El Barça tiene nuevo entrenador. Tras la destitución de Roger Grimau el pasado 8 de junio por no cumplir con las expectativas, el club ha anunciado la contratación de Joan Peñarroya como nuevo técnico para las próximas temporadas.
El catalán, de 55 años, asume el cargo después de haber sido destituido en octubre por el Baskonia. A lo largo de su trayectoria, Peñarroya ha dirigido un total de 323 partidos en la Liga Endesa y cuenta con un saldo de 171 victorias y 152 derrotas. Un perfil, por lo tanto, muy diferente al de su antecesor que afrontó su primera experiencia en la máxima categoría ascendiendo desde el filial.
Entre sus éxitos más notables figuran su ascenso con el MoraBanc Andorra y las dos Ligas de Campeones y la Copa Intercontinental conquistadas con el San Pablo Burgos en 2020 y 2021. Aun así, sus últimas dos experiencias en Valencia y Baskonia no han sido fructíferas.
En Vitoria, pese contar con dos temporadas firmadas, fue despedido a finales del pasado octubre. Su juego atractivo tampoco sirvió para clasificar al equipo para el 'play-off' de la anterior temporada, cuando terminó cediendo terreno ante el Zalgiris Kaunas.
Los Boston Celtics estuvieron a punto de desperdiciar una ventaja de 21 puntos en el cuarto período, pero triunfaron este miércoles por 106-99 en el campo de los Dallas Mavericks para tomar ventaja 3-0 en las Finales de la NBA, lo que les deja a un solo triunfo del decimoctavo anillo de su historia.
Los Celtics comenzaron la cuenta atrás para un título que esperan desde 2008 y que rompería el empate con Los Ángeles Lakers para volver a ser la franquicia más ganadora de la NBA. Tendrán su primera 'bola de partido' este viernes, de nuevo en el American Airlines Center.
La baja del letón Kristaps Porzingis no frenó a la todopoderosa máquina de Joe Mazzulla.Jayson Tatum, con 31 puntos, seis rebotes y cinco asistencias, y Jaylen Brown, con 30, lideraron la victoria de los Celtics frente a unos Mavericks en los que el esloveno Luka Doncic metió 27, pero acabó expulsado por cometer seis faltas con 4.12 minutos por jugar en el cuarto período.
Aumentó el nivel Tatum, eclipsado en los dos primeros partidos primero por Porzingis y luego por Jrue Holiday, pero fue Jaylen Brown quien asumió la responsabilidad en un cuarto período de infarto, cuando los Mavs sellaron un 22-2 para revivir tras un 70-91.
Brown, MVP de las finales del Oeste, acabó el partido con 24 de sus 30 puntos en la segunda mitad, a los que sumó ocho rebotes y ocho asistencias.
Holiday no pasó de los nueve y Derrick White firmó 16, con cuatro triples de gran peso. El dominicano Al Horford, con ocho puntos, cinco rebotes, dos asistencias y dos robos, ve acercarse el anhelado anillo.
Los Mavs cayeron con mucho honor, pero el 0-3 los deja prácticamente sentenciados. Así lo dice la historia: cero remontadas en 154 precedentes.
Doncic acabó su partido con 27 puntos, seis rebotes y seis asistencias y Kyrie Irving firmó 35, tres rebotes y dos asistencias para los Mavs.
Vibra el American Airlines Center
Esperó trece años el American Airlines Center para volver a acoger unas Finales de la NBA y la respuesta del público fue contundente. Se jugó en un ambiente vibrante, muy hostil para los Celtics, y los Mavs lo aprovecharon para morder. Desafiaron la lógica los texanos en el cuarto período, pero no pudieron cerrar una gesta para la historia.
Marcaron territorio con un arranque feroz y con Irving decidido a entrar en esta serie. Kyrie firmó una entrada y Doncic conectó un triple para fijar el ritmo del choque. En menos de dos minutos los Mavs se escaparon 9-2 y Mazzulla no dudó en parar el partido con el tiempo muerto.
Irving, que llegaba a este choque tras un 0 de 8 en triples, pisó el acelerador y los Mavs tomaron una tempranera ventaja de 25-12. Pusieron el partido en el carril que deseaban, pero Boston no tembló. Sabe entender los momentos y pese a un arranque con pocas soluciones ofensivas, respondió con un contundente 11-0 que le volvió a poner en el partido.
