Sergio Rico continúa hospitalizado “en estado grave” tras el accidente con un caballo que sufrió el pasado 28 de mayo durante la romería del Rocío (Huelva). El portero del PSG será sometido a nuevas pruebas médicas, según una fuente médica consultada por AFP.
Los doctores le “están quitando progresivamente la sedación para ver cómo reacciona” y le someterán a un nuevo escáner, según la misma fuente. “Hay señales esperanzadoras, pero hay que ser cautos”, precisó.
El futbolista, de 29 años, sufre un traumatismo craneoencefálico desde que fuera golpeado por un caballo en la cabeza el 28 de mayo durante la peregrinación al Rocío. Está ingresado en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, donde se encuentra sedado y con respiración asistida.
El jugador recibió numerosos homenajes este fin de semana, entre ellos el del público del Parque de los Príncipes, que coreó su nombre a lo largo del último partido de la temporada del PSG contra el Clermont.
Su mujer, Alba Silva, agradeció las muestras de cariño en su cuenta de Instagram. “Estoy segura de que estará muy orgulloso de su equipo, del cariño de sus compañeros y aficionados que no han dejado de corear su nombre desde el principio al final del partido”, afirmó antes de asegurar que “seguimos peleando juntos para ganar esta batalla”.
Este miércoles el hospital ofrecerá un nuevo parte médico. Además, la iglesia de La Madeleine, en París, oficiará una “misa para pedir el restablecimiento” del jugador hoy a las 12:30.
Parecía llamado a dominar la futura banda derecha del Real Madrid y a ser la puerta millonaria del club hacia el tan deseado mercado asiático, pero Takefusa Kubo (Kawasaki,, 2001) sigue sin pasar el umbral del vestuario local de Chamartín y cada vez está más lejos. Por él, cansado de esperar desde su fichaje en 2019, y por el propio conjunto madridista, confiado su carril diestro a Rodrygo, Brahim y Güler. Hoy vuelve a visitar la Castellana con la Real Sociedad, dueña de sus derechos federativos y del 50% de lo que genere la plusvalía de una futura venta. El otro 50% es del Madrid, que lo vendió por seis millones a los txuri-urdin y se guardó esa opción, esperando ahora un ingreso millonario cuando alguien se acerque a los 60 millones de su cláusula.
A sus 23 años, Kubo volverá al Bernabéu con el mismo ánimo de revancha y la misma rabia acumulada de siempre, amenazando futbolísticamente al equipo que un día llamó a Japón y le recuperó para el fútbol español después de haber abandonado las inferiores del Barça.
Y es que la historia de Kubo en la capital es la de la espera y el rechazo. Un «no» constante que ha condicionado la primera etapa de su carrera. Aterrizó en el verano de 2019, formando parte de una camada adolescente que era vista en la cúpula como la heredera de la época dorada. Por ahí estaban Vinicius y Valverde, firmados en 2018, más Brahim, Rodrygo y Kubo, cuyos fichajes llegaron en 2019 junto a Militao y Mendy.
El ejemplo de Odegaard
De todos ellos, sólo Kubo se ha quedado en la carretera, compartiendo con Martin Odegaard el foco de los proscritos. En su momento, el noruego decidió que no iba a esperar y el club le vendió al Arsenal por casi 40 millones, previo paso brillante por la Real Sociedad. Lo suyo fue rápido y ahora es el capitán de los gunners.
En el caso de Kubo, todo ha sido diferente. Una situación peculiar limitada desde el principio por su pasaporte extracomunitario. La acumulación de extranjeros en el Madrid, especialmente brasileños, obligó al conjunto blanco a elegir desde 2019 a varios descartes, y Rodrygo siempre le ganó la partida a Kubo en el extremo derecho. Mientras el brasileño crecía junto a Vinicius en el ataque madridista, el japonés vivía temporadas complicadas entre Mallorca, Getafe y Villarreal. Cuestión de elecciones y de destino.
Así que el Madrid ganó la Champions 2022 con Rodrygo como héroe de la eliminatoria contra el Chelsea y el City en el momento en el que Kubo terminaba su segundo paso por Mallorca. Antes, había pedido dejar el Villarreal a mitad de año porque Unai Emery no contaba con él, y acabó unos meses en el Getafe de José Bordalás. Un camino de espinas que le revolvía el estómago, presionado mediáticamente en Japón y con la obsesión de brillar en Europa.
Kubo, rodeado de jugadores del Valladolid, el sábado en el Reale Arena.EFE
De blanco sólo le hemos podido ver en una pretemporada, la de 2019, cuando fue uno de los protagonistas por la ilusión que despertaba su fichaje. Se fue a la gira americana con Zidane, tuvo minutos y volvió para ponerse a las órdenes de Raúl en el Castilla, donde compartió algún amistoso con el propio Rodrygo. Un casting que terminó ganando el brasileño, que aceptó jugar varios partidos oficiales con el filial.
