El Real Madrid sobrevive a la emboscada de Tomic y Ricky en Badalona

El Real Madrid sobrevive a la emboscada de Tomic y Ricky en Badalona

La jornada ACB había dejado una ristra de sorpresas. De equipos pequeños, agazapados en sus guaridas, despedazando a los grandes que acudían de sus intensos paseos por Europa. Le ocurrió al Unicaja en Andorra, al Baskonia en Lleida, al Barça en Girona (lo que le acabó costando el puesto a Joan Peñarroya) y al Valencia ante el colista Granada. El Real Madrid, que no visitaba precisamente a una cenicienta, estaba sobre aviso en Badalona. [75-80: Narración y estadísticas]

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Y sufrió. Y resistió. Una victoria de mérito, pues este Joventut ha elevado su propio listón y apunta a alegrías. Los verdinegros, comandados por dos veteranos que son leyenda, se levantaron cuando parecían perdidos y sólo murieron en la orilla. Ante Tomic dejó su enésima exhibición (16 puntos, siete rebotes...) y Ricky Rubio fue el capitán del orgullo (18 puntos), hasta casi la última posesión.

Las piernas sin frescura pasaron factura al Real Madrid. Parecía lógico. El clásico, ni 48 horas antes, diluyó toda la genialidad de los blancos, tan acertados en el Palau. Sin Hezonja ni Okeke (que no fueron convocados), el Joventut fue un rival siempre rocoso, un partido espeso que nadie parecía capaz de romper.

La primera mitad fue ya tan igualada como marcada por las defensas. La primera canasta, un triple de Kramer desde la esquina, no llegó hasta los tres minutos. El Madrid dominaba el rebote y Alex Len dejaba sus primeros destellos. Pero la seriedad del Joventut, con los puntos de Cameron Hunt, no le permitía romper el marcador.

Fue tras el descanso cuando los blancos intentaron elevar el tono. Primero, con Andrés Feliz en ese pabellón donde su carrera tomó impulso. Un tirón que les colocó 11 arriba (46-57), una luz por primera vez. Pero la Penya no iba a rendirse. Ricky volvió a pista, tocó a rebato, y, con los triples de Vives, volvió a la batalla.

Pero entonces emergió el poderío del recién llegado. Alex Len domó la pintura, enhebró ocho puntos seguidos y volvió a poner cuesta abajo el partido para el Madrid. Aunque el amor propio y el empuje de las tribunas no permitieron la rendición local. Ahí, Ricky a los mandos, Tomic con la batuta, Birgander anotando... Para un 18-5 que, después de un triple y tres tiros libres del base de El Masnou, dejó a los de Dani Miret a un punto. 75-76. La orilla a falta de menos de un minuto. Falló Tavares, falló Ricky, pero no Campazzo con dos tiros libres. El triple final de Hanga no entró. El Real Madrid volvió a ganar a domicilio y ya iguala en la cabeza de la clasificación ACB con Tenerife, Valencia y UCAM Murcia.

Peñarroya, situación límite en el Barça: "Entendería que se cambiara de entrenador"

Peñarroya, situación límite en el Barça: “Entendería que se cambiara de entrenador”

El pasado viernes, cuando la impotencia del Barça se dio de bruces con una derrota más ante su eterno rival, la novena consecutiva en el clásico, el Palau estalló. No era la primera vez (hace unos días también hubo pañuelos tras caer de mala manera contra el Zalgiris), pero resultó significativo. Porque en el palco estaba presente Joan Laporta y porque los gritos de la afición pusieron nombre y apellidos: el directivo encargado de la sección de baloncesto que estaba a su lado. "¡Cubells dimisió!". Joan Peñarroya, poco después, no pudo ser más claro: "El Palau es soberano".

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Es el técnico siempre el eslabón más débil y el que ahora pende de un hilo. Porque, apenas dos días después, su equipo volvió a las andadas. Una durísima derrota en Girona (96-78), la segunda consecutiva en ACB, que ahonda en la mediocridad como tendencia en este inicio de curso. El segundo del de Tarrasa en el banquillo y el que, si nada lo remedia, podría ser el tercero consecutivo sin títulos.

Tras perder por 18 puntos en Fontajau (encajó 30 en el primer cuarto, ante el Madrid fueron 34, los mismos que el pasado domingo contra el UCAM Murcia), hubo gabinete de crisis azulgrana. En el vestuario, donde los jugadores se reunieron sin su entrenador. Y en los despachos (Josep Cubells, Juan Carlos Navarro, Mario Bruno Fernández, Jordi Trías, Audie Norris...). Con cuatro derrotas en seis jornadas peligra seriamente hasta la presencia en la Copa del Rey.

