La Justicia argentina ordenó este martes registros en las dos sedes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero vinculado a operaciones comerciales con TourProdEnter, una sociedad constituida en agosto de 2021 en el estado de Florida. Los registos se llevaron a cabo en la sede administrativa de la AFA, ubicada en el centro de Buenos Aires, y en el predio que la entidad posee en la localidad bonaerense de Ezeiza y fueron dispuestos por el juez federal de Lomas de Zamora, Luis Armella, a partir de un requerimiento de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC).
En paralelo, agentes de la Policía Federal Argentina (PFA) allanaron la vivienda del empresario Javier Faroni, titular de la firma estadounidense TourProdEnter LLC, señalada en la causa como intermediaria en la recaudación de fondos internacionales de la AFA.
"En el ámbito doméstico, se recurre a la simulación de préstamos y la cesión de derechos económicos futuros, apoyándose en vehículos fiduciarios y personas físicas que presentan perfiles de insolvencia y carecen de la capacidad económica necesaria para justificar tales movimientos", según la denuncia de la fiscal al cargo, Cecilia Incardona.
Amistosos y derechos de TV
Incardona decidió ampliar la investigación al exterior después de que el diario La Nación revelase la existencia de una cuenta en Estados Unidos a nombre de la firma TourProdEnter LLC. AFA contrató a esta empresa en 2021 para la administración de sus ingresos en el exterior por amistosos de la vigente campeona del mundo, derechos de televisión y patrocinadores, entre otros.
Para la fiscal, "existen motivos suficientes para sospechar que dicho instrumento podría estar funcionando como el vehículo formal para el egreso de fondos que, en lugar de ser capitalizados institucionalmente por la AFA, son derivados al entramado offshore de TourProdEnter LLC para su posterior estratificación".
La Nación publicó que TourProdEnter LLC recaudó en los últimos cuatro años 260 millones de dólares, que habría desviado al menos 42 millones de dólares hacia sociedades fantasma en Florida.
"campaña de difamación"
La AFA emitió este lunes un comunicado en el que expresó su "más enérgico rechazo" a lo que describió como una "campaña de difamación" en su contra y aseguró este que la relación contractual entre la institución y TourProdenter LLC "ha sido oportunamente sometida al análisis de distintos tribunales, tanto en la Argentina como en los Estados Unidos, sin que se haya detectado irregularidad alguna".
La institución denunció en su comunicado que el Gobierno del presidente Javier Milei participó en la promoción de "acciones y campañas públicas contra la AFA y sus autoridades, con el evidente objetivo de generar un clima de deslegitimación y desestabilización institucional".
En base al análisis de registros bancarios obtenidos por la Justicia estadounidense, La Nación reveló que una sociedad integrada hasta mayo de este año por Darío Toviggino -hermano del actual tesorero de la AFA Pablo Toviggino- recibió en los últimos siete meses unos 468.000 dólares.
Antípodas ideológicas
La tensión entre el Gobierno y la AFA -cuyos líderes están en las antípodas ideológicas- lleva más de un año y se disparó por la intención del Ejecutivo de avanzar con un modelo de sociedades anónimas deportivas en el fútbol local, algo rechazado de plano por la entidad rectora del fútbol argentino y la mayoría de los clubes.
La Justicia imputó el pasado viernes al presidente de la AFA Claudio 'Chiqui' Tapia y a Pablo Toviggino en otra causa que investiga la presunta retención ilegal de aportes previsionales y otros tributos.
Existen, además, otras dos investigaciones judiciales que vinculan a la cúpula de la institución del fútbol argentino: sobre presuntas irregularidades financieras vinculadas a la firma Sur Finanzas y otra relacionada la adquisición de una propiedad de lujo en la localidad bonaerense de Pilar.
Serán 104 partidos los que decidirán el campeón del último Mundial que disputarán Leo Messi y Cristiano Ronaldo, leyendas de nuestra época. Ante eso, Argentina y Portugal han tenido relativa suerte al cruzarse con Austria y Colombia como principales escollos en el sorteo de la fase de grupos. Un sorteo gigante, por primera vez con 48 equipos, 32 de los cuales pasarán a la ronda de dieciseisavos: los dos primeros de cada grupo y los ocho mejores terceros. Demasiado abanico para ver sorpresas. O no.
El evento ha deparado un par de conatos de grupos de la muerte. Mbappé y Haaland, herederos del trono del argentino y el luso, se medirán junto a Senegal en el inicio de un torneo que debe impulsarles en su carrera hacia el Balón de Oro. Croacia y Ghana tentarán a la Inglaterra de Bellingham y Tuchel, Ecuador y Costa de Marfil a la primera Alemania sin Kroos y Marruecos, semifinalista del último Mundial, calibrará las sensaciones de la Brasil de Ancelotti. Pero vayamos por partes.
ANFITRIONES
Sale rentable organizar un Mundial de fútbol, o al menos eso deben pensar Estados Unidos, México y Canadá. Después de darle el Premio FIFA de la Paz a Donald Trump, el sorteo de Infantino le entregó a los tres países que son sede del torneo un reparto no demasiado duro. Sudáfrica, contra el que jugará el partido inaugural el 11 de junio en el Azteca, Corea del Sur y un equipo de la repesca europea (debería ser Dinamarca o República Checa) se medirán a la México de Javier Aguirre. Suiza, Qatar y otro europeo (debería ser Italia) se cruzarán con Canadá, mientras que Australia, Paraguay y uno de los ganadores del playoff europeo (debería ser Turquía) pondrán en problemas al combinado estadounidense.
