La UEFA multa al Madrid y le advierte con un cierre parcial del Bernabéu por “actitud discriminatoria” de sus aficionados durante el partido contra el Manchester City
El Órgano de Apelación de la UEFA ha anunciado hoy que multa al Real Madrid con 30.000euros y con una advertencia de cierre parcial del Santiago Bernabéu por el “comportamiento discriminatorio” de sus aficionados durante el partido entre el conjunto blanco y el Manchester City, disputado la semana pasada.
La organización que preside Aleksander Ceferin no concreta las acciones de dicho comportamiento, pero pone en periodo de prueba al Madrid y le advierte que si esas actitudes se repiten durante los próximos dos años, será sancionado con el cierre parcial del estadio. Es decir, según el artículo 14 (2) del Reglamento Disciplinario de la UEFA, dejaría vacíos 500 asientos de la grada del Bernabéu.
El Madrid se atascó en plena Albufera, avenida principal de Vallecas, y se dejó dos puntos en su lucha por el título de Liga. El conjunto blanco fue capaz de remontar el 2-0 inicial del Rayo gracias a los goles de Valverde, Bellingham y Rodrygo, pero terminó empatando en un duelo intenso. [Narración y estadísticas (3-3)]
Ancelotti pensó un poco en la Intercontinental y en el cansancio acumulado por sus jugadores a la hora de hacer la alineación. Sentó a Vinicius, sobrecargado tras el esfuerzo de Bérgamo, y a Ceballos y dio entrada a Güler y a Rodrygo en sustitución del lesionado Mbappé. En el banquillo se quedó Endrick, que recibió un mensaje contundente ante las ausencias del brasileño y el francés. Ni así.
El Rayo repitió la receta de sus mejores partidos contra el conjunto blanco: ritmo, presión de la grada y acierto hacia el gol. Y a los cuatro minutos ya estaba por delante. El 1-0 de Unai, cabeceando a la red un centro medido de De Frutos, puso en evidencia uno de los problemas del Madrid: los laterales. Fran García y Lucas, suplentes de Mendy y Carvajal, están obligados a rendir de forma constante en un año lleno de lesiones, y aunque siempre muestran una entrega inexcusable, sufren. De Frutos superó con varios amagos al zurdo y Unai remató ante la mirada de Lucas.
Otro descenso en la montaña rusa
El Rayo voló hasta que le duró el físico. Iñigo Pérez insistió en una presión alta que ahogó la salida de un Madrid demasiado pausado y poco intenso en los duelos individuales, y los de Vallecas pasaron por encima de su rival. De Frutos envió alto un disparo desde dentro del área tras un pase atrás de Embarba, Ratiu no acertó a ceder a Embarba en una contra... Y en el 35, Mumin cabeceó a la red un córner de Isi Palazón. Un 2-0 infernal para el Madrid, oro para Vallecas.
Los blancos, irregulares en los últimos tiempos, se llevaban un bofetón tras la gran victoria de Bérgamo. Era un nuevo descenso en esta montaña rusa que es su temporada. Pero en pleno bajón, el Madrid despertó. Al Rayo le empezó a fallar el oxígeno y el cuadro de Ancelotti comenzó a encajonar en el área a su rival. Como si fuera un partido de balonmano. En la banda, Iñigo se desesperaba pidiendo a sus futbolistas que dieran un paso adelante.
En el 39, Valverde tuvo un segundo para preparar un misil desde lejos y sorprendió a Batalla. Gol psicológico, porque el Rayo estaba pidiendo irse a vestuarios y el descanso no llegaba. En el 45, con Vallecas abriendo el bocadillo, Rodrygo encontró a Bellingham con un centro preciso y el inglés cabeceó con mimo. El agua madridista se templaba en Vallecas y ya no quemaba tanto.
Clamoroso agarrón de Sergio Camello sobre Fran García.AP
Tras el descanso, el Madrid dominó la posesión y Rodrygo comenzó a aparecer entre líneas aprovechando que el Rayo ya no llegaba tanto a la presión. En el 56, encontró un hueco, amagó a su par en la frontal y probó suerte con la zurda. Su disparo tocó en un defensa y sorprendió a Batalla para hacer el 2-3.
El Madrid hacía suyo el barrio y obligaba a Iñigo Pérez a mover fichas, algo necesario para los pulmones rayistas. Los cambios levantaron un poco a su equipo, que fue capaz de aguantar las combinaciones de un Madrid más atascado que antes. En el 64, aprovechando una segunda jugada, Lejeune, central, puso un centro desde la banda al corazón del área madridista e Isi apareció de la nada para sorprender a Tchouaméni, rozar el balón y despistar a Courtois.
Ancelotti sacudió el árbol y dio entrada a Vinicius, que vio amarilla por protestar y se perderá el último duelo del año ante el Sevilla, y algo más tarde al olvidado Endrick. Más nombres que acciones para un tramo final con mucha pelea. Vinicius pidió un penalti de Mumin, Batalla salvó el 3-4 del brasileño y el Madrid se atascó en el barrio.
