Nowitzki, sobre la llegada de la NBA a Europa: “La Euroliga lleva mucho tiempo, pero si les preguntas a sus clubes, el modelo de negocio no funciona”

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Dirk Nowitzki (Würzburg, Alemania, 1978) pasea elegancia por las entrañas del impresionante 02 Arena de Londres, donde el pasado domingo se enfrentaron en partido oficial de la NBA Magic y Grizzlies. Casi la misma que desplegaba hasta hace unos años en las canchas. En la era donde los europeos dominan la NBA, él sigue aguantando el trono, campeón en 2011 con los Mavericks, MVP 2007... Acude a la entrevista después de jugar al pádel con Steve Nash, pareja de lujo de comentaristas NBA de Amazon Prime.

No fue el primer jugador europeo en la NBA, pero sí el primero que dominó, en una época en la que coincidió con Tony Parker, Pau Gasol... ¿Qué siente ahora que reinan Jokic, Doncic, Antetokounmpo, Wembanyama...?
Es increíble la cantidad de jugadores que llegan, que se convierten en jugadores franquicia o en MVP. Me alegra que el baloncesto haya crecido tanto en Europa y que tengamos talentos como estos. Estos chicos que vienen ahora tienen confianza, saben que pueden jugar, que pueden dominar la liga. Obviamente, nunca dije que yo fuera el mejor jugador internacional, hubo muchos buenos antes de mí, y ahora hay jugadores increíbles que vienen detrás. Pero si ayudé a abrirles la puerta o si fui una inspiración, entonces es maravilloso y un honor para mí.
¿Vio alguna vez algo parecido a Wenbanyama?
Lo que le hace único, especial, es su altura combinada con su nivel de juego. Básicamente, puede jugar como un base. Su manejo de balón, su tiro, su empuje, su bloqueo y continuación... Eso es lo increíble. Mide 2,26 m., y quizá siga creciendo, da miedo. Si se mantiene sano, pronto será el mejor jugador de la liga, si es que no lo es ya. Debe fortalecer sus piernas y su torso, para poder aguantar los empujones y el contacto. Pero una vez que lo domine y se haga más fuerte, creo que no hay límites para él.
¿Cree que puede llevar ya este año a los Spurs hasta el anillo?
Serán un rival difícil para Oklahoma. Todo el mundo cree que OKC es el gran favorito, que van a repetir título. Pero cuando los Spurs les ganaron tres veces en 10 días, de alguna manera pusieron patas arriba a toda la liga. Son un rival difícil obviamente gracias a Wemby, pero también porque tienen muchos buenos bases. No pierden el balón, saben jugar, se meten en pintura... Dylan Harper, Stephon Castle, Devin Vasell, D'Aron Fox... Pero, claro, si quieres ganar un campeonato, tienes que ganar tres rondas del Oeste y luego la final. Así que no es que se llegar a OKC así como así. Han demostrado que, que cuando están sanos, pueden ganar a cualquiera. Definitivamente diría que nadie quiere verlos en los playoffs.
Nowitzki, en las Finales de 2011.

Nowitzki, en las Finales de 2011.EM

Álex Mumbrú, seleccionador alemán, contaba que esta Alemania (actual campeón del mundo y de Europa) le recuerda mucho a la España de Gasol y compañía.
Sí. Por la cantidad evidente de buenos jugadores en ambos equipos. También tenemos, como España, algo de altura en los puntos clave. Así que sí, se parecen. Ha sido una generación maravillosa, la mejor que hemos visto en el baloncesto alemán. Estos chicos liderados por Dennis (Schroeder), que es un base increíble, súper atlético, súper rápido, siempre marcando el ritmo en ambos lados de la cancha. Tenemos buenos tiradores, pívots que pueden rematar por encima del aro. Franz (Wagner) puede hacer jugadas en todas partes, cambiar de posición en ataque, penetrar, tirar. Nunca habría imaginado que lo somos ahora hace 25 años.
Ahora España atraviesa una crisis.
Siempre hay ciclos. España tuvo una generación increíble que lo ha ganó todo, básicamente, salvo los Juegos Olímpicos. Y siempre compitiendo con la selección estadounidense. Fue una generación muy dominante. Ahora lleva tiempo, hay que reciclar. Hay que formar nuevos jugadores. Y hay talentos interesantes. Vi el partido de España este verano en Colonia, contra Alemania. Estuve allí. Tienen bases y piezas interesantes, pero ahora lleva un tiempo desarrollarlos y volver a ese nivel. Así es como sucede, nadie es lo suficientemente bueno para mantenerse en la cima durante 30 ó 40 años, siempre hay altibajos. Mira, por ejemplo, la generación de Argentina que ganó todo y ahora no han sido tan buenos durante un tiempo. Se trata de construir el futuro nuevamente y desarrollar talento joven. Incluso Alemania también debería comenzar ahora a pensar en el futuro, mientras estás en la cima, para no tener una caída drástica. Schröder ya tiene 32 años, Theis 33... Tenemos algunos chicos que están en la universidad. Todos sabemos que es un problema para Europa que sus clubes están perdiendo a los jugadores que se van a la universidad.
Todo el mundo habla de la llegada de la NBA a Europa. ¿Cuál es su visión?
Será interesante ver cómo evoluciona esto. Creo que aún no tenemos toda la información. La cultura del deporte europeo es diferente a la de EEUU. A mí me encantan los ascensos y descensos, eso es lo que hace que los deportes europeos sean tan interesantes y emocionantes. Y escuché que quieren implementarlo, ya que se supone que cuatro equipos suben y bajan desde la Champions League. Eso es clave. Los sistemas cerrados no es lo que hacemos aquí en Europa. En cualquier caso, es interesante que la NBA vaya a dar ese paso. Llevamos 25 o 30 años hablando de esto. A principios de la década de 2000, bajo la dirección de David Stern, siempre decía: «Quiero expandirme. Quiero traer la NBA a Europa».
¿Qué ocurrirá con la Euroliga?
La Euroliga lleva ahí mucho tiempo, pero si les preguntas a sus clubes, el modelo de negocio no funciona. Eso es lo que vio la NBA. Hay margen para intervenir y veremos cómo funciona.

