La titular del Juzgado de Instrucción 13 de Barcelona ha procesado al ex futbolista del Espanyol Álvaro Aguado al detectar indicios de un presunto delito de agresión sexual con penetración contra una trabajadora del club. Los hechos denunciados se produjeron la madrugada del 24 de junio en una discoteca del paseo marítimo de la capital catalana durante la celebración del ascenso a primera división.
Según el auto consultado por Europa Press, la jueza considera como indicios la declaración judicial de la víctima –que mantiene en lo sustancial la versión ante la policía–, así como el informe forense, y también las declaraciones de los testigos que corroboran los momentos anteriores y posteriores al acto de la penetración, especialmente por los mensajes enviados por Whatsapp y el estado anímico de la víctima.
Además, también se tiene en cuenta la declaración de Aguado, que reconoció haber mantenido relaciones sexuales con penetración con la víctima, aunque expresa que fueron consentidas. Finalmente, la jueza mantiene a Aguado en libertad provisional.
En su declaración, la víctima afirmó haberse sentido “incómoda, mareada y cansada”, que no quería bailar con Aguado, y también subrayó que él le cogió de la mano, la condujo hasta la parte de abajo de la sala y le cogió de la cabeza para que le practicara sexo oral.
La jueza considera relevante la versión de los amigos de la víctima, a quienes explicó lo sucedido y envió mensajes “inmediatamente posteriores” a los hechos, y la explicación de la denunciante es avalada por el informe forense, la documental y parte de las testificales, pese a que no refieren si fue con penetración.
Por otro lado, el futbolista aseguró en su declaración haber mantenido relaciones sexuales consentidas, explicando que en un primer momento (el del baile) era ella la que se abalanzaba sobre él, que bajó al baño porque no se encontraba bien y ella fue detrás de él.
Jerry West, gran leyenda de la NBA y de Los Angeles Lakers, falleció este miércoles a los 86 años. Los Angeles Clippers, equipo en el que ahora trabajaba como ejecutivo, informó de su fallecimiento en un comunicado.
West solo ganó un anillo de la NBA (1972) ya que se topó una y otra vez con los todopoderosos Boston Celtics de Bill Russell, pero aun así se convirtió en uno de los jugadores más recordados de la liga, tanto que su silueta dio forma al logotipo de la NBA (uno de los apodos de West es "The Logo").
West jugó 14 temporadas (1960-1974) para los Lakers y se convirtió en un icono inolvidable de la franquicia angelina. Elegido 14 veces para el All-Star, West promedió 27 puntos a lo largo de su trayectoria y es el único jugador en la historia de la NBA que ha sido elegido MVP de las Finales (1969) sin haberse llevado el anillo ese año.
No solo dejó huella en las canchas como jugador ya que su legado en los despachos de los Lakers es prácticamente igual de importante y brillante. West fue uno de los grandes responsables en la ejecutiva de los míticos Los Angeles Lakers de los años 80, una maravillosa época del equipo conocida como "Showtime" por el espectacular y explosivo baloncesto que practicaron con jugadores como Earvin "Magic" Johnson y Kareem Abdul-Jabbar y que acabó llevándose los anillos de 1980, 1982, 1985, 1987 y 1988.
En las oficinas de los Lakers estuvo hasta el año 2000, por lo que construyó el entramado para los tres campeonatos seguidos (2000, 2001 y 2002) que ganaron el también arrollador equipo liderado por Kobe Bryant y Shaquille O'Neal.
Los alrededores del estadio Crypto.com Arena (antes Staples Center) de Los Ángeles cuentan con una estatua como homenaje a West. Además, los Lakers retiraron su dorsal 44.
