicial de Scamacca para lograr su segunda victoria del torneo. [Narración y estadísticas (2-3)]

Cuando menos se esperaba, tras superar momentos en los que parecía marchársele el partido, el Athletic ofreció los mejores minutos del curso. No era poca cosa el Atalanta, bien situado en la lucha por el top 8 y capaz de gobenar el juego con criterio y pujanza hasta que Robert Navarro, determinante en el desenlace, y Guruzeta se aliaron para que el delantero expresara su finura en el desmarque y la definición que supuso el empate.

Fue otro Athletic el de la segunda mitad, con capacidad de asociación en el centro del campo gracias también al criterio de Ruiz de Galarreta y a la buena actuación de Vesga. Sin los hermanos Williams, Berenguer ni Yuri, además de otras bajas de ya larga duración, como la de Laporte, tiene mucho mérito una victoria inesperada después de la mala dinámica con la que venía el equipo vasco.

La igualada supuso la espoleta para la reacción de un Athletic este miércoles sí certero ante el gol, que se le viene negando esta temporada. Le tocó sufrir pese a los tantos de Navarro y Nico Serrano que le pusieron con dos de margen. La incorporación de Lookman, recién llegado de la Copa de África, mantuvo alguna esperanza para los italianos, que apretaron tras el tanto de Krstovic. Resistió el Athletic, con un triunfo que puede marcarle un punto de inflexión este curso.

Deshielo a tiempo en Praga: Fermín y Dani Olmo enganchan al Barça a la pelea del top 8

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De diamante a cristal. El Barça transita entre dos personalidades en esta Champions que le van a obligar a jugarse la clasificación en el top 8 en el último partido ante el Copenhague. Es capaz de golpear en ataque con el talento de Fermín o Dani Olmo, pero lo hizo obligado por la fragilidad defensiva que explotó el Slavia. [Narración y estadísticas (2-4)]

Al Barça se le entrecortó la respiración, y no por los cinco bajo cero, demasiado pronto. No había hecho mas que arrancar el duelo en Praga cuando el gigantón Chory a punto estuvo de aprovechar un mal despeje de Gerard Martín, central junto a Eric para proteger a Cubarsí. De ese primer susto pudo sacarlo Fermín, al que asistió Raphinha para que cazara un disparo a bote pronto que no pudo ajustar entre los tres palos.

Le costaba al equipo de Hansi Flick sacudirse la presión de un rival pegajoso, que no dejaba respirar con marcas individuales, pero al que no temían porque en las seis jornadas de competición solo había sido capaz de marcar dos goles, y fue en el primer partido. Valoraron mal los azulgranas lo que es capaz de hacer un equipo desahuciado.

Sin solidez atrás

No pasaron más de diez minutos cuando lo entendieron. Saque de esquina que prolonga el capitán Holes en el primer palo para que, en el barullo del despeje en el segundo, Kusej aparezca antes que De Jong para llevar el balón al fondo de la red. Otra vez al Barça le tocaba remar. No ha habido ni un solo partido en esta Champions en que Joan Garcia no haya recibido un gol. Y a estos siete se suman los tres últimos de la campaña pasada. La solidez del primer proyecto de Flick, ese que comandaba como general napoléonico Iñigo Martínez, se ha esfumado por completo.

Con Lamine Yamal cumpliendo sanción, fue Fermín quien se cargó el equipo a la espalda. Su movilidad en el ataque hacía más difícil tener la sombra de un checo pegada a su espalda y, aunque antes de la media hora Eric armó un disparo desde la frontal que obligó al guardameta Stanek a estirarse para mandar la pelota por encima del larguero, fue el onubense quien logró el empate. Al enmascarado Eric le volvieron a dejar salir de la defensa, asociarse en el borde del área con Raphinha que, de tacón, se la dejó a De Jong para que desde el punto de penalti viera aparecer por la derecha a Fermín. Su latigazo lo ajustó al palo corto de un Stanek petrificado.