¿Qué supuso en su carrera un entrenador como Rick Carlisle?
Me encantaba Rick. Fueron muchos años juntos, los entrenadores ya no suelen durar tanto. En Rick se da una gran combinación de cualidades. Sabe cómo conectar con sus jugadores y sacarles el máximo provecho. Por eso, ha sido excelente dondequiera que ha estado. Nos convirtió en campeones, así que siempre le estamos agradecidos. Es excelente en la atención al detalle. Sentí que siempre estábamos preparados para un partido: sabías lo que hacía el rival. Le dejé un mensaje cuando alcanzó las 1.000 victorias.
Campazzo pone en órbita al mejor Madrid de Scariolo

Campazzo pone en órbita al mejor Madrid de Scariolo

Tras la derrota liguera contra el Barça, que rompía una racha de nueve victorias blancas en los clásicos, Scariolo habló sarcásticamente de los 'hiroshimas' que se desatan con cada bache en el Real Madrid. Le sobran batallas al italiano, consciente de lo que se trae entre manos en su retorno al club, de la calma que requiere un proyecto así, una carrera de fondo. Sea lo que sea, desde aquel 4 de enero, su Madrid es otro. Ante el Monaco, el último rival capaz de batirle en Europa, fue la corroboración del despegue. [90-78: Narración y estadísticas]

Desplumó al subcampeón de Europa en una primera parte impecable y aguantó su embestida después, liderada por Mirotic. Con colmillo, con juego del que gusta en el Palacio, con personalidad y defensa. Y con Campazzo, en una versión magistral (17 puntos, 10 asistencias). A un mes de la Copa, el primer Rubicón, el Madrid parece en órbita.

La vida con puntería es otra cosa. La frustración de un lanzamiento fallado se transforma en pura confianza cuando, por contra, entra. Tantas veces igual da que sea después de una mala o buena jugada. Todo fluye con alegría, hasta la defensa. El crecimiento del Madrid en las dos últimas semanas, concretamente desde que tocara fondo ante el Barça, tiene mucho que ver con sus porcentajes. Es como el trampolín de todo lo demás.

Que son siete victorias de carrerilla. Pero no cualquiera. Ni de cualquier forma. Entre tanta acumulación de partidos, no es baladí tumbar al mismo Barça que dejó 105 puntos en el Palacio (dejándole en 61), ni remontar al asombroso Valencia, ni desplumar, como anoche, al Mónaco. Un cambio radical.

Con muchos nombres propios. Aunque ninguno como el de Usman Garuba. El gran salto que su carrera estaba aguardando. Seguirá equivocándose y su ímpetu le llevará, en ocasiones, a frenar demasiado tarde. Pero ahora es consciente de que esa energía es lo que le hace único. De que por cada fallo hay 10 cosas que transmite al equipo, que desequilibra al rival. Se siente respaldado en esa forma de entender el juego, por el banquillo y también por las tribunas. Que le adoran.

Garuba intenta taponar a Strazel, del Monaco.

Garuba intenta taponar a Strazel, del Monaco.Juanjo MartínEFE

Cuando saltó a cancha la Pantera, siempre el primer recambio de Tavares, su equipo ya navegaba viento en popa sobre el temido Monaco de Mike James, Mirotic y compañía. Pero su zarpazo escoció. Nueve puntos, sin fallo, casi de carrerilla y la grada en pie. El Madrid, que amaneció con cinco de seis en triples, se fue 23 arriba al descanso (54-31). Una apisonadora, un ritmo endiablado, los puntos de Hezonja y Lyles, los de Tavares (bien encontrado) en pintura o la canasta imposible (que no falte) de Llull. Ni siquiera le inmutó la lesión en una mano nada más entrar de Theo Maledon, que no volvió a cancha.

Dejar a uno de los equipos ofensivamente más peligrosos de la Euroliga en 31 puntos al descanso fue una buena muestra de los cielos en los que habita este Madrid en pleno salto. Y aunque a la vuelta un triple de Abalde puso el 26 arriba, los de Spanoulis reaccionaron. A base de puntos, claro. 20 en seis minutos, con Theis haciendo daño a Tavares, para arrimarse peligrosamente (64-51).

Regresó Garuba y puso orden. Robos, rebotes y asistencias tras recorrerse la cancha botando, como solía. Pero el Monaco era ya otro y el Madrid no se sentía tan seguro ante las individualidades del subcampeón. Un triple de Mirotic -silbado, como siempre-, volvió a acercarles (71-58). Llegaron a estar a nueve y Tavares (y los demás, llegaron a acumular un 1 de nueve) falló después algunos tiros libres para poner algo de emoción. Pero el triunfo, con el basket average ganado, la hace ser ya tercero. Y subiendo.

