El Valencia destituye a Álex Mumbrú

El Valencia destituye a Álex Mumbrú

Actualizado Viernes, 5 abril 2024 - 13:45

El Valencia Basket destituyó este viernes al técnico Álex Mumbrú, según pudo saber EFE por diversas fuentes; una decisión que llegó tras la derrota sufrida el jueves ante el ASVEL que deja al equipo valenciano sin apenas opciones de clasificarse para el 'play-in' de la Euroliga y que fue castigada por una fuerte bronca de su afición.

Acabado el choque, se celebró una 'cumbre' en el parquet de la Fonteta entre el máximo accionista del club, Juan Roig, el director general, Enric Carbonell, y el director deportivo, Luis Arbalejo, en la que analizaron la complicada situación.

Mumbrú abandonó la Fonteta pasada la medianoche con la idea de que podría dirigir al equipo el domingo, pero consciente de su delicada situación, y este viernes por la mañana se le ha comunicado su cese.

El club estudia ahora si incorpora a algún técnico para lo que resta de temporada o si la acaba alguno de la casa, que podrían ayudantes de Mumbrú como Juan Maroto o Xavi Albert o incluso el técnico del equipo vinculado de la LEB Plata Tomás Lamas.

Desde verano de 2022

La derrota ante el equipo francés hizo que el equipo se llevara varias sonoras pitadas durante el partido y al acabar el mismo, que incluyó por parte de una parte de la afición la petición de la marcha tanto de Mumbrú como de Arbalejo. En el caso del técnico, había sido recibido con críticas desde hace semanas, algo que también ocurrió en varios tramos de la pasada campaña.

Mumbrú llegó al Valencia Basket en el verano de 2022 con un contrato de tres temporadas y con la complicada misión de compaginar la ACB con la Euroliga. Tras no conseguir los resultados deseados la pasada campaña, el club le mantuvo la confianza aunque destituyó a Chechu Mulero como director deportivo, firmó a Arbalejo por cinco años y confeccionó una plantilla al gusto del técnico.

Tras un buen inicio de campaña, el equipo entró en un periodo de irregularidad al no ser capaz de consolidar su defensa y verse afectado por la dureza del calendario y las lesiones, que se ha agudizado desde la disputa de la Copa el Rey y que ha acabado con la marcha de Mumbrú.

Aday Mara siembra dudas sobre su futuro en UCLA: "Físicamente, la temporada ha sido más dura de lo que esperaba"

Aday Mara siembra dudas sobre su futuro en UCLA: “Físicamente, la temporada ha sido más dura de lo que esperaba”

Actualizado Martes, 2 abril 2024 - 19:38

Aday Mara, considerado como el nuevo gigante y la gran esperanza del baloncesto español con 18 años y 2,21 metros de altura, ha terminado el pasado 15 de marzo su primera temporada en la Universidad de California (Los Ángeles), más conocida como UCLA.

Tras un año en el que solo ha disputado ocho encuentros como titular, Mara, que se encuentra en Zaragoza, ha manifestado en una entrevista a Bruin Report, la página oficial del club, sus dudas respecto a cuál será su futuro en el equipo: "Es algo que tenemos que ver. Todavía tengo que regresar a UCLA y reunirme con Mick Cronin para ver qué pensamos sobre la temporada. En esta conversación serán importantes los minutos y quién vaya a ser el pívot. Pero también quién va a estar en el equipo y cómo van a ir los entrenamientos".

Además, ha confirmado que este verano va a tratar de mejorar su físico para ser más contundente en los duelos: "Quiero trabajar en mis habilidades y mi prioridad ahora mismo es ir al gimnasio para llegar más fuerte a la próxima temporada. Quiero sentirme más cómodo y jugar con más contacto. Físicamente, la temporada ha sido más dura de lo que esperaba".

"El mayor cambio fueron las reglas"

Formado en la cantera del Casademont Zaragoza, Mara hizo su debut el pasado año en el baloncesto americano, pero su bajo promedio anotador y sus malas cifras llegaron incluso a provocar críticas de su entrenador, Mick Cronin.

"Probablemente el mayor cambio fueron las reglas. No creo que sea más físico que en FIBA, pero en la defensa se nota. En FIBA nosotros podemos usar las manos, pero aquí los contactos deben ser perfectos o te señalarán falta. Los primeros meses cometía tres o cuatro, pero después mejoré", ha comentado sobre su adaptación a la liga norteamericana.

