El Valencia agarra la salvación y hace tambalearse al Sevilla

Actualizado Viernes, 11 abril 2025 - 23:16

Casi nadie veía al Valencia en Segunda División, pero Mestalla sí sentía que estaba en peligro y le protegía aun a costa de sufrir y apretar los puños cada partido sin rechistar. Por eso vencer al Sevilla no era solo batir un muro de 2.729 días sin tumbarlos en casa, era respirar, agarrar una salvación que ya se ve a nueve puntos y que permite disfrutar. El Valencia prolonga la sonrisa que le ha provocado la llegada de Corberán y hace tambalearse a los hispalenses, que podrían prescindir de García Pimienta buscado un arreón final que no les complique el año. [Narración y estadísticas: 1-0]

Fue en el añadido de la primera parte cuando, pese a un inoportuno resbalón y desde el suelo, Javi Guerra rebañó el balón para ponerlo ajustado al palo largo de un Nyland que ni imaginaba ese recurso. No rebuscó el VAR una posible falta al inicio de la jugada y se ponía en ventaja el Valencia justo antes de irse al vestuario. Corberán tenía trabajo porque si el equipo había llegado vivo era gracias al perdón del rival.

El Valencia no fue reconocible en la primera media hora porque García Pimienta, necesitado, buscó al forma de hacerle daño enviado a sus hombres a presionar la salida de pelota valencianista. Espesos para encontrar una solución a esa telaraña que empezaban a tejer Isaac Romero, Peque y Lukebakio, fueron perdiendo balones demasiado cerca del área. Probó primero Sambi con un disparo que atajó Mamardashvili y después Sow, que estrelló su latigazo en la espalda de Mosquera.

Empezaba a sentir el Valencia que el duelo se le atragantaba, que el Sevilla dominaba. Lo entendió Foulquier, que trató de estirarse en la orilla derecha por donde Kike Salas martirizó a Rioja, que se encontró un muro cada vez que intentaba irse. Justo cuando pareció que se aclimataban, el Sevilla armó una contra que obligó a Gayà a lanzarse a los pies de Peque para evitar su remate en el punto de penalti. Sánchez Martínez pitó el penalti, pero el VAR revisó que el capitán despejó el balón. Ni ese susto a los 16 minutos espabiló lo suficiente a los jugadores, pero sí a Mestalla que empezó a exigir más, aunque lo que encontró fue otra ocasión de Lukebakio.

Era muy fácil para el Sevilla plantarse en el área. Solo tenía que esperar las pérdidas del Valencia cuando a sus centrales se les apagaba la luz buscando cómo arrancar la jugada. Es el empeño de Corberán, que no ordenó buscar con balones en largo a Sadiq ni para aliviar el sufrimiento. Era García Pimienta quien veía a su equipo ordenado pero con falta de fortuna. La encontró con un gol de córner de Sambi que anuló el colegiado porque la pelota salió el campo. Sobrevivían los valencianistas esperando encontrar su mejor versión.

Aún tuvieron otro susto cuando Lukebakio lanzado a la contra le ganó la carrera a Tárrega y encaró a un dubitativo Mamardashvili que llegó a tiempo de rectificar. Demasiado estaban concediendo los locales, pero el duelo se iba abriendo poquito a poco. Un centro de Diego López lo remató al larguero Badé y el rechazo lo estrelló Gayà en el cuerpo de Nyland.

Aún tuvo el Sevilla la ocasión de ponerse por delante en otra cabalgada de Isaac Romero y Lukebakio que el delantero pifió en el golpeo cuando se quedaba solo ante el guardameta georgiano. Entonces, con el tiempo cumplido, apareció Javi Guerra.

En la segunda mitad, poco cambió. Otra vez el brillante centrocampista de Gilet emergió para enviar un derechazo al larguero en una jugada que comenzó Rioja para un centro a Sadiq que prefirió regalársela de cara a Guerra. Quedaba mucho trabajo por hacer porque en el toma y taca entró el Sevilla. Era pasmosa la facilidad con la que podía armar disparos en la frontal, aunque otra vez a Sambi le amargara Mamardahsvili.

Miró Corberán al banquillo y buscó artillería. La tenía con Hugo Duro y con Rafa Mir, tanto que el madrileño estrelló en el palo el primer balón que tocó, aunque en fuera de juego. Después le privó del gol de Nyland con una gran parada a un testarazo picado. El rechazo lo volvió a salvar el noruego desde el suelo y Diego López no pudo colocarla.