Con 38 años cumplidos, 18 Copas a cuestas y 1.000 batallas en sus manos, Sergio Llull podría exigir privilegios. En una plantilla de 15 jugadores, optar por minutos selectos, quizá descanso hasta la final o un ratito en los partidos ahí donde es único. «Que me dieran los tiros para resolver», podría pasarle por su cabeza. Nadie podría discutirle. Sin embargo, el jueves, en el paso número uno del Real Madrid en el torneo, el triunfo arrollador contra Unicaja, ahí estaba el capitán, el primero en la fila, cual William Wallace arengando a las tropas. Sergio Scariolo le puso de titular. Esta tarde (18.00 h., DAZN), contra el local Valencia Basket, de inicio o el último de la rotación, el menorquín será, que nadie dude, trascendente. Busca su 14ª final. «Historia por hacer», respondió él en sus redes sociales a la efeméride.
«Titularidad anecdótica», aclaró después el entrenador. Porque a la hora de jugar, a Llull no se le mira el DNI. Ni el palmarés (en busca en el Roig Arena del título número 30 de su carrera). Se le sigue calibrando por el rendimiento y eso, su vigencia deportiva, no deja de ser uno más de sus asombros.
Contra Unicaja, Llull fue el primero en ponerse las pilas en defensa. Labor de zapa sobre Chris Duarte, talento rival. Lo suyo es aportar o contagiar. Un rato antes del partido, Trey Lyles, ex estrella NBA, novato en Europa, le preguntaba: «Sergi, ¿cuántas Copas has jugado?». «Esta es mi 18ª», respondía. «Y he ganado siete, igual que Rudy, más que nadie». Sólo Clifford Luyk y Epi presumen de más, 10, eso sí, antes de la era ACB.
Sergio Llull, en el partido de cuartos contra el Unicaja.-ACB Photo
Esa noche, la del jueves, el balear despedazó otro récord, algo que ya es costumbre. Se convirtió en el jugador con más minutos en la historia de la Copa, adelantando de una vez a Juan Carlos Navarro (tercero con 973) y a Felipe Reyes (segundo con 976). Le faltan 24 puntos para superar a Jordi Villacampa como máximo anotador (468) de siempre. Hoy ante el Valencia Basket en semifinales, igualará a la Bomba como segundo con más partidos y si gana, a Felipe en victorias (36, por nueve derrotas). Nadie metió tantos triples (77) y sólo Marcelinho Huertas le mira por encima en asistencias. «Llull tiene cosas dentro y cosas fuera de la pista...», resumía Scariolo, por primera vez su jefe a nivel de clubes. «Lo más importante es su capacidad mental de llevar su nivel de concentración a cotas tan altas que es contagioso. Tan atento y tan preparado que responde a cada situación. Sus compañeros lo ven tan metido que es un liderazgo que contagia. Al margen de todo lo que se ha dicho todo él y no quiero repetir como un topicazo», se rindió el italiano, con quien conquistó seis de sus siete medallas con la selección española.
La Copa es Llull. Incluso más allá de números, estadísticas, títulos o MVP's (lo fue en 2012 y en 2017). Son «buenos recuerdos» desde su debut en 2008 (sólo se perdió, por su grave lesión de rodilla, la de 2018; aunque, en plena recuperación, en Las Palmas acompañó a sus compañeros). Desde el primer título, en 2012 en el Sant Jordi, el comienzo de la era Laso. Es, sobre todo, su lanzamiento sobre la bocina en el Martín Carpena 2014. Junto al de Kaunas para ganar una Euroliga, el que resume una carrera sin parangón.
En una Copa que puede ser el punto y final de muchas bonitas historias (¿será la última de Ricky, Huertas, Shermadini o el propio Tomic?), ni siquiera en el ambiente se sopesa si lo será la de Llull. Es el jugador del Real Madrid que Scariolo más ha utilizado en Liga Endesa, donde sólo seis jugadores en la historia le superan: no se ha perdido ni uno de los 20 partidos (18 victorias). El año pasado, asombroso, fue el jugador que más partidos -42 (sólo se perdió uno en todo el año)- disputó de una competición en la que es segundo en el histórico de victorias, tercero en triples y quinto en asistencias. Y en la presente edición de la Euroliga, sólo descansó cuatro de los 28. Ni rastro de decadencia de quien es todo récords, incluso en Europa, donde tampoco nadie jugó más encuentros.