A lo largo de ese proceso, ha asegurado que día a día y gracias a los entrenamientos se fue "sintiendo cada vez más cómodo" y pudo mostrar que "estaba listo para jugar más minutos. Quería demostrar que estaba mejorando día a día", ha afirmado.

Nadie tiene esta Liga ganada de antemano

Nadie tiene esta Liga ganada de antemano

Perder en casa contra el Manresa no es a estas alturas de la temporada un serio trauma para un Real Madrid líder en la ACB y en Euroliga. Pero sí ilustra bien las vulnerabilidades del actual campeón europeo y, de paso, la ambición del trabajo que est

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Abdul-Jabbar y la última barrera contra el dolor

Abdul-Jabbar y la última barrera contra el dolor

Su padre, Ferdinand Sr, había servido como teniente de policía en Nueva York. Un tipo severo y voluminoso, apodado en el cuerpo como Big Al, que le transmitiría su desbordante pasión por el jazz. Su madre, Cora, había trabajado como costurera, así que desde la cuna hizo del estoicismo una prioridad. Lew Alcindor, conocido para la historia del baloncesto como Kareem Abdul-Jabbar, sabía de la dureza de la vida en Harlem, pero el primer sopapo le llegó con apenas 14 años. «Era mi debut con Power Memorial y nos dieron una buena paliza. Fue todo tan ridículo (...) Estaba en el vestuario y empecé a llorar. Cuando levanté la vista, los compañeros me miraban como si acabara de bajar de una nave espacial. Ahí me di cuenta de que había llegado al gran mundo y no podía llorar como un niño. A partir de entonces, jamás mostré un síntoma de vulnerabilidad hasta el día de mi retirada», relata en su documental Minority of one (2015). Sin embargo, durante dos décadas en la NBA, saldadas con seis anillos y decenas de récords, algo palpitó siempre bajo la descomunal coraza. Algo como un miedo ancestral agazapado en su mirada.

Fue un trauma que los doctores catalogaron como «síndrome de erosión corneal recurrente». Le provocaba irritación y sequedad ocular, pero también un mar de lágrimas. Las cicatrices del tejido podían desescamarse y perturbar su visión. Un sinfín de problemas que él quiso poner coto con unas gafas. Las más ilustres de la historia del baloncesto. Y no porque fuese distinguido con ocho doctorados honoris causa o porque aún ejerza como Embajador Cultural de su país. Tampoco por su Medalla Presidencial de la Libertad, la más alta condecoración civil en EEUU. Las gafas de Kareem -que servirían de ejemplo a Moses Malone, James Worthy, Hakeem Olajuwon y Horace Grant- fueron, además de un icono, el único dique contra el dolor.

Si cabe poner una fecha, baste el 12 de enero de 1968. Un partido de cierta rivalidad local entre la todopoderosa UCLA y la Universidad de California. Tom Henderson -un alero de 196 cm con quien décadas más tarde trabaría cierta amistad- le causó un rasguño en la córnea en plena disputa por un rebote. Por entonces, los árbitros ni siquiera prestaban atención a estas nimiedades, pero los rivales sí empezaron a intuir el punto débil del coloso. Y si se extendía la indulgencia podrían sacar provecho de ella. En realidad, no había otro modo de parar a quien, tras 88 victorias en 90 partidos, iba a alzar tres títulos consecutivos de la NCAA. Sus fundamentos, pulidos a las órdenes de John Wooden, también sembrarían la devastación en la NBA. Junto a Oscar Robertson, guio a los Bucks hacia el anillo de 1971, después de una histórica regular season con sólo 16 derrotas. Sin embargo, la retirada del base iba a coincidir con el segundo fundido a negro para sus ojos.

Se trataba de un simple amistoso de pretemporada ante los vigentes campeones. Un partido organizado en Buffalo por Don Nelson como reedición de las últimas Finales. El alero de los Celtics sólo pretendía hacer caja, aunque terminaría ejerciendo de villano. A falta de 11 minutos para el final propinó un codazo fortuito a Jabbar en el ojo. El dolor devino en furia y el puñetazo de frustración contra el soporte de la canasta, en una fractura del cuarto hueso metacarpiano de su mano derecha. La primera lesión de su carrera, en realidad, no significaba tanto. Lo verdaderamente preocupante era la vista. Por eso, aquel 5 de octubre de 1974 decidió que se protegería, ya para siempre, con unas gafas. Ahora bien, ¿quién se haría cargo del suministro?

