Hamilton el renacido

Hamilton el renacido

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Según la mitología griega, el fénix era un ave de larga vida que se regeneraba de su predecesor. Un ser mágico capaz de consumirse por completo y renacer de sus cenizas. Un símbolo de inmortalidad, de resiliencia, que se purificaba en las llamas de la desolación para resurgir en un vuelo majestuoso aún más esbelto, más brillante. Un símbolo de muerte y resurrección.

En Barcelona, el lugar donde Michael Schumacher ganó su primer gran premio con Ferrari en 1996, Lewis Hamilton ganó también su primera carrera vestido de rojo. Aquella victoria del kaiser bajo el diluvio fue una obra maestra. La de Hamilton, en la canícula de Montmeló, ha sido uno de los triunfos más memorables del británico y, al mismo tiempo, su renacimiento. Su ritmo, al igual que el de Michael hace 30 años, fue inalcanzable. El coche de seguridad virtual que generó el abandono de Fernando Alonso fue una ayuda extra, pero Lewis habría ganado de todas formas. En Barcelona, donde ya es el piloto con más victorias de la historia, siete, esta vez era imparable.

Las historias de Schumacher y Hamilton comparten muchas coincidencias, pero las separan algunas grandes diferencias. Michael nunca alcanzó el nivel de sufrimiento que ha resistido el británico. Hace menos de un año, en su desolación, se desnudó ante los periodistas reconociendo que era un ser inútil que Ferrari debía despedir. La generación de coches con efecto suelo se le atragantó a todo un heptacampeón como él y le hizo parecer vulnerable, frágil, agotado. Ahora, con los coches de 2026, Hamilton ha recobrado el ritmo, el hambre y la confianza.

Muchos le dimos por muerto. Era tal el nivel de abandono y abatimiento que pensamos erróneamente que ya no podría regresar. Ferrari soportó la desolación de 2025 y le empujó a no tirar la toalla, le convenció de que debía resistir. Él pidió cambios estructurales en el funcionamiento del equipo y de componentes en el coche. Cambió el material del sistema de frenos que históricamente siempre había usado Ferrari por otro que tenía en Mercedes y le daba más confianza. Sugirió un cambio de ingeniero de pista y ha encontrado junto a Carlo Santi, un veterano de la escudería de Maranello de perfil bajo, a un socio de confianza en las carreras. Pequeños y grandes detalles que nos han traído a Lewis de vuelta.

Primera victoria de Lewis desde Bélgica 2024 y primera victoria de Ferrari desde aquel lejano triunfo de Carlos Sainz en México ese mismo año. Fin de una sequía mutua y comienzo esperanzador de una batalla que podría significar dos hechos históricos: el primer título de Ferrari desde aquel afortunado que le cayó venido del cielo a Kimi Raikkonen en 2007 y el octavo título para Hamilton que le convertiría en el piloto más laureado de la historia. No será fácil, pero solo la posibilidad de luchar por ello hará que Hamilton se vacíe en la empresa. Es el escenario soñado, el guion perfecto, la razón por la que Lewis fue contratado. Batir el récord de Schumacher con otra leyenda vestido de rojo.

Hamilton sale de Barcelona con 41 puntos de desventaja sobre Kimi Antonelli a falta aún de 15 carreras para el final. Ferrari introdujo evoluciones aerodinámicas en España que han funcionado. Con el sistema ADUO tendrá dos pasos de evolución de su unidad de potencia esta temporada. Si lo hacen todo bien como este fin de semana, si Hamilton sigue en esta versión 3.0 y si Mercedes sigue teniendo problemas de fiabilidad cada vez que estalla la guerra civil entre George Russell y Kimi Antonelli, la diversión está asegurada. Como refleja Hamilton en su casco: "Still I rise". Algo así como: "Aun así me sigo levantando".

Suecia aplasta a Túnez y lidera el grupo F

Suecia aplasta a Túnez y lidera el grupo F

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La selección de Suecia goleó este domingo por 5-1 a la de Túnez tras someterla desde los primeros minutos, y el triunfo le permite ponerse al frente del Grupo F, en el que Países Bajos y Japón empataron a dos goles.

Yasin Ayari, dos veces; Alexander Isak, Viktor Gyokeres y Mattias Svanberg marcaron para los suecos, mientras que para los africanos descontó Omar Rekik.

Los europeos comenzaron con dominio en mitad de cancha y en el minuto 7 tomaron ventaja con un remate de pierna derecha de Ayari, después de dos despejes del guardameta Moulhib Chamakh a los de Isak y Gyokeres.

Túnez reaccionó, empezó a crear peligro y así llegó un remate de Anis Slimane, despejado por el portero Kristoffer Nordfeldt, pero cuando mejor se veía, recibió un segundo golpe.

Gyokeres le sirvió un balón a Isak, quien apareció por la banda izquierda, se libró de la marca de Montassar Talbi para lograr el 2-0, con la complicidad de Chamakh.

Los suecos bajaron el ritmo al duelo; los tunecinos fueron pacientes y en el 43 descontaron con un gol de cabeza de Rekik, con asistencia de Hannibal Mejbri.

Un error garrafal de Ellyes Skhiri echó a perder un buen momento de las Águilas de Cártago en el partido. En el 60 perdió un balón, recuperado por Isak, quien se lo puso a su cómplice Gyokeres, anotador del 3-1 con un remate de derecha.

El gol le bajó el ánimo a los tunecinos, que en el 84 recibieron un cuarto gol. A los pocos segundos de entrar en la cancha, Svensson anotó a pase de Isak. Y el quinto llegó con un disparo de Ayari desde fuera del área con el tiempo ya cumplido.

