Hacía 13 años que el La Laguna Tenerife no ganaba en el Palacio. Una victoria en 19 partidos de un equipo instalado desde hace tiempo en la nobleza de la Liga Endesa. Lo volvió a conseguir este domingo, un ejercicio de consistencia, rebote, mente dura y baloncesto sin fisuras. Su ADN. Pero, sobre todo, un alarde de dos tipos que son únicos. Por lo que fueron y por lo que son. Marcelinho Huertas y Patty Mills, dos bases históricos a los que el destino ha concedido en el último tramo de sus carreras un baile juntos. [90-95: Narración y estadísticas]
80 años entre la pareja, más los 37 de Gio Shermadini, otro que nunca falla. Demasiado para todo un Madrid. Dominó el Tenerife desde mitad del primer cuarto y no se arredró en la recta de meta. Ahí, ante el aluvión habitual blanco, agarraron por la solapa la responsabilidad los tres veteranos del equipo insular. “Canastones”, en palabras de su propio entrenador. Una victoria que le hace mirar con ambición a los cuatro primeros puestos de la tabla.
Los dos púgiles acudían tras una semana de deberes hechos en Europa. El Tenerife, de regreso a la Final Four de la Champions League que ya ganó en 2017 y 2022. El Madrid, como cabeza de serie a los cuartos de final de la Euroliga. Precisamente eso estuvo bien presente en las tribunas del Palacio, recelosas de lo que sería una estafa competitiva: contra el Hapoel de Tel Aviv ya se jugó sin público en temporada regular a causa de la guerra en Oriente Próximo. “Queremos animar en cuartos de final”, gritó la afición blanca, a la espera de lo que decidan las autoridades pertinentes. Se viene lío.
Shermadini atrapa un rebote ante el Madrid.EFE
Para eso le quedan dos semanas a los blancos, a las puertas de regreso a una Final Four. Mientras tanto, avanza la Liga Endesa que han convertido, pese a lo fiero del calendario, en el patio de su recreo. 12 victorias de carrerilla sumaba, líder sólido (24-2), hasta que llegó el Tenerife…
Porque, pasan los años, y los aurinegros siguen siendo uno de los oponentes más ásperos de la ACB. El método Txus Vidorreta, la longevidad sin precedentes de Marcelinho Huertas, también la de Gio Shermadini y, el fichaje mediático, desde hace unos días. El plus de toda una estrella de la NBA (también veterana, cómo no), nada menos que Patty Mills.
59 de los 95 puntos del Tenerife fueron del trío. Mills silenció el Palacio con una estupenda racha a falta de cuatro minutos. Revivió el Madrid -que había vivido en parte del dominio de Tavares– con Andrés Feliz y, entonces aparecieron Huertas y Shermadini. El gigante no falló ninguno de sus nueve tiros libres. Y el Tenerife celebró una victoria de las buenas.
«La única especialidad del atletismo que incorpora el valor subjetivo de la opinión de un juez sobre la técnica sigue siendo la marcha», cuenta el olímpico Diego García Carrera, empeñado en impulsar una especialidad tan ninguneada y puesta en duda, refugio permanente y manido de los empeñados en desconfiar, en la polémica del 'ese va corriendo'. Y qué mejor que la tecnología. Y qué mejor que la prueba impulsada por el marchador madrileño, sexto en Tokio 2020, en el corazón de su ciudad. En el Gran Premio Internacional Madrid Marcha Silbo Telecom, que este domingo cumplirá su cuarta edición, no sólo estarán los mejores del mundo; también el chip que pretende cambiarlo todo.
El Race Walking Electronic Control System, o VAR de la marcha, es un producto de laboratorio. Un pequeño aparato que pesa menos de 15 gramos, se ata a los cordones de la zapatilla y detecta lo que el ojo humano no puede: si un atleta pierde el contacto con el suelo en su pisada y, por tanto, debe recibir un aviso del juez. «Una tecnología objetiva que no dependa del criterio de los jueces. Un sistema más equitativo para los marchadores», apunta su ideólogo, Javier Rosell, investigador de Ingeniería Biomecánica y profesor del Departamento de Ingeniería Electrónica de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC).
