Aston Martin y Honda, la mayor chapuza del siglo

Aston Martin y Honda, la mayor chapuza del siglo

Las proporciones del descalabro son equivalentes a la ambición del proyecto, uno de los más deslumbrantes de la moderna F1. Aston Martin ha sobrepasado los límites del ridículo en el GP de Australia y ostenta desde este fin de semana el dudoso honor de ser la mayor decepción del siglo en la cúspide del motorsport. Ni siquiera los casos de Toyota, BAR Honda y Jaguar, hace un par de décadas, pueden equipararse con el desastre de la escudería de Silverstone.

Hace un par de años, Fernando Alonso calificó a Aston Martin como "el equipo del futuro", encandilado por la colosal apuesta de Lawrence Stroll. Desde su llegada en 2020, el magnate canadiense ha invertido casi 500 millones de euros en infraestructuras de última generación y personal cualificado. Un campus tecnológico para más de 1.000 trabajadores, un futurista túnel del viento y un simulador con potencial para cambiar las reglas del juego. Todo al servicio de Adrian Newey, Enrico Cardile, Dan Fallows o Andy Cowell, contratados, a golpe de talonario, tras sus éxitos en Red Bull, Ferrari y Mercedes.

Las mentes más brillantes del paddock habían fijado la vista en el Mundial 2026, cuando entraba en vigor la revolución reglamentaria. En la primavera de 2024, Alonso había ampliado su contrato. Tenía 42 años. Era una oportunidad única, así que todo quedó supeditado a ella. El decepcionante séptimo puesto de 2025, dos por debajo del curso precedente, se interpretó como mero aprendizaje hacia un lugar y una fecha: 8 de marzo de 2026 en Albert Park.

El Pacto de la Concordia

A finales de enero, el mercado de predicción Polymarket situaba a Alonso como tercer favorito para proclamarse campeón del mundo, por detrás de George Russell y Max Verstappen. Tres semanas más tarde, Aston Martin sólo completó seis vueltas en la última jornada oficial de test en Bahrein, donde el bicampeón ni siquiera pudo salir a pista. Las continuas averías en el motor Honda frustraban cualquier tentativa de construir una base sólida. La unidad de potencia vibraba de tal manera que causaba daños en las baterías.

Tan oscuro se presentaba el panorama, que incluso se plantearon no viajar a Melbourne para centrarse en el trabajo en las factorías de Sakura y Silverstone. Sin embargo, Aston Martin optó por respetar el Pacto de la Concordia, que prevé cuantiosas multas para los equipos que decidan saltarse alguna carrera. En Albert Park la única prioridad sería cumplir con la regla del 107% y evitar un monumental bochorno. No tenían repuestos para las baterías eléctricas, no había opción de completar las 58 vueltas del domingo y ni siquiera se podía asegurar la salud de los pilotos, ya que a juicio de Lance Stroll, el AMR26 se asemejaba a una silla eléctrica.

La chapuza de Aston Martin resultaría inadmisible incluso para un debutante como Cadillac, sin instalaciones ni capital humano a la altura, obligado a levantar su proyecto en menos de un año y a ponerlo en manos de dos veteranos como Valtteri Bottas y Sergio Pérez. El pasado jueves, el finlandés no dudó en bromear con el caos que rodea a su amigo Alonso: "Si tuviera que adivinar el próximo campeón del mundo, diría que Lance y Fernando". Sólo una hora más tarde, en esa misma sala de prensa, Newey hubo de ponerse más serio.

Koji Watanabe, el jueves en Albert Park.

Koji Watanabe, el jueves en Albert Park.ASTON MARTIN F1

Aunque la labor de portavoz y team principal le resulta aún bastante incómoda, el gran gurú del diseño no titubeó frente a los micrófonos. Dentro del hospitality, en compañía de Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, el británico defendió su trabajo y trasladó la responsabilidad del fracaso a la marca nipona. Un cruce de reproches que recuerda los peores episodios de la alianza McLaren - Honda (2015 - 2017). Ha transcurrido una década de aquel GP2 engine! de Alonso, y la imagen del motorista japonés vuelve a quedar por los suelos.

No se trata de regresar siempre a los días de gloria de finales de los 80 junto a Ayrton Senna o Alain Prost. Tampoco de regodearse en las desdichas de su última etapa como equipo de fábrica (2006-2008), saldada con una sola victoria y la venta a Ross Brawn por el simbólico precio de una libra. Nadie podía sospechar entonces que Jenson Button se coronaría campeón en 2009. Semejante fiasco únicamente podía equipararse al de su histórico competidor.

Paralelismos con Toyota

Entre 2004 y 2007, Toyota se consolidó como el mayor presupuesto de la F1, pero sus dispendios ni siquiera encontraron la recompensa de una victoria. Había ambición genuina en sus planes, pero Ralf Schumacher y Jarno Trulli nunca se vieron capacitados para dar el salto de calidad. Los dispendios en la fábrica de Colonia y en el sueldo del piloto alemán terminaron pasando factura a un equipo sin pedigrí.

