La competición inglesa está en manos de grandes grupos extranjeros que baten récords en fichajes mientras cubren 1.300 millones en pérdidas. Un estudio asegura que sus clubes necesitan “la asistencia continuada de sus propietarios”
Seguidores del Newcastle celebran frente a St. James’ Park la compra del club por el fondo soberano saudí.JON SUPERAP
«Ellos son la Superliga». A esta frase recurre un alto directivo del fútbol español para intentar explicar las razones que han convertido a la Premier League en la única competición capaz de aumentar su poderío en medio de una crisis generalizada del
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Francia necesita hacerse un favor a sí misma y, de paso, hacerle otro a Portugal. Galos y lusos no se quieren enfrentar tan pronto, así que muchas miradas de la concentración portuguesa estarán hoy en el Signal Iduna Park de Dortmund, donde el cuadro de Deschamps se mide a Polonia, ya eliminada, buscando el liderato del Grupo D.
Las cuentas son claras. Ahora mismo, Países Bajos lidera el grupo con cuatro puntos, los mismos que Francia, tras el empate de la segunda jornada. Los de Koeman, eso sí, son líderes. Las dos selecciones tienen la misma diferencia de goles, pero los neerlandeses han metido un tanto más en el torneo.
En resumen, Francia necesita ganar a Polonia y que Países Bajos no sume los tres puntos contra Austria. Si esto último sucede, los galos tendrían que ganar por un gol más de diferencia que los 'oranje'. En caso de empatar también en esa estadística, habría que ir a las tarjetas amarillas, que ahora mismo también son las mismas: dos.
Sin opciones de octavos
La última cifra que desempataría la situación serían los puntos en la fase de clasificación de la Eurocopa, donde Francia superó a Países Bajos por cuatro puntos, por lo que el primer puesto sería suyo.
Sobre el duelo ante los polacos, parece que Kylian Mbappé podrá disputar sus primeros minutos tras el golpe sufrido en la nariz, siempre jugando con una máscara, y que Deschamps repetirá el equipo de la segunda jornada. Será un encuentro especial para Robert Lewandowski. El delantero del Barcelona no pudo disputar la primera jornada y fue suplente en la segunda, donde su selección cayó ante Austria. Ya sin opciones de pasar a octavos, el capitán de Polonia intentará estrenarse en el torneo y despedirse con un buen sabor de boca.
En el otro encuentro del grupo, Austria, que ya se lo hizo pasar muy mal a Francia, quiere exprimir ante Países Bajos sus opciones de estar en octavos. Un empate le haría sumar cuatro puntos y le daría el pase, aunque el rival no es el mejor para la tarea. Los de Koeman son conscientes de que necesitan ganar para ser primeros de grupo.
Encontrar fútbol y tranquilidad
También llega Inglaterra al final de la fase de grupos con urgencias. No sólo necesita sumar ante Eslovenia para asegurarse la primera plaza del grupo y un cruce más placentero sino disipar la desconfianza que ha generado su juego y calmar las críticas a la propuesta de Gareth Southgate, en la diana de medios, aficionados y hasta de ex jugadores. Necesita la selección ganarse el respeto con el que pisó Alemania hace sólo una semana con la vitola de favorita al triunfo.
En el primer partido ante Serbia apareció Jude Bellingham para encarrilarlo pese al colapso del segundo tiempo. A los Three Lions les faltó fútbol para pisar el área y algunos de sus principales futbolistas, como Phil Foden, acabaron ahogados en el puzle que armó el seleccionador.
Nada extraño si en la medular como escudero de Declan Rice aparece el lateral derecho del Liverpool, Alexander-Arnold, un invento de Southgate que ha generado un aluvión de críticas y que él mismo ha enmendado durante los partidos. Para este duelo podría cambiar y alinear a Conor Gallagher o incluso retrasar a Bellingham.
El seleccionador inglés, Gareth Southgate.A. DENNISAFP
La marejada no acaba ahí. Y es que la convocatoria del técnico pross se considera por medios y hasta por ex jugadores Gary Lineker y Alan Shearer como desequilibrada, con muchos jugadores jóvenes como Adam Wharton (20 años) o Kobbie Mainoo (19 años) y la falta de algunos perfiles más concretos que puedan contribuir a que todo el talento que se acumula en las botas de los jugadores ingleses acabe por aflorar en un terreno juego.
El foco también está en puntales como el capitán Harry Kane, a quién Lineker le ha pedido más exigencia y más contribución al juego de ataque, algo que no ha gustado al goleador del Bayern. «Inglaterra no ha ganado nada desde hace mucho, mucho tiempo. Muchos de esos jugadores también formaron parte de eso y saben lo duro que es. Yo nunca faltaría al respeto a ningún ex jugador. Lo único que les diría es que recuerden lo que es vestir esta camiseta», respondió. Un aviso de que no hay calma sin victoria clara.