Sin un coloso como Porzingis limpiando la pintura, Doncic e Irving se movieron con soltura. Entraron en busca de puntos fáciles y no dudaron en lanzar desde el arco. Kyrie selló cuatro de cinco en la primera mitad y llevaba ya veinte puntos al descanso, con Doncic ya sumando 17.
Luka Doncic, durante el último cuarto del tercer partido de la final.Getty Images via AFP
A pesar de eso, los Celtics consiguieron regresar a los vestuarios abajo un solo punto, en el 50-51. Considerado el ritmo anotador de Doncic e Irving, y el hecho de que Tatum (20 puntos) no encontraba apoyo ofensivo en Brown (6) ni Holiday (4), para Mazzulla había razones para sonreír en los vestuarios.
Y en el tercer período los Celtics recogieron los dividendos. Con un Brown monstruoso e incontenible, que lideró con 15 puntos un 35-19 que dejó tocados a los Mavs. Boston tiró con un 65 % de acierto (tiros de campo) y metió cinco triples. Los Mavs tan solo lanzaron dos tiros desde el arco, con el 50 % de acierto.
Mate descomunal de Brown...
Holiday y Tatum sellaron dos triples consecutivos para dar el primer golpe al encuentro y un mate de 'JT' tras un tapón defensivo de White completaba un parcial de 13-2 que dio dobles dígitos de ventaja a los Celtics en el 71-61.
La defensa de los Celtics se cerró y obligó a los Mavs a tomar tiros muy complicados, con pobres resultados. E incluso cuando PJ Washington logró conectar un triple de la esperanza, la respuesta de Boston fue un doble puñetazo. Triple de White con mucha ayuda del tablero y mate estratosférico de Brown que dejó enmudecido al coliseo. Era el 85-70 para entrar en el último período.
Dos triples consecutivos, de Brown y White, en 54 segundos del cuarto período dispararon la ventaja hasta el 91-70. Cuando Jason Kidd paró el partido, el American Airlines Center había perdido la fe. Y los Celtics pensaban tenerlo ganado.
Thriller final
Fue entonces cuando llegó el apagón de Boston. Los Mavs, ya si presión, lograron un 10-0 en 2.43 minutos y volvieron a poner a su público en el encuentro. Los Celtics se atascaron por completo y los texanos reabrieron una contienda que parecía cerrada con un demoledor 20-2 que les dejó a tres puntos, luego de tres libres de Irving.
Sin embargo, en un paseo triunfal de los Celtics convertido en un thriller faltaba una nueva sorpresa. Con 4.12 minutos por jugar, Doncic cometió su sexta falta al derribar a Brown cuando este intentaba entrar en la pintura. Kidd pidió la revisión, sin éxito. Los Mavs se quedaron sin su líder con una 'mini-prórroga' por delante.
Irving redujo el margen a un punto, pero acabó asfixiado por la física defensa de Holiday. Un triple de White subió el 98-92 y dio aire a unos Celtics que llegaron a la línea de meta y que, con susto final, empiezan a ver la gloria.
El lamento de Doncic
Tras el partido, Doncic manifestó su desacuerdo con las decisiones de los árbitros, que lo expulsaron después de cometer seis faltas.
"No pudimos jugar de forma física. No quiero decir nada, pero seis faltas en las Finales NBA, vamos hombre, eres mejor que esto", lamentó el esloveno.
Doncic cometió cuatro faltas en menos de ocho minutos en el cuarto período y acabó expulsado en un momento decisivo, cuando los Mavs rozaban una épica remontada. "Tuvimos una buena oportunidad, estuvimos cerca, pero no pudimos. Me hubiera gustado estar ahí", afirmó.
Jerry West, gran leyenda de la NBA y de Los Angeles Lakers, falleció este miércoles a los 86 años. Los Angeles Clippers, equipo en el que ahora trabajaba como ejecutivo, informó de su fallecimiento en un comunicado.
West solo ganó un anillo de la NBA (1972) ya que se topó una y otra vez con los todopoderosos Boston Celtics de Bill Russell, pero aun así se convirtió en uno de los jugadores más recordados de la liga, tanto que su silueta dio forma al logotipo de la NBA (uno de los apodos de West es "The Logo").