Ilia Topuria pierde la guerra contra Justin Gaethje frente a Donald Trump en la Casa Blanca: "Soy americano"

Ilia Topuria pierde la guerra contra Justin Gaethje frente a Donald Trump en la Casa Blanca: “Soy americano”

Citius, altius, fortius. En 1896, los Juegos Olímpicos tomaron ese lema como símbolo de su espíritu. Pero a Ilia Topuria, como Ícaro, se le terminaron por derretir las alas de tanto acercarse al sol. Sus 170 centímetros se hundieron por debajo del jardín sur de la Casa Blanca para recibir la primera derrota de su vida en las artes marciales mixtas. Donald Trump celebró su 80 cumpleaños viendo como un compatriota suyo Justin Gaethje terminaba con la historia inmaculada de un hispanogeorgiano en el 250 aniversario del nacimiento de su país.

Una rosa blanca se marchitó en el octógono frente a un sorprendente Gaethje. Iba a ser la número 18. Pesó demasiado el año sin pelear, sus problemas personales y la diferencia de estatura y de envergadura. The Highlight tuvo su gran momento frente al Matador, sorprendente, inesperado y muy cruel. "Ese hombre mayor", como se refirió a él despectivamente Ilia, terminó por demostrar la experiencia de sus 37 años y 33 peleas frente a los 29 y 18 del español.

Fue casi dos horas más tarde de lo previsto, pasadas las 7.00 de la mañana españolas, cuando Ilia Topuria perdió el invicto, perdió el favoritismo y perdió un aura que le ha rodeado durante toda su trayectoria en la UFC, con tres nocauts a tres leyendas de la liga consecutivos. Pero a veces, el destino es esquivo y, ante los mejores peleadores del mundo, y Gaethje lo es, no se puede tener una mala noche. Tras dos títulos interinos, conseguía el americano el deseado título del ligero.

Lo buscó el apsirante desde el primer round, lanzando peligrosos jabs que terminaron por dañar la cara de su rival. Topuria tendría su oportunidad en el segundo, pero al terminar por perder la visión de su ojo derecho de tantos golpes que recibió sus opciones disminuyeron con el paso del tiempo. Consiguió incluso el americano un derribo tras un gancho de derecha que el Matador salvaría agarrándose a sus piernas. Pero la contienda estaba perdida.

En en interin entre el tercero y el cuarto, el médico se planteó incluso detener la pelea, pero Topuria consiguió convencerle para continuar. De poco le serviría, casi sin visión, no era capaz de esquivar los golpes del de Arizona. Hasta que ya, antes del último, terminó por abandonar la pelea con su hermano diciendo que la acabarían.

Pero no se pudo, esto es la UFC, la mejor liga del mundo en las artes marciales mixtas. El estadounidense ganó la guerra. "Soy americano", contestaba a Joe Rogan en el octógono. "Sabía que tenía que pasar el primer round", explicaba. Lo hizo y con mucho estilo, como el mortal hacia atrás, su seña de identidad en las victorias para celebrar una y muy grande.

Una incierta noche

La noche, con el citado retraso por las tormentas, había comenzado con una oda al patriotismo americano entre los 4.300 privilegiados que pudieron presenciar en directo el espectáculo. Trump y Dana White paseando desde el balcón de la Casa Blanca hasta el escenario del primer evento deportivo que acogía la residencia presidencial en su historia. Lo hacían tras escuchar el himno estadounidense interpretado por Zac Brown entre imágenes de muchos efectivos americanos desplegados por el mundo y posteriormente bajo gritos de USA.

Donald y Melania Trump en el evento de la UFC.

Donald y Melania Trump en el evento de la UFC.EFE

El octógono lo estrenaron Diego Lopes y Steve García en un duelo en el peso pluma, la categoría que dejó Topuria para convertirse en doble campeón de la UFC tras subir al ligero. El brasileño noqueó a García en el segundo round y se convirtió en el primer ganador de un combate en la Casa Blanca.

Posteriormente, llegaron el Bo Nickal vs Kyle Daukaus en el peso medio, ambos estadounidenses, con victoria por ko para el primero en el asalto inicial y luego el otro combate del ligero en el que el veterano Michael Chandler cayó ante el brasileño Mauricio Ruffy tras una patada con giro en el mismo periodo. Aprovechó el brasileño para pedirle matrimonio a su pareja tras su victoria, que terminó de manera doble con el sí de su futura esposa.

El gran momento de la noche se siguió calentando con la victoria en los pesados del villano e invicto Josh Hokit, quien tuvo sus más y sus menos con el propio Topuria en la previa, ante Derrick Lewis. O'Malley venció a Zahabi antes de la otra gran pelea de la noche entre Alex Pereira y Ciryl Gane. En este duelo por el título interino de los pesados triunfó el francés. Pero todo era fogueo, el tiroteo vino después con el combate del torneo. Un duelo histórico en un escenario histórico.

La noche fue de Gaethje, contra todo pronóstico. El underdog se convirtió en el macho alfa de este evento histórico y consiguió vencer al imbatible. Ilia volverá, pero ya no lo hará ni como campeón ni imbatido. Un americano le quitó su sueño en la Casa Blanca cuando nadie lo esperaba. Así es la vida.

