Mady Sissoko, otro pívot para el Real Madrid para luchar por la ACB

Mady Sissoko, otro pívot para el Real Madrid para luchar por la ACB

Afrontar unos playoffs de la Liga Endesa con los tres 'cincos' de la plantilla lesionados ha hecho reaccionar al Real Madrid en los despachos. Primero fue Omer Yurtseven y ahora, tras la Final Four donde también cayó Usman Garuba (rotura del tendón de Aquiles), será Mady Sissoko. El martes, ante La Laguna Tenerife, los de Sergio Scariolo arrancan su lucha por el único título que pueden levantar ya este curso.

Para saber más

A falta de comunicación oficial, el pívot de Mali, con pasaporte Cotonu, estará pronto vestido de blanco. El club con el que ha disputado la temporada, el Trieste italiano -eliminado por el Brescia en cuartos de la Lega-, se ha despedido de él en un comunicado en el que confirma su destino. "Ver a Mady aterrizar en uno de los clubes más prestigiosos del mundo como el Real Madrid nos llena de un orgullo indescriptible", adelanta Paul Matiasic, presidente del club italiano.

No sólo fueron las graves lesiones de Edy Tavares y Alex Len. No sólo fue la desgracia de Garuba durante la semifinal contra el Valencia Basket en Atenas. Scariolo y su cuerpo técnico pierden en ACB a uno de sus extracomunitarios. Entre Gaby Deck, Chuma Okeke y Trey Lyles, tiene que descartar a uno para cada partido. Y el desafío, empezando por el Tenerife de Txus Vidorreta -Gio Shermadini se ha perdido los últimos partidos por una arritmia pero podría estar el martes-, no es nada sencillo al mejor de tres partidos.

Por eso, como adelantó este periódico, los blancos rastrearon el mercado. Pese al mal timing, han encontrado en Sissoko el elemento atlético que ayude al equipo. Un pívot de 25 años y 206 centímetros formado en la NCAA (Michigan State y la Universidad de California). En su primera temporada profesional ha brillado en Trieste, a las órdenes de Francesco Taccetti, con 10 puntos y siete rebotes por partido. En la Champions, 13 puntos y 8,7 rebotes para 20,3 de valoración. Un finalizador sin amenaza desde el perímetro.

Con Sissoko, el turco Yursteven (que ya ha disputado dos partidos y fue expulsado en el último) e Izan Almansa, las opciones se amplían para el Real Madrid en la pintura. Los blancos, tras perder los últimos cinco partidos en ACB (aunque ya tenían el primer puesto asegurado) y no haber podido triunfar en ninguna de las tres competiciones finalizadas -perdieron las finales de Supercopa, Copa y Euroliga-, buscarán revalidar el título de la Liga Endesa.

Vingegaard se corona en el Giro, adelanta a Pogacar en la conquista del tridente de oro y prepara el 'sorpasso' en el Tour: ''Quiero ganar lo máximo posible''

Vingegaard se corona en el Giro, adelanta a Pogacar en la conquista del tridente de oro y prepara el ‘sorpasso’ en el Tour: ”Quiero ganar lo máximo posible”

Circo Massimo de Roma. El líder cruza la meta junto a sus gregarios. Agradecimiento infinito de Jonas Vingegaard por la conquista de su primer Giro de Italia. Un campeón que antes de cada triunfo se inclina para besar la foto de Trine, Frida y Hugo pegaba en el manillar de su bicicleta. Luego se endereza, levanta el brazo derecho y besa el anillo de boda. El rito de celebración de la victoria, con tributo familiar, distingue a Vingegaard, que ingresa en la selecta nómina de ganadores de las tres grandes rondas por etapas. El pescador, que se impuso en la Vuelta de 2025 y en los Tour de Francia de 2022 y 2023, ya porta el tridente de oro que antes ostentaron Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Felice Gimondi, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome.

Este domingo, el líder del Visma fue el más aclamado en la clausura de la Corsa Rosa, una etapa resuelta en un cicuito urbano, ganada por el velocista italiano Jonathan Milan, que, por fin, pudo batir a Paul Magnier. Una jornada de trámite que resultó animada en el último tramo con las acometidas de Bayer, Rochas, Cavagna y Campenaerts. Todo se alteró cuando a falta de 19 km atacó Ganna y tras él saltaron Stuyven y Sobrero. El trío fue cazado a falta de 3.000 metros y entonces el Lidl-Trek asumió el mando para lanzar a Milan.

En la última jornada, Vingegaard, que durante la etapa brindó con prosecco con sus gregarios, fue homenajeado por unos aficionados y rivales rendidos a su incuestionable superioridad, aventajó a Felix Gall (segundo) en 5.22 minutos y a Jai Hindley (tercero), en 6.25. Triunfó en cinco de los seis finales en alto, el otro se lo ofreció en bandeja a su amigo Sepp Kuss.