Hoy, dos décadas después, algunos de aquellos pecados de Toyota vuelven a actualizarse en Aston Martin. Si, como sostiene Newey, Honda les ocultó su debilidad tras perder a sus mejores ingenieros de F1, ¿por qué tardaron casi dos años en monitorizar estrechamente el trabajo en Sakura? Si su túnel del viento era la absoluta vanguardia, como tanto se vanagloriaba el propietario, ¿por qué hubo que recalibrarlo para arrancar con cuatro meses de retraso? Si los Mundiales 2024 y 2025 al menos sirvieron para recopilar valiosísimos datos de cara al futuro, ¿dónde están ahora los resultados?

Estas son algunas de la infinidad de incógnitas que sobrevuelan por Silverstone. Hace apenas unos meses, Aston Martin fantaseaba con los fichajes de Charles Leclerc o Verstappen, para formar pareja con Alonso a partir de 2027. Ahora, su única tabla de salvación pasa por que el asturiano no abandone el proyecto a toda prisa.

Aston Martin es un despropósito: Fernando Alonso, fuera de la primera sesión, sólo puede rodar 18 vueltas después

Aston Martin es un despropósito: Fernando Alonso, fuera de la primera sesión, sólo puede rodar 18 vueltas después

Con mucho retraso, a las 16:15 horas de Melbourne (06:15 hora peninsular), arrancó al fin el Mundial 2026 para Fernando Alonso. Se hizo esperar el estreno a bordo del AMR26 porque el asturiano tuvo que ausentarse de la primera sesión de entrenamientos libres por culpa de una avería en el motor Honda. El enésimo contratiempo para Aston Martin, que sólo pudo rodar tres vueltas con Lance Stroll. El único crono del canadiense (1:50.334) quedó a medio minuto del líder Charles Leclerc (1:20.267).

Para saber más

La imposibilidad de sacar el coche del garaje confirmó la crítica situación del equipo liderado por Adrian Newey, incapaz de controlar las brutales vibraciones de su monoplaza. A falta de 10 minutos para el final, Stroll debió también regresar al garaje antes de tiempo debido a un "presunto problema relacionado con la unidad de potencia", según explicó su equipo.

Tras el final de la sesión metinal, Newey explicó que el equipo sólo disponía de las dos baterías montadas en sus coches. "Es una situación bastante aterradora", admitió el team principal sobre la falta de recambios de la escudería de Silverstone.

"punto de salida casi cero"

Tras la pausa para la comida, Aston Martin sí pudo poner sobre el asfalto al bicampeón mundial, que pudo completar 18 vueltas, mientras Stroll tuvo que conformarse con 13. El mejor crono de Alonso, penúltimo sólo por delante del canadiense, quedó a 4,9 segundos de la cabeza. Si se mantiene esta tendencia, la escudería de Silverstone tendrá muchos problemas para el sábado para evitar la descalificación, por superar la norma del 107%, que deja fuera de la carrera a los coches excesivamente lentos.

"Seguimos en un punto de salida casi cero. Hasta que no consigamos dar vueltas de forma consecutiva no podremos mejorar el coche. El motor tiene una limitación grande", admitió Alonso tras bajarse del monoplaza. Al menos, el ex piloto de Ferrari sí pudo practicar desde la parrilla el procedimiento de salida, algo imposible para él durante los test de Bahrein.

La desastrosa situación de Aston Martin se explica a través de su cruce de reproches con Honda. "Muchos de sus miembros se marcharon a trabajar en paneles solares, o en lo que fuera, y sólo quedó un 30% del grupo original. No tenían la experiencia de antes", explicó Newey, sin pelos en la lengua a la hora de ofrecer detalles sobre su primera reunión con los nipones. Sólo fuimos conscientes de lo que sucedía en noviembre de 2025, cuando Lawrence (Stroll), Andy Cowell y yo fuimos a Tokio para aclarar los rumores que empezaban a sugerir que no alcanzarían el objetivo para la primera carrera", reveló el ingeniero durante la rueda de prensa oficial de la FIA.

Verstappen, con el RB22, el viernes en Albert Park.

Verstappen, con el RB22, el viernes en Albert Park.EFE

El cierre del viernes tampoco resultó propicio para Carlos Sainz, que apenas pudo completar 10 vueltas ´durante la sesión vespertina antes de que su Williams dijese basta. Esta avería supone otro capítulo en la cadena de retrasos a los que ha debido enfrentarse el madrileño, decimoséptimo en la tabla, a 1,1 segundos del top-10.

El mejor crono de la tarde llevó la firma de Oscar Piastri (1:19.729), con 21 centésimas sobre Andrea Kimi Antonelli y 32 sobre George Russell, ambos con Mercedes. El mayor susto lo sufrió Max Verstappen, con una aterradora salida de pista en la curva 10, donde dañó el fondo plano de su RB22.

Fernando Alonso y Aston Martin: ¿cómo evitar el gran ridículo en el arranque del Mundial?

Fernando Alonso y Aston Martin: ¿cómo evitar el gran ridículo en el arranque del Mundial?

Después de una larga pretemporada, con nueve días de test, varias certezas se han instalado en el paddock de Albert Park, donde hoy arranca el Mundial 2026. Mercedes, por ejemplo, cuenta con el mejor motor de combustión, mientras Red Bull domina en materia de baterías eléctricas. McLaren, vigente campeón, sufre problemas de sobrepeso y Alpine, farolillo rojo en 2025, apunta como fuerza emergente en la zona media. Sin embargo, ninguna de estas afirmaciones resulta tan categórica como la que sitúa a Aston Martin como el peor equipo de la parrilla. La crisis resulta tan acuciante que el mero hecho de completar las 58 vueltas del GP de Australia se antoja una verdadera proeza.