El capitán Nico Laprovittola dio la cara ante los medios y fue claro cuando le preguntaron si entendería la destitución de Peñarroya: "Sí. No sé si es lo ideal. Sí lo entendería. Estamos en el más alto nivel de exigencia de competición, esto es el Barça, con la exigencia que conlleva y todo puede pasar".

Al ex técnico de Andorra, Manresa, Burgos, Valencia y Baskonia parece que le quedan horas contadas. Ya el curso pasado escapó de una situación complicada. El próximo partido del Barça es el miércoles en Múnich ante el Bayern, el primero de la doble jornada de Euroliga.

Pero el problema azulgrana no sólo tiene que ver con la cancha. La crisis económica afecta de manera significativa a la sección, algo que se ha reflejado con claridad en los refuerzos del verano. Mientras el Real Madrid saca músculo con hasta seis fichajes (el último, esta misma semana, con la llegada del ex NBA Alex Len a cambio de Bruno Fernando), en Barcelona han recurrido a dos competitivos veteranos -Will Clyburn y Toko Shengelia, 35 años ambos) que son los que están sosteniendo al grupo. El resto de refuerzos fueron dos americanos con poco bagaje Myles Cale y Miles Norris y el regreso del joven base argentino Juani Marcos. Ni la lesión de Juan Núñez hizo reaccionar a los despachos.

El 'flu game' de Tavares, la exhibición de Trey Lyles y la bronca contra el palco: "El Palau es soberano"

El ‘flu game’ de Tavares, la exhibición de Trey Lyles y la bronca contra el palco: “El Palau es soberano”

Ha pasado más de año y medio desde que el Barça ganara un clásico, jornada 28 de la ACB. Entonces, abril de 2024, en su banquillo estaba Roger Grimau. Casi dos años desde la última vez en Euroliga. Una tendencia que acabó por incendiar el viernes noche el Palau. El Real Madrid le había ganado las últimas ocho veces y Sergio Scariolo no estropeó la racha.

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Pese al orgullo, destacado por Joan Peñarroya -"hemos tenido corazón, nada que reprochar, pero no es suficiente"-, cuando la antideportiva de Kevin Punter a Maledon certificó lo que parecía una evidencia, las tribunas del Blaugrana estallaron. Ya ocurrió hace unos días contra el Zalgiris. Los pañuelos se fueron extendiendo como una marea, hubo pitos y bronca. Contra el placo, donde estaba presente Joan Laporta. "¡Cubells dimisió!", atronó sobre el directivo encargado de la sección de baloncesto. "Sólo puedo centrarme en intentar que el equipo mejore cada día y juegue mejor para intentar cambiar el estado anímico de algunos aficionados que desde hace tiempo tienen demasiadas dudas. No es una situación cómoda para nadie", agregó después.

Mala manera de afrontar una temporada que, al fin y al cabo, está desperezándose. Pero pese a que la situación en la tabla (tanto en Europa como en ACB) no es dramática, la sensación de frustración azulgrana es evidente. Sólo hace falta comprobar los movimientos en el mercado, incomparables no sólo con un Real Madrid en el que debutó Alex Len (reemplazo de Bruno Fernando), también con todos los grandes de Europa. "El Palau es soberano", se resignó el técnico del Barça, impotente ante el talento y el acierto del Madrid: por encima del 50% en triples y los 100 puntos (34 sólo en el primer cuarto).

Enfrente todo era alegría. Por fin el Madrid ganaba a domicilio en Europa, tras estrenarse en ACB en Zaragoza. Encajó 92 puntos pero fue siempre superior, con ventajas que alcanzaron los 18 y todos los de la rotación, menos Llull (esta vez no fue necesario el genio del capitán) y Len, anotando.

El nombre propio fue Trey Lyles. Si ya había apuntado excelentes maneras, su primer clásico vino a corroborar lo que todo el mundo intuye: es un jugador superior. Firmó la mayor anotación de su carrera (en el tercer cuarto ya estaba en 27, pero cuando regresó ya sólo aportó dos tiros libres). Ni en NCAA ni en sus casi 700 partidos en NBA había firmado algo semejante. Su tope eran lo 16 que le hizo a los Warriors en abril del 2023. "Es un jugador de mucha calidad y un alto conocimiento del juego. Ha seleccionado muy bien los tiros", le elogió Scariolo.

Sin embargo, las mayores alabanzas del técnico blanco fueron para otro de sus pupilos. Su referente en la pintura no viajó hasta el mismo viernes a Barcelona, duda hasta última hora por una gripe. No fue su mejor noche (siete puntos, 10 rebotes; venía de poner ocho tapones en el Príncipe Felipe) pero, como siempre, resultó decisivo para el Real Madrid. "El nombre propio esta noche es Edy Tavares. Minutos antes del partido todavía tenía fiebre y ayer estaba casi a 40. Ha viajado hoy dando una muestra de compromiso y un mensaje a sus compañeros de cómo se afrontan las dificultades. Ha jugado un gran partido", resaltó Scariolo del particula 'flu game' del caboverdiano.