Sólo un reportaje de Pat Putnam, publicado dos meses más tarde en Sports Illustrated, ofrece respuestas certeras. Alguna de ellas hilarantes. Como la rotunda negativa de Kareem a jugar la noche en la que él mismo había programado su regreso. Aquel 21 de noviembre de 1974, el pívot se había desplazado por carretera hasta Kansas City y olvidó meter en la maleta sus flamantes gafas. El primer modelo, con montura negra y tosco diseño en plexiglás, le dotaba a de un estrafalario aire de aviador A él no le importaba en absoluto la estética, así que no saldría sin ellas.

Según cuenta Putnam, un directivo de los Bucks, tuvo que regresar en coche a Milwaukee para buscarlas en el apartamento del jugador. Como no las encontraba, debió telefonear a la mesa del pabellón para preguntar personalmente a Kareem. Finalmente supo hallarlas en la guantera de su Mercedes. Así que Jabbar jugó con ellas por vez primera el 23 de noviembre ante los Nets. La gente del Madison Square Garden parecía estupefacta, pero Jabbar no quedó nada satisfecho. Al no ser lo bastante anchas, anulaban cualquier atisbo de visión periférica.

El nuevo modelo, con lentes más resistentes y cinco centímetros extra en los bordes, fue encargado por el preparador físico Bill Bates. Se trataba de un diseño de la marca francesa Brevete, con una almohadilla de espuma en el puente, más una cinta elástica para sujetarla a las orejas. La última tecnología del momento. Hace unos años, Patrick McBride, antiguo recogepelotas de los Bucks, vendió uno de esos pares por 6.500 dólares. Las sacó de un cubo de basura después de que Jabbar se deshiciera de ellas porque estaban rayadas.

El aterrizaje en Los Angeles no iba a resultar tan sencillo. Su inapelable liderazgo fue reconocido con los MVP de 1976 y 1977, aunque los Lakers ni siquiera superaron la primera ronda de los playoffs durante sus cuatro primeras temporadas. Desde los despachos, Bill Sharman quiso reconstruir con Jamaal Wilkes, Adrian Dantley o Norm Nixon, pero el verdadero salto no se dio hasta la llegada al banquillo de Pat Riley y la elección en el draft de un base de 2,06 m, llamado Earvin Johnson. Según John Papanek, Kareem volvía a "jugar como un niño", con "vitalidad y emoción, liderando los contraataques, haciendo mates con autoridad, chocando palmas y de vez en cuando (...) sonriendo". De hecho, se permitió las tres eliminatorias camino del anillo sin las "infernales gafas" a las que hacia alusión el periodista de Sports Illustrated. Apenas cinco meses después, en octubre de 1980, un golpe en el ojo derecho recibido de Rudy Tomjanovich, le hizo volver a ellas.

Valencia Basket conquista en Huelva su primera Copa de la Reina

Valencia Basket conquista en Huelva su primera Copa de la Reina

Actualizado Domingo, 24 marzo 2024 - 18:34

El Valencia Basket levantó en Huelva la primera Copa de la Reina de su historia tras batir al Casademont Zaragoza, vencedor el pasado año, por 77-53, triunfo con dedicatoria especial para la internacional Raquel Carrera, lesionada de gravedad en el encuentro de cuartos, y también importante para Alba Torrens, que completa su extenso palmarés con el título que le faltaba en competiciones de clubes.

El conjunto valenciano dominó de principio a fin en el ambientado Palacio de Deportes Carolina Marín un duelo repetido por octava vez esta temporada la final disputada. Una intensa defensa y un efectivo ataque, con muchos recursos, marcó diferencias en todo momento ante un Casademont Zaragoza que no pudo hacer brillar su potencial. La mejor jugadora de la final fue Leticia Romero (19 puntos, 23 de valoración), seguida de Alina Iagupova (17).

El ya campeón arrancó la final muy acertado en el tiro exterior y con triples de Queralt Casas y Leticia Romero, junto a una férrea defensa, se colocó 10-2 y provocó el tiempo muerto de Casademont. En la reanudación amplió su ventaja y nuevo triple, de Fingall, puso el 17-5. Acabando el cuarto Gulbe de tres recortó algo las distancias (21-12).