MESSI Y CRISTIANO
Son las dos grandes estrellas de este torneo. Leyendas en su ocaso que buscan la guinda, si hiciera falta, a sus carreras. El argentino quiere coronar su vitrina con su segundo Mundial (y su tercera final) para superar en números el legado de Maradona en la Copa del Mundo. Para ello el inicio suena apetecible. Compartirá el GrupoJ con Argelia, Austria y Jordania, selecciones que están lejos del máximo nivel de sus conferencias. A la albiceleste se le suele torcer la primera fase, como ya demostró en el Mundial de Qatar, pero la lección de 2022 y la facilidad para superar la ronda inicial allanan el camino argentino.
En cuanto a Portugal, tampoco debería tener problemas. Jugará en el Grupo K contra Uzbekistán y el ganador de la primera repesca internacional, que saldrá del trío formado por Congo, Nueva Caledonia o Jamaica. Rivales menores para una selección que aspirar a ganar su primer Mundial. La única piedra en el camino de su primera fase apunta a ser Colombia, tercera en las eliminatorias sudamericanas para el torneo por delante de favoritas como Uruguay y Brasil.
LOS ASPIRANTES
Francia, Inglaterra, Alemania y Brasil son junto a España y Portugal las selecciones llamadas a competir el trono mundialista de Argentina, y viendo el sorteo no parece que lo vayan a tener muy complicado para plantarse en dieciseisavos, aunque alguna estrella seguro que sufre en el camino. Mbappé liderará a los galos en el Grupo I, donde se medirá a la Noruega de Haaland. Dos compañeros de generación frente a frente en un duelo que tiene claro color 'bleu'. Los nórdicos del gigante del City y de Odegaard, la Senegal de Sadio Mané, invicta en la liguilla africana, y la ganadora de la segunda repesca internacional (Irak, Bolivia o Surinam) intentarán complicar el pase del cuadro de Deschamps.
La Inglaterra de Tuchel, subcampeona de la última Eurocopa, tendrá que ir con cuidado en el Grupo L. Croacia es una de las mejores selecciones de la década contando Eurocopas y Mundiales y seguro que quiere honrar la última Copa del Mundo de Luka Modric (no se atreverá a llegar a 2030, ¿no?), Ghana lideró su grupo africano y fue uno de los máximos goleadores, con Iñaki Williams o Thomas Partey al mando, mientras que Panamá terminó imbatida en la liguilla centroamericana.
Alemania tampoco puede relajarse en el Grupo E, que en Qatar se quedó se quedó fuera a las primeras de cambio. Ecuador, segunda en las eliminatorias sudamericanas, y Costa de Marfil le apretarán las tuercas, mientras que la novata Curazao pondrá el show. Más difícil todavía se lo ha dejado el sorteo a Brasil, que buscará en América pisar una final por primera vez desde 2002. En el camino de Ancelotti, Vinicius, Raphinha y compañía se cruzará Marruecos, semifinalista del último Mundial. Duro enemigo por el primer puesto del Grupo C con Escocia, de regreso a una cita mundialista, y Haití. El F lo pelearán Países Bajos y Japón y el G Bélgica y Egipto.
POSIBLES CRUCES
En el horizonte, unos dieciseisavos que arderán si alguna favorita no termina como primera. España se medirá al segundo del grupo de Argentina, por ejemplo. Unos cuartos de final podrían ser Francia - Países Bajos y España - Bélgica por un lado. En el otro, Brasil - Inglaterra y Argentina - Portugal. Pero la teoría es traicionera.
En los 70 empezaron a aparecer voces autorizadas que anunciaban: «Cuando el África negra despierte, reinará en el fútbol». El pronóstico se basaba en el inmenso potencial físico de las gentes de aquella parte del mundo, con fuerza, agilidad y velocidad muy buenas para este deporte. Ya habíamos tenido algún ejemplo en Europa, el más importante, Eusebio, nacido en Mozambique cuando era todavía provincia portuguesa de ultramar. De la misma época era Kialunda, un congoleño que triunfó en el Anderlecht. Aquí impactaron Salif Keita y el gambiano Biri-Biri, llegados al Valencia y al Sevilla en la campaña 1973-74. Y la raza negra ya estaba muy presente en países de Sudamérica de larga tradición futbolística, y bien que se notaba. Singularmente en Brasil, con Pelé.
En el África subsahariana tardó más en entrar el fútbol que en el Magreb, y cuando llegó, las condiciones de pobreza no permitían la existencia de buenos campos. En general, practicaban un fútbol anárquico, sin más propósito que el lúdico. Pero, se decía, era cuestión de tiempo que tuvieran campos, tradición y una cultura táctica poco a poco implantada por técnicos europeos que empezaban a ir por allí.