Al empate le siguió otro arreón antes de que el Slavia despertara y, de nuevo, fue Fermín quien lo abanderó. Esta vez lo habilitó Pedri en la medialuna para marcar el segundo y correr a abrazarse con Flick, como si fuera el hombre que mejor entiende todo lo que el alemán quiere de su equipo. La remontada se había consumado y, en la misma jugada en la que el bigoleador apretaba los puños enguantados pidiendo coraje, llegó de nuevo el empate. Otra vez de saque de esquina. Otra vez al primer palo, pero en esta ocasión, aunque buscó el remate Chaloupek, fue Lewandowski quien la tocó despistando a Joan Garcia. Otra vez el contador se ponía a cero para un Barça vulnerable.

Lewandowski anota el 2-4, el miércoles en Praga.

Lewandowski anota el 2-4, el miércoles en Praga.AP

No iniciaron los azulgranas la segunda mitad con mejor fortuna. Primero porque el VAR anuló una triple ocasión: tiro de Fermín que rechaza Stanek, el rechazo se lo manda al cuerpo Lewandowski y caza De Jong, pero la línea cazó al polaco adelantado por un hombro. Probó de lejos Raphinha y se atrevió también Provod. Con el partido abierto, llegó en el minuto 60 la peor noticia para el Barça: Pedri se tiró al suelo por una lesión muscular que le obligó a dejar el partido. El golpe de agua más helada aún que la noche de Praga lo alivió su sustituto. El calentamiento de Dani Olmo nada más saltar al campo fue aprovechar un mal despeje de los centrales del Slavia de un centro de Koundé. Se acomodó la pelota en la frontal y la clavó en la escuadra.

Esta ventaja ya sí que la supo manejar el Barça y hasta Lewandowski pudo quitarse el peso que arrastraba con su primer gol en Champions. No fue muy plástico, pero qué más da. Un centro tenso de Rashford que le pegó en el vientre pero, elástico, alzó la pierna para rebañarlo a gol. Sacó el colmillo el equipo de Flick, porque la diferencia de goles puede ser determinante para no perder opción de quedar entre los ocho primeros, pero el Slavia se aguantó.

Fermín quiere el top 8, el Mundial y Groenlandia

Fermín quiere el top 8, el Mundial y Groenlandia

A ver si el secreto del Madrid va estar en usar la Champions para relajarse. Incluso para hacer terapia de pareja con su afición, y recuperar la chispa tras lo de la Supercopa y lo del Albacete. Una nueva ciudad maldita. Un punto de inflexión tras el que muchos vieron caer entrenador, presidente, extremo izquierdo y hasta un sistema de insonorización. El aficionado del Madrid ha visto a su equipo hacer toda clase de trucos de magia en esta competición, pero hay que reconocer que el del Barça tampoco se queda atrás, porque a ver qué equipo es capaz de convertir Praga en Albacete.

El repertorio del Barça para encajar goles es inagotable. En Praga pudimos ver el primer gol de la historia del fútbol haciendo la croqueta. Y le metieron un segundo en el que Lewandowski hizo buena su estadística de que marca un gol cada 3,5 remates. Además de marcar el cuarto para el Barça, en el 2-2 vimos un ejemplo de su coma cinco, con uno en propia puerta con la chepa. Por primera vez en su vida aparecía en la tabla de goleadores de la Champions con menos un gol, solo superado por la temperatura. Fue un momento del partido en el que el aficionado del Barça llegó a pensar que la cosa ya no podía ir peor, y se lesionó Pedri. El Madrid puede sobrevivir arrastrando lo de Albacete toda la temporada, pero este Barça hace años que se arrastra sin Pedri.

Algunos culparon al frío de los males del Barça. José Mari Bakero recordó en la SER que Cruyff le decía que "el frío es una cosa mental", y algo de razón tenía, porque a ver cuántos equipos son capaces de meter un gol y que le empaten al minuto siguiente en dos partidos seguidos. De hecho, Joan García completó su transición al barcelonismo apareciendo en manga corta a -6 grados. Olmo también salió frío para sustituir a Pedri. Tanto que al principio no quiso ni correr. Por eso el primer balón que le llegó al pie lo metió por la escuadra, solo para que sus compañeros le abrazaran.