Tampoco resulta descabellado pensar que el AMR26 quede fuera de la carrera por culpa de la regla del 107%, ideada para garantizar que todos los coches sean lo bastante rápidos como para competir de forma segura. Hay que remontarse a 2012 para asistir al último caso de una escudería descalificada por este motivo. Fue Hispania Racing Team y fue también en Melbourne. Así que la prioridad de Fernando Alonso será marcar mañana un crono que no supere el 107% del primer clasificado en la Q1. Si tenemos en cuenta lo sucedido en 2025, cuando Lando Norris lideró con 1:15.912, el umbral quedaría ahora en 5,31 segundos. Quedan prohibidos, pues, los despistes, ya que la mejor vuelta del asturiano en Bahrein fue 4,54 segundos más lenta que la marcada por Charles Leclerc.

Para saber más

Cuesta imaginar una celebración más desangelada para las bodas de plata de Alonso con la F1. Nada menos que 25 años desde aquel debut con Minardi en Melbourne, en un domingo donde también se estrenaban Kimi Raikkonen y Juan Pablo Montoya. Sin embargo, los recuerdos más funestos se remontan a 2015, cuando un accidente en los test de Montmeló frustraría su viaje a Australia. El preludio a tres años de pesadilla con McLaren-Honda. Entre la infinidad de desdichas, el GP de México 2015, cuando ni siquiera pudo completar una vuelta por una avería eléctrica; o el GP de Rusia 2017, cuando un contratiempo en la vuelta de formación le impidió tomar la salida.

Sin novedad hasta Canadá

Hoy, el cruce de reproches entre Honda y Aston Martin trae a la memoria aquella alianza maldita. El reglamento obliga a la congelación de los motores hasta la séptima carrera, así que no habrá novedades hasta finales de mayo en Canadá. Aun teniendo en cuenta los seis meses de retraso en la fábrica de Sakura, que había perdido el 40% de su personal más cualificado, resulta sonrojante su modo de perder el pulso frente a motoristas debutantes como Audi o Red Bull Powertrains-Ford.

A lo largo de la pretemporada, el AMR26 ha completado una media de 55,7 giros diarios, menos de los que le aguardan el domingo. Durante los test en Sakhir, 14 pilotos rodaron más que todo el equipo de Lawrence Stroll, incapaz de realizar una simulación de carrera. El stint más largo de Alonso fue de 26 vueltas, antes de que su monoplaza quedase varado sobre el asfalto. Aún no se sabe qué falla en el motor Honda para que la batería eléctrica se desconecte.

Newey y Watanabe, el jueves en Albert Park.

Newey y Watanabe, el jueves en Albert Park.ASTON MARTIN F1

Ni siquiera se conoce el comportamiento del AMR26 en la salida, ya que sus pilotos ni siquiera pudieron hacer una sola prueba desde la parrilla. La caja de cambios, que por primera vez se fabrica en la factoría de Silverstone, representa otro quebradero de cabeza. El resultado es un coche inestable, desequilibrado, sin ninguna base firme donde asentar una aerodinámica radical y extrema, tan propia de Adrian Newey.

El genio, con su sola presencia, no puede hacer milagros, tal y como admitió el jueves en Albert Park. "Las vibraciones en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad, aunque el problema más importante es que se transmiten a los dedos del piloto. Fernando cree que no puede dar más de 25 vueltas seguidas sin correr el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos", reveló el jefe de equipo. Unos minutos después, los periodistas reclamaron una explicación más pormenorizada a Lance Stroll. "No sé con qué podrías compararlo. Supongo que electrocutarte en una silla o algo por el estilo, no se aleja mucho", sentenció el canadiense.

"Más de cerca las Q1"

Por razones opuestas, aunque igualmente graves, el horizonte se presenta también oscuro para Carlos Sainz en Williams. La escudería británica lo tenía relativamente sencillo para fabricar un monoplaza competitivo gracias a su alianza con Mercedes, que desde el primer momento se confirmó como el motorista de referencia. Desde el verano de 2025, el team principal James Vowles había priorizado todos los esfuerzos hacia la búsqueda de soluciones para la nueva normativa. Sin embargo, nadie ha acertado en la fábrica de Grove.

El FW48 es un coche fiable, sí, pero sin prestaciones, muy lejos del rendimiento del monoplaza con el que Sainz hizo tres podios en 2025. Los retrasos a la hora de pasar el crash test impidieron a Williams asistir a los test de Montmeló. Y desde ahí todo empezó a enmarañarse. Aunque Vowles siempre ha sido calculadamente opaco a la hora de ofrecer detalles, se estima que el bólido azul cuenta con 25 kg de sobrepeso. Más del doble que sus rivales. Semejante lastre puede traducirse en casi un segundo por vuelta.

Sainz, el jueves, en el 'paddock' de Albert Park.

Sainz, el jueves, en el 'paddock' de Albert Park.AP

"Los cuatro equipos de arriba son increíblemente rápidos, la zona media se ha quedado bastante atrás y nosotros ahora tenemos que ver cómo recuperar terreno. En este inicio de año miraremos más de cerca las Q1", concedió Sainz durante su turno ante la prensa en Albert Park. El madrileño necesita meter en cintura un coche excesivamente nervioso, como ya pudo comprobar en las frenadas de las curvas 1 y 10 de Sakhir. Los tradicionales apuros de Williams con los repuestos completan un panorama ciertamente desolador.