El Real Madrid del impecable Lyles confirma su despegue con una paliza al Armani

El Real Madrid del impecable Lyles confirma su despegue con una paliza al Armani

De repente, cesó el ruido. Porque el Real Madrid de Scariolo vence y convence. Ni siquiera atravesó una crisis. Fueron dudas, desacierto, momentos de desconexión. Y algunas derrotas, no muchas. La del Barça en el Palacio, en ACB, fue el toque de atención o el punto de partida. Ante el Armani Milán los blancos corroboraron el estupendo fin de semana, la revancha ante los azulgrana, el campeonato de invierno en Liga tras tumbar al Valencia. Seis victorias desde aquel 4 de enero y, sobre todo, la sensación de fluidez, de rodillo. El equipo de Peppe Poeta no le duró este martes ni medio partido. [106-77: Narración y estadísticas]

Porque al descanso, el Madrid (en el que descansó, de los habituales, Llull) había pasado por encima de los italianos con una acumulación de sus virtudes. A su renacida defensa -¿qué fue de encajar 100 puntos por norma?- se unió la puntería que es, de momento, la gran asignatura pendiente. En 17 minutos ya iban siete triples (de 11) y 50 puntos como si nada. Como encesta Trey Lyles, con una facilidad insultante. Así fueron sus 11 puntos casi seguidos que hicieron temblar al Armani.

El Madrid fluía, 14 asistencias, y cada elemento que aparecía en cancha elevaba el listón. Como si los mecanismos empezaran a funcionar. El Armani, que acudía al Palacio con alguna baja importante (Bolmaro), trató de reaccionar tras el paso por vestuarios. Pero su energía se transformó en tal precipitación que su entrenador -que sustituyó al legendario Ettore Messina- acabó por hasta quitarse la corbata. Ya perdían por 23 (62-39), tras la enésima contra blanca. Y, al rato, cuando Lyles volvió a la cancha, de 27 (75-48).

Maledon, defendido por Josh Nebo, del Armani Milan.

Maledon, defendido por Josh Nebo, del Armani Milan.SERGIO PÉREZEFE

Porque el canadiense (10 temporadas NBA en su espalda), que pasea por el centro de Madrid probando cafeterías y compartiendo experiencias con sus fans en redes sociales, es una delicia. El factor desequilibrante que ha encontrado Scariolo desde el banquillo, demasiado para casi cualquier defensa con su variedad de ejecución. Se fue con 17 puntos en 17 minutos... como si nada.

El duelo había muerto demasiado pronto. Apenas unos minutos para Bryan Dunston tras un tiempo lesionado. Y confianza de Scariolo para los menos habituales -Kramer (12 puntos), Len, Okeke...-, que llegaron a estirar el marcador hasta la treintena (98-68) con los triples de Andrés Feliz. 25 asistencias, cinco jugadores por encima de la decena... El jueves aguarda el Mónaco, uno de los últimos que zarandeó al Madrid. Ahora ambos compiten en las cumbres de la Euroliga. Otra buena prueba para comprobar el despegue de este Madrid.

Santi Aldama y los pasos hacia el status de estrella: "Cada vez tengo más el balón en las manos. Y eso se nota"

Santi Aldama y los pasos hacia el status de estrella: “Cada vez tengo más el balón en las manos. Y eso se nota”

«Respirar aire europeo siempre es algo bueno», bromea Santi Aldama tras el relajado entrenamiento del sábado de los Grizzlies en un coqueto gimnasio de Londres, el CitySport, en el que él, por precaución, no ha participado. Las miradas se centran en los bailecitos (a veces broncas con sus compañeros, como hace unos días en Berlín) del siempre polémico Ja Morant, en la inmensidad de Jaren Jackson Jr. o en la juventud de su entrenador, el finlandés Tuomas Iisalo. El español es casi una estrella. En lo mediático y en lo deportivo. Un rato después se dará un baño de multitudes en la tienda oficial de la NBA de la capital británica.

Para saber más

Para saber más

Es su quinta temporada en la NBA y es ya el 10º español con más partidos allí (pronto alcanzará a Mirotic, los Hernangómez y Sergio Rodríguez). Desde la flema canaria y una formación destinada a ello. Asentado sin saltarse un paso, pero tampoco sin darlos hacia atrás. Lo llevaba en los genes (su padre, 2,13, su tío materno Santi Toledo, 2,11) y ha cumplido el plan. Año a año no ha dejado de evolucionar, siempre un poquito más. Hasta acercarse a eso, a rozar el nivel de estrella. Su siguiente desafío.

Esta temporada Santi pudo no estar en Memphis, donde suenan ecos de los Gasol, la eterna comparación que ni le inmuta. «Cuando juegas donde han jugado dos leyendas de tu país, es más fácil. De alguna manera, a la gente le gusta, conecta más contigo. Siento que me entendían incluso antes de llegar. Vivir de su legado ha sido un verdadero honor», admite. Pero la franquicia de Tennessee le renovó millonariamente, como todo en la NBA (tres años más, por un total de 52 millones). Aldama es el cuarto mejor pagado de una plantilla en busca de playoffs; sólo le supera Jackson en minutos, es el tercer máximo anotador (14,1 puntos, en una progresión casi perfecta: 4,1 el primero, nueve el segundo, 10,7 el tercero y 12,5 el pasado) y el mejor reboteador (6,7, también en progresión)... Un jugador clave... que siempre parte desde el banquillo.

