Lopetegui: “El Madrid no fue sencillo por muchas situaciones. El Mundial, el adiós de Cristiano… En dos semanas, todo lo que podía salir mal salió mal”

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Julen Lopetegui debuta este sábado en el Mundial ocho años después de la polémica que rodeó la que debía ser su primera Copa del Mundo. El seleccionador ha hecho historia clasificando a Qatar y esta tarde disfrutará ante Suiza de lo que en 2018 se le escapó de las manos a última hora. Tras firmar con el Real Madrid, la Federación Española le despidió y Fernando Hierro se hizo cargo de un equipo que terminó fracasando en octavos. Fue un año difícil para el técnico, despedido por los blancos en octubre, pero de impulso hacia varios años extraordinarios en el Sevilla antes de iniciar una doble aventura inglesa y ahora gobernar la ilusión catarí.

¿Cómo se ha vivido en Qatar toda la situación de la guerra de Irán?
Nos pilló aquí, y con bastante inquietud personal y profesional. Primero la preocupación humana. Había bombardeos, pero en general ha estado todo bastante controlado con los antimisiles, los radares, las alarmas… Siempre había una alarma, ruido y luego calma. No había gente por la calle. Y luego futbolísticamente nos afectó mucho en la ventana de partidos de marzo, no todos los jugadores estaban entrenando y estuvieron tres semanas sin competir, con lo que influye eso a nivel individual y de la selección. Con un déficit importante a nivel físico. Es un daño colateral, pero importante de cara a la preparación.
¿Clasificar a Qatar para un Mundial está ya entre los grandes logros de su carrera?
Era un reto mayúsculo cuando llegamos. Mucha gente decía: “¿Pero cómo te vas ahora?”. Me mueven los retos. Cuando salgo del Sevilla después de cuatro años históricos clasificándonos para Champions, en vez de esperar nos vamos al Wolves, que a 25 de diciembre iba último a cinco puntos de la salvación. Y lo conseguimos. Y luego el West Ham, creo que estábamos en el buen camino. Y después nos mueve el intentar jugar un Mundial. Teníamos que ganar a Irán, que es la Brasil de esta zona, y se consiguió, y luego el playoff contra Emiratos, que nos había ganado 5-0 y 1-3 en la liga regular. Era un reto por las dificultades, por adaptarnos a un entorno, a unos jugadores y a una cultura totalmente diferente. Y ganamos. Y ahora con la ilusión y siendo conscientes de la dificultad.
Suiza, Canadá y Bosnia en el grupo. Podría haber sonado peor.
Ya, pero el tema va más sobre nuestro nivel. Nosotros no tenemos ningún jugador de Primera División, es la realidad. Suiza ya la conocemos, Canadá lleno de jugadores de la Premier y de la Champions, Bosnia, que ha eliminado a Gales y a Italia… Son superiores y hay que aceptarlo, pero tenemos que crecer desde ahí. En el Mundial anterior éramos los organizadores y ahora nos hemos ganado el derecho a estar ahí. Y será un torneo de muchos matices. Nuestro primer partido va a ser a las 12 del mediodía en San Francisco… Es la hora a la que se levantaban muchos jugadores porque los entrenamientos son a las ocho de la tarde. La vida es nocturna, va unida al clima y a las costumbres. Todo ese ciclo lo tenemos que cambiar. Entrenar por la mañana va a ser difícil.
Está usted, Roberto Martínez, los dos entrenadores de la final de la Champions, Iñigo Pérez en la Conference, Emery en la Europa League… La confianza y el éxito del entrenador español son un hecho.
Está todo muy consolidado ya. Y luego hay entrenadores que aunque sean españoles no se parecen en nada. Rafa (Benítez) mostró el camino a los que luego hemos salido fuera. Además en un momento en el que casi nadie hablaba inglés. Es sano salir de esa zona de confort. Hay que dar mucho mérito a los que han salido. Una de las cualidades del entrenador español es que entiende el fútbol desde un aspecto colectivo y eso explica muy bien la valoración que se tiene de él. La individualidad está al servicio de una idea, y eso en España se trabaja muy bien desde las categorías inferiores.
