Del 'Balo-gol' en el Amazonas a la tragedia de Zenica: los culpables de los 12 años de desastres en la selección italiana

Del ‘Balo-gol’ en el Amazonas a la tragedia de Zenica: los culpables de los 12 años de desastres en la selección italiana

Actualizado

El calor del Amazonas es un pálido recuerdo que entristece: el último gol de Italia en un Mundial se remonta al 15 de junio de 2014. Lo marcó Balotelli contra Inglaterra en Manaos, ilusionándonos con la idea de que el viaje a Brasil nos daría alguna satisfacción. En cambio, la Italia de Cesare Prandelli perdió los siguientes partidos de la fase de grupos, contra Costa Rica y Uruguay, y se fue rápidamente de vacaciones. Desde ese momento en adelante, la FIFA perdió nuestro rastro. 12 años de desastre.

A decir verdad, la crisis había comenzado cuatro años antes en Sudáfrica, cuando Lippi encalló en los escollos neozelandeses y eslovacos. Pero subestimábamos el problema, que era mucho más profundo y que excluiría por tiempo indefinido a la selección del torneo más bonito. En 2030 habrá jóvenes padres de familia que nunca habrán visto a Italia superar una primera ronda y, sobre todo, chicos recién sacados el carné, mayores de edad, que desconocen la sensación de vivir un verano mundialista. Las redes sociales, despiadadas, muestran las imágenes de Jannik Sinner de niño esquiando en los días en que la Italia de fútbol se divertía imaginando remontadas que la llevaran a enfrentarse a Brasil o Argentina.

Paradójicamente, Italia ha sabido mejorar su estatus a nivel europeo, no solo con la magnífica hazaña de Wembley en la Eurocopa 2021, sino también con la final de 2012 con Prandelli y la discreta Eurocopa con Antonio Conte como seleccionador en 2016. Pero el Mundial se ha convertido en una novela por entregas, de la que esperamos ansiosamente cada nuevo capítulo para luego quedarnos puntualmente consternados.

A veces, quizá sea mejor ni siquiera conocer el final de la historia. En Bosnia se intuía tras la imprudente entrada de Bastoni que privó a Gattuso de su defensa central y dejó al equipo con diez. Pero perder una eliminatoria en los penaltis, a domicilio y con un arbitraje no precisamente favorable, puede pasar.

En cambio, no pueden ser casualidades la sucesión de acontecimientos y el colapso del estatus: entre las veinte primeras selecciones del ranking de la FIFA, solo falta Italia en el Mundial de 2026. Por lo tanto, no es del todo cierto que la ampliación del formato de Infantino, aunque valorice a realidades casi amateur como Curazao, haya penalizado a Italia. En todo caso, le ha obligado a enfrentarse a sus límites sin resolver.

El fracaso de 2017

En 2017 se culpaba del fracaso al entonces seleccionador, Ventura, quien, en la práctica, nunca volvió a enderezar el rumbo de su carrera tras la doble eliminatoria contra Suecia. Piensen en cómo cambian las percepciones: Italia quedó entonces segunda en el grupo, por detrás de España, que no era precisamente un rival cualquiera, y fue eliminada por unos centímetros de mala suerte, entre un autogol de De Rossi y un poste de Darmian. Y, sin embargo, ya en aquel caso, comprensiblemente, se invocó la revolución federativa.

En cambio, siguiendo las costumbres habituales, el presidente, Carlo Tavecchio, no tiró la toalla, aunque dimitiría por otras razones un año y medio después. De hecho, volvió a la carga llamando a Roberto Mancini para que dirigiera el renacimiento. Una operación técnica que luego heredaría su sucesor, Gabriele Gravina. Todos recordamos cómo fue: lloramos de alegría por el abrazo entre el seleccionador y Gianluca Vialli en Londres, celebrando una obra maestra en la Eurocopa que no lográbamos desde 1968, y luego de vergüenza en Palermo cuando Italia fue derrotada por Macedonia del Norte en el partido decisivo para el Mundial.

Por absurdo que parezca, el título de Wembley nos hizo creer durante unos meses que habíamos vuelto a ser grandes, posponiendo el enfrentamiento con la verdad: el colapso estructural viene de lejos y encontró confirmaciones evidentes en el fracaso de la selección de Spalletti en la Eurocopa 2024. Que Suiza nos diera una paliza parecía técnicamente lógico, al igual que parecía inevitable encajar un 7-1 ante Noruega y encontrarnos de nuevo enzarzados en la repesca en esta clasificación. Los demás mejoran y ganan, nosotros nos quedamos mirando a ellos y a América.