A falta de Raphinha, al que no se vio, y de Lamine, que no vino, fue Fermín el que ejerció de estrella del Barça sellando un doblete con dos cañonazos que descongelaron al equipo, y demostrando que quería otro MVP, entrar en el top 8, Groenlandia, el balón del oro y, por soñar, que nadie dude que debe ir al Mundial.

Sin gol y sin Julián, no hay top'8: "La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos"

Sin gol y sin Julián, no hay top’8: “La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos”

Venía el balón rodando a la media hora de encuentro hacia las botas de Julián. Sin oposición, manso, como si estuviera en un entrenamiento y no ante 50.000 personas en el infierno turco del Ali Sami Yen. El Julián del año pasado hubiera embocado ese cuero o, al menos, obligado a Cakir a realizar una estirada. El de este año mandó el balón a la grada.

Ante su desconsuelo, el Cholo le aplaudió a rabiar y le animó a seguir. El argentino retrasó su posición y comenzó a aparecer más en la construcción que en el remate. De hecho, ya había fallado otro en el primer minuto de partido. Tras tantos partidos y tantas preguntas, algo le pasa a Julián Álvarez y quizás no sea sólo el poco descanso por su reciente paternidad.

Son siete encuentros sin ver portería y apenas 11 goles en 28 duelos. En Liga sólo ha marcado en cuatro partidos de 20 y no se ha estrenado aún en Copa del Rey. Lo curioso, pese a la diferencia de status entre uno y otro es que Sorloth, desde la llegada de ambos hace año y medio, lleva dos tantos más que el argentino en el campeonato doméstico.

Pero este problema de contundencia se está exacerbando no sólo en persona del argentino sino en la del conjunto del equipo. Son cinco tantos en 85 disparos en 2026 del Atlético, un 5,88% de efectividad en el remate. Eso ha permitido ganar al Alavés y al Depor, pero se ha perdido con el Real Madrid y se ha igualado con el Galatasaray y la Real Sociedad. "La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos", expresó el Cholo en rueda de prensa

"Nos llevamos un empate que nos sabe a poco", expresó Giuliano tras el duelo en Turquía tras ser nombrado MVP del encuentro. El Cholito fue el único que consiguió ver portería ante el equipo turco y es consciente de que al equipo le faltó mordiente. "No nos salieron las cosas", apuntó.

Contundencia

El padre, en cambio, apunta que le gustó el equipo y pese a la falta de contundencia confía en que al final el trabajo pagará. "No entiendo otro camino que no sea seguir insistiendo. Que la diosa Fortuna nos haga ganar un partido. Uno tiene lo que se merece porque no concretamos las ocasiones que generamos. El equipo está bien, pero debe mejorar la contundencia", afirmó.

Este empate, de hecho, complica las aspiraciones rojiblancas que eran repetir en el top'8 en la máxima competición continental. "Ahora dependemos del Atalanta y el Liverpool. Si ganan, empezamos la última jornada con menos posibilidades. No dependemos de nosotros, ganando los dos no dependíamos de nadie". concluyó el argentino.

Quien sí ha mostrado contundencia y nivel ha sido Marc Pubill. El defensa sigue devolviendo la confianza que le depositó el Cholo y estuvo brillante no sólo al corte sino especialmente parando Osimhen, el mejor jugador del conjunto turco. "Es un buen bicho, ojalá seguir midiéndome a jugadores así durante mucho tiempo", declaró.

Los dos detalles del nuevo saque de Alcaraz que tenían ‘derechos de autor’: “Simplemente salió así”

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«Yo también puedo ver similitudes, sí, sí», reconocía hace unos días Carlos Alcaraz, al tiempo que se defendía: «Pero no pensé en copiar a Novak [Djokovic], simplemente salió así».

