Administra su ventaja y ganar con -17, cinco de ventaja sobre Hatton
Scotty Scheffler, ayer, en el green del 18 del Ponte Vedra Beach, en Florida.AP Foto
Scotty Scheffler ganó el The Players Championship y arrebató a Jon Rahm el liderato del ranking mundial. No hubo historia de la cuarta jornada del The Players Championship, y eso que camino del tee del hoyo 4 la ventaja de dos golpes del norteamericano se había esfumado. Min Woo Lee, el australiano que gracias a su apellido es el líder del pueblo, empezó con birdie. El bogey de Scheffler en el 3 igualó momentáneamente la contienda.
La ingesta de alcohol simplifica mucho el entretenimiento del público y un apellido como Wo es un aliciente suficiente para para que los miles de espectadores encuentren el absurdo placer de corear al unísono “Woooo” en un fonema gutural más bien tribal con un resultado sonoro a abucheo que hace las delicias del respetable. Nunca entenderé el sentido, pero ya otros nombres del golf como Boo Weekly, o Brandon Wu, entre otros, llevan el ‘sanbenito’ por los campos americanos, esto en Europa no pasa.
Con el torneo empatado, enmudeció el TPC de Sawgrass con el triple bogey de Min Woo Lee en el hoyo 4, sería el principio del fin, el inicio del paseo triunfal de Scheffler que llegó a manejar una cómoda diferencia de hasta seis golpes de ventaja, antes de levantar los brazos en el hoyo 18.
La mayor amenaza que tuvo el tejano fue el increíble rush final del inglés Tyrell Hatton que igualó con 29 golpes el récord en los segundos nueve hoyos del TPC de Sawgrass. Sin embargo, no se veía tranquilo al número dos del mundo, pese a su ventaja y es que aún tendría que enfrenarse al final más épico del golf; los tres últimos hoyos de Sawgrass, donde especialmente el 17, se estaba cebando con los últimos partidos. Pero el nortamericano solo cedería un golpe en el 18, administró perfectamente la situación para ganar con -17, cinco de ventaja sobre Hatton.
Una entrañable espectadora no se ha perdido ni un solo golpe del número uno durante toda la semana, es su abuela Mary, de 88 años y residente en la zona de Jacksonville. Fue la que más disfrutó recorriendo los 72 hoyos de su hijo ayudándose en un andador.
Ángel Hidalgo aún recuerda su primer campeonato de España amateur absoluto, fue en Laukariz en 2015 y arrancó con 81 golpes "tirando la bola para todos los lados", recuerda. En aquella primera jornada, Jon Rahm le sacó 12 golpes en 18 hoyos y terminó ganando el torneo, el último Campeonato de España en su palmarés antes de hacerse profesional. Hidalgo fallaría el corte, pero volvería al año siguiente para ganar.
Esta claro que Hidalgo y Rahm viven realidades muy diferentes, pero los dos confluyen en la fiesta del golf español en Madrid y pase lo que pase el fin de semana en el Club de Campo, el malagueño dormirá como líder. Con -10 es el inesperado protagonista del Acciona Open de España y por segundo día consecutivo manda con mano firme el torneo con cinco golpes de ventaja sobre su admirado Rahm.
Hidalgo llegó nervioso al tee del hoyo 10. Allí no le faltó la llamada de su madre y el beso virtual. Un ritual que no falla, antes de pegar un imponente driver y dejar la bola a 80 centímetros del hoyo en su segundo golpe. Un birdie muy tranquilizador. Terminó la ronda con 67 golpes en un día mucho mas benévolo y asequible en lo climático, que le llevan hasta el doble dígito con cuatro de ventaja sobre Joe Dean, su compañero de partido en los dos primeros días. A cinco golpes, toque de corneta: comparten la tercera plaza con -5 un grupo encabezado por Jon Rahm y Patrick Reed, entre los dos acumulan dos Masters de Augusta y un US Open.
"Hoy no he jugado tan bien"
"¿Te consideras favorito?", le preguntaba la prensa al terminar. "No, el favorito es Jon. Tiene un 99% de posibilidades de ganar, así que déjame a mí un 1%, por lo que pueda pasar", bromeaba. Después, por la tarde, un paseo virtual por las redes sociales y uno real por la capital de España, con parada en el Santiago Bernabéu para comprar algún recuerdo de su equipo favorito. Lo normal para un chaval de 26 años, aunque sea el líder del Open de España.