Países Bajos deja resucitar a un timorato Japón que castiga a Koeman

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Ronald Koeman no empieza el Mundial con buen pie. Cuando Países Bajos lo tenía todo a favor para liquidar a un timorato Japón y arrancar el Mundial como líder de grupo, se hizo el harakiri. En cinco minutos de locura, cuando el partido se acercaba al descuento, los nipones lograron el empate. Y no es que dieran el paso adelante que se guardaron durante todo el partido, es que los cambios del técnico neerlandés acabaron encerrando al equipo en su área hasta que, en un córner, un cabezazo de Ogawa que tocó en Kamada ante una de las defensas más altas del campeonato le birló dos puntos que creían tener en el bolsillo. [Narración y estadísticas (2-2)]

Las dos selecciones arrancaron a intimidarse demasiado tarde. En el primer tiempo, el duelo no tenía ritmo por el empezo de ambos en anularse. Llegaron ocasiones contadas, como el derechazo de Malen en el primer minuto que atajó Suzuki. Fue al delantero de la Roma, con buenos números en la Serie A en el tramo final de temporada, a quien Koeman le dio el peso del ataque, aunque el peligro trató de buscarlo con Gakpo por la banda izquierda. Japón, que sabe lo que a los neerlandeses les gusta acelerar los duelos, se instaló en su campo, bien junto, retando al rival a asaltarles. Y no es que con eso renunciaran a sus opciones.

Un tiro de Maeda que golpeó en Dumfries y otro centro raso desde la orilla izquierda de Taniguchi que no cazó Maeda recordaron que vivir tan lejos del área de Verbrugeen solo tenía un objeto: orden. Con eso hicieron pensar a Koeman que quizá su plan necesitaba necesitaba retoques. Gakpo no lograba hacer daño a la espalda de Kubo porque, esta vez sí, el extremo de la Real Sociedad corría presto a auxiliar a Doan creando superioridad para frustrar al jugador del Liverpool.

Sin que el partido se acelerara, Japón encontró caminos. Primero Nakamura le fue quitando peligro a un ataque que lo encontró en la frontal del área pequeña. Demasiados toques hasta dejarle un remate de cara a Izo. Con el balón parado respondió Países Bajos obligando, primero a Suzuki y después a Taniguchi, a despejar el cabeceo de Malen a un saque de esquina. De nuevo probaron con una falta en la que Summerville buscó a Gakpo en el segundo palo.

La primera mitad se cerró con un disparo de Nakamura lamiendo el poste y un pase filtrado entre los centrales a Ueda que el delantero del Feyenoord no pudo empujar, pero en la segunda parte, el escenario cambió.

Arrancó con el gol de Países Bajos. Otra vez a balón parado, Reijnders tensó la pelota desde el lateral del área y el rechazo de Japón lo recogió De Jong para abrir a Gravenberch que telegrafió un centro que Van Dijk convirtió en gol.

Suecia, al acecho

Espabiló Japón con el aldabonazo. Para clasificarse, es el de los favoritos del grupo, pero al acecho ronda Suecia y perder un punto es complicarse. Por eso salieron de su caparazón y buscaron hacer daño. Lo logró Kubo retando a Van de Ven hasta la línea de fondo para asistir a Nakamura en la media luna. Con un giro de cintura, armó un tiro para empatar.

Antes de que en los nipones surgiera la tentación de volver a ajustarse, apareció Summerville para, con un zurdazo cruzado impecable, hacer saltar a Koeman en el banquillo. Países Bajos empezaba a encontrar huecos para correr y Gakpo forzó una mano de Suzuki. Poco iba a durarle la alegría.

Nakamura, ante Summerville, el domingo en Dallas.

Nakamura, ante Summerville, el domingo en Dallas.AFP

Japón movió banquillo para sustituir a Kubo, que se marchó lesionado tras un choque con Dumfries, y buscar más colmillo. La respuesta del técnico neerlandés fue endurecer a su equipo para contener a un rival que apenas le había hecho daño. Mandó a Memphis Depay al campo, sí, pero el resto fueron Aké, Koopmeiners y Timber, todos de corte defensivo. Ese movimiento, y en runrún de la derrota ante Argelia en los últimos amistosos, hacía que la mirada estuviera en el banquillo.

Faltaban cinco minutos para el 90 y Países Bajos estaba hundido en su área, acorralado. Se paseó un centro de Nakamura sin encontrar rematador y acabaron forzando un córner en el 89 que Ito puso a la cabeza de Ogawa, que le ganó el salto a Van Dijk. Su testarazo rozó la cabeza de Kamada y se convirtió en un empate que castiga, mucho, a los neerlandeses y les complica la vida a ambos, porque Suecia espera al quite.

Un paseo por la cuna de Pelé en Nueva York 50 años después: "Pelé se asustó, tenía las manos manchadas de verde porque habían pintado la tierra"

Un paseo por la cuna de Pelé en Nueva York 50 años después: “Pelé se asustó, tenía las manos manchadas de verde porque habían pintado la tierra”

Durante estos meses, el cruce entre Shea Road y Meridian Road, en pleno Queens, el distrito más grande de Nueva York, recibe el nombre de Pelé. Un detalle del ayuntamiento de la ciudad por el Mundial de fútbol y un recuerdo al hombre que hace medio siglo impulsó el 'soccer' en todo Estados Unidos. El 15 de junio de 1975, Edson Arantes do Nascimento debutó con el New York Cosmos en el Downing Stadium, cuyos terrenos hoy, reconstruidos para dar forma al nuevo Icahn Stadium, siguen desprendiendo olor a fútbol.

"Aquí seguimos guardando el logo gigante del Cosmos que estaba en lo alto de la zona de prensa del antiguo estadio", enseña a este periódico Louis Vazquez, director del Icahn Stadium, unos minutos después de entrar por la puerta principal. El terreno está situado en la isla de Randall, al norte de Nueva York, entre el río Harlem y el East River. En el pasillo inicial, a la izquierda, gobierna un cuadro del debut de Pelé. Camiseta blanca impoluta y miles de personas en las gradas. 21.278 se dieron cita aquel día, con 300 periodistas llegados de 13 países diferentes. "Esta foto es la más icónica de la historia del fútbol aquí en Nueva York", añade.