El drama eterno de Italia: pierde ante Bosnia en penaltis y se queda fuera del Mundial por tercera vez consecutiva

El drama eterno de Italia: pierde ante Bosnia en penaltis y se queda fuera del Mundial por tercera vez consecutiva

12 años de ausencia parecían ya demasiados, pero serán al menos 16. El infierno del Bilino Polje de Zenica alargará la racha de Italia como mínimo cuatro años más. La selección transalpina, que se adelantó en el marcador en la final de la repesca ante Bosnia, terminó cayendo en penaltis ante el cuadro balcánico, fallando dos penaltis y confirmando su tercera ausencia consecutiva en una Copa del Mundo. Junto a Bosnia, caminaron hacia el Mundial Turquía, que ganó en Kosovo, Suecia, que venció a Polonia, y República Checa, que superó a Dinamarca en la otra tanda de una noche de máxima tensión y vergüenza italiana.

La repesca del Mundial tuvo de todo. Italia viajó a Bosnia, a un estadio de 9.000 espectadores con un césped cercano al fútbol no profesional. En las gradas, cientos de italianos que quisieron cruzar el Adriático para empujar a los suyos. La Federación bosnia no quiso jugar en Sarajevo, la ciudad más importante del país, y envió el partido a Zenica para tratar de minar los ánimos transalpinos. El detalle, que inspiró las quejas de los periodistas italianos en la previa porque el campo ni siquiera tenía tecnología de gol, se quedó en nada con la imagen del inicio, el edificio pegado a uno de los fondos incendiado por las bengalas que salían de cada una de sus ventanas.

Moise Kean, que marcó también en la semifinal ante Irlanda del Norte, adelantó a los transalpinos, pero la expulsión de Bastoni condenó a Italia. Le obligó a disputar una hora con un futbolista menos y terminó sentenciando al equipo de Gattuso, acompañado en la banda por otros dos históricos como Buffon y Bonucci. Ni siquiera eso sirvió.

En el 41, Bastoni, central del Inter de Milán, no tuvo más remedio que derribar a Memic cuando éste se dirigía hacia Donnarumma. Roja directa según el colegiado francés Clement Turpin. Con uno más en el marcador, Bosnia se inclinó sobre la portería italiana y pudo empatar en varias ocasiones claras del joven Kerim Alajbegovic, que con 18 años fue el más peligroso de su país.

En el 79, los balcánicos encontraron premio a sus intenciones con el empate de Tabakovic, provocando el drama nacional en Italia. Donnarumma salvó el triunfo bosnio antes de la prórroga y Esposito pudo anotar para los transalpinos en el tiempo extra, pero se encontró con Vasilj.

La segunda prórroga en cinco días no importó a Bosnia, que manteniendo la superioridad numérica tuvo la posesión y las ocasiones finales. Italia protestó una amarilla a Muharemovic cuando Palestra se dirigía al área rival, pero Turpin no lo castigó con roja.

Una tanda terrible

Desde los 11 metros pesaron los 12 años de ausencia en los Mundiales. Tahirovic, Tabakovic, Alajbegovic y Bajraktarevic no dieron opción a Donnarumma, mientras que Esposito, un niño de 23 años, falló el primer penalti de Italia. Tonali marcó el segundo, pero Cristante envió el tercero al larguero para entregar el billete a la Copa del Mundo a Bosnia. Italia, campeona en 2006, enlazará dos eliminaciones en fase de grupos y tres ausencias en los Mundiales.

El resto de la repesca

En Kosovo, Akturkoglu anotó el único tanto del encuentro para poner fin al sueño del país balcánico, mientras que en un gol de Gyokeres en el 88 dio el pase a Suecia ante la Polonia de Lewandowski. En Praga, Dinamarca falló tres penaltis para acelerar el regreso de República Checa a una Copa del Mundo que no pisaba desde 2006.

Próxima parada, el 11 de junio en el Azteca de México.

Italia doblega a la presión y a Irlanda del Norte y jugará la final de la repesca para volver al Mundial

Italia doblega a la presión y a Irlanda del Norte y jugará la final de la repesca para volver al Mundial

Repetía Gennaro Gattuso esta semana que llevaba siete meses caminando por las calles de Italia entre gritos. «Me dicen '¡Llévanos al Mundial!' todos los días. La presión es enorme. Cargo con el peso del país sobre mis hombros, es el partido más importante de mi carrera», resumía, en unas declaraciones que no necesitaban mayor explicación. Italia, que acumula cuatro Copas del Mundo en sus vitrinas, lleva dos torneos y doce años sin aparecer por uno. Ahora está más cerca de volver.

Toda esa presión cayó este jueves por la noche sobre el Estadio Atleti Azzurri para elevar la tensión al cielo de Bérgamo, convertido estos días en cuartel general de todo el país. Sobre el césped, Italia estalló de júbilo en un respiro nacional cuando Sandro Tonali marcó ante Irlanda del Norte para enviar a su nación a la final de la repesca. El tanto del futbolista del Newcastle y el de Kean ponen a Italia en el duelo decisivo del próximo martes, a las 20:45 horas, ante Bosnia, que ganó en penaltis a Gales.

