La nadadora olímpica Luana Alonso ha sido expulsada de la villa olímpica de París por un “acto de indisciplina”, según ha informado el Comité Olímpico Paraguayo (COP).
Alonso, tras quedar eliminada en los 100 metros mariposa, abandonó la residencia olímpica para visitar de forma particular la ciudad París y Disneyland al tiempo que sus compañeros de la delegación de Paraguay seguían compitiendo.
Luana Alonso, que también participó en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, no pudo clasificarse para la ronda semifinales en París al terminar en sexto lugar dentro la serie 1 de mariposa.
Durante las jornadas posteriores a su eliminación, la nadadora paraguaya, de tan solo 20 años, compartió varias imágenes de su visita turística a la capital parisina en sus redes sociales. Además, también anunció en su canal de Instagram su retirada de la alta competición.
“¡Ya es oficial! Me retiro de la natación, muchísimas gracias a todos por el apoyo! Perdón Paraguay, solamente me queda agradecer!”, escribió en su cuenta personal Luana Alonso.
Trayectoria deportiva de Luana Alonso
La afición de Luana Alonso por la natación la heredó de su abuelo. Sus primeras competiciones oficiales las realizó con poco más de seis años.
Su debut internacional fue en el Campeonato Sudamericano de Natación en Argentina 2021, donde participó en varias pruebas, destacándose en los 50 y 100 metros mariposa.
Alonso también formó parte del equipo de relevos mixtos de 4×100 que consiguió la cuarta plaza antes de la celebración de los JJOO de Tokio 2020 que se habían retrasado un año por la pandemia.
En la actualidad, Luana Alonso es estudiante de Ciencias Políticas en la Southern Methodist University de Dallas (Texas).
Ahora la deportista paraguaya planea continuar sus estudios en Estados Unidos, con el sueño de algún día convertirse en ministra de Deportes de Paraguay para apoyar a otros atletas en próximas citas olímpicas.
El Barça desaprovechó la oportunidad de poner más tierra de por medio en la pelea por el título con el Real Madrid, que le había puesto en bandeja la ventaja tropezando ante el Valencia. Al Betis aplicado con una defensa prácticamente numantina se sumó el día menos inspirado de los azulgranas, y las rachas victoriosas de unos y otros acabaron con unas tablas (1-1) que, eso sí, dejaron mejor sabor a los verdiblancos que al equipo de Flick. Naran, en la salida de un córner, se encargó de igualar el tanto inicial anotado por Gavi y el Barça ya no fue capaz de encontrar de nuevo el camino de gol. La sensación fue de que habían dejado pasar la ocasión de meterse medio título de Liga en el bolsillo. [Narración y estadísticas: 1-1]
No tardó mucho el Barça en dar el primer golpe. Tras un primer aviso serio de Pedri, Gavi, en su partido número 100 en la Liga, aprovechó una buena asistencia de Ferran para marcar su sexto gol en Primera y poner por delante a los azulgrana en el marcador. No quiso celebrarlo demasiado, por su pasado bético, pero sí se fundió en un elocuente abrazo con Flick, con quien le une una gran sintonía. La alegría, no obstante, no les duró mucho a los locales, Natan, tras un saque de córner en el que Araujo perdió por un momento la marca, se encargó de anotar el 1-1 cuando no hacía demasiados minutos que se había superado el primer cuarto de hora de juego.
El tanto descentró a los azulgrana, cuyo juego efervescente de inicio se diluyó poco a poco con su tozudez por buscar el camino del gol entrando por el centro. El Betis, en ese contexto, tuvo alguna que otra posibilidad para hacerles más daño buscando salidas rápidas a la contra, con más intención que puntería. Algo a lo que el Barça respondió solo con zarpazos aislados, como una gran oportunidad de Ferran que, tras recibir un pase de Balde en el primer palo, no logró encontrar el camino de la portería.
Las sensaciones de que el partido se iba a poner cada vez más cuesta arriba no se diluyeron tras el descanso. Por eso, tal vez, Flick decidió dar entrada a Raphinha, reservado de inicio, y a Eric García como relevos de Ferran y De Jong. Los béticos, mientras, ya habían buscado algo más de mordiente por medio de un Chimy Ávila que se incorporó como recambio de Altimira en la reanudación.
