En la parte final de una carrera deportiva, las cosas pueden cambiar mucho. Que se lo digan sino a José Luis Mato Sanmartín (33 años), al que a esa edad, la de Jesucristo, el fútbol le ha entregado un papel estelar en la selección española de fútbol, un equipo que no había visto ni de lejos desde que se dedica a esto. En el autobús que abandonaba el FC Twente Stadion de Enschede, donde la selección selló, gracias a él, el pase a la final de la Nations League, era el centro de atención.
Sus números son incontestables. Ha jugado 81 minutos en tres partidos. En esos 81 minutos ha tirado cinco veces a portería. Ha marcado tres goles, el larguero escupió otro y el portero de Escocia el quinto. Sencillamente asombroso. Es más, si se omite el partido de Glasgow, donde fue titular, se puede escribir que ha marcado tres goles en tres disparos a puerta jugando, en total, ante Noruega e Italia, la friolera de 17 minutos (sin contar los añadidos).
“Soy un currante, estas cosas me están llegando tarde, pero las disfruto como un niño“, ha dicho en la mañana de este viernes, feliz mañana para él, en la ciudad deportiva del FC Twente. Fue una noche larga para él. “Me han bloqueado instagram, y el Whatsapp no sé ni cómo lo tengo, no sé a cuánta gente tengo que contestar, me escriben números que no conozco… Pero bueno, mientras sea por este motivo, pues perfecto”, ha dicho.
Sobre el césped todavía machacado por el partido, Joselu celebró el gol contra Italia con su mujer y sus hijos, que al final, pese a la resistencia de un guardia de seguridad, pudieron pisar la hierba junto a su padre. “La familia lo es todo. Cuando las cosas van bien, todo el mundo se acerca, pero cuando las cosas están mal, son ellos los que nunca fallan. Son todo para mi y después de un año duro…”, y ahí se quedó, pues el año duro, descenso con el Espanyol, está terminando con un sabor muy dulce.
Y más que vendrá. El domingo por la noche regresará a Madrid con el equipo (si se gana la Europa League, habrá fiesta) y, el martes, si nada cambia, será presentado con el Real Madrid, el equipo de donde salió y al que vuelve para, quizá, poner punto y final a su carrera. De hecho sus acciones se han disparado porque, si Mbappé puede ser una realidad para el Madrid, quizá la opción de Harry Kane se olvide, y eso colocaría a este currante ante la oportunidad de ser el nueve titular de todo un Real Madrid.
“La semana que viene es muy larga”, bromeó: “Ahora lo que hay que hacer es ganar a Croacia”.
Las cinco selecciones de esta Eurocopa que tienen el mayor porcentaje de acierto en el pase están en cuartos de final: Alemania, España, Francia, Portugal e Inglaterra. Seis de los siete equipos con mayor posesión están en cuartos de final (Portugal, Alemania, Inglaterra, España, Países Bajos y Francia). Los ocho futbolistas con una mayor media de pases están en cuartos de final: Kroos, Rodri, Tchouaméni, Fabián, Rice, Kimmich, Xhaka y Bruno Fernandes.
De los 20 jugadores con mejor nota media del torneo según las plataformas de estadística, 12 organizan el juego de su país desde su columna vertebral. Estos son los datos que provocan una conclusión: es la Eurocopa de los centrocampistas.
Sonríen aquellos entrenadores que tienen jugadores de toque, inteligentes y con capacidad de superar líneas con sus pases. Suena lógico. Sonríen Luis de la Fuente, Julian Nagelsmann, Roberto Martínez o Ronald Koeman gracias a Rodri, Kroos, Vitinha y Reijnders. Y sonríen también aquellos que tienen centrocampistas con virtudes sobre los que construir su once, como Deschamps o Murat Yakin gracias a Griezmann, Tchouaméni, Xhaka y Freuler.
Y sufre, vaya si sufre, Gareth Southgate, incapaz de hacer funcionar a la Inglaterra de las mil estrellas al no tener un futbolista capaz de organizar su ataque. Su última esperanza es Kobbie Mainoo, el adolescente del Manchester United convertido ahora en salvador de un centro del campo inexistente. Y Turquía, último cuartofinalista en ser mencionado, es, siguiendo el tópico, la excepción que confirma la regla. La única selección superviviente que no supera el 51% de posesión.
«Cuando seas entrenador, vas a querer poner a todos los centrocampistas en tu equipo. Es la mejor manera para que el equipo juegue bien». En una de sus primeras ruedas de prensa como entrenador, Mascherano confesaba uno de los mayores consejos que le había dado Guardiola. Un equipo se construye desde el centro del campo y esta edición lo demuestra: el regreso de Kroos para levantar a Alemania, ese Rodri-Fabián para dar brillo a España, Tchouaméni, Kanté y Griezmann para hacer jugar, por poco que sea, a Francia, Mainoo y Vitinha en Inglaterra y Portugal... Son ellos los protagonistas, y no Mbappé, Kane, Morata o Cristiano Ronaldo, lejos del máximo goleador del torneo: los goles en propia puerta.
