Muere Matija Sarkic a los 26 años, portero montenegrino del Millwall

Muere Matija Sarkic a los 26 años, portero montenegrino del Millwall

Actualizado Sábado, 15 junio 2024 - 11:00

Matija Sarkic, portero montenegrino del Millwall, equipo del Championship (Segunda división inglesa), ha muerto a los 26 años según ha informado el club en un comunicado publicado este sábado.

Sarkic, nacido en Londres, pero internacional por Montenegro, había disputado 33 partidos con el Millwall después de llegar el verano pasado procedente del Wolverhampton Wanderers.

"El Millwall está completamente destrozado de anunciar que Matija Sarkic ha fallecido a los 26 años. Todo el mundo le envía amor y condolencias a su familia y amigos en este tiempo tan triste", dijo el club.

Además de jugar en el Millwall y en el Wolves, Sarkic pasó por el Aston Villa, el Birmingham City, el Stoke City y el Wigan Athletic.

Remontada 'olímpica' para David Puig, un cuento con final feliz en el Us Open

Remontada ‘olímpica’ para David Puig, un cuento con final feliz en el Us Open

Actualizado Sábado, 15 junio 2024 - 07:35

Cuando hace cuatro meses David Puig habló con sus managers y les expuso su deseo de recorrer 30.000 kilómetros en apenas 20 días para apurar sus remotas opciones de sumar puntos del ranking mundial y optar a los Juegos Olímpicos, debieron pensar que joven profesional de 22 años había perdido el juicio. Cancún, Las Vegas, Malasia, Omán, Arabia Saudí, Hong Kong, Miami, Australia, Kentucky, Singapur, California, Houston y finalmente Carolina del Norte esta misma semana de US Open. Esta ha sido la agotadora hoja de ruta de Puig desde el mes de febrero hasta hoy, todo con un objetivo que ha logrado hoy al pasar el corte en el Us Open de golf y lograr su plaza para disputar los próximos Juegos Olímpicos de Paris junto a Jon Rahm. "Ha sido una jornada dura de principio a fin, me encontrado mejor al principio pero he sufrido un poco más al final, estoy orgulloso de haber pasado el corte y de representar a España en los JJ.OO, es un sueño..", comentaba emocionado a las cámaras de Movistar+.

El quebradero de cabeza del Puig y su desventaja es que su calendario del LIV Golf (cuyos torneos no suman puntos del ranking mundial), solo le permitía este año competir en cuatro fechas del Circuito Asiático donde poder recolectar puntos del ranking mundial, y el golfista catalán hizo el máximo aprovechamiento de sus cuatro cartuchos; una victoria, un segundo puesto, un quinto y un décimo. El salto sideral le llevaba del puesto 2.819 del ranking mundial al 108 en poco más de un año. Por le camino se ganó su plaza para el Open Championship del próximo mes de julio y una invitación para el PGA Championship, donde no pasó el corte. La única opción de pelear las décimas de diferencia con Jorge Campillo, era clasificarse para el US Open y pasar el corte, la primera parte la logró arrasando en la previa clasificatoria que se disputó en California hace un par de semanas y la segunda gesta fue remontar los +6 de ayer para poder llegar al fin de semana y por fin celebrar su debut en Paris. Puig lo ha logrado gracias a una ronda de 68 golpes (-2).

Es la gran noticia del día que incluso eclipsa el buen papel de Sergio García que hoy terminó como el mejor español con 71 golpes. Un día que más que con el resultado, nos quedamos con la actitud de García. Hacía mucho tiempo que no se veía al golfista de Borriol tan sereno mentalmente y luchando cada situación en el campo por complicada que fuera, como el doblebogey del hoyo 2. García terminó el 16º con el par total a solo cinco golpes del líder el sueco Ludvig Aberg que en en el tercer major de su vida sigue deslumbrando.

Eugenio López-Chacarra, tercer español en liza, no tuvo su día y se quedó fuera del corte al terminar la primera parte del torneo con 73 y 75 golpes, ocho sobre el par en el acumulado.

Aberg tiene algo especial que hace que estemos ante un jugador que posiblemente marcará una época. En su debut en torneos majors hace un par de meses, solo Scottie Scheffler lograba superarle, al sueco le quedó el consuelo de haber establecido el mejor debut de la historia moderna del golf en Augusta National. Hace un mes fallaba el corte en el PGA Championship. Y el fin semana en el tercer torneo grande de su vida, Aberg lidera con -5 tras su jornada de 69 golpes. El sueco lidera con uno de ventaja sobre Bryson Dechambeau, Patrick Cantley y la revelación del torneo, el belga Thomas Detry, todos comparten la segunda posición con -4.

Hay que felicitar a la USGA por una de las mejores preparaciones de campo de los últimos años, tras la segunda jornada seguimos con solo 15 jugadores por debajo del par del campo, y pese a la ausencia de viento y al extremo calor, los jugadores se enfrentan a un durísimo test que no llega a ser una tortura para los golfistas, hoy hasta veinte jugadores hicieron bajo el par, una muestra de que jugando un buen golf, Pinehurst te da birdies y viceversa. De hecho, jugadores de la talla de Justin Thomas, Viktor Hovland, Max Homa o Dustin Johnson se han quedado fuera del torneo y otros grandes nombres como Rory McIIroy (+2), Patrick Cantley (+1) Brooks Koepka (+5) se han descolgado hoy con rondas sobre par. Otros como Francesco Molinari lograron meterse en el corte de forma milagrosa tras hacer un hoyo en uno en el par tres hoyo 9, el último de su recorrido, sería además el segundo hoyo en uno del día después del de Sepp Straka.

