Los habituales de Montmeló todavía recuerdan a aquel Max Verstappen imberbe, adolescente, el más rápido de todos con 18 años, el ganador más joven de la historia de la Fórmula 1. Justo una década después ha encontrado sucesor. Otro talento precoz, Kimi Antonelli, celebró este domingo su primer triunfo en el Mundial a los 19 años y, como entonces el neerlandés, se prometió una estrella, un campeón, un referente.
En la segunda carrera del año, el Gran Premio de China, Antonelli lo hizo casi todo como debía para imponerse por delante de su compañero de equipo en Mercedes, George Russell, y de los dos pilotos de Ferrari, enfrascados en una discusión interna. Si Mercedes va a dominar la temporada y va a sumar un doblete detrás de otro, al menos que sea así: con dos candidatos al éxito, que no esté todo decidido de antemano.
En el circuito de Shanghai se confirmaron alegrías para los aficionados a la Fórmula 1 que temblaron con el rarísimo estreno del nuevo formato en Australia. La posible alternancia entre Russell y Antonelli es una, pero hay más. La segunda escudería en discordia, Ferrari, podría rendirse ante su desventaja e imponer un orden a los suyos, pero ha decidido lo contrario: el espectáculo está asegurado. Otro motivo para sonreir.
EFE
Por detrás de Antonelli, Lewis Hamilton y Charles Leclerc se enzarzaron en una guerra civil que duró vueltas y más vueltas y levantó a todos los presentes de sus asientos. Que venciera Hamilton, un piloto que el año pasado parecía al borde la retirada, fue el final perfecto. Habrá ‘show’ con el sistema eléctrico, quizá incluso gracias a él.
Si en el circuito de Albert Park los adelantamientos fueron artificiales, difíciles de aplaudir, en China la gestión de las baterías fue parte del juego. A sus 41 años, Hamilton, por ejemplo, demostró que saber utilizar los nuevos motores genera maniobras emocionantes e inesperadas. Quizá haya que darle una oportunidad a esta Fórmula 1.
Todo depende de cómo se mire. El nuevo formato es un desastre para los McLaren, que no pudieron ni correr, o para Max Verstappen, que tuvo que retirarse, pero hay que saber adaptarse. Entre el desastre de Aston Martin, que obligó a Fernando Alonso a retirarse por las vibraciones del motor Honda, apareció Carlos Sainz para hacerse con dos puntos con su Williams.
Un Mundial distinto, un Mundial nuevo. La Fórmula 1 cambió su reglamento durante el parón por la guerra de Irán, restó importancia al motor eléctrico, devolvió el protagonismo a las aerodinámicas y ahora todo es distinto. En la primera carrera, este sábado, una sprint en Miami, los reyes ya son otros. No domina Mercedes; ahora domina McLaren.
Lando Norris y Oscar Piatri completaron un doblete perfecto que apenas les requirió esfuerzo. Iban delante en la primera curva y delante llegaron a meta. Chimpún. Detrás Charles Leclerc completó el podio, también sin necesidad de adelantamientos, y aún más detrás, fuera de los puestos de honor, terminaron los Mercedes.
Kimi Antonelli y George Russell disfrutaron de las tres primeras carreras, pero ya está claro que la temporada no será un paseo triunfal para ellos. Las nuevas normas les han restado ventaja y, además, tienen un problema cada vez más grave: la salida. El líder del campeonato, que partía desde la segunda posición, perdió dos posiciones de entrada y ahí se quedó, cuarto, con tantos nervios en el cuerpo que al final fue sancionado. Los comisarios consideraron que había superado los límites de la pista demasiadas veces y añadieron cinco segundos a su tiempo por lo que finalizó sexto. Se aprovechó su compañero, Russell, que había sido quinto sin hacer ruido, y Max Verstappen, que había terminado sexto.
Fue una carrera sprint sin nada, una carrera sin más, una carrera para la decepción. El paso adelante de McLaren frente a Mercedes fue interesante, pero ya está. Después ras la salida, no pasó absolutamente nada. Ni un adelantamiento, ni un toque, ni un mensaje comprometedor por radio . Los coches circularon en perfecta procesión durante los 20 y pico minutos que duró la competición. La emoción de las pruebas sprint muchas veces es inversamente proporcional a la frecuencia con que se promete que serán emocionantes.