La F1 tiembla por sus socios prioritarios del Golfo: dos carreras penden de un hilo, con más de 200 millones de dólares en el aire

La F1 tiembla por sus socios prioritarios del Golfo: dos carreras penden de un hilo, con más de 200 millones de dólares en el aire

Entre todos sus países aliados y socios prioritarios, la F1 guarda un lugar de privilegio para Bahrein y Arabia Saudí. Desde el año 2004, el archipiélago mantiene estrechos vínculos con el Gran Circo y con McLaren, el campeón de los dos últimos Mundiales de Constructores, controlado por el fondo soberano del emirato. Más poderosos aún son los lazos de la monarquía saudí con el Mundial, ya que se fundamentan sobre Aramco, la mayor petrolera del planeta, que ejerce desde 2020 como patrocinador global de la F1 a cambio de unos 500 millones de dólares. Sin embargo, la descomunal influencia del Golfo Pérsico sobre este deporte se tambalea hoy por culpa de la guerra en Irán. Las carreras de Bahrein y Arabia Saudí, previstas para el 12 y 19 de abril, penden ahora de un hilo.

El pasado sábado, un ataque iraní con misiles y drones causó graves daños en el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense en Manama, la capital de Bahrein. Este edificio militar está situado en Juffair, una zona residencial muy popular entre el personal de la F1, que sólo una semana antes había poblado sus hoteles con motivo de los test de pretemporada. Estas jornadas evidencian también el fuerte influjo de Bahrein, cuyo músculo económico le hizo tomar el relevo de Barcelona como sede de las pruebas invernales.

Para saber más

El circuito de Sakhir ha albergado 21 carreras del Mundial y seis de ellas (2006, 2010, 2021-24) inauguraron el campeonato. Incluso durante la pandemia de covid esta pista, situada en mitad del desierto, pudo acoger dos citas consecutivas, a finales de 2020.

Misiles sobre Jeddah en 2022

Hoy, a falta de cinco semanas, el clima bélico pone en jaque la disputa de la prueba. No sólo porque los misiles que sobrevuelan el Golfo suponen un excesivo riesgo para el material de las escuderías, transportado por vía marítima a través del estrecho de Ormuz. También hay que tener en cuenta la postura de la FIA, el órgano rector del automovilismo mundial, que ya ha tenido que anular varios eventos en la zona, como el arranque del Mundial de Resistencia. «La seguridad y el bienestar» serán los factores que decidirán si Bahrein y Arabia siguen adelante. Así lo adelantó Mohammed ben Sulayem, presidente de la FIA, nacido en Dubai.

No obstante, también existen motivos para elucubrar con un golpe de timón por parte de Liberty Media, empresa propietaria de la F1. Ninguno de tanto peso como los más de 200 millones de dólares que dejaría de ingresar en caso de cancelación. Esa es la suma de lo que pagan entre Manama y Riad en concepto de canon.

Hace cuatro años, el GP de Arabia Saudí se disputó apenas dos días después de que misiles hutíes estallasen en las cercanías del circuito de Jeddah. De nada sirvieron entonces las presiones de los pilotos, reunidos durante horas en la madrugada del sábado, porque el régimen feudal de Mohamed Bin Salman no podía ofrecer una imagen de debilidad frente a los rebeldes. Ahora, tras interceptar varios drones y misiles crucero sobre el espacio aéreo de Riad, la situación se antoja mucho más delicada. Esta misma semana, la mayor planta refinera de Aramco, situada en la localidad costera de Ras Tanura, fue blanco de al menos dos ataques con drones, que provocaron su cierre.

Los daños en la refinaría de Ras Tanura, en una imagen de satélite.

Los daños en la refinaría de Ras Tanura, en una imagen de satélite.AFP

En caso de que Sakhir y Jeddah deban ser finalmente canceladas, lo más probable es que el Mundial 2026 quede reducido a 22 carreras. Los circuitos de Imola y Portimao fueron soluciones de urgencia durante los tiempos de pandemia, pero ahora mismo no disponen de tiempo material para organizar un evento de semejantes dimensiones.

Stefano Domenicali, CEO de la F1, aún no ha ofrecido explicación alguna sobre sus planes inmediatos. El hombre fuerte de Liberty Media siempre se ha caracterizado por su pragmatismo y por su buena sintonía con los socios árabes. En este momento, su principal cometido pasa por asegurar la disputa del GP de Qatar y el GP de Abu Dhabi, las dos citas que cierran el calendario, el 29 de noviembre y el 6 de diciembre. Tan sólo subrayar que la principal petrolera emiratí es uno de los grandes patrocinadores del equipo Mercedes y el fondo soberano qatarí posee una participación minoritaria de la escudería Alpine.

Un aguafiestas y un cúmulo de despropósitos

Un aguafiestas y un cúmulo de despropósitos

Actualizado

Llevo más de un año de aguafiestas. Exactamente desde septiembre de 2024, cuando Aston Martin anunció a bombo y platillo que Adrian Newey sería su nuevo director técnico y el responsable de diseñar un coche capaz de afrontar los inmensos cambios de la normativa de 2026.