Desde que llegó al circuito ATP, Alcaraz ha aprovechado cada pretemporada para perfeccionar su saque. Cuando celebró su primer Grand Slam en el US Open de 2022 se frenaba hasta dos veces antes de golpear; al año siguiente pasó a hacer únicamente una parada; y la temporada pasada adoptó un movimiento más fluido, sin pausas, muy directo. Fue un éxito. Más puntos ganados con el primer servicio -del 73% al 74%-, más aces por partido -de 3,9 a 4,8- y, más allá de los números, mayor confianza. En su triunfo en el último US Open sobre Jannik Sinner, por ejemplo, el saque fue su argumento más sólido.

Pero aun así, el pasado diciembre quiso introducir algún retoque de la mano de Samuel López. Los cambios de años anteriores le habían dado más potencia, pero también le habían restado fiabilidad. Cada vez tenía que recurrir más al segundo saque -el porcentaje de primeros cayó hasta el 63%- y esa tendencia podía llevarle a problemas en determinados encuentros. Ahí entró en juego Djokovic.

El mayor problema que Alcaraz tenía al sacar era el toss, es decir, el lanzamiento de la pelota al aire antes del impacto. Había días en los que subía recta y firme, pero en otros le bailaba y no encontraba la manera de controlarla. Por ello, en la Carlos Alcaraz Academy, López le propuso dos pequeñas variaciones como remedio. Ahora el número uno del mundo se prepara colocando la pelota sobre la raqueta para sentirla antes de propulsarla. Y, al hacerlo, ejerce la fuerza con delicadeza, con la muñeca hacia abajo en lugar de hacia arriba. Son dos detalles mínimos, pero llamativos: es lo que lleva haciendo Djokovic toda la vida. Ahora el saque de Alcaraz se parece al del serbio. Se parece mucho. Se parece muchísimo.

PAUL CROCKAFP

«En cuanto vi el saque de Carlos, le envié un mensaje diciendo: 'Debemos hablar sobre los derechos de autor'. Y el otro día, cuando llegamos aquí a Melbourne, le comenté que hay que empezar a hablar de royalties. Por cada ace que haga en el torneo, espero un homenaje. A ver si cumple el acuerdo», bromeaba Djokovic el lunes, después de que el propio Alcaraz admitiera «ver similitudes». «Hay golpes que no he cambiado nunca, pero siempre estoy mirando cómo mejorar mi saque. Prácticamente cada año he introducido algún detalle nuevo. Si me comparo con mi versión de hace cinco años, lo más diferente técnicamente es el saque, eso seguro», aseguraba este miércoles Alcaraz.

Una arma para este torneo

Un análisis certero de los efectos del cambio exige meses, pero en los dos partidos que ya ha disputado en el presente Grand Slam el español ha empezado a encontrar resultados. En el debut ante Adam Walton, su porcentaje de primeros se elevó hasta el 67% y apenas sufrió con el saque -aunque cedió un break en la única opción en contra-. Y este miércoles, frente a Yannick Hanfmann, su servicio le sostuvo en un primer set muy incómodo. Al final venció por 7-6(4), 6-3 y 6-2, y este viernes, en tercera ronda, se medirá a Corentin Moutet, un tenista extravagante que volverá a poner a prueba armas como su saque.

Ante Hanfmann quedó en evidencia que, después de dos meses de parón, el español todavía está en busca de ese no sé qué que te da la competición. Apareció nervioso, perjudicado por el cambio de horario -debutó de noche y esta vez jugaba al mediodía- y molesto por el fuerte viento que soplaba en Melbourne. En el primer set, un periodo que se alargó durante 78 minutos, empezó con problemas con su derecha que le llevaron a cometer varios errores no forzados y muy pronto se vio con un break en contra. El 1-3 en el marcador era una amenaza.

Hubo un buen tramo en el que no le salía nada. Si hacía un malabarismo con la raqueta, se le caía. Si jugueteaba con las pelotas, se le escapaban. Pero la rotura de su servicio por parte de Hanfmann le obligó a reaccionar con rapidez y, en el juego siguiente, todo empezó a funcionar.