Rodrigo, "la computadora"
«Tenemos a Rodrigo, que es la computadora que hace que los demás entre en acción», admite Luis de la Fuente. «Kroos nos ha dado estabilidad, era nuestro gran punto débil», dice Leroy Sané. «Tchouaméni nos da solidez y Griezmann se ha adaptado a esa posición de centrocampista, es muy inteligente con balón», elogia Deschamps, al que no le quedó más remedio que retrasar al rojiblanco para ganar creatividad. «Vitinha controla el partido, es su mejor versión en la selección», reconoce Roberto Martínez. «He visto cosas extraordinarias. Dominamos desde el inicio superando la presión con Reijnders, que ha jugado muy bien», reflexionó Koeman.
Lobotka y Sabitzer, eliminados pero brillantes
Ante las dificultades de gestionar tanto talento en un torneo tan corto, un cerebro es vital. Inglaterra sobrevivió en el último segundo gracias a una chilena de Bellingham, pero lo hizo ante una Eslovaquia que nace desde la mente de Lobotka, pivote del Nápoles pretendido por varios grandes de Europa.
Y Austria, que cayó ante Turquía en dos saques de esquina, ha sido una de las revelaciones del torneo gracias, en parte, al orden y la finura de Sabitzer, finalista de la Champions contra el Dortmund.
"Colapso" en la posición en España
«El fútbol necesita jugadores con técnica. Si solo buscamos el físicos, tendremos a once jugadores que correrán los 100 metros en diez segundos, pero eso no es fútbol», admitía Koeman en una entrevista con este periódico. «Faltan jugadores que sepan ver el fútbol», añadía. ¿Faltan?. Vayamos a la base. «En las categorías inferiores de Osasuna tenemos esa posición colapsada», responde Ángel Alcaide, director de cantera de los rojillos. Una situación que se repite en la mayoría de clubes de España. «Hay que encontrar jugadores con físico, pero también técnicos. Buenos cocineros», resume el exjugador y agente Joyce Moreno.
Una situación que España parece controlar pero que trae de cabeza a la gran mayoría de canteras de Europa. "Ahora mismo, un mediocentro creativo es el futbolista más demandado junto al delantero centro", admiten desde la dirección deportiva de un equipo de Primera División. "Hay carencia de puntas. En el medio estamos metiendo mucho centrocampista con músculo, pero también necesitamos técnica", insiste Moreno, que pone el ejemplo de Rodrigo como el mediocentro talentoso y físico del futuro: "Es una bestia desde pequeño".
Hasta que se consolide el nuevo supermundial que apoya Haaland, el ajedrez clásico sigue siendo el rey, y pocos torneos se pueden comparar con el Candidatos, aunque solo sea porque solo importa quedar en primera posición. Si la guerra lo permite, el día 28 empezará en Chipre una edición que vuelve a ser doble. Ocho candidatos masculinos y ocho femeninas lucharán por la única plaza que dará derecho a retar a los actuales campeones, el indio Gukesh Dommaraju y la china Ju Wenjun.
La india Humpy Koneru, la única intrusa en el monopolio chino del top 6 mundial, ya ha anunciado que no quiere participar, por miedo a una escalada bélica en Oriente Medio: «Tras una profunda reflexión, he tomado la difícil decisión de retirarme», explica. «Ningún evento, por importante que sea, puede anteponerse a la seguridad y el bienestar personal. A pesar de las garantías ofrecidas, no me siento completamente segura en las circunstancias actuales. Es una decisión dolorosa pero necesaria». Hay un precedente inquietante: en 2020, Teymour Radjabov se apeó de un Candidatos que empezó cuando se extendía la pandemia. La FIDE lo ignoró y luego tuvo que parar la competición, cuando estaba en su ecuador, durante casi un año. El azerbaiyano fue compensado con una plaza directa para Madrid 2022.
En Chipre, el Gobierno de Estados Unidos ha elevado el riesgo al nivel 3, mientras que el organizador alemán Wadim Rosenstein se ha ofrecido a albergar el torneo, sin costes y de un día para otro, si es preciso. La inercia y los lazos comerciales de la FIDE la han llevado a ignorar la oferta, de momento.
En Chipre también hay cierta polémica por la lista de participantes del cuadro masculino, sobre toto. Los caminos para clasificarse han evolucionado, pero alguno es casi inescrutable, con sistemas de desempate cercanos al bingo. Al Candidatos se puede llegar ganando el circuito de la Federación Internacional, por subir al podio en la Copa del Mundo, como primero o segundo en el Gran Suizo y por puntos Elo, pero hay otros requisitos que han demostrado cierta fragilidad. A Nakamura, por ejemplo, le faltaba cumplir el número mínimo de partidas y lo completó en torneos casi de pueblo. La norma para impedirlo llegó tarde.