Impulsados por una fe fortalecida con la llegada del gran dios de la aerodinámica, cada aficionado que se me ha acercado en los últimos tiempos me ha repetido la misma frase: "Antonio, este año sí". Una afirmación alimentada por una ecuación simple e indiscutible: Alonso + Newey = éxito. Lamentablemente, ningún aficionado encontró en mi cara ni en mis palabras combustible para sostener esa certeza.

En lugar de ello, este aguafiestas se dedicaba a explicar que el cambio más dramático de la normativa 2026 estaría en los motores y que Newey, pese a sus veinticinco títulos mundiales, seguía siendo un ingeniero y diseñador de aerodinámica. A los más reticentes les añadía, en mi discurso cauteloso, que Aston Martin dejaría de utilizar motores Mercedes para ser el único equipo con Honda. Y aunque a largo plazo eso podría ser una gran maniobra, en el corto era una noticia pésima. ¿Por qué? Porque en el arranque de una temporada llena de dudas e interrogantes, lo fundamental era aprender.

Excesivas vibraciones

Para los test de Barcelona y Baréin, los motores Mercedes contaban con cuatro equipos, Ferrari con tres, Red Bull con dos, y Audi y Honda solo disponían de uno. Aston Martin llegó tarde y mal a Barcelona y apenas pudo rodar ni aprender. En Bahrein, el drama se convirtió en hecatombe: 400 vueltas en total, menos de la mitad que Audi y 10 veces menos que Mercedes. Vueltas lentas, más de tres segundos respecto a los más rápidos, que sólo sirvieron para confirmar que tenían un problema más grave de lo esperado.

Un motor falto de potencia, con vibraciones excesivas, propenso a roturas y sin solución ni a corto ni a medio plazo. La tensión en Bahrein fue tan grande que el último día Aston Martin y Honda pasaron más tiempo discutiendo en reuniones que rodando en pista. Aston forzó a Honda a dar la cara y reconocer el problema en un comunicado de prensa. Básicamente, admitieron que el fallo rompía las baterías y que, para tener elementos disponibles en Australia, era necesario dejar de rodar.

El problema sigue sin resolverse, y Aston Martin acude a Australia con la convicción de que acabar la carrera es una quimera. Su tanda más larga en Bahrein fue de 26 vueltas muy lentas. En Australia, la carrera tendrá 58. Si Honda no encuentra algo que detenga sus vibraciones, no verán la bandera de cuadros. Y con un motor congelado hasta, al menos, la séptima carrera, la solución será difícil. En Sakura, los técnicos de Honda se afanan en resolver los problemas de fiabilidad, mientras que los de potencia y rendimiento siguen lejos en su lista de prioridades.

Sainz, al volante del FW48, durante los test de Bahrein.

Sainz, al volante del FW48, durante los test de Bahrein.WILLIAMS F1

¿Quién le iba a decir al aguafiestas que la realidad sería aún más dura de lo que imaginaba? ¿Quién nos iba a decir que aquel drama infernal de Fernando Alonso con McLaren y Honda en 2015 tendría una versión todavía más terrorífica una década después? La diferencia entre aquella travesía por el desierto y la de ahora es que esta le llega a Fernando con 45 años. Y lo que es peor: estoy seguro de que Alonso sabe que Aston Martin y Honda lucharán por títulos dentro de unas temporadas, pero que, lamentablemente, él ya no estará detrás del volante. Quizá sea el sino del asturiano: estar en el lugar correcto, pero en el momento inadecuado.

Me gustaría compensar esta decepción terrible con buenas noticias sobre Carlos Sainz, pero el aguafiestas tiene que actuar de nuevo. Aquí debo reconocer que este drama me tomó por sorpresa en Bahrein. Y eso a pesar de que ya sabía que Williams no había superado varios test de impacto con su morro este invierno, y de que había comprobado con estupor que tampoco acudió a los test de Barcelona. Eran malos indicios.

Sin embargo, en Bahrein el presunto desastre se convirtió en certeza. A simple vista, el coche era más simple y menos sorprendente que el resto. La báscula diagnosticaba además un sobrepeso cercano a los 30 kilos, un lastre que puede costarte alrededor de un segundo por vuelta en la mayoría de los circuitos. Pero además del peso, el coche evidenció otros problemas que lo convirtieron en el más lento entre los equipos motorizados por Mercedes.

Trabajo y acierto

La desolación de Carlos era inmensa en Sakhir. Después de que Williams fuese el quinto equipo en 2025, después de sus tres podios y de haber abandonado el desarrollo del monoplaza para centrarse en el de 2026, sabiendo además que contarían con un motor de garantías, este tenía que ser su año para brillar. Por el contrario, el desastre del equipo británico ha sido mayúsculo y las soluciones a corto plazo, imposibles. El límite presupuestario obliga a elegir dónde enfocar los esfuerzos. Williams tiene varios frentes abiertos y no vencerá en todos; esperemos que lo haga en alguno.

Si no lo consigue, será otro año de remar contra el viento para Carlos, tratando de destacar en la nebulosa de la parte trasera de la zona media, donde ser invisible es muy fácil. Carlos, a diferencia de Fernando, tiene más tiempo, pero no sé si el camino de Williams puede conducirle hacia su objetivo.

