Las collejas a Rüdiger y un Madrid que sobrevive en el alambre: 11 de 12 prórrogas ganadas desde 2021

Las collejas a Rüdiger y un Madrid que sobrevive en el alambre: 11 de 12 prórrogas ganadas desde 2021

Al Real Madrid le encanta vivir en el alambre. No lo puede evitar, y menos en el Santiago Bernabéu. Es como si fuera adicto a la adrenalina que se desprende en el ambiente cada vez que se ve medio muerto. Contra la Real Sociedad volvió a desestabilizarse, a caer en la lona, a resucitar en un instante y a disputar la tercera prórroga de una temporada agónica. Todas, además, en un 2025 en el que el cuadro de Ancelotti no tiene descanso.

Después de la del Celta en cuartos de Copa y la del Atlético en los octavos de Champions, el conjunto blanco dio alas a los txuri-urdin para forzar el tiempo extra de una semifinal loca. Delirante en sus últimos minutos camino de la final de La Cartuja. Hubo de todo: murmullos al inicio por el gol de Barrene, tímidos silbidos a Lucas Vázquez, aplausos por el genial gol de Endrick, ovación al brasileño cuando se retiró, decepción por el 1-2, abucheo general tras el 1-3 de Oyarzabal que dejaba a los blancos eliminados, alivio en el 2-3 de Bellingham que provocaba la prórroga, éxtasis tras el 3-3 de Tchouaméni que daba el pase y amargura global por el 3-4 de Oyarzabal que volvía a poner el partido en el tiempo extra. Cinco goles en 30 minutos… Y la locura final de Rüdiger para el 4-4.

El enfado en la plantilla y en el cuerpo técnico del Madrid era evidente. Bellingham caminó hacia el corrillo previo a la prórroga maldiciendo las ocasiones falladas, como Mbappé, mientras Ancelotti charlaba con Alaba, seguramente pidiendo explicaciones por el desequilibrio defensivo de la última media hora del partido.

El partido del italiano reflejó la ansiedad del equipo, que se veía ante un nuevo esfuerzo físico dentro de un año extenuante. Davide y Francesco Mauri intentaban dar alguna instrucción, pero las caras eran de mucho cansancio.

El partido, roto, parecía estar para la velocidad de Vinicius, mientras que en el área de Lunin nada parecía controlado. Quizás por eso Ancelotti metió en el tiempo extra a Fran García y a Rüdiger para reconstruir una defensa absolutamente destrozada por la Real, uno de los equipos menos goleadores de Primera División.

El cuadro de Alguacil sólo había anotado 27 goles en las 29 jornadas de Liga, el tercer peor dato de la competición, mejorando únicamente al Valladolid (19) y al Getafe (26). Pero llegó al Bernabéu y vio puerta cuatro veces ante Lunin. Una situación inexplicable para Carletto, desesperado en banda y con una serie de decisiones que llamaron la atención de la grada, como la sustitución de Endrick a la hora de partido.

En los parones tras los 90 minutos y tras la primera parte de la prórroga, en la plantilla del Madrid reinó la calma. Bellingham trataba de cuidarse los calambres, Asencio pidió el cambio, Ancelotti hablaba tranquilamente con Modric y Vinicius, Mbappé caminaba rápido hacia el centro del campo para reanudar el juego… Una relajación extrema fruto de la experiencia en este tipo de momentos.

Enfrente, el círculo de la Real gritaba al unísono un «Un, dos, tres, ¡Real!» que se escuchó en todo el Bernabéu, silenciado por instantes, esperando el inicio de la función.

Y la explosión de adrenalina, esa que hace respirar a este estadio, llegó con el gol de cabeza de Rüdiger. El tercero en la temporada del alemán después de los marcados al Dortmund y al Stuttgart en Champions, el que llevó al Madrid a la final de La Cartuja, donde esperará al Atlético o al Barça. El alemán recibió en la celebración las collejas que él suele dar a los demás y apoyó la cabeza en el césped, de rodillas, siempre religioso, dando gracias por la ocasión vivida.

Un tanto que levantó al Madrid en otra prórroga de la que salió triunfando. Como en las dos anteriores de este año, como en Manchester el curso pasado, como en el tiempo extra de la Supercopa de España de 2024 ante el Atlético, como en las eliminatorias de Champions de 2022… En total, los blancos han disputado doce tiempos extra desde el curso 21-22 y han superado once, perdiendo sólo ante el Atlético en en Copa en 2024. Es su forma de ser.

kpd