Trey Lyles desata la pañolada en el Palau

Trey Lyles desata la pañolada en el Palau

Volvía Sergio Scariolo a un clásico 23 años después. A ese escenario tan único, pese a lo repetitivo de cada temporada. Su Real Madrid en el Palau Blaugrana con dos desafíos, mantener y ampliar la racha heredada de ocho victorias consecutivas y ganar, al fin, a domicilio en Euroliga (en ACB ya lo logró el domingo en Zaragoza). Dos objetivos cumplidos en una estupenda noche en Barcelona, un festival ofensivo, talento blanco desatado, frente a un Barcelona que apenas pudo opositar más que orgullo. Un naufragio que acabó en pañolada y gritos contra el palco. [92-101: Narración y estadísticas]

Desde el mismo amanecer se intuyó a un Madrid al fin liberado, en la que iba a ser su noche más plena de lo que va de curso. Nada más oportuno, tantas veces, que enfrentarte al mayor de los desafíos para sacar lo mejor de uno mismo. Las cinco primeras canastas blancas en el Palau -que en la previa homenajeó a Alex Abrines, retirado con 31 años- tuvieron diferente autor. Un ritmo ofensivo demoledor, con Campazzo (acertó sus tres primeros triples) y un ya imparable Trey Lyles, que hirió con la calma de los elegidos. Anota canastas con una facilidad insultante, el muestrario de un jugador superior llegado después de 10 temporadas titular en la NBA. Un fichaje de los que cambian proyectos.

El Barça aguantaba como podía, sostenido por sus veteranos, Vesely, Shengelia (que pudo jugar a pesar del esguince sufrido el domingo) y Will Clyburn. Pero cuando apareció Hezonja, la distancia se disparó por primera vez. El Madrid -en el que debutó Alex Len- acertó ocho de sus 10 primeros triples, incluido uno desde más allá del medio de campo de Chuma Okeke (también recuperado para la ocasión) que cerró un primer episodio de 34 puntos blancos.

Lo nunca visto en el Palau, demasiado hasta para el amor propio del Barça. Que se vio 17 abajo (27-44), superado totalmente en el rebote, aunque no tiró la toalla.

Deck atrapa un rebote ante Shengelia, en el Palau.

Deck atrapa un rebote ante Shengelia, en el Palau.Enric FontcubertaEFE

El paso por vestuarios no apagó la clase de Lyles, que volvió con más puntos de su infinito repertorio, hasta dispararse a los 27 ya por entonces (acabó con 29, cuatro de seis en triples, 32 de valoración, su tope personal incluida la NBA). El Barça lo intentaba de todas formas, pero se le acumulaban los problemas: Satoransky, su único base pleno (Laprovittola regresó después de sus problemas físicos y Juani Marcos no fue ni convocado) salió del partido tras una técnica que suponía su quinta falta. Aún en el tercer cuarto.

Era un querer y no poder, una frustración constante y en aumento. Scariolo movía su lujoso fondo de armario y todos se unían a la fiesta. Hezonja, como actor secundario, es demasiado. Al final de ese tercer acto minaban las fuerzas mentales azulgrana acciones de un enorme mérito ofensivo de Andrés Feliz, el propio Hezonja, Maledon... El acierto era una tortura para el Barça, al que ni Willy Hernangómez, que apareció ya en la segunda mitad, logró revivir.

Es el sino de este Barça de cinturón apretado en los despachos. Altibajos que no auguran cosas demasiados buenas a largo plazo, para desesperación de un Joan Peñarroya que sólo sabe perder clásicos: 0 de seis desde que aterrizó en el banquillo del Palau. A comienzos del acto final, 18 abajo, todo parecía acabado. Es más, cuando se produjo el último amago de remontada local, comandado por Kevin Punter -un 10-2 a falta de cinco minutos-, volvió a la cancha Lyles. Y ni los ánimos del Palau posibilitaron un final emocionante. Un golpe de autoridad blanca en el primer clásico del curso, una noche para el recuerdo del canadiense.

Chus Mateo cuenta con Tyson Pérez para la selección... aunque él busca jugar con la República Dominicana

Chus Mateo cuenta con Tyson Pérez para la selección… aunque él busca jugar con la República Dominicana

Chus Mateo y la Federación Española (FEB) lo tienen claro: quieren ver de nuevo a Tyson Pérez, uno de los pívots nacionales más dominantes, con la camiseta de la selección. Y, pese a que el del Unicaja hace tiempo que busca el permiso para jugar con su país natal, la República Dominicana -«estoy esperando a que la FIBA se pronuncie sobre la carta que le hemos enviado y luego ya decidiremos», contaba el miércoles en una entrevista en Diario Sur- , su nombre aparecerá en la primera lista del nuevo seleccionador dentro de unos días para los partidos de clasificación para el Mundial contra Dinamarca en Copenhague y Georgia en Tenerife, a finales de mes.