El japonés, mientras, observaba la elite con ansia. «Era cabezota. Tenía mucha personalidad y muy claras sus decisiones», recuerdan en Valdebebas fuentes consultadas por este periódico. «Me estresaba muchísimo en cada entrenamiento porque quería demostrar mi valía», admitió hace unos meses en una entrevista.
No llegó a debutar en partido oficial con el Madrid porque salió cedido al Mallorca justo antes del inicio de aquella temporada. Una decisión que el club veía bien para su formación, pero que quizás llegó demasiado pronto y el foco, lejos del Bernabéu, se fue apagando. No volvió a jugar de blanco. La pandemia en 2020, los Juegos en 2021 y su fichaje definitivo por la Real en 2022 lo impidieron.
Retraso en las nacionalizaciones
En esa operación, el Madrid se guardó una opción preferencial para recuperarle y el 50% de la plusvalía de una futura venta a cambio de seis millones. Seguía gustando en Valdebebas, pero el retraso en las nacionalizaciones de Militao, Rodrygo y Vinicius lo alargaba todo. Tres años después, todo parece haber cambiado. El japonés renovó con la Real hasta 2029, aunque mantuvo la cláusula en 60 millones, una decisión que desliza la intención de una futura venta.
El Madrid tiene hueco para extracomunitarios, nacionalizados ya los brasileños, pero la nueva zurda joven se apellida Güler y el nombre de Kubo se ve más como fuente de ingresos que en la espalda de la camiseta, esperando en Valdebebas ese salto definitivo en la carrera del talento asiático. Hoy, en la vuelta de semifinales de Copa, nueva reválida.
El ex jugador de baloncesto Rafa Rullán ha muerto este domingo a los 73 años de edad. Nacido en Palma de Mallorca en 1952, formó parte del Real Madrid en los 70 y en los 80, una época en la que ganó 14 Ligas, tres Copas de Europa, una Recopa, cuatro Copas Intercontinentales, 9 Copas de España y 1 Supercopa de España.
En total, fueron hasta 18 las temporadas que Rullán jugó en la primera plantilla del club blanco, una cifra que sólo ha superado recientemente Sergio Llull. Con sus 2,07 de altura, fue uno de los pívots más destacados en la época previa al despegue del baloncesto español. A medida que iban llegando a nuestra liga jugadores más altos, sobre todo extranjeros, su buen tiro de media distancia le permitió desenvolverse más lejos del aro.
Al retirarse como jugador se convirtió en delegado del primer equipo. Y posteriormente siguió vinculado a las escuelas de baloncesto de la Fundación del club y a 'Leyendas madridistas', la asociación que reúne a los antiguos jugadores.
Como recuerda la web del Real Madrid, Rafa Rullán llegó con 15 años al equipo júnior tras una de las míticas 'Operaciones Altura' con las que se trataba de atraer a deportistas jóvenes al deporte de la canasta. Jugó dos años en es categoría, subiendo habitualmente al primer equipo, y después dio el salto definitivo para seguir aprendiendo de otro mítico jugador, Clifford Luyk.
Rullán fue pieza destacada de un Real Madrid que, con Corbalán, Cabrera, Brabender, Walter, etc... dominó las competiciones españolas hasta que el Barcelona emergió como alternativa. El jugador balear, con problemas físicos, salió del equipo en la temporada 1986-87 y acabó su carrera disputando una temporada con el Villalba.
En paralelo, Rafa Rullán fue además uno de los integrantes habituales de la selección española de la época, con la que sumó 161 internacionalidades y con la que ganó la plata en el Europeo de 1973.
El Real Madrid ha oficializado este martes, a través de un comunicado, la salida del defensa Nacho Fernández, capitán del primer equipo que levantó la Decimoquinta hace unos días en el estadio de Wembley y que llegó al club con diez años.
El defensa entró en el Real Madrid como alevín en 2001, con 10 años, a formar parte de la cantera y fue quemando etapas hasta debutar en el primer equipo de la mano del portugués Jose Mourinho en abril de 2011, como titular en una goleada en Mestalla ante el Valencia en la penúltima jornada de Liga (3-6).
Desde entonces ha jugado durante 12 temporadas en la primera plantilla y ha tenido una trayectoria que ha culminado este 2024 levantando tres títulos como capitán -Supercopa de España, Liga y Liga de Campeones-, logrando así ser, junto al croata Luka Modric, el jugador con más trofeos en la historia del Real Madrid -26-: 6 Ligas de Campeones, 5 Mundiales de Clubes, 4 Supercopas de Europa, 4 Ligas, 2 Copas del Rey y 5 Supercopas de España en 364 partidos.
Además, con la selección española se proclamó campeón de Europa sub-21 y campeón de la Liga de Naciones y, actualmente, está disputando la Eurocopa de Alemania 2024.
"Todos los aficionados del Real Madrid sienten el máximo orgullo por uno de los canteranos más legendarios de nuestra historia", publicó el Real Madrid en su página web, junto a unas palabras de agradecimiento de Florentino Pérez, presidente del club.
