Schauffele, el golfista que ama los Juegos por el dolor de su padre: “Lo que le sucedió me permite apreciar lo que tengo”

Actualizado Miércoles, 31 julio 2024 - 22:34

«El golf es diferente al resto de los deportes porque estuvo mucho tiempo fuera de los Juegos. Nuestros padres no vieron a Jack [Nicklaus] o a Arnie Palmer ganar un oro olímpico y nosotros no vimos cómo lo hacía Tiger. Crecimos mirando 'majors', eso era lo único importante. Pero cuando pasen los años estoy seguro que los Juegos ganarán en importancia. Es un torneo especial, que no se puede explicar», proclama el estadounidense Xander Schauffele en el bucólico Golf National de Saint-Quentin-en-Yvelines, a 40 kilómetros de París, y podría decirlo por interés, no en vano él es vigente campeón olímpico, quien triunfó en los último Juegos de Tokio, pero realmente lo dice por amor. Concretamente por amor a su padre.

Su padre, Stefan Schauffele, soñó con ser olímpico, estuvo a punto de conseguirlo y una desgracia se lo negó, pero le inculcó que no hay nada más grande que unos Juegos. Ni un PGA Championship ni un British Open, los dos majors que Schauffele ha ganado este año en una increíble racha.

«Todo lo que le sucedió a mi padre me permite apreciar lo que tengo y lo que puedo hacer en este torneo», asegura el actual número dos del mundo, que este jueves hará su primera vuelta al recorrido (a partir de las 09.00 horas) junto al resto de favoritos, como Jon Rahm. Pero, ¿qué le pasó a su padre? Desde sus bisabuelos, Johann y Richard, los dos futbolistas, uno internacional por Austria y el otro jugador del Stuttgart alemán, su familia siempre había tenido una gran cultura deportiva y su padre, Stefan, continuó el legado. Decatleta destacado en Alemania, tenía la marca necesaria para competir en los Juegos de Seúl 1988 cuando sufrió un accidente.

Mientras iba en coche a un entrenamiento en Stuttgart un conductor borracho le embistió frontalmente y acabó con su carrera. «Fue un golpe muy duro, se quedó completamente ciego del ojo izquierdo y estuvo dos años entrando y saliendo del hospital», explicó a la CNN Schauffele, cuya carrera empezó de alguna manera a raíz de esa tragedia.

Una vida estricta en EEUU

Porque lo ocurrido impulsó a su padre a irse a estudiar a Estados Unidos, a la Universidad de San Diego, donde acabó trabajando como profesor de golf y conoció a otra alumna, Ping-Yi-Chen,yankee de padres japoneses, que cursaba Ingeniería Aeroespacial. Juntos tuvieron a Xander y a su hermano mayor, Nico, y juntos criaron a ambos como deportistas de élite. Mucho ejercicio, cuidado a la dieta y al sueño y mucha, muchísima disciplina. «Cuando venía algún amigo a casa les decían: ¡Las manos sobre la mesa! ¡Siéntate recto!», recuerda Schauffele y asegura que por cosas como esa incluso en el circuito profesional a su padre, Stefan, se le conoce como El Ogro.

Desde sus inicios, Stefan fue precisamente el entrenador de Xander y guio sus pasos: en 2015 se convirtió en profesional, en 2017 se dio a conocer con un quinto puesto en US Open, en 2018 fue segundo en el British... hasta su oro en Tokio y el doblete PGA/British de este año. «No sabría qué escoger, si los Juegos o los majors. Los Juegos me conectan con mi padre», asegura antes del inicio.

Los expertos Krajicek y Ram derrotan a Nadal y Alcaraz y su pareja queda como recuerdo y ejemplo

Actualizado Miércoles, 31 julio 2024 - 20:59

Quedarán los recuerdos, a ellos y a los aficionados, de los tres partidos que jugaron juntos en los Juegos Olímpicos de París y de su complicidad fuera de la pista, pero sobre todo quedará el ejemplo: así se da un relevo. Rafa Nadal, con sus 22 Grand Slam y todo lo demás, vio cómo Carlos Alcaraz empezaba a dominar el tenis, el US Open, Wimbledon, incluso Roland Garros como hacía él, y no dudó ni un segundo: "¿Jugamos juntos?". Mil ejemplos hay en el tenis, ¡en la vida!, de reemplazos traumáticos, por una competitividad mal entendida o simplemente por envidia, y esto fue lo contrario.

