El tetracampeón del mundo de kickboxing Vitalii Merinov, de nacionalidad ucraniana, murió esta semana en el hospital como consecuencia de las heridas sufridas mientras combatía a las fuerzas rusas que ocupan su país en la región oriental de Lugansk, informaron hoy medios ucranianos.
Merinov se había alistado al ejército ucraniano como voluntario justo después de que el ejército ruso comenzara su invasión a gran escala de Ucrania el 24 de febrero del año pasado.
Tras ser herido en una pierna, el deportista de la región de Ivano-Frankivsk, en el oeste de Ucrania, regresó al frente y siguió combatiendo hasta que fue herido de muerte.
Su pérdida ha sido confirmada por el alcalde de la ciudad de Ivano-Frankivsk, Ruslan Martsinkiv, que informó de que el tetracampeón del mundo estaba casado y tenía una hija de dos años.
Según las autoridades ucranianas, al menos 262 deportistas han muerto como consecuencia de la agresión militar rusa contra Ucrania, uno de los argumentos de Kiev para pedir la exclusión de los atletas rusos de los próximos Juegos Olímpicos que se celebrarán en 2024 en París.
Las Ligas se ganan por tierra, mar y aire. Así de constante hay que ser para levantar el título. Y el Real Madrid consiguió este domingo mantener su ventaja de siete puntos con el Girona y de ocho con el Barça a base de saltos y vuelos. Especialmente los de Rüdiger, que provocó el primero, anotado por Vinicius tras la parada de Guaita al cabezazo del alemán, y el segundo, que se metió en propia el portero tras otro remate del central. El tercero, de Carlos Domínguez en propia, y el cuarto, del joven Güler, sentenciaron a un Celta con muchos problemas.
Después de cuajar uno de los peores partidos de la temporada en el agónico empate contra el Leipzig, Carlo Ancelotti metió aire fresco en su once inicial ante un Celta necesitado. El italiano sentó a Carvajal, Kroos y Tchouaméni, además de asumir la ausencia por sanción de Bellingham, e introdujo a Lucas, Modric, Brahim y Rodrygo, suplentes todos en Champions.
Las sensaciones fueron muy diferentes, aunque el rival también lo era. Los gallegos aterrizaron en el Bernabéu con el aliento del Cádiz y de los puestos de descenso sobre su espalda, a dos puntos, y mucho tendrán que mejorar para no pasar apuros en lo que queda de curso. En la primera parte, el Madrid quiso responder a los pitos continentales de su afición. Al descanso, 70% de posesión, 12 remates, 8 a puerta, 9 córners... Y un tanto, el de Vinicius, que se quedó corto para lo visto sobre el césped.
Los blancos se encontraron un partido conocido en Chamartín. Un rival con cinco atrás en defensa, que intentaba achicar todos los espacios y que quería correr a la contra. Ante eso, la entrada de Brahim y Modric, hábiles en el uno contra uno e inteligentes al espacio, alivió los problemas que el Madrid se podría encontrar contra una clásica defensa de balonmano. Ancelotti cargó más el ataque hacia la zona derecha, con Lucas, Valverde y Rodrygo apoyando al croata y al andaluz, y encontró ocasiones y resultados.
Tras varias arrancadas del lateral gallego y de Rodrygo, saldadas con despejes de la defensa, el primer tanto llegó en el minuto 21, en un córner, consecuencia de los ataques por esa banda. Modric colgó el balón, Rüdiger cabeceó a placer, Guaita rechazó la pelota y Vinicius, después de un primer remate que sacó el portero, anotó el 1-0.
El Madrid se adelantó merecidamente ante un Celta incapaz de aguantar el balón en sus pies y peligroso sólo cuando Aspas conseguía conectar con Larsen. En el medio, Camavinga fue el mejor de la primera parte, incombustible en la presión tras pérdida y atrevido en ataque. El francés decía en la previa de Champions que tenía que mejorar en la faceta goleadora y ser más valiente en los disparos. Y contra el Celta lo fue. Lideró la tabla de remates a puerta al descanso (5, 3 de ellos a puerta) y sólo Guaita evitó su gol.
Tras el descanso, el Madrid bajó unas cuantas marchas, cómodo en sensaciones a pesar de lo corto del resultado. Entregó algo más de balón al Celta, aunque sin permitir acercamientos peligrosos. El duelo entró en un terreno aburrido, de siesta, como esperando minutos más determinantes. Y llegaron.
El paso del tiempo dio oxígeno a un Celta que se siguió viendo en el partido quizás más de lo que esperaba en la previa. La conexión entre Valverde y Lucas en la derecha, menos constante que en la primera parte pero efectiva para su equipo, levantó el ánimo del Madrid con balón hacia el tramo final. Rodrygo pudo sentenciar después de una combinación con el uruguayo, pero sigue con la pólvora mojada.
En el 79, Rüdiger impuso de nuevo su ley aérea y cabeceó, imperial, para que Guaita se metiera su remate en la portería tras tocar el larguero. 2-0 y tranquilidad en el Bernabéu, que sigue viendo a sus rivales muy lejos. En el 88, Carlos Domínguez anotó en propia el 3-0 de los blancos y en el descuento bGüler marcó su primer gol con la camiseta del Madrid. 4-0 y a pensar en cotas mayores.
Toda historia tiene un final y el de Pepe Reina es un final feliz. Pero también una historia feliz, campeón del Mundo y doble campeón de Europa con la selección española, ha vivido una envidiable carrera futbolística que este lunes ha llegado a su fin. El guardameta ha anunciado que se retira del fútbol profesional a los 42 años, tras 26 temporadas como profesional,, informa Efe. "Ha llegado el momento de cerrarlo aquí para emprender una carrera como entrenador", ha expresado.