"Desde que llegó a nuestra cantera siendo un niño, Nacho ha sido siempre un ejemplo de superación para todos y se lleva el cariño, el reconocimiento y la admiración de todo el madridismo. El Real Madrid es y será siempre su casa", aseguró.
Nacho y Modric en la Cibeles con la Decimoquinta.THOMAS COEXAFP
Además, el conjunto blanco le "desea mucha suerte a él y a toda su familia en esta nueva etapa de su vida" en la que apunta a jugar en Arabia Saudí, en el Al-Qadisiyah FC, recién ascendido de la liga árabe, avalado por su técnico, el español José Miguel González 'Míchel'.
Un Nacho Fernández que anunció su adiós del Real Madrid a cinco días de vencer su actual contrato, que no renovó a pesar de ser titular en el conjunto blanco en una temporada en el que las lesiones de rodilla de Éder Militao y David Alaba le hicieron jugar 45 encuentros y siendo titular por primera vez en una final de la Liga de Campeones, conquistando la decimoquinta.
Un adiós al Real Madrid que llega en mitad de la disputa de la Eurocopa, por lo que su acto de despedida del conjunto blanco tendrá que esperar a la conclusión de la misma.
"Necesito vivir una última experiencia"
Nacho ha querido abrir su corazón a los madridistas con una carta en la que les explica que necesita "vivir una última y diferente experiencia junto" a su "familia", una decisión que tomó tras "meses de reflexión, de indecisión y de dudas".
"Han sido meses de reflexión, de indecisión y de dudas, pero hoy vengo a contaros que necesito vivir una última y diferente experiencia junto a mi familia, y este es el momento perfecto. Gracias, Real Madrid, por entenderme", expresó Nacho en una carta publicada en sus redes sociales.
"Queridos madridistas. Quiero dedicaros unas palabras que son pocas para expresar todo lo que siento en este momento. Me despido del club de mi vida, el Real Madrid. Llegué con 10 años, me formé como persona y como jugador, aprendí a ganar y a perder, a luchar y a sufrir, a disfrutar, y a vivir siempre con ilusión y determinación. Aprendí todo lo que hoy soy. Llevo casi 25 años viniendo a entrenar todos los días al mismo sitio, que se dice pronto, aprendiendo los valores del madridismo, entregando mi vida y luchando por este escudo: me lo habéis dado todo", arranca el texto de despedida de Nacho.
"Es muy difícil para mí, pero ahora es momento de irme con la confianza y la tranquilidad de saber que siempre he dado lo mejor de mí para representar este escudo, dentro y fuera del campo. Cuando era niño, soñé muchas veces con jugar en nuestro estadio, el Santiago Bernabéu, y hoy tengo el honor de acabar mi etapa siendo el capitán que logró levantar nuestra 15ª Champions. No existen palabras para expresar mis sentimientos. Siempre quise que mi final como jugador del Real Madrid fuera bonito y en lo más alto, y puedo deciros que tener uno mejor que este es imposible", prosigue.
A continuación, dio las gracias a Florentino Pérez, sus compañeros y Carlo Ancelotti: "Presidente: gracias por tu ayuda y tu fiel confianza cada momento en mi"; "equipo: sois mis hermanos. Los mejores jugadores, compañeros y AMIGOS que podría tener un capitán. Solo pensar en vosotros me produce felicidad"; "míster: me hiciste mejor por tu exigencia para tener que superarme en cada momento. Gracias por cuidarme y entenderme".
Un texto en el que se dirigió también a la que ha sido su afición y a los empleados del club: "Madridistas: vuestra exigencia nos hace grandes como jugadores. Gracias por todo. Jugar por vosotros y sentir vuestro calor me hizo ser más fuerte. No os olvidéis... ¡¡Hasta el final!!!".
"Quiero mandar un mensaje de agradecimiento a los cientos de personas que han trabajado conmigo a lo largo de todos estos años y que me han hecho ser mejor jugador y persona. Entrenadores, fisios, staff, médicos, comunicación y marketing, utilleros, trabajadores del club... GRACIAS con mayúsculas", añadió.
"Gracias también a mis padres, a mi mujer y a mis hijos, a mi familia y amigos, que me han dado la mano en este camino sin soltarme. A veces no ha sido fácil, pero su esfuerzo y acompañamiento me han permitido cumplir un sueño y llegar hasta lo más alto", prosiguió.
Un Nacho Fernández que concluyó el texto asegurando que se trata de un "hasta pronto". "Me despido de vosotros tras 24 años de entrega absoluta, pasión e ilusión. Me gustaría que me recordaseis como un canterano que dio TODO por su club. Gracias de corazón. A partir de hoy gritaré cada título y cada gol de esta increíble familia. ¡Real Madrid de mi corazón! Esto es un hasta pronto, Madridistas", finalizó.