Fue un partido taquicárdico, de balones largos, centros laterales y pelea en el centro del campo. Un duelo más de corazón que de fútbol. Un poco lo que es la selección italiana ahora mismo. Sin excesiva calidad, sostenida sobre el centro del campo que forman Barella, Locatelli y Tonali. En ataque, la nada en un país que históricamente ha tenido a algunos de los mejores delanteros del mundo. Ante Irlanda del Norte, en un duelo por la vida, Gattusso asumió sus goles a Retegui, delantero del Al Qadsiah de Arabia Saudí, y Moise Kean, de la Fiorentina, que anotó el 2-0 que sentenció la cita. No tiene mucho más Italia en su ataque, obligado a competir por su buen centro del campo, por el muro de Donnarumma en la portería y por unos centrales decentes, como Bastoni, Calafiori y Mancini, aseados, pero de nuevo lejos de lo prometido décadas atrás por un país que ahora es segundo escalón europeo.

A pesar de todo, el fútbol premió sus ganas. Fue mejor que la débil Irlanda del Norte y se la jugará el martes ante Bosnia. Si gana, Italia volverá al Mundial 12 años después.

Junto a los transalpinos, caminaron hacia la final del playoff Turquía, asistiendo Arda Güler en el único gol de la victoria ante Rumanía, obra de Kadioglu. Los otomanos disputarán su puesto contra Kosovo, que sorprendió a Eslovaquia en Bratislava (3-4) en uno de los duelos más divertidos de la noche continental.

Suecia dejó otro de los resultados impactantes de las semifinales, pasando por encima de Ucrania (1-3), aunque el partido se disputó en el Ciutat de Valencia, el estadio del Levante, lejos de Kiev. Gyokeres, con tres tantos, no dio opción a un equipo que había participado en la última Eurocopa.

Los nórdicos jugará la final del martes contra la Polonia de Lewandowski, que fue capaz de remontar a Albania después de que los visitantes se adelantaran en el marcador. El delantero del Barcelona anotó el 1-1 y Zielinski completó el resultado en el tramo final.

El último duelo enfrentará a Dinamarca, que goleó a Macedonia (4-0) y a República Checa, que consiguió empatar en el tramo final y terminó superando a la República de Irlanda en penaltis.

Italia contiene la respiración ante la repesca del Mundial: "No podemos pensar en el pasado"

Italia contiene la respiración ante la repesca del Mundial: “No podemos pensar en el pasado”

Actualizado

Una generación entera de italianos, todos aquellos que tienen alrededor de 16 años o menos, no han visto a su selección jugar un Mundial. Por eso lo que va a ocurrir esta noche en Bérgamo supone algo más que un simple partido. Es la necesidad, más que la oportunidad, de al menos participar en un torneo que ha ganado cuatro veces. Sólo Brasil (5) tiene más que Italia. Y eso son palabras mayores.

La de hoy contra Irlanda Del Norte será la noche del todo o nada para la selección. El equipo transalpino hace ya 12 años que no pisa el césped de un Campeonato del Mundo y el clima en el país está marcado por una mezcla de esperanza, preocupación y vértigo. Está en juego el prestigio del fútbol italiano ante la posibilidad de un fracaso deportivo y de imagen.

La fase de repesca será determinante para que los chicos de Gennaro Gattuso, campeón del mundo en 2006, puedan tener el camino allanado para el próximo verano hacia el continente americano. Aguantando la respiración, pues, arranca la cuenta atrás para el partido de esta noche en Bérgamo, en el Norte de Italia, donde la selección transalpina se enfrentará a los norirlandeses en la semifinal de la repesca en la que, si los 'azzurri' pierden, están directamente fuera del Mundial, como ya ocurrió en 2018 en Rusia y en 2022 en Qatar. Pero si Italia supera esta primea prueba, el siguiente paso le envía al martes 31 contra el vencedor del Gales-Bosnia.

"Pensar sólo en el partido"

La prensa deportiva italiana recoge el clima de serenidad y tranquilidad que quiere transmitir Gattuso: «Tenemos que pensar sólo en el partido. No hay que pensar en la próxima cita frente a Bosnia o Gales, ni en el pasado, los cuatro Mundiales ganados o el hecho de que hace 12 años que no jugamos uno», afirmó Gattuso en Coverciano, localidad de concentración. El técnico, de hecho, consciente del ambiente que se vive en el país, despegado de su selección desde hace mucho tiempo, tomó una decisión drástica para el partido de hoy. Él personalmente eligió el Estadio de Bérgamo, con capacidad para apenas 23.000 espectadores, en lugar de San Siro, admitiendo que temía el ambiente de un estadio más grande si el equipo tenía dificultades.

