Se acabó el culebrón, Mario Hezonja renovará por el Real Madrid. Así lo ha confirmado el propio jugador en sus redes sociales, con un mensaje de amor abierto al club blanco, al que no ha dudado en tildar de su “casa”.
“El Real Madrid creyó en mí cuando muchos no, se cuidó de mí y de mi familia desde el primer día que llegué y nos hizo sentir como en casa. Mi única intención era quedarme así que estoy feliz de comunicarles que continuaré mi viaje en MI CASA, MI REAL MADRID ¡por mucho tiempo!”, ha escrito el croata en X.
“Como todos sabéis, después de mi último partido de la temporada me convertí en agente libre y soy libre de decidir dónde quiero jugar durante los próximos años. No he celebrado ningún acuerdo con nadie más a partir de ahora y, como dije, ¡siempre lo oiréis de mí primero!”, ha añadido ‘Super Mario’.
Con este anuncio, Hezonja pone punto y final a uno de los culebrones más sonados en el baloncesto patrio desde la llegada de Mirotic al Barcelona. El eterno rival, que ha firmado a Kevin Punter, tenía, según muchos medios especializados, la firma del jugador blanco en un contrato de larga duración y de sustanciosas cifras económicas.
Todo parecía indicar que el ala-pívot iba a hacer las maletas para instalarse en la casa del eterno rival y convertirse en uno de los puntales del nuevo proyecto blaugrana, que trata de salir a flote después de una temporada para el olvido. Pero finalmente, en un nuevo giro de guion, en otro revés de un ‘partido de tenis’ que tenía al espectador girando el cuello de lado a lado de la cancha, Hezonja ha terminado de deshojar la margarita y se ha decantado por el equipo de la capital.
Muchos dicen que fue el Barça quien se echó atrás después de las declaraciones de Hezonja tras la conquista de la última liga por parte del Madrid, pero nunca lo sabremos a ciencia cierta. En esa alocución, un emocionado Hezonja le declaró amor eterno al equipo blanco, destacando la presión del propio Florentino Pérez para convencerle de que se quedara.
Pablo Laso elevó el listón, pero no fue suficiente para que su errante Baskonia fuera obstáculo: el Real Madrid está ya en semifinales de la ACB, a la espera de Unicaja o Barça (el domingo decidirá el Carpena tras la victoria malagueña en el Palau). Eso sí, los vitorianos exigieron un descomunal ejercicio ofensivo para ser derrotados, 112 puntos (sólo superados esta temporada por los 116 al Maccabi en Euroliga) en el Buesa para el triunfo 24 de carrerilla. Una noche de espectáculo. [103-112: Narración y estadísticas]
Todo fue desenfreno, pero el Madrid supo responder a la puja local. Una fiesta completa, como si anotar no costara, con 10 tipos por encima de los 11 puntos. Fue en la segunda mitad cuando Chus Mateo dio con la tecla, cuando pudo frenar el empuje vitoriano aplicando semejante castigo. Tremendos Campazzo y Andrés Feliz, enorme Llull y sus cuatro triples (18 puntos). Eficaz en el remate Tavares. Cuando domó a la fiera, el Madrid se sintió superior.
Pero le costó buenos sudores, especialmente al comienzo. El arranque fue una feria del triple, 10 jugadores desatados en el Buesa. En los siete primeros minutos, siete había acertado el Baskonia (seis entre Forrest y Samanic, tres cada uno), por cuatro del Madrid, con Llull como una moto. No existían las defensas o los ataques las trituraban. En este salto sin red que ha sido su temporada (muy mala en general), Laso optó por el rock and roll, como en sus mejores tiempos en la casa blanca. Su equipo anotó 33 puntos en el primer round (nueve triples de 12) y el Madrid sobrevivía como podía.
Tuvo que recurrir Mateo a su chistera táctica para detener al ciclón que lideraba Trent Forrest. Porque llegó a caer por 10 (43-33). Primero optó por una zona. Ayudó en ese tramo la aparición de Dzanan Musa, en el segundo partido tras su lesión. Y después con un quinteto de bajitos (dos bases, Abalde, Hugo González y Garuba al cinco), que despistó por completo a un Baskonia que vio cómo su ventaja desaparecía. Si antes Feliz había mantenido la puja, ahora era Campazzo el que elevaba el tono blanco.
Campazzo, ante Baldwin.L. RicoEFE
El argentino fue el que tocó a rebato a la vuelta, para que el Madrid se pusiera por delante, para que respondiera con la misma medicina ofensiva. La noche en el Buesa seguía siendo maravillosa, un tiroteo sin respiro. Pero el Baskonia empezaba a dar signos de no poder seguir ese ritmo. Porque en los blancos todos se unían a la verbena: Llull, Musa, Hugo González, Hezonja y hasta Bruno Fernando. Y, por supuesto, Feliz, que culminó un tremendo tercer cuarto de su equipo con un triple sobre la bocina para la máxima (81-88).
El dominicano siguió con el equipo a la espalda después, cuando ya el Madrid paladeaba un triunfo que le exigió una brutal versión de sí mismo. En defensa y en ataque Andrés Feliz, el mismo base que parecía perdido al comienzo de temporada, ahora un líder total. En la recta de meta, mientras Forrest insistía, apareció Tavares para zanjar el asunto.
El Real Madrid perdió este jueves 93-85 en su primera visita al Coca-Cola Arena, casa del debutante Dubai Basketball, tras una gris segunda mitad, con un gran partido del ex madridista Dzanan Musa, autor de 20 puntos y 25 de valoración.
