La última tormenta de Oblak: el sueño con Eslovenia perseguido una década y cumplido entre interrogantes

Actualizado Martes, 25 junio 2024 - 00:27

«Hay momentos en la vida en que las cosas no salen como quieres». La resiliencia es una característica de Jan Oblak. A sus 31 años, después de 10 como arquero indiscutible en el Atlético de Madrid y líder de Eslovenia, en esta Eurocopa se está viendo obligado a demostrarlo. Empezando por esta noche ante Inglaterra. O Eslovenia suma o hará las maletas para marcharse de vacaciones.

La espina clavada de su carrera era llevar a su país a una fase final de un gran campeonato y lo ha logrado, aunque ahora no parezca suficiente. Junto al goleador Sesko es el líder, pero está dejando más dudas que certezas, casi como de rojiblanco.

Nada pudo hacer en el derechazo de Eriksen para Dinamarca en la primera jornada y sostuvo al equipo ante Serbia hasta lo que ocurrió en el minuto 95. De manera inexplicable Jovic consiguió un empate en el que Oblak fue protagonista. El veterano guardameta, después de cuajar un buen partido, esperó el saque de esquina dentro de su portería, un error impropio de su experiencia. A bocajarro recibió el testarazo de Jovic solo en el área pequeña, pero, aunque lo hubiera repelido, habría subido al marcador.

68 goles en 54 partidos

Nadie encuentra explicación a qué hacía dentro de los palos, como otras tantas veces esta temporada ha sido cuestionado por sus actuaciones con el Atlético. Esta 23/24 ha sido su peor temporada desde que llegó a Madrid, con 68 goles en 54 partidos.

Pese a ser uno de los héroes de la eliminatoria ante el Inter con dos penaltis atajados y de haber sacado manos salvadoras en muchos partidos de Liga, sus números le relegan a la quinta plaza de los porteros menos goleados. 43 encajó en 38 encuentros y estuvo obligado a hacer más de tres paradas por partido, algo que no le había sucedido nunca en el Atlético.

La debilidad defensiva de la zaga rojiblanca no le ayudó a intentar revalidar el Trofeo Zamora que ha ganado en cinco ocasiones, cuatro de forma consecutiva desde la campaña 15/16 a las 18/19. Después tuvo que esperar una más para volver a ser el guardameta menos batido. Unos problemas cervicales al final de la pasada temporada y la debilidad defensiva del equipo de Simeone le han llevado que sume tres temporada consecutivas muy alejado del trofeo, que nadie ha conseguido seis veces en la historia de la Liga.

«Mentiras desde Madrid»

Eslovenia ha sido su bálsamo esta temporada. Durante la clasificación para la Eurocopa, que sólo han disputado en 2000, mantuvo su portería a cero en ocho de los 19 duelos, aunque en total recibió 17 goles. Ninguno de los otros dos porteros, Igor Vekic del Vejle danés y Vid Velec del Apoel chipriota, le pueden hacer sombra. Precisamente junto a Velec, Kurtic y el renacido Joseph Ilicic son los veteranos pilares de la selección. Y nadie les discute. Ni siquiera los seleccionadores.

El desencuentro en 2018 entre Oblak y el entonces seleccionador Tomaz Kavcic le acabó costando la destitución. «No me habla, lo están engañando y es muy triste. Él dijo mentiras desde Madrid sin hablar conmigo y yo nunca dije nada. Porque Eslovenia le necesita». Y así fue. La Federación eligió al portero, entonces indiscutiblemente entre los mejores del mundo, y despidió al seleccionador horas después de pronunciar esas palabras. Fue entonces cuando cogió las riendas Matjaz Kek, con la lección aprendida.

La proeza buscada durante 24 años de volver a una Eurocopa tiene en Oblak un pilar. Que Eslovenia supere la fase de grupos, algo que no consiguió en el campeonato de Bélgica y Países Bajos, pasa porque el arquero consiga hacer escampar la última tormenta.

Un mediocre experimento de De la Fuente

Un mediocre experimento de De la Fuente

La selección española bajó muchos escalones en su subida a la gloria. Fue demasiado lenta e inepta de cara al gol. Sólo por amor propio, Albania no mereció perder.