El corte terminó finalmente establecido en +5 y Scottie Shcheffler se quedó justo en el cuerda floja con +5, hasta que en el tramo final de la jornada se certificó que el resultado iba a ser suficiente para seguir en el torneo en el fin de semana, algo que no podrá hacer Tiger Woods (+7) en una lucha constante con su putter y los greenes de Pinehurst. Woods terminaba decepcionado y sembraba dudas sobre su continuidad en el US Open. "Puede que sea mi último Us Open o puede que no", contestaba a los periodistas.

Doncic aplaza la fiesta de los Celtics con una paliza histórica

Doncic aplaza la fiesta de los Celtics con una paliza histórica

El esloveno Luka Doncic dirigió este viernes con 29 puntos un monumental festival de los Dallas Mavericks, que, abajo 0-3 en las Finales NBA contra los Boston Celtics, triunfaron por 122-84 en el cuarto partido en el American Airlines Center de Dallas, para llevar la serie de vuelta al TD Garden de Boston.

Ningún equipo ha logrado remontar un 0-3 en una serie de 'playoffs' de la NBA en 156 precedentes, pero los Mavericks se aferraron a sus opciones con una feroz reacción de orgullo en su campo ante unos Celtics que, tras diez victorias seguidas en esta postemporada, dejaron una pobre imagen en su primera bola de partido.

Los Mavericks tuvieron una ventaja máxima de 48 puntos y derrotaron a unos Celtics que, a pesar de esta derrota, siguen de forma sólida al mando y podrán conquistar el título este lunes en casa.

Esta victoria fue la tercera más abultada en la historia de las Finales NBA. El récord es de 42 y lo ostentan los Chicago Bulls de Michael Jordan, que arrollaron 96-54 a los Utah Jazz en las Finales de 1998.

Doncic se luce con Sergio Ramos a pie de campo

Ante la mirada del español Sergio Ramos, sentado a pie de campo con una camiseta de Doncic, la estrella eslovena firmó 29 puntos, cinco rebotes, cinco asistencias y tres robos en 32 minutos en pista. Con más de 30 puntos de ventaja, pudo descansar todo el cuarto período, una auténtica bendición para él, que arrastra desde hace semanas problemas de rodilla y en el pecho.

Su cero de ocho en triples se quedó en una anécdota, así como el uno de seis desde el arco de Kyrie Irving (21 puntos, 4 rebotes y 6 asistencias). Y si a las dos estrellas no les funcionó el triple, Tim Hardaway Jr se salió con cinco de seis intentos y quince puntos, los primeros de una serie en la que hasta ahora apenas había tenido protagonismo.

El novato Derek Lively selló un doble doble de once puntos y doce rebotes saliendo del banquillo que dejó en evidencia la pasividad de unos Celtics que hasta este viernes habían sido colosales en esta serie.

Con el letón Kristaps Porzingis oficialmente disponible, pero sin minutos en la rotación de Joe Mazzulla para no arriesgar tras su problema en el tendón tibial, los de Boston tuvieron un modesto 36.3 % de acierto en tiros de campo.

Jayson Tatum anotó quince puntos, pero ninguno en la segunda mitad; Jaylen Brown, un hombre clave y considerado como posible MVP de la serie, no pasó de los diez, así como Jrue Holiday. El dominicano Al Horford anotó tres, con tres rebotes y cuatro asistencias.

Dominio de principio a fin

Con Doncic muy agresivo y pegado a Tatum, tan solo tuvieron un 29 % de acierto en tiros de campo los Celtics en la primera mitad, que no consiguieron tutear a los Mavs en ninguna faceta del encuentro.

Doncic selló trece puntos en el primer período y doce en el segundo, cuando los Mavs sellaron un demoledor parcial de 26-10 que les abrió el camino para doblar a Boston en el 50-25. En ese momento, la dupla Doncic-Irving acumulaba ya 27 puntos, más que todos los Celtics.

Tatum metió quince puntos para Boston, pero los hombres de Mazzulla eran irreconocibles. En los dos lados de la pista. Los texanos capturaron 37 rebotes por los 17 de los verdes en una primera mitad para olvidar y no encontraron maneras para crear buenos tiros. Brown no pasó de un modesto tres de diez en tiros, Jrue Holiday solo metió uno de seis y White, uno de cinco.

Doncic, por su parte, no se dejó condicionar por los apuros desde el arco (arrancó con 0 de 4), e hizo daño en la pintura y desde la distancia media, además de dar ritmo a un poderoso Dereck Lively, quien capturó nueve rebotes en tan solo la primera mitad. Sergio Ramos, sentado a pie de campo, se divertía y el 61-35 con el que los dos equipos regresaron a los vestuarios reflejaba el dominio absoluto de los Mavs.

Y, si es posible, el equipo de Jason Kidd pisó aún más el acelerador en la segunda mitad. La ventaja rompió la barrera de los treinta puntos con un triple de PJ Washington y alcanzó los 33 cuando Mazzulla pidió tiempo muerto en el 80-47. Con el partido ya virtualmente sentenciado, el American Airlines Center pudo dedicarse a animar la fiesta.

Lo hizo con un karaoke con las notas de Don't Stop Believin' (No dejes de creer) de 'Journey'. Un mensaje claro para los Mavs, llamados a lograr un imposible en esta serie.

La victoria de los Mavs nunca estuvo en duda y Mazzulla, con la mirada puesta ya en el cuarto partido, decidió sacar de la pista a sus jugadores antes del final del tercer período.

Una bendición también para los Mavs, que pudieron dejar cómodamente en el banquillo a Irving y sobre todo a Doncic, el jugador que más desgaste de energías había tenido.

