Ayuso acapara focos en la Tirreno-Adriático, carrera en la que en 2024 humilló a Ganna y sólo fue superado por Vingegaard

Ayuso acapara focos en la Tirreno-Adriático, carrera en la que en 2024 humilló a Ganna y sólo fue superado por Vingegaard

Sendas distintas para evitar coincidencias y no frenar la progresión del nuevo talento español. Joxean Fernández Matxin, tras la polémica nacida en el último Tour, ha preferido separar los caminos de Juan Ayuso y Tadej Pogacar. El chaval de Jávea admira al esloveno pero se siente incómodo en el rol de gregario, por ese motivo apenas coincidirán durante la temporada. Mientras el campeón del mundo se volcará en las clásicas antes de acudir al Tour, su compañero afrontará carreras de una semana para preparar el Giro de Italia.

Ayuso, que ha firmado un arranque excelente de curso, con victorias en el Trofeo Laigueglia y en Faun Drome, acude este lunes a una de sus rondas predilectas, la Tirreno-Adriático, y a final de marzo a la Volta Catalunya. En la cita italiana de 2024 sorprendió con un segundo puesto en la clasificación general, sólo superado por Jonas Vingegaard, y con una victoria en la contrarreloj inaugural en la que batió al especialista Filippo Ganna. Hoy, la ronda vuelve a levantar el telón en el mismo y agradable escenario que en 2024, en Lido di Camaiore, con una crono de 11,5 kilómetros.

«Estoy contento con mi rendimiento y con el gran trabajo realizado por el equipo en el inicio de la temporada», ha señalado el escalador del UAE, que parte como principal reclamo de una carrera que finaliza el próximo domingo y que incluye dos jornadas montañosas (tercera y sexta) propicias para el joven español. Entre sus principales adversarios para la conquista del Tridente de los dos mares figuran Mikel Landa (tercero en 2021 y 2022), el británico Simon Yates (ganador en 2020), el australiano Jai Hindley (tercero en 2024) y el ecuatoriano Richard Carapaz.

Otras figuras en la carrera de entre mares son Mathieu Van der Poel, el ex campeón mundial y siete veces arcoíris de ciclocrós, que afina la forma para la Milán-San Remo, y el británico Thomas Pidcock, segundo en la Strade Bianche, que atraviesa por el mejor momento de su trayectoria deportiva.

Quien no estará en la Tirreno-Adriático será Jonas Vingegaard, que ha preferido acudir a la París-Niza, que arrancó el domingo con victoria al sprint del belga Tim Merlier.

Arranca el festival de las clásicas con el 'sterrato', las cabalgadas antológicas y el descomunal reto de un genio voraz

Arranca el festival de las clásicas con el ‘sterrato’, las cabalgadas antológicas y el descomunal reto de un genio voraz

Sterrato, adoquines, muros, abanicos, toboganes, dientes de sierra, precipicios, maratón de kilómetros. Las clásicas han dejado de pertenecer a los panenkitas del pedal para cautivar al gran público. Las carreras de un día atrapan por su intensidad y por la presencia de una generación de ciclistas ansiosos de mostrar su voracidad en todos los escenarios. Mathieu van der Poel, Wout van Aert, Remco Evenepoel,Tom Pidcock contra el majestuoso Tadej Pogacar. Jonas Vingegaard, Primoz Roglic, Juan Ayuso, Carlos Rodríguez o Ben O'Connor prefieren las pruebas de una semana para preparar Giro, Tour o Vuelta.

El bloque principal de la nueva temporada de las clásicas de primavera, que arranca este sábado con la espectacular Strade Bianche, aparece iluminado por la presencia de Pogacar, que ahora replica a los corredores de otras épocas y se vuelca como nunca en las pruebas de un día, con ocho citas, más que nadie entre los grandes del pelotón. El estandarte del UAE garantiza escapadas antológicas. El fondista muta en clasicómano insaciable y anuncia que acudirá a tres Monumentos: Milán-San Remo, Tour de Flandes y Lieja-Bastoña-Lieja (al Giro de Lombardía irá a mediados de en octubre) y no descarta la París-Roubaix. Nunca ha participado en el Infierno del Norte por temor a las caídas y a un brutal desgaste físico. Lo previsible es que deje aparcado el examen de los terroríficos tramos de pavés.

En el calendario de las clásicas del esloveno, que en febrero se anotó dos etapas y la general del UAE, también figuran Strade Bianche, E3- Herelbeke, Gante-Wevelgem, Amstel Gold Race y Flecha Valona. El segundo en este ranking de participación es el británico Pidcock, con siete clásicas de primavera; Van Aert se queda con seis; Van der Poel y Evenepoel suman cuatro.

Pogacar arranca su festival con la Strade Bianche, la clásica moderna y más atractiva, con sus selectivos tramos de sterrato. Son 213 kilómetros, con salida y llegada en la Piazza del Campo de Siena, con 82 kilómetros de firme de tierra compactada, divididos en 16 sectores. El esloveno persigue su tercer título en la que antes se llamaba L'Eroica, los anteriores los ganó en 2022 y en 2024.