El Valencia crecía, pero el marcador era corto y el Sevilla estaba en partido. García Pimienta, con el futuro en el alambre, echó mano de la energía de Juanlu, Saúl o Ejuke y tuvo Kike Salas la ocasión en un latigazo que tocó en Tárrega y casi sorprende al guardameta valencianista. El duelo era de ida y vuelta, pero ahora los valencianistas no tiemblan, no son vulnerables y tiene como baluarte una grada entregada que festejó como nunca haber dejado de sufrir.

Un Barça voraz e insaciable humilla al Dortmund y pone un pie en semifinales

Actualizado Miércoles, 9 abril 2025 - 23:01

Voraz, letal, vertiginoso, vistoso y casi perfecto. Son muchos los calificativos que pueden definir a este Barça, un equipo que somete con trucos de prestidigitación sin que los rivales puedan advertir por dónde les descompondrán. Porque da igual que sus analistas los hayan destripado, este talento no se puede prever y no perdona ni un solo desliz. [Narración y estadísticas (4-0)]

La varita en este equipo la tiene Pedri, capaz de encontrar huecos donde nadie los ve o desplazamientos milimétricos que convierten los balones en misiles de los que se sirven Lamine Yamal o Raphinha para hacer sangre en los costados. Apenas dos minutos pasaron para que el Dortmund y pequeño muro amarillo se dieran cuenta. El brasileño se escapó por la banda para colocar un centro raso entre la defensa y el portero que Bensebaine evitó que cazara Lewandowski. Había comenzado el asedio y en cuestión de seis minutos, aparecido toda la artillería.

Kobel tuvo que atajar el típico disparo de Lamine con recorte y zurdazo, pero el joven jugador aún lo hizo sufrir cuando, con un regate de cola de vaca, se plantó en la línea de fondo y probó un golpeo con rosca y casi sin ángulo que apunto estuvo de sorprender al meta suizo. La confianza hizo que no optara por buscar el pase atrás a Lewandowski, a quien le llegó su oportunidad con la asistencia de Raphinha para un duro disparo desde el punto de penalti que hizo lucirse de nuevo al guardameta de los alemanes.

Habilitado por el VAR

El equipo de Flick estaba hiriendo al Dortmund por las orillas con suma facilidad mientras los germanos perseguían balones y Guirassy sólo aparecía para caer en la trampa del fuera de juego.

Parecía cuestión de tiempo que el Barça acertara, aunque fuera en una jugada estúpida para los visitantes. Un tirón de pelo de Adeyemi a Koundé provocó un libre directo que Fermín puso muy pasado al segundo palo para que emergiera Íñigo Martínez y, con un cabezazo picado, la dejara a los pies de Cubarsí. Con la puntera la empujó el central pero, camino a la línea de gol, Raphinha la embocó. Revisó el VAR la posición del brasileño y habilitó su posición y un tanto, su duodécimo en Champions, que había celebrado Cubarsí.

Dos jugadas más tuvo el Barça para haber engordado el marcador, ambas con los mismos protagonistas. Falló Lamine cuando buscaba a Raphinha en una contra para encarar a Kobel y el goleador tampoco consiguió enganchar el siguiente pase de le dio la joven estrella.

Raphinha empuja a la red el 1-0 ante Kobel.

Raphinha empuja a la red el 1-0 ante Kobel.AFP

La efervescencia que había mostrado el Barça se fue diluyendo a partir de la media hora, cuando el Dortmund fue encontrando la manera de llegar al área. La primera ocasión la remató al aire un desacertado Guirassy, lo mismo que volvería a hacer al borde del descanso antes de girarse ante Cubarsí y mandar su primer remate con intención al lateral de la red de Szczesny. Habían perdido los azulgranas el control tan absoluto que tuvo desde el inicio de partido, pero los alemanes eran un equipo romo.

Asfixia y zafarrancho

Esperaba Kovak que su equipo despertara en la segunda parte. Buscó más mordiente, y más vigilancias limpias de tarjetas, con Beier sujetando a Raphinha, pero antes de activarse ya estaba de nuevo sometido por la presión asfixiante del Barça. Los volvieron a encerrar en su área y encontraron otro gol. Apareció de nuevo la conexión de Pedri con Lamine para que pusiera un balón al segundo palo, donde lo peinó Raphinha para devolverlo al primero, casi a la escuadra, donde aparecía la cabeza del goleador polaco. El Barça desató de nuevo un zafarrancho que lo convirtió en imparable.