Con los cambios, el Barça ganó algo más de presencia en las inmediaciones del área rival, frente a un Betis que fue atrasando cada vez más sus líneas. Su producción ofensiva, a pesar de todo, con Lamine Yamal mucho menos inspirado que de costumbre, no acababa de ser lo bastante buena como para romper la igualada en el marcador. Los azulgrana lo intentaban una y otra vez, pero no conseguían crear ocasiones auténticamente peligrosas frente a un rival que, por momentos, parecía dispuesto a conformarse con arrancar un punto de Montjuïc, por mucho que, para asegurárselo, tuviera que sacar cada vez más agua de la barca.
El acoso barcelonista se redobló a medida que los minutos se escapaban en el cronómetro. Si el buen juego no acababa de ser la herramienta para lograr el triunfo, tal vez habría que encomendarse a la épica. Ante un Betis dispuesto a defenderse con uñas y dientes, las ocasiones se sucedieron. Siempre, eso sí, con el mismo desenlace: el balón nunca llagaba a cruzar la linea de gol, por mucho empeño que le pusieran. Y aún tuvo el Betis una postrera opción para aguarles aún más la fiesta, acertadamente desbaratada por Szczesny. El marcador, pese a todo, no llegó a moverse y marcó un reparto de puntos.
Nueva vida para el que fuera mejor clasicómano español y último ganador de un Mundial en ruta. Alejandro Valverde medita aceptar la propuesta de José Vicioso, nuevo presidente de la Federación Española de Ciclismo (RFEC), para asumir el cargo de seleccionador nacional. El ex corredor murciano tiene contrato con Abarca Sport, sociedad dirigida por Eusebio Unzúe, que gestiona el equipo Movistar, en la que ejerce labores de representación, formación y técnica.
Alejandro Valverde, que se retiró hace dos años del ciclismo de élite y ahora compite en pruebas de gravel, no tiene experiencia en la dirección de equipos. Eso sí, cuenta con la certificación de director deportivo de nivel 3, que le permite trabajar nivel internacional en equipos semiprofesionales, nacionales y amateur.
Vicioso, en una entrevista con Marca, afirma que quiere dar un nuevo rumbo a la Federación y no esconde sus preferencias por Valverde. ''Siempre he tenido una admiración importante por la figura de Alejandro, ojalá le podamos tener en el equipo de trabajo de la RFEC. Por su puesto que tiene abiertas las puertas de esta casa'', ha dicho al periódico deportivo. Valverde aún está comprometido con Movistar, equipo de Telefónica, compañía patrocinadora de la Federación Española.
Valverde es la prioridad de nuevo presidente, que de momento no contempla la opción de Óscar Freire (triple campeón del mundo), que también se había postulado como seleccionador.
Vicioso, abogado, que toma el relevo de José Luis López Cerrón y que fue presidente de la Federación Madrileña, pretende seguir contando con la colaboración Pascual Momparler, que ha sido seleccionador nacional en los últimos cuatro cursos, pero desempeñando funciones distintas. Vicioso quiere que el técnico valenciano se integre en el equipo de gestión de la Federación, asumiendo el área de marketing, patrocinio y relaciones públicas. Momparler, que lleva 12 años en la Federación, es un experto en la organización de carreras. En los últimos años, su empresa (Momparler SL), especializada en la realización de eventos deportivos, se ha encargo de pruebas como la Clásica de Jaén o la Copa del Mundo de CX Benidorm.
Ayer, José Vicioso mantuvo un encuentro con Momparler en Madrid, en el que le expuso sus planes. Ambas partes se han comprometido a seguir dialogando para terminar de definir las atribuciones del nuevo cargo. El seleccionador siempre se han considerado ''un hombre de la Federación'' y valora positivamente que el presidente haya pensado en él como pieza importante del nuevo proyecto. El acuerdo podría cerrarse antes de la presentación de la Vuelta a España de 2025, que se realizará el próximo 19 de diciembre.
Cuando uno llega a Mijares desde Puente San Miguel, en este precioso rincón cántabro de verdor contumaz a media hora de Santander, lo primero que ve es una bandera de España ondeando, encaramada a un mástil de unos 10/12 metros, en una moderna finca residencial bastante maja. No es la primera vez que su propietario pone la enseña, digamos, en lo más alto. De aquí, como quien dice de ninguna parte, salió sin avisar a finales de los años 90 Óscar Freire para ganar tres mundiales de ciclismo, y para convertirse en una rara avis patria: un clasicómano, una máquina de ganar carreras de un día, especie exótica en este norte tan dado a sufrir en las cuestas y no en el fulgor del esprint.
Para saber más
También de aquí salió el lunes pasado, en una escapada que tuvo en vilo al país durante al menos un par de horas dos días después, cuando emergió la denuncia por desaparición interpuesta por su mujer en Torrelavega.