Ahora mismo esa reflexión sobre las estrellas tiene al PSG de Luis Enrique como gran ejemplo y va ligado también a la crisis del Madrid. Usted que ha estado en el Bernabéu, ¿cómo lo ve ahora?
Cuando se habla de estrellas… Para mí la estrella es el equipo. Y el jugador para ser bueno tiene que ayudar al equipo a ganar. Y la única manera de ganar, desde mi punto de vista, es la colectividad. Puntualmente puede pasar otra cosa, pero hoy en día para aspirar a ganar con continuidad tienes que tener una respuesta colectiva a muchas situaciones, con y sin balón. Claro que todos tienen que correr, defender, presionar y atacar. Y creo que los grandes jugadores son los primeros en querer ser exigidos porque quieren ganar. Y esto no significa que el Madrid no haya sido colectivo, que lo ha sido muchas veces.
Los cuatro años históricos en el Sevilla de los que hablaba antes llegan después de un año, 2018, en el que estuvo en el foco por su salida de la selección justo antes del Mundial y su fichaje y posterior destitución en el Madrid. ¿Le afectó mucho esa etapa?
Un año sabático no entraba en mis planes (risas). Yo lo veo desde esta perspectiva y ya lo he intentado explicar alguna vez. Yo venía de dos años maravillosos en la selección, de resultados extraordinarios, ganando a la mayoría de grandes selecciones y jugando muy bien. Consiguiendo convencer otra vez a un grupo de jugadores, porque cuando llegamos se estaba poniendo en duda el estilo, pero llegábamos muy afinados al torneo. Muy preparados, pero por las circunstancias que todos sabemos, nos tuvimos que ir. No dependía de nosotros y no fue algo futbolístico. A partir de ahí empezó el reto del Madrid, que el inicio fue un reto porque muchos jugadores estaban en el Mundial, su vuelta fue tardía, fue el año que salió Cristiano… No era sencillo por muchas situaciones. A pesar de eso, empezamos bien, tenía el convencimiento del vestuario y estábamos en el camino correcto, construyendo algo. Y tuvimos dos semanas en las que todo lo que pudo salir mal, salió mal. El fútbol tiene esas cosas. Un autogol en Moscú, la apendicitis de Isco… Y nos pusimos a siete puntos del Barça y salimos del equipo en octubre. Creo que empezaba a quedar atrás la influencia del Mundial, que Modric por ejemplo llegó cansado del torneo… Nos hubiera gustado vivir aquello. Nos fuimos a siete del Barça y luego el equipo terminó a más de 20 puntos y eliminado por el Ajax en Champions.
¿Cómo ve a la selección de cara al Mundial?
Creo que va a llegar muy afilada al torneo. Está en manos de un entrenador que la conoce mejor que nadie, ha trabajado con muchos jugadores en categorías inferiores y ha conseguido resultados fantásticos. Luego, el más mínimo detalle te puede dejar fuera o te puede ayudar. España aspira a todo, sin duda, pero no es justo ponerle el cartel de única favorita. Hay cinco o seis en ese paquete.
Lamine tiene 18 años. ¿Cree que podrá aguantar la presión?
Lo más importante es cómo él lo pueda llevar, porque el ruido mediático a los 18 años es una barbaridad. Es importante el contexto personal y cómo se pueda proteger de eso con naturalidad. Y cómo lleves la exigencia diaria de seguir siendo muy bueno. La elite te va a exigir una mejora continua a nivel físico, descanso, vida sana, buenas compañías, mentalidad equilibrada… Todo eso es vital para una carrera larga. Hay muchos ejemplos y ojalá la tenga.

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