El Atlético empata en Turquía y se complica el top'8

El Atlético empata en Turquía y se complica el top’8

Insistió mucho el Cholo en la importancia de los seis puntos restantes. Se mentalizaron los jugadores de la importancia de ganar en el infierno turco. Pero no pudo ser. Se empujó especialmente al principio y al final. Con asedios a la portería de Cakir, aunque con más susto que muerte. Apenas tuvo que usar las manos el portero turco hasta los últimos 10 minutos y no las tuvo que usar tampoco Oblak, en su centenar de partidos en Champions, hasta el paradón final que salvó el empate a los rojiblancos. Los goles fueron colchoneros sólo que Giuliano hizo el suyo en la puerta correcta y Llorente en la propia. [Narración y estadísticas, 1-1]

No se puede reprochar al Atlético su salida de la caseta. Fulgurante, intenso y con intención. Cualquiera diría que los 50.000 tipos del Ali Sami Yen eran los que habitualmente animaban desde las gradas del Metropolitano, donde los rojiblancos usan siempre una marcha más. Se necesitaban victorias en las dos jornadas europeas que quedan y en eso estaban los chicos del Cholo.

Y no hay un chico más del Cholo que su propio hijo, claro. Sin duda, el mayor peligro rojiblanco ante las huestes turcas. Suyo fue el primer tanto, aunque parte del mérito hay que dárselo a Ruggeri, por su templado centro, y a Elmalli, que decidió agachar la cabeza para facilitar el remate del Cholito. Antes había tenido una Julián, pero el argentino sigue en depresión. Se notó especialmente en un disparo que realizó desde la frontal, uno de sus lugares predilectos, sin oposición y con el balón rodando hacia su pie. La mandó al graderío.

Ante la negación del gol, está el delantero rojiblanco ejerciendo más como llave entre líneas y lo cierto es que no se le da mal esa labor. Acompaña bien la salida de balón y ayuda a encontrar a Sorloth, un delantero que nunca ha estado tan centrado en el Atlético como en estos momentos, según reveló el Cholo recientemente.

Lo cierto es que los rojiblancos tenían la obligación de presionar la última línea del equipo de Okan Buruk, la más floja de largo. Porque del medio a arriba tienen pólvora. Este Sané no desmerece al del Bayern, Yilmaz es un futbolista que sabe encontrar espacios donde no los hay y Osimhen es un tanque que ya obligó a Pubill a varias pugnas, en una de ellas le sacó una amarilla.

Lo negativo del primer tiempo fue una jugada desafortunada de Llorente. Quizás debió de darse cuenta el madrileño que no tenía a nadie alrededor a la hora de afrontar el centro chut de Sallai. Se precipitó el defensa rojiblanco y se introdujo el balón en su portería. El empate dio lugar a varios minutos de locura y de poca estabilidad en el medio campo que Barrios y Koke, con inteligencia, decidieron frenar. Para jugar como en el minuto 80, lo mejor es llegar a ese minuto 80.

Para sorpresa de nadie, Simeone decidió meter a Baena por Almada, con amarilla, desde el inicio del segundo tiempo. Tendrá muchas cosas el técnico argentino, pero el no intervenir pronto en el partido no es una de ellas. De hecho, poco después también cambió a Barrios, con tarjeta, y a Koke. Al campo Cardoso y Le Normand. La precaución y la polivalencia de Llorente, que volvió al mediocampo, favorecieron la estrategia cholista. Si ya hubieran conseguido marcar en una jugada con cuatro remates consecutivos habría sido muy del técnico argentino.

Final sin premio

Con apenas un cambio, el de Sara, Buruk embotelló a unos rojiblancos que perdieron la iniciativa del juego. Los turcos se echaron encima de los de Simeone y los colchoneros no encontraban ni el balón, ni la manera de atacar la línea defensiva rival. Pintaban bastos y el entrenador recurrió a Nico para encender de nuevo a su equipo y recuperar el cuero.

