España ya sabe a lo que se atiene si no tiene presidente de la Real Federación Española antes de 2025. En la reunión a cuatro entre FIFA, UEFA, Federación y Consejo Superior de Deportes celebrada esta tarde en Madrid, el máximo organismo del fútbol ha convertido sus advertencias en certezas.
“El próximo 11 de diciembre, el congreso de la FIFA, elegirá la sede del Mundial 2030. Serán las más de 200 federaciones, las que deben dar su confianza a un proyecto de largo recorrido, pero para ello la Federación debe tener un presidente”, comentó Emilio García Silvero, Director Legal de FIFA.
En los máximos organismos futbolísticos europeos y mundiales están muy expectantes con el proceso en el que lleva metida la Federación Española en el último año y medio. Con dos presidentes inhabillitados y varias convocatorias de elecciones frustradas.
Así, desde la UEFA han sido incluso más tajantes que la propia FIFA y Ángelo Rigopoulos no dudo en apuntar a una posible suspensión del propio organismo. “La situación se debe normalizar y de no ser así, como ha ocurrido en otras federaciones, FIFA y UEFA tendremos que intervenir”, adujo.
La presión ahora está en el tejado español con el Consejo Superior de Deportes como organismo al que ambas organizaciones han presionado para que ayude a la Federación a que culmine el proceso electoral.
“Hemos recibido por parte del CSD la garantía de que así será, y que todo se solucionará, repito, la reunión ha sido dentro de un clima positivo y con ganas de solucionar todos los problemas”, sentenció Silvero.
No obstante, por parte de CSD no estuvo presente el presidente del organismo, José Manuel Rodríguez Uribes, aunque sí acudieron miembros de la Comisión de normalización creada para controlar a la Federación, con Vicente Del Bosque a la cabeza. La figura de Del Bosque se considera una garantía para ambos organismos.
Pese a que el clima de la reunión fue positivo, Álvaro San Miguel, secretario general de la Federación, expresó también la necesidad de que este proceso culmine tras varios intentos infructuosos. “Solo pedimos que se permita el inicio del proceso electoral. Nos da igual quién, si el CSD o el TAD, pero el proceso electoral debe iniciarse”.
"Con el Barcelona hay pocos resultados, casi ninguno, que dejen esto cerrado". Giuliano Simeone, desde las entrañas del Camp Nou, lanzaba el primer aviso de precaución. Una advertencia basada en su apellido, no en la historia de la competición. En la Champions, sólo se ha remontado una vez una eliminatoria con dos goles en contra del equipo visitante . Y no fue el Barça, pero sí la protagonizó un jugador hoy culé.
En los octavos de final de la temporada 2018/19 se enfrentaban el Manchester United y el PSG. Los británicos andaban huérfanos de Alex Ferguson y parecían dar por terminada su temporada cuando dejaron Old Trafford con una derrota (0-2) ante el conjunto parisino. Pero en el Parque de los Príncipes aparecieron los viejos laureles de los red devils bajo la batuta del alumno de Ferguson. Solskjaer insufló a los suyos una energía perdida y Lukaku anotó los goles que ponían el partido a un suspiro. Entonces, Kimpembe, en su área, golpeó el balón con la mano en el minuto 94 y Marcus Rashford transformó el penalti que daba el pase a los cuartos a los británicos y dejaba en anécdota el gol de Bernat. "Siempre creímos", apuntó el técnico danés tras el 1-3 en el electrónico, aprovechando el valor doble de los goles fuera de casa en caso de empate, circusntacia ya eliminada en el nuevo formato.
No era una remontada cualquiera, era historia de la Champions. Algo que no había ocurrido y que no se ha vuelto a producir. Sí se han remontado desventajas como visitante de un gol. De hecho ha ocurrido seis veces en la máxima competición continental. "En la segunda parte, buscaron acortar el resultado, pero tuvimos el 0-2, lo aseguramos y tuvimos la calma para llevar a casa un buen resultado, sabiendo de la dificultad que nos encontraremos el martes que viene. Y la vamos a asumir". Es Simeone padre el que, consciente o no de la estadística, sabía de la importancia de no recibir un tanto en contra ante un equipo que jugó con 10 toda la segunda parte.