De la Fuente pecó de prepotencia, soberbia y supremacía. Se ha creído que España es muy superior a todas las selecciones en la Eurocopa y cometió la impertinencia de suprimir a diez titulares para jugar con un equipo sin nervio, sin tensión y con menos calidad técnica.

Lo peor es que veo excesivo optimismo, desproporcionada confianza, en todo el sentimiento supremacista de la selección. Y cuidado, ha ganado el primer puesto, a pesar d

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Italia resucita con un gol agónico en el minuto 98 para sentenciar a Croacia

Italia resucita con un gol agónico en el minuto 98 para sentenciar a Croacia

Luka Modric es una leyenda, el fútbol un juego extraordinario y el destino caprichoso e impredecible. El veterano centrocampista, quién sabe si en su último gran torneo con Croacia, falló un penalti pero marcó en la siguiente jugada para mantener vivo a su país en la Eurocopa hasta el minuto 98, cuando Zaccagni, héroe italiano, anotó el empate que dio el pase a los transalpinos y eliminó a los balcánicos. Fue un duelo agónico, de pura supervivencia. [Narración y estadísticas (1-1)]

Dalic decidió jugarse la vida con su centro del campo de siempre, ese que ha llevado a su país a una final y un tercer puesto en dos Mundiales consecutivos: Brozovic, Kovacic y Modric. La generación dorada merecía protagonizar su último baile de la mano. Y lo hicieron.

Después de un arranque prometedor en el que dominaron la posesión y tuvieron algunos acercamientos en las botas de Sucic y Kramaric, los italianos vieron que no tenían por qué tener miedo, que el empate les podía valer pero que su fútbol daba para más. Barella y Jorginho, capos del Inter y el Arsenal, asumieron su papel y domaron la pelota y a su rival.

Los balcánicos, agónicos y precipitados, tuvieron el balón por momentos, pero estuvieron nerviosos y sin ideas. El conjunto de Spalletti, sin embargo, dejó muy en lo alto el valor del papel que ha hecho España en este grupo. Los italianos son un gran equipo al que sólo le falta un gran nueve, lo que históricamente siempre ha tenido.

Dominar, pero no correr

Retegui, atacante del Genoa, tuvo las mejores ocasiones del primer tiempo. No llegó a un par de centros de Di Lorenzo y en el 20 dirigió un cabezazo que rozó el palo izquierdo de Livakovic, avisando a una grada croata que no dejaba de cantar. Un minuto más tarde, Brozovic apareció milagroso para desviar su volea. Sufría mucho Croacia. En el 26, Livakovic sacó ante Bastoni la ocasión más clara del choque. Un cabezazo a un metro al que el guardameta respondió con agilidad.

Croacia superó el arreón y, consciente de sus limitaciones, volvió a bajar las pulsaciones del duelo. Con ese centro del campo no puede correr, necesita dominar. Y si no domina, puede caer.

La entrada de los jóvenes Sucic y Pasalic no le dio a Dalic lo que quería. Deseó sangre, pero tuvo apatía. No aparecieron entre líneas y Kramaric no tenía el cuerpo suficiente para pelear con los centrales transalpinos. El choque empezaba a pedir a Budimir o Petkovic, gigantes croatas. Todo mientras Livakovic volvía a evitar el primero, esta vez desde los pies de Pellegrini.

El disparo de Zaccagni que valió el 1-1 en Leipzig.

El disparo de Zaccagni que valió el 1-1 en Leipzig.EFE

El descanso confirmó los presagios de Dalic, que dio entrada a Budimir en lugar de Pasalic. El del Osasuna se situó como referente para dar una opción en largo y Kramaric volvió a la banda izquierda, su lugar natural. Ahí creció el cuadro balcánico y ahí nació el 1-0, fruto de un golpe del destino que sólo puede ofrecer el fútbol.