Por su parte, Rahm protagonizó una jornada con altibajos. Cuatro birdies y un monumental eagle fueron sus credenciales al título. El problema es que siguió cometiendo errores materializados en cuatro bogeys que dejaron su ronda en -2. "Hoy no he jugado tan bien, se me han quedado cortos algunos golpes, no he cogido las calles que debía coger... Aun así, estoy contento. Si el miércoles me dicen que iba a estar con -5 teniendo en cuenta el viento de ayer, lo hubiese firmado. En cambio hoy, en el tee del 16 no lo hubiese hecho. Estoy más descansado, llevo dos noches durmiendo bien y estoy preparado para el fin de semana", amenaza el campeón del LIV Golf.
En la tercera posición también con -5 aparece en su segunda juventud el asturiano Alfredo García Heredia con 67 golpes hoy y cierran el top-10, David Puig (-4) y Adri Arnaus (-4), así como otra de las grandes estrellas del torneo: Tommy Fleetwood.
No fueron pocos los insultos y las palabrotas que se escucharon el lunes por la noche en la residencia de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas. Mientras los jugadores reposaban la cena, unos en los salones comunes y otros ya en sus habitaciones, los médicos y el cuerpo técnico de la selección no salían de su asombro al leer, y releer, el informe médico donde los doctores del Barça explicaban el «procedimiento invasivo de radiofrecuencia» que le habían hecho a Lamine Yamal esa misma mañana. Les habían pedido más datos hacía horas, cuando supieron del tratamiento con una escueta descripción, pero no fue hasta las 22.37 de la noche del lunes cuando leyeron, y releyeron, especialmente la frase final, donde se recomendaba reposo «entre 7-10 días».
Para saber más
«¿Y qué hacemos nosotros con eso?», se preguntaban ayer en Las Rozas. La recomendación era en realidad una amenaza. Si no se cumplen las prescripciones médicas y el jugador recae... «No había otra salida», insisten fuentes de la Federación, que comunicaron ayer por la mañana la desconvocatoria de su estrella para los partidos donde se decide la clasificación para el Mundial. Ni más ni menos. Era el colofón a dos meses de guerra entre la selección y el Barça a cuenta de una lesión en cuyo origen no se ponen de acuerdo. La historia es tal que así.
Lamine llega a Las Rozas el 1 de septiembre. Normalidad. Juega en Bulgaria el día 4 y en Turquía el día 7, completando su mejor partido de la temporada (hasta que jugó ante el Brujas la semana pasada). El lunes 8 regresa a Barcelona. Tras una semana de aparente normalidad, habiendo entrenado en al menos una ocasión con su equipo, el sábado 13 Hansi Flick, técnico del Barça, sale muy enfadado con De la Fuente. «Es una pena. Ya se fue de aquí con dolor. Le dieron analgésicos y jugó 73 y 79 minutos. Y entre los partidos no entrenó. Eso no es tener cuidado con los jugadores», dijo, enfadado por una lesión descrita así en el comunicado médico del Barça: «El jugador presenta molestias en el pubis que le impiden entrenar y jugar a día de hoy».
La sorpresa en la selección fue grande. Durante los días que pasó con el grupo, no refirió dolor alguno en el pubis. Habló siempre de molestias en la espalda, y por ellas recibió un analgésico por vía intramuscular (un pinchazo en el culo) para el segundo partido. Esa es la laguna principal que desde la Federación observan en toda esta historia. Si Lamine volvió el lunes 8 a Barcelona sin haber dicho nada del pubis, entrenó, al menos una vez, entre el martes 9, miércoles 10 y jueves 11, si incluso rodó un anuncio publicitario ese miércoles... ¿dónde aparece la lesión en el pubis? Así se queda la cosa (de momento).
Lamine Yamal, en su último partido con España.AP
El día 28 de septiembre, Lamine reaparece ante la Real sociedad. Han sido, pues, 15 días de baja (tomando como inicio el 13, el día del parte médico del Barça). El 1 de octubre, el extremo juega contra el PSG y, dos días más tarde, el 3, De la Fuente le convoca, respondiendo de paso a Flick: «Me extraña que diga eso habiendo sido seleccionador, esperaba algo más de empatía», dice el riojano. Pero tres horas después de esas palabras, el Barça emite otro comunicado médico. «Lamine ha recaído de sus molestias» y filtra que estará entre dos y tres semanas de baja. La noche anterior, la del 2 de octubre, en las conversaciones habituales entre los médicos del equipo nacional y de los clubes, ni una palabra sobre esas molestias. En la Federación intuyen la mentira, pero no lo explicitan, pues la naturaleza misma de la pubalgia hace muy difícil esa vía.