West jugó 14 temporadas (1960-1974) para los Lakers y se convirtió en un icono inolvidable de la franquicia angelina. Elegido 14 veces para el All-Star, West promedió 27 puntos a lo largo de su trayectoria y es el único jugador en la historia de la NBA que ha sido elegido MVP de las Finales (1969) sin haberse llevado el anillo ese año.
No solo dejó huella en las canchas como jugador ya que su legado en los despachos de los Lakers es prácticamente igual de importante y brillante. West fue uno de los grandes responsables en la ejecutiva de los míticos Los Angeles Lakers de los años 80, una maravillosa época del equipo conocida como "Showtime" por el espectacular y explosivo baloncesto que practicaron con jugadores como Earvin "Magic" Johnson y Kareem Abdul-Jabbar y que acabó llevándose los anillos de 1980, 1982, 1985, 1987 y 1988.
En las oficinas de los Lakers estuvo hasta el año 2000, por lo que construyó el entramado para los tres campeonatos seguidos (2000, 2001 y 2002) que ganaron el también arrollador equipo liderado por Kobe Bryant y Shaquille O'Neal.
Los alrededores del estadio Crypto.com Arena (antes Staples Center) de Los Ángeles cuentan con una estatua como homenaje a West. Además, los Lakers retiraron su dorsal 44.
Los Boston Celtics se colocaron este domingo con 2-0 en las Finales de la NBA tras vencer por 105-98 a unos Dallas Mavericks en los que Luka Doncic se quedó de nuevo demasiado solo.
La defensa volvió a ser fundamental para unos Celtics que buscan su anillo 18 y desempatar así con sus legendarios rivales: Los Angeles Lakers (17). La serie viaja ahora a Dallas, donde el miércoles y el viernes se jugarán el tercer y cuarto partido, respectivamente.
Los Celtics, que llevan nueve triunfos seguidos en la postemporada, firmaron una noche terrible desde el triple (10 de 39), pero con el ADN de los grandes equipos incluso en un mal día supieron encontrar la manera de adjudicarse el triunfo.
Si Kristaps Porzingis (que esta noche acabó tocado) fue el ingrediente clave de la primera victoria, esta vez fue Jrue Holiday el faro ofensivo con 26 puntos (estelar 11 de 14 en tiros) y 11 rebotes. También destacó Derrick White con 18 puntos, 8 de ellos en el último cuarto para cerrar la victoria.
Fue una actuación muy coral de los de Joe Mazzulla: Jayson Tatum rozó el triple-doble con 18 puntos, 9 rebotes y 12 asistencias, Jaylen Brown consiguió 21 puntos y 7 asistencias, Porzingis aportó 12 puntos...
En la historia de la NBA, los equipos con un 2-0 en las Finales presentan un balance de 31-5 para conquistar el anillo.
Los Mavericks, que hasta este domingo no habían perdido dos partidos seguidos en este 'playoff', mejoraron pero no fue suficiente ante estos imponentes Celtics.
Doncic fue duda hasta última hora por una contusión en el tórax que se sumaba a sus problemas en la rodilla y el tobillo, pero el genio balcánico tiró de carácter para acabar con un triple-doble de 32 puntos (12 de 21), 11 rebotes, 11 asistencias y 4 robos. El esloveno fue de más a menos (23 puntos en la primera mitad) y cometió 8 pérdidas de balón en total.
"Creo que mis pérdidas de balón (8) y mis tiros libres (4 de 8) nos costaron el partido así que tengo que mejorar mucho en esas dos categorías", dijo en una rueda de prensa Doncic
Quedó otra vez señalado Kyrie Irving, que ha perdido sus 12 últimos duelos ante unos Celtics en los que es 'persona non grata'. El base solo logró 16 puntos y 6 asistencias para unos Mavericks también desacertados en el triple (6 de 26).
Doncic no puede solo
Ni con el cuerpo golpeado por mil lados se rindió Doncic, que arrancó al máximo de revoluciones con 13 puntos y un 5 de 7 en tiros en el primer cuarto. También Irving, gris en el anterior encuentro, buscó recuperar sensaciones cuanto antes con 8 puntos y Dallas llegó a mandar de 7 puntos en un prometedor cuarto inicial.
