Los árbitros de la era Negreira: “Te podía venir bien contratar al hijo del vicepresidente”

Los árbitros de la era Negreira: "Te podía venir bien contratar al hijo del vicepresidente"

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Al menos dos colegiados todavía en activo contrataron en privado sus servicios, lo que les habría llevado a compartir sus opiniones personales sobre jugadores o equipos: “En el arbitraje hay mucha competencia”

El hijo de Enríquez Negreira en su tarea de Mental Coach de los árbitros.javienriquezcoach.com

Año 2008. Concentración anual de árbitros en Santander. Se presenta a dar una charla un tal Javi Enríquez. “Empezaba eso del coaching”, recuerda el ex colegiado Pérez Burrull. Pero el tal Javi no era árbitro, y empezó a hablarle sobre cómo debían gestionar los errores en un partido. Pérez Burrull y Medina Cantalejo se salen. “A ver, que yo no dudo de sus capacidades, pero tenía la sensación de que nos estaba vendiendo la moto”, recuerda Burrull, quien arbitró sus 13 temporadas en Primera con Negreira en el Comité. También recuerda que, en ese primer momento, “nadie tenía ni idea de que era el hijo del vicepresidente“.

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Desde ese día y hasta 2015, Javi Enríquez se convierte en Mental Coach del Comité Técnico de Árbitros. En su página web, llena de frases de filósofos clásicos, subraya su formación en Programación Neurolingüística e Hipnosis Ericksoniana, o una foto con los árbitros jugando a la gallinita ciega.

“Es que a mí se me hace muy difícil escuchar a alguien que nunca ha pitado un partido”, justifica Burrull su falta de interés, lo que no evitó que muchos árbitros acabaran contratando por privado sus servicios. Según ha podido saber EL MUNDO, al menos dos árbitros todavía en activo lo hicieron. “Hombre, en el arbitraje hay mucha competencia, te pueden subir, te pueden bajar, y tepodía venir bien contratar al hijo del vicepresidente“, sugiere el colegiado cántabro.

El árbitro Muñiz Fernández rodeado de jugadores del Sevilla.EFE

Estos días los grupos de whatsapp de los árbitros de los noventa y principios de este siglo están “flipando”, resume Pérez Burrull. El almeriense Andújar Oliver cuenta que le llegó que “en los partidos importantes del Barcelona en su campo el hijo de Negreira llamaba a los árbitros para preguntarles en qué hotel estaban, y les llevaba al campo”. Pero Burrull le quita hierro: “A lo mejor el único día del año que le veían era cuando estaban en Barcelona para pitar al Barça o al Espanyol, no creo que tenga más recorrido”.

Andújar ve más riesgo, ya que los árbitros podían confesarles “lo que pensaban en privado” de jugadores, de equipos, y luego transmitir esa información. Además la puesta en escena que le regalaba a los directivos del Barça, que pagaban al padre de un señor que les llevaba los árbitros al campo antes del partido. “¿Qué le vas a decir si te llama, que no, que no me lleves? Esto es lo que es, una vergüenza”, se lamentaba en Onda Vasca el ex colegiado Urizar Azpitarte.

“Los que sabían que el hijo estaba haciendo eso tenían que haberlo dicho. Yo sí que no sabía nada, porque yo eso no lo viví”, denuncia Andújar, lo que le lleva ahora a decir: “Yo pongo la mano en el fuego por mí, lo que no puedo es ponerla por toda una generación”.

“A mí jamás me fue a buscar al campo”, se quita de en medio César Muñiz Fernández, del Comité de Árbitros del Principado de Asturias, y con 14 años en Primera (2000-2014): “No me esperaba que alguien de la casa, de tu propia familia haya estado jugado con nosotros. Pone en juego la honorabilidad y la honradez de los árbitros, que ya estaba muy cuestionada, y eso hace que me suba por las paredes”. También se quita de en medio Miguel Ángel Pérez Lima, del colegio tinerfeño: “Duele desde el punto de vista personal, porque fueron muchos años. Te quedas con cara de tonto”.

El hijo de Enriquez Negreira en la sala del VAR de un campo de fútbol.javienriquezcoach.com

Todos aseguran que no tenían ni idea de que mientras ellos arbitraban Negreira cobraba del Barça. Más de 6,5 millones de euros desde 2001 hasta 2018, a manos de cuatro presidentes. “Eso sólo lo sabía sólo él, si lo hubiera sabido otra persona del Comité no lo hubiera aceptado. La relación entre un árbitro y un club tiene que ser cero, y un miembro del Comité Técnico es el primero que tiene que dar ejemplo “, cree Burrull. Y lo mismo Urizar: “De saberlo Sánchez Arminio (el presidente de los árbitros) lo hubiese echado, o luego Velasco Carballo”.

Precisamente el concepto de las cantidades pagadas por el Barça es lo que más mosqueados tiene a los colegiados. Según el Barça, por hacer “informes técnicos relacionados con el arbitraje profesional”. Según la Agencia Tributaria, “el Barcelona quería asegurarse de que no se tomaban decisiones arbitrales en su contra, es decir, que todo fuera neutral”.

“No sé si alguien me podría aclarar que es eso del asesoramiento arbitral porque yo no lo entiendo, ni el concepto ni mucho menos las cantidades. ¿Siete millones? ¿Pero para qué es esto? ¿Para contarles si el árbitro saca las tarjetas con la mano izquierda, si hay que tratarle de usted, si corre mucho por el campo, si tiene mala leche? ¿Con eso ya está asesorado?”, se pregunta Pérez Burrull.

¿Y si pagaban por influir en sus decisiones? “Pero si no hablábamos nada con él, si le veíamos dos veces al año en las prueba físicas. Además pensar eso es no es conocer la figura del árbitro, porque no le va a influir”, dice Muñiz Fernández. ¿Y al menos hacerles insinuaciones o comentarios sobre sus actuaciones. “Nunca nos dijo nada, nunca se dirigió a ningún árbitro para decirle nada. Además, ¿qué gano yo equivocándome en una decisión? ¿Esta gente en qué mundo vive? Demuestra un desconocimiento absoluto de lo que es un árbitro de fútbol. Cualquiera que piense que puede influir en los árbitros es que nunca ha visto un árbitro de fútbol, al menos los que yo he conocido desde los 15 hasta los 45. Eso es lo que no me cuadra de todo esto”, concluye Burrull.

Aun así, muchos contrataron a Javi Enríquez.

kpd