Nadal le tendió la mano a Alcaraz y durante unos días, menos de los esperados pero suficientes, ambos aprendieron juntos. Cuánto le servirá en el futuro a Alcaraz en su ascenso del tenis lo visto y oído de Nadal en la Villa, en los entrenamientos, en los encuentros. Perdieron, perdieron ante una pareja de dobles de verdad, dos ex números uno de la especialidad, Rajeev Ram y Austin Krajicek, por 6-2 y 6-4 en cuartos de final del torneo olímpico, pero quizá lo aprendido valga más que un oro, que ya es decir.

Antes de la derrota de los españoles, el ruso Daniil Medvedev perdió contra el canadiense Félix Auger-Aliassime y a su pasó por la zona mixta de Roland Garros dejó una frase para el recuerdo: "Podría jugar también los dobles, pero me molesta que haya tanta gente en la pista". Eso mismo les pasó a Nadal y Alcaraz ante Ram y Krajicek. Con muy pocos entrenamientos juntos y escasísima experiencia en la disciplina del más joven, los estadounidenses se abalanzaron sobre la red y los españoles no supieron cómo empujarlos hacia atrás. En cada juego el esquema era el mismo: Nadal y Alcaraz en el fondo de la pista y Krajicek y Ram delante, esperando para volear, para machacar, para ganar. No servía tirarles fuerte, costaba horrores colarles un sólo globo... no había manera.

Un intento de proeza

Hubo instantes de desesperación, especialmente de un Alcaraz acostumbrado a inventarse decenas de 'winners' en sus partidos de individuales. El reciente campeón de Wimbledon y Roland Garros lo intentaba, lo intentaba y lo intentaba y pocas veces acertaba. Además desde el primer juego Krajicek y Ram fueron a buscarle cuando estaba en la red y eso todavía le puso más nervioso. Los estadounidenses no le tenían miedo, querían que fallara golpes a los que no está acostumbrado y lo hizo.

Sólo hubo unos minutos en los que todo fue posible porque Nadal y Alcaraz son Nadal y Alcaraz. En el segundo set, después de ser avasallados por sus rivales, con 6-2 y 5-4 en el marcador, les robaron tres bolas de break y les pusieron a todo el público de la Philippe Chatrier encima. Ahí el brazo de los expertos doblistas se encogió: sólo en la Copa Davis hubo alguna manera un ambiente tan eléctrico. Pero su veteranía primó y el encuentro se acabó.

Para la historia, un oro que se pierde, pero para el medallero español otro oro que cobra fuerza. La derrota del dobles aligera la semana de Alcaraz que si hubiera seguido adelante en los dos cuadros habría tenido que enfrentar 12 partidos en ocho días. Con molestias en el muslo y el peso de los últimos 'grandes', podría derrotarle el cansancio o incluso una lesión. Ahora, más con la mencionada derrota de Medvedev, el camino está libre. Hasta la final individual no encontrará a un adversario capaz de amenazarle y si puede descansar el único objetivo ya debe ser su triunfo.

España, ante su día grande en los Juegos Olímpicos con siete opciones claras de medalla: ¿Cuáles son y a qué hora?

Actualizado Miércoles, 31 julio 2024 - 20:53

Ya está: es el día. Si quiere alcanzar el tan anunciado objetivo, igualar o superar las 22 medallas de Barcelona 1992, España debe triunfar este jueves en los Juegos de París. Si no lo hace, si no vive como mínimo dos o tres celebraciones, esa aspiración deberá ser rebajada y quedarse, si un caso, en la frontera de las 20 medallas o incluso en las 17 de Tokio 2020. Desde que salga al sol hasta que se ponga, la afición deberá atender a competiciones, más competiciones y más competiciones donde puede haber éxito.