El Downing Stadium estaba situado a unos metros de donde hoy se ha construido el Icahn Stadium, que tiene solo 5.000 butacas. En su momento, el campo que vio aterrizar a Pelé era uno de los más grandes de la ciudad, por detrás del Yankee Stadium y el Shea Stadium, propiedad de los Yankees y los Mets de la liga de béisbol. Despertaba interés, aunque tenía algunos problemas que con la llegada del astro brasileño y la consiguiente presión mediática debieron solucionarse en el momento.

"se quitó las botas y se asustó"

"El terreno de juego tenía muchísimas zonas de tierra y con la atención global que recibió su debut, dos empleados de la CBS, la televisión que iba a retransmitir el partido, usaron pintura verde sobre el barro marrón. En el descanso, Pelé, nervioso, se quitó las botas y las medias y se asustó porque tenía las manos manchadas de verde, pero Julio Mazzei, miembro del personal del Cosmos, le tranquilizó diciéndole que era pintura verde del suelo", relata Vazquez.

Pelé se había retirado del fútbol el 2 de octubre de 1974 tras jugar por última vez con el Santos, pero decidió volver para solucionar sus graves problemas económicos causados por malas inversiones. "Recuerdo cuando el contable entró en casa, sudaba muchísimo, estaba pálido", contó en su biografía. El brasileño decidió rechazar las ofertas de Europa, algunas de clubes como el Real Madrid y la Juventus, y aceptó el acuerdo que llevaba años proponiéndole Clive Toye, socio del Cosmos: casi tres millones de dólares al año, uno de los mayores en el mundo del deporte en esa época.

"Su llegada le dio glamour al fútbol. La North American Soccer League se convirtió en un fenómeno cultural, atrayendo a celebridades como Muhammad Ali, Andy Warhol o Mick Jagger", explica a este periódico Brian D. Bunk, profesor de Historia de la Universidad de Massachusetts y autor de From Football to Soccer (University of Illinois Press, 2021).

Pelé tenía 34 años, llevaba ocho meses sin jugar y aun así fue, con diferencia, el mejor futbolista de aquel domingo y de la liga durante los años que estuvo. "El Gran Pelé", rezaba el cartel del partido. "Ha cautivado al resto del mundo y ahora cautivará a los Estados Unidos. Son los aficionados con más suerte de su generación porque podrán ver jugar a Pelé", se añadía, al lado de una imagen del brasileño celebrando un gol.

Ese encuentro terminó 2-2 y Pelé ganaría el título en 1977, mudado ya el Cosmos al Giants Stadium, recién construido en los terrenos del actual Metlife Stadium y más grande, antes de retirarse definitivamente.

"Ha sido duro jugar con él al principio, pero luego nos acostumbramos a sus pases y movimientos", aseguró al acabar el duelo contra el Tornado Mark Liveric, uno de sus compañeros, en unas declaraciones que se recogieron al día siguiente en el New York Times. El artículo, titulado "21.278 personas van a ver a Pelé y el Cosmos empata", asegura en esa crónica que "el millonario brasileño" iba a jugar sólo la primera parte, pero que "le motivó el partido" para seguir en la segunda. "Le hicieron falta muchísimas veces, pero no pareció importarle demasiado", añade el texto. Marcó el primer gol a pase del israelí Mordecai Spiegler. "No he visto el balón", señaló después el portero rival, Ken Cooper. Pelé, además, asistió a Spiegler para otro gol y dejó un pase de tacón a su compañero Liveric que "fue lo mejor del partido", según el Times.

"Seremos un gran equipo", aseguró el brasileño. Y lo fueron. Las entradas para aquel 15 de junio costaban dos dólares para los menores de edad, cuatro para los adultos y seis para aquellos que tenían asiento reservado, pero los precios se multiplicaron en los siguientes meses.

El resto de estrellas

Pelé elevó el nivel de la liga, que más tarde recibiría a Franz Beckenbauer (Cosmos), Bobby Moore (San Antonio Thunder y Seattle Sounders) o Johan Cruyff (Los Angeles Aztecs y Washington Diplomats). "La evolución de jugadores como Landon Donovan o Tim Howard, el lanzamiento de la MLS en 1996 y el boom del Mundial de 1994 tienen que ver directamente con el interés creado por Pelé a finales de los 80", asegura Vazquez. "Lo de ahora es la culminación de todo ese proceso. Pero no todo empezó con Pelé. El Cosmos ya tenía 10.000 personas por partido el año anterior a su llegada, no es que no se jugara al fútbol", matiza Bunk.

Logan Costa, el central que cambió Francia por Cabo Verde y al que vacila Yeremy Pino: “Dice que voy a pasar un mal rato”

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El 21 de julio de 2025, Logan Costa (Saint-Denis, 2001) se rompió el cruzado de la rodilla en un partido de pretemporada del Villarreal. Había ayudado a que Cabo Verde encarrilara, por primera vez en su historia, el camino hacia el Mundial y solo pudo celebrar la victoria ante Suazilandia (3-0) desde la grada. «Fue increíble. No tengo palabras para describirlo. El país se paró», cuenta en una conversación con EL MUNDO en la que no pierde la sonrisa. Es mundialista, y no ha sido fácil.