El hijo de un constructor de instalaciones especializadas en la cría de salmones, nacido hace 29 años en Hillerslev, se reconforta y motiva en el núcleo familiar. Su mujer e hijos le acompañan en muchas carreras. En honor a su esposa cambió su segundo apellido (Rasmussen) por el primero de ella (Hansen). Ambos se conocieron en 2018, cuando él tenía 21 años y ella, 32. Trine, que trabajó en el departameto de márketing del equipo ciclista ColoQuick, ha sido clave en la trayectoria profesional de Vingegaard. ''Gracias a ella aprendí a manejar mi propia presión'', ha confesado el corredor que esta temporada también se exhibió en París-Niza y Volta a Catalunya.

Tras la celebración de su primer título en el Giro, El pescador se olvidará del ciclismo durante varios días, se marchará con su familia lejos de la prensa y los aficionados. Luego se trasladará a la concentración del Visma en la estación de Tignes, en los Alpes franceses, para preparar el sorpasso en el Tour de Francia. El pescador no teme a Pogacar. Su autoestima ha crecido tras arrasar en el Giro y ahora quiere demostrar que sellar el doblete, como hizo en esloveno en 2024, no es una quimera.

«Acudí al Giro porque era la mejor forma para preparar el Tour.... Como ciclista quiero ganar tantas carreras como sea posible», advirtió la maglia rosa antes de subir al podio de un Giro muy discreto para los españoles. El mejor en la clasificación general fue David de la Cruz, decimocuarto, a más de 23 minutos. El catalán (37 años) podría retirarse a final de temporada. La única victoria de etapa la firmó Igor Arrieta, el chaval de 23 años del UAE que promete interesantes réditos. Markel Beloki (20 años) también se dejó ver. Enric Mas, decepcionó (33º, a una hora y 48 minutos de Vingegaard).

Al podio de Roma también subieron el italiano Giulio Ciccone con la maglia azzurra que distingue al líder de la Montaña; el francés Paul Magnier, con la maglia ciclamino (Regularidad) y el portugués Afonso Eulálio, con la bianca (joven). Un trío que escoltó al imperial Vingegaard.

El fútbol sentimental

El fútbol sentimental

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Antaño los sentimientos en el fútbol se basaban en una identidad común, mayoritariamente geográfica (nacional y local), que unía a todos los estamentos en una afinidad de orígenes y objetivos. Eso ya no existe más que de modo minoritario y obligado por la necesidad. El fútbol es hoy una actividad empresarial dirigida desde la lejanía física y la ajenidad sentimental.

La vorágine electoral ha envuelto en la bruma, aunque sin llegar a ocultarlo, el insólito hecho de que ningún jugador del Madrid forme parte del plantel español en el Mundial. Incluso en un fútbol globalizado, que el más importante club del país no aporte, por fas o por nefas, ningún elemento al equipo nacional ayuda a pintar el retrato del Madrid de los últimos tiempos. Empezando por su vivero.

El peso de "la mejor cantera de Europa" en el vestuario blanco tiende a la ingravidez a causa de una mezcla de insuficiencia deportiva y política de fichajes. "La Fábrica" es exactamente eso: una instalación dedicada a la producción industrial en cadena de futbolistas destinados a la exportación con fines lucrativos. Carne de venta o de trueque.

En la camiseta se depositan la esencia y la historia del club. Quien la viste, venga de donde venga, queda automáticamente adoptado por la afición y pasa a formar parte de su catálogo de emociones primarias. Pero esa misma afición agradece la presencia de producto propio, carne de la carne y sangre de la sangre del club de sus amores, que acentúe y estreche el recíproco vínculo. Si el fútbol nació como sentimentalidad en estado puro, conviene no perder de vista el factor identitario ni relegarlo a un plano secundario en beneficio del mercantil. Deberían ser compatibles el cosmopolitismo y el arraigo.

No se está tocando ese punto en una campaña electoral caracterizada por el halago y las promesas al socio soberano. Le correspondería a Riquelme dar el paso y hacer hincapié en otorgar mayor confianza a la cantera y agotar sus posibilidades a fin de fomentar la consanguinidad vertebradora. Y ya que las elecciones coinciden con la visita de León XIV, digamos en latín que "nihil difficile volenti". Nada es difícil si hay voluntad.

En el fondo, en ese y otros asuntos, en el Vaticano madridista, la pugna entre el viejo Papa y el joven monaguillo se resume en un mismo número: los 37 títulos de Florentino contra los 37 años de Riquelme.