En el segundo cuarto, no sin dificultad, Zaragoza fue encontrando la forma de atacar por dentro, con la referencia de Diallo y Fiebich, que consiguieron bajar de 10 puntos la desventaja (24-16). Pero Valencia seguía llevando la iniciativa, con menos errores que su rival, y con la aportación ofensiva de varias jugadoras, siendo la mejor Leti Romero, que llegó al descanso con 14 puntos (47-30).

En el tercer cuarto Valencia puso la directa y en tres minutos, con una defensa intensa y un efectivo ataque, elevó la diferencia por encima de los 20 puntos (51-30). Leti Romero en transición, Iagupova de tres y Fingall bajo el aro desesperaron al equipo maño, que pidió tiempo muerto (56-33).

Zaragoza se afanó en limar diferencias, pero le costaba cada canasta. Un triple de Gulbe acabando el cuarto logró estar momentáneamente por debajo de 20 (60-41). Pero en el cuarto final la maquinaria valenciana siguió siendo implacable. Iagupova y Fingall la llevaron a 27 puntos (68-41) y con la final más que resuelta ya sólo quedaba por dilucidar por qué marcador, que acabó 77-53 y con fiesta naranja en la grada.

Tensión y cábalas porque Hezonja, el héroe, se quiere ir

Tensión y cábalas porque Hezonja, el héroe, se quiere ir

Actualizado Domingo, 24 marzo 2024 - 18:03

La racha de triunfos, de Málaga a Belgrado pasando por Berlín, del Real Madrid después de su serie negativa ha enderezado su temporada de forma brillante tras los altibajos -por otra parte, clásicos en el equipo- y ha tenido muchos protagonistas, per

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Draymond Green se encara con Aldama, que brilla con 27 puntos ante los Warriors

Draymond Green se encara con Aldama, que brilla con 27 puntos ante los Warriors

Actualizado Jueves, 21 marzo 2024 - 07:42

Draymond Green se encaró este miércoles con Santi Aldama durante el partido entre los Golden State Warriors y los Memphis Grizzlies en el que el español brilló con 27 puntos y se quedó a uno solo de igualar su mejor anotación en la NBA. Aldama logró 27 puntos (9 de 18 en tiros de campo, 6 de 12 en triples), 9 rebotes, 4 asistencias, 2 robos y un tapón.

Se quedó así a un solo punto de los 28 tantos que consiguió en noviembre contra los Boston Celtics y con los que estableció su récord de anotación en la NBA.

Más allá de su gran actuación, Aldama fue protagonista de este encuentro ante Golden State por su incidente con Green. Con 6.52 para el descanso, el español capturó un rebote ofensivo y metió una canasta delante del pívot de los Warriors.

Ambos jugadores chocaron con la jugada yendo ya hacia la otra canasta, pero Green le puso justo después las manos al español en el pecho y le agarró de la camiseta mientras negaba con la cabeza.

El rifirrafe no fue a mayores pero el banquillo de los Grizzlies, tras pedir tiempo muerto una vez que Moses Moody firmó un triple para los Warriors en la siguiente posesión, protestó a los árbitros que no hubieran pitado nada por esa acción de Green.

Tanto Aldama como Taylor Jenkins, entrenador de Memphis, mostraron su enfado ante los árbitros.

Durante ese tiempo muerto, Green y Desmond Bane también se encararon y después de algunos empujones con más jugadores alrededor Jenkins acabó en el suelo.

Los árbitros revisaron el vídeo de todo lo sucedido y pitaron una técnica a Green y otra a Bane. El partido continuó y acabó con triunfo de Golden State por 137-116.

Imprescindible en los Warriors junto a Stephen Curry y Klay Thompson, Green tiene un largo historial de acciones muy polémicas y controvertidas.

Contando solo las de esta temporada, en noviembre agarró por el cuello con una llave a Rudy Gobert en una tangana en el duelo contra los Minnesota Timberwolves, una expulsión por la que recibió además una sanción de cinco partidos por parte de la NBA.

Más serio aún fue el manotazo que Green le dio en la cara a Jusuf Nurkic (Phoenix Suns) en diciembre, un grave incidente que le llevó a una suspensión indefinida de la NBA por la que acabaría perdiéndose 16 partidos.

Este Real Madrid necesita sangre nueva, es evidente

Este Real Madrid necesita sangre nueva, es evidente

Actualizado Domingo, 10 marzo 2024 - 20:36

El Real Madrid está atravesando una etapa de desconexión, como relajándose después de lograr el liderato en la ACB y la Euroliga, y preparándose para las fases decisivas. Pero cuando esas etapas se traducen en derrota tras derrota, se pone en peligro

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El jodido Ricky Rubio

El jodido Ricky Rubio

Con 14 años colocaron el peso del futuro sobre sus adolescentes hombros. Un crío, todo pelo y nariz, designado como the next big thing. Era Magic Johnson, era Pete Maravich, era El Elegido.