Para saber más
La primera selección de aquella zona presente en un Mundial fue Zaire, en el Mundia de Alemania de 1974, que conquistó la única plaza africana. (A México'70 fue Marruecos, a Argentina'78 iría Túnez). Fue un desastre. Perdió 2-0 con Escocia, 9-0 con Yugoslavia y 3-0 con Brasil, dejando una imagen folklórica de brujos, fetiches y amenazas de su presidente, Mobutu Sese Seko. Otra cosa sería Camerún, ya en España'82, donde con la ampliación de 16 a 24 equipos a África ya le correspondieron dos y vinieron Argelia y Camerún. Argelia no pasó en su grupo por un tongo entre Alemania y Austria. Camerún hizo en el suyo los mismos puntos que Italia para el segundo puesto y quedó fuera por goal average, pero dejó buena impresión, en especial el delantero Roger Milla. Empató con Polonia, semifinalista, y con Italia, campeona.
La orden del presidente Biya
En México'86 las dos plazas serían para Argelia y Marruecos. Camerún iba a regresar, junto a Marruecos, en Italia'90. Y daría la campanada. El seleccionador fue Valery Nepomnyashchy, ex futbolista soviético, retirado a los 25 años por un golpe en un riñón. Fichó en 1988 como parte de un programa de colaboración entre los dos países. Llegó para la sub-21, pero se fue el seleccionador y le cayó el cargo. Firmó por dos años, con el horizonte de Italia'90 y les clasificó, ganando el grupo frente a Nigeria, Angola y Gabón, y eliminando luego a Túnez.
La liga local, amateur, se suspendió para preparar del Mundial. Nepomnyashchy hizo una lista de 40 para una primera criba y un día le iban cuatro, otro 10, otro seis... Y no siempre los mismos. No les daban permiso en sus trabajos. El día que pudo montar un partidillo lo consideró un éxito. Finalmente escogió 28 para la concentración definitiva, en un campamento militar cerca de Split, entonces Yugoslavia, hoy Croacia. Allí se les agregaron los 10 profesionales europeos, ocho que jugaban en Francia, uno en Suiza y nuestro N'Kono, meta del Espanyol, que ese curso jugó en Segunda. Los pericos acabaron terceros, lo que les otorgó acceso a una promoción contra el Málaga, que N'Kono se perdería. El portero escuchó a través de la radio el retorno a Primera de los suyos con tanda de penaltis en Málaga.
En esas llegó la orden del presidente, Paul Biya, de incorporar a Roger Milla, dos veces Balón de Oro africano. Con 38 años, estaba retirado. Tras una carrera iniciada a los 14 años en Camerún y culminada en Francia (ganó una Copa con el Mónaco y las Copas de África de 1984 y 1988), se despidió con un doble homenaje en Yaundé y Duala, los dos únicos estadios del país. Ahora jugaba por placer en el Saint-Pierroise, de Isla Reunión.
Vautrot expulsa a Massing tras una dura entrada sobre Cannigia.GETTY
Le esperaron incómodos, pero su conducta agradó. No se hizo el importante, dio buenos consejos, se entrenó a fondo y aceptó el papel de suplente. El trabajo fue terrible, en plan ejército soviético, subiendo colinas con un compañero encima una y otra vez. Hubo abandonos y los amistosos no fueron tranquilizadores, pues los perdieron todos menos el último, contra la sub-21 yugoslava. Con esos antecedentes y la perspectiva de abrir plaza la jornada inaugural, ante los campeones, la Argentina de Maradona, volaron los 22 supervivientes a Milán.
Cuando Nepomnyashchy da la alineación en el hotel, a cinco horas del partido, hay sorpresa: no juega Bell, del Burdeos, al que se daba por titular, sino N'Kono. La causa fue que al grupo le habían dado 800 dólares a repartir entre todos por clasificarse, Bell supo que otras selecciones cobraban hasta millón y medio, levantó esa liebre y el ministro de Deportes exigió al seleccionador que le apartara. N'Kono quiso resistirse, pero Nepomnyashchy le dijo: «Si no juegas, pongo un delantero». Y jugó. Un factor de nerviosismo más cuando se alinean en el centro del campo ante un San Siro repleto, de unas dimensiones desconocidas para casi todos. Asiste el presidente Biya, otra amenaza, y no pueden esperar más apoyo que el de un grupito de familiares de los que jugaban en Europa.
Los capitanes, Tataw y Maradona, sortean los campos, y el argentino se retira haciendo unos malabares intimidantes con el balón. Eso les enfada. Y más les enfada que el abundante grupo argentino les haga sonidos de mono. Cantar su himno les ha reforzado y salen decididos a vender cara su piel negra. Corren, saltan, cargan y pegan, corren, saltan, corren y pegan... El superduro Massing advierte a Maradona: «Soy un amateur sin nada que perder, como vengas por aquí te retiro». Maradona no se arruga, llegará a sufrir hasta 12 faltas, 10 de ellas castigadas con tarjeta amarilla por Vautrot, lo que viene a significar que le pegaron todos. En la segunda mitad sale Caniggia a repartirse los golpes con él. Pero hace rato Camerún ya no sólo pega. En el minuto 20, M'Fedé, que se da un aire a Milla, regatea a dos argentinos, entrega bien y crea una ocasión de gol. El equipo descubre que puede jugar. Como Argentina nada y guarda la ropa, el partido se equilibra. En el minuto 68, Omam-Biyik se cuelga del cielo y pica un cabezazo ante el que Pumpido falla clamorosamente. Argentina se lanza al ataque, Vautrot le facilita las cosas en el 72, con la expulsión un tanto rigurosa de Kana-Biyik, hermano del goleador. Argentina se vuelca, pero no penetra y sus lanzamientos a la olla son dominados por N'Kono. En el 90 hay una segunda expulsión, Massing, que voltea a Caniggia. En el descuento, nuevos arreones argentinos, algún contraataque con aire de gol y pitido final con la victoria de Camerún. Una bomba, otra vez David contra Goliath. Buffon, entonces un muchacho, decidió ese día, por inspiración de N'Kono, pasar de ser jugador de campo a la portería.