Y lo hizo. Se volcó el Atlético sobre Cakir. Con muchas ocasiones pero poca efectividad. Quizás la más peligrosa fue una falta al borde del área que el portero turco sacó cercana a su escuadra. Respondió Oblak con una mano que salvó a su equipo el punto final. No dio tiempo para más y los rojiblancos ya no dependen de sí mismos para entrar en el top'8. Malas noticias y más después de que el curso pasado lo cerraran como quintos. Sumar dos partidos más en Europa no es plato de buen gusto.

España busca la heroica para pelear por las medallas

España busca la heroica para pelear por las medallas

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España afrontará a partir de este jueves una tarea poco menos que titánica. El camino hacia las semifinales del Europeo de balonmano va a ser empinado. Tanto por la calidad de los rivales como por el hecho de haber llegado a la main round sin ningún punto en su casillero. La derrota del lunes ante Alemania provocó que fueran los germanos los que accedieran a esta nueva fase como líderes de grupo y, por tanto, con dos puntos, mientras que los Hispanos no dispondrán de este colchón que puede ser trascendental a la hora de pelear por las medallas.

Los rivales a los que se enfrentarán no son precisamente sencillos. Por lo pronto, abrirán fuego este jueves a las 18.00 horas frente a Noruega, una de las anfitrionas y todo un clásico del balonmano. Los noruegos, como los Hispanos, llegan sin puntos a esta main round tras caer ante Francia, otro de los cocos de esta ronda, por 38-34 tras haberse impuesto antes a Ucrania por 39-22 y a la República Checa por 25-29.

El sábado, también a las 18.00 horas, mientras, España se enfrentará a Dinamarca, otro de los organizadores del torneo, en un ambiente hostil para sus intereses. Por mucho que consten como locales, el duelo, como todos los que jugó en la primera fase y, de hecho, también todos los de la main round, tendrá como escenario la localidad danesa de Herning, situada en el centro de la península de Jutlandia.

Los daneses, por su parte, no cuentan tampoco con un colchón de dos puntos debido a su en gran parte sorprendente derrota frente a Portugal, por 29-31, por mucho que los lusos parecieran haberse complicado la vida cediendo un empate ante Macedonia del Norte (29-29). Una derrota que, en este caso, empañó en gran parte los contundentes triunfos logrados precisamente frente a los macedonios (36-24) y Rumanía (24-39).

Quien no ha dado en absoluto tregua es una Francia que será la tercera rival. Los bleus, el conjunto al que se medirán los de Jordi Ribera el lunes 26 de enero, de nuevo a las 18.00 horas, han sido casi una apisonadora y no parece que vayan a levantar el pie del acelerador. República Checa, a la que se impuso por 42-28, y Ucrania, a la que derrotó por 26-46 antes de enfrentarse, y vencer, a Noruega, pueden atestiguarlo de primera mano.

Portugal será el último de los rivales. El partido, en este caso, se disputará a las 15.30 del próximo miércoles 28 de enero. Los lusos, además de sorprender a Dinamarca y firmar un inesperado empate con Macedonia, llegan a esta ronda con una victoria frente a Rumanía por 40-34 y, sobre todo, con un golpe de mano a los Hispanos en su último enfrentamiento previo al Europeo. En la final del torneo de Navarra, jugada el domingo 11 de enero, fueron capaces de remontar una desventaja de seis goles (24-18), amasada a mediados del segundo tiempo, para acabar llevándose un triunfo por 31-34.

Mauro Icardi, el polémico 'Beckham' turco, criado en Canarias y comparado con Ronaldo de niño tras hacer 100 goles en una temporada

Mauro Icardi, el polémico ‘Beckham’ turco, criado en Canarias y comparado con Ronaldo de niño tras hacer 100 goles en una temporada

Mauro Icardi (Rosario, 1993) es el capitán y máximo goleador del Galatasaray con 9 tantos, fue pichichi de LaLiga turca en el curso 2023/24 y es uno de los mejores jugadores del país otomano. Pero cuando uno mete su nombre en google, el 99% de la información inicial que aparece no trata sobre su desempeño sobre el campo sino de su vida extradeportiva.