Pidcock, Richard Carapaz y el polaco Michal Kwiatkowski (también cuenta con dos victorias en la prueba de la medieval Siena) parten como principales adversarios del esloveno en los cautivadores parajes de la Toscana. La representación española está liderada por Pello Bilbao (esta es una sus carreras preferidas), Pelayo Sánchez y Mikel Landa. El escalador de Murguía abre el curso asumiendo el liderazgo del Soudal Quick-Step debido a que Evenepoel aún se recupera de las fracturas en varias costillas, omóplato derecho y mano derecha, contusiones en los pulmones y una luxación clavícula producidas el pasado diciembre en un entrenamiento.

Una de las pocas obsesiones de Pogacar es conquistar la Milán-San Remo, la clásica que menos que se acomoda a sus características y que siempre cuenta con una elevada nómina de candidatos. En la Classicissima ha sido, decimosegundo, quinto, cuarto y tercero. En esta edición pugnará, entre otros, con Pidcock, Alaphilippe, Mohoric y Van der Poel.

El fenómeno holandés dosifica y selecciona su munición, dado que después de la prueba italiana sólo acudirá a la E3- Herelbek, Tour de Flandes y París-Roubaix. En Flandes, donde defiende título, se enfrentará a Pogacar y en la cita cumbre de los tramos de pavés (ganador en 2023 y 2024) desafiará a Van Aert y otras locomotoras, como Tim Merlier, Mads Pedersen o Jasper Philippsen (segundo en 2023 y 2024). La gran apuesta española será Oier Lazkano -se marchó del Movistar para unirse al Bora de Primoz Roglic-, que debutó en los abombados caminos de tractores de Roubaix en 2023 (finalizó en la posición 102) y que el pasado año se vio obligado a abandonar. Esta es la cita que más atrae a Iván García Cortina (Movistar), que ya suma siete participaciones, la mejor la de 2022, en la que terminó en 25º.

La clausura de París-Roubaix abre la puerta al Tríptico de las Ardenas, con Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja (las únicas clásicas a las que acudirá Enric Mas), territorio el que antes se exhibía Alejandro Valverde y por el que ahora se pelean Pogacar, Van der Poel, Van Aert, Evenepoel y Pidcock. La primavera de los prodigios ya está aquí.

Juan Ayuso vence en el Trofeo Laigueglia y asombra con un demoledor inicio de temporada

Juan Ayuso vence en el Trofeo Laigueglia y asombra con un demoledor inicio de temporada

Actualizado Miércoles, 5 marzo 2025 - 17:59

El mejor arranque de la joya española. Juan Ayuso (UAE) se anotó este miércoles el triunfo en el Trofeo Laigueglia, prueba que abre la temporada de las clásicas italianas, con salida y llegada en la localidad costera de Liguria, con un recorrido de 197 km.

Una exhibición que llegó sólo tres jornadas después de imponerse en la Faun Drome Classic. Dos victorias consecutivas en tres carreras y en cuatro días de competición. La anterior fue la Clásica Faun-Ardéche, disputada el sábado, en la que concluyó décimo.

A sus 22 años, el corredor criado en Jávea sorprende con un espléndido inicio de curso. En la prueba italiana venció gracias a su notable velocidad en rampa, que le sirvió para batir al italiano Christian Scaroni (Astana), al australiano Michael Storer (Tudor) y al estadounidense Neilson Powless (EF Education).

La clásica que abría la temporada en Italiana se animó con una escapada de nueve corredores que no produjeron demasiada inquietud entre los favoritos, de ahí que tuvieran licencia para rodar durante casi toda la jornada pensando en un éxito ilusorio. La carrera se rompió en La Colla Micheri (dos km al 8% de desnivel y tramos del 14%), a 20 kilómetros de la meta. El ED Education lanzó la primera acometida con Pawless, imponiendo un ritmo que seleccionó el grupo cabecero. Enseguida, Ayuso movió sus piezas, con el portugués Antonio Morgado en las posiciones cabeceras. Poco después, Ayuso atacó en la subida y sólo pudo seguirle Scaroni. En la bajada se unieron Powless y el Storer. Un cuarteto, perseguido por un grupo en el que se encontraban, entre otros, Kwiatkowski y Bettiol.

Ayuso, que viajaba con mucha decisión, volvió a atacar a falta de 10 kilómetros. Su arrancada sólo fue respondida por Scaroni. En el tramo final fueron cazados por Powless y Storer. El desgaste físico realizado por esta pareja para enlazar mermó sus opciones de victoria y no pudo evitar el último y decisivo acelerón de Ayuso, informa Efe.

