El Barça ya ha dado con la fórmula para poder inscribir tanto a Dani Olmo como a Pau Víctor, los únicos fichajes que llegaron al club el verano pasado y que inicialmente fueron inscritos hasta finales de este año aprovechando la lesión de larga duración de Christensen. El pasado viernes, el juez Ignacio Fernándezde Senespleda, titular del Juzgado de lo Mercantil número 10 de Barcelona, echó un jarro de agua fría sobre la entidad al denegar la cautelar para que ambos futbolistas pudieran seguir jugando sin más, tal y como ocurrió hace unos años con Gavi.
Ahora, el club ya tiene en sus manos una nueva palanca en forma de ingresos para lograr el fair play necesario: la venta de localidades VIP del Spotify Camp Nou en Oriente Medio por valor de 100 millones de euros.
La operación está cerrada, pero no es aún oficial a todas luces. El Barça, en este caso, podría esperar a que se sepa en principio este mismo lunes la resolución de los juzgados de Primera Instancia ante los que se pidió también la cautelar para ambos jugadores. En caso de que los tribunales atiendan la petición de la entidad azulgrana, la operación podría ser aparcada hasta finales de la presente temporada, a pesar de que los ingresos que se obtendrían con la misma podría facilitar el retorno a la fórmula del 1-1 para inscribir jugadores. Una circunstancia que, en este caso, deberá también contar con el visto bueno de La Liga.
Siu WuEFE
El organismo que preside Javier Tebas ya advirtió al club de que los ingresos conseguidos con el nuevo acuerdo de patrocinio deportivo con Nike, ratificado la semana pasada en el marco de una asamblea extraordinaria de compromisarios, no era suficiente y, ahora, la entidad barcelonista quiere asegurarse del todo de que los cálculos de todas las partes coinciden.
El peligro de su marcha
En el caso de Dani Olmo, un jugador que firmó unos números excelentes en su regreso a la disciplina azulgrana y que ahora mismo, no obstante, no pasa por su mejor momento, el hecho de que no pudiera ser inscrito sería un golpe durísimo para el Barça en más de un sentido. En el entorno barcelonista se asegura que el jugador cuenta con una cláusula en su contrato que, en caso de no poder seguir jugando bajo las órdenes de Hansi Flick a partir de enero, obtendría de manera automática la carta de libertad para negociar su marcha.
Algo que ha hecho que se multipliquen en las últimas horas las especulaciones sobre su posible llegada al PSG o con un hipotético salto a la Premier League. En los últimos días, de hecho, el agente del egarense, Andy Bara, según ha señalado The Times, habría sido visto en las gradas del Etihad Stadium, donde juega sus partidos como local un Manchester City de Pep Guardiola que está atravesando en estos momentos un considerable bache de resultados en la competición inglesa.
LaLiga confirmó este lunes que ha interpuesto un recurso contencioso-administrativo, así como solicitado medidas cautelares contra la Resolución del Consejo Superior de Deportes (CSD). Dicha resolución favorecía al FC Barcelona y a sus jugadores Dani Olmo y Pau Víctor, manteniendo la inscripción de ambos.
Para LaLiga la resolución del CSD, del pasado día 3, "vulnera gravemente el marco normativo en materia de control económico y de tramitación de licencias deportivas, menoscaba el interés general de la competición y compromete su integridad, al quebrantar el principio de igualdad entre clubes".
"Todo ello justifica la necesidad de una respuesta judicial urgente que, mediante la adopción de las medidas cautelares solicitadas, garantice el equilibrio competitivo y la sostenibilidad financiera de la competición profesional", señaló LaLiga en una nota.
La patronal ya anunció el pasado día 3 su intención de acudir a la justicia ordinaria contra la resolución del CSD que estimó el recurso de alzada del Barcelona y ambos jugadores.
La decisión del CSD anuló así el acuerdo del 4 de enero de la comisión de seguimiento del convenio de coordinación Federación Española de Fútbol (RFEF) y LaLiga, que no concedió el visado previo, ni la licencia definitiva, solicitada por el FC Barcelona para los jugadores, "entendiendo asimismo que éstos tienen licencia en vigor, de conformidad con los términos expresados en los fundamentos de derecho".
Para el CSD, la comisión de la RFEF y de LaLiga no es competente para decidir acerca del visado previo y de la licencia solicitada por el Barça, por lo que consideró su acuerdo nulo de pleno derecho, sin entrar a valorar el control económico ejercido por la entidad que preside Tebas.
