El ex jugador del Real Madrid y ex miembro del Comité Ejecutivo del Mundial 2030 Fernando Sanz ha remitido una carta a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) para colaborar en el esclarecimiento del proceso de selección de las sedes.
Según ha podido saber EL MUNDO, Sanz quiere exponer a los responsables federativos que participó en la reunión de la evaluación de las sedes, que se celebró en su despacho el pasado 25 de junio, pero que no intervino en los procesos de puntuación posteriores ni en la modificación de la clasificación inicial ya que esa responsabilidad recayó en la jefa de la Candidatura, María Tato.
Asimismo, quiere dejar claro que se siente una “víctima” de todas las irregularidades que se hayan podido cometer a lo largo del proceso. También pretende aclarar que él nunca tuvo conocimiento de la primera clasificación en la que se seleccionó a Vigo, solo de la segunda, en la que ya figuraba el estadio de Anoeta como sede el puesto número 11.
“A vuestra entera disposición”
En su misiva, expone que “en base a las noticias publicadas durante el día de hoy en EL MUNDO, y ante la revisión del proceso de la candidatura al Mundial de la FIFA de 2030 anunciada por la RFEF, me pongo a vuestra entera disposición para poder esclarecer los hechos relacionados con las sedes de Vigo y San Sebastián”. “Entiendo que cualquier análisis que se lleve a cabo debe contar con mi participación directa para tener credibilidad y poder aclarar lo sucedido”, recalca. “Además de la compliance officer de la RFEF, pongo en copia al compliance officer de la candidatura por si tuviera algo que aportar”, añade.
La misma carta ha sido remitida por otro ex miembro del Comité Ejecutivo del Mundial, Jorge Mowinckel, que también quiere colaborar en esclarecer cualquier tipo de irregularidad en el proceso de la que sostienen que son totalmente ajenos.
En el US Open de 2008, antes de su eclosión, Novak Djokovic parecía el paciente del juego Operación: cuando no le dolía la cadera, sufría del estómago; si no, una pierna... En octavos de final, ante Tommy Robredo, pidió dos tiempos muertos médicos y, en cuartos, ante Andy Roddick, otro más. "¿Qué será lo próximo? ¿Gripe aviar? ¿Ántrax? ¿SARS?", se cachondeaba Roddick después de su derrota y, en ese momento, nacía la leyenda: Djokovic, maestro de las artes oscuras.
A lo largo de su exitosa carrera —la más exitosa de la historia del tenis—, el serbio ha utilizado en múltiples ocasiones los tiempos muertos médicos —llamados TMO— y las pausas para ir al baño como un elemento estratégico más. "Aprovecho ese momento para reconectar mentalmente y cambiar el entorno", reconocía él mismo años más tarde en Roland Garros y, ante la polémica suscitada por su caso y muchos otros, el circuito ATP respondió en 2022 con un endurecimiento de las normas.
¿Se acabó la polémica? En absoluto. En este Open de Australia, el debate sobre la salud, los tiempos muertos y las tácticas ha regresado con fuerza gracias a otro campeón, Jannik Sinner, que ayer se clasificó para cuartos de final al derrotar a Luciano Darderi por 6-1, 6-3 y 7-6(2), en dos horas y nueve minutos.
¿Qué dicen las normas?
Todo deporte que se precie tiene sus trucos, aquellas acciones que llevan al límite el reglamento. En el fútbol, los delanteros se lanzan en el área en busca del penalti; en el baloncesto, los tiradores chocan contra sus defensores para sacarles la falta... En el tenis, se piden time-outs para parar los partidos a conveniencia.
Desde el cambio realizado hace cuatro años, las normas de la ATP establecen que los jugadores tienen las siguientes opciones: por cada dolencia que sientan pueden pedir una parada de tres minutos y, en un partido a cinco sets, pueden ir hasta dos veces al baño. Esas visitas deben durar menos de tres minutos y, en caso de cambiarse de ropa, el límite se amplía hasta un máximo de cinco minutos. El reglamento, de esa forma, es claro: pocos parones y cortos. Pero, en la práctica, los partidos siguen deteniéndose el tiempo y las veces que los protagonistas desean.
"Los tres minutos de tratamiento empiezan después de nuestra evaluación médica y nosotros no tenemos límite de tiempo. Tenemos presión para ir rápido, pero debemos hacer nuestro trabajo", comenta el fisioterapeuta François Morency, que suele trabajar en torneos ATP. El año pasado aquí, en el Open de Australia, Sinner se mostró mareado en su duelo de octavos ante Holger Rune y su parada médica duró 12 minutos porque incluyó un test cardíaco en el vestuario.