El español, en su mejor inicio de temporada, encandila a los aficionados y a los directores del UAE, el grupo de Tadej Pogacar. Su próxima cita será Tirreno-Adriático, que comienza el lunes. El gran reto de su campaña es la conquista del Giro de Italia.

Pogacar, con nueva máquina, arranca un curso en el que sus asustados enemigos le evitan y busca la mágica victoria 100

Pogacar, con nueva máquina, arranca un curso en el que sus asustados enemigos le evitan y busca la mágica victoria 100

Tadej Pogacar levanta el telón y sus enemigos le evitan. El ciclista sin límites abrió ayer una temporada de largo recorrido en la que defenderá su reinado y peleará por adornar su espléndido palmarés con un número simbólico: 100 victorias. El esloveno ya cuenta con 88 triunfos y en el nuevo curso tiene previsto participar en una docena de pruebas, el doble que sus principales rivales. Esa cifra redonda está al alcance de un corredor que emula a los antiguos, con un calendario de principio a fin de temporada: desde febrero a octubre sin descanso. En la temporada pasada sumó 25 victorias, con menos de la mitad sería centenario.

El líder de la escuadra de Emiratos Árabes se estrenó ayer en el Tour de UAE, una prueba de segundo nivel a la que debe acudir como contraprestación por haber rubricado el contrato más elevado del pelotón: ocho millones de euros anuales hasta 2030. En la ronda del desierto ha estrenado una bicicleta de última generación, una Colnago aerodinámica como ninguna. Los medios más selectos para el corredor más versátil. Con su nueva máquina pretende imponerse en la contrarreloj de hoy del Tour de UAE de 12,2 kilómetros y en las dos etapas de montaña de mañana, con final en Jebel Jais, y del domingo, en Jebl Hafeet, y en alguna de las clásicas de primavera.

Y es que este año, Pogacar apostará, como nunca, por las pruebas de un día: Strade Bianche, Milán San Remo, E3 Saxo Classic, Gent-Wevelgem, Tour de Flandes, Amstel Gold Race, Flecha Valona, Lieja-Bastoña-Lieja, Mundial de ruta de Kigali (Ruanda) y Giro de Lombardía. Marcada en rojo está la fecha de la Milán-San Remo (22 de marzo), un Monumento que se le resiste y con el que empieza a obsesionarse, en cuatro participaciones ha sido decimosegundo, quinto, cuarto y tercero. El bebut en la París-Roubaix queda aplazado por mejor ocasión

Antes de afrontar la conquista de su cuarto Tour de Francia sólo participará en una ronda de una semana: Critérium Dauphiné (8-15 de junio). Esta prueba será la única en la que coincidirá con Jonas Vingegaard antes de la salida del Tour. El danés ha preferido esquivar al esloveno y completar una hoja de ruta con carreras de una semana: Vuelta al Algarve (comienza mañana), París-Niza y Volta a Catalunya. Su intención es acudir a la Vuelta a España, cita aún no confirmada por Pogacar. Esta es la única de tres grandes rondas que Pogi no ha ganado y eso le motiva, pero todo dependerá de los resultados y el desgaste del Tour.

Primoz Roglic también se estrenará en el Algarve y luego irá a la Volta, al Giro de Italia y al Tour. No coincidirá con Pogacar hasta la Grande Boucle. Si es seleccionado para el Mundial en ruta (perfil montañoso) debería colaborar con Pogacar para reeditar el título del curso pasado.

En la nómina de los Big Three oponentes de Pogacar, Remco Evenepoel es el que menos le evitará, dado que coincidirá con el esloveno en Amstel Gold Race, Flecha Valona, Lieja-Bastoña-Lieja y Critérium Dauphiné. El Mundial volverá a ser uno de los principales objetivos de fenómeno belga, que ha comenzado la campaña lastrado por las fracturas de clavícula, costilla, omóplato y mano derecha producidas en un entrenamiento en diciembre.

Wout Van Aert, que ayer acaparó protagonismo en la Clásica de Jaén, hará doblete con Giro y Tour y se peleará con Mathieu van der Poel en el Tour de Flandes, París-Roubaix, Mundial y la conquista de etapas en la Grande Boucle.

Entre los españoles, el que más veces coincidirá con Pogacar será Enric Mas, que se ha propuesto participar en Vuelta a Andalucía, la clásica Faun Drôme, la Volta a Catalunya, País Vasco, Amstel Gold Race, Flecha Valona, Lieja, Critérium Dauphiné, Tour de Francia, Vuelta y Lombardía. Carlos Rodríguez, que ayer debutó en el Tour de UAE, se ha decantado por la Volta, País Vasco, Tour y Vuelta a España. Juan Ayuso tiene un calendario opuesto a su compañero Pogacar, con participaciones en las clásicas Faun Ardèche y Faun Drôme y las rondas de Tirreno-Adriático, Volta y Giro de Italia. En principio, será el líder del UAE en la corsa rosa, donde competirá con Roglic, ganador de la edición de 2023.