Tyson debutó en noviembre de 2020 con España, el país al que llegó con ocho años para reunirse en el pueblo gallego de Sada con su madre Ramona y con sus hermanas. Ocurrió en la Fonteta, ante Israel: su primera acción, como una promesa, fue un impresionante alley-oop. El ala-pívot, entonces en el Andorra, ahora puntal del flamante Unicaja con el que renovó hasta 2029, había nacido en Santo Domingo, donde jugó al béisbol como casi todo el mundo allí. Pero el cambio de aires le trajo a su vida un deporte para el que estaba predestinado, aunque no supiera nada de él hasta los 15 años.

Con la selección se vistió tres veces más. En esa misma Ventana ante Rumanía y, dos años y medio después, en otra clasificatoria para el Mundial, contra Italia e Islandia. Fue de nuevo convocado hace un año, pero una microrrotura de fibras le obligó a abandonar la concentración. Y hasta hoy. Porque Tyson, que fue tutelado por Pepe Laso en su adolescencia como jugador en Casvi y Canoe, no regresó. Su condición de nacionalizado (no logró el pasaporte español hasta pasados los 16 años, cuando ni imaginaba ser profesional) le impediría coincidir en un gran torneo con, por ejemplo, Lorenzo Brown. Y eso le hizo pensarse las cosas.

Tyson, en un partido reciente con Unicaja.

Tyson, en un partido reciente con Unicaja.MARIANO POZO / ACB PHOTO

Hasta el punto de que en los últimos meses, junto a su agente (Igor Crespo), comenzó un papeleo 'improbable' ante la FIBA: intentar obtener el permiso para jugar con su país natal, la República Dominicana. Un caso para el que no hay muchos precedentes y sí muchos otros que naufragaron, sin ir muy lejos, Klay Thompson con Bahamas. Según ha podido saber EL MUNDO, la Federación Española nunca estuvo por la labor de facilitar el cambio de selección para Tyson. Su postura es firme en este aspecto, pese a las palabras de Sergio Scariolo este verano, cuando, una vez conocida la ausencia de Lorenzo, no se contó con el jugador de Unicaja para el Eurobasket. «Nos ha pedido que se le conceda la posibilidad de que FIBA recapacite y cambie de parecer, que eso le pueda permitir jugar con República Dominicana porque lo ve como una vía más fácil de competir en los grandes campeonatos del verano. Se lo hemos concedido porque siempre ha sido un jugador comprometido y no había motivo para no acceder a esa petición», explicó.

En los planes de Chus Mateo está, sí o sí, Tyson Pérez. El nuevo seleccionador le considera uno de los mejores pívots nacionales y no tiene ninguna duda con él. Estará en su primera lista, que se hará pública en unos 10 días. Y espera que su respuesta sea positiva. El entorno del jugador, contactado por este periódico, no aclaró, sin embargo, las intenciones de Tyson.

En esa lista que perfila Mateo -y en la que no podrá contar con jugadores NBA, NCAA ni Euroliga, aunque podría haber alguna excepción con Izan Almansa (Real Madrid) o Isaac Nogués (Valencia)-, Tyson sería uno de los referentes. Especialmente en la pintura, donde compartiría presencia con Fran Guerra o Great Osobor. Entre los exteriores, el seleccionador está encontrando un enorme paso adelante en el gran comienzo de temporada de jugadores como Jaime Fernández, Francis Alonso o Pep Busquets.

La terrible lucha contra la leucemia de Achille Polonara: "Me dijeron que tenía un 90 % de probabilidades de morir"

La terrible lucha contra la leucemia de Achille Polonara: “Me dijeron que tenía un 90 % de probabilidades de morir”

A finales de noviembre, Achille Polonara cumplirá 34 años. Y, como un regalo anticipado de la vida, hace unos días pudo incluso salir a la calle, escapar del hospital y celebrar el cumpleaños de su hija Vittoria, que se llama así porque nació en la capital alavesa, donde el ala-pívot jugó para el Baskonia de 2019 a 2021. Un triunfo para quien desde junio afronta el partido más difícil de su carrera, una batalla contra una leucemia mieloide.