Sólo hay un antídoto contra este cúmulo de despropósitos: Trabajo y acierto. A nosotros sólo nos quedará la fe. La capacidad de los aficionados españoles para creer, para soñar, para ilusionarse. Ojalá me equivoque, ojalá que a partir de la mitad de la temporada todo cambie y Fernando y Carlos puedan luchar por podios o victorias. Lo bueno de empezar tan abajo es que de aquí sólo se puede ir a mejor. Dice mi amigo Pedro de la Rosa que soy un pesimista. Yo siempre le contesto que un pesimista es un optimista con experiencia. En definitiva, un aguafiestas.

Los malos presagios de Aston Martin: 600 vueltas menos que Ferrari y 4,49 segundos más lento que Mercedes

Los malos presagios de Aston Martin: 600 vueltas menos que Ferrari y 4,49 segundos más lento que Mercedes

La imagen de Adrian Newey arrodillado en el garaje junto a sus mecánicos, explicaba ayer mejor que cualquier otro dato la situación de Aston Martin en Bahrein. El creador del AMR26 examinaba a primera hora de la mañana algún detalle en el coche de Lance Stroll, que luego sólo pudo completar 72 vueltas durante la tercera jornada oficial de test. El equipo que menos rodó, incluso por detrás de Audi (118) y Cadillac (104) -las dos escuderías debutantes- se mostraba también desesperadamente lento. El canadiense cerraba con un crono sólo mejor que el de Valtteri Bottas (Cadillac). Un cúmulo de problemas para Newey y Fernando Alonso, los líderes del proyecto.

A menos de un mes para el inicio del Mundial, Aston Martin se encuentra en una evidente desventaja respecto a sus rivales. De momento únicamente ha podido completar 272 vueltas, el peor registro de la parrilla, a años luz de Ferrari (857), Mercedes (782), McLaren (710) o Red Bull (646), grandes favoritos para la victoria el próximo 8 de marzo en Melbourne. Pero su déficit no sólo se cifra en el kilometraje, sino también en el rendimiento. La mejor vuelta en Sakhir, marcada ayer por Stroll (1:38.165), fue 4,49 segundos más lenta que la mejor, obra de Andrea Kimi Antonelli (1:33.669).

Tras perderse más de la mitad de los test privados de Barcelona, la escudería británica tampoco ha podido recuperar el ritmo en Bahrein. Ayer mismo, un problema eléctrico redujo el tiempo en pista de Stroll, que sólo pudo completar 18 giros por la tarde. El miércoles, una avería en el motor Honda ya le había dejado fuera de combate. Desde entonces, sus ingenieros optaron por reducir la potencia para evitar males mayores. Era imprescindible prevenir. Tanto por el propio motor como por la caja de cambios. Así que en octava velocidad, las revoluciones por minuto se vieron claramente limitadas.

Caja de cambios y suspensión trasera

El pasado lunes, Alonso había señalado problemas de sobrecalentamiento y vibraciones. "Veremos si podemos solucionarlos antes de Australia o si debemos convivir con eso durante las tres o cuatro primeras carreras", advirtió el bicampeón, que el jueves salió al asfalto con una llamativa novedad en su chasis. Newey quiso probar una solución asimética, con branquias para refrigerar la unidad de potencia, pero situadas sólo en el lado derecho del coche.

Aston Martin tiene mucho que aprender y necesita progresar cuanto antes. No sólo porque este año se estrena reglamento, con infinidad de cuestiones novedosas, sino porque también ha debido ocuparse, por vez primera, de dos elementos cruciales: la caja de cambios y la suspensión trasera. Hasta el año pasado, ambas se las suministraba Mercedes, pero ahora son de fabricación propia. En las instalaciones futuristas de Silverstone se han elaborado incluso las pistolas con las que los mecánicos cambian las ruedas. Sus mejores cerebros también han desarrollado parte del software del coche. Así que encajar todo en el AMR26 resulta un desafío mayúsculo.

"Estamos encontrando pequeños problemas cada vez que salimos a la pista", admitió Alonso ayer ante la prensa, plenamente consciente de que "no seremos los más rápidos en Melbourne". De momento, la pérdida provocada por ese motor tan capado se traduce en tres segundos por vuelta. Un abismo para Honda, la marca que hizo volar a Max Verstappen hacia sus cuatro títulos (2021-2024), aunque sólo el primero fuese como suministrador oficial. Poco a poco, paso a paso, deberán abrir el grifo de los caballos. Tras marcar los peores datos en velocidad máxima, Stroll dio ayer un pequeño paso adelante, con una punta de 326 km/h. Los días previos, el AMR se había quedado en 303 km/h y 318 km/h.

Alonso hizo referencia a los retrasos de la pretemporada, arrastrados desde el shakedown de Montmeló. No obstante, muchos en Silverstone miran un poco más atrás. Hacia esos cuatro meses en los que hubo que esperar a que acabase el gardening de Newey con Red Bull. Por no citar los retrasos de Honda, su proveedor exclusivo. "Es difícil. Es un reto. Por eso nos gustaría asumirlo", comentó hace tres semanas Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation (HRC).

¿Hasta qué punto es realmente crítica la situación? ¿Hay motivos para creer en los motores japoneses? Son dos preguntas que empiezan a sobrevolar en torno a Aston Martin y que traen al recuerdo la pretemporada 2015. Entonces, tampoco McLaren decía sentir preocupación alguna durante los test en Jerez. Y todo parecía en orden en la fábrica japonesa de Sakura. Al menos ahora, en este primer año de nueva normativa, cada mejora podría medirse en décimas de segundo, en lugar de milésimas, como nos venían acustumbrando en las últimas temporadas.