La marcha y sus dos dobles campeones del mundo

Empezando por la marcha. En el Trocadero empezará la competición de atletismo con la especialidad de España, aquellos que caminan 20 kilómetros a toda velocidad. A las 7.30 horas será la competición masculina y a las 9.20, la femenina. La selección cuenta aquí con sus referentes, Álvaro Martín y María Pérez, doble campeones en el último Mundial, pero no sólo están ellos. Entre los hombres, también competirán Diego García Carrera, que fue sexto en los Juegos de Tokio, y el joven Paul McGrath, reciente subcampeón de Europa. Y entre las mujeres, sobresalen Laura García-Caro, sexta en el pasado Mundial, y Cristina Montesinos. La carrera masculina acabará sobre las nueve de la mañana, la femenina, sobre las 11 y entre ambas habrá otro foco de atención.

Niko Shera, una cuenta pendiente

Pese a la hora tempranera, poco después de las 10.00 horas, debutará Niko Shera en el judo, en su nueva categoría, los hombretones de menos de 100 kilos. Como en los Juegos de Tokio, llega con cierta aura de imbatibilidad, pero está vez además llega herido. En aquella cita olímpica japonesa sufrió la decepción de su vida, cayó en cuartos de final y en la repesca y lloró como nunca. Ahora vuelve, con un bronce en el último Mundial, y ganas de resarcirse. Peleará por el bronce sobre las 17.00 horas y por el oro después de las 18.00 horas.

El remo, en busca de la segunda medalla de su historia

Pero no habrá un momento para separarse de la televisión. El remo vive su mejor momento desde hace décadas e intentará hoy a las 11.30 horas conseguir la segunda medalla olímpica de su historia. En el doble scull, Rodrigo Conde y Aleix García buscarán el podio con su plata mundial en 2022 como presentación y la tercera plaza en la clasificación. Los entrenadores hablan de una regata muy igualada con los neerlandeses Melvin Twellaar y Stef Broenink, subcampeones en Tokio, como favoritos al oro. Quedó fuera de la final la pareja francesa, vigentes campeones olímpicos. Serán seis minutos de delirio.

ALI HAIDEREFE

Reyes Pla, el momento de 'El Profeta'

Y sólo una hora después, a las 13.08 horas. El Profeta, Enmanuel Reyes Pla. Como Niko Shera, otro grandullón que busca la redención por lo ocurrido en los Juegos de Tokio 2020. El boxeo reparte dos bronces así que si vence en su combate de cuartos de final ante el belga Victor Schelstraete asegurará la medalla. "A arrancarle la cabeza", desafiaba en conversación con EL MUNDO en pleno despegue del boxeo español. Hasta cuatro aspirantes a la gloria habrá en cuartos de final en los próximos días.

La vela, como siempre la vela

Después el horario ofrece al espectador un respiro para comer y, a las 14.43 horas, otra más que posible fiesta. Lejos de París, en la bahía de Marsella, el 49er masculino disputará su medal race con mucho ya ganado. El dúo formado por Diego Botín y Florian Trittel, medallistas en los últimos tres mundiales, lo tienen todo de cara para aspirar incluso al oro. Botín, con otra pareja, Iago López, fue cuarto en Tokio 2020 después de tener colgado el bronce al cuello durante buena parte de la regata decisiva.

Hugo González con el oro mundial al cuello

Y a última hora, a las 20.37, se lanzará Hugo González a otra final olímpica para redondear el día. En los 100 metros espalda ya fue sexto, pero en los 200 metros espalda, su distancia, en la que es el actual campeón del mundo, aspira a mucho más. De nuevo en los otros carriles tendrá muchas amenazas, pero su capacidad de progresar en plena prueba le otorgan más opciones en la distancia larga. A los 25 años, después de una progresión irregular en su carrera, es su momento: el día D y la hora H.

Alcaraz vence a Safiullin en octavos y continúa su ascenso directo hacia el oro en los Juegos

Actualizado Miércoles, 31 julio 2024 - 16:27

En cada uno de sus partidos surge una pregunta, ¿Quién puede ganar a Carlos Alcaraz ahora?, y no hay respuesta, nunca hay respuesta. Como en el último Roland Garros y el último Wimbledon, Alcaraz viste en estos Juegos de París un traje de imbatibilidad y su horizonte carece de un rival capaz de desnudarlo. Pese a sus 21 años, el español está en su mejor momento, su 'prime', capaz de golpear cómo quiere y cuándo quiere en cada momento e inalterable, ni rastro de sus despistes, mucho menos de bajones.