Porque, el propio Barça también ha sufrido una eliminación en su casa en los cuartos del curso 2023/24, pese a arrancar un triunfo en París (2-3). El PSG consiguió, con una exhibición de Mbappé culminada con un doblete y tras una tarjeta roja absurda de Araujo, remontar en el Camp Nou por 1-4. También la sufrieron el propio PSG ante el Liverpool el año pasado, el Inter ante el Bayern en 2011. Y luego está el caso del Ajax, que es el perejil de todas las salsas. Los holandeses fueron remontados por el Tottenham en las semifinales de la 2018/19, pero consiguieron la heroicidad ante el Panathinaikos en la campaña 195/96, también en semifinales, y frente al Real Madrid en los octavos de la 2018/19, con una exhibición en el Bernabéu.
Los madridistas lamentando la derrota en el Bernabéu.EFE
Ahora son los blancos los que están en esa tesitura frente a un Bayern al que parecía tener dominado en Europa en los últimos años: seis de los anteriores nueve duelos fueron para los madridistas, tres de ellos en el Allianz Arena. Sin embargo, sólo uno de esos tres resultados les valdrían a los jugadores de Arbeloa para pasar la eliminatoria. Fue aquel 0-4, en el partido en el que Guardiola calificó a los blancos como "atletas". En aquella plantilla, por cierto, jugaba el acutal entrenador del equipo blanco.
En años recientes, los enfrentamientos entre españoles y bávaros han sido siempre igualados: 13 victorias alemanas, 12 españolas y cuatro empates; 47 goles para cada uno. Es uno de los cruces más repetidos en la máxima competición continental.
Una rivalidad dispar
En cambio, la rivalidad entre barcelonistas y rojiblancos es menos igualada. No sólo porque el Atlético llevara sin ganar 20 años en el Camp Nou, hazaña lograda por Pepe Murcia, con El NiñoTorres como protagonista, y consiguiera replicar el Cholo tras 14 temporadas en el banquillo rojiblanco, sino porque, contando todas las competiciones, son 82 victorias rojiblancas, 115 blaugranas y 57 empates.
La historia en Europa, en cambio, es muy diferente entre ambos. El Atlético ha ganado tres de cinco duelos, el Barça, uno y otro ha terminado en tablas. Pero, lo que es más importante, las dos eliminatorias previas que han jugado entre ambos en la máxima competición, los cuartos de final de 2014 y 2016, terminaron con el pase de elimiantoria del conjunto dirigido por Simeone.
Hay algo seguro este año y es que, mínimo, un equipo español disputará las semifinales. El Atlético es el que tiene más posibilidades, el Real Madrid ha remontado dos de las 13 eliminatorias que empezó perdiendo ante el Bayern Múnich, pero ninguna como visitante. El Barça nunca ha eliminado a Simeone. Pero, para todo hay una primera vez, si no que lo digan al argentino en el Camp Nou.
Si Borja Jiménez (Ávila, 1985) no hubiera seguido su corazón, hoy LaLiga y el CD Leganés no contarían con un gran entrenador y un hombre de fútbol. En su primera experiencia en los banquillos consiguió llevar al Ávila al playoff de ascenso a Segunda B, pero a sus 21 años el fútbol se olvidó de él y casi termina de profesor de autoescuela. Hoy, con 39, es el tercer técnico más joven de Primera División y el que llevó al quinto equipo madrileño a la máxima categoría. Sólo hay una cosa que no le gusta de su trabajo, la Fantasy, uno de los motivos por los que se eliminó los comentarios en redes sociales. Hoy juega en el Metropolitano, sin su Fondo Sur, ante el Atlético de Madrid.
¿Van a ganar al Metropolitano?