Jódar supera a Carreño y llama a la puerta de los grandes en cuartos de Roland Garros

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Hay un conocimiento que solo nace de la vivencia. Rafa Jódar ya ganó un título profesional, ya asombró al público, ya desafió al número uno del mundo en aquella tarde para el recuerdo en Madrid. Pero el próximo martes, a sus 19 años, jugará sus primeros cuartos de final de Roland Garros; un éxito y una oportunidad. Ante Alexander Zverev, máximo favorito en el torneo, se presentará en la Philippe-Chatrier ya sin nada que perder para cruzar al siguiente umbral. Al acabar, pase lo que pase, no será el mismo. Será mejor. Aprenderá cuánto pesa la cercanía de un título así, qué ruido hace una pista así, cómo se respira cuando el mundo te mira así. Así se construye un campeón.

Mil estadísticas asombrosas rodean al español en su ascenso, su precocidad, su rapidez, pero no hay que olvidar la más obvia: está disputando su segundo Grand Slam. Y en el primero, el pasado Open de Australia, apenas jugó un par de encuentros. Que con esa experiencia se plante entre los ocho mejores del torneo resulta asombroso. Más aún que lo haga sin haber necesitado su mejor tenis.

Este domingo, en octavos de final, venció a Pablo Carreño por 4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2 en tres horas y 41 minutos de un duelo extraño, marcado por cambios tácticos, dolores e interrupciones. Un único momento lo definió todo. A mediados del tercer set, Carreño notó un tirón en el hombro derecho -un chasquido, un algo- y a partir de entonces el partido cambió de naturaleza. Hasta ese instante había empujado a Jódar fuera de la pista con el revés cruzado y le había generado dudas, muchísimas dudas. Después del susto dejó de aguantarle los intercambios. Carreño fue atendido por el fisioterapeuta, se medicó y esperó que con el paso de los minutos la molestia remitiera. No ocurrió. A sus 34 años, suficiente había aguantado ya.

El dolor de Carreño

Llevaba más de un año fuera del circuito por una lesión en el codo y había caído más allá del puesto 100 del ranking ATP. Esta semana se sorprendía de su propio estado físico, pletórico en las tres rondas previas, especialmente en la victoria ante Jiri Lehecka; la semana pasada se había retirado del challenger de Valencia por dolor en ese mismo hombro. "Estoy disfrutando mucho, espero que el hombro aguante y que mi cuerpo me deje jugar", pidió en la previa. No pudo ser. Su primera hora contra Jódar fue un clínic de cómo se juega en tierra batida: con inteligencia, con aguante, con fuerza. Después ya no pudo hacer nada.

Aurelien MorissardAP Photo/Aurelien Morissard

Se marchó triste, aunque algo se llevó: la lección ofrecida. Porque Jódar venció ayudado por las molestias de Carreño, sí, pero sobre todo gracias a su propia evolución dentro del partido. En París se le ve más cargado que en el Conde de Godó y el Mutua Madrid Open, y durante los dos primeros sets no supo qué hacer ante la solidez del veterano. Se entregaba al intercambio sin más, sin encontrar la manera de salir del revés de Carreño ni de generar ganadores, y los errores se acumulaban. Luego cambió.

A partir del tercer set, Jódar se metió más dentro de la pista para presionar los servicios de su rival y empezó a variar su juego. No se trataba de asumir más riesgos, pero tampoco de repetir una y otra vez el mismo golpe. Si no movía del sitio a Carreño, un jugador quince años mayor que él, no lo iba a derrotar. Y el cambio surtió efecto. Bajo la amenaza de lluvia, que obligó a interrumpir el juego en un par de ocasiones, Jódar fue adueñándose del partido y con Carreño ya mermado no hubo color.

Una tradición asombrosa

«Quiero felicitar a Pablo porque ha hecho un gran torneo y espero que le vaya muy bien esta temproada. Es difícil jugar contra él porque tiene un gran revés y cuesta cambiarle. He intentado no precipitarme, estar ahí, no fallar mentalmente y no sumar muchos errores. En los primeros sets no me ha salido bien, pero luego he mejorado», analizaba Jódar al acabar el partido, antes de agradadecer el apoyo a los aficionados españoles presentes, heredero de una tradición. En los últimos 30 años -¡30 años!-, España siempre ha tenido a un tenista en cuartos de Roland Garros. Empezó Bruguera en 1997, siguieron Mantilla, Corretja, Moyà, Costa, Ferrero y así hasta Alcaraz pasando por Nadal, por supuesto, o Ferrer, Robredo, Almagro, Ramos, Davidovich y el mismo Carreño.

A sus 19 años, en su segundo Grand Slam, Jódar ya se ha apuntado a esa lista y mañana aprenderá qué se vive en un escenario así.

La margarita de Arteta y la sombra del Real Madrid: “Ahora necesito descansar, ha sido un año muy largo”

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Cuando a las 14.00 horas, Mikel Arteta se subió a uno de los cuatro autobuses que iba a recorrer Islington para celebrar la victoria en la Premier League seguro que en su cabeza aún existían resquicios de lo que pudo ser y no fue. Detalles del partido, el presunto penalti no pitado sobre Madueke, por ejemplo, y otras situaciones que pudieron hacer que esta tarde, en el norte de Londres, se celebrasen dos títulos por parte del equipo masculino del Arsenal y no uno. "Tienes que dominar las emociones, pero sientes dolor. El deporte es esto, eso no quita el orgullo que siento por los jugadores", declaró poco después de perder la final en Budapest ante el PSG de Luis Enrique.