«En un estadio de 60.000 asientos como San Siro, podrían empezar a abuchear después de unos cuantos pases erróneos», explicó. «Quiero crear un ambiente de auténtica efervescencia», añadió. El entrenador 'azzurro', quien representa ahora mismo el espíritu de esperanza de la selección italiana. Hace hincapié en la «confianza» que tiene en el conjunto transalpino: «Creo en el grupo por el que he decidido apostar. Se trata de un conjunto que por su comportamiento y el apego demostrado merece una alegría, espero con todo el corazón que esto ocurra. Estos futbolistas no son unos chicos cualquiera: han ganado trofeos, ligas, finales de Champions y conquistado una Eurocopa».

La salida de Chiesa

Uno de los aspectos deportivos que más han preocupado, deportivamente, en los últimos días ha sido la llegada y sucesiva salida del delantero Federico Chiesa de Coverciano. Se presentó a la concentración de los 'azzurri' pero finalmente tuvo que marcharse porque tenía «problemas», según Gattuso: «No se encontraba al 100% y quería volver a casa, y es justo que lo haya hecho así. Lo hemos decidido juntos, tampoco es cuestión de insistir si alguien no se encuentra bien», explicó el seleccionador.

El excampeón del mundo y hoy entrenador de Italia ha estado trabajando a fondo con los futbolistas de la azzurra para cuidar el sentido de pertenencia entre todos ellos y salir victoriosos esta noche. «He intentado crear una relación con los jugadores. Se trata de un grupo del que estoy muy satisfecho y espero haber alcanzado el objetivo», apunta Gattuso. La clave para él reside sobre todo en la capacidad de mantener despejada la mente, porque hay que «quitarle peso a los chicos» y hay que «hacerles estar bien juntos», pero sabiendo que «puede haber dificultades» a lo largo de un partido.

El punto débil de la selección italiana es, precisamente, gestionar los momentos de dificultad. «Un solo evento no puede cambiar la dinámica de todo un partido», recuerda Gattuso. «Un momento negativo puede tener lugar, pero tenemos que ser buenos en gestionarlo». El seleccionador azzurro subraya que el «defecto» de su equipo es «la dificultad de oler el peligro» y la receta contra ello es «estar lúcidos» e «ir con muchas ganas» al partido de esta noche. Desde luego que hay mucho en juego.

Gattuso no encuentra soluciones e Italia, humillada, siente miedo por quedarse, otra vez, apeada del Mundial

Gattuso no encuentra soluciones e Italia, humillada, siente miedo por quedarse, otra vez, apeada del Mundial

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 21:15

La selección italiana, más de una década después, sigue sin la certeza de poder pisar el escenario de un Mundial. Como una pesadilla que se repite, la escuadra azzurra continúa posponiendo su posibilidad de acceder a un torneo que el año que viene se organizará en el continente americano. Si no logra el pasaporte, Italia enlazaría, por primera vez, tres ausencias conseguidas (2018 en Rusia, 2022 en Catar y 2026 en en Estados Unidos, México y Canadá). Serían 16 años sin lucir en un Mundial las cuatro estrellas doradas que figuran en su camiseta por la conquista de la competición más relevante.

En el último partido, el disputado el pasado domingo contra Noruega, en el estadio milanés de San Siro, Italia empezó marcando el 1-0 en el minuto 11, pero se derrumbó en la segunda parte, encajando cuatro tantos en los minutos 63, 78, 79 y 92; con doblete de Erling Haaland en tan sólo un minuto. Esta humillante derrota por 1-4 coloca a Italia en la segunda posición dentro del Grupo I y deja momentáneamente al conjunto azzurro fuera del Mundial. Los chicos del seleccionador Gennaro Gattuso tendrán otra oportunidad en la repesca del próximo mes de marzo, la última posibilidad para evitar un fracaso sin precedentes y abrir una crisis monumental.

Italia se angustia y Noruega se baña en la euforia. La última vez que esta selección participó en un Mundial, Haaland no había nacido. Fue en Francia 1998, edición en la que cayó en los octavos de final.

El clima en la selección italiana está siendo bastante desolador, algo que se apreciar en la propia prensa transalpina, que muestra una mezcla entre severidad e indulgencia. Menos mal que, en la misma jornada, Jannik Sinner triunfó en las ATP Finals de Turín contra Carlos Alcaraz; una victoria que ha logrado eclipsar la enésima derrota del fútbol italiano. En las últimas horas, los principales periódicos italianos están reflejando con amargura la aflicción pública acerca de la escasez competitiva de la segunda selección -junto a Alemania- con más Mundiales de la historia.