En una entrevista de Movistar+, 'Pepe Reina tiene algo que contar', el madrileño dijo: "Se acaba una carrera muy bonita, una vida muy completa, me siento muy afortunado de lo que he vivido, han sido muchos años... no me lo esperaba, pero creo que ha llegado el momento y me apetece cerrarlo aquí"."
El portero seguirá ligado al fútbol como entrenador en el Villarreal, que ofreció a su exfutbolista tomar las riendas del Juvenil A, donde comenzará su andadura como técnico la próxima temporada.
"Decidí dejarlo en enero pasado. Hablé con mi mujer, y lo decidimos juntos", confesó el guardameta, que podría jugar el viernes su último choque ante el Inter en la última jornada de la Serie A.
El portero jugaba actualmente en el Como 1907, un equipo recién ascendido a la Serie A italiana y que a las órdenes de su compatriota Cesc Fábregas ha logrado salvar la categoría, en la que a falta de una jornada es décimo con 49 puntos.
Gerard Pique, Pepe Reina, Fernando Llorente e Iker Casillas con la Eurocopa de 2012.FRANCK FIFEAFP
"La satisfacción es que ahora quiero que termine. El verano pasado hubo un momento en el que lo pasé mal, porque no encontraba un proyecto que me ilusionara y tenía esa espinita. Tenía más que ofrecer y este año ha sido el que me ha hecho ver que ahora sí estoy vacío, en el sentido de que al fútbol desde esta posición ya no puedo ofrecer más", confesó Reina.
Sobre sus vivencias en el mundo del fútbol, añadió: "Soy afortunadísimo. Ha sido un privilegio. Ahora no lo valoras tanto, pero cuando eche la mirada atrás vamos a seguir siendo uno de los equipos referentes en la historia, he tenido mucha suerte. He compartido vestuario con gente diez".
Reina debutó en el año 2000 en el Barcelona, y desde entonces militó, además de en el club azulgrana, en Villarreal, Liverpool, Nápoles, Bayern de Múnich, Milan, Aston Villa, Lazio, Villarreal de nuevo y Como 1907.
Con la selección española debutó en agosto de 2005 y jugó 36 partidos. Participó en cuatro Mundiales, dos Eurocopas y dos Copas Confederaciones, en las que, a pesar de no ser el primer portero, fue pieza clave en el vestuario y cada convocatoria nacional.
Pepe Reina conquistó a lo largo de su carrera 9 títulos: Mundial 2010, Eurocopa 2008 y 2012, Bundesliga 2015 (Bayern), Copa de Italia 2014 (Nápoles), Copa de la Liga de Inglaterra 2012 (Liverpool), FA Cup de Inglaterra 2006 (Liverpool), Supercopa de Inglaterra 2007 (Liverpool) y Supercopa de Europa 2006 (Liverpool).
Además, fue elegido durante tres temporadas consecutivas (2005-2006 a 2007-2008) el mejor portero de la Premier League, cuando militó en el Liverpool a las órdenes del español Rafa Benítez y compartiendo vestuario con su compatriota Fernando Torres.
Su asignatura pendiente fue la Liga de Campeones, con la final perdida en 2007 ante el Milan de Carlo Ancelotti.
Un portero que será recordado tanto por sus grandes paradas como por su carisma y su buen ambiente en el vestuario, como figura clave de los éxitos de España en su época más gloriosa.
El Real Madrid se enfrentará al Manchester City en el playoff previo a los octavos de final de la Champions, según el sorteo que tuvo lugar este viernes en la sede de la UEFA de Nyon. Si supera la eliminatoria, el equipo blanco, que podía haberse medido al Celtic, su otro posible rival, sabrá posteriormente en el sorteo del 21 de febrero su rival en octavos, que pueden ser el Atlético de Madrid o el Bayer Leverkusen.
Esa ronda de playoff se celebrará entre el martes 11 y el miércoles 12 de febrero y la vuelta, en el Bernabéu, se disputará justo la semana siguiente, entre el martes 18 y el miércoles 19. Los horarios se conocerán durante esta tarde. Los partidos de ida de octavos de final se juegan el 4 y 5 de marzo y la vuelta será el 11 y 12 de marzo.
El Real Madrid llega a las eliminatorias después de una liga en la que estuvo irregular y sólo pudo acabar en undécima posición, a un punto del Top 8 que se clasificó directamente para octavos. En las tres últimas jornadas ante Brest, Salzburgo y Atalanta sumó tres victorias que le permitieron clasificarse sin apuros, pero anteriormente había caído ante Lille, Milan y Liverpool.
El sorteo también emparejó al PSG con el Brest en un duelo enteramente francés; al Benfica con el Mónaco; a la Juventus con el PSV; al Feyenoord con el Milan; al Atalanta con el Brujas y al Borussia Dortmund con el Sporting de Portugal.
"Tenemos los recursos para superar el playoff"
Antes del sorteo, Carlo Ancelotti salió a rueda de prensa en la previa del duelo liguero contra el Espanyol. Todavía sin saber si el Madrid jugaría ante el City o el Celtic, el italiano insistió en que "tenemos los recursos para superar el playoff". "En un mundo perfecto, no jugaríamos el playoff, pero fallamos y no pudimos entrar en el Top 8. Será una eliminatoria entretenida", explicó.
Sobre el calendario, que no se detendrá hasta el parón de selecciones de marzo, Ancelotti admitió que "no hay tiempo de preparación, es recuperación, vídeo y partido para los próximos 40 días. Nuestro trabajo es tener listo y preparado al equipo".