El pasado 25 de septiembre, el de Ancona fue sometido a un transplante de médula -lo recibió de una mujer estadounidense compatible al 90%- en el hospital Sant'Orsola-Malpighi de Bolonia. Era el tercer y definitivo paso contra la enfermedad. Antes, en junio, pasó por sesiones de quimioterapia en Valencia. Y a comienzos de agosto recibió un nuevo ciclo. Pero tras el paso por el quirófano todo se complicó para Polonara, que sufrió una embolina que le ha tenido 10 días en coma. "Las posibilidades de sobrevivir son muy bajas", confesó Erika Bufano, la esposa del internacional italiano. "Me dijeron que tenía un 90 % de probabilidades de morir. Cuando estaba en coma, me parecía estar en otra ciudad", ha contado el propio jugador.

Junto al periodista Niccolò Devitiis, Achille ha ido relatando su terrible proceso en el programa La Iene. Sin miedo a publicar en redes sociales las fotos que dan fe sobre su paulatino debilitamiento físico. Fue el pasado 16 de julio cuando la Virtus de Bolonia, el club en el que militaba, anunció que su jugador había sido diagnosticado con leucemia mieloide, después de varias revisiones médicas a causa de una mononucleosis. Polonara ya sufrió, en octubre de 2023 (jugaba entonces en el Zalgiris de Kaunas), un cáncer testicular por el que tuvo que ser sometido a una cirugía. En apenas dos meses regresó a las canchas.

"No me acuerdo de mucho, era como estar dormido. Pero no os liberáis tan fácil de mí. Me siento muy afortunado de estar aquí...", dijo Polonara. Erika Bufano no se separó de su lado en todo el proceso. Admitió que le hablaba todos los días durante el estado de coma y que tuvo que mentir a sus dos hijos, a los que dijo que a su padre se le había roto el teléfono y por eso no respondía. "No era creyente, pero he rezado mucho estos últimos días. Le decía: 'Por favor, no me dejes, te necesito'. Ha sido un milagro", dijo su esposa

Pese a su enfermedad, el ala-pívot, formado en la cantera del Teramo Basket, firmó este verano por el Dinamo Sassari sardo, en el que ya militó entre 2017 y 2019.

David Cantero, la esperanza del triatlón español: "No seré el nuevo Gómez-Noya, no seré Mola, seré yo"

David Cantero, la esperanza del triatlón español: “No seré el nuevo Gómez-Noya, no seré Mola, seré yo”

«Soy un remontador», bromea en conversación telefónica con EL MUNDO -camino de Sudamérica, donde cierra el año con tres Copas del Mundo-, aún paladeando un éxito que se antoja el principio de tantas cosas. El pasado 19 de octubre, cuando David Cantero salió de las turbulentas aguas abiertas de Wollongong (Australia), se encontraba a 33 segundos de la cabeza de carrera, una desventaja que rozó el minuto tras darlo todo en el sector de ciclismo. En ese preciso instante, comenzó a escribir su propia epopeya, una carrera a pie para el recuerdo, una de las páginas más ilusionantes de la historia del triatlón español. Un valenciano de Aldaia, de 22 años, volando hacia un segundo puesto en toda una final de la Series Mundiales, hazaña que retrotrae a la edad de oro.

Porque habían pasado seis años de algo parecido, el último podio nacional en una cita como ésta (Mario Mola y Fernando Alarza en 2019, en Laussane). Los tipos que, junto a Javier Gómez-Noya, fueron los 'keniatas' del triatlón mundial; de 2008 a 2018, ocho títulos mundiales entre el gallego (cinco) y el balear (tres). Los que ahora tutelan a la perla. «De niño los veía. Y, claro, lo normalizas, que los españoles ganaran los mundiales como churros. Pero con el tiempo te das cuenta de que eso es algo que sólo va a pasar una vez. Nos malacostumbraron. Ahora parece que hacer un décimo en una Series Mundiales... ni fu ni fa. Y realmente es súper difícil. Lo de Javi, Mario y Fernando fue una barbaridad», explica Cantero, que acabó quinto en el Mundial sin salirse del Top 10 en una sola carrera y quien, a diferencia de sus ídolos, tiene una peculiaridad: él es «triatleta puro».

Porque aquel niño «no quería ser futbolista». «De hecho, se me daba horrible. Empecé con el triatlón a los nueve años y a los 12 ya estaba en un club en Cheste». Formación integral, nada de acudir desde alguna de las tres especialidades. Y fue campeón de España cadete. Aunque, si por algo destacaba Cantero era por sus cualidades en la carrera a pie. De hecho... «Sí, se me pasó por la cabeza cambiar al atletismo. De júnior lo compaginé. Fui subcampeón de Europa sub 20 en 5.000 metros, fui al Europeo de cross con la selección...», cuenta quien este mismo año, en Bilbao, se proclamó subcampeón de España de 10K (por detrás de Jesús Ramos y por delante de especialistas como Carlos Martín y Javi Guerra), con récord nacional sub 23 incluido (28 minutos y 24 segundos).

Cantero, en Australia.