De los próximos tres partidos tenemos dos equipos de Champions y en sus campos. Tenemos que convivir con esa dificultad. Creo que es un premio a una muy buena temporada del año pasado, hay que competir, disfrutar y, sobre todo, sentirnos capaces de poder ganar en cualquier campo.
Lo harán sin Fondo Sur.
Las circunstancias por las que no van a estar no nos agradan a ninguno, pero a priori es un hándicap para ellos. No creo que tenga una influencia determinante en el partido, aunque a nivel visual será algo extraño de ver. Intentaremos, dentro de lo que a ellos les pueda suponer no contar con parte de su afición, jugar lo mejor posible nuestras bazas.
Han sido semanas de demasiadas noticias de ultras, ¿estamos volviendo atrás?
Esperemos que no, porque no sería positivo. Desde aquí hago un llamamiento a la coherencia, a la calma, al saber estar, a que al final el fútbol es un espectáculo donde intentamos pasarlo bien, disfrutar. Hay mucha gente que va con su familia, con sus amigos y queremos que los campos del fútbol sean un sitio seguro donde disfrutar de nuestros equipos.
¿Qué o quién le da más miedo del Atlético?
Todos, hablar de un futbolista u otro en equipos de élite mundial, llámese Griezmann, Julián, Sorloth... Son delanteros de muchísimo talento, pero su línea defensiva es parecida. Son jugadores de élite mundial.
Vienen de un calendario más benévolo, llegan los Alpes.
Cada partido, cada salida, parte con una dificultad extra. A nivel personal lo tengo interiorizado, muy normalizado para saber dónde estamos, quiénes somos y cuál es la manera para conseguir el objetivo.
Borja Jiménez en un momento de la entrevista con EL MUNDO.Javier Barbancho
Encajan poco pero también marcan poco.
Por lo general, los equipos de mitad de tabla para abajo suelen tener problemas para hacer gol. ¿Por qué? Porque la diferencia entre Primera y Segunda División es que Primera es una categoría muy del futbolista, donde ellos tienen la capacidad de desorganizar cualquier sistema defensivo. Y Segunda es más del entrenador, donde las tácticas o las modificaciones son menos permeables al talento individual.
Todo ello con una plantilla casi nueva.
Sí, más del 50% son jugadores nuevos y muchos han llegado al final del mercado, lo que supone que ahora estén arrastrando molestias típicas de pretemporada.
¿Ya se han adaptado el entrenador y el Leganés a Primera?
A nivel personal sí, porque hemos detectado qué cosas nos valían del año pasado y ahora no, independientemente de los futbolistas. A nivel colectivo todavía nos queda, porque hemos tenido muy poco tiempo para trabajar.
Lo evidente es que ahora ganan menos.
Sí, y también hay un cambio de roles en los jugadores. Todas estas cosas son difíciles de asimilar y quien diga lo contrario miente. Lo intentas prevenir ayudando a que la gente entienda este tipo de situaciones, pero no es fácil. Hay que cambiar esa mentalidad, pero nosotros, club y afición, porque creo que conocer nuestra realidad nos va a acercar mucho a los objetivos.
A nivel mental, dejar el ascenso para la última jornada tras perderlo en la penúltima les tuvo que ayudar.
A cualquiera le hubiera supuesto un golpe muy duro y a este grupo le supuso una piedra más en el camino. A las 48 horas entendió que la única opción era ganar 6 días después y lo hizo. Es un equipo con una resiliencia muy grande, con una capacidad de trabajo muy buena y que ha entendido desde el primer momento que el éxito del Leganés o el éxito que ellos puedan tener va unido al del resto de compañeros.
Fue uno de sus momentos más duros.
Sí, junto con el no ascenso del Dépor. Semanas en las que no tuvimos que mostrar dudas. Creo que hicimos un esfuerzo muy grande en intentar olvidar eso y que nos sirviera como empujón para poder celebrarlo con nuestra gente.
Los jugadores del Leganés, en la última jornada de la temporada pasada.EFE
Es de los pocos entrenadores que no ha sido futbolista profesional, ¿cómo sienta en el vestuario?