Tras un inicio descafeinado, los Celtics volvieron a encomendarse a la receta del primer duelo: la irrupción como reserva de Porzingis tanto en ataque (8 puntos) como en defensa. Pero el penoso 1 de 9 en triples condenó a los de verde, que cerraron ese cuarto inicial por detrás (25-28).
Mientras Doncic seguía anotando con una facilidad asombrosa, Tatum no consiguió sus primeros puntos de la noche hasta el 9.29 del segundo periodo.
El esloveno continuó su imponente recital con otros 10 puntos para 23 en una primera mitad magistral (9 de 13 en tiros) en la que también dio algunas asistencias preciosas como un pase por la espalda para Derrick Jones.
Pero Doncic, por mucho que intentaba involucrar a sus compañeros, parecía cada vez más un oasis en medio del desierto ofensivo de su equipo.
En cambio, los Celtics volvieron a presumir de recursos casi infinitos. Sin apenas noticias en anotación de Tatum y Brown (13 puntos entre ambos aunque Tatum dio 8 asistencias), un excelente Holiday alzó la voz con 17 puntos (11 en el segundo cuarto) y los locales, pese a estar lejos de su mejor nivel, se fueron al vestuario mandando (54-51).
No fue una mitad de finura desde el perímetro, ya que Boston se estrelló con un 3 de 15 en triples y Dallas se atascó con un 4 de 13. Los Celtics amenazaron en la reanudación con reventar el partido desde la defensa.
Más de tres minutos estuvieron sin anotar los Mavericks, que encajaron un parcial de 10-0 y que llegaron a estar 12 puntos abajo en un TD Garden a punto de entregarse a la euforia. Tatum despertó (8 puntos), Brown le acompañó (7) y Holiday seguía a lo suyo (6).
Para colmo de los texanos, que supieron contener la hemorragia a tiempo, Payton Pritchard protagonizó el momento más espectacular de la velada con un triplazo sobre la bocina tras cruzar el centro del campo y Boston aterrizó con ventaja en el último cuarto (83-74) pero sobre todo con la inercia a favor.
Expertos en remontadas milagrosas, los Mavericks volvieron a la carga con un Irving al que por fin empezaron a entrarle los tiros.
Pero la defensa de verde reapareció en el momento clave, White metió dos triples y puso además un tapón clave en el último minuto y Boston sonríe ya a solo dos triunfos de un título que no ganan desde 2008.
No había una oportunidad mejor. Era el momento. En su casa y tras tres temporadas en una categoría que nunca habían pisado en su historia. Pero lo que era un sueño, pronto se convirtió en pesadilla. Los del Ramiro de Maeztu se vieron totalmente superados por un Lleida implacable en defensa y alentado por una afición que no paró de animar.
El Madrid Arena vibró de nuevo con el baloncesto. Dos aficiones entregadas a sus equipos rivalizaban por ver quién animaba más alto a su equipo para que lograse el sueño de ascender a la Liga Endesa. Estudiantes empezó nervioso. Quizá por la oportunidad única que suponía para el club, después de tres temporadas en LEB Oro, disputar la final en casa.
Los de Pedro Rivero comenzaron con un parcial de 0-11 abajo y por más que Larsen se movía por el poste bajo, el balón no entraba. La desesperación llegó con un mate de Kuath, que obligó al técnico segoviano a pedir tiempo muerto. La primera canasta de Estudiantes solo llegaría de tiro libre, cuando Ferrando inauguró por fin el marcador a falta de cinco minutos para el final del cuarto. Cáffaro pedía calma a sus compañeros y un tiro de tres de Johnny Dee a pocos segundos de acabar el cuarto animó a la mítica grada de la 'Demencia'.
Kuath celebra una canasta ante la mirada de HansbrouckAlberto NevadoFEB
Poco cambió en el segundo cuarto. Kuath con sus tapones y Hansbrouck con sus triples alejaban cada vez al Estudiantes del sueño, que se fue el descanso con un 21-52 en el marcador.
Al regreso de vestuarios, dos triples de Leimanis volcaron de nuevo al Madrid Arena con su equipo, pero el pívot sudanés era imparable bajo el aro. El acierto de Dee, el mejor de los azules, desde la línea de tres protagonizó el final del tercer cuarto, pero la distancia era ya demasiado amplia (48-72) y el tiempo se acababa.