La recuperación, entre dos y tres semanas, se sustancia en dos, y Lamine juega unos minutos contra el Girona el día 18 de octubre. Desde ese día, participa en todos los partidos disputados hasta ayer, y marca cuatro goles, y vuelve a ser, a ratos, el Lamine deslumbrante, ruptura con Nicki Nicole mediante e ignorando todos los comentarios a su alrededor. Así que De la Fuente le llama. El Mundial está en juego. Y el Barça responde como responde, con ese tratamiento «invasivo» sin consultar a la Federación el día en que el jugador debía concentrarse y con ese informe médico donde se «recomienda» un reposo de 7-10 días.
«No me parece muy normal lo que ha pasado. Nunca había vivido una situación similar», dijo ayer Luis de la Fuente, mordiéndose la lengua porque el horizonte es el que es. Cuando se cierre esta concentración, hasta marzo todo quedará dormido. Eso si la selección logra el billete para el Mundial, porque si no, el lío sí que puede ser morrocotudo. Será el momento de la diplomacia pensando en ese Mundial del próximo verano, donde España va a necesitar a su máxima estrella y donde quizá Adidas, la marca que tiene en Lamine a su máxima figura, no sea tan neutral como hasta ahora. Esa diplomacia en Las Rozas, por cierto, debería estar en manos de Aitor Karanka. Aunque el que dio el primer paso ayer fue Rafael Louzán, el presidente de la Federación, hablando de "no avivar la polémica".
En la última jornada del Rally Dakar antes del decisivo Empty Quarter, que llevará la carrera a su conclusión el viernes, Tosha Schareina volvió a recortar tiempo en su duelo con el australiano Daniel Sanders. Un día más, la organización tuvo que dar marcha atrás y cambió la clasificación de la octava etapa, disputada ayer sobre 483 km de especial, dando ganador al argentino Luciano Benavides entre Al Duwadimi y Riyadh. Schareina se encuentra ahora a 11 minutos del liderato en la categoría de motos.
En primera instancia, la organización dio como ganador a Schareina, pero luego recalculó los cronos, descontando el tiempo que Benavides y Adrien van Beveren se detuvieron para socorrer a Pablo Quintanilla, que sufrió un accidente en el kilómetro 133 y tuvo que abandonar por una lesión en la clavícula.
Sanders sólo pudo ser séptimo, pese a sumar casi siete minutos de bonificaciones por los cuatro minutos y medio que obtuvo el valenciano. En meta, Schareina endosó más de dos minutos a su compañero de HRC, Ricky Brabec; casi tres minutos a Sam Howes, tercero también con Honda; y más de cuatro al propio Sanders.
La noticia negativa del día para los españoles la dejaba el problema mecánico sufrido por Lorenzo Santolino, quien cedió más de una hora tras pararse su Sherco. "He conseguido que la moto volviera a arrancar, pero hemos perdido mucho, así que se nos complica mucho la general, pero por lo menos estoy en carrera, todavía quedan días y puedo seguir disfrutando del Dakar", lamentó el salmantino.
Otro paso de Lategan
Edgar Canet (KTM), segundo en la categoría Rally 2 tras el sudafricano Michael Docherty, aumentó ostensiblemente su ventaja en la general de la segunda división de motos, hasta llevarla más allá de la media hora. El tercer clasificado, Romain Dumontier (Honda), está ya a una hora y 17 minutos.
Hoy se disputará la novena etapa entre Riyadh y Haradh, de 381 km, que pondrá rumbo hacia el Empty Quarter, el anchísimo desierto de la península arábiga donde se celebraran las tres últimas jornadas.
En coches, el joven sudafricano Henk Lategan, a manos de un Toyota, se impuso en la etapa y mantiene el liderato en la general al aventajar en más de cinco minutos al saudí Yazeed Al-Rajhi y en más de media hora al qatarí Nasser Al-Attiyah, cinco veces campeón de la competición, que se encuentra en cuarta posición.