Ante el ruso no ruso Roman Safiullin ofreció otra exhibición y venció por 6-4 y 6-2 en apenas una hora y media, pero además lo que queda de su torneo olímpico se advierte así.

Este jueves, en cuartos, le espera el estadounidense Tommy Paul, un bombardeo que ya le complicó la vida hace un mes en Wimbledon, aunque ante él finalmente encontró soluciones. Tal y como avanza el torneo olímpico, en semifinales se encontraría a Daniil Medvedev o Casper Ruud, dos rivales a los que ya ha sometido y luego... La única amenaza es el cansancio que se acumula jugando también el dobles e incluso su estado físico, esas molestias en la parte alta del muslo derecho que le incordian. Por eso Alcaraz vuela.

Una victoria a toda velocidad

Si en otras citas, incluso en los últimos Grand Slam que ganó, se permitió más fallos, más dudas, más tiempo en pista, en los Juegos va a toda velocidad. Pese a que la tierra batida no es propicia, su esquema de juego es más agresivo que de costumbre, buscando imponer su servicio y acortar los intercambios. Ante Safiullin su derecha pegó como en los mejores días, arma infalible y avasalló el revés del rival, su debilidad. Sólo concedió una bola de break, aunque el ruso supo transformarla y alargar así el primer set.

Por lo demás, el plan funcionó a Alcaraz, pese al riesgo. Con el partido de cuartos de final de dobles junto a Rafa Nadal y contra Austin Krajicek y Rajeev Ram en sólo tres horas, las prisas también traicionaron en algunos momentos. En algunos puntos el actual número tres del mundo se precipitó al ir a buscar la red -de hecho allí Safiullin ganó más puntos que él, cosa rara- y sumó algún que otro error de más. Nada excesivamente grave, pero sí un aspecto a mejorar ante Paul y en la lucha por las medallas, aunque nadie parece capaz de despojarle de su traje de imbatibilidad. En cada uno de sus partidos surge una pregunta, ¿Quién puede ganar a Alcaraz ahora?, y no hay respuesta, nunca hay respuesta.

Noemí Romero y David Vega, los novios olímpicos que se conocieron en la colchoneta: "Vivir esto juntos es un sueño"

Noemí Romero y David Vega, los novios olímpicos que se conocieron en la colchoneta: “Vivir esto juntos es un sueño”

«Nos conocimos en 2014, en un Mundial, en Miami. Antes nos habíamos visto en algún Campeonato de España, pero en aquel Mundial ya nos hicimos gracia, charlamos, nos reímos, pero cada uno se fue para su casa. Él es de Barcelona y yo, de Albacete. Los años posteriores hablábamos en las competiciones, había feeling, pero empezamos a ser más que amigos en 2018 cuando yo entré en el CAR de Sant Cugat. Nos lo contábamos todo, nos apoyábamos y surgió el amor», dice ella, más habladora, y él remata: «¡Qué bonito te ha quedado!».

Ella es Noemí Romero, primera española clasificada para unos Juegos Olímpicos en gimnasia trampolín. Él es David Vega, primer español clasificado para unos Juegos Olímpicos en gimnasia trampolín. Y ambos forman la pareja oficial del bloque español en la Villa. Comen juntos, duermen juntos, entrenan juntos y este viernes incluso debutarán juntos en el Bercy Arena de París, ella por la mañana (desde las 12.00 horas) y él por la tarde (desde las 18.00 horas). «Vivir todo esto con tu pareja es un sueño, compartir todos los momentos con él es increíble», reconoce Romero. «Será inolvidable y más estando junto a ella. Poca gente puede disfrutar de algo así con su pareja», admite Vega.

Su tierna clasificación olímpica

Su historia, con la ceremonia de inauguración como culmen, los dos besándose bajo la lluvia sobre el río Sena y a los pies de la Torre Eiffel, parece de película y más cuando se descubren episodios. Cámara, acción: 23 de marzo, Copa del Mundo de Cottbus, Romero estaba lesionada y a Vega no le salió el ejercicio como esperaba, pero los rivales de los dos empezaron a fallar, a fallar, a fallar y...