Tuvo dos ocasiones Fermín, la primera la estrelló en el poste y la segunda la salva Ryerson de casualidad cuando iba directa al fondo de la red. En la tercera no le hizo falta disparar, pero hay que darle el mérito. Fue una jugada que identifica el estilo Flick. Un robo de De Jong en la frontal de su área, se apoya en Lamine en el costado derecho para que lance a la carrera a Fermín, esta vez recostado en la banda. Corrió el andaluz con toda la ventaja pero eligió buscar a Lewandowski que aparecía solo por el centro. En un movimiento perfecto de 13 segundos, el polaco lo culminó con un tercer gol. Aún le dio para robar una pelota con la que Raphinha voló y que Lamine, de puntera, convirtió en el cuarto. El Dortmund solo pudo batir a Szczesny en fuera de juego. Nada fue suficiente para impedir que el Barça pusiera sus pies en semifinales.

España destroza a Portugal y reta a Inglaterra en la Nations League

España destroza a Portugal y reta a Inglaterra en la Nations League

De un plumazo se sacudió España cualquier duda endosándole a Portugal una goleada antes de que tuviera conciencia de que había empezado el partido en Balaídos. La selección se va engrasando en cada ventana de esta Nations League para llegar arrolladora y dominante a junio, cuando se jugará con Inglaterra el pase a la fase final con la mente ya puesta en la Eurocopa.

Portugal, que alguna vez pensó que podía sujetar a las campeonas del Mundo, se vio aplastada en media hora de partido, sin ni siquiera pisar el área de Cata Coll. Si hace apenas unos días lograron hacerle partido a España, aunque acabaran derrotadas 2-4, en Vigo les fue imposible porque el equipo de Montse Tomé castigó de manera letal su debilidad defensiva. Con sus mejores jugadoras lesionadas, era imposible pensar que podrían sorprender en un grupo emparejadas España e Inglaterra, las campeonas del Mundo y de Europa.

Lo vieron claro las portuguesas cuando empezaron a recoger balones de su portería. El primero, a los dos minutos, lo mandó Salma Paralluelo, que remató el centro de Mariona tras una pared con una inspirada Claudia Pina que se movió a su antojo por el área.

No tardaron Pina y Mariona en servirle un balón perfecto a Aitana Bonmatí para que electrizara a Balaídos con un zurdazo llovido que buscó la escuadra de la guardameta Patricia Morais. Pero es que repetiría la doble Balón de Oro al rematar una jugada que inició Laila con una escapada por la orilla izquierda hasta línea de fondo para el centro a Claudia Pina. Se giró la delantera del Barça para servirle el gol en bandeja a su compañera, que marcó su gol 30 como internacional. 12 minutos de juego y España ya tenía la victoria en el bolsillo, pero quería más.

Esta vez, la hambrienta era Alexia Putellas. Su papel en el centro del campo junto a Patri Guijarro y Aitana es esencial para España, pero ver puerta es el mejor alimento. Eso debió pensar Mariona cuando la vio desmarcada al borde del área y le mandó un balón para el 4-0. Antes del descanso, del acoso pudo sacar premio también Claudia Pina.

No necesitaba más España para enviar el mensaje a Inglaterra, pero en la segunda parte no alzó el pie del acelerador. Echó mano Tomé del brío de Athenea del Castillo, que buscó un disparo que atajó la portera pero dejó a los pies de Mariona para que marcara el quinto. Volvió a aparecer la jugadora del Chelsea para encontrar a Aitana en el borde del área y que habilitara a Alexia en el punto de penalti. Un control, una ruleta y una pierna armada para marcar el tanto que hacía la media docena a la hora de un partido que a las jugadoras portuguesas se le hacía muy largo. Más aún cuando Esther González, que logró el séptimo gol, pudo hacer el resultado más humillante de no haber estrellado un chut en el palo en el tiempo añadido..

A España le había dado para repartir minutos y esfuerzos, mientras que el único consuelo de las lusas fue una contra hilvanada que Pina Fonseca aprovechó para batir a Cata Coll evitando así que el partido de España fuera perfecto.

