El regreso de Kroos con Alemania, entre la cabeza y la familia

El regreso de Kroos con Alemania, entre la cabeza y la familia

Esta noche (21.00 horas), ante la Francia de Camavinga, Tchouaméni y Mbappé, Toni Kroos volverá a vestir la camiseta de la selección alemana. Lo hará 998 días después de la última vez, aquella derrota contra Inglaterra en los octavos de la Eurocopa de 2021. Aquella tarde, en Wembley, asumió al 100% una decisión que venía reflexionando durante meses. Quería aprovechar los parones internacionales para estar con su familia y darle descanso a su cuerpo para ampliar su carrera en el Madrid. Casi 1.000 días más tarde, el alemán puede asegurar que la jugada le ha salido bien.

Se retiró del combinado nacional con 31 años y regresa a él con 34, en mitad de la que ya es una de las mejores temporadas individuales de su carrera. Según la plataforma WhoScored, su 7,12 de nota media en LaLiga entra directo a su Top5 particular. Nunca ha promediado tan buen porcentaje de pase como en la Champions actual (95,3%) y las siete asistencias que acumula en el torneo doméstico van camino de igualar las 10 que logró en las campañas 2015-16 y la 2020-21, dos cursos que están en el su segundo puesto en pases de gol. Las 12 de la 16-17 fue su mejor rédito.

Estos datos sólo confirman lo que Kroos ha ido sintiendo en sus piernas durante estos meses. Está mejor que nunca, o casi. Se ha perdido el Mundial y la Liga de Naciones, pero ahora, con una Eurocopa en casa, ha decidido que es el momento de volver tras razonarlo consigo mismo y con su familia. Y ahí aparecen varios factores importantes.

El primero es la cabeza del centrocampista alemán. En el verano de 2021, Kroos se veía muy cerca de la retirada total y buscó en el adiós a la selección un punto de desconexión que le ayudara mentalmente a continuar varios años más. Y lo encontró. «Durante este tiempo, lo que más me ha sorprendido es mi cabeza. Mucho más mi cabeza que mi cuerpo, porque con mi cuerpo tengo pocos problemas», explicó en la sala de prensa del Red Bull Arena de Leipzig hace unas semanas. Su mente, más liberada durante estos años, le ha ido empujando a volver con Alemania.

El otro factor es su entorno más próximo. La principal razón de su primera retirada era pasar tiempo con su mujer, sus hijos y sus familiares más cercanos. Son ellos los que le insisten en seguir un año más en el Madrid. Su madre, Birgit; su hijo, Leon, y su abuelo, Heinz, quieren más que nadie que renueve una temporada más con el conjunto blanco. Y Kroos, que siempre pensó que se iba a retirar a los 33 años (ya tiene 34), escucha, camino de ampliar su contrato.

La selección es un tema diferente. «No vuelvo por razones familiares. Si fuera por eso, no habría vuelto», ha dicho esta semana. Kroos retorna por el fútbol, porque es «futbolista de corazón», porque cree que puede ayudar a su selección, porque físicamente se ve capaz de aguantar la Eurocopa tras toda la temporada con el Madrid y porque ese torneo se disputa en Alemania. Pero no por la familia. «Tuve que convencer a mi abuelo, que me aconsejó que jugara con el Madrid y luego me fuera de vacaciones. Pero ahora he cambiado de idea y está de acuerdo», explicó.

kpd