Porque el Arsenal perdió un título, pero no fue derrotado en ningún partido de esta Champions. Es la primera vez en la historia que un equipo termina la competición invicto y no se lleva el título. "Cuando vas a los penaltis, cualquier cosa puede pasar. Desafortunadamente, no fuimos suficientemente buenos para sacar el partido adelante y ganar la Champions League", expresó el técnico que se quedó como paralizado cuando Gabriel pateó el quinto lanzamiento a las nubes.

El central brasileño se intentó tapar la cara con la camiseta tras el fallo, pero no había tela que pudiera tapar su tristeza. Marquinhos, capitán del conjunto francés y compañero de selección, se fue disparado a abrazarle y a consolarle antes incluso de comenzar a celebrar con sus compañeros. "Cuando estás tan cerca ante un equipo como el PSG te quedas mal porque teníamos la oportunidad de hacer algo que nunca se ha hecho en la historia de este club", lamentó el técnico.

Gabriel, tras fallar el penalti ante Safonov.

Gabriel, tras fallar el penalti ante Safonov.Vadim GhirdaAP Photo/Vadim Ghirda

"Estamos hundidos", describió perfectamente Declan Rice, sin paños calientes, la situación que les había dejado esa tanda de penaltis. "Es un momento muy doloroso", secundó Martin Odegaard a su compañero en el medio campo. Muchos jugadores del Arsenal no pudieron contener las lágrimas sobre el césped del Puskas Arena de Budapest y no quisieron pararse en zona mixta porque había poco que decir.

Pese al cansancio, las caras en el desfile eran diferentes, claro. Hacía 22 años que no se ganaba la Premier League en el norte de Londres y "la temporada fue increíble en muchos sentidos, pese a que no se pudo conseguir el doblete", apostilló el centrocampista noruego que por la tarde se daba un baño de masas ante, aproximadamente, casi un millón de personas en un recorrido circular de unos nueve kilómetros.

Este Arsenal ha ido evolucionando desde la llegada de Mikel Arteta hace casi siete años hasta convertirse en una máquina perfecta que sólo ha concedido siete goles en esta Champions que ha finalizado con nueve porterías a cero. "Ante el PSG debes estar mentalizado todo el partido, seguro que la gente querría que jugáramos como el Bayern de Múnich, pero tienes que ser muy resiliente", expresó Rice sobre un partido que se les escapó en el único fallo defensivo en todo el partido, un penalti de Mosquera a Kvaratskhelia que pudo evitar el defensa español. "Ganamos y perdemos juntos", insistió no obstante el centrocampista gunner.

Desfile y futuro

Dentro de los mensajes de disfrutar del obligatorio festejo de este domingo: "Tenemos que celebrar la Premier con nuestros aficionados, se lo merecen", insistió Odegaard, había cierta sensación de oportunidad perdida. Tanto para hacer historia como club, tras perder la única final a la que se ha llegado hace justo 20 años, como competición. Un triunfo del Arsenal habría completado el triplete europeo: Champions, Europa League, que logró el Aston Villa de Unai Emery y la Conference League, que se llevó el Crystal Palace ante el Rayo Vallecano. "Esta temporada fue un viaje increíble. ¡Volveremos!", exclamó Rice.

Sin embargo, hubo una respuesta de Mikel Arteta que se puede interpretar en un sentido o en otro, especialmente desde que se han disparado los rumores de que podría ser el candidato al banquillo del Real Madrid del aspirante a la presidencia, Enrique Riquelme. "Ahora necesito descansar, ha sido un año muy largo", respondió el vasco a la pregunta sobre si continuará con un proyecto con el que lleva ya siete años, pese a que termina contrato en 2027. Lo lógico, ahora que el proyecto parece haber cuajado y no hay símbolos de desgaste, sería continuar. Pero en el fútbol todo puede pasar y cuando hay unas elecciones al club blanco, más aún. Qué le pregunten a Figo.

100.000 parisinos agasajan a Luis Enrique y al PSG ante la torre Eiffel

100.000 parisinos agasajan a Luis Enrique y al PSG ante la torre Eiffel

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Más de 100.000 parisinos se congregaron a los pies de la torre Eiffel y agasajaron a Luis Enrique y a sus pupilos del PSG, que recibieron un tratamiento de alfombra roja. La ciudad entera se volcó en una celebración que recordó de lejos los fastos de los Juegos Olímpicos, empañada sin embargo por los 780 detenidos 15 ciudades, 57 policías heridos y un fallecido en incidentes tras la victoria sobre el Arsenal.