La resistencia y la fe de Mamardashvili a Hugo Duro frente a la cruz de los penaltis: "Tenemos menos opciones al título"

La resistencia y la fe de Mamardashvili a Hugo Duro frente a la cruz de los penaltis: “Tenemos menos opciones al título”

Han pasado 17 años desde que Javier Arizmendi, en el minuto 88 de un duelo empatado dos goles, batía a Casillas para que aquel Valencia de Koeman que también coqueteaba con el descenso ganara en el Bernabéu. Aquella victoria ha sido desbancada por una de mayor mérito, porque la diferencia entre los rivales es abismal y porque el testarazo de Hugo Duro en el 94 que batió al debutante Fran González permite al Valencia agarrarse a una salvación en la que ya se cree, empujado por la fe que despertado Corberán. Sólo el Barça (0-4) y el Atlético (1-1) se había llevado puntos del inexpugnable estadio madridista, lo que agranda la proeza.

El Valencia se sacudió mil demonios de un plumazo. Volvía a ganar en el Bernabéu, sumaba su primera victoria lejos de Mestalla por primera vez en un año y lo hacía sin tres de sus mejores futbolistas pero recuperando a otros tres que se antojan esenciales para el arreón final. Corberán no dudó en reconocer que su equipo rozó la perfección desde Mamardashvili, que volvió a ser un portero que da puntos con sus paradas a Mbappé y Valverde y el penalti de Vinicius, a Rafa Mir y Hugo Duro, que volvió a mostrar su olfato en el área por puro tesón.

«Había que tener personalidad y no dejarse intimidar por la atmósfera de este estadio y había que tener concentración, y solo en la jugada que han visto penalti la hemos perdido. Hemos hecho un ejercicio de resistencia y también de saber atacar. Y todo eso al máximo nivel. Ha sido un ejercicio de resistencia y fe. No lo hemos hecho todo perfecto, pero hemos encontrado a Giorgi Mamardashvili, que ha sido uno de los nombres de este partido», explicó el técnico que cogió al equipo con 12 puntos y le ha hecho sumar 22. «Detrás de eso hay mucho trabajo», puntualizó el entrenador revelación, que no abandonó su rictus serio al recordar que todavía queda camino.

Ahora bien, el equipo golpeado con los peores registros goleadores de las grandes ligas, acostumbrado a deshacerse en defensa al más mínimo golpe, se ha convertido en resiliente. «Ante el golpe como el que hemos recibido en la segunda parte [el gol de Vinicius] y en un escenario donde el Real Madrid se ha acostumbrado a remontadas heroicas, tener la fuerza para levantarnos era importantísimo. Porque si no, no se gana», resumió.

No lo vio de la misma manera Carlos Ancelotti, que no restó mérito al "gran trabajo" del Valencia ni evitó reconocer que la Liga se les complica. "Tenemos menos opciones al título. Hemos perdido la oportunidad de pelear con más contundencia", reconoció antes de poner matices a la derrota. "Las hemos tenido merecidas, pero esta no lo ha sido. No ha faltado la actitud. Hemos creado un montón de oportunidades y hemos estado cerca de marcar. Nos ha faltado un poco de efectividad y se podría hacer mejor en la recuperación del balón, a nivel defensivo. En este momento, para que nos hagan gol los equipos rivales no necesitan mucho. Uno ha sido a balón parado y luego hemos arriesgado porque el punto no servía para nada", se lamentó.

Se encontró el Real Madrid con la confianza que ha despertado la personalidad de jugadores del Valencia como Diakhaby, que marcó con un cabezazo impecable el primer gol para cerrar un círculo: hace uno año se hizo añicos la rodilla al caerle encima Tchouanémi en el partido en Mestalla. "Me lesioné contra ellos y ahora marco en el Bernabéu. Quiero disfrutar de eso", decía el central, al que no le hundió ni el gol en propia puerta que el VAR anuló.

¿Quién será el lanzador de penaltis?

Tampoco lo hizo Tárrega, convertido en uno de los cinco centrales más difíciles de driblar de las cinco grandes ligas, en la disputa con Mbappé que Cuadra Fernández vio como penalti. Ahí emergió Mamardashvili por primera vez ante Vinicius, que falló su segundo lanzamiento de la temporada. Lo hizo ante el Atlético en Champions y de nuevo ante el georgiano. Eso provocó pitos en la grada y quizá que Ancelotti designe otro lanzador. "Vamos a ver", se limitó a decir. "Ha sido una temporada complicada para los lanzadores. Falló Bellingham en Valencia, Mbappé contra Liverpool y el Atlético y Vinicius contra el Atlético y también hoy. Pero está muy focalizado en lo que hace. Le puede ir bien o mal, pero lo da todo", justificó el italiano.