Los futbolistas, aparte de algún matiz táctico, lo que necesitan son personas y no creo que para entrar en un vestuario y conocer sus necesidades hayas tenido que ser futbolista. Habrá casos que les pueda ayudar más y otros menos, porque mis experiencias son diferentes.
Con 21 años empezó a entrenar, imagino que el balón no era lo suyo.
Era atrevido (risas). Lo que a mí me gustaba cuando jugaba era estar con mis amigos. En aquella época había menos cosas y la necesidad de jugar al fútbol o de inventarte juegos era mayor. No me considero futbolista, me considero una persona que ama muchísimo este deporte, que amaba estar con su gente y que ahora tiene el privilegio de vivir cumpliendo un sueño.
¿Llegó a dudar de usted en aquel impasse sin equipo entre el Ávila y la cantera del Valladolid?
Dudas, porque tras llevar al Ávila al playoff de ascenso a Segunda B piensas que lo que has conseguido tiene mayor repercusión y la realidad es que si caminas 50 kilómetros nadie sabe lo que ha pasado. Nosotros vivimos en el entorno del fútbol en el que creemos que todo gira a nuestro alrededor y que cuando has hecho algo importante tiene más repercusión de la que realmente tiene.
¿Qué pensaría Borja Jiménez de sí mismo si hubiera terminado como profesor de autoescuela?
Pues que se equivocó, porque creo que en la vida estamos para tomar decisiones arriesgadas y para hacer lo que nos guste. Trabajamos 50 años y lo tienes que hacer en una profesión donde estés cómodo, que te guste, porque si no es inaguantable. El mayor tiempo de nuestra vida lo pasamos trabajando y es muy difícil hacer algo que no te gusta todos los días de tu vida. Entonces me hubiera arrepentido muchísimo.
Jiménez, frente a los campos de entrenamiento del Leganés.Javier Barbancho
Su otra pasión, por su hermano el productor Selecta, entiendo que será la música.
Sí, además a él le pasa un poco parecido, aunque no tiene ni idea de fútbol. Ahora ya un poco (risas). Entiendo que él tiene también, más que pasión por el fútbol, pasión por su hermano. Y a mí me pasa igual. Y otro de mis hobbies es verle actuar siempre que puedo, me llena de orgullo y lo disfruto muchísimo.
¿Cree que sus padres les hubieran querido a alguno trabajando con ellos?
Ellos se alegran de nuestro éxito, lógicamente, y nunca se hubieran imaginado esto de sus hijos. Lo que lamentan es que podamos pasar poco tiempo con ellos por nuestras profesiones y son ellos los que siguen haciendo el esfuerzo por vernos y van a los partidos o también a las fiestas de Pablo y se acuestan a las 5 am.
¿Cree que el fútbol es complicado para tener familia?
Sí, muy complicado. Cada vez la gente va contando con más naturalidad los problemas. Ya no solo los que sufrimos nosotros como que nos insulten o que nos falten el respeto. Tú estás dentro y lo ves como parte de tu profesión, pero tu familia no. Y a nivel personal, los horarios, los fines de semana, los viajes... para la gente que está a tu alrededor es complicado, porque tienes mucho desorden en tu día a día. La gente me dice, ¿qué día libras? Bueno, pues ninguno, no libras. Como entrenador nunca tienes descanso.
¿Tiene otra pasión que se le parezca al fútbol?
No, mi siguiente pasión son los coches, pero no tengo tiempo. Yo iría dos veces a la semana a montar en kart y a dar mis vueltas, pero no me da. Pero sí que es una pasión que he tenido siempre. Y luego una que es igual que el fútbol, pero que no se puede contabilizar, es mi familia y mis amigos. A eso sí que les dedico más tiempo que al fútbol. No en horas, pero sí en importancia.
El Atlético recuperó media sonrisa con su goleada ante la Real Sociedad. Se desquitó ante su público tras el último empate en Vitoria y mantuvo la portería de Oblak a cero. Triste consuelo para una temporada que comenzó ilusionante y que aún puede tener cierto picante según lo que ocurra en el Mundial de Clubes.