Y es que incluso sin las figuras en pista, los Mavs siguieron con el rodillo y cuatro triples seguidos de Hardaway incrementaron la ventaja hasta un descomunal 112-67 con 6.45 minutos por jugar en el cuarto período. Morris, también desde el arco, la disparó hasta el 115-67.

La serie regresa ahora a Boston, con los Celtics en control, pero con unos Mavs que prometen batalla hasta el final.

Italia, la vieja autoridad resquebrajada sin gol, sin PlayStation y bajo el espíritu de los ‘All Blacks’

Actualizado Viernes, 14 junio 2024 - 23:30

"Sólo hay un azul más bonito que el del cielo, el de la camiseta de la selección nacional". Usa Luciano Spalletti (65 años) un lenguaje zalamero para alentar las esperanzas de los italianos en una Eurocopa a que la que llegan con su vieja autoridad resquebrajada, inmersos en un mar de dudas y bajo un estricto régimen de concentración impuesto por el seleccionador toscano para evitar distracciones. Italia es la vigente campeona, sí, pero los pilares de un calcio que reverdece en Europa se ven azotados por el tránsito que vive la Nazionale. "Somos los protagonistas del sueño de todo italiano que, de niño, dejaba la escuela para ir a jugar al fútbol toda la tarde. Les he dicho a los jugadores que somos héroes y gigantes", añadía.

El relevo generacional se está haciendo costoso y, aunque el futuro no se ve con pesimismo con los títulos europeos para la Sub-19 y la Sub-17, hay que mirar de reojo a este grupo de jugadores que tiene como líderes a Donnarumma, Jorginho y Barella. "Italia está subestimada", viene advirtiendo Gianluigi Buffon, convertido en jefe de delegación y enlace con el vestuario, una especie de hermano mayor con 21 años de experiencia en selección.

Y es que más allá de los números, Spalletti apunta también a la actitud. Con mano de hierro, intenta que nadie descarrile. Su primera decisión: regalar cada jugador el bestseller de James Kerr sobre el legado que dejó el éxito de los All Blacks. Leer es de lo poco que no está prohibido o limitado en la concentración. No se permiten PlayStations individuales en las habitaciones, no están permitidos los auriculares y sólo se puede usar el móvil y las redes antes del desayuno y la cena y la distracción quedará restringida a la sala de juegos con ping pong, billar, futbolín y una máquina de pinball de los 80. "Se viene a la Nazionale a ganar la Euro, no el Call of Duty", advirtió en marzo, cuando dejó fuera de Scamacca por su comportamiento en las citaciones.

"El mayor reto de mi carrera"

"Quiero concentraciones de antes, con viejas conductas. Si no saben a qué jugar ya les inventaré un juego, pero aquí no entran gilipollas», insistió. Ha rebajado esa tensión en los últimos días. "Hay dos PlayStation modernísimas en la sala de juegos, incluso yo he jugado. Subiré fotos a redes sociales y lo veréis. Pero por la noche hay que descansar, como dicen los psicoanalistas". Spalletti ejerciendo de padre para que los resultados lleguen, empezando por hoy ante Albania, donde un fallo sería imperdonable. "Italia está lista", advertía Donnarumma. Necesitan crecer en este campeonato y creer en que la vieja Italia no se ha esfumado.

Se refugian en el campeonato de Europa para lamerse las heridas que la han dejado fuera de los dos últimos Mundiales (Rusia y Qatar) y expulsada con vergüenza en la fase de grupos de los dos anteriores (Sudáfrica y Brasil). A esos varapalos le siguieron el apretón de dientes que les ha servido al menos para acabar entre dos ocho mejores equipos continentales y alzar el último título. Sin embargo, después vino el vapuleo de Argentina en la Finalissima, el tropezón de la Nations League y la regeneración en el banquillo. "Este es el mayor reto de mi carrera, aquí están en juego los sentimientos de todos los italianos", confesó Spalletti y buena muestra de ellos es que el camino hacia Alemania fue tortuoso y el pasaporte se logró sobre la bocina.

Emparejada con Inglaterra, lograron la clasificación directa gracias a la diferencia de goles ganada con Ucrania tras cuatro victorias, dos empates y dos derrotas. Y lo que es peor, sólo 16 goles a favor, muy lejos de los números de Portugal (36), Francia (29), España (25) o Inglaterra (22). La comparación con la clasificación para el torneo de hace cuatro años evidencia el problema: entonces los azzurri no cedieron ni un punto y marcaron 37 goles.

Atascados con el gol

Aún así, Spalletti aventa optimismo y alerta a España y a Croacia de que puede repetir sorpresa. "Vamos a Alemania a ganar, no a participar. Nos lo pide nuestra historia. Podemos estar a la altura de Inglaterra, Francia, España y Alemania", no dudaba en advertir estas últimas semanas. Después, encerrado en Coverciano y alimentándose de pescado -"porque el fósforo ayuda al cerebro", recuerda-, da vueltas a una fortaleza defensiva discutible, a la recuperación in extremis de Nicola Barella, duda para el debut, y, sobre todo, a cómo solventar lo que es el talón de Aquiles: el ataque.

Sólo Chiesa se mantiene del grupo de campeones pero sus nueve goles en la temporada han llevado al seleccionador a mirar más allá. El foco en Scamacca, delantero de Atalanta y máximo goleador nacional de la Serie A con 12 tantos, y Retegui del Genoa con nueve dianas. De momento el atacante de la Dea quien ha tomado ventaja en los partidos de preparación. "Ha crecido mucho en el último período y le felicitamos: es completo y lo tiene todo", dijo antes de mandarle un mensaje: "Si atacas la portería 10 veces, a lo mejor te llegan cinco balones; pero atacándola 20, a lo mejor te llegan 10". Y es que durante la preparación, Italia sólo ha marcado un gol a Bosnia y fue del centrocampista Frattesi.