Vinicius, en el lanzamiento de penalti que erró.

Vinicius, en el lanzamiento de penalti que erró.chema moyaEFE

Mientras en el Real Madrid surgen las dudas, más aún a la espera del Arsenal, en el Valencia nadie se arruga. Empezando por el portero, que ha tenido fallos garrafales esta temporada que empieza a enmendar. "Todos tenemos días malos, pero tenía que demostrar quién soy como he hecho", advirtió el georgiano en un mensaje quizá para oídos en Anfield. Tuvo arrestos hasta para apostarse 50 euros con Vinicius. "Le pregunté si quería jugarse 50 euros y me dijo que sí. Se lo paré y gané. Me lo tenía que pagar después del partido, pero aún no me lo ha dado. No pasa nada", sonreía el guardameta.

A ese crecimiento se suman el argentino Enzo Barrenechea o André Almeida, con galones en el control del juego, no desentonaron un esforzado Jesús Vázquez y un cumplidor Max Aarons, con apenas titularidades, y emergió Javi Guerra fajado con Modric, Valverde o Brahim. «Hemos venido a crecer, a trabajar y nos hemos llevado los tres puntos cuando aquí no puntúa casi nadie. No hay mejor escenario», recordó el centrocampista. Dijo Ancelotti que el Real Madrid mereció ganar y los números dicen que remató a puerta nueve veces. Dos lo hizo el Valencia, pero fue el equipo que quiso ganar.

Carlos Corberán, el devoto de la Virgen que resucita al Valencia con precisión de cirujano: “Está muy responsabilizado”

Actualizado Viernes, 4 abril 2025 - 23:08

La tarde del 29 de mayo de 2022 se jugaba en Wembley la final de los playoffs de ascenso a la Premier League entre el Nottingham Forest y el modesto Huddersfield Town, que entrenaba un técnico valenciano de 39 años: Carlos Corberán. En la grada se sentaba Miguel Ángel Corona, director deportivo del Valencia, que quería ver con sus propios ojos cómo se comportaba un entrenador del que ya se hablaba mucho en Inglaterra. Por entonces, el Valencia tenía hilvanada la llegada de Gennaro Gattuso y a Corberán se le escapó aquel ascenso con un gol en propia puerta, pero entró en la lista de candidatos al banquillo de Mestalla. Una nómina que siempre debe ser amplia, porque desde la llegada de Peter Lim, el puesto es una trituradora.

No fue hasta mitad del pasado mes de diciembre cuando las puertas del Valencia se le abrieron de par en par. No era fácil tomar las riendas de un Valencia hundido y en una dinámica que le conducía a Segunda. Corberán, que jugó de portero en la cantera y al que su abuelo llevaba a Mestalla, no huyó. Tenía experiencia suficiente y fe, tanta como en la Virgen de los Desamparados, de la que es devoto. 101 días han pasado desde la madrugada del 25 de diciembre, cuando el club anunció su fichaje, con el equipo colista, con sólo 12 puntos. En los siguientes 12 partidos de Liga ha sumado 19, repartidos en cinco victorias -todas en un Mestalla a rebosar- cuatro empates y sólo tres derrotas ante Real Madrid, Atlético y el humillante 7-1 frente al Barça, casi repetido después en Copa (0-5).

Para salvarse, el Valencia necesitaba una segunda vuelta impecable, para remontar los siete puntos que se habían abierto con la salvación. Y lleva camino de ello. Con los resultados del segundo tramo de la competición, el equipo sería cuarto y estaría en puestos Champions, sólo por detrás de Barça, Betis y Madrid.

El 51% de los puntos

El dato más significativo lo aporta su rendimiento frente a los rivales directos. En estas 12 jornadas, ha sumado 15 puntos más que el Valladolid y Las Palmas, 10 más que el Leganés, nueve más que el Alavés y cinco más que el Espanyol.

El valenciano, además, es el técnico que más ha mejorado a su equipo de los que llegaron con el campeonato empezado. Ha sumado el 51% de los puntos, cifra que no alcanzan Diego Martínez, Eduardo Coudet, Diego Cocca ni Álvaro Rubio. Por eso es uno de los técnicos revelación.