Hasta Estados Unidos, sólo queda un objetivo en las miras de los rojiblancos. Se trata del Zamora, premio de consolación para un Jan Oblak que, como capitán en ausencia de Koke, siempre ha tratado como algo secundario respecto a los resultados del equipo. "Los trofeos individuales están bien, pero no cambiaría un título de equipo por uno individual", ha manifestado en alguna ocasión.
En el club rojiblanco tienen claro que los objetivos son "quedar lo más alto posible en la clasificación y preparar bien el mundial de clubes", pero en el vestuario no ocultan que harán todo lo posible porque su compañero y uno de sus capitanes pueda hacer historia en este premio que otorga el diario Marca desde 1959.
El portero esloveno ha ganado el galardón en cinco ocasiones, el que más junto a Ramallets y Víctor Valdés, guardametas barcelonistas. Es, además, el primero (2015/2016) lo hizo con el mejor coeficiente a nivel histórico igualado con el deportivista Paco Liaño, ambos con un 0,47 (18 tantos encajados en 38 duelos) y por delante del también culé Ter Stegen con 0,49 (mismos goles, pero un partido menos).
"Oblak es el mejor portero que hemos tenido desde que estoy aquí. Compite con los mejores, si no es el mejor", expresó el Cholo ante el Rayo y añadió después de la victoria ante la Real "Es importantísimo para Oblak individualmente y colectivamente, una certeza de que nuestro equipo se construyó desde la fortaleza defensiva". Bajo su batuta, y gracias al estilo de juego del argentino, el esloveno encadenó cuatro galardones seguidos entre 2016 y 2019, y volvió a vencer en 2021, año en el que el conjunto rojiblanco conquistó la liga, la segunda con Simeone en el banquillo.
Pero el primer campeonato doméstico del Cholo lo consiguió el Atlético de Madrid con el rival de Oblak para el premio Zamora de este curso. Thibaut Courtois estuvo bajo palos aquella temporada 2013/14 en la que el belga revalidó el trofeo de portero menos goleado que había obtenido el año anterior con los rojiblancos. En la siguiente, Courtois volvería al Chelsea y Oblak aterrizaría en el Calderón con apenas 22 años.
Hasta esta última jornada, era el portero del Real Madrid el que encabezaba el Zamora con 0,81 tantos por encuentro, aunque le faltaba un duelo para poder aspirar a él (es imprescindible que se jueguen 28 duelos en la temporada y el belga llevaba 27). Lo que pasa es que los dos tantos recibidos ante el Celta y los cuatro ante el Barça, volvieron a aupar al esloveno al primer puesto de la clasificación tras mantener su portería a cero en el Metropolitano.
Oblak, con un coeficiente de 0,79 (27 tantos en 34 partidos) lidera la tabla por delante de Courtois, ahora con un 0,97 (28 goles en 29 encuentros) y del guardameta del Getafe, David Soria, que iguala el 0,97 (34/35).
Mejor defensa
El esloveno se ha beneficiado este curso de la mejoría defensiva del equipo. Hasta hace poco, era el conjunto menos goleado de Primera División con sólo 27 tantos en contra, pero recientemente el Athletic Club, precisamente, ha adelantado a los rojiblancos con sólo 26 goles encajados. No obstante, Oblak ha conseguido mantener su portería a cero en 15 ocasiones.
El guardameta colchonero ha recuperado su nivel de otros años con paradas, como la mano abajo al punterón de Kike García en el penúltimo choque ante el Alavés, que recuerdan las habilidades por las que le fichó el Atlético del Benfica por 16 millones de euros hace justo una década.
Ahora, quedan tres jornadas en las que fijándose en el calendario de unos y otros, parece que Oblak parte con algo de ventaja respecto a Courtois. De hecho, los blancos deben jugar ante Mallorca, Sevilla y Real Sociedad. Mientras que los colchoneros deben hacerlo frente a Osasuna, Betis y Girona. Cada gol cuenta para poder hacer historia.