«Estamos aquí de nuevo, por tercera vez consecutiva, hablando de reclasificación», publica en sus páginas el centenario periódico deportivo Gazzetta dello Sport. «Nos habíamos jurado a nosotros mismos que no volvería a pasar, que no estar sin dos Mundiales era demasiado», añade. «No hemos mantenido nuestra palabra. La derrota contra Noruega ha sido muy pesada», escribe el diario color rosa, mencionando la necesidad de la selección azzurra de jugar la repesca.

«Estamos en una mala situación, pero no tenemos que ceder al desconcierto, porque entonces sí que no habría vuelta atrás», se lee en las páginas deportivas del Corriere della Sera.

El diario Fatto Quotidiano es menos benevolente: «Italia no merece ir al Mundial más que otros países», lo cual desmonta, según el periódico transalpino, «la narrativa de la Federación y del seleccionador y de demasiados expertos condescendientes», que culpan al reglamento porque supuestamente favorece más a equipos menores de otros continentes en las rondas clasificatorias.

La sensación generalizada en Italia, tanto a pie de calle como en la prensa del país, es que no se puede perder la oportunidad de entrar en un Mundial dependiendo solamente del último partido de una ronda preliminar. El problema está en el origen de un equipo sin suficiente solidez.

Diarios como el Corriere defienden que hay que «estar cerca del seleccionador Gattuso porque él no tiene nada que ver» y resaltan los posibles motivos técnicos de la derrota, centrados en el esquema de juego: «Si la idea del entrenador es aquella de jugar con dos delanteros, está claro que debe haber uno válido en el banquillo». También añade con la posibilidad de poder intercambiarlos y no depender exclusivamente de Pio Esposito, autor del primer gol contra Noruega el pasado domingo. Gattuso no es capaz de buscar soluciones.

En Italia, a nivel deportivo y periodístico, se está produciendo un avance del tenis en detrimento del fútbol. Lo cual se ha podido comprobar en los quioscos del país este lunes, donde la portada de la Gazzetta dello Sport, por ejemplo, estaba casi totalmente dedicada a Jannik Sinner. «Eres siempre el Rey», mostrada en espacio estelar. En un pequeño recuadro aparecía el titular: «Italia humillada».

Choques entre manifestantes pro Palestina y policías antes del partido entre Italia e Israel, que se disputó bajo vigilancia de francotiradores

Choques entre manifestantes pro Palestina y policías antes del partido entre Italia e Israel, que se disputó bajo vigilancia de francotiradores

Actualizado Miércoles, 15 octubre 2025 - 07:35

En un ambiente tenso, Italia venció a Israel 3-0, este martes en Udine, una cuarta victoria consecutiva que le asegura, como mínimo, participar en la repesca para el Mundial 2026.

Mateo Retegui anotó un doblete, primero desde el punto de penalti (45+2') y luego con un magnífico remate (74'), y Gianluca Mancini añadió en tiempo añadido (90+3') un tercer gol, en un partido disputado en un ambiente tenso.

Una manifestación propalestina reunió inicialmente, de manera pacífica, a varias decenas de miles de manifestantes en las calles de Udine.

Cuando comenzaba el partido, se registraron incidentes cuando varias decenas de manifestantes intentaron superar los bloqueos de la policía para dirigirse al estadio y luego prendieron fuego a contenedores de basura.

La policía utilizó vehículos con lanzadores de agua para detenerlos y realizó varias detenciones, según la agencia AGI. Francotiradores fueron apostados en el techo del hotel del equipo de Israel en Udine y en la parte superior del estadio de la ciudad italiana.

Francotiradores apostados en el techo del Estadio Friuli de Udine.

Francotiradores apostados en el techo del Estadio Friuli de Udine.Luca BrunoAP

Los controles de acceso al recinto fueron muy estrictos y los aficionados fueron inspeccionados minuciosamente. El operativo contó con unidades caninas antiexplosivos y drones que sobrevolaron tanto el estadio como el centro de la ciudad.

Una periodista de Rai y un operador de cámara sufrieron heridas durante los altercados. Este último, en concreto, un traumatismo craneoencefálico y, visiblemente mareado, tuvo que ser trasladado en ambulancia al hospital, consciente. Además, varios agentes de policía resultaron heridos, aunque sin gravedad. Al menos un detenido de entre los manifestantes, según informaron medios locales.

Antes del inicio del partido, el himno israelí fue abucheado por una parte de los 10.000 espectadores presentes en las gradas del Stadio Friuli.

La Nazionale, que tuvo dificultades en la primera mitad, logró su cuarta victoria consecutiva desde la llegada al banquillo de Gennaro Gattuso en junio.

Italia ahora tiene asegurado el segundo lugar del grupo I con sus 15 puntos, seis más que su adversario del día (9).

La Azzurra, ausente en los dos últimos Mundiales, aún puede teóricamente terminar primera y, por lo tanto, clasificar directamente para el próximo Mundial.