Metódico, reflexivo y siempre dispuesto a mejorar, supo hace un año que era el momento de dar el salto a LaLiga. Como hace con los jugadores, detectó sus puntos débiles y los trabajó. Desde la comunicación, porque nunca había dado una rueda de prensa en castellano, a la necesidad de hacer sonar su nombre en España, algo que años en la Championship no le habían garantizado pese a su buen trabajo.

«¿Cuánto cuesta un descenso?»

El pasado verano fue Las Palmas quien tuvo su nombre sobre la mesa y el Valencia lo supo, pero la opción era darle a Rubén Baraja la renovación que se había ganado. El mal arranque de curso lo cambió todo. En noviembre, el club ya pensaba en buscar un relevo o la permanencia sería imposible. Negoció con Quique Sánchez Flores, pero viró hacia Corberán. De hecho, su nombre fue el único que se transmitió a Singapur con una coletilla que nadie sabía si se aceptaría: había que pagar casi tres millones de cláusula para liberarle. «¿Cuánto cuesta un descenso?» fue la respuesta que se recibió, casi retórica, porque se dio luz verde a la operación.

De Corberán convencieron dos frases que escucharon los dirigentes del Valencia en la primera conversación. «Vengo a trabajar con lo que tenga», les dijo. Eso suponía un alivio para un club que nunca sabe si puede acudir o no al mercado. Se movían entonces, pero sin garantías de acceder a cesiones como la de Umar Sadiq.

La segunda frase se ha demostrado aún más cargada de sentido: «La mejora en el campo siempre viene de la mejora individual». Es un mantra que repite y que ha traducido en charlas individuales para potenciar a Javi Guerra, Barrenechea o Diego López, a quien mandó al banquillo una tarde y marcó las cuatro siguientes. «Va tieso y lleva a todo el mundo tieso», aseguran. Para rescatar al Valencia ha actuado con precisión de cirujano y quienes le rodean lo definen como «minucioso» y «exageradamente responsabilizado», tanto que pasó la noche tras las derrota ante el Barça en su despacho en Paterna. Pese a las bajas y los 17 años que lleva el Valencia sin ganar en el Bernabéu, no quiere humillaciones. Para los creyentes como Corberán, las virtudes cardinales son prudencia, justicia, fortaleza y templanza. Él las exhibe todas.

España recupera vida en la Nations League con cuatro zarpazos que le dan la victoria ante la descarada Portugal

España recupera vida en la Nations League con cuatro zarpazos que le dan la victoria ante la descarada Portugal

No fue una victoria ni vistosa ni cómoda, pero sí una goleada indiscutible. Le costó a España domar a una Portugal respondona que quería desnudar más carencias de la campeona de Mundo y lo que hizo fue despertar su voracidad. La selección gana vida en la Nations League justo cuando lo necesitaba y ante un rival al que espera el martes en Vigo y el 2 de julio en Berna en la Eurocopa.

Portugal avisó desde el inicio con los disparos de Diana Silva y Andreia Norton de que su liderato no era casual. Son un equipo camaleónico capaz de adaptarse para neutralizar el juego de sus rivales y España, más pasiva al inicio, lo notó hasta el minuto 25. Se acercó con centros de Claudia Pina y un remate lejano de Patri Guijarro, hasta que encontró el camino.

Se abrieron las diferencias, sobre todo porque la selección penalizó mucho la pasividad de Portugal para atajar segundas jugadas. De un libre directo de Pina cazó Aitana la pelota en un destello y, con una ruleta, encontró en el segundo palo a Patri Guijarro para abrir el marcador.

En menos de dos minutos, las portuguesas armaron una contra por la banda derecha y Catarin Amado batió a Cata Coll, que arriesgó mucho en la salida. España estaba avisada y se puso a carburar. Volvió a volcarse en campo rival y, de otra segunda jugada, nació otro centro de Claudia Pina que cabeceó picado Laia Aleixandre en el segundo palo. Los despistes le estaban costado caros a las lusas una y otra vez. El marcador lo engordó quien lo merecía, Claudia Pina, que falló en el remate de un perfecto centro lateral de Salma Paralluelo pero se revolvió hasta mandar el balón a la red.

En el segundo tiempo, cuando Tomé esperaba que su equipo amasara el duelo bajo la lluvia buscando minimizar riesgos, Portugal apretó el resultado desde el punto de penalti por una controvertida falta de Jana a Marchao que la colegiada rumana vio dentro del área.