Gigante en cada pelea

En el 51, Kramaric, dentro del área, disparó a puerta y la mano de Frattesi desvió el balón. No lo vio Makkelie, pero sí el VAR. Un penalti clarísimo que Modric, en su batalla contra su propio final, quiso lanzar, asumiento la responsabilidad de toda su generación. Quién iba a ser. El croata buscó el lado izquierdo de Donnarumma, pero éste adivinó su idea y rechazó el lanzamiento. Locura italiana para seguir mirando a octavos de final. Pero el fútbol es increíble, imprevisible, y Modric, que podría estar hundido por la situación, se redimió para anotar el primer tanto del duelo en la siguiente jugada. Sucic puso un centro templado, Budimir remató, Donnarumma lo detuvo y el rechace lo envió a gol el centrocampista del Madrid.

El fútbol dio la vuelta en un segundo. De repente, Italia se quejaba y temblaba con balón y Croacia cantaba que seguía viva. Modric, MVP, se hizo grande, gigante en cada pelea por el balón, Brozovic ocupó espacios como si fuera 2018 y el equipo mordió, elevado por una afición que convirtió Leipzig en Zagreb.

Con el paso de los minutos, Italia se recompuso y fue consciente de su situación. Creció otra vez con el balón y asedió la portería de Livakovic en un tramo final catatónico. En Croacia, ya sin estrellas, sólo quedaron secundarios con oxígeno achicando balones. Parecían aguantar, pero una arrancada de un imperial Calafiori asistió a Zaccagni para que el de la Lazio anotara un golazo por la escuadra. Italia vivió, Croacia murió y depende ahora de una carambola milagrosa.

Al emergente fútbol de España le espera la prueba de la guillotina

Al emergente fútbol de España le espera la prueba de la guillotina

El Niño Jesús de la selección no es ya Jesusito Navas, convertido ahora en su San José. Ese papel corresponde ahora a Lamine Yamal, un niño de verdad. Navas es el eslabón con el paraíso perdido, eslabón también en la jugada con que Iniesta llevó a España a los cielos, en Sudáfrica, aunque el futbolista del Sevilla no estuviera en el título fundacional de la gran generación, en 2008. Nadie resiste desde entonces al nivel que exige una Eurocopa, ni siquiera el custodio de Navas cuando empezó a visitar la selección, como sub'21. Era Sergio Ramos, que dice adiós al Pizjuán, mientras Iniesta gana e

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España pasa a cuartos

España pasa a cuartos

Parece que ya tenemos rival en cuartos. Es lo típico que se suele anunciar en España cuando todavía andamos transitando por la fase de grupos, e incluso cuando ni siquiera hemos empezado un campeonato. Es más, Alemania ya se antoja como un rival de lo más asequible, que es lo típico que se anuncia antes de cesar a Luis de la Fuente porque lo tenía a huevo.

La Mannschaft ha pasado de la exhibición a la eficacia, que es como llamamos gentilmente a ganar jugando mal, para pasar sucesivamente a empatar jugando todavía peor. Más que suficiente para demostrar que el país entero ya se ha aprendido aqu

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Los meritorios cumplen ante Albania y España ya espera rival en octavos

Los meritorios cumplen ante Albania y España ya espera rival en octavos

La sensación de no disputar nada en el tercer partido no la tenía España desde el Mundial de Brasil, 2014, cuando jugó, y ganó, a Australia en Curitiba sabiéndose eliminada desde cuatro días antes. En sentido positivo, desde 2008, cuando jugó, y ganó también, a Grecia sabiéndose ya en cuartos de final desde cuatro días antes. Dos veces en 16 años, y por medio, un montón de terceros partidos de la fase de grupos con algo en juego, algunos agónicos (Rusia'18, Euro'21) y una costumbre, la de guardar a los titulares para los cruces, en desuso. Quizá por eso el partido de ayer fue algo extraño, ayudada esa extrañeza también por el traje amarillo, por la debilidad del rival y hasta por el día de la semana. Ganó España, rellenó el formulario del tercer encuentro, no sin algún apuro en la segunda parte y se dispuso a descansar a la espera de rival el próximo domingo en Colonia. [Narración y estadísticas (0-1)]

Se hizo el interesante Luis de la Fuente en la rueda de prensa previa, hablando de jugarse muchas cosas, prestigio, puntos, orgullo y a saber cuántas cosas más, pero no logró engañar a nadie. Le dio la vuelta entera al once inicial y, como sigue siendo ley en el fútbol, los titulares descansaron porque no había nada que discutir. Los meritorios, término antiquísimo que se entiende a la primera, tienen como misión fundamental no dar que hablar. Cumplir, pasar desapercibidos como mínimo y, si se puede, apuntar maneras. Los meritorios de España salieron al césped de Düsseldorf con esas premisas, traducidas en la misión de proponerle al entrenador algún cambio en la noche de octavos. Sólo Laporte, que al no jugar el primer partido necesitaba algo de ritmo, parece que estará en ese primer cruce sin red. El resto serán suplentes, salvo lesión en estos días. Y eso que hubo un puñadito de ellos que levantaron la mano para el futuro.