El equipo de toda África
Después toca Rumanía, ante la que aplican a Hagi el mismo tratamiento que a Maradona. Menos bravo, se retira en el minuto 56. En el 61, Nepomnyashchy hace salir a Milla, ausente ante Argentina, y su irrupción fascina: marca en el 76, repite en el 86. El gol final de Balint es inútil. En dos partidos, Camerún ha asegurado el primer puesto del grupo. Los días siguientes son difíciles para el seleccionador, la concentración se altera con reportajes, regalos y agentes con sus ofertas. Falta jugar contra Rusia y el plan es dar descansos masivos, pero el ministro de Deportes le dice que estaría mal visto, ya que él es ruso, y le exige que ponga a los mejores. Lo hace y el resultado es una derrota por 4-0.
El palo viene bien, hace reflexionar a todos y deciden afrontar los octavos con máxima concentración. El rival es la Colombia de Higuita, Valderrama y Redín, adelantada del tiqui-taca. Su juego es un puro toque que va toreando el vendaval camerunés. Milla entra en el 59 por M'Fedé, el partido termina 0-0, pero en la prórroga vuelve a frotar la lámpara y marca en el 106 y el 109, el segundo robándole el balón a Higuita en una excursión al medio campo. De nuevo es vano el tardío gol del rival. Camerún pasa a cuartos, donde nunca antes llegó ningún equipo africano. Ya es el pasmo del Mundial, el equipo de toda África. Camerún vive un delirio. Desde el segundo partido, las muchas ciudades sin luz se vacían los días de partido porque sus gentes van a Yaundé o a Duala, a ver la televisión donde puedan, duermen en casa de algún pariente o paisano, o en la calle, y regresan al día siguiente. Se vive una exaltación nacional.
El rival de cuartos es Inglaterra. Beckenbauer, seleccionador de Alemania, dice que preferiría cruzarse con Inglaterra en semifinales antes que con los africanos. A esas alturas la pregunta era: ¿quién puede parar a Camerún?
Omam-Biyik, durante el partido de cuartos ante Colombia.FIFA
Inglaterra trata de intimidar ocupando primero el túnel, con gritos y cánticos, pero los intimidados son ellos cuando salen del vestuario los cameruneses, entonando un canto entre guerrero y religioso, mientras repiquetean con ese ritmo tan africano los tacos sobre el suelo. Luego juegan mejor que nunca, atacan con fe e ingenio, ligan jugadas rápidas y precisas. Es impresionante. Aun así marca por delante Platt, con un buen cabezazo. Milla aparece en el 46, de nuevo como revulsivo. En el 63 le hacen un penalti que transforma Kundé, en el 65 le adelanta un pase a Ekéké, que marca el 2-1. Camerún se confía, disfruta, está dando su recital cuando en un descuido Inglaterra le llega y un penalti discutible provoca el 2-2 de Lineker. En la prórroga, otro penalti transformado también por Lineker liquida la bonita historia. Camerún está fuera y los millones de partidarios que había ganado en todo el mundo, y me incluyo, sufrimos una desilusión. Se despiden con una vuelta olímpica, aclamadísimos. Han entrado en el corazón de todos. Por una vez, el África negra deja de ser vista sólo como un lugar de guerras, epidemias y niños hambrientos.
El 747 que les va a recoger a Roma tiene que dar dos vueltas sobre Yaundé hasta que la Policía consigue despejar la pista del gentío que se agolpa. Todo el país está en la calle. El presidente les condecora con la orden de Caballero de la Orden Nacional del Valor y les promete un piso a cada uno. El piso tardó 30 años en llegar. Demasiado tarde para Massing, M'Fedé y el capitán Tataw, muerto por no poderse pagar un tratamiento. Paul Biya sigue como presidente tras medio siglo en el cargo. En Yaundé se abrió una gran cervecería llamada Nepo en honor a Neponmaneshchy, pero no renovó. Se convirtió en un trotamundos de los banquillos.
Roger Milla fichó por el Tonnerre de Yaundé y se retiró en el Pelita Jaya, de Indonesia. Aún jugó en EEUU'94 y marcó un gol con 42 años, récord mundialista. Ahora es embajador de UNICEF. Para EEUU'94, ya se amplió a tres el cupo de selecciones africanas, que desde entonces no ha hecho más que subir. En el próximo, con 48 participantes, habrá nueve, más la posibilidad de otra, a través de la repesca. Pero hasta Italia'90 ninguna selección africana había soñado con rozar las semifinales. La hazaña de Los leones indomables sigue muy presente.