Los de Gerard Encuentra, gran artífice del ascenso de este Lleida, no cedieron y manteniendo su buena defensa, impidieron que los colegiales se acercaran demasiado. "Somos ACB" gritaba la gente desplazada a Madrid al acabar el partido, que estalló de alegría con el pitido final.
En la otra cara, las lágrimas de los jugadores del Estudiantes reflejan el sentimiento de una afición que tendrá que seguir esperando su oportunidad.
Chet Walker, campeón de la NBA con los Philadelphia 76ers y miembro del Salón de la Fama del Baloncesto, ha muerto a los 84 años, informó este sábado la Asociación de Jugadores Retirados de la NBA. Siete veces All-Star, Walker ganó el anillo con los Sixers en 1967.
"En sus 13 temporadas en la NBA, Walker anotó 18.831 puntos y capturó 7.314 rebotes con unos promedios de 18,2 puntos y 7,1 rebotes por partido", detalló la NBA en su web oficial.
Apodado The Jet, Walker jugó para los Syracuse Nationals, los Sixers y los Chicago Bulls.
Chet Walker, durante una entrevista en el Salón de la Fama en Springfield en 2012.Jessica HillAP
"Walker dejó un impacto profundo en nuestra ciudad y en nuestra liga", afirmaron los Sixers en la red social X.
Por su parte, los Bulls le recordaron como "una figura legendaria" y "un verdadero icono" de la franquicia de Chicago.
Contra todo pronóstico, el UCAM Murcia disputará el título de la Liga Endesa ante el Real Madrid. Los de Sito Alonso quieren alargar su cuento de hadas tras vencer a Unicaja y competirán la final contra un equipo al que todavía no han conseguido ganar a domicilio en los 29 partidos que han disputado. "Cuando un equipo llega sin nada que perder es más peligroso aún", afirmó Sergio Llull al ser preguntado sobre su rol de favorito en esta final.
"Hemos jugado esta temporada partidos muy igualados y duros. Va a ser igual o peor en esta final porque llegan muy motivados y eufóricos", añadió el base del Real Madrid. Los resultados así lo marcan. Los de Chus Mateo vencieron en Madrid (106-92) en la quinta jornada, pero el conjunto murciano se llevó la victoria en casa con un contundente 73-61.
Esta superioridad del Real Madrid sobre su rival también se ha demostrado a lo largo de los años con las contundentes victorias cosechadas ante el equipo murciano, como la que sucedida en el año 2015, cuando el equipo, por entonces, de Pablo Laso consiguió doblegarle en las eliminatorias finales con Facundo Campazzo jugando como cedido en el equipo murciano.
"Es muy peligroso a domicilio"
"Destaco su energía en defensa y en ataque. Defienden muy agresivo y les gusta mucho correr. Tienen poderío también en un aspecto clave del juego como el rebote", apuntó Llull, quien también reconoció la meritoria trayectoria de su rival para llegar hasta la fase final del campeonato. "El UCAM Murcia ha ganado todos los partidos del playoff fuera de casa, tanto en los cuartos en Valencia como en las semifinales en Málaga. Eso habla muy bien de su carácter y de lo peligroso que es a domicilio".
Sobre las condiciones en las que llega su equipo, el mallorquín aseguró que están "en buena dinámica y con la mente puesta en el partido". Finalmente, aseguró que si logran alzarse con el título, el año sería "muy bueno".
Los Boston Celtics se llevaron este jueves el primer partido de las Finales de la NBA arrasando a los Dallas Mavericks por 107-89 gracias a una dupla estelar formada por Kristaps Porzingis y Jaylen Brown.
Especialmente destacada fue la actuación de Porzingis, que volvía tras más de un mes fuera por lesión y que brilló con 20 puntos (18 de ellos en una primera mitad maravillosa).
El segundo encuentro de las Finales se jugará el domingo también en el TD Garden de Boston.
Tras pasearse en un Este sin rivales a su altura, había alguna duda sobre cómo llegaban los Celtics a las Finales. Pero, a la hora de la verdad, Boston recordó a los olvidadizos por qué ha sido este curso el mejor equipo de la liga.