Al filo la seis de la tarde, los campeones salieron por la puerta triunfal de la Escuela Militar y enfilaron el largo paseíllo a través de los Campos de Marte, coreados por los miles de fans en un mar de banderas azules y rojas. El capitán Marquinhos encabezó la comitiva, flanqueado por Luis Enrique, por el director deportivo Luis Campos y por el presidente del PSG, Nasser Al-Khelaïfie. La copa de la Champions fue pasando de mano en mano hasta llegar al entrenado asturiano, que la agitó con entusiasmo a medio camino mientras los hinchas coreaban el himno de los parisinos, con gritos de "¡Luis Enrique, Luis Enrique!" al final del desfile..

El avión procedente de Budapest había aterrizado a las 16,30 en el aeropuerto Charles de Gaulle. El equipo se repartió entre dos autobuses pintados con las inscripciones "Champions dEurope" y "Back to Back" que les trasladaron hasta el centro de París, escoltados por un singular y ruidoso cortejo de mil motociclistas.

Como si fuera la jornada estrella del Tour de Francia, la comitiva fue seguida por helicópteros y drones por la autorpista hasta cruzar el Sena y enfilar hacia los Campos de Marte, donde varios DJs se sucedieron desde las dos de la tarde para amenizar la larga e intensa espera.

El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, se sumó al júbilo general en los Campos de Marte y alabó el sentimiento de "unidad y respeto de la gran mayoría de los parisinos", al tiempo que condenó los actos de violencia en varios puntos de la capital" como "algo inaceptable que no se puede nunca justificar".

Policías intentan dispersar a aficionados del PSG, que encendieron bengalas para celebrar la victoria en las calles de París.

Policías intentan dispersar a aficionados del PSG, que encendieron bengalas para celebrar la victoria en las calles de París.Thomas PadillaAP

"¡Una nueva estrella brilla en París!", proclamó por su parte Emmanuel Macron, ajeno al guirigay político por cuenta de las celebraciones que tuvieron en jaque a 22.000 policías la noche del sábado en todo el país. "Felicitaciones al PSG, que hace soñar a toda Europa: Francia está orgullosa", escribió en su cuenta en X el presidente, que recibió por segundo año consecutivo a Luis Enrique y sus pupilos en el Elíseo.

Tras la celebración popular ante la torre Eiffel, la fiesta se trasladó al Parque de los Prínicipes, donde se tributó un nuevo homenaje al equipo similar al del año pasado, en torno a las 7:30 de la tarde. La policía extremará la vigilancia en la puerta de Saint-Cloud, cercana al estadio, donde se produjeron graves incidentes en la noche del jueves.

El ministro de Interior Laurent Nuñez dio cuenta del último parte de daños y detenidos, pese al despliegue de 22.000 policías en todo el país, entre peticiones por parte de líderes políticos de la derecha de acordonar los Campos Elíseos y e imponer una nueva doctrina de "reunión cero" tras los eventos deportivos, tras las reiteradas oleadas de vandalismo, con la quema de un camión y decenas de escaparates rotos en los alrededores de la principal arteria parisina.

Más de medio centenar de policías resultaron heridos en enfrentamientos con aficionados y alborotadores no solo en París, también en ciudades como Rennes, Estrasburgo o Grenoble. "Estos bárbaros deben ser neutralizados de una vez por todas", declaró el alcalde de Niza Eric Ciotti, líder de la Unión de las Derechas por la República.

"Solo en Francia, la victoria de un club provoca estos disturbios", lamentó la líder de Agrupación Nacional Marine Le Pen. Su "delfín" Jordan Bardella denunció por su parte cómo "la violencia se multiplica por todo el territorio, a cargo de bandas que atacan a los bienes públicos, a los comercios y a las fuerzas del orden".

Catherine Lécuyer, alcaldesa del Octavo Distrito de París con Los Republicanos, criticó lo ocurrido en la noche del sábado como "una demostración de impotencia pública, con violencia múltiple contra la policía, atacada con fugo de mortero, incendios de automóviles y decenas de saqueos". "La estrategia preventiva ha llegado a sus límites: hay que imponer el concepto de "cero reuniones" tras los eventos deportivos", añadió.

En el otro extremo político, la diputada de La Francia Insumisa Clémence Guetté culpó de la ocurrido a la represión policial y pidió al ministro de Interior que no vuelva a "aguar la fiesta": "Permita que los parisinos y los franceses puedan mostrar su orgullo y su alegría por una noche. Nada de represiones violentas: el desastre del año pasado no puede reproducirse".

Bezzecchi le da el primer triunfo en un Gran Premio de MotoGP a Aprilia en Mugello

Bezzecchi le da el primer triunfo en un Gran Premio de MotoGP a Aprilia en Mugello

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Marco Bezzecchi acabó la carrera tremendamente emocionado. No en vano, el desenlace del Gran Premio de Italia de 2026 hizo historia. Por primera vez, Aprilia logró un triunfo en domingo en MotoGP en el hogar de su gran rival, Ducati. Y lo hizo rozando el pleno. Jorge Martín fue segundo y Ai Ogura estuvo a punto de desbancar a un Pecco Bagnaia que, al final, se las arregló para mantenerse en el tercer escalón del podio, después de haber ido de más a menos en una carrera que, de hecho, llegó a liderar durante varias vueltas.