Algo, lo de no ser titular, que tiene asumido sin que le moleste. Porque, además, le puede llevar, de rebote, a un premio inédito por el que ya pujó el pasado curso: ser el mejor sexto hombre de la temporada. Es uno de los favoritos. «Está a lo lejos. Yo estoy listo para lo que me pida el entrenador. Por cómo está construido el equipo, empiezo desde el banquillo. Si estoy en esa pelea, significa que estoy haciendo algo bien. Y si no, si soy titular, también será bienvenido», reconoce Santi a EL MUNDO, algo preocupado por ciertas derrotas de su equipo este curso cuando ya parecían tener encarrilados esos partidos.

Más allá del pasito adelante, uno más, a sus 25 años recién cumplidos (en Londres lo festeja con su familia, llegada para la ocasión), la novedad han sido dos estallidos que han dejado pistas de una nueva dimensión de Santi. Dos noches consecutivas de 37 puntos (sólo Pau y Marc, de españoles, han superado esa cifra en la NBA), el pasado mes de diciembre ante Washington y Utah. Una pista de lo que puede llegar a ser. «Creo que se trata de responsabilidad y liderazgo. En defensa, Iisalo siempre me exige un poco. Y en ataque, creo que se trata simplemente de asumir más el balón. Este año se ha notado que tengo más el balón en mis manos y tomo más decisiones», argumenta quien también admite otro crecimiento. El que va más allá del juego. Su importancia en un vestuario en el que empieza a ser espejo para los jóvenes.

«He tenido que saber adaptarme a diferentes roles. Creo que, además, al ser mi quinto año, se nota mi presencia veterana en el equipo. Ser importante fuera de la pista. Creo que ha sido lo más complicado este año, aceptar ese rol. Y está siendo una experiencia de crecimiento para mí», explica quien recibe los elogios de ese vestuario en una NBA tan impersonal y llena de egos. Jaren Jackson, el jugador franquicia -sin contar los devaneos disciplinarios de un Morant en el que no cesan los rumores de traspaso-, habla del español con este periódico. «Es súper importante para nosotros, increíblemente inteligente, con un sentido del juego increíble. Cuando vuelve de jugar con España, es como si subiera de nivel, ya sabes, el doble cuando va y vuelve», reconoce el pívot.

Eso, el liderazgo, algo que también se le exigió este verano con la selección española. Porque Chus Mateo confía en él como líder de la nueva generación. El referente de un combinado que espera recibir a las estrellas que se forman en Estados Unidos. De Hugo González a Aday Mara, pasando por Baba Miller, Mario Saint-Supèry... Porque eso, el baloncesto europeo que ahora oye los cantos de sirena de la NBA y su posible desembarco, finalmente es la diferencia. «Cuando mis compañeros y yo hablamos de baloncesto, tiendo a mencionar a los jugadores españoles. Creo que puede ayudarlos, porque están menos familiarizados con nuestro juego. Ejemplos como Ricky, con su visión, la toma de decisiones, cómo elige y encuentra al compañero de equipo abierto... y mira hacia un lado pero pasa a un compañero que está en el otro...».

Todas las claves del desembarco de la NBA en Europa: clubes de fútbol, 1.500 millones por entrar y 2027 como objetivo "ambicioso pero factible"

Todas las claves del desembarco de la NBA en Europa: clubes de fútbol, 1.500 millones por entrar y 2027 como objetivo “ambicioso pero factible”

Una herida entre FIBA y Euroliga que nunca se cerró. Una competición europea tan asentada, emocionante y competitiva como ruinosa económicamente año tras año. El espejo de la NBA tan deslumbrante y rentable y, a la vez, tan distinto de todo lo que fue siempre la tradición del baloncesto continental. Y un montón de dudas en el aire. Las canastas en Europa atraviesan tiempos de ruptura, la indefinición previa a la tormenta. «Es nuestra próxima frontera a cruzar. 2027 es un punto de partida ambicioso, pero es factible», admitía este sábado en Londres, en una mesa redonda con un reducido grupo de periodistas, entre los que se encontraba como único español EL MUNDO, Adam Silver.

El comisionado de la NBA pasea su producto de éxito por Berlín y Londres (después de tres años seguidos acudiendo a París), con los habituales partidos de temporada regular, esta vez Magic y Grizzlies (este domingo, en directo en Amazon Prime, a las 18.00 h.). Presume de estrellas (Jokic, Doncic, Antetokounmpo, tantas de ellas europeas), de acuerdos televisivos multimillonarios (76.000 millones por la próxima década con Walt Disney, NBC y Amazon) y, de la interesada mano de FIBA, pone fecha al desembarco de la pregonada NBA Europa. Y aprovecha el viaje para definir los aspectos financieros y deportivos de su futura competición europea. Entre bastidores, mueve ficha. En la City se reune estos días, entre otros, con enviados de Barça y Madrid. Silver comentó la situación de los blancos a pregunta de este medio: "Es uno de los clubes con los que hemos mantenido conversaciones. Les tenemos un enorme respeto por sus capacidades operativas. Tienen el conocimiento para gestionar un club de baloncesto del más alto nivel".

Porque todo se trata de inversión. Y Silver ya avisó de que la inicial «provendrá de los clubes europeos»: «Si lanzamos esta liga con éxito, tardará un tiempo en ser rentable. No es algo a corto plazo». Bloomberg calculó a principios de año que la NBA podría solicitar hasta 1.500 millones de dólares para adquirir los derechos de una franquicia en la NBA Europa. En la reunión de ayer con los medios en The InterContinental London Park Lane Hotel, el comisionado señaló claramente a clubes de fútbol sin tradición entre canastas, entre ellos el PSG, como claro objetivo: «Hay mucho espacio para que alguien sea aficionado tanto de su equipo de fútbol como de su equipo de baloncesto favorito. Y ahí es donde está mi enfoque ahora mismo».