El CSD precisó que las funciones atribuidas a la Comisión de Seguimiento del Convenio de Coordinación RFEF-LaLiga son tres: interpretación de la aplicación de las cláusulas del Convenio; vigilancia del cumplimiento de lo pactado y promoción de actividades que tiendan a la mayor eficacia del Convenio.
En su opinión, dicha comisión no confirmó, ni ratificó un acuerdo previo, como defienden la RFEF y LaLiga, sino que acordó de forma expresa no conceder el visado previo ni la licencia definitiva solicitada para los jugadores, por lo que su decisión es nula de pleno derecho.
El CSD también afirmó en su resolución que la carrera deportiva de Dani Olmo y Pau Víctor ha estado protegida desde el pasado 8 de enero por la medida cautelar urgente que concedió el propio CSD, "con el único interés de evitar un daño irreparable hasta la resolución de este procedimiento".
LaLiga discrepa del criterio del CSD y mantiene que la denegación del visado previo para la renovación de las licencias o para su nueva inscripción es un acto derivado de la aplicación automática de las normas de inscripción, así como que la comisión de seguimiento se limitó a constatar la imposibilidad legal de tramitar nuevas licencias, "ratificando, así, la aplicación literal del reglamento federativo".
También sostiene que con el acuerdo de esta comisión "no se sustituyeron las decisiones que habían sido previamente adoptadas por los órganos competentes de LaLiga y la RFEF", que confirmaron el rechazo al visado previo hecho a través del sistema LALIGA Manager, así como el criterio de la asesoría jurídica de la RFEF del 31 de diciembre de 2024 en relación con las nuevas altas de jugadores.
El procedimiento para la inscripción incluye cuatro pasos, desde la solicitud de alta en el sistema LaLiga Manager, momento en el que el club debe contar con saldo de inscripción suficiente según las Normas de Elaboración del Presupuesto (NEO), hasta la concesión del visado por LaLiga para que el futbolista pueda competir, tras la validación por parte del Área de Competiciones que el Barça no logró en este caso.
Según LaLiga, las licencias de los dos jugadores expiraron de forma automática el día 31 de diciembre de 2024, al finalizar la duración de las mismas, pactada entre ellos y el club, que no tiene saldo ni capacidad para la inscripción de los jugadores, ya que en sus estados financieros intermedios del primer semestre de la temporada 2024-2025 no se recoge importe referido sobre la operación relacionada con los palcos VIP en contra de lo comunicado por el club cifrada en 100 millones de euros.
El Barcelona inscribió a Dani Olmo el verano pasado ante la grave lesión de Christensen, pero después el club no presentó a tiempo (antes de la medianoche del 31 de diciembre) las garantías de pago suficientes para alcanzar la regla 1:1 del Control Económico de LaLiga, que establece que un club puede invertir en fichajes la misma cantidad de dinero que ingrese mediante ventas o ahorro salarial, y mantener tanto a Olmo como a Pau Víctor registrados más allá del último día del año.
El Barça consiguió una cara victoria ante Osasuna. Ferran Torres, quien sigue atravesando un momento dulce, y Dani Olmo, de penalti, marcaron los dos goles de la primera parte, pero el de Terrassa se fue al suelo tras notar unas molestias musculares y las previsiones no parecen demasiado halagüeñas para una pronta recuperación. Justo cuando parecía estar afianzándose en los planes de Hansi Flick. Robert Lewandowski, tras una gran asistencia de Fermín, certeramente catapultado por Pablo Torre, se encargó de dictar sentencia cuando su rival amenazaba con más fuerza. [Narración y estadísticas (3-0)]
Ferran Torres no tardó en aprovechar la oportunidad para prolongar la buena relación con el gol que ha venido cultivando en los últimos tiempos. En poco más de 10 minutos, el Barça se puso por delante después de que el Tiburón aprovechara una buena asistencia de Alejandro Balde, perfectamente habilitado por Frenkie de Jong, para mandar el balón a la red. El tanto descolocó a un Osasuna voluntarioso pero que, sin Ante Budimir en el campo por decisión técnica, acabó por acercarse cada vez más a los dominios de Sergio Herrera. El guardameta pasó de villano a héroe en unos instantes solo para acabar recogiendo de nuevo el balón del fondo de su portería.