Le ha tocado estar 302 días inmerso en una larga recuperación de una lesión muy compleja que, muchas veces, pensó que no le permitiría llegar a tiempo para jugar hoy en Atlanta. «Tuve momentos de duda, pero gracias a Dios, no se me escapa. Tuve mucha gente detrás, Marcelino, los médicos, que querían verme en el Mundial», reconoce.

El primer partido de Cabo Verde será especial, «creo que el país se parará», dice Logan, que a los 19 años cambió la camiseta de Francia por la caboverdiana. «Estaba en una sub-20 y no sentía nada. No me lo pensé», advierte quien ha crecido admirando a Sergio Ramos, Raphael Varane y Thiago Silva. Más picante le pone a su debut que sea frente a España. «Es una selección top, pero en un partido pueden pasar muchas cosas. La virtud de Cabo Verde es que no tenemos nada que perder y mucho que ganar. Vamos a jugar sin miedo», cuenta. No piensa que pueda ser un alivio que Luis de la Fuente se guarde a Lamine Yamal. «Es uno de los mejores del mundo y es bueno para nosotros que juegue. Si no, que se recupere», le desea.

«Allí están mis raíces»

Sí se encontrará en el campo con sus amigos Alex Baena y Yeremy Pino. «Hace unas semanas estaba hablando del partido con Yeremy y me dijo que me preparara bien, que voy a pasar un mal rato. Pero ya veremos quién gana», bromea. Como central, también tiene un ojo puesto en Mikel Oyarzabal, «por cómo aparece en el área», advierte este debutante, que se acordará de su abuela cuando suene el himno en el estadio de Atlanta. «Es un sueño profesional y personal. Llevo a Cabo Verde en el corazón, iba todos los veranos, allí están mis raíces. Todo me llevaba a jugar en esta selección», explica. Por eso no pensó que, dejando Francia, perdería oportunidades de disputar estas grandes citas. «Nunca sabes lo que te va a pasar en la vida. He hecho feliz a mucha gente en mi país y voy a cumplir un sueño», insiste.

No será fácil, a pesar de que Pedro Brito Bubista ha ido reclutando hasta por LinkedIn a hijos de expatriados. Al central no le gusta que le digan que es el mejor jugador de Cabo Verde, pero su fichaje por el Villarreal lo llevó a la elite y puede compartir centro de la zaga con Stopira, de 38 años, futbolista del Torreense de la segunda portuguesa. «Hay jugadores que no están en grandes clubes, pero te puedo decir que son muy buenos», recalca Costa.

La fórmula de Bubista se ha centrado en construir un equipo «unido, donde todos vamos a una» y que se comunica en criollo, porque pocos hablan ni siquiera portugués. No le dio al equipo para clasificarse a la Copa África, donde habían sido cuartofinalistas, y al Mundial, pero Logan Costa lo tiene claro: «Si tengo que elegir entre eso y un Mundial, firmo el Mundial».

El Valencia Basket decide en Badalona su pase a la final gracias a un excelso Jean Montero

El Valencia Basket decide en Badalona su pase a la final gracias a un excelso Jean Montero

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El Valencia Basket ganó en Badalona al Asisa Joventut y se convirtió en el segundo finalista de la Liga Endesa, donde se medirá al Barcelona, verdugo de La Laguna Tenerife. Los 19 rebotes ofensivos de los 'taronja', que desquiciaron completamente a los catalanes, y la actuación estelar de Jean Montero (24 puntos, ocho rebotes, siete asistencias) decantaron el triunfo para el equipo de Pedro Martínez. [Narración y estadísticas (75-87)]

"Sabíamos que nos esperaba un partido muy difícil y físico, pero hemos defendido muy bien. Y el partido de Montero ha sido increíble", aseguró tras el partido el técnico del Valencia Basket. "Ha habido tramos donde Montero no se ha sentido protegido y eso ha hecho que acabara descentrado, pero en líneas generales todos los jugadores han hecho un gran partido", añadió Martínez.

El base dominicano fue el gran protagonista de la noche en el Olimpic, donde en apenas 28 minutos acumuló 39 créditos de valoración, dominando a Ricky Rubio en ambos lados de la pista. Pese a todo, en el que pudo haber sido su último partido como profesional, el internacional español lideró a la Penya con con 17 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias.

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"Nos han hecho muchísimo daño en el rebote ofensivo, algo que podríamos haber mejorado, pero ellos tiran mucho desde el exterior", analizó Dani Miret, entrenador del Joventut. "En el resto de aspectos del juego hemos estado bien. Hemos dado el máximo que podíamos dar. Tristes por no poder alargar la serie", finalizó el técnico verdinegro.

Bajo la batuta de Montero, el cuadro valenciano repite por segundo año consecutivo en la final, donde vuelve a presentarse sin haber cedido una sola derrota en los cinco partidos previos. La última eliminatoria se iniciará el próximo jueves a las 20:00h en el Roig Arena, la única pista que sigue invicta en estos playoffs, dominados por una ola de triunfos visitantes.

La eliminatoria ante el Barça será una reedición de la final de 2003, cuando los azulgrana apenas dieron opción al Valencia Basket. Lliderado por Dejan Bodiroga, el equipo de Svetislav Pesic culminó con un 3-0 un triplete que incluía la Copa del Rey y la Euroliga.

Aymeric Laporte, el jefe de España: "No confío en casi nadie"

Aymeric Laporte, el jefe de España: “No confío en casi nadie”

Aymeric Laporte (Agen, Francia, 32 años) llega en carrito de golf y se va igual de la entrevista. Mientras habla, junto a las pistas de tenis de Baylor School, aparta los mosquitos, muchos y pesados. Está relajado, se ríe con el sobrenombre de 'jefe' (lo es en esta selección) y expone, negro sobre blanco, una personalidad muy marcada. Entre otras cosas, por lo que vivió en plena adolescencia. 'Ayme', como le conocen aquí todos, es el boss.