Para saber más

España, de hecho, ya puede decir que ha usado a todos los jugadores que ha traído a Alemania menos a Álex Remiro. Jugaron los disponibles, todos salvo Rodrigo, sancionado, y Ayoze y Nacho, lesionados. El central del Madrid pasó parte de la mañana, por cierto, en un hotel firmando su contrato con el Al Qadsiah, algo cuestionable siquiera sea en lo estético, pues parecen sobrar días que no sean de partido para echar un garabato, por mucho que no hubiera nada en juego y por mucho que él no pudiera participar. Al margen de ellos tres, pues, De la Fuente dejó que todos pisaran el césped menos el tercer portero.

Cinco minutos de ilusión

¿Y quiénes son los meritorios que alzaron la mano? Pues hubo varios. Jesús Navas, que tendrá 90 años y seguirá centrando mejor que cualquier lateral de la Eurocopa. Vivian, un albanés (por el entusiasmo) de Vitoria que se afeita sin espuma, y que es un central de los de antes, con pocas, muy pocas, florituras y mucha, mucha seguridad. Dani Olmo, pura calidad en la mediapunta por mucho que no ande fino. Y Ferran Torres, un chaval rapidísimo y que tendrá muchos defectos, pero tiene, sobre todo, una virtud con la selección: se le caen los goles de los bolsillos a nada que juega.

Albania, una selección limitadita, sí puso a todos sus titulares, pero le dio igual. A este tipo de grupos apenas les sostiene la ilusión durante un rato de los partidos, y a Albania la sostuvo durante los primeros cinco minutos y durante un rato del segundo tiempo. Un poquito de barullo al calor de las bengalas de sus aficionados, un par de presiones alocadas y hasta el último tramo, donde lo ajustado del marcador le permitió poner en apuros (algunos muy serios) a una España que, como era previsible, cogió la pelota y la tuvo casi todo el rato.

No tardó en ponerse por delante en el marcador, que suele ser lo más difícil en estos escenarios. Fue una jugada realmente bonita. Un pase interior de Laporte a Olmo que rompió dos líneas, un giro estupendo del futbolista del Leipzig y el balón a la carrera de Ferran, que la colocó en el palo contrario.

juego del limpiaparabrisas

Como era previsible, el gol dio paso a un monólogo patrio bastante aburrido, pues la Albania de Sylvinho devino en un muro en el balcón de su propia área. Así se llegó al descanso, con otro remate de Ferran que se fue alto, y así se inició la segunda parte, con un centro de Grimaldo, que tampoco anda cojo en esa faceta, y un remate inverosímil de Joselu que no fue gol de milagro. Lo necesitaba el delantero, todavía, del Real Madrid, pero tendrá que esperar.

Zubimendi y Merino felicitan a Raya tras una parada.

Zubimendi y Merino felicitan a Raya tras una parada.AFP

Conforme fue avanzando el partido, fue más evidente que el verdadero cambio de este equipo son los extremos. Sin Yamal ni Williams, España pasó muchos minutos jugando a ese juego del limpiaparabrisas que tan aburrido resulta. Llegaron bastante los dos laterales, Navas y Grimaldo, y centraron mucho y bien, pero no es lo mismo. No es lo mismo tener la electricidad de los chavales que no tenerla, una obviedad hoy incuestionable para nadie.

Tanto fue decayendo la cosa que por poco no se lleva un susto la selección. Por poco y por David Raya, que no va a ser titular mientras esté Unai Simón, pero que ayer terminó siendo el mejor del equipo, parando tres o cuatro disparos albaneses que eran gol y evitando el sinsabor de un empate que probablemente mereció Albania, corajuda y entusiasta en un tramo final intrascendente, pero feo. De la Fuente, antes, había agitado al equipo a ver si encontraba algo. Salieron Fermín, Yamal y Morata, pero para ese momento, el último cuarto de hora, España ya había desconectado y Albania perseguía un segundo punto de dignidad.