La selección búlgara se aloja en un hotel algo alejado del centro de Valladolid, pero incluso de haber estado en la mismísima calle de Santiago nadie hubiera reparado en ellos. Es el rival de España esta noche, y se llenará el José Zorrilla para ver al equipo de Luis de la Fuente, que en realidad no juega contra Bulgaria, a la que, se sobreentiende, va a ganar sin apenas esfuerzo, sino contra sí misma. ¿Por qué? Sencillo. Si hoy gana (o al menos no pierde, y no perder sería un cataclismo), igualará una cifra que pone sobre el tablero de nuevo una pregunta recurrente: ¿Se puede comparar a esta selección con la del periodo 2008-2012?
Si España no cae esta noche, sumará 29 partidos oficiales consecutivos sin hacerlo. Igualará la mejor racha de la historia de la selección, firmada entre 2010 y 2013 por el equipo dirigido entonces por Vicente del Bosque. Aquel equipo cedió en el primer partido del Mundial (que terminaría ganando) contra Suiza, y estuvo esas 29 citas hasta que hincó la rodilla contra la Brasil de Neymar en la final de la Copa Confederaciones de 2013. Entonces, fueron 24 victorias y cinco derrotas.
Este equipo, es sabido, perdió contra Escocia en la fase de clasificación para la Eurocopa, era marzo de 2023, y de momento ahí sigue. Por matizar, que siempre hay tiquismiquis, FIFA y UEFA cuentan los partidos que van a los penaltis como empates.
28 de marzo en Doha
Por eso, a esta España no le cuentan como victorias la final de la Liga de Naciones de 2023 contra Croacia ni los cuartos de final de esa misma competición este año, en marzo ante Países Bajos. Como tampoco le cuenta como derrota la final de junio contra Portugal, resuelta en una tanda. En el caso del presente, España suma 23 victorias y cinco empates, exactamente igual que la gran España de Del Bosque.
Mirando un poco más allá de esta noche, el equipo tiene en noviembre la posibilidad de igualar esta racha a nivel mundial. De momento, es Italia la selección que en toda la historia del fútbol más partidos ha permanecido invicta. Son 31. Si España no pierde en noviembre en Georgia (día 15) y en Sevilla con Turquía (día 18), estará a esa altura, y entonces se multiplicaría el morbo de la siguiente cita. Sería ya en marzo, sería probablemente en Doha, sería probablemente el sábado 28, y sería ante Argentina, ante Leo Messi, cuando España podría convertirse en el equipo con la racha de partidos sin perder más larga de la historia del fútbol. Casi nada.
«Primero vamos a clasificarnos para el Mundial», insiste De la Fuente, aunque él, como todos, tiene en la cabeza estas cosas. Porque la comparación con la mejor época de la selección española la tienen presente todos los miembros de la Federación, conscientes de estar ante un equipo que ya ha ganado una Eurocopa (también una Liga de Naciones, pero sobre todo una Eurocopa), que ha llegado a las finales de las tres últimas competiciones que ha disputado y que mira al Mundial sabiendo que es una de las dos-tres grandes favoritas, sino la gran favorita.
Pedro Porro, ante Dvali, el sábado en el Martínez Valero.AFP
Si a todo eso se le une la edad media del grueso de los internacionales, especialmente de sus estrellas (Nico, Lamine, Huijsen, Zubimendi, Fabián, Merino, Cubarsí, Pedri, Cucurella, etc...) no es una locura pensar en marcar una época, que siempre luce mucho en el currículum.
De momento esta noche se intuye un equipo de Luis de la Fuente que certifique todavía más la idea de de aquí puede jugar (casi) cualquiera. Sin apagarse los ecos del lío con Lamine Yamal, con Dani Olmo ya en Barcelona y con Ferran siguiéndole desde ayer, parece claro que va a dar descanso a muchos jugadores, especialmente a Pedri y a Cubarsí, en una noche que se presenta plácida. Tanto que casi ya no se juega contra el rival sino contra sí mismo.
Argentina goleó esta madrugada a Brasil por 4-1 y celebró su clasificación para el Mundial de 2026 con cuatro jornadas de antelación y sin la participación de su máximo referente, el capitán Lionel Messi, ausente por lesión.
Con goles de Julián Álvarez (m.3), Enzo Fernández (m.12), Alexis Mac Allister (m.36) y Giuliano Simeone (m.70), la Albiceleste selló la derrota más abultada que sufrió Brasil -que recortó por medio de Matheus Cunha (m.26)- en una fase de clasificación.
Con la plaza asegurada antes de jugar gracias al empate de Bolivia con Uruguay, Argentina se gustó ante Brasil en una nueva edición del Clásico Sudamericano.
Argentina apabulló a Brasil desde el comienzo y encontró rápidamente el primer gol en el minuto 4 cuando tras una excelente combinación en los últimos metros de 35 toques, Thiago Almada le puso una buena pelota a Julián Álvarez, que se llevó el balón de atropellada contra los centrales Marquinhos y Murillo para definir con calidad ante la salida desesperada de Bento.
La Albiceleste no sacó el pie del acelerador y en el minuto 12 amplió tras otra gran jugada colectiva que terminó con un centro de Nahuel Molina para la definición de Enzo Fernández en soledad para empujar el balón a la red. A partir de ese minuto se vieron los mejores pasajes de juego colectivo del combinado local que se creció ante un rival que no encontraba ninguna respuesta ni colectiva ni individual.