Los de verde llegaron a ganar de 29 puntos en una primera parte majestuosa y también supieron apagar un incendio en el tercer cuarto cuando los Mavericks se colocaron a solo ocho.
Porzingis y Brown (22 puntos) encabezaron a unos Celtics muy superiores y en los que Jayson Tatum consiguió 16 puntos y 11 rebotes. El dominicano Al Horford aportó 10 puntos y 7 rebotes.
Boston metió 16 de 42 en triples (38,1%) y su defensa, que logró nueve tapones, dejó a Dallas en un triste 7 de 27 desde el exterior (25,9%) y solo nueve asistencias entre todo el equipo (por 23 de Boston).
Luka Doncic fue el mejor de los Mavericks con 30 puntos y 10 rebotes pero solo repartió una asistencia. Kyrie Irving, muy abucheado tras su polémico paso por los Celtics (2017-2019), vivió una noche de pesadilla con 12 puntos y un pobre 6 de 19 en tiros.
Boston no gana el título desde 2008 y busca en estas Finales su anillo número 18, lo que le permitiría desempatar con sus eternos rivales: Los Angeles Lakers (17).
Porzingis golpea...
Ni Doncic, ni Tatum, ni Irving, ni Brown...
El nombre que despertaba mayor expectación era Porzingis, que no jugaba desde el pasado 29 de abril por una lesión en el gemelo.
Crucial en el esquema de Joe Mazzulla para formar con cinco abiertos, el gigante letón salió desde el banquillo y Horford le suplió de inicio con dos triples.
Pero la entrada de Porzingis revolucionó el encuentro. No fue solo el recibimiento de su afición, que le dio la bienvenida con una enorme ovación, sino que el pívot, con varias jugadas espectaculares en ataque y defensa, dejó claro que se había recuperado perfectamente de su lesión con 11 puntos (2 de 2 en triples), 3 rebotes y 2 tapones en siete minutos arrolladores.
Dubitativos y destemplados, los Mavericks encajaron un monumental parcial de 23-5 en seis minutos y el TD Garden parecía un volcán verde en erupción con un 37-20 al final del primer cuarto.
El vendaval continuó en el segundo periodo y Brown se lució con un brutal mate sobre Daniel Gafford perforando la defensa visitante como un puñal.
Sin embargo, el superhéroe de ese momento era Porzingis, que parecía incapaz de fallar un tiro y que estiró la ventaja local por encima de los 20 puntos (48-27 con 6.30 por jugarse).
Absolutamente abrumados, los Mavericks llegaron a perder de 29 puntos en una primera mitad ruinosa en la que todo les salía mal: Brown le robaba la cartera a Doncic, Irving estaba desaparecido y su defensa hacía aguas.
Aun así, lo peor fue su ataque, uno de los mejores de la NBA en los últimos meses pero que se hundió con un 3 de 13 en triples al descanso.
En cambio, los Celtics metieron 11 de 27 desde el perímetro y el 63-42 camino de los vestuarios casi pareció poco premio para el recital de Boston.
Porzingis, que castigó a los Mavericks cada vez que se quedaba con un defensor bajo, firmó 18 puntos (7 de 9 en tiros) y Doncic con 17 puntos (7 de 14) fue el único sostén de Dallas.
...y Brown remata
Nadie daba un dólar por ellos, pero los Mavericks, expertos en remontadas, volvieron a inventarse una resurrección alucinante.
Un descomunal parcial de 9-22, coronado con un triplazo de Doncic, les permitió volver al encuentro (72-64 a falta de 4.28).
Las piezas empezaban a encajar para los de Jason Kidd: Doncic al mando de las operaciones, una defensa por fin firme, unos Celtics desconectados de repente...
Pero al rescate apareció un soberbio Brown, que selló tres tapones magníficos y que también reactivó en ataque a los suyos. Boston devolvió con un 14-2 el parcial a los Mavericks y aterrizó en último cuarto con un margen muy amplio (86-66).
No hubo ya otro despertar milagroso de Dallas, que no encontró ayuda para Doncic en toda la velada y que el domingo tendrá otra opción de arrebatar el factor cancha a unos Celtics temibles.
Sergio Scariolo anunció este jueves la lista de 22 jugadores con los que la selección española afrontará un verano importantísimo, en el que tratará de acudir a la cita olímpica de París, para lo que deberá buscar su billete en el Preolímpico que se disputa en Valencia del 2 al 7 de julio. Y la gran novedad fue la ausencia de Ricky Rubio.
