Los detenidos por supuestamente colgar un muñeco en un puente con la camiseta de Vinicius durante la madrugada del pasado 26 de enero han sido imputados por delitos de odio y contra la integridad moral , según informan fuentes jurídicas.
Los arrestados han sido puestos en libertad provisional y se les prohíbe acercarse y comunicarse con el jugador como medida cautelar. Además, no pueden aproximarse a menos de 1.000 metros de la ciudad deportiva del Real Madrid, donde ocurrieron los hechos, ni a ningún estadio de Primera División durnate la celebración de los partidos.
Los cuatro, de los que tres de ellos son ultras del atlético de Madrid, se han acogido a su derecho a no declarar tras ser detenidos por la Policía a partir del rastreo de la fotografía del muñeco colgando de un puente que uno de ellos compartió en redes sociales.
Estas detenciones tuvieron lugar en medio del escándalo por los insultos racistas que Vinicius recibió durante su último partido ante el Valencia en Mestalla. La Fiscalía valenciana abrió diligencias y tres jóvenes de entre 18 y 21 años fueron detenidos e investigados por un presunto delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas. Además, Competición sancionó al Valencia con el cierre de su grada de animación durante los próximos cinco partidos.
La retirada de Robert Lewandowski del terreno de juego, cuando el Barça aún peleaba por remontar un partido ante el Celta que acabó con triunfo azulgrana por 4-3, desató pésimos presagios. Sobre todo, cuando el polaco parecía indicar con sus gestos que se había roto. Este mismo domingo, el club azulgrana confirmó que el delantero sufre una lesión en el semitendinoso de la pierna izquierda. Y, aunque no especifica si se trata de una elongación o una rotura, por ejemplo, las previsiones indican que será baja segura para el duelo frente al Mallorca de este martes y, sobre todo, casi con toda seguridad, también para la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid del sábado que viene.
Las especulaciones en el entorno barcelonista hablan de que el máximo anotador barcelonista podría estar, por lo menos, unas dos semanas de baja. Con lo que, en este caso, se perdería también la ida de las semifinales de la Champions que el equipo que entrena Hansi Flick disputará con el Inter de Milán el próximo 30 de abril. Si las cosas van bien, quizás podría apurar sus opciones para estar frente al Valladolid, el sábado 3 de mayo. Aunque, llegado ese caso, lo más probable sería que el técnico optara por reservarlo para la vuelta ante el conjunto neroazzurri, que debe disputarse en San Siro el 6 de mayo.
Ahora, Hansi Flick deberá decidir quién le toma el relevo al polaco en los duelos en los que deberá permanecer en el dique seco. La opción tal vez más lógica, aunque su perfil como jugador es muy diferente, sería darle la titularidad mientras dure su ausencia a un Ferran Torres que ha demostrado sobradamente que vive un momento dulce de cara al gol. A pesar de que no ha tenido tantas opciones de jugar como el resto de sus compañeros en punta, suma un total de 17 goles en lo que llevamos de temporada, lo que le permite erigirse como tercer máximo anotador solo por detrás del propio Lewandowski (40 tantos) y Raphinha (30). Otra posibilidad, en este caso, sería colocar a Dani Olmo como falso delantero centro. Una figura que, de hecho, explotó con resultados más que interesantes Johan Cruyff cuando revolucionó el juego barcelonista durante su etapa como máximo responsable del banquillo del Barça.
Olmo ya ha demostrado sobradamente que puede adaptarse a muchas posiciones sobre el terreno de juego y, de hecho, también ha actuado de forma similar con la Roja. Su capacidad para recibir el balón de espaldas a la portería y distribuirlo con acierto hace que se adecúe más a la función de boya que ha estado cumpliendo Lewandowski en algunos partidos. Sobre todo, para romper defensas tremendamente cerradas. Y, de hecho, aunque su rendimiento se ha visto en general mermado por las lesiones, el ex del Leipzig ha sido determinante en lo que llevamos de curso, tanto marcando goles decisivos como, frente al Celta, forzando el penalti de la remontada azulgrana. La tercera opción, quizás la menos probable, sería darle confianza con vista a los grandes duelos que vienen a un Pau Víctor que no ha tenido tampoco mucha presencia en el equipo este curso. Aunque, en la pretemporada, fue el autor de los dos tantos que le permitieron al Barça imponerse al Real Madrid en un amistoso disputado en Estados Unidos.