«Terminó la competición y nos encontramos y no sabíamos si nos habíamos clasificado. No sabíamos si abrazarnos, si llorar, si celebrar. Un juez nos dijo que estábamos los dos dentro y nos quedamos en shock, era increíble», recuerda Vega que luego, al igual que su pareja, tuvo que asegurar su plaza para los Juegos Olímpicos de París en un duro selectivo nacional. Aunque la modalidad es olímpica desde los Juegos de Sidney 2000, España nunca había tenido representantes, pero en los últimos años han surgido varios candidatos.

Pregunta. Pero espera... ¿En qué consiste la gimnasia trampolín?

Vega. Es saltar sobre una cama elástica, básicamente. Creo que es fácil de entender por la afición. Hay cuatro parámetros de puntuación y se pueden resumir así: gana el que salta más alto, más centrado, el que hace piruetas más difíciles y el que lo hace más bonito. Hay deportes con jueces que son más difíciles de seguir desde fuera, pero el nuestro es sencillo porque cuando perdemos el control se ve, se ve mucho.

Ella, del kárate, él del fútbol

«Los dos empezamos por pura casualidad. Yo hacía kárate, mi profesor se puso malo, vino una suplente y nos trajo un minitramp, una colchoneta pequeñita. Empecé a probar cosas, volteretas, giros y me enganchó. Les dije a mis padres que me apuntaran a gimnasia de trampolín y a partir de ahí fue ganando nivel», recuerda Noemí Romero, nacida en Madrid, pero criada en Albacete, donde este viernes se seguirá su actuación con pantallas grandes en el Salón de plenos del Ayuntamiento.

«En mi caso todo es culpa de mi primo. Yo hacía fútbol, como tantos niños y niñas en España, pero mi primo hacía gimnasia trampolín y un día fui a verle. No sabía ni qué era, pero cuando llegué allí y vi los saltos que pegaba, de siete u ocho metros, le dije a mi madre que me apuntara. Así es como comencé», rememora David Vega que como su pareja asegura que nunca estuvo tentado de cambiarse a la gimnasia artística pese a que ésta cuenta con más repercusión, más tradición, más recursos.

Ahora llega su momento. El dominio chino de la disciplina es inapelable, pero los dos españoles, una vez ya aquí, compiten sin presión. Su objetivo es el diploma olímpica, es decir, acabar entre los ocho primeros y sólo hay 16 clasificados . «La experiencia está siendo muy bonita y será una ayuda estar juntos, pero ahora queremos hacer un buen papel», finaliza Vega que prepara un ejercicio con 10 saltos de casi 10 metros, seis de ellos triples. Pase lo que pase este viernes, con los dos juntos ya ha ganado el amor.

Un parchís a muerte entre Nadal y Alcaraz, charlas entre sus familiares y la lotería del super tie break: “Me parece innecesario”

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 22:41

Apenas llevan una semana juntos en los Juegos de París, pero alrededor de Carlos Alcaraz y Rafa Nadal hay un ambiente familiar cercanísimo, agradable, feliz. Antes de los partidos, en las instalaciones de Roland Garros, Nadal juguetea con su hijo Rafa mientras Alcaraz lo hace con su hermano pequeño Jaime. Les rodean los padres de uno y del otro, que charlan entre ellos y los entrenadores se entrecruzan; son un equipo. Carlos Moyà, técnico de Nada

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Alcaraz y Nadal vuelan en su primer super tie-break y se clasifican para los cuartos de los Juegos Olímpicos

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 20:00

Alcaraz mira a Nadal: "¡Vamos!". Nadal mira a Alcaraz: "¡Vamos!". Alcaraz mira a su equipo: "¡Vamos!". Nadal mira a su equipo: "¡Vamos!". Los equipos de ambos les miran: "¡Vamos!". Y así una y otra vez, una y otra vez, "¡Vamos!", "¡Vamos!", "¡Vamos!". En su camino en estos Juegos Olímpicos, Carlos Alcaraz y Rafa Nadal pueden encontrarse parejas más habituadas al dobles, duplas de auténticos especialistas, pero es imposible que se topen con dos tan firmes, tan animados, tan lanzados.