0,002 segundos
No es el primer intento de Rosell, aunque sí parece el definitivo. Este domingo en Madrid, al fin, podrá ser testado «en paralelo con las decisiones de los jueces oficiales». Hace ya una década estuvieron aplicando el uso de una plantilla inteligente que detectaba si la marcha de algún participante era irregular. Pero el proyecto se vio interrumpido por la pandemia y por la complejidad logística de introducir plantillas en las zapatillas de los marchadores.
El RWECS no tiene ese problema y por eso esperan que World Athletics acabe por introducirlo. Para eso, el Gran Premio de Madrid, prueba de categoría World Race Walking Tour, será clave. «Después se hará un informe anónimo para no influir en futuras participaciones de marchadores en otras competiciones», dice Rosell, cuyo aparato está basado en una serie de sensores que están en disposición de ofrecer un número que indica el tiempo de pérdida de contacto de los dos pies, que normalmente va de 0,002 a 0,004 segundos, imperceptibles para el ojo humano. «El sistema detecta cuándo la punta del pie deja de tocar el suelo y cuándo el talón impacta con el suelo, lo que llamamos 'tiempo en el aire de cada pie'. A partir de ahí, detectamos la pérdida de contacto con el suelo», explica el investigador.
El Race Walking Electronic Control System.
Precisamente por esos controvertidos 'vuelos' que, entre otras cosas, han puesto a la tradicional marcha en entredicho. «En la marcha nos pueden descalificar por no extender la pierna que avanza (al contacto con el suelo debe estar extendida 180°) o por perder contacto con los dos pies del suelo a simple vista. Ahí es donde nos puede ayudar este sistema, que es necesario para detectar a los que pretenden engañar», asegura José Antonio Quintana, gurú nacional de la especialidad.
Porque hay un instante, aproximadamente 45 milésimas de segundo (a un ritmo de competición), en el que ninguno de los dos pies del marchador tiene contacto con el suelo. García Carrera no sólo elogia esta llegada del VAR a su deporte para resolver dudas, también augura cambios radicales si la Federación Internacional accede en un futuro a adaptar su reglamento: «Los marchadores vamos a ser juzgados de forma mucho más estricta, con lo que nos vamos a tener que apretar el cinturón, incluso plantearnos tener que competir un poco más despacio para hacer la técnica 100% perfecta. Estamos a favor», asegura a EL MUNDO. «Nos va a permitir a los deportistas estar tranquilos porque estamos compitiendo en un deporte justo. No te vas a llevar la frustración de que te ha ganado alguien de quien tienes dudas. Y a nivel general, para eliminar la crítica número uno que tiene nuestra especialidad: que no se pueda determinar al 100% el criterio de los jueces. Todo son beneficios», se felicita.
Una de las ediciones anteriores del GP de Madrid de marcha.
«El sistema RWECS, que ya ha sido testado en entornos controlados como competiciones en pista o eventos amateur, necesitaba dar el salto a una competición real con atletas profesionales. Sin embargo, no está exento de complejidad, porque hablamos de un circuito urbano de 1.000 metros, con gran afluencia de público, múltiples interferencias tecnológicas y un número elevado de participantes», añade.
El VAR de la marcha estará el domingo en la Gran Vía en los pies de los mejores del mundo: Perseus Karlström, Yang Jiayu, Antigoni Ntrismpioti, Evan Dunfee, Francesco Fortunato, Caio Bonfim, Alegna González, Raquel González Campos, Paul McGrath, Marc Tur...
Sergio Scariolo anunció este jueves la lista de 22 jugadores con los que la selección española afrontará un verano importantísimo, en el que tratará de acudir a la cita olímpica de París, para lo que deberá buscar su billete en el Preolímpico que se disputa en Valencia del 2 al 7 de julio. Y la gran novedad fue la ausencia de Ricky Rubio.
