Exhibición maravillosa del Barça con tres goles supremos del fenómeno Raphinha y con un Lamine Yamal exuberante. Le ganó al Bayern como si fuera un muñeco de trapo, con un estilo apabullante. A este Barça la igual el Sevilla que un viejo ganador de la Champions o el más maravilloso equipo. Le da igual y se ha podido comprobar ante los alemanes, que también pueden borrar al enemigo por contragolpe.
Normalmente el equipo azulgrana arrasa con un desc
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El duelo de alto voltaje que el Barça y el Inter disputan en Milán para meterse en la final de la Champions tendrá dos protagonistas que llegan entre algodones: Robert Lewandowski y Lautaro Martínez. El polaco, máximo anotador de los azulgrana con 40 goles en 48 partidos, se ha perdido los últimos cuatro encuentros (en Liga frente al Mallorca y el Valladolid, la final de Copa ante el Real Madrid y la ida contra los neroazzurri) a causa de una lesión en el semitendinoso del muslo izquierdo, pero recibió este mismo lunes el alta médica y entró en una convocatoria en la que Alejandro Balde sí causó baja.
El argentino, mientras, el principal goleador de los italianos con 21 tantos en 47 partidos, tuvo que dejar el césped el martes pasado antes de tiempo también por problemas musculares, pero trabajó con el grupo y todo invita a pensar que podrá tener por lo menos algunos minutos, por mucho que Simone Inzaghi jugara al gato y al ratón a la hora de hablar de su punta de lanza como también de Benjamin Pavard.
La capacidad de intimidación de Lewandowski (sus números anotadores, de hecho, ya son los mejores desde que aterrizó en el club en verano de 2022) puede ser trascendental para que el Barça logre imponerse a un equipo que, hasta su visita a Montjuïc, sólo había encajado cinco goles en la presente edición del gran torneo continental. Incluso, aunque se quede fuera del equipo titular, tal y como dejó caer Hansi Flick en la rueda de prensa previa al partido. «Hablé con él el domingo y se está recuperando mucho mejor de lo que esperábamos. Pienso que está preparado para estar en el banquillo y, cuando lo necesitemos, volver a entrar», señaló el técnico.
Lautaro, durante el último entrenamiento del Inter en Appiano Gentile.EFE
En la Champions, el polaco suma un total de 11 tantos en 12 jornadas y lo supera únicamente Raphinha, que acumula 13 en 12 duelos. El brasileño, de hecho, fue decisivo en la ida, con un disparo que, tras estrellarse en el travesaño, tocó en la espalda de Yann Sommer para convertirse en el definitivo 3-3. El colmillo del brasileño, quien inició la última remontada en el José Zorrilla contra el Valladolid y que acumula 31 goles en 52 partidos, puede ser también determinante en un mano a mano con Marcus Thuram, el segundo máximo anotador interista, que suma hasta el momento 18 goles en 45 partidos. El último, un taconazo espectacular, inauguró el marcador la semana pasada.
Otro delantero con algo menos de olfato anotador, pero con gran talento, como Lamine Yamal, puede volver a ser también decisivo, después de la exhibición en Montjuïc. Así lo espera un Flick que, pese a que siempre pone al equipo por encima de todo, es muy consciente del tipo de jugador que tiene entre manos. «Para mí, el equipo es lo más importante, pero es verdad que hay jugadores excepcionales y Lamine es un genio. El miércoles nos ayudó y fue genial verlo, pero lo tiene que demostrar siempre. Queremos llegar a la final y esperamos que todos estén al máximo nivel», concluyó.
"Estáis pesaditos con Julián". Eran las palabras de hartazgo del presidente del Atlético de Madrid, Enrique Cerezo, antes del primero de los tres duelos entre los rojiblancos y el FC Barcelona. Joan Laporta, su homólogo barcelonista, había puesto el nombre del argentino sobre la mesa en plena campaña para la presidencia del club culé, ante las circunstancias que afectan a la delantera blaugrana, y los rumores han seguido llenando periódicos y cabreando a la cúpula del equipo rojiblanco.
El teórico titular, Lewandowski, se encuentra en una renovación de la que Flick no quiso hablar tras la victoria liguera en el Metropolitano y una edad que no le permite liderar un ataque como el del Barça. Ferran tampoco ha conseguido el estatus suficiente, pese a su buen rendimiento al inicio de la temporada, de mantenerse como primer espada. Así que el nombre de Julián, un delantero con gol y gran capacidad asociativa así como de presión sobre la salida de balón, muy del gusto del técnico culé, sería un guante para la plantilla blaugrana. Un guante muy caro.
Desde el Atlético de Madrid ya están cansados de recordar, lo volvió a hacer Cerezo el otro día, que Julián tiene "contrato a largo plazo". El argentino firmó hasta 2030 y su cláusula de rescisión asciende a 500 millones. A día de hoy, su salario ronda los 12,5 millones de euros anuales. La marcha de Griezmann este verano, podría hacer plantearse al club una mejora en sus emolumentos y convertirle en el jugador mejor pagado de la plantilla por delante de Oblak, del que también hay rumores de una posible salida a final de temporada tras 12 años como rojiblanco. El club se quedaría sin dos grandes referentes y Julián sería el relevo sobre el que recaería ese peso.
Lo primero es que Julián tiene que quererlo. El argentino pareció perder paso y hasta la sonrisa tras la sequía goleadora que le mantuvo sin marcar 12 partidos. Se le vio abatido tras varias sustituciones y fue cazado por las cámaras con un "siempre a mí" dirigido hacia un banquillo que. Lo cierto es que nunca dejó de apoyarle. "También nos pasó con Griezmann la temporada pasada. Lo ponía, lo ponía y no podía responder. Son decisiones, las asumo y creo en este tipo de futbolistas", explicó Simeone después de que Julián rompiera su sequía.
Un equipo propicio
Fue, precisamente, el Barcelona y aquel vendaval del Metropolitano en Copa del Rey el que devolvió la sonrisa al argentino. Luego llegó un gol ante el Brujas, tres en la eliminatoria frente al Tottenham y, en medio, uno al Oviedo, para devolver la ilusión a un delantero que habia impresionado en el Metropolitano en su llegada el curso pasado. No es Julián un delantero de números, aunque en el Atlético esté encontrando puerta con asiduidad, especialmente en su primera temporada donde anotó 29 goles y repartió 8 asistencias.
Este curso acumula 17 tantos y 9 pases de gol, pero, sequía aparte, no se ha mostrado tan resolutivo ni tan omnipresente en el ataque rojiblanco como en el curso anterior. De hecho, Griezmann por su magia y Sorloth por su contundencia, han sido los encargados, muchas veces de echarse el equipo a sus espaldas tanto en liga como en Copa del Rey. En Europa siempre ha funcionado el argentino que ha anotado ocho goles y brindado cuatro asistencias de los 17/9 totales.