El Joventut sorprende al Real Madrid con una master class para el recuerdo de Kyle Guy

El Joventut sorprende al Real Madrid con una master class para el recuerdo de Kyle Guy

Real Madrid 83 Joventut 93

Actualizado

El escolta de Indiana (30 puntos, siete triples en la segunda parte) destroza a la defensa de Chus Mateo y los blancos pierden el factor cancha en semifinales

Joel Parra felicita a Kyle Guy, en el WiZink.JUANJO MARTINEFE

Tenía que ser así, con la histórica exhibición de un tipo en un momento de imparable dulzura, como se quebrara este Real Madrid campeón de la Euroliga tras 11 victorias consecutivas. El Palacio se rindió a Kyle Guy, un francotirador para enamorarse, siete triples en la segunda mitad, 30 puntos para que el Joventut no se baje de la nube, la revelación de estos playoffs que roba el factor cancha a los blancos. [83-93: Narración y estadísticas]

Todo comenzó en la última jugada de la primera parte. Hasta ese impás, el Madrid, bien fuera Hanga, bien fuera Llull, bien fuera Williams-Goss, había atado en corto a ese escolta diabólico que en cuartos de final había destrozado al Baskonia con 13 triples en dos partidos. Pero, sobre la bocina encontró Guy la inspiración y ya no la iba a soltar para desesperación de un rival totalmente desequilibrado por su amenaza. “Hemos entrado dejar a Guy, ha sido difícil de parar”, admitía la evidencia Chus Mateo. Su Madrid, sin celo en defensa, más relajado de lo habitual y en varios tramos muy desacertado, se complica una serie en la que a priori partía como claro favorito.

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Sin embargo, instalado aún en su mes de mayo mágico, en esa ola que le llevó hasta la conquista de Europa en Kaunas, el Madrid amanecido poderoso (13-3), con las rutinas que le convierten en una trituradora de rivales. Pero, como si el fin de semana de asueto le hubiera cortado el ritmo, los de Mateo se encontraron de pronto a un Joventut contestón, que sabía sobrevivir pese al poco acierto en esos amaneceres de Kyle Guy, su faro ofensivo.

Así que, aupados por Tomic y con cinco triples en el segundo acto, los visitantes confirmaron su rebelión en estos playoffs en los que se han quitado todos los complejos de una temporada en la que alcanzaron las semifinales coperas y las de la Eurocup, un club cada vez más cerca de reconciliarse con su lustrosa historia. Fue precisamente una genialidad de Guy sobre la bocina, su primer triple de la noche, el que despidió la primera parte con ventaja verdinegra (39-42). El Madrid había naufragado desde el perímetro (3 de 17).

Y a la vuelta, siguió la tormenta, porque Guy estaba ya on fire, cuatro triples de carrerilla, más otro insólito de Tomic, más los puntos de Joel Parra… Una fiesta, la Penya, sobrevolando el WiZink (47-59), ‘obligando’ al Madrid a la heroica.

Que no iba a funcionar esta vez, pese a que al comienzo del acto definitivo pareciera que entre Hezonja, el Chacho y Musa tocaban a rebato. Ahí la clave fueron los puntos de puro talento de Andrés Feliz, en un Joventut que había perdido a Parra por un codazo involuntario de su compañero Ellenson que le dejó el ojo destrozado.

Un canastón del base portorriqueño a falta de menos de tres minutos hizo soñar definitivamente a la Penya, que en la recta de meta encontró al pistolero Guy para completar su master class en el WiZink. Ocho triples, cinco asistencias, 30 puntos, un escándalo.

kpd