Inversores

Clubes, la mayoría, con capital proveniente del dinero de Oriente. Y ahí es donde ve la oportunidad, porque en actualmente, las reglas de la NBA prohíben que los fondos soberanos posean más del 20% de cualquiera de los 30 equipos de la liga. Algo que en Europa podría ser diferente. "Estamos hablando con familias que actualmente invierten en deportes", admitió Silver. "Existen fondos de inversión más tradicionales, con experiencia en deportes, y otros fondos de capital privado locales más tradicionales que consideran el deporte como una clase de activo", explicó.

Y luego está la Euroliga, con sus 13 clubes propietarios, que se intenta parapetar. Porque no deja de ser una guerra. Incluso amenaza a la liga americana con acciones legales. Esta semana había dado de plazo a sus integrantes para que firmaran una renovación por una década del acuerdo de vinculación, coincidiendo con el que mantiene con IMG, su patrocinador. 10 de ellos lo hicieron, el último el Barça, aunque con una cláusula de salida por si acaso (unos 10 millones de euros de penalización). No así el Madrid, que se mantiene a la expectativa. Consciente de que sería punta de lanza de un anhelo, el de pertenecer a la NBA, de muchos años de su directiva. Tampoco el Asvel de Tony Parker, el único que ya anunció que salía del barco.

Los franceses disputarán, de momento, la Champions League. Que es la otra competición europea, auspiciada por la FIBA desde hace años y en la que andan compitiendo otros equipos españoles como Unicaja, Tenerife, Gran Canaria y Joventut. Y que sería, en ese todavía borroso escenario futuro, uno de los trampolines de acceso a la NBA.

Que presume, en palabras de los dirigentes FIBA, de democratización. De competición abierta. Y, sin embargo, se dibuja con 12 equipos fijos, muchos de ellos sin tradición alguna, ni estructura baloncestística. Meras delegaciones de clubes de fútbol gigantes (Roma, PSG, Manchester) o franquicias de ciudades poderosas y con pabellones modernos como, precisamente, Berlín y Londres (eso, el emplazamiento, la futura construcción en Valdebebas de un Arena, es uno de los asuntos por resolver en el Madrid). Los otros cuatro, en teoría, acudirían desde la BCL por méritos deportivos.

Una NBA Europa que también, a priori, respetaría las Ventanas de clasificación de las selecciones. Uno de los grandes escenarios de la guerra desde que FIBA las incluyera en el calendario. Aunque para la propia NBA resulte impensable respetarlas. Entre la tradición y el negocio.

El Real Madrid aprende la lección y Tavares y Garuba aplastan al Barça en el clásico

El Real Madrid aprende la lección y Tavares y Garuba aplastan al Barça en el clásico

La reacción era casi obligada. Y fue contundente, como un zarpazo. Silencioso a lomos del imperial Tavares. Estruendoso con la electricidad de Garuba. Dos tipos en las antípodas, dos pilares sobre los que cimentar, una pintura envidiable. El Real Madrid le dio la vuelta al clásico en 12 días. Sensaciones y números. Corazón y estadística. Capaz de hacer irreconocible al mismo Barça que le trastabilló con 105 puntos. Esta vez se quedó en menos de la mitad (61). Ver para creer. [80-61: Narración y estadísticas]

Garuba puso en pie al Palacio. En ese tramo de sentencia, desdibujó a un Barça ausente. Lo acuchilló en el suelo donde ya lo había tumbado antes Tavares. Fue quizá la noche más redonda de la era Scariolo, una mole su equipo de principio a fin. Y la más gris desde la reentré de Xavi Pascual. Como si ser consciente de que ganar dos veces seguidas en el Palacio fuera una tarea casi imposible, su equipo salió, al contrario que el 4 de enero, sin creer en sí mismo.

En la sucesión de clásicos de cada temporada -a veces ni con las dos manos se pueden contar-, la trascendencia varía según el momento y las urgencias. El Madrid había enhebrado nueve de carrerilla, casi un aplastamiento al eterno rival. Pero Pascual y su particular milagro cortaron la racha. Las miradas y las dudas tomaron el puente aéreo. Y se plantaron sobre Scariolo, más en estos tiempos donde se cortan cabezas en el club. Pero, reconocida la herida -aunque sin ninguna urgencia clasificatoria para los blancos ni en ACB ni en Europa-, la cuestión era saber si este proyecto del ex seleccionador no sólo acaba de despegar, también si esa exuberante plantilla posee el amor propio competitivo que distingue a los buenos de los campeones. El orgullo estaba dañado, el Palacio observaba con lupa y el Madrid apenas encajó dos puntos en los seis primeros minutos.

La diferencia en los blancos fue la solidez alargada en el tiempo. Primero dominó Tavares, algo que no es novedad. Pero después, cuando Shengelia, saliendo desde el banquillo, asestó dos triples seguidos y Willy desplegó su nueva dimensión, hubo respuesta contundente. Los triples de Deck (acabaría con cuatro de cuatro, a puñalada por cuarto), el ímpetu ya de Garuba (que ha enterrado a Len al olvido), la clase de Trey Lyles. Un más 10 que sólo alivió, momentáneamente, Laprovittola, que ya fue pesadilla en el duelo de ACB. Porque todo este rato Tavares descansaba en el banquillo. Cuando regresó fue como si Godzilla entrara en la pista. Otra vez. El mismo equipo que hace 12 días recibió 105 puntos, dejaba al mismo rival en 31. En la pregonada batalla por el rebote, el elemento Okeke (en el quinteto de Scariolo), fue diferencial.