DAVID GRAYAFP
Las TMO suelen alargarse más de los tres minutos reglamentarios y existen otras excepciones: hay quien aduce diversas dolencias para ser tratado dos veces o quien pone excusas leoninas para que su visita al baño sea más larga de lo que toca.
Otras pausas a su favor
El efecto táctico de esas artimañas es imaginable: cambian el signo del partido. Un estudio de la Universidad de Manchester concluyó que los jugadores que están perdiendo piden un 55% más de time-outs que los que van ganando y un análisis del Wall Street Journal reveló que Djokovic vence el 84% de los sets que juega a la vuelta de los vestuarios —cuando su media habitual es del 79%—.
La efectividad de la estrategia es lo que crea suspicacias y el motivo por el que ahora se señala a Sinner. Antes de su duelo en Melbourne ante Rune, hace justo 12 meses, en Wimbledon 2024 ya había parado dos veces un partido ante Daniil Medvedev que acabaría perdiendo y, después, en las semifinales del US Open del año pasado, un tiempo muerto médico frenó la embestida de su rival, Felix Auger-Aliassime.
En la polémica suspensión de su partido de octavos ante Eliot Spizzirri del pasado sábado por el calor, hubo muchas críticas al momento elegido por la organización para detener el juego y techar la Rod Laver Arena, pero también a la posibilidad de que después el italiano pudiera disfrutar de un segundo periodo de descanso. Fue justo lo que necesitaba Sinner, que ya domina las artes oscuras del tenis como Djokovic.
La Real Sociedad reinó en el caos del tiempo añadido y ganó en el Coliseum con un tanto en el minuto 96 de Mikel Aramburu con el que derrotó al Getafe, hundido tras celebrar el empate en el 90 de Juanmi Jiménez y tocado moralmente mientras vive rodeado de una larga lista de problemas que auguran sufrimiento. [Narración y estadísticas (1-2)]
Cinco días después de su debut ante el Atlético en el banquillo de Anoeta (1-1), Pellegrino Matarazzo dio otra alegría para una Real que siempre mereció el triunfo. Incluso desperdiciando ocasiones claras con las que confirmar el 0-1 de Brais Méndez. Una salida de David Soria en un saque de esquina permitió a Aramburu ellevarse la victoria.
Los problemas del equipo de José Bordalás son más evidentes cada semana que pasa y las soluciones no llegan. Tiene cinco fichas sin cubrir, seis lesionados, entre ellos todos sus centrales y problemas burocráticos para firmar jugadores en el mercado de invierno. Y para culminar la lista de problemas, Bordalás jugó sin delanteros y con un centrocampista como Mario Martín en la punta de ataque.
Respirando pesimismo
Al Getafe sólo se le vio sufrimiento y un ejercicio de resistencia estéril. Se notaba que ni siquiera la cultura del esfuerzo iba a ser suficiente en el conjunto azulón. Se respiraba hasta pesimismo en la cara de Bordalás, que por una vez apareció sin sus características gafas, que tal vez escondían un cansancio que sin ellas reflejó su rostro.
La consecuencia de tanto hastío dejó al Getafe a merced de la Real, dominadora absoluta del balón. Aun así, le costó sumar ocasiones. De hecho, hasta el descanso, sólo gozó de una, pero fue suficiente. En el minuto 36, Brais aprovechó un mal despeje de Juan Iglesias para batir a Soria con un zurdazo espectacular.
El 0-1 deprimió al Getafe, que volvió de los vestuarios aún más errático, como un equipo sin alma, perdido y a merced de un rival que olió la sangre. Matarazzo adelantó líneas y ordenó una presión sobre los dos centrales de circunstancias del equipo de Bordalás, poco acostumbrados a lucirse con la salida del balón.
Luis Milla, cariacontecido tras una ocasión errada.EFE
Pronto comenzó la cascada de ocasiones y la Real no aumentó su renta en el primer cuarto de hora de milagro. Pudo marcar Gonçalo Guedes con un disparo desde fuera del área y después Mikel Oyarzabal desperdició dos mano a mano ante Soria. El primero, clarísimo tras un error garrafal de Diego Rico en una entrega hacia atrás, lo mandó fuera; el segundo, lo estrelló contra el cuerpo del portero.
Al Getafe aún le quedó un pequeño arranque de orgullo y dispuso de un cabezazo de Mauro Arambarri y de un 'casi remate' de Juanmi, que estuvo a punto de empujar el balón tras un centro de Jorge Montes desde la izquierda.