PREGUNTA. ¿Cómo está? ¿Qué tal estos primeros días aquí, esta humedad, cómo la lleva?
RESPUESTA. Bien, muy bien. Hemos tenido un viaje largo para el amistoso de Puebla, pero desde que estamos aquí ya asentados, bien. La verdad es que hay bastante humedad y eso se nota, incluso ahora mismo que estamos haciendo la entrevista fuera.

Se quita del medio a un puñado de mosquitos como puede, pero mantiene el tipo.

P. Siendo un tío del norte como usted, esta humedad mal...
R. Sí, se nota. No estoy muy acostumbrado a este nivel de humedad, pero bueno, bien.

P. Es su segundo Mundial, ¿qué le dice eso?
R. Bueno, mucha alegría. Estoy muy contento de seguir aquí con la selección. Muchas veces lo he dicho: es un privilegio estar aquí, es donde más disfruto del fútbol. El estilo de juego, los compañeros... todos estamos muy contentos de estar aquí. El ambiente siempre es bueno y hay esa buena conexión entre todos que hace que estemos contentos.

P. El Mundial, antes de que empezara a rodar el balón, casi ha sido más noticia por todo lo que lo rodea. Trump, Irán, Venezuela... ¿A ustedes eso les llega o no piensan en ello?
R. Claro que nos llega, somos personas normales que nos informamos de lo que pasa en el mundo, pero al final cuando empieza a rodar el balón, sólo pensamos en el fútbol, en lo que sabemos hacer, en estar dentro de un campo de fútbol y disfrutar, hacer disfrutar a la gente y, obviamente, ganar si se puede.

P. Lleva cinco años con el pasaporte español, ¿qué balance hace de este tiempo en la selección?
R. Sinceramente creo que no he podido tomar una decisión mejor en mi vida, viendo todo lo que me ha pasado hasta ahora. A nivel de resultados es impresionante y yo me creo todo lo que hemos conseguido. Han sido muchos años de vivencias increíbles, de buenos momentos, Nations League, Eurocopa... incluso solamente ya la experiencia de los torneos internacionales, vivirlos desde dentro es algo único. Entonces, sea ganando o no, siempre te llevas cosas muy interesantes a casa.

P. Uno echa la vista atrás y usted ha hecho semifinales en 2021, ha ganado la Liga de Naciones de 2023 y la Eurocopa de 2024, perdió por penaltis la Liga de Naciones de 2025...
R. Sí, bueno, es lo que te digo. El hecho de haber ganado ya dos títulos, además de llegar a finalista en otro y competir en todos, el haber hecho lo que hemos hecho, de ganar Eurocopa y Nations League, es algo increíble.

El central, en las pistas de tenis de la Baylor School.

El central, en las pistas de tenis de la Baylor School.PABLO GARCÍA

P. Hay que rematar con el Mundial.
R. Sí, ganar el Mundial sería lo máximo que se puede pedir.

P. ¿Lo pasó mal con algunos ataques cuando se nacionalizó?
R. No. Yo ya lo he dicho muchas veces: entiendo las críticas, entiendo las opiniones. Al final, lo he dicho hace poco, siempre he ido un poquito a contracorriente de lo que el fútbol requiere o la vida requiere. A unos les puede gustar y a otros no, y es comprensible. Pero es mi vida, decido yo sobre ella, decido lo que tengo que hacer y asumo las consecuencias de las decisiones que he tomado. Teniendo a mi gente cercana, a mi familia, que me apoya, con eso es suficiente para estar bien.

P. ¿Le importa lo que dicen de usted?
R. Obviamente a todo el mundo le importa, pero no me afecta como cuando tenía 17 o 18 años. Ni a mí ni a mi entorno. Por suerte mi familia también ha aprendido a vivir con eso y a día de hoy estamos tranquilos.

P. ¿Le importa caer bien?
R. Yo intento dar lo mejor de mí en cada momento, dentro y fuera del campo. Hay gente a la que le vas a caer bien y otra a la que no. Al final soy una persona bastante directa y puede ser que a mucha gente no le guste. No me importa demasiado. En realidad sólo me importa la opinión de los míos, de mi familia, de mis amigos y de mis compañeros.

P. Esta es mi segunda entrevista con usted, pero la primera fui con la sensación de que era un tipo muy serio, incluso distante. ¿Es consciente de esa imagen?
R. Puede ser. Yo creo que al final no confío en casi nadie. No estoy a la defensiva, pero sí tomo distancias para que no me la metan, básicamente. Intento ser lo más natural posible, pero sabiendo que a veces yo he dado confianza y me han traicionado.

P. Entiendo que eso viene de experiencias pasadas.
R. Sí, obviamente. Y bueno, de lo que viví de niño también puede ser, de hace muchísimos años, supongo que todo lo que vivimos nos marca.

P. ¿Se calla cosas?
R. Sí. Cuando toca hablar se habla y cuando no, no. Intento siempre elegir el momento idóneo, pero no suelo callarme cosas si creo que son importantes y que pueden ayudar a quien las escucha.

P. Me refiero a esas situaciones en las que, si lo dice, se puede liar.
R. Depende de las circunstancias.

P. ¿Qué es lo que no soporta?
R. ¿En el fútbol o en la vida?

Aymeric Laporte.