En una tónica ya habitual esta temporada, los de Scariolo cayeron en un partido que tuvieron controlado y en el que llegaron a dominar por 13 puntos en el tercer cuarto. Una mala segunda parte del equipo fue definitiva para dejar escapar otra victoria que parecía segura fuera de casa, en un día en el que Tavares y Campazzo se fueron hasta los 25 y 24 de valoración, respectivamente, lo que podría desembocar en un descenso de varios puestos en la clasificación de la Euroliga.
Los blancos tuvieron dificultades para atacar ante los locales. Abalde rebasaba a Musa en el uno contra uno hasta pisar la pintura, pero la defensa en ayudas de los emiratíes obligó a lanzar mucho de fuera, con el Real Madrid acertando al quinto intento desde el 6,75 de la mano de Campazzo, 5-7 (min.4).
Okeke contuvo bien atrás al algo anárquico pero talentoso Dwayne Bacon, que erró sus dos únicos lanzamientos en el cuarto. El Real Madrid, bien plantado en defensa y dominando el rebote, con 14 en total y 5 en ataque, mejoró cuando pudo correr y jugar a un ritmo más alto, terminando los diez primeros minutos por delante, 11-18, tras una gran canasta de Abalde, máximo anotador 'merengue' con 7 puntos.
La dupla Lyles-Garuba volvió a dar muestras de su conexión en ataque, pero los de Scariolo sufrieron más para cerrar el rebote defensivo sin Tavares en pista. El Dubai recuperó algo más de orden y competitividad con la entrada de los serbios Filip Petrusev y Aleksa Avramovic, que redujeron la ventaja con un parcial de salida de 16-6 para empatar el partido a 27 (min.15).
Walter Tavares, con el balón ante Nemanja Dangubic, este jueves en Dubai.ALI HAIDEREFE
Petrusev, con 9 puntos, castigó a un flojo Lyles, que mostró su peor cara en defensa regalando un 3+1 a Avramovic y provocó la alternancia en el luminoso a favor del Dubai (32-29). Dos triples consecutivos y de mucha calidad de Hezonja y otros dos más de Campazzo permitieron que el Real Madrid recuperase la efectividad desde el exterior (6/19) y también el mando en el marcador, manteniendo la renta de +7 al descanso, 37-44 (min.20).
Los blancos volvieron a mostrar un ritmo alto y fluido de juego, similar al del primer cuarto, y con un 5-0 de salida -otro triple de Hezonja y un mate de Tavares-, obligaron a Jurica Golemac a parar el encuentro con sólo un minuto transcurrido (37-49).
Un par de despistes del Real Madrid después de colocarse a 13 (41-54) condujeron al tiempo muerto de Scariolo, que vio cómo los locales bajaban de la barrera psicológica de los diez, 49-57 (min.26).
Len, sin minutos hasta entonces y tras su partidazo en Atenas, regresó a la rotación, pero sufrió ante la amenaza exterior del brasileño Bruno Caboclo -dos triples- y cometió tres faltas, una de ellas antideportiva y otra en una acción continuada, y se convirtió en el triste protagonista de un letal parcial de 11-3 favorable al Dubai, 63-64, que acabó por delante a falta del último periodo gracias a un 2+1 de Musa y un total de 32 puntos en el tercer cuarto, 69-68 (min.30).
Cinco puntos consecutivos de los emiratíes pusieron la máxima del choque a su favor (74-68) y contra las cuerdas al Real Madrid, que vislumbraba con terror otro final como el de hace dos días en el OAKA. Tavares mejoró la defensa 'merengue', pero el equipo madrileño encadenó varias pérdidas y tardó cuatro minutos en anotar su primera canasta en juego, obra de un gran Campazzo, 76-71 (min.34).
Con un Hezonja incapaz de marcar su impacto, obcecado en contribuir en ataque, los de Scariolo vieron cómo todo se puso aún más cuesta arriba con un triple de un motivado Musa, 81-73 (min.27).
Guiado por el base argentino y sostenidos por el pívot caboverdiano, el Real Madrid consiguió ponerse a sólo cuatro puntos a falta de un minuto y medio, 85-81, pero McKinley Wright, desde el 6,75, volvió a poner tierra de por medio.
El Dubai no falló desde la personal y certificó su primer triunfo ante el Real Madrid, que dejó escapar una nueva oportunidad como visitante, 93-85.
Ficha técnica
93 - Dubai (11+26+32+24): Wright IV (16), Musa (20), Dangubic (-), Bacon (15) y Kabengele (-) -cinco inicial-, Avramovic (10), Prepelic (-), Abass (-), Anderson (5), Petrusev (16), Caboclo (11) y Kamenjas (-).
85 - Real Madrid (18+26+24+17): Campazzo (24), Abalde (7), Hezonja (11), Okeke (5) y Tavares (17) -cinco inicial-, Feliz (4), Llull (2), Krämer (1), Procida (-), Lyles (8), Garuba (4) y Len (2).
Árbitros: Tomislav Hordov (HRV), Piotr Pastusiak (POL), Saulius Racys (LTU). Señalaron falta antideportiva a Alex Len, del Real Madrid (min.28), y técnica a Dznan Musa, del Dubai Basketball (min.32).
Incidencias: partido correspondiente a la vigésima séptima jornada de la Euroliga disputado en el pabellón Coca-Cola Arena de Dubái.