El radical diseño de Newey, siempre innovador en sus avances aerodinámicos, necesita sostenerse sobre un propulsor mínimamente competitivo. Si no, el Mundial será otro calvario para Alonso. Pedro de la Rosa, embajador del equipo, lo resumió en pocas palabras la situación, intuyendo una salida. "Vamos lentos, pero sabemos exactamente qué falla y trabajamos en ello. Miremos hacia adelante, no hacia atrás. Es muy fácil culpar al tiempo y a que empezamos tarde. Hubo muchas razones, aunque lo importante es que sabemos realmente cuáles fueron".

Aston Martin ha empezado "con el pie izquierdo", según Fernando Alonso: "Tenemos problemas cada vez que salimos a la pista"

Aston Martin ha empezado “con el pie izquierdo”, según Fernando Alonso: “Tenemos problemas cada vez que salimos a la pista”

La intervención ante la prensa de Lance Stroll había provocado el jueves un seísmo en torno a Aston Martin, por mucho que desde el seno del equipo intentasen ofrecer una imagen de calma. El canadiense habló sin tapujos sobre los problemas del equipo antes de ponerse de nuevo al volante del AMR26 en Bahrein, donde completó 54 vueltas en la sesión matinal. Durante la pausa para la comida, Fernando Alonso tomó el relevo mediático, ofreciendo otra dura radiografía de esta pretemporada.

"No estamos en la posición que queríamos", admitió el bicampeón mundial, que no volverá a subirse al coche hasta la segunda tanda de test, la próxima semana en Sakhir. "Somos realistas y sabemos que no seremos los más rápidos en Melbourne", vaticinó sobre el GP de Australia, con el que arranca el Mundial 2026 el próximo 8 de marzo.

Preguntado por si seguía manteniendo la confianza en el equipo, Alonso respondió de modo afirmativo, especialmente en lo relativo al chasis. "La unidad de potencia es un poco más difícil porque aún no entendemos bien el reglamento, pero en cuanto al chasis, no hay duda. Tras más de 30 años con Adrian Newey dominando el deporte, no se le va a olvidar todo en un año", refirió sobre la influencia del arquitecto del AMR26, que ha asumido también las competencias de team principal.

"No rodamos de forma contínua"

"Empezamos con el pie izquierdo, ya que perdernos varias jornadas de los test de Barcelona fue un gran problema,porque tampoco pudimos participar en los filming days previos"; reveló el asturiano, sobre los cinco días de ensayos privados en Montmeló, donde la escudería de Silverstone sólo pudo participar en jornada y media.

A juicio de Alonso, Aston Martin sigue encontrando limitaciones para optimizar el rendimiento "porque no rodamos de forma continua". Mientras la mayoría de sus rivales llevan rodando desde el 9 de enero, analizando datos y resolviendo problemas, Aston Martin realiza ahora su primer test en Bahrein. "Estamos encontrando pequeños problemas cada vez que salimos a la pista", reconoció el ex piloto de Ferrari.

El estreno de Alonso en Bahrein tampoco levanta la moral de Aston Martin: "Lo mejor del coche es la decoración"

El estreno de Alonso en Bahrein tampoco levanta la moral de Aston Martin: “Lo mejor del coche es la decoración”

Fernando Alonso aprovechó su primer día en Bahrein para completar un programa de 98 vueltas con el AMR26, el cuarto mejor registro del jueves, sólo por detás de Lando Norris (149), Charles Leclerc (139) y Oliver Bearman (130). Estos datos, que en otro momento podrían interpretarse con cierto optimismo en Aston Martin, se difuminaron tras unas explosivas declaraciones de Lance Stroll, sin pelos en la lengua a la hora de asegurar que lo mejor de su monoplaza es "la decoración".

"Queremos luchar por victorias y no parece que vayamos a hacerlo ahora", aseguró el piloto canadiense en Sakhir, donde cifró el déficit de su coche en "cuatro segundos y medio" frente a los mejores. "Tenemos problemas de motor y lo que no es motor", añadió el hijo del propietario.

Stroll, que sólo pudo completar 36 vueltas el miércoles por culpa de una avería en el motor Honda, se mostró muy crítico con las actuales prestaciones del AMR26. "Es imposible saber qué cargas de combustible llevan nuestros rivales, pero ahora tenemos que intentar encontrar cuatro segundos de rendimiento", admitió

Cuando le preguntaron por algún dato positivo sobre el que aferrarse, Stroll optó por la ironía. "Aquí hace sol y el tiempo es agradable. Mejor que el del Reino Unido", zanjó. Respecto a los porblemas actuales de su monoplaza, su veredicto también resultó demoledor. "No se trata de una sola cosa, sino de una combinación de factores: motor, equilibrio, agarre..."

El descorazonador veredicto de Stroll se plasmó sobre el asfalto en Shakir, donde Alonso quedó a 3,975 segundos del registro de Leclerc. El bicampeón mundial fue penúltimo clasificado, sólo por delante de Sergio Pérez (Cadillac).