Y luego están los españoles. Carlos Sainz, decimocuarto. Fernando Alonso terminó decimoséptimo. Ni los ingenieros de Williams ni los de Aston Martin aprovecharon el parón para resucitar proyectos que ya huelen a caducados. Los dos continúan en el pelotón trasero, pasando las mismas penas que en marzo y con pocas perspectivas de mejorar. Lo intentarán en la carrera de este domingo (22.00 horas, DAZN), donde debería volver el espectáculo.
El Circuito de las Américas había resultado propicio para Carlos Sainz desde su debut en el Mundial 2015. De hecho, en sus nueve participaciones previas con Toro Rosso, Renault, McLaren y Ferrari, el madrileño siempre que acabó la carrera había entrado en la zona de puntos, incluidos sus dos últimos podios con la Scuderia (2023, 2024). Sin embargo, esta racha se truncó con Williams por un accidente ante Andrea Kimi Antonelli y una posterior sanción de cinco puestos en la parrilla del GP de México.
Los comisarios señalaron a Sainz como el "principal responsable" de la colisión ante el piloto de Mercedes, por lo que aplicaron la "penalización correspondiente". "Dado que el piloto sancionado no terminó la carrera, se le impone una penalización de parrilla que iguale una sanción de 10 segundos", argumentaba el escrito firmado por Felix Holter, Matthew Selley, Enrique Bernoldi y Steve Pence.
Según los jueces, Sainz nunca estuvo en paralelo o por delante del retrovisor de Antonelli, por lo que de acuerdo con las directrices del reglamento "no tenía derecho a que se le dejara espacio en el vértice" de la curva. Una argumentación habitual en los documentos de la FIA, pero que chocaba con la interpretación de Sainz, que sólo unas vueltas antes había firmado una maniobra similar ante Oliver Bearman.
"Desde fuera parece culpa mía"
"Sé que desde fuera parece culpa mía", admitió el líder de Williams en la zona mixta de Austin, como adelanto a una explicación más pormenorizada. "Acepto el hecho de que yo haya bloqueado el neumático y que haya causado el incidente. Pero si cuando hice ese mismo adelantamiento a Bearman no me ha cerrado la puerta como me la venía cerrando él, creo que se puede atribuir un poco de culpa a los dos", razonó.
Un triste epílogo para Sainz, que el sábado había subido al podio en la sprint race y que horas antes de la carrera había recibido la visita de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. Durante su visita al Circuito de las Américas, la dirigente del Partido Popular se pasó por el garaje de Williams, donde fue recibida por el embajador del GP de España en Madrid.
Tras esta penalización, las opciones de Sainz se complican el próximo fin de semana en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde el año pasado completó una de las mejores actuaciones de su vida, con pole y victoria. Durante la primera sesión de entrenamientos libres, Sainz cederá el volante del FW45 a Luke Browning. El británico, de 23 años, es miembro de la academia de Williams y mantiene opciones de proclamarse campeón de la F2 en las dos últimas citas del campeonato, que se disputarán en Qatar y Abu Dhabi.
Sainz, con Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.EFE
El otro damnificado del domingo fue Lewis Hamilton, que cruzó cuarto la meta, justo por detrás de su compañero Charles Leclerc. De este modo, el heptacampeón se convirtió en el piloto con más carreras sin subir al podio en la historia de Ferrari (19), superando el registro de Didier Pironi, quien había enlazado 18 entre 1981 y 1982.
Un hito más en su frustrante temporada de debut en Maranello, ya que el heptacampeón nunca dispuso de ritmo para acabar en el top-3. Tras su pit stop, se quedó en tierra de nadie, sin opciones de presionar a Lando Norris, mientras el piloto de McLaren sí acechaba a Leclerc. Asimismo, durante el tramo final de la prueba sufrió algunos problemas en la rueda delantera derecha, tal y como comentó por radio a Riccardo Adami, su ingeniero de pista.
"debo seguir esforzándome"
En cambio, los 10 puntos del domingo, sumados a los siete de la sprint race, permitieron a Sir Lewis establecer otro registro positivo, convirtiéndose en el único piloto de la historia con más de 5.000 puntos. De momento suma 5.004,5, con una cómoda ventaja sobre Max Verstappen (3.329,5). En cualquier caso, el holandés arrebató este domingo a Hamilton el honor de ser el piloto con más victorias en suelo estadounidense, con siete.