El arquero rojillo trabó a Olmo con su pierna derecha cuando el atacante, tras recoger un medido pase de Pedri, ya le había superado. Busquets Ferrer no dudó a la hora de señalar el punto de penalti, por mucho que Herrera protestara. El propio Olmo quiso encargarse de transformarlo, pero se encontró con una gran reacción del guardameta. El lanzamiento, no obstante, tuvo que repetirse. Moncayola había entrado en el área antes de tiempo y, a la postre, fue el que acabó por enviar el balón a saque de esquina. A la segunda, Olmo no perdonó.
Szczesny, imperturbable
La alegría por el 2-0 no tardaría tampoco demasiado en verse empañada por un contratiempo. Olmo sintió algo raro y se fue al suelo. La reacción de Flick, quien lanzó un improperio al aire tras el primer diagnóstico del doctor Pruna, no invita precisamente a abrigar buenas sensaciones. Sobre todo, en un momento en el que la temporada está entrando en su fase más decisiva.
Los azulgrana, inicialmente atenazados por esta desgracia, acabarían desperdiciando varias ocasiones. Los intentos de Lamine Yamal, con dos lanzamientos lejanos y de Ferran, con un servicio de falta directa que se estrelló en el travesaño, no encontraron el camino del gol frente a un rival que tuvo que mover tambièn su banquillo antes de tiempo.
En este caso, por unos problemas musculares de Iker Muñoz que acabaron por propiciar el ingreso de Rubén García. En tareas defensivas, eso sí, los barcelonistas siguieron mostrando sus mejores galas, con un Íñigo Martínez infranqueable y un Wojciech Szczesny imperturbable bajo los palos, que incluso se atrevió a regatear a un rival que trataba de complicarle.
Dani Olmo, en la acción del 2-0 en Montjuïc.AFP
Tal vez para evitarse más problemas en el centro del campo, Flick, quien ya había dado entrada a Fermín por Olmo en la primera parte, apostó por sustituir a De Jong y darle minutos a Pablo Torre tras el descanso. El cántabro dejó buenos detalles, pero Osasuna, ya con Budimir en el campo, poco a poco se fue convenciendo de sus opciones.
Al Barça le tocó apretar los dientes durante un buen puñado de minutos y fajarse en tareas defensivas, con Eric García mostrando una y otra vez acierto pese a llevar una amarilla a cuestas desde finales del primer acto. Pero, en cuanto pudo salir a la contra de forma rápida, aprovechando los riesgos que tomaba su rival, Fermín, tras una carrera desbocada, acabó encontrando a Lewandowski para que el polaco, suplente de inicio, dictara la sentencia definitiva con el 3-0. El gol del pichichi azulgrana permitió solventar la primera papeleta de un mes repleto de partidos para los azulgrana.
Rara vez el contrato de una estrella del Barça rodó tanto de mano en mano desde los pasillos del palco a las redacciones de los periódicos, utilizado como arma arrojadiza entre los diversos clanes del club. Rara vez hubo tanto alboroto como tras la firma de aquel documento de 28 páginas, rubricado el 1 de octubre de 2020, que aseguraba la continuidad de Frenkie de Jong hasta 2026. Desde entonces, los comentarios sobre las astronómicas cifras de aquella renovación han venido intoxicando el ambiente. No sólo porque el rendimiento del holandés quedó lejos del nivel esperado, sino porque desde la llegada de Joan Laporta, el presidente optó por colocar a su jugador en una posición casi insostenible. Tanto, que el propio De Jong tuvo que desmentir el pasado domingo lo que su propia directiva venía filtrando desde hace meses. No, esta temporada no será el futbolista que más cobre de la plantilla, pero sí el más caro para la entidad el curso pasado. El símbolo de una etapa negra que terminó arrastrando a la quiebra a los azulgrana.
El martes pasado, De Jong volvió a disputar un partido 162 días después de su lesión de tobilllo en el Santiago Bernabéu. Aquel clásico del 21 de abril fue el último capítulo de otro curso donde el hombre llamado a guiar el fútbol del Barça pasó más bien desapercibido. Sin embargo, por el mero hecho de acabar la temporada, el club tuvo que pagar 31.974.000 millones de euros brutos a Frenkie, desglosados de la siguiente manera: salario fijo (18 millones), bonus de lealtad (6.820.000 euros), bonus por el diferimiento de su sueldo durante la pandemia (4.654.000 euros), bonus por rendimiento al completar al menos el 60% de los minutos en partidos oficiales (dos millones) y bonus por alcanzar los cuartos de la Champions (500.000 euros). La baja forzosa por su fuerte esguince sólo permitió a De Jong formar en 30 partidos, por lo que cada uno de ellos le costó al club 1.065.800 euros.