El affaire que protagonizó con Wanda Nara, mujer de su ex compañero en la Sampdoria, Maxi López, y que en Argentina se utilizó incluso para denominar el robar la novia a un amigo, icardeada, ha borrado sus méritos futbolísticos y le han convertido en un Beckham de marca blanca. Pero en la peor parte de la vida de la estrella británica.

Posteriormente llegó el Wandagate, con el que culminó esta mutación de futbolista en celebrity. Es el nombre por el que se denomina al terremoto que sacudió la vida privada del jugador y su ex mujer, la propia Nara, y madre de sus dos hijas, Francesca e Isabella. Fueron cuatro años en los que ambos fueron infieles e intentaron varias reconciliaciones hasta que terminaron por iniciar los trámites de su divorcio. Ahora Icardi es pareja de la actriz La China Suárez, con la que se le relacionó estando aún casado con Nara, y con la que comparte su vida en Estambul.

Despejada esta parte de la vida de un futbolista al que comparaban con Ronaldo Nazario en las categorías inferiores, los psicoanalistas podrían justificar que la actitud de Icardi proviene de la fea separación de sus padres cuando él jugaba en las categorías inferiores del FC Barcelona, club al que llegó tras romperla en Canarias. Su familia se había trasladado a las islas desde Argentina tras el corralito que sumió al país en una de las mayores crisis de este siglo. Y el destino del delantero parecía el estrellato, con temporadas en el fútbol base de más de 100 goles.

En la cantera culé no terminó de cuajar porque sus características no parecían cuadrar con el tipo de delantero que necesitaban en la primera plantilla así que el club culé decidió venderlo con opción de recompra a la Sampdoria en 2011. Sería en esa entidad donde se ganaría el estatus de futbolista prometedor, pero la traición a su compañero Maxi López con su mujer y el interés del Inter de Milán, terminaron por forzar la salida del ariete hacia la ciudad del norte de Italia. En el primer partido que se cruzaron, López negó el saludo a su ex compañero y se tocó los genitales al pasar.

El futbolista junto a su ex mujer, Wanda Nara.

El futbolista junto a su ex mujer, Wanda Nara.Mateo BazziEFE

Pronto se convirtió un goleador voraz en el Inter, con temporadas de más de 30 goles, y llegó a ser el capocannoniere de la Serie A en la 2014/15, empatado junto a Luca Toni, y en la 2017/18. Pero de nuevo la fama por cosas extradeportivas le alcanzó y afectó dentro del terreno de juego. A Icardi le fue retirado el brazalete de capitán del conjunto neroazzurro en 2019 tras criticar en su autobiografía a compañeros y directiva. "Entiendo que se hable mucho de mí, pero yo no tengo que darle explicaciones a nadie", respondió el argentino.

Últimos años

Su salida del Inter con destino PSG también fue explosiva diciendo que "había llegado el momento de ir a un club ganador, uno que sea un desafío, y ganar títulos". "Es hora de que empiece a ganar", apuntó el jugador. Y lo hizo ya que consiguió siete trofeos en tres años, aunque su participación fue testimonial.

Llegó entonces el Galatasaray lo que supondría el renacer del goleador argentino. Es en Estambul donde ha vuelto a encontrar su mejor versión. Máximo goleador en la 2023/24 y ganador de tres ligas consecutivas, con 32 años vive una segunda juventud y deberá ser el principal objeto de vigilancia del Atlético esta noche. No obstante, a nivel ofensivo, no son pocos los refuerzos del equipo turco con futbolistas de mucho renombre como Gündogan, Sané u Osimhen. Deseará Simeone que su compatriota esté más centrado en postear fotos de la nieve en la capital turca con su pareja, la China Suárez, que de batir a Oblak.