Aymeric Laporte.PABLO GARCÍA

P. En la vida. No sé, la falsedad, la mentira...
R. ¿Y si alguien te miente por no hacer daño? Es que depende. Es complicado. Hay que saber elegir los momentos. Si me mienten, y luego me explican los motivos, quizá hasta pueda llegar a entenderlo. Depende de cómo lo haya hecho la persona.

P. Dicen que usted se ríe poco.
R. [Ríe]. Puede ser.

P. ¿De autoestima cómo va?
R. Bien. Normal. Como la gente normal.

P. Un ex entrenador suyo contaba en MARCA que le marcó mucho no haber podido jugar el primer año en España por un problema burocrático.
R. Sí, la verdad es que sí. No sé exactamente lo que habrá dicho, pero sí me marcó. Yo entrenaba toda la semana y no podía jugar los fines de semana, que es el momento importante. Además, estaba fuera de casa... Y luego tenía que viajar para jugar con un equipo en Francia, en Bayona. Eso implicaba muchos kilómetros, muchos viajes, no veía a mi familia y luego volvía a la residencia, donde muchas veces estaba solo porque el resto se iba a casa. No fue fácil.

P. ¿En qué le marcó?
R. En todo. En lo que soy a día de hoy, en la personalidad. Vivir fuera de casa desde tan joven y encima en otro país, todo eso te hace madurar muy pronto y asumir responsabilidades antes de tiempo.

P. Si pudiera cambiar algo del mundo...
R. Es complicado... habría que pensarlo bien.

P. ¿Cómo es su relación con la prensa?
R. Cordial. Me han dicho que siempre diga cordial, así que cordial. No, en serio. Ni mal ni bien.

P. ¿La prensa le cae mal?
R. No, qué va. No comparto ciertas cosas, en lo que se pone el foco, pero no es que me caiga mal.

P. ¿Cree que a veces hay cierto interés en cómo se enfocan las cosas?
R. Sí, puede ser.

P. ¿Ha visto mala fe?
R. Sí, he visto mala fe en algunas situaciones.

P. ¿Repetiría aquel tuit tras ganar la Eurocopa en el que le restregaba a la prensa las críticas que había recibido?
R. Sí. Es que en aquel momento era un sin parar contra mí, fue una situación bastante en contra mía. Me afectó bastante.

P. Hoy dicen que es el jefe del vestuario.
R. [Ríe]. Nadie me había llamado jefe hasta marzo de este año, que en una entrevista dije que me gustaba, y ahora resulta que todo el mundo me llama jefe.

P. ¿Tienen razón o no?
R. No lo sé. Yo soy uno más e intento aportar la experiencia.

P. Uno más no es.
R. Bueno, uno más dentro del grupo, intentando ayudar. Sí que es verdad que por edad tengo más experiencia que otros, pero de jefe...

P. ¿Le gustaría serlo? ¿Ser el jefe?
R. Me gusta ser lo que soy a día de hoy: alguien que intenta ayudar dentro y fuera del campo e intentar ser importante para el equipo.

P. ¿Cómo se doma a los jóvenes? El otro día en el rondo había bastante pique, sano y divertido, entre usted y Nico.
R. Es que Nico últimamente tiene una guerra constante contra mí [risas]. Hay algo ahí. Entonces al mínimo pique, voy a por él. Lo mismo con Gavi, con Lamine. Al final los chavales son los que más vidilla le meten a los piques y a la concentración. Y cuando fallan hay que ir a por ellos, porque ellos tampoco te perdonan cuando tú fallas.

P. Y la última: ¿a qué ha venido España a este Mundial?
R. A dar lo mejor de nosotros mismos. Hay muchas expectativas en nosotros por lo que hemos hecho en los últimos años. Yo lo siento así, creo que tenemos que hacer grandes cosas. Vamos a intentarlo desde el primer partido hasta el final. Ojalá llegar a la final y ganar. Es un sueño para todos los españoles y para nosotros mucho más.

Mourinho manda huEGOS

Mourinho manda huEGOS

Visto el partido del sábado, la gestión de egos de Carletto no está funcionando en Brasil. Una de las grandes favoritas no pudo pasar del empate ante Marruecos, que, aunque ya no es la cenicienta de Qatar, tampoco está entre las candidatas a llevarse el título.

Vinícius volvió a salvar a Ancelotti, como tantas veces había hecho en el Madrid, y así pudo seguir dejándose ver por los rodizios de Río fumando puros entre otro tipo de carne mucho más suculenta.

El viernes, en mi cumbre con el mourinhismo histórico en Richelieu, se comparaba la vuelta del entrenador portugués al Madrid con el reencuentro con un gran amor: el que más quisiste, al que tuviste que dejar o que te abandonó, en el que no puedes evitar pensar cada día 20 años después.

Y eso no quiere decir que esos años hayan sido en balde. Al contrario: te casas con alguien al que amas, te mudas a las afueras, tienes hijos... pero no es esa emoción de ese gran amor. Y un día, ya con el divorcio firmado y la custodia y el hogar conyugal en el desguace te reencuentras con ese amor, el único. Y resulta que ambos estáis libres, sin ataduras ni impedimentos que os separen. La cosa puede salir muy bien y volver la magia, aunque no fuera perfecto. Claro, siempre quedará París, que son la Liga de los récords y la Copa del Rey ante el Barça. Y también puede salir mal, muy mal o fatal. El miedo al desastre, sin embargo, nunca disuade de querer vivir el gran amor porque... ¿de qué narices escribiríamos?

Mis amigos piperos andan muy pesados y machacones con la vuelta de Mourinho. También lo estarían si les dijera que iba a volver a intentarlo con el amor de mi vida, que fue bastante hijoputesco. (Me simultaneó con varias y me dejó por otra más joven). Tendrían razón en preocuparse, pero ya se sabe que el corazón tiene razones... y también dos coj... Y estoy segura de que con Mourinho, al menos, las ruedas de prensa volverán a ser muy divertidas. Como el cigarrillo de después.