Pero debe ganar sus dos últimos partidos a mediados de noviembre contra Moldavia y Noruega, y marcar muchos goles para superar al líder noruego, que tiene 18 puntos y una diferencia de goles claramente favorable (+26 frente a +10).

Un Cristiano de récord y una Italia que asegura la respesca: sin sorpresas en la clasificación para el Mundial

Un Cristiano de récord y una Italia que asegura la respesca: sin sorpresas en la clasificación para el Mundial

Todos los Mundiales quieren a Italia, pero Italia no quiere o no puede acudir a todos los Mundiales. Ausente desde 2014, los pupilos de Gattuso debían derrotar a Israel para asegurar la repesca a la cita del próximo verano. Cumplieron ante la correosa selección hebrea, con más ruido fuera del campo que dentro. De hecho 10.000 personas se manifestaron a las afueras del estadio Friuli antes del encuentro. La primera plaza la peleará con Noruega, si no falla, pero deberán remontar los tres tantos con los que perdieron en el primer partido frente a los nórdicos.

Quizás a esta selección azzurra le falten los grandes nombres que han puesto hasta cuatro estrellas en su camiseta y también algo de calidad frente a un rival que se encierra y busca las contras. Uno de sus mejores jugadores y autor del primer disparo fue Raspadori, suplente en el Atlético de Simeone. Israel respondió aprovechándose de las pérdidas de balón en salida italianas que no fueron pocas, pero les faltó efectividad para materializarlas y les sobró Donnarumma, excelso en varios manos a mano.

El primer gol se lo encontraron los italianos con un penalti absurdo al filo del descanso que transformó Retegui. Balsámico para unos y demoledor para otros. A la vuelta de vestuarios el partido se fue enredando y con más juego en el medio que con verdadera presencia en las áreas. Bueno para los azzurri, que en esas entreguerras juegan como nadie. De esas sabe mucho, porque las peleó, el técnico. Un perro de presa fichado para dotar de carácter y mordiente a esta débil Italia.

Los italianos, casi sin quererlo, volvieron a perforar la portería de Glazer. Repitió Retegui con un disparo desde fuera del área que se coló por la escuadra israelí. El tercero lo hizo Mancini en el descuento. Por fin tranquilidad y por fin jugar con red para intentar lograr la hazaña ante Noruega. No es poca cosa en un país y una selección propensa al ataque de nervios. Israel lo intentó con más corazón que fútbol. Si hablamos de nervios, no tendrán pocos los jugadores hebreos que van de emboscada en emboscada no importa donde jueguen.

Hungría comenzó amenazando a la inmaculada Portugal de Cristiano con un gol tempranero de Szalai. Pero el portugués respondió rápido a la salida de un córner y luego le dio la vuelta al marcador tras un centro de Nuno Mendes, aunque luego empataron los húngaros en el descuento. Es insaciable un jugador que ostenta el récord de máximo goleador en las clasificaciones mundialistas con 41 tantos y suma casi 948 en toda su carrera. Otro que hizo un doblete fue Demiral para la goleada de Turquía a Georgia y con ello mantiene el paso de España en el grupo E. El primer puesto va a tener que esperar al siguiente parón de selecciones, aunque la distancia del conjunto de De la Fuente con el resto de contendientes es de galaxias de distancia.

Quien también lo tiene asegurado es Inglaterra, que con medio equipo B mantuvo el pleno ante Letonia con cinco goles, destacables los del joven Gordon a pase del recuperado John Stones y de otro joven, un voraz Harry Kane, que hizo un doblete. Estos grupos de clasificación mundialistas son poco propensos a las sorpresas salvo la ausencia de Italia. Por desgracia, pese a que haya asegurado la repesca, poca sorpresa es ya que los azzurri no estén tampoco en EEUU, México y Canadá. La repesca no va a ser tarea fácil, como se vio la última vez ante Macedonia del Norte. Un fracaso.

El corazón de Gattuso para la emergencia mundial de Italia: "Para nosotros y para el país esto es fundamental"

El corazón de Gattuso para la emergencia mundial de Italia: “Para nosotros y para el país esto es fundamental”

El desafío es alarmante. Italia, cuatro veces campeona del mundo, con otras dos finales perdidas, un tercer puesto y un cuarto, lleva sin pisar una Copa del Mundo once años, que serán doce si el próximo mes de junio no es una de las clasificadas para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. Quizás por eso, el desafío es una obligación para Gennaro Gattuso, antes pantera y corazón del centro del campo azzurro que tocó el cielo en 2006 y ahora líder de emergencia de una selección a la deriva.

