Sergio Scariolo: “La gente se identifica con estos jugadores porque son normales”

Sergio Scariolo: "La gente se identifica con estos jugadores porque son normales"

EuroBasket


Entrevista

Actualizado

En el vuelo de regreso desde Berlín, el técnico italiano atiende a EL MUNDO el día después de la hazaña más insospechada. Su líder desde el banquillo reflexiona sobre los valores que han logrado transmitir más allá de la victoria

Sergio Scariolo, durante un partido del Eurobasket.FILIP SINGEREFE

En el galley (ese habitáculo donde duermen la comida y los enseres de los aviones) del vuelo IB 2831 de Berlín a Madrid, Sergio Scariolo atiende a EL MUNDO con pocas horas de sueño, pero aún no demasiado cansancio. «Saldrá ahora», avisa. Apenas unas horas antes, se había colgado al cuello en el Mercedes Benz Arena de Berlín su octava medalla -se dice pronto- con la selección española en 10 torneos, su quinto oro, y, sin embargo, su éxito «más inesperado».

¿Qué ejemplo da a la sociedad este grupo?
Desde luego que hay muchos aspectos a destacar, muchos valores interesantes sobre los cuales se podría reflexionar. El primero es que cuando se hace algo junto a otras personas, la calidad con la que interactúan y funcionan juntas debe ser un factor multiplicador de su talento y calidad individual hasta niveles imprevisibles. En la sociedad, la diferencia se marca haciéndolo juntos. El mensaje es que trabajando juntos se alcanzan niveles insospechados. También el hecho en sí de que no hay que ponerse límites. El objetivo es hacer bien lo que tienes entre manos ese día y luego sumar otro día haciéndolo bien, y otro. Eso lleva tus prestaciones al máximo. Otro valor por el que la gente se identifica con estos chavales es porque les conocían menos, porque la mayoría parecía más normal con respecto a los superhéroes de la generación anterior.
¿Cuándo se da cuenta de que este equipo puede ganar el oro?
Nunca. Porque no me lo he planteado en ningún momento. Lo que me planteaba era cada día poder mejorar, poder crecer. Era evidente, desde el inicio, que nuestras posibilidades de hacerlo bien, no de ganar, residían en alcanzar un rendimiento colectivo de máxima rentabilidad. Y que teníamos que cambiar la forma de competir radicalmente. No la forma de convivir, trabajar y entrenar del pasado, sino cómo jugar los partidos. Y vas tomando sensación de que va funcionando. Pero no te sabría decir. Hay una semifinal contra Alemania, que es un equipazo, en su casa… Pero no puedes pensar en ganar el oro en un campeonato en el que se han quedado atrás equipos que tenían estrellas de la NBA, MVP de la NBA, All Star… Ya en la final, a un partido… No lo sé, la historia dice lo contrario, pero igual Francia nos habría ganado siete de 10. Pero se trata de ganar el día que toca.
¿Cuál ha sido la diferencia que ha marcado esta España en el Eurobasket de las estrellas?
Siempre se mira por las individualidades, pero nosotros tenemos algo más a nivel colectivo. Sin egos, con generosidad, altruismo, disponibilidad al trabajo. Ese ha sido nuestro plus.
Algunos de los jugadores podrían ser sus hijos…
De hecho, han jugado con mi hijo Alessandro.
¿Quién le ha emocionado más?
En primer lugar, es increíble pensar en algo que no ha hecho ninguna selección. Hemos ganado con minutos importantes de tres jugadores nacidos después del año 2000. Si uno lo piensa, es algo impresionante. Quiere decir que hay un premio al trabajo de los que han metido tanto esfuerzo para que estos chicos crecieran de la forma correcta. Y luego un mensaje de cara al futuro, de cara a los que viene por detrás. Ayer estaba Juan Núñez con nosotros, disfrutando. Quizá Usman [Garuba], que es el más joven, pero tiene el aspecto de más hombre. Joel [Parra] es el más consolidado en la Liga. Y Pradi era el más cachorro por ser el último que se había incorporado al primer equipo.

Estos días ha querido poner en valor la satisfacción de comprobar lo bien que ha jugado su equipo.
Es que el baloncesto ha sido generoso con el que ha respetado sus valores de deporte de equipo. Pasarse la pelota, respetar los roles, no tener egos, defender, entrenarse duro, ayudarse. Ha sido el triunfo del baloncesto como deporte de equipo y cuando eso pasa, un entrenador no puede ser más feliz. La gente dirá que somos un equipo respetable, donde la gente juega junta y tiene una idea y una identidad.
¿Qué es lo que más le ha sorprendido de Lorenzo Brown?
Al margen del baloncesto, toda la historia… Desde que un jugador norteamericano de NBA y Euroliga pide expresamente y dice que su sueño es jugar con la selección española sin cobrar un duro. Luego, tiene que soportar momentos desagradables. Y no le cambió la cara. Desde el primer día estuvo con humildad, con respeto hacia los veteranos Rudy y Llull. Entró en el grupo con disponibilidad a hacerse enseguida con los códigos, la propia pocha, el jugar para los demás, el dejar el protagonismo a otros… Esto, en un equipo que se mueve por estas cosas, ha sido una bendición. El lazo que ha creado con sus compañeros es de los que te hace pensar que puede ser algo sólido y duradero.
¿Cómo valora su periplo desde que se hizo con el cargo en 2009?
Lo mismo que este campeonato, nadie podía imaginárselo ni en sus mejores sueños. Las cosas surgen por algo. Si sólo hubiera sido por el talento, esta selección, incluso en sus mejores tiempos, no hubiera ganado ni la tercera parte. Realmente no creo en la suerte. No soy supersticioso. Si lo analizas, siempre hay menos de mala suerte de lo que piensas cuando las cosas van mal. Sólo puedo estar agradecido con los que me han permitido hacer este viaje.
No todo el mundo comulgó con Scariolo…
La figura del entrenador, por definición, está sometida al juicio de personas que en la grandísima mayoría no tienen los conocimientos profundos para poder juzgar o valorar. Al final se basan en la simpatía o antipatía y en los resultados. Y esto va en este trabajo. Cuando lo entiendes, aprendes a pasar de las críticas y de los elogios. Sabes cómo funciona. Si te vinculas a ello, estarías en un altibajo constante que no te ayuda a hacer bien tu trabajo. Aparte de que afectaría a tu equilibrio.

kpd