Cantero, en Australia.World Triathlon

«Si crees que es una barbaridad, el mejor del mundo me mete dos minutos en esa distancia. Por mucho que entrenara, mi cuerpo no daría para eso. En atletismo jamás haría un top cinco en un campeonato del mundo como he hecho este año en triatlón. O ganar una medalla en unos Juegos...», razona el valenciano, que lo sabe de primera mano: su pareja, Lucía Rodríguez, es atleta profesional, olímpica en Tokio.

David creció con la «vida de monje» del triatlón y también lidiando bien temprano con las expectativas. Por eso, ahora, cuando se le señala como la gran esperanza, lo asume y lo proyecta con una madurez impropia de su DNI. «Me ha escrito gente cercana del mundo del triatlón, diciendo que les removía sentimientos, que les volvía a ilusionar ver a alguien pelear por las Series Mundiales. Pero yo no seré Javi, no seré Mario, no seré Fernando... seré yo. Y lo que haga... No sé dónde llegaré. Mi objetivo es ganar un Mundial. Intento hacer mi camino. Pero no me presiono con ser ellos», dice quien, obviamente, no deja de mirar a Los Ángeles 2028, allá en el horizonte, «un sueño».

Antes, siempre a las órdenes de Roberto Cejuela en Alicante, su tercer año de Series Mundiales, el próximo, cuya final en 2026 será en Pontevedra. Y mientras, la mejora continua. En el agua, consciente David que nunca será «un súper nadador». En la bicicleta, donde este curso ha visto una evolución brutal -«en cada carrera lo notaba, sabía más, la dinámica...»-. Y en la carrera a pie, donde el único objetivo es mantener y potenciar un don, el que la hace ser uno de los triatletas más espectaculares del mundo merced a sus remontadas: en Australia engulló a cada uno de sus rivales y sólo se le resistió el local Matthew Hauser, campeón del mundo.

Cantero, en el podio.

Cantero, en el podio.World Triathlon

Y para todo eso, hasta aparcó los estudios. «Desde niño, mi vida ha sido siempre así. No conozco otra cosa. Salir nunca me ha gustado. Pero no siento que sea algo excepcional, es mi rutina. Y me gusta. Hay momentos complicados, mucho tiempo lejos de la familia, verano, navidades, entrenar de lunes a domingo... Pero si quieres hacer algo excepcional, es lo que tiene. No tengo la sensación de haberme perdido algo. Todo lo contrario, tengo la sensación de que el triatlón me ha aportado algo más de lo que podría haber sido una vida normal», expone, aunque, eso sí, hay caprichos: «comer bien, salir a un restaurante, un buen arroz».

La histórica explosión de Santi Yusta que le convierte en el mejor anotador de la Liga Endesa

La histórica explosión de Santi Yusta que le convierte en el mejor anotador de la Liga Endesa

Cuando más apretaba el Real Madrid en el Príncipe Felipe, a la vuelta de vestuarios con un parcial de 0-13 que le situó con 16 puntos de ventaja (45-61), Santi Yusta emergió con una personalidad y un liderazgo de asombro. En ese tercer parcial, el de Torrejón de Ardoz fue capaz de acumular 15 puntos, triples imposibles, penetraciones finalizadas en mates, faltas recibidas y unas tribunas rendidas. El esfuerzo no le dio al Casademont Zaragoza para vencer a los blancos (ni los ocho tapones de Edy Tavares), pero si algo quedó claro que es que su capitán habita en el mejor momento de su carrera.

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El canterano del Real Madrid firmó ante su ex equipo la máxima anotación de su carrera. 30 puntos divididos en ocho canastas de dos, dos triples y ocho tiros libres. Recibió nueve faltas, atrapó cinco rebotes y dobló cinco balones (31 de valoración, también su tope). Si en la previa del choque había sido homenajeado al haberse convertido la jornada pasada en el jugador del Zaragoza con más minutos en ACB (superó a Henk Norel), durante el encuentro se colocó como tercer anotador histórico del club, superando los 1.393, también del holandés. La próxima jornada, tanto Stefan Jelovac como Robin Benzing (primero con 1.410), podrían ser engullidos por Santi.

Fue una mañana de récords, precisamente ante Sergio Scariolo, el seleccionador que este verano le convocó para su primer gran torneo con España, el Eurobasket. Ningún jugador español había anotado 30 puntos en la historia del Zaragoza en ACB. Según las estadísticas de la competición, únicamente cinco nacionales consiguieron 30 puntos o más en el último lustro: Marc García, Darío Brizuela (en dos ocasiones), Pau Ribas, Nikola Mirotic y Rubén Domínguez.

