Las horas previas a la final de la Europa League dejaron algunas escenas de tensión en Budapest. Lo que durante la mañana había sido armonía entre aficiones por todo el centro de la capital húngara derivó en escenas de tensión conforme se acercaba la hora del partido. Los cientos de sevillistas que se congregaron en la fan zone que la UEFA había habilitado en el entorno de la Avenida Egressy, cerca del Puskas Arena vieron cómo ultras de la Roma se colaban lanzando bengalas y provocando incidentes que acabaron con dos seguidores, uno del Sevilla y otro de la Roma, en el hospital y otros tantos tuvieron que ser atendidos por heridas que no revestían gravedad.
Los ultras italianos, además, estaban acompañados de los aficionados radicales del Slask Wroclaw polaco, que se habrían desplazado a Budapest buscando revancha por un altercado que se produjo en el partido que enfrentó a ambos equipos en la Europa League campaña 13/14. Desde entonces mantienen una fuerte rivalidad con los Biris y a este grupo fueron a buscar en la zona de aficionados.
Estos altercados provocaron que se reforzara el fuerte dispositivo policial que rodea la final. Especialmente vigilados estuvieron los seguidores italianos, que superaron en número a los sevillistas en el estadio.
Sin embargo, la afición del Sevilla no vio aguada una fiesta que animaron los ex jugadores Coque Andújar, héroe de la final de Basilea 2016, Nico Pareja y Daniel Carriço. En medio de la fiesta hubo un recuerdo también para Sergio Rico, a quien el Sevilla quiere dedicar el título.
Doce años han pasado desde que España y Francia se enfrentaron en una Eurocopa y en las plantillas de ambas selecciones sólo sobreviven dos inmortales: Jesús Navas y Olivier Giroud. Con 37 años, el sevillano y el francés son los jugadores más veteranos que quedan en el torneo después de la eliminación de Pepe (41) y Cristiano Ronaldo (39). Sólo uno podrá llegar a la final para hacer historia.
Su papel esta noche en el Olímpico de Munich será diferente al que jugaron en aquel duelo del 23 de junio en Donetsk, solventado por Xabi Alonso con dos goles, uno de penalti en el 90+1. Entonces Navas era suplente de Álvaro Arbeloa y no disputó ni un solo minuto. Giroud entró por M'Vila a poco del final, cuando Laurent Blanc buscaba más artillería para el empate. El galo había debutado como internacional poco antes de aquella cita. Giroud, en noviembre de 2011; Navas, en 2009.
De los dos hay uno con la titularidad asegurada en el que puede ser su último baile. El capitán del Sevilla formará en el once de Luis de la Fuente por la expulsión de Dani Carvajal. En este campeonato ha jugado 99 minutos: el partido completo ante Albania, aguantando molestias por un golpe para proteger a su compañero de una sanción en octavos, y nueve minutos cuando el duelo con Georgia ya se había resuelto. Esta noche le tocará lidiar con Mbappé.
63,6% de los duelos
De la Fuente no se plantea experimentos con laterales a pierna cambiada. Confía plenamente en Navas, a quien conoce desde hace décadas tras su paso por la cantera del Sevilla. Pero no son sólo sensaciones, también los datos le avalan. Según las estadísticas de BeSoccer, el andaluz ha ganado esta temporada con el Sevilla el 63,6% de los duelos defensivos, más que Carvajal. Y en el cara a cara con Vinicius, un jugador tan rápido como el francés, le ganó ocho de 15. Eso sí, las lesiones, y la agonía del conjunto andaluz para conseguir la permanencia sólo le han permitido jugar 29 partidos de Liga y asistir a sus compañeros en un gol.
Su presencia en esta Eurocopa fue una grata sorpresa que ha engordado su currículum. Además de ser el único jugador que ha ganado una Eurocopa, ya es el más veterano que ha disputado con España una fase final. Ve «similitudes» con aquel equipo joven y se esfuerza en ser un refuerzo para el cuerpo técnico. Pero de decir adiós a la selección, nada. De su boca no han salido esas palabras. Su intención es seguir jugando en el Sevilla hasta diciembre y aún quedan un par de convocatorias internacionales más en el horizonte. La intención es salir con la Eurocopa bajo el brazo, si es posible, sin mentar lo que pesan los años.