Pablo Fornals (Castellón, 1996) vuelve hoy a donde todo empezó. Hace casi nueve años, el 26 de septiembre de 2015, debutó como profesional en el Santiago Bernabéu. Vestía la camiseta del Málaga, en el que brilló antes de irse al Villarreal. De ahí a la Premier League, al West Ham, donde ha pasado cinco temporadas hasta que el Betis le rescató el pasado invierno. A sus 28 años, pocos mejor que él para analizar las diferencias entre el fútbol inglés y el español. De eso y más charla con EL MUNDO antes de visitar al Real Madrid.
¿Qué recuerda de su debut en el Bernabéu?
Tenía 19 años recién cumplidos. Fue un día muy bonito. Que te llamen para ir convocado y que cuando den la charla te veas dentro del once.... Al principio recuerdo algo de miedo, pero también ganas. Esas mariposas que tenemos a veces. Luego encima sacamos un empate. Le pedí la camiseta a Isco, que había estado en el Málaga... Y ya vio que era mi debut y no me pidió la mía a cambio. Fue un gesto mayor por su parte, la verdad.
Y ahora, aunque él está recuperándose de la lesión, comparten vestuario.
Yo iba a La Rosaleda cuando Isco jugaba en Champions con el Málaga... Era un equipo y claro, me fijaba en ellos. Era un referente para nosotros.
Ahora llega con el Betis. Ha sido un verano con varias salidas importantes, como las de Ayoze o Fekir, ¿cómo lo han vivido?
Pues expectantes, como todo el mundo. Y deseando que quien se quede o quien venga, lo haga para aportar lo máximo. Creo que los que han venido han aportado desde el primer momento y que seremos un equipo competitivo.
Usted que ha jugado en Inglaterra, ¿las diferencias entre las dos ligas son de nombres o de ritmo y físico?
Los nombres no meten goles. Y en España tenemos la gran suerte que en cualquier equipo hay buenísimos jugadores. En pretemporada se ve que cuando se juega contra los ingleses tampoco hay tanta diferencia a nivel competitivo.
Usted ha vuelto a la Liga después de seis años. ¿Ha notado diferencias?
Cuando me fui a la Premier dejé de ver la Liga porque no me atraía el fútbol que se hacía en España, pero ahora que he vuelto, sí me parecen atractivos. Creo que los equipos han entendido que el fútbol no es sólo tikitaka y mantener la posesión, ahora van a hacer gol, mira los goles en las primeras jornadas...
España viene de ganar una Eurocopa y los Juegos Olímpicos, ¿cree que se ha infravalorado al fútbol español?
Totalmente. No es nada fácil lo que está consiguiendo España, tanto en fútbol masculino como femenino. En inferiores también, llegando a muchas finales... Es muy importante esto para el crecimiento dentro y fuera del país, se están haciendo las cosas muy bien desde abajo.
Ganó un Europeo sub'21 de la mano de Luis de la Fuente. ¿Qué recuerda? Ahora le tiene en la absoluta, quizás jugando bien...
Jugando bien no basta porque lo que han hecho los compañeros en la Eurocopa no es por hacer las cosas sólo bien. Son muy buenos. A Luis le tengo mucho cariño, me convocó, me dio cariño y acabé jugando casi todos los partidos y haciendo un buen torneo.
Cambió Villarreal por Londres para jugar en el West Ham. ¿Cómo fue?
Recuerdo que los primeros días el tiempo era espectacular, me engañaron (risas). Fueron cuatro años muy buenos y no los cambio por nada. He dejado todo allí. El ejemplo es que cuando subo algo a Instagram, siempre tengo muchos comentarios de la afición.
Pasó allí el confinamiento por la pandemia.
Me tocó pasarlo solo porque la que ahora es mi mujer tuvo que volver a Castellón. Se podía salir a hacer deporte así que la mayoría nos volvimos vigoréxicos. Todo el día haciendo pesas. Volvimos como un tiro cuando se inició de nuevo la temporada.
Cuando baja al parque con su hijo y ve una pelota, ¿es de los que sigue yendo a por ella?
Si no voy es por vergüenza (risas). Me quedo mirando a ver qué hacen los niños. De momento y por suerte o por desgracia, a mi hijo no le llama el fútbol. Sí le llama mucho el Betis, el estadio, el himno, la camiseta... Pero pasa de la pelota.
Usted era de los que jugaba en la calle.
Vivía en una urbanización alejada del centro y pasábamos mucho tiempo en la calle. Y luego en el barrio de mi abuela pues en el parque, con un árbol y una maceta como palos de la portería.
Celebra los goles con el saludo militar. ¿Qué razón hay detrás de ello?
Nada que ver con temas militares. Cuando jugaba en el Villarreal, al ser de Castellón tenía a muchos amigos y familiares en la grada. Si marcaba me acercaba a la zona en la que estaban y hacía eso, como agradeciéndoles que vinieran. Y ya se quedó así.
Dicen que le gusta cocinar.
Sí. Miro muchas recetas, postres y cosas saludables para que el niño coma sano. Yo de niño comía de todo, las galletas esas de dinosaurios eran mi perdición (risas). Pero cuando vas creciendo te das cuenta de que lo que le echas al cuerpo es gasolina para ir mejor. Que cuanto mejor comas, menos problemas vas a tener.