Marcó Carole sin que Cata Coll adivinara y tuvieron las españolas que volver a apretar los dientes para consolidar la victoria. Buscó Montse Tomé piernas frescas, incluso sacrificando el talento, anoche estéril, de Aitana para buscar la electricidad de Athenea del Castillo y el olfato de Esther González tras un largo periodo de ausencia. Precisamente fueron ellas dos las que fabricaron el cuarto gol que cerraba el partido y mantenía a España viva en la Nations League y en la pelea con Inglaterra por la clasificación la fase final. Y es que las inglesas endosaron un 5-0 a Bélgica en Bristol para encaramarse al liderato con un punto de ventaja.

Alexia regresa para tirar de una España necesitada en el ensayo de debut en la Eurocopa

Alexia regresa para tirar de una España necesitada en el ensayo de debut en la Eurocopa

Desde el 29 de octubre, Alexia Putellas no ha vuelto a jugar con España. Las lesiones le mantuvieron alejada de la selección en el inicio de la Nations League en febrero. Justo cuando aparecieron unas dudas que, por primera vez desde que se proclamaron campeonas de mundo, obligan al grupo a remar contracorriente. El equipo de Montse Tomé sufrió para remontar y vencer a Bélgica (3-2) y cayó en su primera visita a Wembley contra Inglaterra (1-0). Por eso, los dos duelos consecutivos ante Portugal se antojan vitales para pelear por revalidar el título. España se pondrá a prueba, además, ante el rival con el que echará a andar en la Eurocopa el 2 de julio en Berna.

No tuvo la selección en febrero dos actuaciones brillantes. "Los rivales cada vez compiten mejor", da como explicación la seleccionadora, que sigue sin llamar a Jenni Hermoso y tampoco a Alba Redondo pese a los problemas con el gol que evidenciaron, sobre todo ante Inglaterra. En eso puede ayudar Alexia. Su papel en España no sólo es el de máxima goleadora histórica sin ser delantera, sino que hace que el juego fluya en ataque. De hecho, en su último partido en octubre ante Italia dio una asistencia a Alba Redondo. A estos compromisos llega con sus mejores números en el Barça: 18 goles, 12 en la Liga F que la convierten en Pichichi, y 11 asistencias.

Pide Tomé a sus jugadoras que sean "lo suficientemente serias" como para que no las sorprenda Portugal, que atrapa a sus rivales con variantes tácticas a lo largo del partido. "En el Mundial de Australia y Nueva Zelanda consiguió un buen empate contra Estados Unidos y la mejor palabra que define a Portugal es la competitividad, que se pudo ver contra Inglaterra logrando el empate", advirtió la seleccionadora. En esa tarea de concentración también pesan los galones de la doble Balón de Oro.

Potencial ofensivo

En su aportación a la capacidad ofensiva prefieren no pensar. "No es un tema que se haya hablado ni que preocupe. Es verdad que contra Inglaterra no conseguimos meter un gol, pero es que es una selección muy buena y contra Bélgica metimos tres. Hemos demostrado que tenemos mucho potencial ofensivo, que el gol no depende solo de una jugadora y obviamente queremos hacerlo mejor y meter los máximos goles posibles. Seguimos mejorando y practicando, pero no es un tema que preocupe al grupo", aseguró Mariona.

El equipo está mentalizado en que no pueden dejar pasar un tropiezo más. Necesitan sumar los seis puntos ante Portugal para que el liderato del grupo quede abierto hasta la próxima ventana de junio y quién sabe si el pase a la fase final se lo jugarán en la última jornada el 3 de junio ante Inglaterra. "La clasificación si la miras y solo te fijas en la posición sí es una situación diferente, pero somos un equipo competitivo. Los equipos cada vez compiten mejor y esto hace que tengamos enfrentamientos duros. Ante Inglaterra pudimos empatar o ganar", recordó Tomé.

"Confianza es lo que les transmitimos. Opciones, soluciones y confiar en las capacidades del equipo. Conocemos bien a Portugal, sabemos que es un aliciente para todos los equipos jugar contra nosotras y va a salir muy motivada, advirtió.

Sus jugadoras lo tienen muy claro: "Somos un equipo que bajo presión respondemos y rendimos bien. Por suerte, nos estamos acostumbrando a tener éxito y a ganar y eso implica que las expectativas están altas. Hay que aprender a convivir con ello". La palabras de Mariona son clave porque España está presionada en esta Nations League, pero las expectativas aumentarán el próximo verano en Suiza, donde estarán entre las favoritas para proclamarse campeonas de Europa.