Sin embargo, en el minuto 26 una salida en falso de Cristian Romero dejó a Matheus Cunha solo frente a Emiliano Martínez y, con una definición al palo metió de nuevo en el partido a Brasil.
A partir de ese momento, Argentina tardó en recuperar su mejor versión, que llegó 10 minutos después con el tanto de Alexis Mac Allister.
El final del partido fue caliente con varios choques de los jugadores argentinos con Raphinha que terminó con dos amonestados en cada equipo y el árbitro Andrés Rojas intentando que no creciera la polémica.
En el comienzo de la segunda parte, Dorival Júnior rotó con tres cambios su formación inicial con los ingresos de Leo Ortíz, João Gomes y Endrick para buscar alguna alternativa.
Sin embargo, Argentina no perdió el control del partido ante un rival inexpresivo. El resultado final llegó en el minuto 70 cuando Giuliano Simeone capturó un centro pasado para sacar un remate cruzado que se le metió por encima del portero Bento Krepski.
Argentina festejó con su público la clasificación y una jornada histórica con una goleada ante Brasil. Fue despedido con una ovación y ahora esperará la próxima doble fecha FIFA en junio ante Chile de visitante y Colombia de local.
Brasil, por su parte, deberá cambiar el chip, para su doble compromiso en junio contra Ecuador en Quito y Paraguay de local.
De guión de película, pero de película mala. La andadura de Argentina en los Juegos Olímpicos se ha visto truncada por un pie más adelantado de lo debido y un gol anulado por el VAR una hora y cuarto después del supuesto final del partido entre la albiceleste y Marruecos. Pero empecemos por el principio.
En un mal partido por parte de la selección que dirige Javier Mascherano, que perdía por 2-0 en el minuto 50, el gol de Giuliano Simeone en el 67' dio alas a los sudamericanos que buscaron la portería marroquí con insistencia.
Entonces, la ininterrumpida salida de espontáneos, algo poco habitual en una cita tan importante y controlada como la olímpica, obligó al árbitro del encuentro, el sueco Glenn Nyberg, ha decretar una prologanción de 16 minutos.
En el descuento, concretamente en el 106', Medina, tras una jugada con hasta tres largueros, metió el tanto del empate para delirio de los jugadores argentinos. En la celebración del tanto, un petardo cayó cerca de los futbolistas y luego se produjo una invasión de campo que obligó al colegiado a meter a los deportistas en los vestuarios.
Invasión de campo frustrada por los stewards.ARNAUD FINISTREAFP
Ya a puerta cerrada, y tras volver los jugadores de ambos conjuntos a realizar ejercicios de calentamiento, se reanudó el partido. Lo hizo con la revisión del tanto por parte del VAR que decretó fuera de juego por la punta de la bota de un futbolista argentino en medio de esa jugada embarullada.
Si hubiera sido gol válido, varios medios argentinos informan de que se hubiera terminado ahí el partido. Como resultó invalidado, se disputaron los últimos tres minutos del encuentro correpondientes a la revisión por parte del videoarbitraje.
Vista del estadio tras la interrupción del partido.ARNAUD FINISTREAFP
Finalmente, Argentina no consiguió empatar y terminó cediendo los tres puntos al conjunto africano. "Es el circo más grande que he visto en mi vida", cuentan que se escuchó decir a Javier Mascherano. "Escándalo" se leía de la boca de varios futbolistas argentinos.
Mal inicio para los chicos de Mascherano en el grupo B, aunque aún les queda el enfrentamiento ante Irak o Ucrania para intentar enderezar su camino. No obstante, el primer sainete de los Juegos Olímpicos no se los quita nadie.
El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún Franco, y su hijo, Ramón Jamil, son dos de los 27 detenidos por la Policía de Miami-Dade (Florida) tras varios incidentes ocurridos en el estadio donde se celebró este domingo el partido final de la Copa América entre Argentina y Colombia.
Jesurún, de 71 años, y su hijo, de 43, fueron arrestados tras un incidente registrado en un ascensor del estadio Hard Rock, al concluir el partido en el que Argentina venció 1-0 a Colombia, un encuentro que estuvo marcado por los desórdenes y el caos que permitió a miles de seguidores entrar al recinto sin entrada tras superar las vallas de seguridad.
Los detalles sobre el arresto no quedan claros, aunque el medio de comunicación colombiano Publimetro informa que Jesurún tuvo un altercado en el estadio durante la final.
Los dos quedaron en libertad este lunes tras pagar una fianza de 2.000 dólares en Miami. "Mi credencial dice 'acceso total' y un guardia de seguridad, de esos que quiere hacerse el importante, lo desconoció. Le insistí en que podía entrar, me empujó y ahí se armó un tumulto, ridículo e injusto, en el que atropellaron niños", expresó el presidente de la FCF a medios locales tras salir del lugar en el que estuvo detenido desde el domingo.
Las autoridades de Miami-Dade investigan los fallos en la seguridad que propiciaron el caos, violencia y destrucción vividos en la final de la Copa América 2024, en la que muchos hinchas que compraron entradas no pudieron acceder al partido de este pasado domingo domingo y, además, sufrieron golpes de calor y desmayos debido a las altas temperaturas.