Italia falló en 2018 y en 2022, lastrado su fútbol por una generación tan talentosa como irregular, capaz de ganar la Eurocopa de 2021 en suelo inglés o de jugar la Final Four de la Liga de Naciones en 2021 y 2023, pero también de perder en el playoff camino del Mundial de Qatar 2022 ante la débil Macedonia del Norte. En la última Eurocopa, cumplió pasando de grupo tras compartir fase con España, Croacia y Albania, pero fracasó de nuevo en octavos al chocar contra Suiza, una de las revelaciones de torneo.

El paso por Alemania pareció consolidar el proyecto de Luciano Spalletti, pero la desastrosa derrota contra Noruega (3-0) en el parón de junio hizo sonar todas las alarmas en la Federación transalpina. Los nórdicos, principal rival en un grupo de clasificación que también componen Israel, Estonia y Moldavia, dieron con ese triunfo un paso de gigante hacia el liderato y hacia el pase directo al torneo. La respuesta italiana fue contundente: despidieron a Spalletti y contrataron a Gattuso, que hasta ese momento entrenaba en el Hadjuk Split croata. El mensaje fue claro: corazón, esfuerzo y empuje.

"Crear una familia"

Noruega es líder del grupo con 15 puntos en cinco encuentro e Italia es segunda con nueve y un partido menos. Ganar en Estonia este sábado y ante Israel el martes se observa clave para llegar a las dos últimas jornadas con opciones de terminar líder de grupo, a la espera de lo que haga en sus partidos el cuadro liderado por Erling Haaland y Martin Odegaard. En el horizonte, el 3-0 de antes de verano que pone a Italia ante el precipicio del temido playoff, al que accederá si es segundo.

En el banquillo, Gattuso, quinto seleccionador de los últimos ocho años y el primero de los campeones de 2006 en dar el salto a la banda nacional. Sonó Fabio Cannavaro, ahora entrenador de Uzbekistán, pero la Federación confió en Gattuso impulsada también por Gianluigi Buffon, portero y leyenda del equipo de 2006 y ahora jefe de la delegación de la selección.

Di Marco, durante un entrenamiento de Italia en Coverciano.

Di Marco, durante un entrenamiento de Italia en Coverciano.FIGC

Recuperar el espíritu que convirtió a Italia en una de las grandes bestias negras del planeta parece evidente: «Para nosotros y para el país devolver a Italia al Mundial es fundamental. Tenemos talento y tenemos que demostrarlo. Reencontrarnos con el entusiasmo, crear una familia y no tener miedo de la camiseta que llevamos puesta, que pesa, pero es lo que hay que hacer. La técnica y la táctica pasan a un segundo plano ahora», fue su reflexión durante su presentación.

En el parón de septiembre, Italia anotó diez goles en dos partidos para vencer a Israel (4-5) y a Estonia (5-0). Un fútbol más alegre de lo que era Gattuso como futbolista: «Un jugador como yo no jugaría en mi equipo. Lo tengo claro. Tengo que dejar mi ego de lado y hacer lo que sea mejor para el equipo», admitió el técnico, que aterrizó en el combinado nacional con un sueldo muy inferior al de sus teóricos competidores. Según la prensa italiana, cobra 800.000 euros, con un plus de un millón si consigue meter al país en el Mundial. Al otro lado del charco, Ancelotti, el gran deseado por la afición, recibe nueve millones de Brasil.

España firma las tablas y el liderato contra una Italia que amenazó al final

España firma las tablas y el liderato contra una Italia que amenazó al final

Son partidos que da gusto jugarlos, en los que queda la honra y tener, por poco, un cruce algo más cómodo que el otro, dependerá también de cómo queden Alemania e Inglaterra este miércoles. Diez títulos europeos sub'21 sobre el campo y ambos soñando con romper el empate en la cumbre en este torneo de Eslovaquia. Finalmente, tablas de justicia. [Narración y estadísticas, 1-1]

Dos estilos diferentes sobre el campo que se vieron pronto. La contención transalpina, con sus dos victorias por la mínima, y el vértigo español, con los mismos puntos, pero más tantos anotados, aunque con sendos sustos frente a Eslovaquia y Rumanía. Esos guarismos permitían a España buscar el liderato tanto desde el empate como desde la victoria.

Los dos equipos formaron con sus onces menos habituales, pero había ganas de ver las bandas españolas con Jesús Rodríguez y Raúl Moro rompiendo defensas. En 10 minutos habían ambos desbordado a sus pares al menos un par de ocasiones. Aunque el primer disparo a puerta fue de Fazzini, con poco se le acercan a portería a esta selección de Santi Denia, algo a mejorar de cara a los cruces donde ya puedes quemarte si juegas con fuego y este equipo ya lleva dos duelos haciéndolo.

La primera mitad fue pareja, con más colmillo español, especialmente por parte de un Moro inspiradísimo, pero más posesión transalpina. Sin ocasiones claras salvo la doble de la que dispuso Italia diez minutos antes de los vestuarios. Una pared entre Kayode y Doumbia puso al primero ante Cuñat pero algo escorado. El portero español respondió bien ante el extremo y el disparo posterior de Ghilardi se fue alto.