"Ricky nos ha pedido un tiempo de reflexión, tiene que tomar decisiones definitivas sobre su carrera y su vida. Con todo el cariño hemos recibido esta comunicación. No nos ha alegrado, pero respeto total para él", pronunció el seleccionador sobre el base del Barça, que regresó en febrero, precisamente con la selección, tras unos meses apartado del baloncesto por sus problemas de salud mental.
Tras disputar la ventana de clasificación para el Eurobasket y el final de temporada con el Barça, en el que no logró la clasificación para la Final Four ni para la final de la ACB que a partir del sábado disputan Real Madrid y UCAM Murcia, Ricky, que no estuvo en el pasado Mundial, tampoco estará en este reto olímpico.
El otro gran nombre propio fue el del Lorenzo Brown, que vuelve con la selección dos años después de conquistar el Eurobasket 2022. El base del Maccabi se incorporará más adelante, como Juancho Hernangómez, Rudy Fernández, Llull y Abalde, que siguen disputando con sus clubes las ligas domésticas. Y Garuba y Aldama, por los permisos de la NBA en cuanto a días de concentración.
El resto, 15, empiezan el lunes en las instalaciones de Embassy en Málaga. "La mayoría de nuestros jugadores no vienen de una buena temporada a nivel de clubes", afirmó el seleccionador, que especificó que la ausencia de Ricky y los otros tres jugadores (Claver, Sebas Saiz y Tyson Pérez), que han declinado la convocatoria son para todo el verano y también que, en caso de lograr billete para París, no es probable que entre ningún nombre nuevo aunque pudiera haber ausencias.
Bases: Lorenzo, Alberto Díaz, Juan Núñez y Sergi García.
Aleros: Abalde, Abrines, Brizuela, Rudy, Juancho, Llull, X. López Aróstegui, Joel Parra, Josep Puerto, Edgar Vicedo y Santi Yusta
Pívots: Aldama, Garuba, Fran Guerra, Will Hernangómez, Jaime Pradilla, Salvó y Sima.
Este mismo fin de semana, en la Fira de Barcelona, más de 15.000 atletas, motivados, musculosos y sin camiseta, se dedicaron a explorar sus límites físicos corriendo ocho kilómetros en total, parando de estación en estación, a cada cual más dura e impronunciable. Primero SkiErg, después Sled Push, Sled Pull, Burpee Broad Jumps, Rowing, Farmers Carry, Sanbag Lunges y, para acabar, Wall Balls... Todo junto, completado en algo más de una hora por los mortales, se llama Hyrox y es el deporte de moda. Y en España, la reina se llama Manuela García: «Sí, es esto es una bestialidad».
En el VAM Box de Móstoles, Manuela recibe a EL MUNDO entre ruedas de tractor, cuerdas agarradas al techo, pesas que se llaman Kettlebell y música atronadora. En unas semanas (a partir del 7 de junio) afrontará la final del Mundial en Estocolmo y apura sus jornadas de entrenamiento, siempre dobles. «Me levanto antes de las ocho, desayuno lo típico: claras de huevo, arroz... Depende de lo que toque, de 11 a una hacemos la primera sesión, más de gimnasio. Descanso a mediodía y a la tarde salgo a correr, no más de una hora. La carrera en Hyrox sí que es súper importante. En total, unas 10 horas semanales», explica la almeriense de 28 años.
Como para la mayoría de practicantes, puro boom, el Hyrox para ella no deja de ser una novedad. Básicamente, supone adentrar en la competición a los adictos al gimnasio. Un exitoso invento que surgió en 2017 en Alemania, de la mano del campeón olímpico de hockey hierba Moritz Fürste y dos ex directivos, de Audi (Michael Trautmann) y de Ironman (Christian Toetzke). Crearon un entrenamiento híbrido, entre el crossfit y el running. «Hay muchos triatletas que están viniendo y gente desde el maratón, que pensarías que quizá no se le da tan bien por el componente de fuerza que tiene», aclara Manuela, que también dirige su propio grupo de entrenamiento -es licenciada en Ciencias del Deporte por la Universidad Europea, donde también completó un Máster en entrenamiento y nutrición-, la base económica para poder ser profesional.