Marta Huerta de Aza, la primera árbitro principal en el fútbol profesional masculino: "Llevo muchos años peleando"

Marta Huerta de Aza, la primera árbitro principal en el fútbol profesional masculino: “Llevo muchos años peleando”

Probablemente, ni en los mejores sueños de Marta Huerta de Aza se imaginaba leer en los periódicos que ella sería la primera árbitro principal en el fútbol profesional masculino. Quince años tenía cuando decidió dar un paso para el que anima a otras chicas y que fue "una de las mejores decisiones de su vida". Hoy, con 34, celebra hacer historia en un deporte que siempre adoró. "Llevo muchos años peleando y es una enorme satisfacción haberlo logrado", afirma la protagonista.

Esta profesional palentina, pero del colegio tinerfeño, ya que reside en la isla canaria, consigue así un logro que rozaba el colectivo femenino. Las colegiadas Eliana Fernández González, Judit Romano García, Marisa Villa, Yolanda Parga y Guadalupe Porras Ayuso, ya consiguieron arbitrar partidos profesionales masculinos, pero únicamente como asistentes.

Fernández y Porras son las únicas que lo han hecho en Primera División. De hecho, esta última tuvo la mala fortuna de hacerse viral por un choque contra un cámara en un Betis - Athletic de Bilbao el pasado 25 de febrero en el que resultó lesionada y del que no recuerda nada.

Ambas coincidieron en un partido de Primera División en la temporada 2021/22 en el cuarteto arbitral que pitaba un Getafe - Real Sociedad. Guadalupe lo hizo como linier y Marta fue la cuarta árbitra del encuentro. "Fue un momento superbonito", dice la palentina sobre coincidir con su compañera y amiga.

Huerta de Haza es una de las mejores colegiadas femeninas en España. Internacional desde los 26 años, su presencia en torneos importantes como Eurocopas, Mundiales y Champions League es habitual. Ha arbitrado la final de la Copa de la Reina en 2018, la Supercopa de España en 2020 y 2022 y el partido inaugural en la Eurocopa de 2022 en Old Trafford entre Inglaterra y Austria.

A nivel masculino, Huerta de Aza lleva compaginando las últimas temporadas LaLiga F con Primera Federación. De hecho, esta temporada ha arbitrado el derbi autonómico entre Málaga y Córdoba o el partido de playoff entre Barça B e Ibiza correspondiente a las semifinales por el ascenso a Segunda. Categoría en la que hoy desemboca la colegiada.

Ascenso femenino

La palentina ha acaparado los focos, pero la Real Federación Española de Fútbol ha querido premiar también a más colegiadas por su buen hacer con otros ascensos. Así, Romano García asciende a Primera División, sumándose a las asistentes internacionales Porras y Fernández González.

Respecto a la Liga Hypermotion asciende la también asistente Silvia Fernández Pérez del colegio cántabro. "También siento este ascenso como un logro colectivo, así me lo están haciendo saber mis compañeras. El arbitraje femenino en España está dando pasos muy importantes y esto un éxito de todas. Quiero agradecer al Comité Técnico de Árbitros de la RFEF el esfuerzo y la apuesta decidida por todo el colectivo y en especial por nosotras", declara Huerta de Aza.

Son ya casi 20 años como árbitro de los que apenas se perdió una temporada porque fue madre. A su hija de dos años no le quitaría la idea de seguir sus pasos: "El arbitraje me ha dado muchas alegrías, que sea feliz haciendo lo que quiera, pero si me pregunta por mi experiencia seguro que tomaría esa decisión", explicó en una entrevista.

Muere José María Caneda, histórico ex presidente de la SD Compostela

Muere José María Caneda, histórico ex presidente de la SD Compostela

Actualizado Lunes, 24 junio 2024 - 11:34

José María Caneda, histórico presidente de la SD Compostela y uno de los grandes nombres que durante los años 90 popularizaron la figura de los dirigentes en LaLiga española, ha fallecido en la madrugada de este lunes a los 77 años.