El gigante Iván Romeo pega el estirón e impulsa al nuevo ciclismo español

El gigante Iván Romeo pega el estirón e impulsa al nuevo ciclismo español

El nuevo gigante pega el estirón y el ciclismo español, necesitado de sensaciones intensas, se congratula. Iván Romeo (Valladolid, 2003) aporta nueva luz a un presente esperanzador. El espigado corredor del Movistar (1,93 metros), campeón del mundo de contrarreloj sub'23, estrena palmarés en categoría profesional y certifica las expectativas levantadas por un chaval que rompe estereotipos: atesora un físico imponente, opuesto al típico escalador, y presume de formación académica.

El vallisoletano, integrante de esa nueva generación comandada por Juan Ayuso, inauguró casillero el pasado viernes con un fenomenal triunfo en la tercera etapa de la Volta a la Comunitat Valenciana, con una escapada a falta de 17 kilómetros para la meta con la que sorprendió a gente tan experimentada como Carlos Rodríguez, Pello Bilbao, Joao Almeida o Thymen Arensman. El chico, que es mucho más que un excelente contrarrelojista, ya avisó de sus intenciones en la jornada anterior, en la que rompió el grupo de las mejores. El sábado, con final en el Portell de Morella, trabajó en beneficio de sus compañeros Pablo Castrillo y Jefferson Cepeda, que buscaron la victoria hasta el último suspiro. El triunfo fue para el colombiano Santiago Buitrago (Bahrain), líder de una ronda que acaba este domingo en Valencia con una etapa de 104 kilómetros que arranca en Alfafar.

Romeo es uno de los pinguinos más talentosos de la escuadra de Eusebio Unzué. Desde pequeño destacó por su habilidad en la escuela de Juan Carlos Domínguez de Arroyo de la Encomienda. Luego se incorporó a la MMR Cycling Academy de Samuel Sánchez y Benjamín Noval y perfeccionó su técnica en la factoría estadounidense Hagens Berman Axeon de Axel Merckx, hijo del corredor más espléndido de la historia. En 2023 se incorporó al Movistar y desde entonces no ha dejado de progresar. «Es muy maduro, con buena base, muy profesional», dicen desde el equipo navarro. Es meticuloso en el estudio de los recorridos. El pasado verano se fue, junto a su padre, a Zúrich días antes del comienzo del Mundial para analizar el trazado del circuito. Su trabajo fue recompensado con una medalla de oro en la crono sub'23. Sembrar para recolectar.

«Me siento en las nubes, muy contento porque al final es algo que venía buscando desde hace mucho tiempo y por lo que trabajamos todos los días. He hecho un invierno muy duro. He dado un salto de calidad muy grande pero de nada sirve si luego no ganas, hay que materializarlo, así que estoy contentísimo por mí y muy contento por el equipo», afirmó el viernes tras subir al podio de Alpuente.

Romero es el cuarto español que gana etapa en este 2025. Los anteriores fueron su compañero Javier Romo, en Tour Down Under; Mario Aparicio (Burgos), en Sharjah Tour de Emiratos, y Urko Berrade (Kerm Pharma) en Clássica Camp de Morvedre.

Pogacar busca en Zúrich la triple corona que sólo alcanzaron Merckx y Roche

Pogacar busca en Zúrich la triple corona que sólo alcanzaron Merckx y Roche

Nuevo desafío para el fenómeno insaciable. Tadej Pogacar, número uno en las listas de apuestas del Mundial de Zúrich, persigue un reto que sólo han culminado dos corredores en toda la historia: la triple corona. Un título honorífico que distingue al ganador en un mismo año de un Mundial y de dos grandes rondas por etapas. El esloveno ya se anotó el Giro de Italia y el Tour de Francia y este domingo se ha propuesto vestirse con el cotizado maillot arcoíris.

Para saber más

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El formidable triplete sólo lo han sellado el belga Eddy Merckx, en 1974, y el irlandés Stephen Roche, en 1987. Ambos se proclamaron campeones del mundo en ruta tras imponerse en el Giro y el Tour. En el ciclismo de carretera no hay un logro más difícil de conseguir. Algunos estuvieron muy cerca de alcanzarlo, imponiéndose en dos grandes vueltas y estando en el podio o muy cerca de él en un Mundial, como Fausto Coppi (en 1949), Bernard Hinault (1978) y Miguel Indurain (1992 y 1993).

Tadej Pogacar, que ha participado cinco veces en los Mundiales, con un tercer puesto, en 2023, como mejor resultado, dispone de un equipo fortísimo, con gente como Primoz Roglic, Jan Tratnik, Luka Mezgec y Domen Novak para consumar un reto que comenzará este domingo a las 10.30 horas y finalizara alrededor de las 17.30 horas. El esloveno, con 85 triunfos en su palmarés, es el gran favorito en una prueba en la que también figuran el belga Remco Evenepoel, ganador del oro el pasado domingo en el contrarreloj individual; el neerlandés Mathieu van der Poel, que defiende título; el estadounidense Matteo Jorgenson, muy fuerte en las segunda parte de la temporada, y el italiano Antonio Tiberi, un escalador muy solvente, ganador el pasado domingo del Tour de Luxemburgo.