Albania será la primera prueba de fuego. "Tenemos que demostrar quiénes somos, que no nos asusta un partido de fútbol", añadió un Spalletti que debuta "con una emoción fantástica y nada tóxica".

Una peculiar cuadrilla para ganar la Eurocopa: “Si hay que decirle cuatro cosas a alguno…”

Actualizado Viernes, 14 junio 2024 - 23:15

"Espero que seáis conscientes de que sois unos privilegiados", dijo Juan Carlos Unzúe, enfermo de ELA. Y continuó: "Si a mí me hubiesen preguntado hace años: ¿crees que podrías ser feliz en una silla de ruedas? Hubiese dicho que no. ¿Y sabéis qué? Que me habría equivocado. Con esta silla de ruedas llevo más de tres años y tengo, y he tenido, muchos momentos de felicidad".

En el gimnasio de la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, el auditorio de Unzúe,

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Halilovic: “Cuando te llaman el ‘nuevo Modric’ o el ‘nuevo Messi’ todo va bien hasta que no eres como ellos”

Actualizado Viernes, 14 junio 2024 - 23:11

Podría ser la típica historia de un juguete roto, pero Alen Halilovic (Dubrovnik, 1996) rechaza darse por vencido. Ha pasado una década desde su fichaje por el Barcelona, cuando sólo tenía 17 años y parecía la futura estrella del fútbol europeo, y hoy verá el inicio de la Eurocopa desde casa, pero quiere volver. En la charla con EL MUNDO lo admite todo, sus errores, las dificultades del fútbol y su deseo de un título para Luka Modric.