"Ricky nos ha pedido un tiempo de reflexión, tiene que tomar decisiones definitivas sobre su carrera y su vida. Con todo el cariño hemos recibido esta comunicación. No nos ha alegrado, pero respeto total para él", pronunció el seleccionador sobre el base del Barça, que regresó en febrero, precisamente con la selección, tras unos meses apartado del baloncesto por sus problemas de salud mental.
Tras disputar la ventana de clasificación para el Eurobasket y el final de temporada con el Barça, en el que no logró la clasificación para la Final Four ni para la final de la ACB que a partir del sábado disputan Real Madrid y UCAM Murcia, Ricky, que no estuvo en el pasado Mundial, tampoco estará en este reto olímpico.
El otro gran nombre propio fue el del Lorenzo Brown, que vuelve con la selección dos años después de conquistar el Eurobasket 2022. El base del Maccabi se incorporará más adelante, como Juancho Hernangómez, Rudy Fernández, Llull y Abalde, que siguen disputando con sus clubes las ligas domésticas. Y Garuba y Aldama, por los permisos de la NBA en cuanto a días de concentración.
El resto, 15, empiezan el lunes en las instalaciones de Embassy en Málaga. "La mayoría de nuestros jugadores no vienen de una buena temporada a nivel de clubes", afirmó el seleccionador, que especificó que la ausencia de Ricky y los otros tres jugadores (Claver, Sebas Saiz y Tyson Pérez), que han declinado la convocatoria son para todo el verano y también que, en caso de lograr billete para París, no es probable que entre ningún nombre nuevo aunque pudiera haber ausencias.
Bases: Lorenzo, Alberto Díaz, Juan Núñez y Sergi García.
Aleros: Abalde, Abrines, Brizuela, Rudy, Juancho, Llull, X. López Aróstegui, Joel Parra, Josep Puerto, Edgar Vicedo y Santi Yusta
Pívots: Aldama, Garuba, Fran Guerra, Will Hernangómez, Jaime Pradilla, Salvó y Sima.
Uno de la misiones más importantes de la Fundación Gasol es la lucha contra el crecimiento de la obesidad infantil. Para ello, esta mañana se ha celebrado un acto en la Universidad Camilo José Cela de Madrid para anunciar la renovación de su alianza con el Grupo IFA, una de las mayores empresas de distribución en España, hasta el año 2026.
En la rueda de prensa, el doctor Santiago F. Gómez también ha dado una pequeña conferencia explicando el alarmante ascenso de este problema que tanto afecta a los más pequeños.
Serán los primeros Juegos Olímpicos después la retirada en Tokio. ¿Cómo ve al equipo? ¿Se va a acercar a París tras las palabras de Scariolo diciendo que es un periodo de relevo generacional?
Sí, va a ser un poco raro después de jugar cinco Juegos Olímpicos y no competir. Los voy a vivir de una manera diferente como miembro del Comité Olímpico Internacional (COI) y estaré en París más días de lo que hubiera estado como jugador. Estoy siguiendo y apoyando a nuestro equipo para que gane en el preolímpico y puedan competir. Aunque haya esta evolución y este periodo de cambio, que es inevitable, el talento está ahí y la base liderada por Sergio y por muchos jugadores va a seguir contagiando al resto de nuestra identidad. Intentaré estar en Valencia para apoyar al equipo en el momento final, que espero sea de victoria y de pase a los Juegos.
¿Se imagina unos Juegos sin España?
No, no me los imagino y espero que no tengamos que verlo. Son muchos años en los que hemos podido estar y competir con los doce mejores países en el mundo del baloncesto, de diferentes continentes. Ahora tenemos la oportunidad de meternos a través de este torneo preolímpico en Valencia. Ojalá que las cosas salgan bien. Al final hay que jugar con una determinación y concentración muy grandes porque jugar en casa tiene sus puntos a favor pero hay que estar muy centrado para no dar puerta de entrada a otro equipo y que nos puedan desbancar de esos Juegos.
¿Cómo de importante es que se apueste por Scariolo con un periodo tan largo antes de que se juegue un preolímpico?