Pese a su inexperiencia en el juego de dos, Alcaraz y Nadal son favoritos al oro en estos Juegos Olímpicos de París por esa actitud tan propia que les ha llevado a, cada uno por su lado, reunir 26 títulos de Grand Slam en sus vitrinas. En su próxima ronda, los cuartos de final, se encontrarán con los estadounidenses Austin Krajicek y Rajeev Ram, dos veteranazos que han ganado cinco 'grandes' en dobles -por separado-, pero a ver cómo les hunden. Después de cada error, un aliento y después de cada acierto, un grito. "¡Vamos!", "¡Vamos!", "¡Vamos!" y luego "¡Vamos!", "¡Vamos!", "¡Vamos!".

Luego está el tenis. Si en la primera ronda de estos Juegos, Alcaraz estuvo nervioso, muy nervioso, en la segunda ronda de este lunes contra los neerlandeses Tallon Griekspoor y Wesley Koolhof le encontró al punto a eso de jugar junto a su ídolo, con todo lo que implica. Tranquilo como en sus partidos de individuales y sin ninguna muestra de dolor en el muslo derecho, el más joven de la pareja tomó el control para cerrar la victoria por 6-4, 6-7(2) y 10-2 en el super tie-break en dos hora y 21 minutos.

El control de Nadal y los golpes de Alcaraz

En el día más caluroso de lo que va de año -o de siglo- en París, Alcaraz y Nadal lograron sufrir poco con su saque -tres bolas de break concedidas- y esperar pacientes a su mano para quebrar el servicio de los rivales una vez por periodo y llevarse el triunfo. Como ya demostró en el torneo individual ante Alcaraz, Griekspoor es buen pegador, bueno en el saque, bueno desde el fondo, y Koolhof es un experto en dobles así que el éxito no era sencillo. El encuentro se decidió en dos momentos y en éstos brilló Alcaraz. En el primer set, una derecha cruzadíma le entregó el periodo a la pareja española. Y en el super tiebreak, dos saques y dos remates que lo decidieron todo

Nadal, dispuesto, incluso veloz, recuperado de sus esfuerzos recientes, ponía control y experiencia en la red, pero Alcaraz era el que resolvía en la mayoría de casos. El vencedor de 22 Grand Slam, de hecho, es consciente de esa máxima y de ahí sus acciones: pese a la diferencia de edad, en los intercambios tácticas, el veterano suele escuchar al joven y no al revés. Cuando Nadal tomaba el mando era en los momentos delicados, como cuando Griekspoor y Koolhof forzaron el super tie-break, para impedir que el ánimo de Alcaraz decayera. "No pasa nada, va", y todos arriba. De entrada, en esa muerta súbita, un 5-0, el dominio de la situación, y luego "¡Vamos!", "¡Vamos!", "¡Vamos!" y "¡Vamos!", "¡Vamos!", "¡Vamos!".

La intrahistoria del surfista que levita, la mejor fotografía de los Juegos Olímpicos: “Hice cuatro disparos y uno de ellos fue éste”

Actualizado Martes, 30 julio 2024 - 09:39

El brasileño Gabriel Medina, tres veces campeón del mundo, sale disparado de una ola de cinco metros, aparece al otro lado y completamente en vertical, como si levitara por encima del agua, hace el símbolo de la victoria. Ha ganado: el oro en shortboard es suyo. Pide un 10 porque su ejercicio ha sido sublime y le dan un 9.9, la mejor puntuación de la historia de los Juegos Olímpicos, pero se lleva otro premio.

Desde un barco cercano, Jerome Brouillet, fotógrafo de la agencia AFP, capta el momento. "Pam, pam, pam, pam". Ya está. La mejor foto de estos Juegos de París y seguramente la mejor foto deportiva del año.

"Las condiciones eran perfectas, las olas eran más altas de lo que nadie esperaba. Yo estaba en el barco junto a otros seis fotógrafos y no podía ver a Medina, que estaba dentro de la ola. De repente apareció, hice cuatro disparos y uno de ellos fue este", explica Brouillet que se ríe de quien asume que fue Photoshop o Inteligencia Artificial y resta mérito de su toma: "No fue una fotografía difícil. Sólo había que calcular el momento y el lugar por dónde Medina saldría de la ola. Ha tenido repercusión, pero estoy seguro que mis compañeros fotógrafos, con los que estaba en el barco, no la recordarán la semana que viene".

La viralización y sus motivos

"Me sorprendió la repercusión, en redes sociales he tenido muchas interacciones", añade Brouillet, cuya instantánea apareció casi de inmediato en centenares de medios de comunicación del mundo, entre ellos en la retransmisión en vivo de la ESPN, por lo que tuvo mucho impacto en Estados Unidos.