Además, ningún español le anotaba 30 puntos al Madrid desde que lo hiciera Juan Carlos Navarro en la temporada 2012-13. Antes que Yusta, solo tres jugadores en el siglo XXI habían conseguido el hito de alcanzar la treintena contra los blancos: el propio Navarro (dos veces), Guille Rubio y Rudy Fernández.

La explosión de Yusta, que en unas semanas será llamado por Chus Mateo para la Ventana de clasificación para el Mundial 2027 (partidos contra Dinamarca en Copenhague y Georgia en Tenerife), no es casualidad. Si el año pasado ya fue el máximo anotador nacional de la Liga Endesa, éste amenaza con algo histórico. Desde Rudy en 2008 ningún español acaba como máximo artillero. El entonces alero del Joventut promedió 21,2 puntos. El curso anterior, Navarro 17,3. Fueron los únicos. Transcurridas cinco jornadas, Yusta es el líder con 19,6 de media y extraordinarios porcentajes: 36% en triples, 68,8% en tiros de dos y 87,1 en libres. En una lista que le siguen Gio Shermadini y Cameron Hunt y en la que también brillan otros tres de casa: Pep Busquets, Jaime Pradilla y Francis Alonso.

Yusta, Busquets, Jaime Fernández... los anotadores españoles alzan la voz

Yusta, Busquets, Jaime Fernández… los anotadores españoles alzan la voz

En las 42 ediciones que disputó la ACB (como tal, desde 1983) sólo dos veces un español acabó máximo anotador, coto vedado a las estrellas americanas. La rareza, de forma consecutiva, ocurrió en plena época dorada, los dos cursos siguientes al oro Mundial de Saitama. Entonces, Juan Carlos Navarro promedió 17,3 puntos con el Barça y en la 2007/2008 Rudy Fernández subió la puja con el Joventut y sus 21,2.

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Ahora lo pleno es la crisis del jugador nacional, cada vez más escaso y huidizo, con las garras y los millones de la NCAA al acecho de los jóvenes. Y, sin embargo, entre la maleza brotan las flores. Un canto de reivindicación con nombres propios. En el arranque de la Liga Endesa, hasta cinco españoles están entre los 20 mejores anotadores y tres entre los seis con mayor valoración (ambas listas con el veterano Gio Shermadini al comando).

Se frota las manos Chus Mateo con Santi Yusta, Pep Busquets, Jaime Fernández o Francis Alonso. Porque en la convocatoria de su debut, la de los duelos de finales de noviembre en Copenhague y Tenerife, contra Dinamarca y Georgia, de clasificación para el Mundial 2027, el técnico no podrá contar ni con jugadores Euroliga (Jaime Pradilla es uno de los grandes protagonistas de octubre, con 14,5 puntos de media y un llamativo 57,1% en triples con el Valencia) ni por supuesto NBA o NCAA. Y en las estrecheces, al fondo de la clase se alzan las manos.

Yusta, capitán del Zaragoza, debutó este verano con España en un gran torneo. En el fatídico Eurobasket, fue el antepenúltimo con menos minutos pero el sexto en puntos (6,2) de la selección. De todos los convocados por Sergio Scariolo, sería el único que podría repetir ahora. En sus tres últimas temporadas ha estado por encima de la decena y fue el mejor cañonero nacional en la pasada. Y, sin embargo, siempre estuvo lejos del Top 10. Ahora, pura confianza y más libertad con Jesús Ramírez en el banquillo, dispara sus promedios. El madrileño lanza mucho (10 tiros por partidos) y, sobre todo, lanza bien: un 70% en tiros de dos, un 36,8% en triples además de un 90,5% en libres. Con 17 puntos por partido, es el cuarto mejor de la ACB y el quinto en valoración (21,3). «Estar con España me ha ayudado», aseguraba en pretemporada.

Busquets salió hace año y medio de la Penya en busca de crecimiento. Lo encontró en Girona, donde, a sus 26 años, su talento despega. Con 15,8 puntos, es, de largo, el máximo anotador del equipo que preside Marc Gasol. Amaneció con 26 en Burgos y no ha bajado de la decena. Y eso que sus porcentajes lucen lejos de la brillantez tanto desde el triple (21,4%) como desde el tiro libre (64,5). Pero su capacidad en las penetraciones...

Pep Busquets, del Girona.

Pep Busquets, del Girona.ACB Photo

Más meritorio todavía es el resurgir de Jaime Fernández. En marzo de 2024, el escolta se rompió los ligamentos de su rodilla. En enero de este año regresó a las canchas, nueve meses de peaje, y su inicio de curso con el La Laguna Tenerife, tras un verano de puesta a punto («he podido entrenar y descansar, he tenido tiempo para mí»), no puede ser más pletórico en el líder de la competición. 14,8 puntos por partido y eso que sólo disputa 18 minutos de media en los que le da tiempo, además, a repartir 4,3 asistencias. Y sin bajar el listón en Europa: en dos partidos de la Champions League, 36 tantos.