Candidatos
Hikaru Nakamura (EEUU, número 2 del mundo, 2810 puntos Elo, 38 años)
Carlsen dice que «los viejos americanos» son los grandes favoritos. Naka aportaría dinero y popularidad. Él mismo gana más con sus 'streamings' que jugando, por lo que ya solo lo hace si está muy motivado. Otro aliciente es que suele comentar cada partida esa misma noche, un gasto de energía insólito en la élite. Para muchos, es su último tren, aunque en Barcelona me comentó que espera tener más oportunidades.
Fabiano Caruana, en 2022.
Fabiano Caruana (EEUU, 3, 2793, 33)
El italoamericano es el gran favorito para ganar el torneo, como hizo en 2018. Luego, empató las 12 partidas contra Carlsen y perdió el título en las rápidas de desempate. Tiene la edad ideal para un nuevo asalto, que sin el noruego como rival sería menos difícil.
Wei Yi (China, 8, 2754, 26)
Cuando aún era un adolescente, el GM chino era la mayor promesa mundial, pero entonces se centró en sus estudios económicos. Una vez terminados, ha vuelto con fuerza, quién sabe si suficiente.
Anish Giri (Países Bajos, 9, 2753, 31)
Empresario y «tuitstar», siempre parece un escalón por debajo de los favoritos. Su edad es perfecta, aunque hace una década deslumbraba más. Al menos ha corregido su fama de tablífero. Es su tercer Candidatos y sabe bien qué hace falta para ganar.
Javokhir Sindarov (Uzbekistán, 11, 2745, 20)
El ganador de la Copa del Mundo es el más joven, aunque solo con unos meses. Si Gukesh no fuera aún más precoz, la edad podría ser considerada un obstáculo. Pese a todo, su victoria sería una sorpresa.
Praggnanandhaa Rameshbabu (India, 12, 2741, 20)
Desde niño, es un ejemplo de dedicación absoluta. Nunca tuvo Netflix ni videojuegos, lo que según su entrenador le daba una ventaja definitiva frente a los occidentales. Es valiente hasta la imprudencia y para Magnus es el tercer favorito, con gran diferencia respecto al resto.
Andrey Esipenko (Rusia, 32, 2698, 24)
El ruso (con bandera de la FIDE) trata de seguir el consejo de su compatriota Ian Nepomniachtchi, antiguo aspirante al título: no darle demasiada importancia al torneo. Él cree que hay igualdad entre los ocho participantes.
Matthias Bluebaum (Alemania, 34, 2695, 28)
El segundo mejor alemán (Keymer es un gran ausente) cuenta tan poco en las apuestas que eso mismo ya es una ventaja. Como Wei Yi, antepuso sus estudios y quizás por eso no destacó antes, pero como buen matemático suma puntos tan bien como el mejor.
Candidatas
Zhu Jiner (China, 4, 2554, 23 años)
Una de las dos opciones para asegurar el monopolio chino, que ya dura más de una década. Agresiva y en pleno ascenso, su único punto débil podría ser la inexperiencia.
Zhu Jiner, en 2025, en Qatar.Noushad Thekkayil/NurPhoto via Getty Images
Tan Zhongyi (China, 6, 2535, 34)
La china más veterana ha ganado dos veces el torneo y las dos cayó luego ante Ju Wenjun. Seguro que tiene ganas de comprobar si es verdad lo de la tercera.
Alexandra Goryachkina (Rusia, 7, 2534, 27)
La rusa, durísima, asusta por su mezcla de veteranía y juventud. Ya ganó una vez el Candidatos y luego perdió el título por la mínima.
Anna Muzychuk (Ucrania, 8, 2522, 36)
Sustituta a última hora de Humpy Koneru, en 2018 fue muy aplaudida por negarse a jugar un Mundial de rápidas en Arabia Saudí. Un año antes perdió el Mundial clásico en las partidas de desempate.
Divya Deshmukh (India, 10, 2509, 20)
Es la más joven, pero acumula oros olímpicos y parece tocada por alguna varita.
Bibisara Assaubayeva (Kazakistán, 9, 2516, 22)
En pleno ascenso, parece aún algo tierna para conseguir la victoria final.
Kateryna Lagno (Rusia, 11, 2508, 36)
La segunda más veterana y la segunda rusa (nacida en Ucrania) es otra víctima de Ju Wenjun, asesina de toda una generación. Parece al comienzo de su declive.
Vaishali Rameshbabu (India, 19, 2470, 24)
Explotó más tarde que su hermanito, uno de los favoritos, pero en forma no entiende de números Elo. Si sale cara, su estilo hiperagresivo puede ser letal.