Giroud, durante un partido con Francia.AP
Es lo mismo que persigue Giroud. El máximo goleador histórico de los bleus ha completado una temporada notable en el Milan, marcando 15 goles en la Serie A -sólo por detrás de Lautaro Martínez (24) y Dusan Vlahovic (16)-, pero su papel es residual para Didier Deschamps. Pese al atasco goleador de Francia, sólo ha jugado 45 minutos: 29 ante Polonia, 15 con Países Bajos y uno con Austria. En octavos y cuartos no salió del banquillo. Lleva 57 goles con Francia y quiere engordar la cifra, aunque sabe lo que es irse de un torneo en blanco, como ya le ocurrió en el Mundial de Rusia en 2018, donde Francia se proclamó campeona.
Su futuro ya no estará en el Milan sino en Estados Unidos. Giroud se marcha a Los Ángeles Galaxy, «pero no voy de turismo, sólo creo que es el momento adecuado porque todavía me quedan años buenos de fútbol», recalca. Admite que cada vez le cuesta más encadenar partidos. «El peso de los años empieza a notarse. Jugar cada tres días es cada vez más complejo, sobre todo al alto nivel», aseguró el delantero antes de arrancar esta Eurocopa.
Si Dino Zoff ostenta el récord de jugador más veterano en ganar un Mundial, los únicos que pueden subirse a ese pedestal en una Eurocopa son Navas y Giroud. Pero, como en Los Inmortales, sólo puede quedar uno.
Luis Enrique y su PSG siguen haciendo historia y generando héroes. Matvei Safonov, el portero ruso de 26 años que vive a la sombra de Lucas Chevalier, fue quien llevó a los parisinos a proclamarse campeones de la Copa Intercontinental, la primera para Francia y el sexto título de una temporada pletórica. Lo hizo parando cuatro penaltis en la tanda a la que les forzó con valentía y buen juego el Flamengo de Filipe Luis.
Llegaron los brasileños a la tanda si sus lanzadores habituales en el campo, pero eso no evitó que Safonov, con los apuntes en un toalla, se pusiera bajo los palos sabiendo casi exactamente dónde le iban a disparar. Le engañó De la Cruz en el primer lanzamiento, pero atajó los disparos de Saúl Ñíguez, Pedro -con algo de polémica porque reclamaron que se había adelantado-, Leo Pereira y Luiz Araujo. Sus eficacia dio un respiro a Dembélé, que falló estrepitosamente, Nuno Mendes y Barcola. Desde su guantes, el PSG volvióa ser campeón.
Quiso impedírselo el Flamengo, pero no era fácil el reto que tenía Filipe Luis, porque al fútbol avasallador de los parisinos se unía la estadística: desde 2012 solo ganan este título los campeones de Europa. Además, al resto la FIFA les ha condenado con este nuevo formato a superar dos rondas previas antes de llegar a la final, que premia con dos trofeos que sirven para engordar vitrinas y las arcas de los clubes. El Flamengo los levantó liquidando al Cruz Azul mexicano y al Pymarids egipcio, pero el equipo de Luis Enrique eran palabras mayores, y lo comprobaron muy rápido, lo que tardó Vitinha en manejar la primera pelota para asistir a Joao Neves.
Lesión a la media hora
A este amago le siguió un golpeo lejano de Kang In y un gol que el VAR anuló, aunque dejó entrever los problemas que tenían los brasileños. De Arrascaeta arriesgó un pase atrás que Antonio Rossi quiso salvar para evitar un córner. Devolvió la pelota al área y, en la telaraña de presión que teje el PSG, Neves la cazó y le dejó el remate franco, a puerta vacía, a Fabián Ruiz. De todo le salvó el videoarbitraje, que detectó que la pelota ya estaba fuera del campo cuando la rescató el guardameta argentino. Nunca un córner en contra se celebró tanto por una hinchada.
Como los franceses asfixiaban la salida de pelota, Filipe Luis mandó a los suyos a buscar la recuperación alta y Safonov tuvo que esforzarse en salvar el remate del chileno Erick Pulgar. No parecía que Luis Enrique se inquietara, a pesar de que había tenido que retocar su reconocible once. Sin Achraf Hakimi, concentrado con Marruecos para la Copa África, tuvo que colocar a Zaire-Emery en ese lateral derecho y se jugó el sextete sin 9 puro, sino encomendando esa tarea a la movilidad de Kang In y Doué. Cuando perdió al coreano a la media hora por lesión, la tarea recayó en Mayuyu. Y por si botas pasó el primer gol que subió al marcador.
Una jugada pura de PSG: balón que viaja de una orilla a otra, lo encuentra Doué en la derecha y pone un centro raso al segundo palo donde Rossi, que mide mal en su salida por bajo, queda vendido ante el remate a bocajarro de Kvaratskhelia. Aunque el dominio de los franceses creció, Flamengo no se amilanó y tuvo a balón parado la primera ocasión para empatar al filo del descanso con un testarazo de Pulgar que se perdió desviado.