Este año en el Fortuna Sittard de la Eredivisie ha conseguido 4 goles y 2 asistencias en 31 partidos, sus mejores números en las últimas temporadas.
Ha sido uno de mis mejores años. Con muchos minutos, sin lesiones, el equipo ha ido bien y no era fácil, pero al final todo salió bien, mejor de lo que esperaba. Me gustó la liga, el club... Estoy contento.
¿Necesitaba un año así?
Sí. El verano pasado tuve ofertas de Arabia Saudí y de Países Bajos. No sabía qué hacer, si irme a Arabia y luego volver a Europa o quedarme un año aquí y probar, y creo que hice bien con la decisión de quedarme.
¿Es complicado decirle "no" a Arabia?
Sí, fue complicado porque venía de no estar muy bien durante las últimas dos temporadas, no había jugado mucho, había tenido una lesión... Y con 26 años, que ya no eres tan tan joven, dices "bueno, me voy por dinero". Creo que ahora en la liga saudí hay muy buenos jugadores y en los próximos años irá a más, pero yo el año pasado no me quería ir por dinero. Quería darme otra oportunidad aquí y ver qué pasaba. No era fácil, pero cogí este riesgo y estoy contento.
Mentalmente, ¿cómo han sido estos últimos años?
Desde el año pasado bien. En los últimos tres o cuatro años tenía mucha prisa en mi cabeza, pensaba todo el rato: "Tengo que demostrar". Me metía mucha presión y no era fácil. Y este año sólo he querido estar bien, tranquilo, ser positivo y disfrutar del fútbol sin lesiones.
Sobre la Eurocopa. ¿Qué tiene Croacia para sacar tanto talento de una población tan pequeña?
Es difícil de explicar. Tenemos algo más de 3 millones de habitantes pero mucha gente vive para esto. Desde pequeños todos quieren ser Modric y luego equipos como Dinamo Zagreb y Hajduk Split siempre tienen mucho talento. Se entrena mucho. Yo recuerdo cuando estaba en el Dinamo con 11 años y ya era como un jugador profesional. Cada día dos entrenamientos, no tenías mucho tiempo para ir al colegio, te aprietan... Y luego con 17 años ya lo sabes todo, sólo tienes que decidir qué es lo mejor para ti.
A los 17 fichó por el Barcelona. ¿Cómo llevó que siendo adolescente le vieran como a una estrella?
Está bien cuando te dicen que eres el nuevo Modric, nuevo Messi, la nueva estrella o blablabla... Si haces bien las cosas todo está bien, pero si no eres Modric o Messi la gente ya empieza a decir que tienes problemas, que te lo crees demasiado... No es fácil salir al campo y demostrar cuando la gente dice todas esas cosas. Yo siempre pensaba que estaba mejor que Xavi o Iniesta, pero no, no puedes pensar así. Eso con 20 años lo puede pensar Messi, pero nadie más. Necesitas a alguien que te ayude, confiar en el club que ha pagado ocho millones por ti y estar tranquilo. Pero cuando eres joven no escuchas a nadie, piensas que eres el mejor. Hay que disfrutar del momento y poner los ojos sólo en el fútbol porque si no estás bien de cabeza todo cambia.
Con 20 años y después de varias cesiones, el Barça le vendió al Hamburgo. ¿Cree que se equivocó usted o que fue falta de confianza del club?
Creo que las dos cosas. Ahora lo pienso y creo que el Barça tenía razón, porque aunque pensaban que no podía jugar muchos minutos en el primer equipo confiaban en otra cesión en LaLiga y a ver qué pasaba. Pero yo venía de jugar más de 30 partidos en Gijón, no quería salir cedido y dije: "O me quieres aquí o me voy". Tenía que haber escuchado al club. Tenía 20 años y tenía que haberme ido cedido otra vez, haber jugado 30 partidos y a ver... Pero yo quería que todo pasara muy rápido. Quería salir y ser Messi en un año. Y no podía ser.
¿Ha visto el Playoff del Sporting?
¡Sí! Mucha gente sabe que sigo siempre al club, estuve muy a gusto allí, tengo muchos amigos, jugué una buena temporada allí, hablo con algunos jugadores y quiero que estén en Primera lo antes posible.
Hamburgo, Las Palmas, Milan, Lieja, Heerenveen, Birmingham City, Reading, Rijeka, Fortuna... Ha cambiado mucho de equipo, ¿por qué?
No me salían las cosas. Estuve en Inglaterra, en Bélgica... No me sentí bien. Jugué mucho en la banda derecha y no me gustaba, yo soy un mediocentro o mediapunta. A veces era culpa mía, a veces culpa del club... Creo que he perdido varios años, pero ahora todavía tengo tiempo, tengo 27 años y me queda mucho. Estoy feliz porque he demostrado que puedo jugar a buen nivel.
Hoy en día, parece que con 27 ya se es viejo.
Mira Modric, con 27 fichó por el Madrid y dijeron que era el peor fichaje del club. Ahora es uno de los mejores centrocampistas de la historia del fútbol. No digo que vaya a hacer eso, pero todo puede pasar.
¿Cómo de difícil es gestionar la carrera? Elegir destinos, clubes...
No es fácil decidir, porque cuando tienes 20 años te crees que lo sabes todo y en realidad no sabes nada. En esos momentos lo importante es tener a una persona, familiar o agente que te aconseje. Yo cuando tenía 20 años creía que debía salir del Barça y que en Hamburgo iba a ser el próximo Van der Vaart. Pero la verdad es que en esos años no era fácil para mí jugar en Alemania, había pocos jóvenes en el equipo. El Barça creía que para mí era mejor quedarme en España cedido pero yo no quería, quería ser top.
¿Ha habido algún momento en el que haya dicho "no puedo más"?
En algún momento seguro, porque ahora no es tan fácil ir todos los días a entrenar y si no juegas ya piensas que no eres bueno, pero al final cada futbolista ama al fútbol y disfruta. Por eso sigo.
¿Usted es mejor jugador ahora que con 20 años?
Sí. Con 20 años no me interesaba tanto el fútbol, estuve más disfrutando... Y ahora me encanta ver partidos y ver a los jugadores de mi posición, cuando era joven pensaba que yo era el mejor. Ahora sé que puedo aprender de ellos.
¿Qué objetivos tiene?
Quiero volver a un nivel top. Creo que este año lo he hecho bien pero pienso que puedo dar mucho más. Me quiero demostrar a mí y a mi gente que puedo y quiero subir un escalón. A los 20-21 años jugué buenos partidos en LaLiga y uno de mis sueños es volver. Creo que puedo demostrar mucho ahí y que mi estilo de juego se adapta bien, pero tengo contrato en Fortuna y a ver qué pasa, creo que ellos me quieren vender, así que me ayudan y yo les ayudo. Quiero volver a la selección y no es fácil hacerlo desde Países Bajos porque los mediocentros de Croacia juegan en los mejores equipos del mundo. Quiero ir a una liga mejor y competir con mejores jugadores.
¿El fútbol español es el que mejor se adapta a usted?
Sí. He pasado del Dinamo al Barcelona, he estado dos o tres temporadas en LaLiga... Creo que ahora no puedo fallar. Tengo 27 años y no quiero ir a países donde no conozco el clima o la gente. Ya fallé con 20 años al irme a Hamburgo, donde perdí dos años, pero ahora no puedo fallar.
Que se retirara Modric le abriría un hueco en la selección.
A mí y a muchos (risas), pero ningún joven es mejor que Luka. El mejor es él. Y si sigue así con 43 años debe seguir jugando.
¿Cómo ha sido su relación con Luka?
He hablado mucho con él. Cuando jugué con la selección él era el capitán y le conozco bien. En los últimos meses sólo hablamos para felicitarle por los títulos (risas). Pero es una persona increíble, ya no hablo del fútbol. Si le llamo ahora y le pregunto qué es lo mejor para mí sé que me va a dar un buen consejo. Para Croacia, una de las personas más importantes. En esta Eurocopa creo que la gente de todo el mundo estará feliz si él gana, como Messi con el Mundial de Argentina. Quiero que gane Luka.

Gulácsi, el líder de Hungría que aprendió en el ‘Spanish Liverpool’ y ha sufrido al Leverkusen de Xabi: “No es una sorpresa”

Actualizado Viernes, 14 junio 2024 - 23:08

Empezó su carrera en el Liverpool de Rafa Benítez, Pepe Reina, Xabi Alonso y Fernando Torres, ha crecido con el Leipzig desde la Segunda División hasta la Champions League, donde se enfrentó al Madrid en los últimos octavos, y ahora lidera a Hungría, una de las candidatas a revelación. Péter Gulácsi (Budapest, 1990) disfruta las entrevistas, recuerda aquella etapa del spanish Liverpool, reflexiona sobre el "miedo" (o no) que da el Bernabéu y no se calla cuando tiene que tener una opinión contraria a la de su gobierno.