Horas antes del inicio del encuentro, cientos de personas que no tenían entradas rompieron los cercos de seguridad, treparon vallas y se saltaron las tornas de acceso al recinto, una situación que generó el caos, estampidas y obligó al cierre de las puertas, así como a retrasar el inicio del partido.
Al menos otras dos personas fueron arrestadas después de que una multitud de aficionados sin la entrada arremetieran contra empleados y equipos de seguridad del estadio para ingresar a las instalaciones, recogieron medios locales como Telemundo.
Vídeos difundidos en las redes sociales mostraron a aficionados saltando sobre los accesos en la zona suroeste del estadio, ubicado en Miami Gardens, y corriendo para no ser alcanzados por los agentes del orden y el personal.
Incluso se vieron imágenes de hinchas intentando entrar a través de los conductos de ventilación del estadio.
El Hard Rock Stadium señaló este domingo en su cuenta de X que "miles de seguidores sin entrada intentaron ingresar por la fuerza al estadio (...)" por lo que "la seguridad cerró las puertas para controlar el proceso de entrada a un ritmo mucho más lento".
La alcaldesa del condado de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, así como el jefe de la Policía local, Jaime Reyes, han dejado claro que la responsabilidad de lo ocurrido anoche es de la Conmebol, el ente rector del fútbol en América del Sur.
"La Copa América es organizada por CONMEBOL y la Policía de Miami-Dade le brinda apoyo", explicó la alcaldesa.
Leo Messi, capitán de la Selección Argentina, tuvo un detalle bastante apreciado por sus compañeros poco antes de jugar la final de la Copa América este lunes. El argentino les regaló a todos sus compañeros unos cascos de la famosa marca por su calidad de audio 'Beats', cuyo precio oscila los 350 dólares sin contar el valor de la personalización que el argentino les ha realizado.
Los auriculares no fueron los típicos que las personas de a pie pueden comprar en las diferentes tiendas. Messi les entregó unos cascos personalizados con los colores de la bandera argentina, el escudo de la AFA con las tres estrellas y el número que cada jugador tiene en la espalda de la camiseta oficial de la selección. Es decir, un regalo personalizado para cada futbolista.
Esta información se ha conocido gracias al tuit del hermano de Alejandro Garnacho, Roberto Garnacho, que ha publicado en X lo siguiente: "Messi regaló 23 unidades a los jugadores y una la tengo yo. Oficialmente puedo decir que recibí un regalo de Leo".
No es el único regalo que el jugador argentino hace a sus compañeros. Messi ya tuvo el detalle de regalar a sus compañeros del Inter de Miami en 2023 el mismo presente.
Un nuevo gol salvador de Lautaro Martínez, en el minuto 112, dio a Argentina la victoria sobre Colombia, su decimosexto título de la Copa América y la prolongación de un ciclo ganador que incluye un triplete histórico (Copa América-Mundial-Copa América).
Fue un triunfo meritorio, porque la selección de Lionel Scaloni se sobrepuso a un mal comienzo y a la lesión de Leo Messi en el minuto 65 para dejar la sensación de que, como dice su técnico, siempre encuentra soluciones.
No fue una final corriente. Empezó con escándalo cuatro horas antes, cuando una avalancha de hinchas sin entrada provocó el cierre de todos los accesos del estadio y el posterior aplazamiento del comienzo del partido casi hora y media. Y finalizó con un golpe de eficacia de Lautaro Martínez, al que le han bastado ratitos en cada partido para encabezar, con cinco goles, la clasificación de los artilleros.
En una olla a presión, con el aforo desbordado por aficionados encendidos, fue Colombia la que mejor entró al partido.
El conjunto de Néstor Lorenzo se mueve mejor en el terreno de las emociones. Disfruta cuando el fútbol se acelera y aumentan las disputas con el balón dividido. Argentina, al contrario, prefiere controlar el juego y, salvo por momentos Ecuador, nadie se lo ha discutido en este torneo.
Por eso, pese a que Julián Álvarez avisó en el primer minuto, fue la selección colombiana la que dominó el trámite y se acercó al gol con un disparo de Jhon Córdoba que rechazó el poste (m.7) y un disparo de Jefferson Lerma desde fuera del área que obligó a lucirse a Emiliano Martínez (m.34).
Pese a que Messi se mostró más activo en este primer tiempo que en los últimos partidos, la Albiceleste no se encontró a gusto en ningún momento. Tuvo problemas para tapar la vía de agua que abrió Santiago Arias por la derecha y vio encendidas las alarmas cuando una dura entrada al tobillo del sustituto de Daniel Muñoz -que le pudo costar la expulsión- hizo que el 10 cojease hasta el final de la primera mitad.
Tras el entretiempo, ampliado a 26 minutos por la actuación de Shakira - esta vez no importó que se superase el cuarto de hora estipulado-, siguió la Tricolor llevando la iniciativa.
Avisó Arias con un disparo cruzado, luego Dávinson Sánchez de cabeza, tras un córner prolongado también con la testa por Córdoba, pero, sin embargo, fue Ángel di María quien más cerca estuvo de volver a citarse con la gloria, con un tiro cayéndose que rechazó con apuros Camilo Vargas.