Las opciones españolas pasan por Juan Ayuso, que llega muy motivado tras ganar la contrarreloj del Tour de Luxemburgo, y por Pello Bilbao, segundo en el Gran Premio de Montreal, tras Pogacar. Enric Mas, tercero en la Vuelta, acude en uno de sus momentos álgidos de su carrera. «El Mundial es una carrera muy especial, lo afronto con mucha ilusión. Es un recorrido duro y exigente, hay que pensar que cuando llevemos 200 kilómetros aún quedarán 70 más», ha señalado el balear.

La selección española, muy compacta, destaca por la mezcla de juventud y veteranía. Lo peor es que prácticamente todos los elegidos son cabezas de cartel en sus respectivos equipos. Muchos jefes y pocos gregarios para la escuadra de Pascual Momparler. En la lista del seleccionador también aparecen Pablo Castrillo (ganador de dos etapas en la Vuelta a España), Carlos Rodríguez, Mikel Landa, Roger Adriá y Mikel Aranburu.

Los aspirantes al título de Zúrich afrontarán un exigente trazado de 273,9 kilómetros, con 4.470 metros de desnivel, con la salida en Winterhur y la llegada en Zúrich. Tendrán que dar siete vueltas a un circuito final de 27 kilómetros y 501 metros de elevación en Zúrich y en sus alrededores. Se trata de un escenario con dientes de sierra, en el que sobresalen las subidas a Kyburg (1,1 km al 12% de pendiente media y rampas de hasta el 16%), Zürichbergstrasse (1,1 km al 8% de desnivel y paredes del 15%) y Witikon (2,3 km al 5,7% de porcentaje medio y cuestas del 9%).

No es un Mundial tan montañoso como en el que ganó Alejandro Valverde (último español en portar el maillot arcoíris) en Insbruck, en 2018, pero sí está destinado a escaladores con buena punta de velocidad. Ninguno tan voraz como Pogacar.

Pablo Castrillo, el ciclista de moda: "Mi hermano lo dejó por una depresión, ha sido una gran enseñanza para mí"

Pablo Castrillo, el ciclista de moda: “Mi hermano lo dejó por una depresión, ha sido una gran enseñanza para mí”

Hacía seis años que un español no ganaba dos etapas en la misma grande. Entonces, 2018, fue, nada menos, Alejandro Valverde en La Vuelta. Ni los más osados hubieran situado en semejante plano a Pablo Castrillo (Jaca, 2001), bajo el radar hasta hace un mes, revolución total del ciclismo nacional ahora. No sólo por sus dos triunfos de etapa, especialmente por cómo se impuso tanto en Manzaneda como en Cuitu Negro. Osadía, perseverancia, agonía y colmillo. Ciclismo del de antes. «A mí es el que me gusta, el de atacar sin mirar los números», cuenta a EL MUNDO el corredor del Kern Pharma (otra revolución), integrante de pleno derecho de la selección que este domingo afronta el Mundial de Zúrich.

¿Le ha dado tiempo en estas casi tres semanas a procesar todo lo que le sucedió en La Vuelta a España?
Tras la Vuelta estaba bastante fatigado, tanto mental como físicamente. La primera semana fue descanso total y la segunda empecé a creerme y a asimilar lo que me había pasado, las dos victorias y todo lo que había conseguido el equipo. Me ha cambiado la vida, bastante. Esos tres días...
Si le cuentan antes lo que iba a pasar...
No me lo hubiera creído. Veníamos bastante bien preparados y con la intención de ganar al menos una etapa, aunque sabíamos que era muy complicado. Con eso nos hubiéramos ido satisfechos como equipo... ¡Ganamos tres etapas, dos mías! Y sobre todo la del Cuitu Negro. Sabía que estaba en buena forma, pero no me lo esperaba para nada.
¿Siente que fue una reivindicación del ciclismo valiente en plena era de los pinganillos y los vatios?
Es que a mí el ciclismo que siempre me ha gustado es ese, el de antes. Desde que empecé a competir he sido valiente. Siempre me ha dado igual si reventaba o no. Es lo que me gusta. Nunca he tenido miedo a atacar en cualquier sitio, aunque muchas veces me ha salido mal. Estas dos victorias son una recompensa a todas esas veces que no salió bien. Es reivindicar el ciclismo de atacar, de ser valiente y de no mirar tanto los números. Aunque sabemos que también son importantes, claro.
¿De dónde sale ese carácter, esa capacidad de agonía?
No lo sé. Desde que empecé en la bici he tenido esa capacidad de sufrimiento, siempre me he exprimido al máximo, es lo que me ha caracterizado. En esta Vuelta lo he sacado al máximo. Las dos victorias de etapa fueron de mucha agonía. Siempre me ha gustado sufrir... y hasta donde pueda llegar. En Manzaneda ataqué a falta de 10 kilómetros para la meta, iba pensando en Manolo Azkona [fundador del Kern Pharma, fallecido ese mismo día], en la familia... eso me da la fuerza para pasar mi límite. En el Cuitu Negro tenía mejores piernas.
Castrillo celebra una de sus victorias en La Vuelta.

