Trampas en el ajedrez: la denuncia de Magnus Carlsen, una compra de 83 millones y la broma de las bolas anales

Trampas en el ajedrez: la denuncia de Magnus Carlsen, una compra de 83 millones y la broma de las bolas anales

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El campeón mundial se retira de dos torneos y señala a un rival, Hans Niemann, como tramposo sin aportar pruebas. Las teorías se disparan hasta el ridículo. “No me parece que Niemann hiciera trampas, pero lo descarto”, analiza Miguel Illescas

Magnus Calrsen, en el Mundial de rápidas de 2018.REUTERS

Si Magnus Carlsen tiene razón, las consecuencias serán relativamente leves: el estadounidense Hans Niemann, un chaval de 19 años en pleno auge, recibirá una sanción. Si Magnus Carlsen no tiene razón o no lo demuestra las consecuencias serán graves: el ajedrez vivirá en el descrédito, la reputación del campeón del mundo quedará destrozada y Niemann estará siempre en duda.

¿Qué ha pasado? Magnus Carlsen, campeón del mundo de ajedrez, cree que un rival, Hans Niemann, hace trampas. Hasta aquí, un caso complicado, pero solucionable. Con la denuncia del noruego, la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) podría estudiar sus pruebas y decidir cómo actuar. Otros fueron castigados por ese motivo, en todos los deportes existen ovejas negras. El problema es que no hay pruebas, al menos no por ahora, y ni tan siquiera hay denuncia. A pregunta de EL MUNDO, el organismo rector lo confirmaba ayer: no han recibido ninguna acusación, ni una queja. Lo único que saben es que Carlsen está disgustado y que, por ello, se ha retirado de los dos últimos torneos que ha jugado.

Hace dos semanas, en el Sinquefield Cup de St. Louis, un torneo presencial, de ajedrez clásico, se marchó después de perder por sorpresa contra Niemann, su primera derrota en este formato tras 53 victorias, y esta semana, en el Julius Baer Generation Cup, un torneo online, lo dejó justo tras el primer movimiento ante el mismo Niemann. Como explicación del noruego, sólo unas declaraciones crípticas a ‘Chess24’: “Por desgracia no puedo hablar, pero la gente puede sacar sus propias conclusiones y ciertamente ya lo ha hecho”. Como contexto hay mucho, muchísimo que contar .

Las trampas previas y el negocio de Carlsen

Porque, en efecto, Niemann, un tipo huraño -como tantos otros ajedrecistas-, tiene cierto historial como tramposo y mala fama por ello. En una entrevista, también con ‘Chess24’, posterior al Sinquefield Cup de St. Louis, el estadounidense admitió que en un par de ocasiones, a los 12 y a los 16 años, hizo trampas en ‘Chess.com’, el portal online de más éxito: un amigo le acompañaba con otro ordenador y le soplaba los movimientos. Fueron errores de niñez y sólo lo hacía en torneos menores, justificaba Niemann en la entrevista. Y con sus argumentos, varias estrellas del ajedrez, como Levon Aronian, se pusieron de su parte. Pero poco después ‘Chess.com’ emitió un comunicado, contradijo “la cantidad y la gravedad de las trampas realizadas” que había reconocido el estadounidense y devolvió el expediente al limbo.

¿Qué sabe Carlsen que el resto del mundo no sabe? Sólo se puede conjeturar, aunque hay un dato clave. El noruego está cerca de vender su imperio, Play Magnus Group, a ‘Chess.com’ por unos 83 millones de euros y es muy posible que tenga acceso a información confidencial. Que la pueda compartir o no es otra cosa.

Hasta que no lo haga, lo único cierto es que la organización del Sinquefield Cup de St. Louis no halló ningún indicio de trampa en la victoria de Niemann sobre Carlsen, que el Champions Chess Tour 2022 -el circuito oficial de ajedrez online- analizó el historial reciente del joven estadounidense y no encontró nada y que los especialistas que han revisado su juego en los últimos tiempos coinciden. “Analizando sus actuaciones en St. Louis no me pareció que hubiera hecho trampas. Pero tampoco puedo descartarlo de manera tajante. Un jugador que ya lo ha hecho y que además ha mentido al respecto siempre levanta sospechas. La FIDE y las plataformas online deberían tener mecanismos para compartir información y poder asegurar el juego limpio tanto presencial como online”, determina Miguel Illescas, Gran Maestro español y director de ‘Ajedrez21.com’ a EL MUNDO.

En definitiva, teorías sobre las trampas de Niemann ha habido muchas. Desde que el joven utilizó unas bolas anales que le enviaban mensajes en plena partida -una chorrada de Reddit, el Forocoches yankee, que ha acabado en los medios de comunicación- hasta que hackeó la preparación de Carlsen de alguna forma para conocer qué aperturas iba a realizar en sus partidas. Pero al final todo depende del noruego. Si acierta y lo prueba, el escándalo se difuminará con un castigo modélico a Niemann. Si falla o no demuestra los hechos, el ajedrez estará en jaque y su reputación, rota.

kpd