La selección de Hungría viene de ganar su grupo de la fase de clasificación y de quedar segunda en su grupo de la Liga de Naciones junto a Italia, Alemania e Inglaterra. Un buen momento, ¿no?
Totalmente. Llevamos seis años con el mismo entrenador, Marco Rossi, que cogió el equipo cuando no estábamos siendo exitosos y paso a paso nos ha dado equilibrio. Hemos tenido un cambio generacional, con muchos jugadores jóvenes, y una evolución continua. Esos resultados son algo grande para el fútbol húngaro y ahora competimos contra los mejores equipos de Europa y aunque haya plantillas mejores, como equipo hemos demostrado que podemos estar al mismo nivel.
Se enfrentan en el grupo a Alemania, Suiza y Escocia. ¿Cuál es el objetivo?
Intentamos ser realistas. Obviamente si comparamos nuestro grupo con el que tuvimos en la Euro 2021, con Alemania, Portugal y Francia, sobre el papel seguro que hay más posibilidades de pasar de grupo. Pero sabemos que Suiza tiene mucha experiencia, que Escocia tiene muchos jugadores de la Premier y luego está Alemania. Todos conocemos la calidad de Alemania. Puede que la gente lo vea un poco más fácil que hace tres años, pero no lo va a ser. Nuestro objetivo es sobrevivir a la fase de grupos, claro.
Históricamente, las selecciones que dominan la Eurocopa son las occidentales. ¿Ve alguna mejora en las del Este para alcanzar ese nivel?
Hay dos temas diferentes. Uno es la infraestructura, que va paso a paso. Puedo decir que en Hungría, por ejemplo, ha habido una mejora masiva en la última década. Y lo segundo es que las selecciones menores que tienen éxito, como puede ser Croacia, no viven de sus ligas nacionales, los jugadores juegan en las ligas occidentales y las ligas locales desarrollan jóvenes y luego los venden. Eso empieza a pasar en nuestra selección, la columna vertebral de nuestro equipo no juega en la liga húngara. Tener más jugadores que juegan en las mejores ligas es clave para los países de la parte central u oriental de Europa.
Alemania es su segunda casa. Lleva jugando en el Leipzig casi diez años y encima se enfrenta a ellos en la fase de grupos. ¿Cómo lo vive?
Es especial, claro. Mi carrera ha llegado a otro nivel desde que llegué aquí. Vine con el Leipzig estando en Segunda División y ahora jugamos la Champions. Me han pasado muchas cosas en Alemania, es mi segunda casa y estoy muy agradecido. Y la selección alemana pues qué voy a decir, tuve a Nagelsmann durante dos años como entrenador, un técnico fantástico, y ya se puede ver cómo ha transformado al equipo en uno de los favoritos. Pero luego hay más candidatos, España, Portugal, Inglaterra, Italia, Bélgica, Francia...
Usted fue parte del primer equipo del Liverpool entre 2007 y 2013, al inicio de su carrera. Coincidió con Rafa Benítez, Pepe Reina, Xabi Alonso y Fernando Torres. ¿Qué recuerda de aquello?
Fue una oportunidad increíble. Rafa era el entrenador y acababan de perder la final de la Liga de Campeones contra el Milán. Era su nivel más alto. Con Pepe tuve una relación increíble, yo llegué como portero joven y él para mí era uno de los mejores del mundo. Era una persona increíble con la que trabajar. Me acuerdo de Xavi Valero, un entrenador de porteros fantástico que ahora está en el West Ham y que tuvo un impacto enorme en mi carrera, porque mejoré en los años que pasé con él. En el equipo estaban Riera, Xabi Alonso, Torres... Gente fantástica y futbolistas fantásticos. Yo no llegué a jugar un partido oficial con el Liverpool, pero tuve la oportunidad de ver a estos jugadores todos los días, viajar con ellos... Una experiencia muy importante en mi carrera. Aprendí mucho.
¿Aprendió español?
No (risas). Es que estos chicos hablaban muy bien inglés y eran muy estrictos. También hablaban inglés en el vestuario. Era muy importante para ellos respetar la tradición del club. Cuando estaban entre ellos hablaban español, pero con el equipo hablaban perfecto inglés. Fue la primera vez que vi el fútbol de alto nivel y ver a gente tan profesional tuvo un gran impacto en mí.
¿Quién le daba más problemas en los lanzamientos a puerta, Gerrard o Torres?
Steven era de los mejores lanzando y tengo que decir que no le paré demasiados... Fernando, en ese momento, era para mí el mejor delantero del mundo. Tenía remate, velocidad, un gran primer toque... Era un futbolista importante.
Y Xabi Alonso acaba de ganar la Bundesliga con el Leverkusen. ¿Le ha sorprendido?
Teniendo en cuenta la experiencia que tenía a este nivel podría ser una sorpresa, pero conociéndolo como jugador, sabiendo lo inteligente que era dentro del campo, viendo el tipo de entrenadores que ha tenido, lo profesional que ha sido, lo bien que ha tomado sus decisiones a lo largo de su carrera... Si nos fijamos en todo el panorama, no es una sorpresa. Tenía una fantástica comprensión del juego, era uno de los mejores tácticamente, tenía ganas de aprender... Creo que lo tiene todo para ser uno de los mejores entrenadores del mundo. El dominio que ha tenido el Leverkusen este año es algo nuevo en Alemania. Sólo se lo hemos visto al Bayern. Tienes que ser muy bueno para conseguirlo.
Sobre el Leipzig, en febrero, en octavos de Champions, estuvieron a punto de dar la sorpresa contra el Madrid. Empataron en el Bernabéu y casi fuerzan la prórroga. ¿Qué le parece cuando dicen que los equipos tienen 'miedo' cuando juegan contra el Madrid?
Yo no diría que es miedo. Creo que el Madrid tiene carisma. Lo hemos visto este año y los anteriores. Tienen calidad para ganar partidos cuando no son el mejor equipo. Tienen una mentalidad muy fuerte para dar la vuelta al partido confiando en sus cualidades, para aprovechar los momentos en los que pueden cambiar el partido y así fue. La final de la Liga de Campeones fue un buen ejemplo. Nuestro partido fue un buen ejemplo. El Bernabéu es un estadio increíble y es especial jugar ahí, pero no teníamos ningún miedo. Tuvimos la oportunidad hasta el último momento, con un larguero, y no lo conseguimos. Un poco de mala suerte, pero también se puede decir que es la calidad del Madrid.
La última no tiene que ver con el fútbol. En 2021 usted escribió un post en redes sociales hablando de amor y tolerancia en respuesta a una ley de su país que prohibía los contenidos referentes a la homosexualidad en los colegios, y recibió algo de crítica. ¿Cómo lo llevó? ¿Siente que los futbolistas deben dar un paso adelante en estos temas?
Creo que todo el mundo tiene derecho a decidir cuánto se involucra en diferentes temas sociales. Para mí es muy importante que nos respetemos unos a otros, que nos toleremos unos a otros, que nos aceptemos unos a otros. No sólo en el fútbol, sino en todo el mundo. Que no importa el color, la sexualidad... Y como futbolistas que tenemos más atención en los medios de comunicación, creo que podemos utilizarla para una buena causa. Luego la gente puede reaccionar ante algunos temas, pero creo que es muy importante que nos aceptemos.
"Cariño, ¿por qué ves un Georgia-Turquía?"