Caneda, que llevaba varios años luchando contra el cáncer, fue el presidente del Compostela en la época dorada del club gallego, con el que logró el ascenso a Primera división desde Tercera en 1994.

Para la posteridad queda su inolvidable pelea con Jesús Gil en la que solo recibió el gerente de Caneda antes de que los guardaespaldas del ex dirigente del Atlético bloquearan cualquier posibilidad de réplica de Caneda. Todo muy zafio y chabacano, enseñas del fútbol patrio de aquella década y de muchos de sus dirigentes.

La bronca venía de lejos. Los presidentes llevaban tiempo ya dedicándose bonitas palabras como "montón de mierda", "calamidad", "bulto de carne con ojos", y la situación estalló en la sede de la Liga en un encuentro a las puertas del edificio que desembocó en uno de los vídeos más vistos de la historia del deporte español.

Momento en el que Jesús Gil agrede al gerente de Caneda.

Momento en el que Jesús Gil agrede al gerente de Caneda.EM

En lo deportivo, Caneda hizo grande al Compostela y puso en el mapa futbolístico la ciudad de Santiago. Cuatro años, de 1994 a 1998 duró el sueño gallego en Primera división. Después comenzó un descenso a los infiernos que terminó en 2004, con la liquidación y disolución de la entidad.

Más tarde, Caneda volvió a intentarlo en el sector y fundó el Campus Stellae, equipo al que volvió a llamar SD Compostela. El proyecto no acabó bien y en 2011 abandonó la dirección del equipo.

"Descanse en paz, José María Caneda. Gracias por hacer realidad el sueño de nuestra ciudad, llevando a tu SD Compostela a lo más alto. Siempre estarás en nuestros corazones", escribió el club gallego en sus redes sociales.

Escocia queda eliminada en el 99 en un partido marcado por el susto de Varga

Escocia queda eliminada en el 99 en un partido marcado por el susto de Varga

Actualizado Domingo, 23 junio 2024 - 23:37

No estaba siendo un partido que se caracterizara por su brillantez futbolística, pero una desafortunada salida de puños del portero escocés Gunn, en el minuto 68, dejó a Varga, aparentemente inconsciente, tendido en el suelo. La preocupación entre los allí presentes era palpable y todas las asistencias disponibles saltaron al campo para atender al delantero húngaro, que se marchó en camilla rodeado por una manta. A partir de ese momento, lo que quedaba de partido pasó a un segundo plano al desconocerse cuál era su estado.

A nivel estrictamente futbolístico, la situación del equipo escocés no era fácil. Si bien tenía una mínima posibilidad de pasar como segunda, con ayuda de Alemania, y hacer historia, un fallo ante Hungría le mandaba directamente a casa. Algo que finalmente ocurrió, tal vez debido a su exceso conservadurismo en un encuentro en el que necesitaba asegurarse la tercera plaza para tener alguna opción de seguir vivo en el torneo.

Los jugadores y servicios de asistencia sostienen una manta para cubrir a Varga

Los jugadores y servicios de asistencia sostienen una manta para cubrir a VargaMIGUEL MEDINAAFP

Tampoco el planteamiento inicial de Hungría invitaba a muchas florituras, pero conforme avanzaban los minutos lo que era un tenue control escocés se transformó en un partido en el que cualquiera podía adelantarse en una jugada aislada mal defendida.

La primera parte transcurrió con ambos equipos temerosos de que su rival les obligara a una remontada que se intuía difícil. La primera gran oportunidad llegó en el minuto 40, cuando Orban remataba alto una falta botada por Szoboszlai. En los minutos finales, la necesidad de Hungría por marcar la invitó a ir al ataque y en el minuto 99 y tras haber tirado al palo con anterioridad, Csoboth marcaba el único tanto del partido para dar esperanzas a los suyos. En la celebración, no faltó el recuerdo hacia su compañero mostrando al público su camiseta. Escocia, resignada, se vuelve a casa habiendo cosechado solo un punto en toda la Eurocopa.