"La verdad, he querido darlo todo para la afición en casa. Las últimas vueltas fueron duras, las Aprilia y Bezzecchi hicieron un trabajo fantástico, pero el equipo ha hecho una labor fantástica y nos merecíamos este resultado", apuntó Bagnaia tras la carrera. "Estoy muy contento, porque el equipo ha trabajado de manera increíble. He estado buscando recuperar la confianza, y me ha costado, así que tenemos que seguir. Marco ha estado impresionante, le doy la enhorabuena. Para él, ganar en Mugello es especial, pero tenemos que continuar con esta progresión", aseveró por su parte un Jorge Martín que se resarció del cero cosechado en Montmeló.

"Me siento increíble. Es algo con lo que soñaba desde que era pequeño y lo he conseguido. Gracias, Mugello, de todo corazón. Espero que os hayáis divertido", sentenció finalmente un Marco Bezzecchi que celebró su victoria incluso con Kimi Antonelli, vigente líder del Mundial de F1 y responsable del banderazo final en una carrera en la que Marc Márquez se mostró combativo, si bien evidenció que aún la falta rodaje para recuperar su mejor forma.

El de Cervera fue finalmente séptimo, por detrás de un Acosta que peleó con él hasta el límite y rozó el cuarto puesto pero que tuvo que conformarse finalmente con el sexto. Raúl Fernández, tras un fallo en la salida, fue octavo, Fermín Aldeguer, noveno, Joan Mir, duodécimo, Maverick Viñales, decimoséptimo y Álex Rins, finalmente, tuvo que abandonar por una caída.

El triplete de Luis Enrique que le igualó a Zidane, Guardiola y Paisley: "Esto sólo te lo hace el Real Madrid"

El triplete de Luis Enrique que le igualó a Zidane, Guardiola y Paisley: “Esto sólo te lo hace el Real Madrid”

Una carrera frente a una petrificación. La historia corrió del lado francés y, tras el fallo de Gabriel, sacudió a Luis Enrique y detuvo a Mikel Arteta. Pesó más el argumento del asturiano de repetir que la ilusión del vasco de ganar la primera. Pesó más el fútbol ofensivo del PSG: 75% de posesión, 21 disparos y 11 saques de esquina, frente a la muralla del Arsenal: 7 disparos, 3 paradas frente a 0 y sólo 285 pases. "Esto es aún más fuerte que el año pasado porque sabíamos antes del partido lo difícil que sería jugar contra el Arsenal", dijo el asturiano.

Lo fué. Se venía de lograr el primer título tras masacrar con cinco tantos a un Inter de Milan desdibujado. Y en Budapest había que remontar a un Arsenal que sólo había recibido seis goles en esta Champions. "La final fue muy difícil", expresó Luis Enrique. Y aburrida. Porque los británicos quitaron el alma al encuentro confiando en su poderío defensivo. "Han metido la ocasión que han tenido y han defendido el resto del partido. Nosotros no hemos cambiado el plan y al final hemos ganado", desgranó Fabián sobre lo que se encontraron tras verse por debajo en el marcador.

"Sólo quedaba pedirle a Dios que nos ayudara", pidió Pacho. Y debió de escuchar. Y es verdad que también lo merecieron. Porque Vitinha y Barcolá pudieron evitar hasta la prórroga, pero el balón no quiso entrar como tampoco en el disparo al poste de Kvaratskhelia. "Ha sido un gran final sobre todo a balón parado. Les deseo lo mejor porque es un gran equipo", añadió el central sudamericano pese a que fueron ellos los que consiguieron contrarrestar la principal arma de los gunners esta temporada. Han sido 29 goles, sin contar penaltis, 25 en Premier League y cuatro en Champions. Pero los defensas galos conocían perfectamente cómo proteger a Safonov.

No fue el ruso el parapenaltis que dio la Intercontinental al equipo francés ante el Flamengo de Luis Enrique. Cuatro detuvo en aquella tanda frente a ninguno en esta. Sólo tuvo que acompañar con la mirada los lanzamientos de Eze y Gabriel. De hecho, como si su sangre fuera de hielo, no mostró el guardameta la alegría de sus compañeros tras el fallo del central brasileño. Comedido incluso hasta en el podio de los ganadores.

Allí quien retrajo su protagonismo que no su alegría fue Luis Enrique. En un tercer plano se colocó cuando Marquinhos elevó la orejona al cielo. "Hemos demostrado que lo deseábamos de verdad desde el primer día de esta temporada. El entrenador dijo que es aún más difícil ganar dos veces", declaró el capitán brasileño, que terminaría con la copa por sombrero. Sorprendió que el segundo que levantó la orejona no fue un jugador, tampoco un técnico, sino un Al Khelaifi que ha dado con la tecla con el técnico asturiano.