Una de las paradas de Safonov en la tanda de penaltis.AP
Filipe Luis volvió del vestuario dispuesto a complicarle la vida a los campeones de Europa. Desactivó el contacto de Vitinha con Fabián y Neves y buscó la pólvora de Pedro, que se sumó en el ataque a Bruno Henrique. Antes de que creciera el juego de los brasileños, Marquinhos cazó en el área a De Arrascaeta y el VAR avisó al colegiado estadounidense Ismael Elfath para que revisara un penalti que no dudó en señalar. No perdonó Jorginho y la final se igualó.
La reacción de Luis Enrique fue tirando de la pólvora que tenía en el banquillo y sacó del campo a Mayulu -que apenas jugó media hora- para dar entrada a Barcola y mandó a calentar a Dembélé, elegido este martes como premio The Best de la FIFA.
Minutos para Saúl
Con el empate, Filipe Luis apuntaló físicamente a su equipo con la frescura, y la vocación ofensiva, que le dieron al centro del campo Saúl Ñíguez y el uruguayo De la Cruz. Habían conseguido desdibujar al PSG y tocaba forzarlo viendo, además, que ni su Balón de Oro, en una clara ocasión, le sacaba del atasco.
De hecho, la pudieron armar los brasileños con Gonzalo Plata y Pedro. Primero en una contra que dos contra dos que acabó en un remate forzado, a la que siguieron dos disparos con los mismos protagonistas que metieron el miedo en el cuerpo a los franceses. No iban a arriesgar cuando apenas quedaban tres minutos para el final, aunque Dembélé y Kvaratskhelia buscaran la proeza incluso con una chilena imposible del georgiano.
Aún pudo Marquinhos marcar en el último instante para evitar que la final fuera a la prórroga, donde fue el Flamengo quien continuó con mejores sensaciones, aunque el PSG encadenó ocasiones de Dembélé y Barcola en los últimos instantes. Todo iba abocado a la tanda de penaltis, que encumbró a Safonov como héroe.
El ex jugador del Valencia, Villarreal y Mallorca, Jaume Costa, pudo salir de la ratonera de la Pista de Silla poco antes de que se inundara por completo y, por eso, lanzó un duro reproche a los políticos. No recibió ni una sola alerta cuando se puso en carretera desde Valencia, donde viven sus hijos, a los que visitó porque una lesión le impide jugar con el Albacete, su club, el duelo de Copa del Rey.
"Me pilló en la A7 nada más salir de Valencia. Me iba sobre las 19:30h para Albacete. Nada más salir estaba todo cortado, estuvimos ahí sin saber qué pasaba, porque no llovía. Había gente que volvía andando y ya les preguntamos qué pasaba. Nos decían que un kilómetro más allá estaban los coches flotando, que habían salido por la ventanilla del coche y andaban hacia Valencia porque habían perdido los coches. Nos quedamos tres horas y pico, rodeados de camiones, hasta que llegó la policía y, por el arcén en dirección contraria, nos sacaron", contó el lateral zurdo en una entrevista en Cope Mallorca.
"Cuando se alertó eran ya sobre las ocho de la tarde y estábamos en la carretera.Llevaba desde las ocho menos cuarto en la cola, cuando escuché la alerta a las ocho me asusté. Con toda la tecnología que hay.... me da rabia. Me gusta leer de política y están todo el día discutiendo, y cuando pasan este tipo de cosas, que es lo realmente lo importante, cuando pueden salvar vidas y realmente pueden ayudar a las personas, tardan en hacerlo", aseguró.
"No soy ni de izquierdas ni de derechas, soy gris, y a mi Carlos Mazón me gusta mucho, pero aquí se ha equivocado. Tendrían que haber avisado mucho antes. Y luego leo a Irene Montero diciendo que condolencias por las fallecidas, ¿y los fallecidos qué? Quiero decir que la política hoy en día son la mafia de España, son unos mafiosos y unos corruptos y los perjudicados somos los ciudadanos. Cuando tienes que salvar vidas no las salvas. Gracias a Dios a mí por ahora no me ha afectado, tengo muchos amigos en Silla, pueden haber pasado cosas. He visto vídeos con gente con sus coches inundados. Para eso tienen que estar los que nos gobiernan, no para estar discutiendo, que si somos machistas que si somos de derechas o de izquierdas. Tienen que estar para las cosas importantes", aseguró.