“Cariño, ¿por qué ves un Georgia-Turquía?”

Si España golea a su rival en su debut, diremos que somos claros favoritos -que ya lo había dicho usted, que lleva mucho fútbol visto en el sofá con el chándal y el Marlboro- y miraremos el cuadro de la competición para ver quién nos toca en semis. Si España pierde con su rival en su debut, diremos que ya se veía venir el desastre, que vaya convocatoria de lisiados -que ya lo había dicho usted, que lleva mucho fútbol visto en el sofá con el chánd

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Kroos dirige el histórico baile de Alemania a Escocia para meter miedo a Europa

Kroos dirige el histórico baile de Alemania a Escocia para meter miedo a Europa

Toni Kroos volvió a hacer suyo el Allianz Arena, este viernes Múnich Football Arena por cuestiones de patrocinio, y dirigió el baile de fin de curso de los jóvenes Wirtz y Musiala, estrellas emergentes de una Alemania que pasó por encima de Escocia (5-1) y abrió la Eurocopa metiendo miedo a sus rivales. El regreso del '8' a la Mannschaft no es un homenaje, es una declaración de intenciones. Quiere ganar.

El conjunto de Nagelsmann ha vivido una montaña rusa de sensaciones en los últimos meses, pero la vuelta de Kroos ha ordenado sus piezas. Ha liberado a Gündogan en la mediapunta y ha dado vuelo a sus dos joyas, Wirtz y Musiala, goleadores ayer en una primera parte extraordinaria, de dominio absoluto del balón pero también de verticalidad y rapidez. Detalles de campeón.

Nagelsmann situó a Andrich, vital para Xabi Alonso en el Leverkusen, al lado de Kroos e insistió en la movilidad de los cuatro de arriba, con Havertz más anclado como delantero centro pero todos en constante movimiento, haciendo daño a la espalda de la defensa británica. Demasiado para Escocia, débil en todas sus líneas y sólo capaz de superar líneas a base de balones largos. Poco fútbol.

Y eso que el fútbol a veces es demasiado fácil. Una diagonal de Kroos sirve igual en el Bernabéu que en Múnich. Con el Madrid que con Alemania. Un pase largo, un buen control de Kimmich, o de Carvajal, y un gran remate al primer toque de Wirtz, otras veces Rodrygo. Tres acciones básicas para el 1-0 que abrieron el camino a la goleada para dar un golpe sobre la mesa del torneo. Era sólo el minuto nueve.

Gunn, portero del Norwich, intentó detener el disparo, pero el palo terminó ayudando al mejor jugador de la Bundesliga esta temporada. A Wirtz lo pretende el Madrid y aunque decepcionó, como su equipo, en la final de la Europa League, ha iniciado el torneo continental con ganas de mostrarse todavía más.

El ataque alemán

Nagelsmann parece haber creado parejas en ataque a pesar de la continua movilidad de sus hombres. Wirtz más pegado a la izquierda, conectando con Kroos, Musiala combinando con Kimmich en la derecha y Gündogan entendiéndose con Havertz por el centro. Seis hombres superiores a sus rivales. Así llegó el segundo tanto.

Con la defensa británica preocupada por las carreras de Wirtz y Musiala a la espalda, Gündogan recibió entre líneas y dibujó un pase elevado a Havertz que Escocia no supo leer. El delantero del Arsenal avanzó, recortó a su rival y dejó para Musiala, que con un amago se quedó solo en el punto de penalti. Misil y 2-0 en el 18'.

Con el resultado a favor, Alemania se dedicó a jugar con su rival, siempre con Kroos como timón en la base izquierda de la jugada, como en el Madrid. El fútbol, lo decíamos, es sencillo. Tan simple como el rondo que dibujó la selección germana ante la impotencia escocesa. De izquierda a derecha hasta que el balón llegaba a Wirtz o Musiala para acelerar el ritmo.