España sabe que jugará sus tres primeros partidos del Mundial 2026 en Atlanta, ante Cabo Verde y Arabia Saudí, y Guadalajara, contra Uruguay, pero aún no ha encontrado casa donde se instalará a principios del mes de junio en Estados Unidos. Y no es una tarea fácil, porque la FIFA ha impuesto normas, las distancias en el país son descomunales y Luis de la Fuente quiere tener un campo base que huya del calor, la humedad y el jolgorio que rodea a un campeonato del Mundo. La intención, como ocurrió en la Eurocopa de Alemania, es encontrar un lugar tranquilo que, además, ahorre kilómetros a sus jugadores en un torneo de mucho desgaste físico. Y si todo eso puede ser al menor coste posible, mejor.
Fue afortunada la selección al tener como sede de los dos primeros partidos Atlanta, aunque para el último tenga que hacer un desplazamiento más largo, hasta Guadalajara. "Hay otras selecciones que se tienen que mover más", valoró el director deportivo de la RFEF, Aitor Karanka. De los estadios no tienen queja. El de Atlanta es de última generación, techado y hasta con aire acondicionado para los 75.000 espectadores que tienen de aforo. En Guadalajara, la hora del partido, las ocho de la tarde en México, es una ventaja, porque les libra del calor extremo. Además, España ya conoce que, si cumple con lo previsto y se planta en la final de Nueva Jersey el 19 de julio, solo pasará por tres sedes más: dos partidos en Los Ángeles (1/16 y cuartos) y otros dos en Dallas (octavos y semifinales).
Con esto claro, ahora toca elegir casa. La FIFA obliga a que, en la primera fase, todos los equipos tengan un campo base y no permite la itinerancia. Para eso ha ofertado 62 centros de entrenamiento cercanos a todas las sedes que, de forma gratuita, pueden elegir las distintas selecciones, con preferencia a las que tengan sus partidos en estadios próximos. Eso sí, superado el primer tramo de competición, deben cambiar.
Estos condicionantes llevaron a España a mirar opciones fuera del catálogo FIFA y el lugar favorito para instalarse es Chicago. En concreto, las modernísimas instalaciones que inauguraron el pasado mes de mayo los Chicago Fire. El Endeavor Health Performance Center dispone de cinco campos de entrenamiento, uno de ellos cubierto, salas de recreo y de recuperación. Ubicado en un barrio al oeste del centro de la ciudad, no tiene residencia, pero garantiza a la selección la tranquilidad de estar alejada y de alojarse en un hotel de una ciudad que no albergará partidos.
A España también le gusta esta Chicago porque allí estableció su cuartel general en el Mundial de 1994 y el responsable de viajes de la Federación, Antonio Limones, ya preparó aquel campeonato. "Es el momento del departamento de viajes que, como la selección, también es el número 1. Antonio lleva 30 años haciéndolo y, junto a la team manager, Nuria Martínez, y el preparador físico Carlos Cruz, evaluarán las opciones", explica Karanka.
Gimnasio de las instalaciones de los Chicago Fire.CHICAGO FIRE
Elegir Chicago supone tener que hacer dos desplazamientos de hora y media de avión a Atlanta y, por el horario de los partidos, a las 12 de la mañana hora local, permitirían a la selección volver al campo base después de cada encuentro. A Guadalajara serían más de cuatro horas.
Que estas instalaciones estén fuera del catálogo FIFA tiene como ventaja que España no tendría que abandonarlas tras la primera fase, aunque eso supusiera desplazamientos de más de cuatro horas a Los Ángeles, de casi tres a Dallas, y de apenas dos a Nueva York.
También hay un inconveniente: la RFEF tendría que pagar de su bolsillo toda la estancia, mientras que elegir una de las opciones de los organizadores sería gratis. Este argumento no habría cobrado peso hasta que el sorteo deparó que España jugara dos partidos en Atlanta.
Allí, en esa misma ciudad, la FIFA ofrece dos bases operativas: el centro de entrenamiento del Atlanta United, unido al alojamiento en el JW Marriott Atlanta Buckhead, y las instalaciones deportivas de la Universidad Estatal de Kennesaw, con el hotel InterContinental Buckhead Atlanta como residencia.
Elegir una de estas opciones, en las que la FIFA les da preferencia, supone no solo reducir al máximo los desplazamientos en la primera semana del campeonato sino también evitar un enorme gasto.
En los próximos días, habrá una evaluación de estas sedes, además de la de Chicago, que es, al parecer, la que sigue teniendo preferencia. Incluso es posible que se pudiera valorar alguna otra. La intención de la RFEF es poder cerrar cuanto antes cuál será la casa de España para comenzar a prepararla con todo lo que pueda ser necesario.