"Esto como que sólo se lo he visto hacer al Madrid no tengo ni idea de cómo va. La primera fue histórica, la segunda lo va a ser más, el PSG necesitaba meterse en el grupo de los mejores equipos, ahora estamos ahí", expresó un entrenador que logra su tercera orejona y empata con Zidane, Guardiola y Bob Paisley. Es la segunda consecutiva para él y para el club, una hazaña que sólo ha conseguido el equipo blanco desde que la Copa de Europa mutó en Champions League.

Quieren más

Si alguien piensa que la obra del asturiano en el PSG termina aquí, está muy equivocado. "Estos jugadores son diferentes, los tengo que parar de entrenar y siguen, cuando alguien disfruta de lo que hace no tiene mérito. Para mí, este equipo va a competir el año que viene seguro", desveló el entrenador y luego le secundó uno de los jóvenes a los que él le dio la alternativa. "Esto no ha terminado. La segunda ya está aquí, vamos a seguir trabajando. ¡Vamos a ganar la tercera Champions!, gritó Doué, uno de los más desatados en las celebraciones del equipo francés.

Conseguido el objetivo, la vista se desviaba a las celebraciones, que resultaron un auténtico caos el año pasado. Tanto Marquinhos como el propio PSG en sus redes sociales han pedido "tranquilidad" a sus aficionados a la hora de celebrar este histórico título. Pero no dio tiempo y en París, al cierre de esta edición, ya se habían producidos varios altercados y decenas de arrestos. "Una nueva estrella brilla sobre París! Bravo al PSG que hace soñar a toda Europa. Francia está orgullosa", escribió el presidente francés, Emmanuelle Macron en sus redes. Siempre que esa estrella no caiga sobre las calles de la capital de su país.

Los Spurs destronan a los Thunder y pasan a las Finales contra los Knicks

Los Spurs destronan a los Thunder y pasan a las Finales contra los Knicks

Los San Antonio Spurs triunfaron este sábado por 111-103 en el campo de los Oklahoma City Thunder en el séptimo y decisivo partido de las finales del Oeste y, tras destronar a los vigentes campeones, se citaron con los New York Knicks en las Finales de la NBA.

El francés Victor Wembanyama lideró con 22 puntos otra gran actuación grupal de los Spurs, que volverán a las Finales NBA por primera vez desde 2014, cuando se coronaron campeones tras doblegar a los Miami Heat.

Wembanyama, el número uno absoluto en el draft de 2023 y MVP de estas finales del Oeste, rompió a llorar al finalizar un partido de enorme intensidad, en el que los Spurs completaron una extraordinaria remontada en una serie que hace tres días les veía abajo 2-3.

El francés firmó 22 puntos, siete rebotes y dos asistencias en 41 minutos, pese a cometer cinco faltas, y fue uno de los siete jugadores de los Spurs con dobles dígitos en anotación.

Julian Champagnie aportó veinte puntos (seis triples), Stephon Castle metió 16 puntos, con seis rebotes y seis asistencias, De'Aaron Fox anotó quince, Dylan Harper contribuyó con doce y Keldon Johnson y Devin Vassell, con once cada uno.

Los Thunder entregaron el cetro de campeón pese a los 35 puntos y nueve asistencias de Shai Gilgeous Alexander, que acabó agotado tras casi 43 minutos en pista.

Cason Wallace metió catorce de sus 17 puntos en el cuarto período y el banquillo de OKC sostuvo al equipo con doce puntos de Jared McCain y Alex Caruso y once puntos y diez rebotes de Jaylin Williams, pero los hombres de Mark Daigneault, sin Jalen Williams, echaron de menos a Chet Holmgren (cuatro puntos, cuatro rebotes y solo dos tiros intentados).

Las finales del Oeste no alcanzaban un séptimo partido desde 2018, cuando los Golden State Warriors de Steph Curry doblegaron a los Houston Rockets, y a las de este año no les faltó tensión y nivel.

Los Spurs, que se habían aferrado a la serie el pasado jueves con una contundente victoria en San Antonio, saltaron al campo del Paycom Center sin miedo, decididos a luchar y tutear la agresividad defensiva de OKC.

Y arrancaron de la mejor manera, al tomar una tempranera ventaja de catorce puntos en el 27-13. Fue el banquillo de OKC en mantener a los Thunder en el partido, al aportar doce de los 25 puntos de los campeones en el primer segmento.

Gilgeous Alexander dio la cara para OKC con 19 puntos en la primera mitad y su equipo alcanzó su primera ventaja al final del segundo período, pero los Spurs cerraron el cuarto con un 7-0 que les permitió llevarse a los vestuarios un margen de tres puntos.