Manuela García.MUNDO
Lo suyo con el Hyrox fue un flechazo. «Me quedé prendada», recuerda con una sonrisa. De niña, en Vera, practico cada deporte que se le ponía por delante, alentada por sus padres. «Siempre tuve facilidad y cierta habilidad, incluso para destacar entre niños», recuerda de su paso por atletismo, natación, equitación y hasta baloncesto. Y después llegó la halterofilia (ganó algún campeonato madrileño) y, más intenso, el CrossFit. «Lo intenté con todas mis ganas, pero realmente yo no tenía las capacidades como para la élite. Fue un proceso psicológico también, de aceptar que nunca alcanzaría el nivel que me gustaría sin dejar de tener una relación sana con el deporte. Y apareció el Hyrox, me abrazó», relata con entusiasmo quien no tardaría en convertirse en referencia mundial.
Este mismo viernes rebajó en Barcelona su marca, que es récord de España (1:01:02). Llegó a estar entre las 15 mejores del mundo, el Elite 15, adonde trata de volver (no está lejos) para poder disputar la gran final del Mundial de Estocolmo. Sí lo consiguió en la modalidad por parejas, junto a la alemana Seka Arning.
García presume de poder vivir del Hyrox, gracias también al apoyo de patrocinadores como Weider o Nike. E imagina con ser algún día olímpica: «Me encantaría. Menudo sueño». No parece algo inalcanzable, pues hay indicios que apuntan al progresivo acercamiento de la disciplina a los Juegos. Hace unos meses, fue incluida en la Federación Española de Triatlón una modalidad llamada Hyatlón. Además, la propia competición ha cambiado sus reglas: para el 2027 Manuela no podrá correr con su pareja alemana pues se competirá por nacionalidades. «Por suerte, la chica que es la segunda mejor marca de España, que es Mónica Ferrer, tiene una hora y tres minutos. Hemos hablado de entrenar juntas, me motiva».
Más allá de la elite, el atractivo del Hyrox reside en la respuesta social que ha tenido. Las inscripciones a los grupos de edad, a 125 euros las individuales, vuelan. Y se multiplican las pruebas (Lisboa y Tenerife han sido de las últimas en sumarse al calendario): se calcula que, en el conjunto de la temporada, de julio a julio, el número de inscritos en España se acercará a los 100.000 participantes. En países con todavía más arraigo, como Gran Bretaña, Londres congregó en diciembre 40.000 atletas compitiendo. «Principalmente es que te hace sentir capaz», explica Manuela sobre una «combinación de ejercicios que resulta adictiva». «La complejidad técnica no es alta. Sí tiene un componente de resistencia, de mantener un ritmo sostenible durante un periodo largo. Puedes entrenarlo casi en cualquier sitio y tienes un montón de opciones a la hora de competir. Y luego está la parte de los viajes, el atractivo de las sedes. Las localizaciones son chulísimas, te hacen sentir una atleta», relata.
Manuela García posa para EL MUNDo en el VAMBox de Móstoles.MUNDO
Manuela no reniega de la dureza de su disciplina, de cómo las piernas arden tras los burpees o en la transición del trineo a la carrera y de cómo la fatiga hace mella en esos ocho kilómetros, troceados de uno en uno, que ella es capaz de correr a ritmos de 3:50. Y de la exigencia mental que ella compara con el tenis por la «capacidad de recomponerse cuando las cosas se ponen difíciles».
Como todo buen deporte, el Hyrox -que reparte suculentos premios económicos de hasta 15.000 dólares entre los ganadores en su circuito de Majors- empieza a tener sus propias polémicas, en torno a las penalizaciones de los jueces. Por ejemplo, a la hora de tener los pies paralelos en el salto del burpee: tras el aviso pueden llegar los 15 segundos de sanción.