Telmo Goikoetxea Cedrún tiene nueve años y juega en los benjamines del Cultural Durango. De portero, cómo no. Es nieto de Andoni Cedrún (Durango, 1960), guardameta del Athletic entre 1980 y 1983 y del Real Zaragoza entre 1984 y 1996, equipo con el que ganó la Recopa. Es biznieto de Carmelo Cedrún (Amorebieta, 1930), que jugó en el Athletic entre 1950 y 1964 y está considerado uno de los porteros señeros del equipo vizcaíno. «Ha visto vídeos de mi padre y también algunos míos», comenta Andoni en conversación telefónica con este periódico. La tradición viene de largo. De muy largo. Nadie olvida a Raimundo Lezama, que ganó seis Ligas y dos Copas con el Athletic y vivió sus mejores días con los rojiblancos, en los años 40 del pasado siglo. Ni a Andoni Zubizarreta, contemporáneo de nuestro interlocutor, el primer futbolista que alcanzó los cien partidos internacionales con la selección española.
Y José Ángel Iribar Cortajarena. Palabras mayores. Nacido en Zarauz hace 81 años, el hoy embajador del club aún se dejar caer por las instalaciones de Lezama para ver crecer a sus émulos, pues la figura del Chopo trasciende generaciones.
«No es un milagro ni algo casual. Se fue Kepa Arrizabalaga. Se fue Remiro. Y la portería del Athletic es la mejor cubierta de España. Se trabaja en Lezama con un concepto. Algunos niños querrán ser como los Williams, pero muchos prefieren ser porteros. Tienen mitos como Iribar, grandes referentes», dice Cedrún.
«En la final de Copa fue clave»
En el equipo que ahora entrena Ernesto Valverde, cuarto en el campeonato de Liga, líder en la Liga Europa, presto para volver a disputar a comienzos de año la Supercopa de España y dispuesto a defender el título de Copa del Rey reconquistado el pasado año, las cosas estaban bastante claras: Unai Simón, titular en la selección dirigida por Luis de la Fuente que ganó la Eurocopa, era fijo en los partidos de Liga; Julen Agirrezabala (San Sebastián, 2000) fue el hombre de la Copa, de principio a fin, hasta el partido definitivo en La Cartuja de Sevilla, ante el Mallorca. Simón fue operado en la muñeca derecha después de la Eurocopa.
Los problemas lumbares de Agirrezabala dieron a Alex Padilla, que podría salir hacia Los Pumas de México en el mercado de invierno, la oportunidad de disputar cinco partidos a comienzos de curso. Agirrezabala, no obstante, se haría con la titularidad y se consolidaría en el puesto para discutírselo a Simón, quien, cuatro meses después, ya estaba de vuelta.
«La Copa la ganó él. En la final fue clave. Tiene reflejos, vive intensamente el juego, es rápido en los tiros bajos y a media altura, y maneja bien los pies. Es eléctrico», le retrata Cedrún. «A Unai no le vas a ver nunca nervioso. Es hielo. Es frío, calculador, posee una enorme templanza».
Bajo la tutela de Agirreoa
Simón (Vitoria, 1997) reapareció el 28 de noviembre en el partido de la Liga Europa ante el Elfsborg, que ganó el Athletic 3-0 en San Mamés. Volvería a jugar el pasado domingo, en la visita liguera de los rojiblancos al Alavés. Un balón mal rechazado facilitó a Joan Jordán anotar el definitivo 1-1. Al igual que sucediera en el partido frente a Croacia en la Eurocopa, cuando recepcionó mal un pase de Pedri y concedió el primer gol del partido, Simón admitió con humildad su error. Ante los balcánicos, se reveló clave en el desenlace. España ganó 5-3 en la prórroga. Nadie duda de que resurgirá.
El arco se cuida con mimo desde las categorías inferiores en el Athletic. En la cosecha de los últimos lustros, tiene mucho que ver Peio Agirreoa, responsable del área de formación de los porteros hasta el verano de 2023, cuando se jubiló. A la vera de Agirreoa, el primer hombre que ocupó la portería tras la retirada de Iribar, crecieron, entre otros, Arrizabalaga, Remiro, Simón, Agirrezabala y Padilla.
Julen Agirrezabala, en un partido de Copa ante el Valencia.Julen LazkanoGetty
«La portería del Athletic es un cheque al portador», apunta Cedrún, hoy director de la empresa de seguros Willis Watson Iberia en Aragón. Recuerda el traspaso de Arrizabalaga al Chelsea en el verano de 2018 por 80 millones de euros, el más caro de un guardameta en la historia del fútbol.
Valverde no desveló quién ocupará este sábado la portería en El Sadar contra Osasuna. Agirrezabala, aclamado en San Mamés en la victoria ante el Real Madrid, cuando detuvo un penalti a Mbappé tras cometerlo él por una salida en la que arrolló a Rudiger, parece ofrecer mayores garantías en este momento. Buen gestor del vestuario, sereno y pragmático, el técnico sabrá gestionar la situación. El problema. Bendito problema.