Sucedió lo de siempre en estos casos: las ansiedades comunales convergieron de pronto en el héroe, o más bien en el recuerdo de él, y los obituarios comenzaban a escribirse cuando de pronto la realidad dio marcha atrás (o quizás éramos nosotros los que habíamos pisado demasiado el acelerador:) Freire, de 48 años, estaba perfectamente, no en su casa, tampoco en contacto con su mujer, pero sano y salvo, quizás con su compadre José Iván Gutiérrez.
"A ver, lo hace bastante a menudo, es típico de él, no es raro que se pire, lo ha hecho más veces, lo que pasa es que esta vez duró demasiado y ella se asustó", desliza, como única concesión, una persona de su entorno, sin dar más pistas.
Óscar Freire, campeón del mundo en Verona.Frank PetersMUNDO
Si hubo la discusión familiar con la que se especula desde diversos medios, este miércoles Freire y compañía debían de estar templando gaitas en la casa de Mijares, no sin llamar a la Guardia Civil porque alguno de los periodistas apostados tras la valla de hormigón llegó a subirse a ella, a ver si desde ahí descubría, como Colón América, los motivos del 'paseo' de Freire.
No faltaba quienes, entre sus conocidos, aludían a lo despistado que es el campeón, que igual que en plena concentración con su equipo olvidaba que hace 15 minutos "todos abajo para salir", podría haberse ido a casa de un amigo a echar un par de días sin móvil, ni documentación, ni nada. "Pero eso es muy habitual en él", dicen de nuevo esas mismas fuentes a EL MUNDO.
Está también su cabreo, notorio, por no haber sido nombrado seleccionador nacional de ciclismo por el nuevo presidente federativo, José Vicioso. ¿Pudo Freire entristecerse tanto como para querer perderse unos días? "Antes de eso ya lo ha hecho, así que...", vuelven las mismas voces.
La entrada a la vivienda de Óscar Freire en Mijares (Cantabria).ARABA PRESS
A lo que sus vecinos no dan ningún crédito es a la tesis de la fiesta, esa que sugiere que Freire, a la antigua, como los toreros y deportistas de antaño, no estaba muerto, estaba de parranda.
"Es un tío la mar de sano, le vemos mucho con la bici y en el pueblo es uno más", cuenta un vecino. "Y con su mujer sé que hace no mucho estuvieron en Suiza esquiando, porque además tiene allí algún negocio de ropa deportiva", remacha.
Localizan al ex ciclista Óscar Freire tras la denuncia de su familia
En el bar a 200 metros de la casa de Freire le tienen por "un tío normal, vamos, más que normal... Igual demasiado normal, fíjate lo que te digo!", suelta el dueño. Freire, pues, pasea por aquí sus tres mundiales y sus Milán-Sanremo con la misma normalidad con que recoge a veces a su hija del colegio de enfrente, el CEIP Cantabria.
Aquí y allá emerge el Freire caserón, que tiene en su casoplón "unas máquinas profesionales de herrería y carpintería", cuenta otro propio, con las que se ha hecho hasta las puertas. Y junto a las que, por cierto, guarda en el garaje un Porsche que compró "cuando era chaval y empecé a ganar, porque me dio por ahí", le contó a otro visitante, y que lleva como ocho años sin mover siquiera.
Junto a él habitualmente, y quizás también haciendo 'grupeta' en el demarraje de esta semana, el ex campeón de España (y Mundial contrarreloj en 2005) José Iván Gutiérrez, natural de Suances (Cantabria) y con el que en su momento proyectó la construcción y comercialización de varias cabañas no lejos de su casa. Y quien según fuentes cercanas estuvo con Freire hace pocos días en Emiratos Árabes, cuyo equipo ciclista, dirigido por otro gran amigo del campeón, Josean Fernández 'Matxín', ha fichado recientemente al hijo mayor de Freire, Marcos.
"José Iván sí ha tenido sus momentos digamos sensibles después de dejar la práctica profesional, y lo ha dicho. Óscar no lo creo", explica otra fuente cercana.
En todo caso la escapada, como mucho una volata de apenas tres días antes de reintegrarse en la disciplina del pelotón, finalizó el miércoles a la tarde, y ha servido para mostrarle a Freire una catarata de aprecio no sólo en su patria chica -donde ayer todos cerraban filas para proteger su intimidad, como solicitó la familia pidiendo "respeto"-, sino en todo el país.