"Fue un buen resultado para el equipo. Me alegra haber terminado por delante de Mercedes y un McLaren. Hay muchas conclusiones positivas. Naturalmente, quiero llegar más lejos, así que debo seguir esforzándome", concluyó el ex líder de las Flechas de Plata. Con estos 36 puntos de botín en Austin, la Scuderia se mantiene en tercera posición en el Mundial de Constructores, en dura batalla con Mercedes (341) y Red Bull (331).
A partir de ahora, la prioridad inmediata de Hamilton pasa por firmar algún podio en dos circuitos que le suelen ser propicios, como México e Interlagos. Sin olvidar Las Vegas, donde Ferrari ya se mostró muy fuerte en 2023 y 2024. El objetivo de Leclerc, que no firmaba un podio desde el GP de Bélgica, será buscar una victoria con la que salvar el año. De momento, el equipo dirigido por Fred Vasseur no ha roto su sequía, igualando los paupérrimos registros establecidos en 2020 y 2021.
"Esto da miedo", gritaba Charles Leclerc durante su intercambio de adelantamientos con George Russell. La nueva Fórmula 1 semieléctrica enseñó este domingo sus virtudes en el estreno de Melbourne con la batalla entre los líderes de Ferrari y Mercedes. En las primeras vueltas del Gran Premio de Australia, una concatenación de maniobras —ahora tú, ahora yo—; hacía tiempo que no se veía algo así. Puro espectáculo. Aunque al aficionado quizá no le convenza.
Al contrario que en las décadas anteriores, la victoria ya no se decide por la habilidad de los pilotos ni por la potencia de los monoplazas: depende de la gestión de la energía, y esa es una habilidad ininteligible. Si un piloto se queda sin batería, su rival le va a rebasar sin problema, haga lo que haga. "Es muy difícil de entender. De repente te quedas sin fuerza y hay una gran diferencia de velocidad", analizaba Leclerc. En todo caso, hubo un rato de pelea y eso ya era más de lo esperado.
Porque en el ecuador de la carrera, Russell y Antonelli, los dos pilotos de Mercedes, tomaron la cabeza y llegaron así a meta. Chimpún. Como en la clasificación, su superioridad fue tan evidente que pone en riesgo la temporada. ¿Alguien podrá discutirles los triunfos? Ferrari tiene un arma, su aceleración en las salidas, pero no parece suficiente. Después de la lucha del inicio, sus dos pilotos, Leclerc y Hamilton, lo apostaron todo a la degradación de los neumáticos de sus rivales, pero esta no llegó. No hubo más. Dos dobletes, unos por delante y otros por detrás: así terminó la prueba. "¡Me encanta este coche y me encanta este motor!", gritaba en meta Russell, quien se sabe ante la oportunidad de su vida.
Los otros candidatos
Quedan muchas carreras, circuitos distintos, evoluciones mecánicas, pero el año se presenta así: Mercedes domina, Ferrari lo intenta... ¿Y el resto? Después del desastre del australiano Oscar Piastri en casa -se accidentó en la vuelta de calentamiento-, el quinto clasificado fue su compañero, el vigente campeón, Lando Norris, a una distancia sideral de los primeros: 51 segundos. Más que la victoria, su aspiración fue conservar el puesto ante la remontada de Max Verstappen, que salía antepenúltimo y acabó sexto. Un hilo de esperanza. Los Red Bull sufrieron en el estreno, pero en pruebas posteriores quizá puedan estar en la discusión. O no. Está por ver.
PAUL CROCKAFP
En las siguientes citas todos los equipos aprenderán de lo vivido y reajustarán sus análisis. Entonces podría haber novedades. Después del cambio radical de normativa, en el paddock había miedo a una carrera llena de abandonos en Australia, incluso a despropósito, y estuvo lejos de ser así. 16 pilotos acabaron la prueba: nada raro. Todavía hay que descifrar la nueva Fórmula 1, entenderla, acostumbrarse, pero ya ha cumplido con su debut, el test más importante.
Ahora ya hay algunas certezas de lo que será la temporada y, entre ellas, el drama para los españoles. Con varios problemas, Carlos Sainz sólo puedo acabar penúltimo con su Williams, por detrás de su compañero Alex Albon, y el Aston Martin de Fernando Alonso apenas aguantó 14 vueltas. Como le ocurrió a Ferrari, su salida, donde llegó a colocarse décimo, fue prometedora, pero después perdió una posición tras otra hasta la retirada.