La segunda mitad comenzó como un espejo. Ningún equipo salió de la caseta dispuesto a dar un paso adelante. Pesaban las ganas de seguir invictos hasta que las bandas españolas conectaron entre sí con permiso de Moleiro. Conducción del canario para Moro a la espalda de Doumbia y pase atrás para la llegada de Jesús, que fusiló a Zacchi. Quedaba mucho, pero Italia debía meter dos goles para asaltar el liderato.

Consiguió el primero sólo cinco minutos después. Lo hizo Pisilli tras un error de Pablo Marín. El italiano controló un pase largo con el español en la chepa, pero el jugador de la Real decidió entrarle en lugar de aguantarle, se comió el amago y el extremo se marchó hacia Cuñat desde un costado y la puso por dentro de la base del poste.

Acoso final

Volvía la igualdad, volvían las cábalas acerca de intentar evitar a la goleadora Alemania o a la vigente campeona, Inglaterra. De tocar los británicos sería la revancha de la final del último campeonato disputado en Rumanía y Georgia. Los goles parecieron apagar los ánimos colectivos y se dejaban las ofensivas a jugadas aisladas como un disparo que cazó Roberto fuera del área, pero le salió muy centrado. Y un rechace de Turicchia al que respondió bien Cuñat.

Ya en el tramo final Italia apretó más buscando ese gol que necesitaban, pero tampoco a tumba abierta. Quedaban tres partidos, los importantes, y tampoco era cuestión de derrochar energías por un primer puesto simbólico.

Locura en Europa: goles, penaltis y VAR en el pase de Francia, Alemania y Portugal a semifinales

Locura en Europa: goles, penaltis y VAR en el pase de Francia, Alemania y Portugal a semifinales

Hasta siete alternativas en las restantes tres eliminatorias de cuartos en una loca noche europea. Cumplió con susto Alemania ante Italia (3-3), Portugal consiguió remontar frente a Dinamarca con un gol de Cristiano (5-2) y Francia hizo lo propio ante la Croacia de Modric (2-0) pese a una actuación discreta de Mbappé en su vuelta a la selección, aunque tuvo que esperar a la tanda de penaltis para conseguirlo tras 120 minutos frenéticos.

Francia echó de menos un nueve. Su asedio ante una Croacia anciana, pero con oficio necesitó del alargue. Barcolá, Konaté, Dembelé, Tchouamení tuvieron oportunidades claras para recortar en la eliminatoria, pero la falta de puntería o Livakovic, uno de los mejores guardametas de la pasada Eurocopa, frustró esas intentonas iniciales.

No respondería el cancerbero a la falta de Olise, un potente lanzamiento, pero bastante centrado como para que el guardameta hiciera algo más. Sería el primero para los galos y suya fue también la asistencia para el segundo, que transformaría un renacido Dembele. La prórroga terminó sin goles y se resolvería desde el punto de penalti. Francia será el rival de España.

Cristiano celebra su tanto.

Cristiano celebra su tanto.MIGUEL A. LOPESEFE

Partido también complicado para el matador portugués. En los primeros 45 minutos había fallado un penalti y marcado en fuera de juego. Se le nota el ansia a Cristiano cuando no le salen las cosas y eso lo siente Portugal. Tuvieron los lusos que esperar un gol en propia puerta de Andersen para igualar la eliminatoria. Quizás CR7 se pueda apuntar el amague ante el defensa danés.

Otro defensa, Kristensen, enmendaría el error de su compañero y empataría en el encuentro a falta de media hora. Justo después, llegaría por fin el del delantero portugués, pero en seguida fue respondido por otro de Eriksen tras un error de Ruben Días. Trincao empató la eliminatoria desde el banquillo y la adelantó en la prórroga hasta el cierre de Gonçalo Ramos. Locura en el José Alvalade para ver a su selección y a su ídolo en las semifinales de la Nations.

Duelo histórico

Otra se vivió en Dortmund. Fue Italia un rival inocente ante una irregular Alemania. El equipo germano resultó un rodillo en la primera mitad. De hecho, hizo tres antes del descanso. El segundo hay que verlo repetido 1.000 veces para darse cuenta que estamos en el fútbol profesional. Recordó a aquel del Liverpool para culminar la remontada ante el Barça en Champions.

Los germanos quisieron devolver la ingenuidad a los transalpinos al inicio de la segunda parte para que Kean recortara distancias. Hizo también el segundo para avisar de que Italia se estará reconstruyendo desde la juventud, pero siempre será Italia. Y el VAR salvó a Alemania de un susto mayor al anular un penalti en el 70, aunque sí lo concedería en el 95 para el insuficiente empate italiano. Rozaron la proeza.