Alcaraz y el pequeño espacio para el homenaje a las víctimas del accidente de Adamuz: “No sabía cómo hacer para que se entendiera”

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En el tenis, los ánimos de los aficionados están acotados a un único momento: justo antes de que los jugadores se coloquen para el saque. El público apenas tiene unos segundos para participar en la acción y, por ello, la mayoría de los fans va a lo seguro. "¡Vamos, Carlos!", se suele escuchar en los partidos de Carlos Alcaraz, con sus variantes idiomáticas: "Come on!", "Allez!". Hay quien dice "¡Vamos, Carlitos!" y los amigos murcianos del tenista suelen personalizarlo con su "¡Vamos, Charly!". De vez en cuando, alguien vocea con alma de entrenador —"¡Es ahora, Carlos!"— y también hay quien desata toda su pasión en un único grito —"¡Te quiero, Carlos!"—. Pero no hay mucha más innovación. Ya está.

Este miércoles, en cambio, en la Rod Laver Arena un espectador fue tan original que obligó a Alcaraz a detenerse un momento. "¡Carlos Nadal!", chilló en el segundo set de su victoria de segunda ronda ante Yannick Hanfmann y, como premio a su originalidad, se llevó la risa del número uno del mundo.

Fue uno de los pocos momentos de distensión en otra jornada incómoda en el Open de Australia. Como ya le sucedió en primera ronda ante Adam Walton, el español se encontró con un rival complicado que le llevó al límite en el primer set, donde tuvo que esperar al tie-break para imponerse. "Yannick siempre es un adversario difícil y algún momento del partido me he frustrado. Pero mi equipo me ha tranquilizado. Hablándolo con ellos me he dado cuenta de que he jugado mejor de lo que creía sobre la pista", reconocía Alcaraz, que ya piensa en la tercera ronda, en la que este viernes se medirá a Corentin Moutet, un rival completamente opuesto a Hanfmann. Si el alemán era potencia, el francés es originalidad. Otra prueba en el camino hacia la segunda semana.

El mensaje por el accidente

Al cerrar su victoria, Alcaraz se acercó a la cámara para estampar la tradicional firma del vencedor y no quiso olvidarse de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Adamuz. "Mucho ánimo...", escribió de un tirón y después se detuvo, miró y reflexionó. En la escasa superficie del objetivo no cabía la frase "a las víctimas del accidente de tren en Adamuz" y tampoco podía permanecer allí mucho más tiempo, así que resolvió como pudo: "Mucho ánimo a lo que está pasando en España". La construcción gramatical de la frase era muy mejorable, pero el mensaje se entendía igual.

"No sabía cómo referirme en la cámara para que se entendiera bien. Cuando me enteré del accidente de tren fue un mal trago. Estoy en la otra punta del mundo, pero eso no quiere decir que no siga lo ocurre en España. Quiero enviar mucho apoyo y mucho ánimo a los familiares de los fallecidos y a todas las personas que han perdido un ser querido en ese trágico accidente", proclamó luego el número uno, que este jueves volverá a entrenarse a primera hora de la mañana y que por la tarde intentará de nuevo jugar al golf.

Melbourne cuenta con varios campos —de hecho, aquí también se disputa el otro Open de Australia— y en cuanto puede se escapa a uno. A principios de semana, sin ir más lejos, se enfrentó a 18 hoyos contra un rival ilustre, uno de sus ídolos de infancia: Roger Federer. "Juega tan bonito al golf como jugaba al tenis. Es increíble. Todo lo que hace lo hace con estilo. Juega muy bien, juega realmente bien", analizó Alcaraz, a quien no le importó reconocer que el suizo le derrotó.

Eso sí, al principio, cuando fue preguntado por el duelo entre ambos, dudó si explicarlo o no, seguramente por respeto a la privacidad de Federer. "Espero poder volver a jugar contra él", concluyó Alcaraz, a quien, después de ver su reacción, seguro que volverán a gritarle aquello de "¡Carlos Nadal!".