Los Spurs hacen daño desde el arco

En el sexto partido, los Spurs arrollaron a OKC en el tercer segmento con un parcial de 20-0. Este sábado también pisaron el acelerador con un espectacular 16-2 culminado con un triple de Wembanyama para el 76-65 con poco más de cinco minutos por jugar en el tercer cuarto.

OKC recibió los golpes de unos Spurs hambrientos y agresivos, pero consiguió encontrar respuestas a nivel ofensivo y Jaylin Williams, con un triple espectacular cuando se le acababa el cronómetro de los 24 segundos,volvió a equilibrar el choque.

OKC llevó al límite a Wembanyama a nivel defensivo y le cargó de faltas, pero la maquinaria ofensiva de los texanos no dejó de aportar. El equipo de Mitch Johnson arrancó el cuarto período con un festival de triples, en el que también participó Wemby con un tiro de tres puntos con paso atrás que volvió a dar nueve puntos de ventaja a su equipo.

Cason Wallace, a base de triples, apoyó a SGA en el desesperado intento de remontada de los Thunder, que se dieron una oportunidad al colocarse a seis puntos con dos minutos en el cronómetro.

En un final muy apretado, OKC llegó a tener el balón con 103-109 en el marcador, pero se le acabó la gasolina. El triple de SGA se quedó corto y los Spurs sellaron una extraordinaria victoria para volver a las Finales.

Homenaje a Popovich

Wembanyama, MVP de las finales del Oeste, aseguró este sábado tras clasificarse para las Finales de la NBA con los San Antonio Spurs que tiene que "hablar rápido" con Gregg Popovich, al que definió como "el jefe" y que dirigió a su equipo durante 29 temporadas antes de dejar el cargo tras sufrir un derrame cerebral.

"No sé, es el hombre con más experiencia como entrenador, y vivió muchas cosas, es el jefe, pasa por cosas que ni podemos imaginar. Tengo que llamarle, tengo que verle, hablarle, porque no hay manera en la que pueda entender cómo se siente. Tengo que hablarle rápido", aseguró Wembanyama en la rueda de prensa posterior a la victoria.

Los Spurs triunfaron en el Paycom Center de OklahomaCity y volaron a sus primeras Finales desde 2014.

Popovich, de 77 años, dirigió a los Spurs durante 29 temporadas, en las que ganó cinco anillos, antes de abandonar el banquillo en 2025 tras sufrir un derrame cerebral. El legendario entrenador sigue vinculado a la franquicia en un rol de asesor.

"Es la oportunidad de una vida, no sabes si va a volver. Es un sueño hecho realidad", admitió Wembanyama.

"Todo el trabajo que haces es por este tipo de emociones. Quiero ganar, es como si mi vida dependiera de eso", insistió.

Decenas de arrestos y un polícía herido en los brotes de violencia en París tras la victoria del PSG

Decenas de arrestos y un polícía herido en los brotes de violencia en París tras la victoria del PSG

Actualizado

La segunda victoria consecutiva en la Champions League del PSG provocó una nueva oleada de violencia y vandalismo en las calles de París, con triple epicentro en el Parque de los Príncipes, en el mercado de Las Halles y en los alrededores del Arco del Triunfo, donde hubo varios arrestos y un policía resultó herido en fricciones con los hinchas.

Para saber más

Unos 8.000 policías en la capital y 22.000 en todo el país intentaron contener el delirio colectivo, con el recuerdo aún reciente de los 563 detenidos, 692 incendios, dos muertos y 200 heridos de diversa consideración durante las celebraciones de la primera victoria en el 2025.

El ministro de Interior Laurent Nuñez supervisó el dispositivo policial sin precedentes y confirmó una veintena de detenciones incluso antes de que acabara el partido, con 1.600 controles, fricciones en varios de la ciudad y la incautación de más de un centenar de bengalas, fuegos de artificio y morteros caseros.

La policía informó de la presencia de "grupos de riesgo" e "individuos encapuchados" con barras de hierros y objetos arrojadizos en la zona del mercado de Les Halles y en los Campos Elíseos, donde varios comercios fueron vandalizados pese a las valla instaladas por la policía y la protección con madera de los escaparates.

Otro punto caliente durante toda la noche fue la puerta de Saint-Cloud, en las inmediaciones del Parque de los Príncipes, donde se produjeron también enfrentamientos con la policía, que tuvo que usar gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

A diferencia del 2025, cuando la goleada de 5-0 del PSG contra el Inter de Milán fue calentando el ambiente, la ciudad entera contuvo el aliento hasta el último penalty fallado por el Arsenal, que produjo una explosión de júbilo y de fuegos de artificio. Miles de aficionados pudieron ver la final en pantallas gigantes en el estadio del Parque de los Príncipes, donde se espera nuevamente una celebración con Luis Enrique y sus pupilos a su regreso a París.