Tavares, en la defensa sobre Satoransky.

Tavares, en la defensa sobre Satoransky.Kiko HuescaEFE

El paso por vestuarios trató de ser reinició para un Barça errático. Refrescó energías y Brizuela intentó dar otro aire. Un 2-9 de salida que cortó en seco Campazzo con un triple y Hezonja con seis puntos. Una respuesta que elevó la máxima (55-40), más pujanza todavía con la segunda unidad, los triples de Deck, la bravura de Garuba... Los azulgrana zozobraban.

Y naufragaron al poco, en una noche de esas en las que conviene pasar pronto página. Aplastado en el rebote, sin puntería desde el perímetro, sin héroe sobre el que sostenerse. El clásico completamente del revés. El Madrid, que es líder de la Liga Endesa, ya es tercero en la Euroliga. La tragedia nuclear, que bromearía Scariolo.

Yago Rojo, el maratoniano que se recupera a rueda de un líder del Giro: "Le dije a Juanpe: '¿Pero vas a aguantar a este ritmo 20 minutos?'"

Yago Rojo, el maratoniano que se recupera a rueda de un líder del Giro: “Le dije a Juanpe: ‘¿Pero vas a aguantar a este ritmo 20 minutos?'”

Yago Rojo, probablemente el más pujante de los maratonianos españoles, 41º en los Juegos de París, oteaba el horizonte del reciente Maratón de Valencia y se relamía. Un estado de forma como no recordaba. "A mí no me gusta decir 'estaba para esto', porque siempre defiendo que la marca que haces es la que vales (2:07:47 es la suya). Pero estaba para reventar el crono. Los entrenamientos que estábamos haciendo, sobre todo las sensaciones... Recuerdo una tirada con Carlos Mayo, acabando el último 10.000 en 29:30 y le decía a Luismi (Martín Berlanas, su entrenador), 'si quieres sigo'", cuenta a EL MUNDO desde la más pura "frustración", desde "noches sin dormir". Porque, a las puertas del "gran día", le acudió el dolor y "no sé si este estado de forma va a volver alguna vez en mi vida".

Yago, el chico de Aluche que soñaba con ser Fernando Alonso, pura alegría y desparpajo, vivió días "horrorosos". Descubrieron una pubalgia, con afectación en la zona del sacro ilíaca. Tocaba parar, redefinir objetivos, una pesadilla para quien acostumbra a acumular 200 kilómetros a la semana. Aunque la oportunidad de Valencia y su recorrido siempre propicio para batir una marca que le resituaría entre las mejores nacionales de siempre, el madrileño pronto encontró la motivación de vuelta, siempre pensando en Los Ángeles como objetivo de fondo. Sólo había que regresar a la infancia.

"Yo de niño quería ser ciclista", comenta quien encontró en la bici a su mejor aliado para la recuperación. Diversión, exigencia y buena compañía. Nada menos que a rueda de Juanpe López, toda una maglia rosa del Giro.

Pero no sólo es la experiencia. El entrenamiento cruzado también es científicamente provechoso para los atletas de elite. "Es una barbaridad. Además, en mi caso, no sé por qué, me sube el pulso muchísimo en la bicicleta. Es bastante curioso, hasta me compré otro pulsómetro porque pensé que el que tenía estaba mal", explica Yago, que en esfuerzos sostenidos de unos 12 minutos, supera las 180 pulsaciones. Algo que, corriendo, en su caso sería ir a 2:50 el kilómetro, aproximadamente.

Juanpe López y Yago Rojo, en una imagen reciente.

Juanpe López y Yago Rojo, en una imagen reciente.EL MUNDO

Rojo encontró en el nuevo refuerzo del Movistar un estupendo compañero. Se conocieron el año pasado y, aprovechando la estancia del sevillano en la capital con su pareja, la marchadora Lidia Sánchez-Puebla, acordaron unos entrenamientos en los que también se unen otros como el también ciclista Gonzalo Serrano o el duatleta Javi Martín. Tiradas de hasta cinco horas en las que el maratoniano comparte en paralelo los calentamientos y a rueda las series de los ciclistas. "Yo le dije que no quería interrumpirle sus entrenamientos. En las series largas, me cuesta seguirle. Pero lo disfruto una barbaridad, me lo estoy pasando como un enano, ir ahí detrás viendo su culo con el loguito de Movistar, su Canyon", bromea Yago, alucinado del reconocimiento que reciben por las carretas de Madrid y con la potencia de los profesionales en las subidas. "El otro día fuimos para el Alto del León y luego subimos Navacerrada. Cuando Juanpe y Gonzalo empezaron, dije: "¿Pero va a aguantar así 20 minutos?". Arrancó como si me pasase una moto. Cuando la carretera se pone para arriba no hay un punto de comparación. Ellos están tres ligas por encima".

Rojo se lleva la experiencia ("es una excelente persona y te va enseñando cosas técnicas") y sus músculos, protegidos del impacto hasta que pueda volver a correr (cree que será en unos días) la inyección fisiológica que acelerará su puesta a punto. "Ponerme en forma me va a costar bastante menos. El cansancio después de una salida es diferente al de correr, más orgánico, menos muscular. Un reventón sobrehumano, pero sin la sensación de no poder moverte que provoca la carrera", explica.