El gesto tranquilo de Medina, consciente de su victoria tiene fuerza, pero el valor de la fotografía reside en su apariencia engañosa: el surfista parece que está de pie en tierra firme, la tabla también está recta e incluso la cuerda aparece completamente horizontal.

Nadal y la pelea que seguirá hasta que vuelva a ganar: “No puedo pensar cada día en mi retirada”

Actualizado Lunes, 29 julio 2024 - 22:47

Después de una derrota, Rafa Nadal nunca necesitó aliento, un «¡Alegra esa cara!», porque en esos momentos el fuego le arde por dentro y sólo quiere abrasarlo todo, pero un periodista colombiano lo intentó este lunes en la zona mixta de Roland Garros. Con gracia paisa, le reclamó una sonrisa. Y Nadal le miró, elevó su ceja izquierda hasta el cielo, se abrió de brazos y le dejó claro que no estaba para fiestas: «Con una derrota así, ¿Qué te espera

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Alcaraz sufre molestias, deshace un entuerto y supera a Griekspoor en segunda ronda

Actualizado Lunes, 29 julio 2024 - 21:28

Una mano al muslo derecho, mal asunto. Carlos Alcaraz señalaba a la juez de silla que sentía un dolor, una molestia, un algo y en el descanso el fisioterapeuta de los Juegos de París entraba a asistirle. Con la boca tapada le explicó su problema y el sanitario le emplazó a pasar cinco minutos por los vestuarios para recibir tratamiento. Al volver, el español mostraba cierta amargura, pero podía moverse como siempre, correr como siempre, volar como siempre. ¿Qué pasó? Un gesto tonto, una incomodidad, en principio nada grave. "Siempre hay problemas, es el día a día del tenista. Es un dolor que ya vengo arrastrando y que sé cómo llevarlo. Mañana (por este martes) voy a estar a tope para el dobles con Rafa", aseguró críptico.

El problema fue que esa ligera dolencia le amargó una victoria que iba a ser dulce. En la segunda ronda del torneo olímpico superó al neerlandés Tallon Griekspoor por 6-1 y 7-6(3) en una hora y 48 minutos y ese triunfo nunca estuvo en duda, ni mucho menos, pero podía haber sido más sencillo, más rápido, más agradable.

En el primer set, con su adversario encogido y perdido en errores, Alcaraz desplegó la inmensidad de su artillería: hacía lo que quería y cómo quería. En sólo media hora resolvió el periodo, un calentamiento para él, un paseo por el campo. Pero al comenzar el segundo set, Griekspoor decidió que no se iba a marchar a casa con tan malísimas sensaciones. Tenista capaz de llevar a Alexander Zverev al quinto set en el último Roland Garros, soltó el brazo, empezó a encontrar las líneas y puso al español en aprietos. Alcaraz seguía firme con su saque, en los últimos meses su mejor golpe, pero no podía quebrar el servicio de su oponente. Ni de una manera, ni de la otra. Con Griekspoor mucho más atinado, tenía que entregarle la pista y no podía alcanzar la red.

La resolución de Alcaraz

Entonces llegó la molestia. Si a Alcaraz ya le estaba costando hallar la solución, con esa contrariedad más. Durante algunos juegos parecía más preocupado por probar su pierna que por resolver el intercambio. Y así se llegó al tie-break. Como tantas otras veces, ante la posibilidad de un partido demasiado largo e incluso una victoria, el número tres del mundo cambió el chip, se concentró, optó por su versión más agresiva y se llevó el triunfo.

Ahora el camino vuelve a estar despejado. Si sigue sano, con Novak Djokovic y Alexander Zverev como posibles rivales en la final, el horizonte está despejado. En su próximo partido de octavos, el miércoles, se medirá al ruso Roman Safiullin, el 66 del mundo, clasificado por sorpresa, que a sus 26 años sólo ha conseguido dos veces entrar al cuadro final de Roland Garros, y después en cuartos el mejor rival hipotético es el estadounidense Tommy Paul, tenista al que desarmó en el último Wimbledon. Si realmente no sufre ningún percance, el oro sigue siendo el único objetivo posible.