Dentro de este periodo de evolución, tener esas bases fijas que entienden la fórmula de ganar, de trabajo, de ética, es importante. Te dan un poco de solidez y una base así que en este momento hay que apoyar y confiar. Que las personas y el equipo hagan lo mejor lo que puedan y a partir de ahí, competir y ganárselo.
Rafa Nadal cumplió ayer 38 años. ¿Le ve retirándose en los Juegos Olímpicos, como hizo usted el 5 de octubre de 2021?
Eso es una decisión muy propia y muy personal. No creo que Rafa lo tenga decidido aún. Al final lo que queremos es ver a Rafa compitiendo, disfrutando y si lo puede hacer, sabemos que, con su capacidad, va a poder hacerlo con cualquiera. Eso es lo que me gustaría como amigo y luego que él decida lo que es mejor para él y para su futuro, que se lo ha ganado.
En ese inevitable paso del tiempo esta Rudy Fernández, que va a vivir sus últimas semanas como jugador. ¿Cuándo se retire, en qué nivel le situamos dentro del baloncesto español?
Creo que muy alto, olimpo... donde quieras situarlo. Rudy se ha ganado el respeto de todos en el mundo del baloncesto por todo lo que ha aportado de diferentes maneras. Es un momento agridulce cuando además tomas la decisión de anunciar que después de los Juegos esta será tu última temporada. Lo compartes, que creo que es bueno y tienes esa claridad y determinación de que ha llegado el momento y luego intentas disfrutarlo lo máximo que puedas. Agradecerle todo lo que ha hecho por el baloncesto, por nuestro deporte, por nuestra selección, por sus clubes en los que ha jugado y espero que una vez retirado le homenajeen como se merece.
Como miembro del COI, usted está en el proceso de selección de deportistas rusos y bielorrusos, ¿Puede comentar algo de cómo está siendo el proceso?
Es un proceso exhaustivo y que requiere mucho trabajo y esfuerzo colectivos. Es necesario mucho rigor y mucha disciplina para decidir qué deportistas son elegibles y cuáles no lo son. Seguimos un poco la dirección y la misión de la carta olímpica para intentar que todos los deportistas puedan participar independientemente de conflictos bélicos y situaciones sociales en sus países. No es fácil. Es un proceso delicado, pero poco a poco vamos tomando decisiones, porque los Juegos están a la vuelta de la esquina.
¿Se sabe alguna fecha en ese sentido?
No sé cuando se anuncia la totalidad, pero se están tomando decisiones aunque no son oficiales, son internas y se mantienen así.
¿Qué espera de la final de los Celtics? ¿Esperaba que fuera esa?
Espero una gran final. Me ha sorprendido más por la parte de Dallas que por la parte de Boston, que han tenido un camino bastante llano. Eso puede ser un arma de doble filo también para ellos, porque se van a encontrar con un equipo con mucha confianza y que ha tenido que ganar series complicadas contra grandes conjuntos. Eso les puede dar un plus, sobre todo al empezar la serie. No esperábamos que Dallas fuera el equipo que saliera del Oeste. Denver y Minnesota eran los dos equipos que yo creía que tenían más opciones, pero Dallas se ha ganado el derecho a estar donde están y espero que jueguen una gran final y que tengan opciones de ganarla.
Luka Doncic y Kyrie están teniendo buena relación ¿Se esperaba que fueran a compaginar tan bien?
Bueno, el año pasado no parecía. Creo que es lo bonito y es un buen mensaje, ya que a veces hay que tener un poco de confianza y dar continuidad y oportunidad a las cosas y a las parejas. No todo pasa de forma automática, tiene su proceso. Hay que pasar por momentos difíciles y malos para ver cómo se evoluciona y ellos lo han hecho muy bien. Luka ha seguido con un nivel espectacular y estratosférico. Lo que ha hecho en las cinco primeras temporadas está al alcance de muy muy pocos elegidos en la historia de este deporte y que haya podido llevar a su equipo a una final NBA, con opciones de ganar un anillo en el sexto año de su carrera, es increíble. Y Kyrie, como él ha aceptado su rol más de veterano, de experto, de complementación, ahora se entienden mucho mejor. Luego, obviamente también el rol de sus compañeros, que lo están haciendo muy bien y esa al final es la fórmula para llegar a una final y estar donde están.