Pero la noche no pintaba albiceleste y pasada la hora de juego se lesionó su referente. Fue en un esprint tras Luis Díaz en el centro del campo. Messi, que aún renqueaba por la acción del primer tiempo, notó que se le iba el tobillo, se tiró al suelo y pidió el cambio. El shock que provocó fue de tal magnitud que ni la afición casi reaccionó.
No fue hasta un par de minutos después que el estadio comenzó a corear su apellido, después de que el videomarcador mostrase las lágrimas del capitán en el banquillo.
Para aumentar el drama, poco después fue Gonzalo Montiel el que se fue al césped pidiendo el cambio y casi acto seguido se le anuló un gol, por fuera de juego previo de Nicolás Tagliafico a Nicolás González.
La entrada del delantero de la Fiorentina, que estuvo a punto de volver a marcar de cabeza, tuvo un efecto vigorizante para la Albiceleste, que concluyó el partido en el área colombiana, con Nico siempre protagonista de sus ataques.
Sin embargo, con el partido enredado, con constantes interrupciones por faltas, la final entró en el terreno de los errores y, sobre todo, del miedo a perder antes de una prórroga que se hizo inevitable.
A comienzo del alargue, Néstor Rodríguez retiró a un inédito James, sustituido por Juanfer Quintero. Salvó Camilo Vargas a su equipo tras un nuevo disparo de Nicolás González y Scaloni cambió su centro del campo, con Rodrigo de Paul como único superviviente, y dio entrada a Lautaro Martínez, en busca de una acción ganadora del 'Toro'.
Hizo lo propio para el último cuarto de hora, Lorenzo, con Miguel Borja sustituyendo a un desaparecido Luis Díaz y un mediocampo de refresco.
Pero cómo no, apareció Lautaro Martínez, para en el 112 volver a marcar un gol vital, un gol que da un título, que retiene la corona sobre la cabeza de Messi, despide a Di María, sustituido en el 116, con un título, y le convierte en leyenda.
Sin mucho brillo, pero con la contundencia del campeón, la selección argentina de Lionel Scaloni alcanzó la final de la Copa América, tras imponerse a Canadá por 2-0, en un partido en el que, al fin, festejó el primer gol de Leo Messi en el torneo.
El grupo que dirige Scaloni y comanda Messi no falla. Desde que rompiese 'la pared' en Brasil 2021, ha enlazado Finalíssima, Mundial y una nueva final en la Copa América. Tiene una confianza ciega en sus posibilidades, por más que por momentos parezca atascado.
"Lo que me deja tranquilo es que siempre encuentra soluciones", dice su técnico y así es. Ante Canadá volvió a ser un rodillo, que desactiva al rival cuando este cree que está a punto de ponerse en ventaja.
Para los canadienses, que nunca soñaron con llegar tan lejos, fue una derrota agridulce, que les permite confiar en un proceso que debe culminar dentro de dos años, en el Mundial que co-organizán.
Porque el equipo de Jesse Marsch es atrevido. Adelanta 20 metros su zaga, junta sus líneas y no le importa llevar la iniciativa, aunque enfrente tenga al campeón del mundo.
Tres semanas después de debutar en una Copa América, Canadá confió más en sus posibilidades y durante 20 minutos se sintió capaz de dar la sorpresa. Pero aún le sobra precipitación y le falta calidad cuando se acerca el área rival. Justo lo contrario que la Albiceleste.
Al equipo de Scaloni le está costando entrar en los partidos. Por momentos se ve dominado e, incluso, camina por el alambre, pero siempre acaba decantando la balanza por su gran calidad.
Ante Canadá, asistió atónito a un par de ocasiones de Jacob Shaffelburg y pareció que solo podía crear peligro cuando entraban en conexión Messi y Di María. El capitán tuvo un par de oportunidades para estrenarse esta Copa América, pero no tuvo suerte. Sus disparos se fueron pegados al poste (m.11 y 44).
Dio lo mismo. El abanico ofensivo del campeón le permite tirar de recursos, mientras espera el acierto del 10. Esté de inicio Lautaro Martínez o, como en esta semifinal, Julián Álvarez.
Esta vez, bastó la habilidad de Rodrigo de Paul para filtrar un pase entre Alistair Johnston y Moise Bombito y que apareciese por allí Julián, con su habilidad para resolver ante la salida de Maxime Crepeau con calidad. 1-0, Canadá de vuelta a la tierra tras 23 minutos de ensoñación.
Los norteamericanos, que acusaron el golpe, pudieron sin embargo empatar en el alargue del primer tiempo, pero Jonathan David, solo ante Emiliano Martínez tras un saque de banda, no halló la forma de superar al 'Dibu', de nuevo decisivo cuando es exigido.
Ahí acabaron sus opciones. Tras el entretiempo Argentina ya no se iba a dejar arrebatar el pase a la final. Y para que la felicidad fuese completa, el capitán marcó a los seis minutos del segundo tiempo, tras desviar un remate de Enzo Fernández, mientras la lenta salida de Derek Cornelius evitaba el fuera de juego.
2-0 y la semifinal resuelta. Con el susto de Alphonso Davis, que abandonó lesionado el torneo, nuevas ocasiones desaprovechadas dentro del área de los canadienses y un carrusel de cambios argentino para comenzar a pensar en la final de Miami, a la que acudirá el ganador del Uruguay-Colombia del miércoles.