Esas cifras del curso pasado colocaron a De Jong por encima incluso de Robert Lewandowski, cuyo salario anual rondaba los 27 millones brutos. Este año, en cambio, la situación se invierte, dado que el polaco ve aumentada su ficha hasta los 33 millones, mientras el Barça reduce la del neerlandés. En total, según el contrato al que también ha tenido acceso EL MUNDO, De Jong percibirá 25,2 millones, en concepto de salario fijo (19 millones), bonus de lealtad (4.200.000 euros) y bonus por el 60% de los minutos (dos millones). La prima por conquistar el triplete (Liga, Champions y Copa) se situaría en dos millones más.
Amortización del fichaje
A estas enormes cantidades conviene añadir el coste por la amortización de su fichaje, un dato que suele pasar inadvertido. El 23 de enero de 2019, seis semanas antes de la célebre eliminatoria de Champions ante el Real Madrid, el Ajax acordó el traspaso de su estrella al Barça a cambio de 75 millones de euros, más otros 11 en variables. De modo, que el club azulgrana tuvo que computar esos pagos en sus cuentas desde 2019 a 2024. El curso pasado esa suma aún superaba los 10 millones, por lo que el gasto total del club en De Jong rebasó los 42 millones de euros.
La ampliación de este jugoso contrato, rubricada aquel 1 de octubre de 2020 por el ex presidente Josep Maria Bartomeu, su director general, Óscar Grau y su director deportivo Javier Bordas, permitió a De Jong doblar sus ganancias hasta situarse un escalón por debajo de Philippe Coutinho y Samuel Umtiti, los mejor pagados de aquella plantilla sólo por detrás de Gerard Piqué y Sergio Busquets. Un negocio redondo para Hasan Cetinkaya, director ejecutivo de HCM Sports Management, la agencia que también manejaba los asuntos de Martin Braithwaite.
A lo largo de sus cinco años en el Camp Nou, donde sólo pudo alzar una Liga (2023), una Copa del Rey (2021) y una Supercopa de España (2023), De Jong ha recibido del Barça algo más de 192 millones de euros. Una cifra muy superior a los 120 millones que el Real Madrid, durante ese mismo periodo (2019-2024), pagó a Luka Modric en conceptos fijos y variables. A los gastos azulgranas cabe añadir el precio de su traspaso, por lo que el monto total se situaría en 278 millones de euros.
9,3% de la masa salarial
A día de hoy, la crítica situación financiera del Barça debería obligar a una solución drástica con un futbolista que acapara el 9,3% de su masa salarial. Es decir, más que la suma de Lamine Yamal, Ronald Araújo y Gavi. Hasta 2026, Laporta aún deberá pagarle 50,2 millones (25,2 millones en 2025 y 25 en 2026). Una nómina que resulta inasumible incluso para el Manchester United -dirigido por Erik ten Hag, su ex entrenador en el Ajax- u otros ilustres de la Premier League. En caso de conseguir un traspaso, incluso muy a la baja, el club lograría algo de oxígeno para afrontar los problemas de liquidez que este verano le obligaron a múltiples malabarimos para inscribir a Dani Olmo.
De Jong, durante el partido del miércoles en Montjuïc.EFE
En cuanto a lo puramente deportivo, De Jong tampoco puede vislumbrar un horizonte despejado. Hansi Flick ha logrado cimentar su nuevo centro del campo con jóvenes de la cantera como Marc Casadó o Pablo Torre, competencia directa del holandés. Si a este factor sumamos los próximos regresos de Gavi y Fermín López, el panorama se complica más.
Porque ni siquiera después de cinco años hay unanimidad acerca de su posición ideal. Como mediocentro, a su estilo algo efectista le falta velocidad en la salida del balón. Y actuando en posiciones más adelantadas, sus estadísticas en 214 partidos se reducen a 18 goles y 21 asistencias. Durante el triunfal curso 2022-2023, cuando Xavi Hernández apostó por él como cuarto centrocampista, De Jong ofreció su mejor nivel, pero menos de año y medio después, hay razones para considerarlo un futbolista sobrevalorado.