Jaime Fernández, con el La Laguna Tenerife.

Jaime Fernández, con el La Laguna Tenerife.ACB Photo

El quinto nombre es el de Francis Alonso y en su caso, celebrando su vuelta a la ACB tras dos temporadas en Primera FEB con el Estudiantes. La apuesta del Rio Breogán de Luis Casimiro por el malagueño tiene respuesta: 14 puntos por duelo con un estupendo 45,5% desde el triple, su especialidad. El escolta, formado en la cantera del Unicaja y después en la NCAA, ya estuvo con la selección en unas Ventanas, a finales de 2020.

Francis Alonso, del Río Breogán

Francis Alonso, del Río BreogánACB Photo

Mención aparte, claro, merece Ricky Rubio. Pero quién se extraña. En poco más de 20 minutos de media, es ya el sexto jugador más valorado de la ACB (20,5), con 13,5 puntos, 6,8 asistencias... Y eso que su entrador, Dani Miret, avisó de que harían falta meses para volver a verle en plenitud. Es incógnita aún si el base estará dispuesto a volver con España.

Seis candidatos a algo que parece una quimera. No ya sólo igualar a Rudy o Navarro. Desde hace seis temporadas no hay dos españoles en el Top 10 de la liga. Entonces, Mirotic (tercero con 20 puntos por partido) y Darío Brizuela (10º con 13,5). Tampoco parece tan extraño con un porcentaje de españoles que ronda apenas el 20% en la competición.

El Real Madrid da la bienvenida a su gigante ucraniano con una paliza al campeón de Europa

El Real Madrid da la bienvenida a su gigante ucraniano con una paliza al campeón de Europa

Apenas unos minutos antes de que comenzara el duelo, el Real Madrid hizo oficial el fichaje de Alex Len. Y en primera fila presenció el gigante ucraniano (2,12 metros) cómo sus nuevos compañeros arrasaban al campeón de Europa para desquitarse de sus sinsabores a domicilio, donde sólo acumulan derrotas en este comienzo de temporada. Un par de buenas noticias para Sergio Scariolo después del mal trago de Múnich del martes. [84-58: Narración y estadísticas]

Mientras busca rumbo y crecimiento, el Madrid no se detiene. La ambición, en la cancha y en los despachos, marca el desperezar de la era del italiano. Si tardó apenas unas semanas en constatar que Bruno Fernando -el refuerzo en la pintura que le llegó a Chus Mateo el pasado febrero, también desde la NBA- no era válido para su forma de entender el juego (ya defiende los colores del Partizan), en sólo unos días ha recibido a un tipo con más de 10 temporadas -una de ellas en los Raptors, con el propio Scariolo como asistente- y 700 duelos en la mejor liga del mundo, un potentísimo y enorme pívot para guardar las espaldas de Tavares. En total, siete refuerzos, una revolución como no se conocía en esa sección.

Alex Len.

Alex Len.RealMadrid.com

El Fenerbahçe de Jasikevicius podría parecer el peor de los rivales para levantar vuelo. Pero el vigente campeón, que el martes también perdió (en Valencia, de 15) no está tampoco para tirar cohetes. Echa de menos a Nigel Hayes-Davis (de los que pocos que ha desandado el camino y ahora juega para los Suns) y a Guduric. Cuando se quisieron dar cuenta, los turcos caían por 16 (22-6), en un fulgurante inicio blanco lleno de triples, al que ni la segunda falta de Campazzo detuvo.

Hubo un tímido intento de renacer, con tres triples seguidos de los de Estambul (dos de Horton Tucker, el enésimo ex NBA en Euroliga), pero pronto apareció Garuba para, a base de intensidad, mandarle un mensaje a todos. Con tapones, palmeos, rebotes y energía no sólo se metió en el bolsillo a toda la tribuna y también avisó de que él quiere ser el recambio de Tavares. En esa frustración, al irreconocible Fenerbahçe le apareció Maledon para rematarle con nueve puntos de carrerilla y dejar una máxima sonrojante al descanso (49-22).

Garuba celebra una acción ante Colson.

Garuba celebra una acción ante Colson.Juanjo MartínEFE

Consciente de que apenas le quedaba nada que rascar, Jasikevicius probó nuevas defensas que, por momentos, despistaron al Madrid. La primera canasta en juego de los blancos tras el paso por vestuarios no llegó hasta pasados los cuatro minutos. Pero era tal la distancia y tan pocas las energías por ambos, que resultó una de las segundas partes más aburridas que se recuerdan.

En el Real Madrid, que llegó a dominar por 32 (62-30), hubo puntos y minutos para todos y sólo la desidia de Hezonja desentonó en una noche demasiado plácida.