Es de esperar que estos años hayan cambiado a nuestro amourinho (ojalá le den las dos ligas que le regalaron al Barça de Guardiola), pero el Madrid también ha cambiado: se ha acostumbrado al bonachismo de Carletto y a su gestión de huEGOS.

La diáspora convierte el debut de Irán en un pulso político: "Este equipo no nos representa"

La diáspora convierte el debut de Irán en un pulso político: “Este equipo no nos representa”

Actualizado

Jayhun Behestani era todo entusiasmo cuando se confirmó que Irán venía a jugar el Mundial a Los Ángeles, la ciudad en la que vive desde 2012. En cuanto se pusieron las entradas a la venta, se hizo con tres pese al precio, 890 dólares por cabeza. Pero el lunes, este cerrajero iraní no estará en las gradas del SoFi Stadium para ver al conjunto persa frente a Nueva Zelanda. La prohibición de la FIFA de entrar al estadio con la bandera prerrevolucionaria le ha llevado a tomar una drástica decisión: renunciar a las entradas y quedarse en casa.

"Pensé que este era un país libre donde uno podía llevar a un estadio la bandera que le diera la gana, pero me equivoqué", dice Behestani a EL MUNDO. "Nuestra intención, junto con otros 30 amigos, era disfrutar del partido y mostrarle al mundo nuestra bandera, la del país libre que queremos recuperar. No nos dejan. En cambio, sí estarán con sus banderas los que apoyan al régimen de los ayatolás, gente perversa que se dedica a lavar dinero y que se mueve a sus anchas por Estados Unidos".

Para saber más

Behestani se refiere a la bandera del sha de Persia, que era la enseña oficial del país bajo la dinastía Pahlaví, depuesta en la Revolución Islámica de 1979. Sus elementos distintivos eran los colores verde, blanco y rojo en franjas horizontales, con el emblema central del león y el sol: un león con una espada y un sol naciente sobre su lomo, símbolo milenario de la monarquía persa. Tras la revolución, fue sustituida por la actual bandera de la República Islámica, que conserva los tres colores pero reemplaza el león y el Sol por el emblema de Alá estilizado.

El asunto ha desembocado en una demanda contra la FIFA presentada por el Instituto por las Voces de la Libertad de California, dándole un tinte aún más político al encuentro. La guerra en Irán iniciada por Estados Unidos e Israel a finales de febrero ha enrarecido por completo el ambiente alrededor del combinado asiático. Durante meses se ha especulado con su participación en el torneo al jugarse en territorio enemigo. Después, las autoridades estadounidenses tomaron la polémica decisión de mandar al equipo a México, cuando inicialmente estaba previsto que se instalaran en Tucson, Arizona.

Los de Amir Ghalenoei, el seleccionador iraní, se han tenido que adaptar al calor y al césped artificial de los campos de Tijuana en los que están preparando su debut ante Nueva Zelanda, rodeados de un estricto cordón de seguridad, con hombres armados patrullando los alrededores de las instalaciones y el hotel en el que se hospeda el equipo. A los neozelandeses, en cambio, sí se les ha permitido entrenar en Estados Unidos. No están muy lejos de su rival, en la Universidad de San Diego, al sur de California.

El domingo, cuando los iraníes se trasladen a Los Ángeles para la rueda de prensa previa de la FIFA, lo harán sin 15 miembros de su staff, incluyendo su equipo de prensa, según ha podido confirmar The Guardian. Al preguntarle sobre quién se encargará de coordinar la rueda de prensa, uno de los oficiales especuló con que sea el utillero el que dirija la sesión con los periodistas.

Un barrio persa en California

"Esto será más que un partido. Se ha vuelto muy político", apunta Behestani, que está convencido de que muchos asientos estarán vacíos. "Hay mucha gente afectada por la prohibición de la FIFA, no solo nosotros". Casado y con un hijo, forma parte de la mayor comunidad de iraníes en el extranjero. Se calcula que son entre 500.000 y 700.000 residiendo en la zona metropolitana de Los Ángeles. No es de extrañar que al barrio donde hay mayor concentración de persas, Westwood, lo hayan apodado Tehrangeles, una combinación de la capital iraní y la segunda ciudad de Estados Unidos.

Allí, el rechazo al combinado nacional es más que palpable. Roozbeh Farahanipour, que lideró las protestas estudiantiles en 1999 y que aboga por un gobierno secular en Irán, aseguraba a The Financial Times que no puede soportar ni la bandera de la República Islámica ni su himno nacional. "Mientras los jugadores lleven ese uniforme, no pienso apoyarlos", indicaba.

Asghar Adibi, ex internacional iraní que tuvo la oportunidad de jugar contra el Brasil de Pelé, sostiene que el equipo no le representa. "Este no es el equipo nacional de Irán. Es el equipo del régimen", afirmó durante una manifestación contra los ayatolás frente a la alcaldía de Los Angeles. Hussein Majdid, locutor de una estación de radio local, SoCalPersian.com, dice que es "triste y muy difícil no apoyar a tu equipo porque la gente muere por el fútbol y por su país".

El lunes, Irán es favorita para imponerse a la débil selección de Nueva Zelanda. Otra cosa es el apoyo que les llegue desde las gradas del imponente SoFi Stadium. Behestani les desea la peor de las suertes. "Espero que pierdan 5-0 todos los partidos", dice entre risas. "Este equipo no nos representa".