Si todo va bien y con la precaución debida, las miradas de Yago están en el Europeo de Birmingham del próximo verano, aunque para ello deberá acreditar la mínima en alguna maratón previa, posiblemente en Hamburgo o Praga. Y, llegado el momento, recordará esas salidas invernales en bicicleta, a 50 kilómetros por hora por Chinchón a rueda de Juanpe López.

Campazzo domina al Maccabi en el silencio del Palacio

Campazzo domina al Maccabi en el silencio del Palacio

En lo deportivo, venció el Real Madrid al Maccabi, su tercera victoria consecutiva en Europa, la que le aúpa ya a los primeros puestos de la clasificación. En lo otro, fue una vuelta al pasado, a la pesadilla de las tribunas sin público, a los chillidos de las zapatillas, al sinsentido del deporte sin espectadores. Hace nada la pandemia, ahora la seguridad. En el silencio de un Palacio desierto, reinaron Campazzo, Tavares y Hezonja. [98-86: Narración y estadísticas]

Para saber más

En la península de las gradas vacías que fue el Movistar Arena cuatro años y medio después del coronavirus, esta vez con la seguridad como excusa -a causa de las protestas contra Israel, como imposición de la Delegación del Gobierno-, los gritos desesperados de Sergio Scariolo por la falta de intensidad de los suyos, por los despistes, se escuchan con nitidez. Porque mutó el escenario, pero no cambió este Real Madrid de vaivenes.

El equipo blanco desprende, a estas alturas de curso, cuando ya se otea la primera hora de la verdad con la Copa del Rey en febrero, poca seguridad en sí mismo. Duda, se deja enredar por el rival, reacciona a arreones individuales y a veces, casi siempre, termina tocando a rebato para remontar. Y encajando, por norma, más puntos de los recomendables. Esta vez fueron 47 al descanso, en una primera parte en la que llegó a verse ocho abajo ante el Maccabi. El impulso llegó de la mano del triple, tres seguidos de Andrés Feliz y otro de Okeke para irse al vestuario con ventaja mínima.

Tavares intenta taponar a Iffe Lundberg, del Maccabi.

Tavares intenta taponar a Iffe Lundberg, del Maccabi.THOMAS COEXAFP

Ese respiro fue fundamental después, a la vuelta, donde los de Oded Kattash, que venían de perder claramente el martes en el Palau, se diluyeron ante el ímpetu local. Entonces, las celebraciones -especialmente de las buenas defensas-, se escuchaban más que las broncas de Scariolo. En el instante en que Campazzo puso su quinta marcha, el Madrid despegó (15-2 de parcial).

El paso adelante defensivo fue evidente, con Tavares dominante. Una reacción obligada. Los 105 del Barça escocieron. No llegó a 70 el ASVEL el martes y el Maccabi, apenas fiero cuando juega en la Mano de Elías y sin el lesionado Lonnie Walker, fue convenientemente frenado en una segunda mitad de clarísimo dominio blanco. Una vez hecha la ventaja, se unieron a la fiesta el resto. Un 10-0 de salida del acto final, con el cuarto triple de Feliz, para el más 20. Los puntos facilísimos de Lyles y un grito de lamento de Hezonja tras fallar una canasta, en perfecto castellano, que se escuchó hasta en la plaza de Felipe II: "¡Me cago en mi p... madre!".

Gritos contra Israel y contra Ayuso, algún incidente y otro partido sin público en el Palacio casi cinco años después: "¡Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid!"

Gritos contra Israel y contra Ayuso, algún incidente y otro partido sin público en el Palacio casi cinco años después: “¡Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid!”

En la plaza de Felipe II, los gritos contra Israel, las protestas por el genocidio, las banderas Palestinas. "¡Maccabi Tel Aviv, fuera de Madrid!". A unos metros, en la cancha del Movistar Arena, la rareza de un partido de baloncesto sin público, con el chirriar de las zapatillas como banda sonora, tristes memorias de la pandemia, cuatro años y medio después (el último fue en junio de 2021, de playoffs ACB). Otra vez la política como arma arrojadiza con el deporte de por medio. Unas 800 personas se concentraron ayer en los minutos previos al partido entre el Real Madrid y el Maccabi, correspondiente a la jornada 21 de la Euroliga, llamadas por las más de 250 organizaciones sociales vinculadas a la comunidad palestina en Madrid, que habían hecho público un manifiesto unitario en el que reclamaron la suspensión del encuentro.

El despliegue policial impresionaba. Llegar al Palacio suponía una gymkhana de calles cortadas. Y, una vez en la puerta, el cacheo era exhaustivo. El duelo sí se disputó, como todos los del equipo hebreo, que incluso desde el pasado mes de diciembre ya juega sus partidos en Tel Aviv (y no en el exilio de Belgrado donde ha pasado más de una temporada), en el icónico Menora Mivtachim Arena (la Mano de Elías), siempre a reventar. Aunque, la Delegación del Gobierno, tras una reunión el lunes con Policía Nacional, Policía Municipal, Samur, Bomberos y Movilidad del Ayuntamiento y seguridad del Real Madrid, decidió que fuera a puerta cerrada tras declarar la Comisión Antiviolencia el choque de "alto riesgo".

A las siete en punto, desafiando al frío helador que caía sobre Madrid, los manifestantes se desplegaron frente a la puerta principal del Palacio, donde una doble barrera policial les impedía acercarse. Hubo algún conato inicial de incidentes, cuando dos sujetos proisraelíes tuvieron que ser desalojados al ser increpados por los reunidos. Entre los presentes, Ione Belarra y Pablo Rodríguez, de Podemos.

Imagen del despliegue policial en el Movistar Arena.