Esas ocasiones no fueron un espejismo ni una especie de último estertor del Getafe, que como la pasada jornada en Vallecas tiró de orgullo para sacar petróleo. Luis Milla sacó una falta y el hombre menos esperado, Juanmi, que no marcaba un gol en Liga desde la 28ª jornada del curso 2023/24, apareció de la nada para empatar. Sin embargo, esa alegría fue efímera. La grada celebraba un empate milagroso cuando apareció Aramburu para marcar el 1-2. Soria falló en una salida y el jugador de la Real cabeceó picado a la red.
Era, quizás, la última oportunidad para Robert Lewandowski de jugar una fase final de una Eurocopa. Son ya 35 años y el sueño del delantero y de una Polonia que lleva cuatro citas seguidas sin faltar a la fase final del máximo torneo continental. Lo consiguió en el último suspiro tras una gran parada de Szczsny en la tanda de penaltis ante Gales.
Polonia cayó al grupo D, quizás el grupo de la muerte en esta Euro. La Francia de Mbappé, Holanda y Austria no le pondrán nada fácil la clasificación al conjunto polaco.
La clasificación georgiana fue la primera de esta jornada de martes internacional ya que el encuentro comenzó dos horas antes. La selección liderada por el delantero del Nápoles, Khvicha Kvaratskhelia, que terminó lesionado, consiguió la clasificación europea en los penaltis ante Grecia.
Mamardashvili tras hacer historia con Georgia.GIORGI ARJEVANIDZEAFP
El héroe de la noche fue el español, Giorgi Mamardashvili. El portero del Valencia mantuvo su meta a cero durante toda la noche y luego se hizo gigante en la tanda de penaltis. Detuvo el primer lanzamiento griego y forzó el fallo de Giakoumakis para mandar a la Eurocopa a su selección por primera vez en su historia.
Tras el pitido final en Tiflis, hubo una tremenda invasión de campo para celebrar este hecho histórico para un país que apenas cuenta con 3,7 millones de habitantes. Los georgianos compartirán el grupo F con la Portugal de Cristiano, Turquía y la República Checa.
Mudryk, tras anotar el tanto de la victoria ante Gales.Czarek SokolowskiAP
Islandia casi sorpende a Ucrania en su exilio polaco con un gol de Gundmundsson frente al madridista Lunin a la media hora de juego. Los ucranianos, afectados por el conflicto bélico que asola su país desde hace más de dos años, tardaron en reaccionar ante ese tanto de los islandeses pese a que el VARles anuló un tanto de Yaremchuk por estar en fuera de juego. Pero Tsygankov consiguió igualar el choque en la segunda mitad y Mudryk anotó el tanto que metía a Ucrania en la Euro tras llegar a los cuartos de final en la última cita continental.
Ucrania caerá en el grupo E en el que coincidirá con Eslovaquia, Rumanía y Bélgica. La selección belga, por cierto, jugó un intenso partido ante la Inglaterra de Jude Bellingham con la que terminó empatando con un gol postrero del inglés que igualó los dos que había anotado Tielemans previamente.
El otro fue el Francia Chile tras la polémica entre los hinchas del país sudamericano y el gran ausente de esta convocatoria Antoine Griezmann. Las palabras del galo sobre Alexis Sánchez, al que llamó cagón en la eliminatoria de Champions del Atlético ante el Inter, hacía presagiar una venganza contra les bleus. Y hubo intento de rebelión con el tanto inicial de Núñez, pero Kolo Muani, Olivier Giroud y Fofana tras asistencia de Mbappé, liquidaron a La Roja.
Lesionados
Quien parecía que seguiría engrosando sus goles al frente de la selección lusa es Cristiano Ronaldo. El portugués volvía ante Eslovenia tras perderse el anterior partido por precaución y todo hacía pensar en una victoria cómoda para el conjunto de Roberto Martínez. Nada más lejos de la realidad, los eslovenos realizaron más remates a puerta que los lusos y merecieron la victoria. Al menos, Ronaldo siguió aumentando el número de internacionalidades con 206, el que más en toda la historia.
Todo parón tiene una parte negativa que luego sufren los clubes. En esta ocasión afecta especialmente al duelo de Champions entre Real Madrid y Manchester City. Camavinga se ha retirado lesionado con un posible esguince en su tobillo izquierdo y Stones sufrió los mismos problemas y tambien cayeron Walker y Akanji. Problemas en la línea defensiva del Manchester City.