Castrillo celebra una de sus victorias en La Vuelta.KERN PHARMA

Indurain decía eso de «sufrir a gusto».
Cuando vas mal y te vas quedando todo el rato, es un sufrimiento que es muy malo, no se disfruta nada. Pero cuando vas bien de piernas, te ves adelante y disputas la etapa, es un sufrimiento que disfrutas, que te impulsa más a seguir.
Explíqueme esa victoria en el infierno del Cuitu Negro, esa rampa final...
Son paredes. He visto bastantes veces repetida la etapa, los últimos tres kilómetros fueron épicos para mí. El ataque a Vlasov y Sivakov... En mi mente tengo el recuerdo de cuando llegó Vlasov hasta mí y en ese descansillo tuve la calma y la sangre fría de tomarme un respiro y mirar cómo iba mi rival. Ahí tuve la decisión de arrancar, de ver hasta dónde podía ir él. Y, efectivamente, Vlasov iba mal y pude llevarme la victoria.
Tan corpulento, no tiene pinta de escalador... ¿Sorprendió a quién no le conocía?
Desde que empecé lo que más me gustó fueron los puertos de montaña. He podido mejorar en el llano, pero la capacidad de subir bien no la he perdido a pesar de que mi cuerpo cambió, de ser un ciclista corpulento. Espero no perderlo.
¿Cómo te miran en el pelotón al día siguiente?
Fue un honor que me felicitaran tantos ciclistas, sobre todo gente como Van Aert. El pelotón te va tratando diferente, con más respeto. Lo malo de eso es que en las siguientes fugas estás más vigilado. Y ya todo es más complicado, en la escapada te dejan la responsabilidad de cerrar los huecos... Así que tiene sus cosas buenas y sus cosas malas.
Empezó jugando al hockey hielo en Jaca, su pueblo.
Sí, estuve siete años, disfrutando bastante, como un hobbie de chaval. No se me daba mal, era medio buenillo, pero no es que fuera a llegar a ligas profesionales ni nada. Luego influyeron las salidas en bici con mi madre y, sobre todo, cuando estaba mi hermano en el Lizarte e íbamos a todas las carreras. Eso me enganchó a la bici y decidí probarlo en cadetes. Desde el primer momento disfruté muchísimo tanto de entrenar como de la competición, pero nunca pensaba que iba a ser ciclista profesional. Poco a poco te vas centrando, vas viendo que tus capacidades pueden ser válidas para el ciclismo.
¿En quién se fijaba, quiénes eran sus ídolos?
Me enganché al ciclismo tarde. Pero Valverde me inspiró bastante con sus ataques y victorias, enganchaba. Es uno de mis referentes, como Contador y Purito.
Pablo Castrillo, durante la Vuelta a España.

Pablo Castrillo, durante la Vuelta a España.KERN PHARMA

La primera ciclista de la familia fue su madre.
Los veranos en los que íbamos a Cambrils salía con ella con la bicicleta. De ahí me viene el ciclismo, mi madre fue una inspiración. Siempre le ha gustado la bicicleta y ahora el ciclismo femenino va aumentando, ganando popularidad y su nivel va subiendo. Es la presidenta del club del pueblo.
Y su padre corre maratones.
Los dos son militares. Mi padre se jubiló hace años y mi madre hace un mes. Mi padre empezó tarde, con más de 40, pero se hizo unos cuantos maratones. Somos una familia de deportistas y eso es de agradecer para que un niño como yo se enganchara al deporte.
Su hermano Jaime, cinco años mayor, ex ciclista del Movistar y el Kern Pharma entre otros, tuvo que parar. ¿Cómo viviste el proceso?
Mi hermano siempre ha sido un ejemplo, un pilar fundamental. Siempre lo he visto con un motor increíble, capaz de hacer grandes cosas encima de la bici. Pero siempre le ha costado, se ponía mucha presión y acabó desembocando en una depresión. Decidió dejarlo, porque para su salud era lo mejor. Fue una decisión valiente que le ayudó bastante. Estos dos años que ha estado sin bici notaba que le faltaba algo y ha decidido volver [con el equipo portugúes de categoría Continental Sabgal / Anicolor]. Para mí es una decisión muy importante y complicada; después de estar dos años parado meterte en un pelotón profesional, con lo duro que es y con el estrés que hay. Con todo lo que ha pasado han sido unas enseñanzas para mí muy grandes. De que lo primero es intentar disfrutar de la bici, no meterte tanta presión y luego viene lo demás. La bici es importante, pero primero eres una persona que tiene su vida. No todo es la bici.
¿Qué le dijo tras sus victorias?
Estaba feliz y emocionado. Lloró bastante. Me dijo que me mantuviera con los pies en la tierra. Que los éxitos no se me suban a la cabeza. Que siga trabajando como hasta ahora, apoyándome en las personas cercanas que tengo al lado.
¿Nos va a sorprender a todos también en el Mundial?
Esto es un premio para mí, con lo duro que es y el cartel que hay... Tenemos un equipo muy bueno para poder ganar, con Enric [Mas], Peio [Bilbao] y [Juan] Ayuso. Me tocará aportar al máximo a la selección, ayudar lo que se pueda y volver a ir de tapado.
El tema de moda: ¿dónde correrá el año que viene?
Es normal que se hable y que haya rumores después de las dos victorias etapas y de que aún no haya firmado. Ahora tengo que elegir. Me lo estoy pensando, en negociaciones [estaba con Ineos, pero han surgido más pretendientes]. Pensando en lo mejor para mi futuro, para seguir progresando y ver donde está mi techo. Valoro lo económico y lo deportivo, el proyecto, las personas que hay detrás, el grupo de rendimiento... Es una decisión importante.
¿Cómo es Pablo Castrillo cuando se baja de la bici?
Me gusta ir a caminar al monte y mucho jugar al pádel. Me gusta mi pueblo, me ayuda a desconectar.
Juan Ayuso gana la contrarreloj y roza el liderato de Van der Poel en el Tour de Luxemburgo