Imagen del despliegue policial en el Movistar Arena.FERNANDO VILLAREFE

Porque las protestas en la calle habían llegado precedidas por el choque político. Los llamamientos desde Podemos a "impedir que se juegue", en palabras de la diputada. Y la respuesta del alcalde de Madrid, quien acusó al delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Francisco Martín, de usar «la seguridad como un reclamo político en vez de como una garantía de convivencia». "El hecho de que venga un equipo israelí no tiene que ser distinto a que venga un equipo de cualquier otra nacionalidad. Es lo mismo que hizo con la Vuelta Ciclista a España", se quejó José Luis Martínez-Almeida. "¡Ayuso, sionista, estás en nuestra lista!", fue otra de las proclamas que más se escuchó, contra la presidenta de la Comunidad.

Ione Belarra, de Podemos, en la manifestación.

Ione Belarra, de Podemos, en la manifestación.FERNANDO VILLAREFE

En Barcelona, el martes, sin llamamiento en este caso de Podemos, las concentraciones fuera del Palau Blaugrana fueron menos numerosas y sin incidentes. Aunque el choque entre el Barça y el Maccabi se disputó también sin público. No así, por ejemplo, en los dos anteriores encuentros europeos del equipo de Oded Kattash. El pasado 26 de diciembre había más de 10.000 espectadores en el Belgrado Arena, como el 2 de enero los hubo en el SAP Garden de Múnich. El enorme dispositivo en la capital de España, recordando lo acontecido a comienzos de septiembre durante la Vuelta a España (boicoteada finalmente en las calles de Madrid durante la última etapa), fue el equivalente al de un partido de fútbol de alto riesgo y contó con presencia de la UIP, medios aéreos, guías caninos, una zona de seguridad ampliada, vallado perimetral en el entorno del Palacio, cortes de tráfico y restricciones de acceso al aparcamiento del Movistar Arena. En total, se movilizaron 400 efectivos de la Policía Nacional, además de agentes de la Policía Municipal, personal de seguridad del club y del recinto, Bomberos y efectivos de SAMUR-Protección Civil.

Todos los encuentros de baloncesto disputados en España con equipos israelíes han sido a puerta cerrada (La Laguna Tenerife-Bnei Herzliya, Valencia-Hapoel Tel Aviv, Baxi Manresa-Hapoel Jerusalén o Joventut Badalona-Hapoel Holon...). Pronto, en marzo, se volverá a repetir esta situación en Vitoria, Barcelona y Madrid, donde tiene que acudir, también en partidos de Euroliga, el Hapoel de Tel Aviv.

Garuba y Trey Lyles espabilan a tiempo a un apático Real Madrid

Garuba y Trey Lyles espabilan a tiempo a un apático Real Madrid

La derrota contra el Barça en el Palacio dejó resaca, dolor de cabeza y dudas. Espesura general en Francia y una llamada a la energía sin respuesta. No fue drama porque, otra vez (y van ya unas cuantas esta temporada), el Real Madrid despertó a tiempo, ya avanzado el acto final, cuando Usman Garuba tocó a rebato desde la defensa y Trey Lyles desplegó su repertorio mortal. Ahí se quedaron la rebelión del ASVEL Villeurbanne y el susto blanco, bordeando la que hubiera sido la octava derrota a domicilio en Euroliga. El triunfo, un respiro, aunque no sea para presumir. [69-80: Narración y estadística]

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Porque fue media hora de mal juego, de demasiados errores, de llegar tarde a casi todo y de ir a remolque de un rival inferior. La mejora en defensa (por primera vez en muchos partidos el rival se quedó en menos de 70), el cerrojazo en el acto final (8-20 de parcial), taparon lo anterior, incluida la noche gris de Hezonja.

La memoria de la derrota en el clásico, tan reciente, tan dolorosa, no fue acicate. Al menos de inicio, se volvió a comprobar a un Real Madrid apático, desganado, como si la energía les hubiera abandonado. Otro partido en poco más de 48 horas, así es el calendario, así lo quieren los propios clubes. Descansaron Llull, Deck y Almansa (y Procida no participó) y aunque el amanecer trató de ser otra cosa, al menos en defensa, pronto se comprobó de nuevo a un mal Madrid.

Un equipo fallón y blando, que encajó, sin venir mucho a cuento y sin Tavares en pista, un parcial de 25-10 y se vio a remolque una noche más. Hería el rebote y desequilibraban las individualidades, el eléctrico Glynn Watson, el talentoso y veterano Thomas Heurtel, tenía que ser él. Uno de los colistas de la Euroliga -una competición que abandonará rumbo a la Champions League de la FIBA- que acaba de perder a su gran líder, De Colo (fichado por Fenerbahçe).

Maledon

Ante tal oposición, el ASVEL, con su propietario Tony Parker en el palco, se vino arriba. Mientras Hezonja continuaba errando triples, los galos despegaban con contras rematadas por pases por la espalda de Heurtel o triples liberados tras estupendas combinaciones. La remontada se hacía esperar, incluso cuando Usman Garuba pisó por primera vez el LDLC Arena, casi al final del tercer cuarto.

Fue un poco después, sin brillantez, con los puntos al fin de Maledon -homenajeado en la previa en el que fue su equipo- y el esfuerzo del pívot canterano (63-65). La chispa adecuada. De la que se aprovechó después Lyles, talento desatado y un Madrid, como un sprinter, lanzado hacia una victoria que un rato antes no vio nada clara. 12 puntos del pívot y fundido a negro del ASVEL. El jueves, sin público en el Palacio ante el Maccabi, siguiente round.