Con 15 años, llevó a España al oro en el Europeo cadete con,

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Ricky Rubio en su vuelta al baloncesto y al Barça: "Me sentí un cobarde por no tener fuerzas"

Ricky Rubio en su vuelta al baloncesto y al Barça: “Me sentí un cobarde por no tener fuerzas”

Actualizado Lunes, 26 febrero 2024 - 16:40

Ricky Rubio volvió a jugar a baloncesto con la selección española sus dos primeros partidos del clasificatorio para el Eurobasket del año que viene. Su debut con el Barça, por ahora, aún no ha llegado, y las molestias en la rodilla que afloraron durante el duelo ante Bélgica puede hacer que tarde aún un poco. No obstante, prefiere centrarse en el ahora.

Esa es la gran lección que ha aprendido tras dar un paso al costado para cuidar de su salud mental. Así lo recalcó en su presentación oficial como jugador azulgrana, en este caso por segunda vez en su carrera. Por ahora, eso sí, sólo hasta el final del presente curso, aunque "comprometido al 100%". Lo más importante para él es ir paso a paso. "Si en algún momento esto vuelve, tendré que parar", confiesa.

"Hasta el domingo, pensaba en las ventanas FIBA. Hoy empieza mi etapa en el Barça y cuando acabe, pensaré en lo que venga", asegura el de El Masnou, quien se ha sentido plenamente arropado por el vestuario azulgrana. "He tenido sensaciones muy raras. Automatizamos mucho como jugadores y no nos damos cuenta de muchas cosas. Nos perdemos, el hoy, el ahora. Sientes que no has estado presente y que no has disfrutado. El vestuario me ha ayudado mucho a sentirme como uno más. Acerté de pleno al venir", reitera el base, quien considera que su historia puede servir de ayuda a otros que puedan verse en sus mismas circunstancias.

"Al principio pensé 'finge una lesión y así no tendrás que dar explicaciones', pero creo que puedo ayudar a otros que pasen por lo mismo. Que se hable de la salud mental es una victoria para la sociedad. En la NBA también está pasando. Aquí, con Álex. Cuando nos vemos reflejados en alguien, no nos sentimos solos. Por desgracia, todos necesitamos ayuda en algún momento y pedirla es de valientes", recalca.

"Me siento algo distinto, pero no dejo de ser Ricky. Seré transparente con mi proceso, porque creo que puede ayudar a otros. Siempre he tenido contacto con Navarro y eso ha facilitado mucho las cosas. Les expliqué mi idea y les agradezco mucho que se salieran de la línea", apunta un Ricky Rubio para quien volver a tocar un balón de baloncesto fue algo difícil de describir.

"Fue como subir al Dragon-Khan. Por suerte, tenía unas directrices, y lo afronté como un juego. El baloncesto es un juego. Nos lo tomamos a vida o muerte, y no es así. Es un proceso de subidas y bajadas, pero uno está seguro cuando las cosas se hacen bien y se tiene una base sólida", destaca el base azulgrana, quien confiesa que la opción de colgar definitivamente las zapatillas estuvo realmente muy presente.

"Desde el pasado 1 de agosto, cada día que me levantaba el baloncesto se había acabado, porque la persona desapareció. Hay cosas que van juntas, pero tengo que separarlas. Me construí de fuera hacia dentro y ahora lo he hecho al revés", señala. La situación que atravesó fue realmente complicada y le ha tenido apartado del baloncesto casi 8 meses.

"Me sentí un cobarde por no tener fuerzas. Por primera vez me prioricé, pensé en mí primero y creo que fue la decisión correcta", asevera. "He estado en la oscuridad, pero trabajando y con la ayuda de los profesionales necesarios, se puede salir. Una palabra, un abrazo, un 'estoy aquí', todo ayuda. Ahora, vuelvo a estar aquí", reitera el base, quien asume que, en estos momentos, sigue en pleno proceso de reconstrucción personal. "Ahora el Ricky actual está construyéndose y estoy muy orgulloso del proceso. La esencia está ahí, pero me siento raro. Cambiaré mecanismos que antes tenía", sentencia.