El rugby a siete español se aferra al podio: la selección masculina, bronce en el Mundial
Dos medallas seguidas en dos años. La selección masculina de rugby a siete aceleró por sorpresa la pasada temporada hasta conquistar la plata en el Mundial anual de la modalidad olímpica y en la actual ha clavado los tacos en el podio para consolidar su lugar en la élite de la élite. El equipo de Paco Hernández ha conseguido el bronce en el Mundial que ha concluido este domingo en Burdeos. Por delante, Nueva Zelanda, plata, y Sudáfrica, oro. Este último país, actual dominador del rugby a quince, redondea su hegemonía en el rugby masculino proclamándose por segundo año consecutivo campeón del mundo de seven.
"Creo que se ha demostrado que tenemos nivel suficiente para ganar un torneo", lamentaba el seleccionador hace una semana, en la Serie Mundial de Valladolid, minutos después de una dolorosa, cruel derrota precisamente ante Sudáfrica. Incluso entonces, cuando por errores propios -que también los ha habido- el resultado no acompañó, el juego no mentía: España ha tuteado por segundo año consecutivo a los equipos más consagrados. Aun así, el siete de Paco Hernández acusó ese revés. Hasta ese momento parecía aspirar al oro y desde entonces los marcadores han empeorado, aunque la regularidad la ha mantenido en el podio. "Estoy muy feliz con toda la temporada", ha manifestado este domingo Paco Hernández.
Con Sudáfrica, con Nueva Zelanda y también con Argentina han construido estos Leones de seven una enconada rivalidad. Es su auténtico nivel, su mérito real más allá de que estén llegando al público joven por la viralidad del atractivo físico y la buena onda del grupo en las redes sociales.
Para saber más
Confirmado el dominio de Sudáfrica, la igualdad entre el resto de las selecciones ha marcado el Mundial 2025/26. A diferencia del anterior, los españoles no han brillado en la temporada regular. Pero con convicción han metido una marcha más para ser terceros, sextos y de nuevo terceros en los tres torneos decisivos, cuya puntuación acumulada resuelve la clasificación definitiva.
En las dos últimas series, con todo en juego, los Leones de seven, liderados por Pol Pla, Manu Moreno y Juan Ramos, han suplido las bajas y los problemas físicos recurriendo a debutantes o recuperando a jugadores que habían perdido protagonismo. Así que el éxito se debe también a la profundidad del plantel. Casi todos, especialmente los titulares, han llegado a este domingo con la gasolina muy justa pero regresan a casa con la medalla de bronce.
La selección femenina regresa a la máxima categoría
El Mundial de rugby a siete que termina este domingo deja otra satisfacción para el deporte español: el retorno de las Leonas al máximo nivel, donde sólo compiten las ocho mejores selecciones del planeta. El campeonato concluye con la victoria de Australia, la única selección capaz de sostener el ritmo de Nueva Zelanda a lo largo del año y de derrotarla en los dos últimos torneos, con protagonismo especial para la velocidad de Maddison Levi en el choque definitivo.
La selección española femenina celebra su ascenso a la máxima categoríaFederación Española de Rugby
La selección española perdió la máxima categoría al término de la temporada pasada al reducir World Rugby (la Federación internacional) de 12 a 8 las plazas en la élite para ajustar gastos. Las jugadoras de María Ribera afrontaban por esa circunstancia un curso de consolidación, con más foco en el proceso de ahormar una escuadra jovencísima que en el resultado de un ascenso inmediato.
Sin embargo, en los tres torneos decisivos han competido con contundencia, de menos a más. Muchas jugadoras han dado en los últimos meses un paso adelante para sumarse al liderazgo que desempeñaban Olivia Fresneda, Juana Stella o Marta Cantabrana. Con actuaciones corales, las españolas no sólo han abierto brecha sobre sus rivales directas, sino que en Burdeos se han permitido poner en aprietos a rivales a priori superiores como EEUU, Francia o Australia. Las Leonas de seven han sido octavas en cada uno de los tres torneos decisivos y esa misma posición en la clasificación acumulada les brinda el ascenso en detrimento de Gran Bretaña.
La próxima temporada se presenta muy dura para ellas. Parece probable que su salto al vagón de las mejores arranque con más derrotas que victorias. Pero también es cierto que semejante exigencia puede, con el trabajo que han iniciado, aumentar su rendimiento, acelerar su evolución.
El Mundial de la próxima temporada incorpora un premio añadido a esta modalidad olímpica: las cuatro primeras selecciones masculinas y femeninas obtendrán plaza directa para los Juegos de Los Ángeles 2028. Los demás deberán buscarla en los torneos por ámbito geográfico.



