Segunda jornada de test

Clasificación y tiempos

1. Charles Leclerc (MON/Ferrari) 1:34.237 | 139 vueltas
2. Lando Norris (GBR/McLaren) +0.511 | 149
3. Oliver Bearman (GBR/Haas) +1.121 | 130
4. George Russell (GBR/Mercedes) +1.193 | 54
5. Isack Hadjar (FRA/Red Bull) +2.288 | 87
6. Gabriel Bortoleto (BRA/Audi) +2.397 | 66
7. Pierre Gasly (FRA/Alpine) +2.450 | 97
8. Valtteri Bottas (FIN/Cadillac) +2.551 | 67
9. Alex Albon (TAI/Williams) +2.956 | 62
10. Nico Hulkenberg (ALE/Audi) +2.993 | 47
11. Arvid Lindblad (GBR/Racing Bulls) +3.197 | 82
12. Carlos Sainz (ESP/Williams) +3.319 | 69
13. Liam Lawson (NZL/Racing Bulls) +3.744 | 50
14. Fernando Alonso (ESP/Aston Martin) +3.975 | 98
15. Sergio Pérez (MEX/Cadillac) +4.380 | 42

Aston Martin sufre una avería en el motor Honda que complica su primer día de test en Bahrein

Aston Martin sufre una avería en el motor Honda que complica su primer día de test en Bahrein

La pretemporada echó a rodar de forma oficial el miércoles en Bahrein, con Aston Martin y Williams como protagonistas, dado que ambos equipos habían sufrido retrasos durante los test privados de Barcelona. El arranque en Sakhir resultó problemático para la escudería liderada por Adrian Newey, víctima de un problema de motor que frustró su actividad durante la tarde.

Lance Stroll apenas pudo completar 36 vueltas por culpa de una incidencia en el motor Honda. A falta de tres horas para el final, el piloto canadiense tuvo que bajarse del AMR26 y ya no pudo reanudar la marcha, evidenciando los problemas de puesta a punto de la escudería de Silverstone. La vuelta más rápida de Stroll (1:39.883) sólo fue mejor que la marcada por Franco Colapinto, que durante la sesión matinal provocó una bandera roja con su Alpine.

"Detectamos una anomalía en los datos que requirió un análisis más profundo. Solucionaremos el problema y reanudaremos las pruebas mañana", explicó Aston Martin a través de un comunicado. Según el plan inicial de Aston Martin, la actividad en pista la retomará Fernando Alonso a primera hora del jueves. El bicampeón mundial necesita una jornada sin contratiempos para que el rodaje de su monoplaza se equiparare con el de sus rivales.

El aprendizaje de Williams

La jornada resultó más propicia para Carlos Sainz, que tomó el volante del FW48 por la mañana, completando 77 vueltas, con un crono de 1:38.221, séptimo en la tabla. "Nuestra intención fue completar el kilometraje necesario para comprender el chasis, la unidad de potencia y empezar a eliminar los problemas del sistema", analizó James Vowles, team principal de Williams.

El rendimiento del monoplaza de Grove también resultó fiable en manos de Alex Albon, que hizo 68 vueltas, muy valiosas para el aprendizaje al que hace referencia Vowles.

Primera jornada de test

Clasificación y tiempos

1. Lando Norris (GBR/McLaren) 1:34.669 | 58 vueltas
2. Max Verstappen (HOL/Red Bull) + 0.129 | 136
3. Charles Leclerc (MON/Ferrari) + 0.521 | 80
4. Esteban Ocon (FRA/Haas) + 0.909 | 115
5. Oscar Piastri (AUS/McLaren) +0.933 | 54

Aston Martin estrena al fin en Montmeló su AMR26, creado por Adrian Newey

Aston Martin estrena al fin en Montmeló su AMR26, creado por Adrian Newey

Apenas quedaba media hora para el final de la sesión vespertina del jueves en Montmeló cuando Aston Martin puso sobre el asfalto su AMR26. Al fin, tras más de tres días de espera, echaba a rodar la primera creación de Adrian Newey para la escudería de Silverstone. Con Lance Stroll al volante y una decoración totalmente negra, sin pegatinas de los patrocinadores, bastaba un vistazo para adivinar la firma del gran gurú del diseño. Esa es la gran esperanza de Fernando Alonso, que el viernes sí se pondrá a los mandos.

Del genio creador de Newey depende el futuro de Aston Martin en el Mundial 2026, marcado por la revolución reglamentaria. En esos delgadísimos pontones laterales del monoplaza, en esa novedosa solución para la tapa del motor, en ese gran espacio bajo el airbox. Todo lo que haya inventado Newey para lograr una ventaja aerodinámica, sin embargo, deberá quedar ratificado por la potencia del motor Honda, el suministrador que debuta este año con la escudería británica.

La fiabilidad, por tanto, resultará uno de los grandes desafíos para Alonso, que ya sufrió numerosos quebraderos de cabeza con Honda durante su última etapa en McLaren (2015-2017). Aquellos viejos fantasmas sobrevolaron otra vez por Montmeló, donde Stroll sólo pudo completar cinco vueltas antes de que su AMR26 quedase varado, a merced de la grúa. Aún se desconoce el problema mecánico que provocó la bandera roja en Montmeló.

La unidad de potencia de Honda no puede perder comba frente a Mercedes, que se antoja como la referencia desde el primer día. Tanto en su equipo oficial, dirigido por Toto Wolff, como en McLaren, vigente defensora del Mundial de Constructores. Este mismo jueves, George Russell confirmó la tendencia, marcando el mejor crono de esta pretemporada (1:16.649).