Juan Ayuso gana la contrarreloj y roza el liderato de Van der Poel en el Tour de Luxemburgo

Actualizado Sábado, 21 septiembre 2024 - 17:37

Juan Ayuso, del UAE Team Emirates, ganó este sábado la cuarta y penúltima etapa del Tour de Luxemburgo, una contrarreloj individual de 15,5 kilómetros con comienzo y final en Differdange y tras la que el neerlandés Mathieu van der Poel (Alpecin-Deceuninck) recuperó el maillot de líder a falta de una jornada.

Ayuso, de 22 años, fue el más rápido en la 'crono' del Tour de Luxemburgo al marcar un tiempo de 12:41.18 minutos. Aventajó en 7.09 segundos al italiano Antonio Tiberi (Bahrain-Victorius), en 11.31 al danés Mads Pedersen (Lidl-Trek), en 14.89 al suizo Marc Hirschi (UAE Team Emirates) y en 19.12 a Van der Poel.

La de este sábado es la octava victoria como ciclista profesional de Ayuso y la cuarta de 2024, año en el que ganó la primera etapa de la Tirreno-Adriático, la Faun-Ardèche y la Itzulia-Vuelta al País Vasco.

Mathieu van der Poel, que recuperó el maillot de líder que el viernes le arrebató Mauri Vansevenant, afronta este domingo como primero la quinta y última etapa con una renta de 3 segundos sobre Ayuso y el belga, 8 sobre Hisrchi, campeón de la prueba en 2023; y 10 sobre Tiberi.

La carrera acaba con una recorrido de 176,9 kilómetros entre Mersch y la capital, Luxemburgo

Pablo Castrillo, héroe español en la Vuelta, valiente apuesta para el Mundial de Zúrich

Pablo Castrillo, héroe español en la Vuelta, valiente apuesta para el Mundial de Zúrich

El aragonés Pablo Castrillo (Kern Pharma), uno de los grandes protagonistas de la última Vuelta a España con sus dos victorias de etapa, es una de las principales apuestas del seleccionador Pascual Momparler para el Mundial de ruta de Zúrich. La prueba, que se disputará el 29 de septiembre y que presenta un perfil montañoso, se acomoda a las característica del joven corredor de 23 años, que en la ronda española se impuso en las cimas de Cuitu Negru y Manzaneda.

El chaval nacido en Jaca, que destaca por su facilidad para la escalada y para elegir las escapadas buenas, forma parte de una expedición con corredores jóvenes ambiciosos y veteranos que atraviesan por un excelente momento de forma. En esa lista también figuran Enric Mas, Álex Aramburu (Movistar), Juan Ayuso (UAE), Mikel Landa (Soudal Quick-Step), Pello Bilbao (Bahrain), Carlos Rodríguez (Ineos) y Roger Adriá (Red Bull-Bora-Hansgrohe).

El esloveno Tadej Pogacar y el neerlandés Mathieu van der Poel parten como principales candidatos a conseguir la medalla de oro del campeonato

La prueba contrarreloj la disputarán David de la Cruz (Q36.5) y Raúl García Pierna (Arkea), que fue la semana pasada decimotercero en la lucha contra el crono de los Europeos de Limburgo.