Escocia, con uno menos

Rozando el descanso, Gündogan remató de cabeza un centro, Gunn detuvo el disparo y el rechace quedó muerto de nuevo para el futbolista del Barça, que recibió una plancha al tobillo por parte del escocés Porteous. No lo vio Turpin, pero sí el VAR, que avisó al colegiado para que acudiera a la pantalla. El videomarcador del estadio lo dejó claro por primera vez en esta Euro: «Penalti del número 15 por poner los tacos de forma peligrosa en el tobillo de su rival». Penalti y roja para el defensa escocés, que dejaba la misión imposible para los británicos.

Havertz, desde los once metros, anotó el tercero y Nagelsmann se fue a vestuarios pensando en la segunda jornada, el miércoles contra Hungría. El técnico usó el segundo tiempo para ir metiendo en ritmo a su segunda unidad, liderada por Sané y Füllkrug, y le salió bien.

El partido fue lo que quisieron Kroos y Musiala, líderes rítmicos del baile alemán. Uno pone el control, el otro la magia. En el 68 y con Escocia pidiendo la hora para descansar de cara al duelo ante Suiza, la perla del Bayern encontró a Gündogan en la frontal y el balón suelto lo recogió Füllkrug para enviarlo a la escuadra de Gunn.

Rüdiger, en propia puerta, hizo el gol del honor de Escocia tras el saque de una falta y Can marcó en el descuento para dejar el marcador en un contundente 5-1. La mayor goleada en el partido inaugural de una Eurocopa. Alemania ya está aquí.

El estilo de François d'Haene, el Kilian Jornet francés: "Kilian es más científico, a mí me gusta tomar una copa de vino"

El estilo de François d’Haene, el Kilian Jornet francés: “Kilian es más científico, a mí me gusta tomar una copa de vino”

Habla François D'Haene y nombra bodegas y tipos de uvas y explica que hasta la pandemia fue propietario de 4,5 hectáreas de viñedos en Beaujolais, una región vinícola de Francia, y reconoce que le enorgullecían sus vinos, especialmente de un Gamay 100% ecológico. Habla François D'Haene y parece un productor, un enólogo, un sumiller, pero no parece para nada lo que es: uno de los mejores corredores de montaña es la historia. Si no existiera Kilian Jornet seguramente sería considerado el más grande, un mito, una leyenda, pero existe, vaya si existe, y la comparación siempre está le empequeñece. D'Haene ganó cuatro veces la UTMB, la carrera de ultratrail más importante del mundo, y Jornet lo hizo cinco. D'Haene venció en 2021 en la Hardrock 100, la prueba emblema de Estados Unidos, y el español ya lleva allí cinco triunfos. Y así todo. D'Haene podría desesperarse ante la figura de Jornet, lamentarse, hundirse, pero realmente siempre se lo ha tomado muy bien: sabe que son muy distintos, casi contrarios, que apenas se dedican a lo mismo.

La comparación con Jornet es continua.
Es normal, pero lo entiendo porque es interesante. Tenemos objetivos similares, hemos competido muchas veces el uno contra el otro, pero vemos la vida de una manera completamente distinta. Incluso ahora, que él tiene familia, nuestro enfoque es diferente. Yo siempre he intentado compaginar los entrenamientos con el tiempo en familia, salir a cenar con los amigos, trabajar en mi propia empresa. Kilian es una gran persona, pero él es más científico y está más centrado en la competición. Yo sólo corro por la aventura y porque siento que lo necesito.
Difícilmente Jornet se toma una copa de vino después de un entrenamiento
El alcohol en el deporte, incluso en la vida, no es muy bueno, pero para mí es un disfrute. No es una cuestión de cantidad, no bebo cada día, es una cuestión de calidad. Entreno entre 30 y 35 horas todas las semanas, a veces corro ocho horas seguidas, así que luego me puedo tomarme una copa con mi pareja o con mis amigos sin problema. Esos momentos son muy importantes para mí para mantener la mente despejada.

D'Haene compite este sábado en la Trail 100 Andorra by UTMB, una prueba de 105 kilómetros con salida y llegada en Ordino, en la que parte como claro favorito. Otros nombres luces en el cartel como los estadounidenses Ben Dhiman y Zachary Garner o el español Alexandre Urbina, pero nadie cuenta con el palmarés del francés. Este año se ha marcado como objetivo el Tor des Geants, una barbaridad de 330 kilómetros y 24.000 metros positivos que recorre los Alpes, pero seguramente el año que viene D'Haene volverá a UTMB para intentar igualar a Jornet y quien sabe si tener un penúltimo duelo con él. Con una buena actuación en Andorra el galo ya tendrá solventada la clasificación para la prueba que siempre se disputa en Chamonix a finales de agosto.

¿Igualar a Jornet en UTMB es su objetivo?
Ahora estoy centrado en prepararme para Tor des Geants y tengo mucha ilusión puesta en eso. Nunca he completado una prueba tan larga y no sé si sabré adaptarme, sin acertaré con el ritmo, si seré capaz de aguantar. Tengo muchas ganas de vivir la aventura. El año que viene no sé qué pasará, voy mes a mes, temporada a temporada, aunque no lo descarto para nada. Sé que aquí en Andorra puedo conseguir el bonus, la stone o cómo se llama lo que se necesita para estar en Chamonix y puede ser que vuelva, sí.
¿Alguna vez pensó en dedicarse sólo a correr?
No porque cuando empecé no sabía si sería posible y me acostumbré a una vida combinando varias cosas. Yo soy fisioterapeuta y al principio combinaba mi profesión con los entrenamientos. Luego llegaron otros proyectos empresariales, nacieron mis hijos y aprendí que conseguir un equilibrio entre todas las partes era crucial para mí. Necesito tener algo más en la vida para no sentir presión cuando corro y, en definitiva, para poder disfrutarlo.