Füllkrug salva a Alemania y la mantiene en el camino de España

Füllkrug salva a Alemania y la mantiene en el camino de España

Actualizado Domingo, 23 junio 2024 - 23:08

Füllkrug, el gigante alemán, es el héroe de la noche en Alemania. Un gol del delantero del Borussia Dortmund en el descuento evitó la victoria de Suiza y una de las grandes sorpresas del torneo. Durante muchos minutos, el país anfitrión, al que las quinielas daban como rival de España en cuartos, voló al otro lado del cuadro, pero la cabeza del atacante apareció en el minuto 92 para devolver las aguas a su cauce.

Nagelsmann volvió a repetir once de gala, los mismos futbolistas que habían sumado seis puntos y siete goles en los dos primeros encuentros, pero el inicio no fue tan cómodo como siempre. Y es que ningún gran torneo lo es. Tampoco Hungría y Escocia eran Suiza. El helvético, un conjunto más sólido, más físico, más experimentado y de más talento que las dos selecciones débiles del grupo, demostró desde el principio que no iba a ser una noche fácil.

A Alemania le costó circular el balón y sufrió en las transiciones defensivas, algo que ni Hungría ni Escocia le obligaron a hacer. Sí Suiza, resguardada en un esquema de cinco defensas y tres centrocampistas, pero con Ndoye y Embolo como balas al contraataque.

En el primer tiempo, Musiala, Wirtz y Havertz estuvieron más estáticos que de costumbre y el mediocampo suizo no dejó circular a Gündogan y Kroos, que en los primeros dos encuentros siempre encontraban espacio para pensar.

En el 16, Andrich sorprendió a Sommer desde lejos, fallando el guardameta helvético al intentar detener el disparo, pero el VAR avisó a Orsato y el colegiado anuló el gol por falta de Musiala en un intento de remate previo. Protestó la grada, pero parecía evidente que el delantero había pisado al defensor.

El tanto podría haber cambiado el plan de Suiza y aliviar la circulación alemana, pero su anulación mantuvo la idea de los de Yakin: presión intensa, con un hombre siempre encima de Kroos, Musiala y Wirtz.

En el 28, esa presión dio sus frutos. Alemania perdió el balón en salida y en tres toques Suiza se puso por delante. Pelota a Freuler dentro del área, asistencia a Ndoye desde el lateral, éste se adelantó a Tah y a Neuer y anotó el primero.

Shock en Frankfurt y Suiza que se ponía primera de grupo. España, mientras, mirando de reojo, porque en caso de llegar a cuartos su rival sería el líder del grupo de Alemania o el segundo del grupo de Inglaterra, que pueden ser los británicos, Dinamarca, Serbia o Eslovenia.

Un minuto después del tanto, Ndoye tuvo el segundo en sus botas, pero su disparo se marchó desviado. Musiala intentó recomponer a Alemania con alguna arrancada, pero los anfitriones llegaron al descanso sin respuestas para la solidez defensiva de los suizos.

Tras el descanso, a Alemania le siguió faltando el fútbol. Tuvo ganas, no se le puede negar, pero le faltó la claridad de otros días. Musiala probó a Sommer buscando el error del tanto anulado a Andrich, pero se encontró con la reacción del portero, y Kroos envió fuera un disparo desde lejos. Jugadas aisladas.

Suiza achicó su sistema todavía más y nadie la sacó de su propia área. Una pared infranqueable incluso cuando el cansancio comenzó a pasar factura. Nagelsmann lo vio y dio entrada a Beier, Sané y Füllkrug, sus mejores actores segundarios, buscando el oxígeno que parecía faltarles a Musiala y Wirtz.

La defensa suiza, liderada por un colosal Akanji, detuvo todos los centros, pases y lanzamientos, incluido un remate de Kimmich a un metro y medio de Sommer al que Akanji voló para detener con su pie.

El tramo final fue un asedio alemán por pura inercia, por puro corazón. Vargas marcó para Suiza en una contra, pero Orsato lo anuló por fuera de juego. Havertz estrelló un cabezazo en el palo y Suiza, que lo había detenido todo, no pudo evitar el destino de Füllkrug.

En el descuento, el delantero del Dortmund se elevó sobre los centrales para rematar de cabeza un centro perfecto de Raum. Salvó a Alemania y mantuvo a su selección en el camino de España.