La carrera élite masculina se disputará el domingo 29 desde las 10.30 horas sobre un recorrido de 274 kilómetros en los que los corredores tendrán que superar varias duras subidas, aunque no demasiado largas (Kyburg, 1,2 km-12%; Binz, 4,6 km-4,5%; Zurichbergstrasse, 1,1 km-8%; y Witikon, 2,3 km-5,7%).

La contrarreloj tendrá lugar el domingo 22 desde las 14.45 horas. Los ciclistas recorrerán 46,1 kilómetros con salida y llegada en Zúrich.

Almeida, tras regañar a Ayuso y cautivar a Jorge Mendes, persigue un hito histórico en la Vuelta

Almeida, tras regañar a Ayuso y cautivar a Jorge Mendes, persigue un hito histórico en la Vuelta

Al primero que seleccionó el poderoso Jorge Mendes en su estreno como representante de ciclistas fue a Joao Almeida. A comienzos de 2021, el mánager de Cristiano Ronaldo o Jose Mourinho intuía que su compatriota, con sólo 22 años, podía ofrecer un largo y rentable recorrido. La empresa Polaris Sports tomó las riendas de un chaval que sorprendió en el Giro de Italia de 2020: portó el liderato durante 15 etapas y terminó cuarto en la general. Entonces, el polivalente corredor militaba en el Deceuninck Quick-Step.

Mendes no perdió el tiempo y meses después de comprometerse con el nuevo talento portugués movió ficha y rubricó un contrato de cinco años de duración con el UAE de Tadej Pogacar. Almeida, formado para liderar de equipos, pronto asumió que debería estar a la sombra del genial esloveno y aceptó el rol de gregario de primer nivel. Una situación de secundario que ahora abandona en el arranque de una Vuelta a España muy especial para el corredor nacido hace 26 años en Caldas de Rainha, a 80 kilómetros de Lisboa, donde el sábado arranca la ronda con una contrarreloj individual de 12 kilómetros entre la capital y Oeiras. La segunda etapa pasará por su ciudad natal.

Almeida es, junto a Rui Costa, el gran ídolo luso, el gran objetivo de los cazadores de autógrafos. Uno de los más aclamados en la presentación del jueves de los equipos en la Plaza de Belém.

Con la ausencia de Pogacar, el portugués acude a la Vuelta con galones de jefe y con el reto de ganar y establecer un hito sin precedentes en el ciclismo de su país. Joaquim Agostinho es el único que ha subido al podio de una gran ronda: tercero en el Tour de Francia de 1978 y 1979, y segundo en la Vuelta de 1974 (terminó a 11 segundos de José Manuel Fuente, la segunda diferencia más estrecha en la historia de la Vuelta), pero ninguno ha dominado la general.

El incidente con Ayuso

Almeida destaca por su versatilidad, notable en la montaña y en las cronos (estará entre los mejores en el estreno del sábado) y tiene carácter. En el ascenso al Galibier del último Tour recriminó con aspavientos a Juan Ayuso porque, según él, no se sacrificaba lo suficiente en beneficio de Pogacar y eso abrió una crisis de confianza del español en el UAE, aunque luego trataron de cerrar heridas. «Son circunstancias que pasan en la carrera, lo importante es que se hablen las cosas para que todo quede claro», señaló el portugués, que saltó a profesionales en 2017 con el Unieuro Trevigiani, equipo búlgaro continental de origen italiano. En 2018 fichó por el Hagens Berman Axeon, propiedad de Axel Merckx, hijo de Eddy. Luego fue contratado por el director belga Patrick Lefevere, jefe del Deceuninck Quick-Step, que le lanzó al centro del escenario internacional.

Joao Almeida ha seguido una proyección constante. En seis de las siete grandes vueltas en las que ha participado ha terminado en el top ten. Fue tercero en el Giro de Italia de 2023, quinto en la Vuelta 2022, cuarto en el último Tour de Francia. Ahora podría haber llegado su gran momento.

«Estoy muy feliz de que la Vuelta empiece en Lisboa y de que la carrera pase por la ciudad en la que nací. Esto es un sueño. Contar con el apoyo del público, de mi familia y de mis amigos será especial. Es una oportunidad única en la vida», ha dicho el campeón portugués.

«En la Vuelta asumo el papel de líder junto a Adam Yates. Todos en el equipo tenemos buena relación. Estoy muy emocionado por empezar», ha señalado el luso.

El director Joxean Fernández Matxin afirma que el UAE afronta la prueba con un bloque compacto: «La Vuelta es una carrera muy importante para nosotros. Tenemos un equipo de primer nivel con gente como Joao Almeida, que correrá en casa en la salida, y Adam Yates. Todos hemos visto la colaboración entre ambos que en el Tour de Suiza y el trabajo que hicieron en el Tour de Francia, así que estamos seguros de que pueden hacer una gran carrera».

El técnico español aspira a conseguir esta temporada el triplete en las grandes rondas. Pogacar arrasó en el Giro y en el Tour y ahora es el turno del Príncipe de Lisboa.