El Valencia se agarra a un gol de Diego López ante el Mallorca para mirar de lejos el descenso

Actualizado Domingo, 30 marzo 2025 - 21:06

Diego López llegó a Mestalla fruto de la necesidad y se ha convertido en la catapulta que ha impulsado al Valencia a salir del descenso. Cuatro goles para abrir el marcador en cuatro partidos consecutivos en los que el equipo de Corberán ha sumado ocho puntos que le permiten mirar desde arriba la parte infernal de la clasificación. El Valencia revive, pese al sufrimiento al que le obligó el Mallorca, y se niega de decir su última palabra. [Narración y estadísticas: 1-0]

La losa de la debilidad como visitante -pronto se cumplirá un año sin ganar fuera de casa- han convertido cada partido en Mestalla en una final, sea quien sea el rival. Da igual que pelee codo con codo por huir de la quema o que tenga la vista puesta en objetivos más esperanzadores, como era el casi del Mallorca. No puede el Valencia permitirse el más mínimo despiste, y eso deparó un partido muy atascado en la primera parte, donde los dos equipos, casi al ralentí, era incapaces de hacerse daño. Sólo en el minuto 22 apareció Javi Guerra para armar un disparo que tocó en Raíllo y se perdió rozando el palo de Greif. De ese córner sacó Sadiq un testarazo que obligó al guardameta eslovaco a atajar el balón casi sobre la línea de gol.

En la segunda parte no fue más vistosa, pero sí obligó a una disputa mayor. Nada más volver al césped, Mamardashvili tuvo que volar para atrapar una volea de Sergi Darder desde la frontal. Después volvió a ser Sadiq quien amenazara la portería mallorquinista.

Una racha histórica

La necesidad y el susto empujó al Valencia a apretar a su rival y de una recuperación de Almeida nació una ventaja que acabaría siendo definitiva. El portugués vio aparecer por su izquierda a Diego López y le sirvió un balón que el asturiano se acomodó para enviar al palo largo de Greif. Cuarto gol en cuatro partidos, todos para abrir el marcador y recordar que, desde 2018, ningún valencianista había tenido una racha igual. El quinto se le escapó en un remate forzado a centro de Foulquier que engatilló a la grada.

Desde ese momento, tocó sufrir. Apareció el Mallorca a la contra demostrando más capacidad de amenaza que efectividad. Assano se dejó el empate al no conectar a bocajarro un centro perfecto de Maffeo. La sensación en la grada, preocupada por la atención a sus aficionado en el minuto 70, era de inquietud. Corberán optó por protegerse sumando a Diakhaby al eje de la zaga, a lo que Jagoba Arrasate respondió deshaciendo ese dibujo para tratar de empatar un duelo que se le iba presentando más cómodo porque el Valencia, desde el gol, no había vuelto a rondar el área.

Más corazón que fútbol

El partido, por momentos, pareció enloquecerse y ahí el Valencia no había sabido manejarse quizá porque no tiene suficientes recursos para hacerlo. Echó mano el entrenador de Rafa Mir, muy despistado, de Fran Pérez y hasta de Jesús Vázquez para mantener al menos la tensión física con más corazón que fútbol. Acabó achicando balones con Mamardashvili cazando los intentos de Darder de colgar balones al área y un remate de Dani Rodríguez.

La pelota quemaba, pero el Valencia superó la prueba de fuego con la única penalización de que Gayà y Rioja, dos jugadores esenciales, no estarán en el Bernabéu. Eso importa menos que los 17 puntos que lleva sumados desde enero para la resurreción.

La fe y el veneno de Lewandowski tumban al Girona y asientan al Barça en el liderato

La fe y el veneno de Lewandowski tumban al Girona y asientan al Barça en el liderato

El perdón no es un atributo divino en el fútbol. Es un signo de debilidad que se paga muy caro. Durante demasiados minutos esta página del catón se le olvidó al Barça, que no tenía intención de indultar al Girona pero se encontró con que le costó hacerle hincar la rodilla en Montjuïc. El estandarte de la fe azulgrana fue Robert Lewandowski. No se permite el polaco esa debilidad y no absuelve a rivales. Por eso, cuando el partido se empinó, salió a la palestra para ajusticiar con dos goles al Girona y destripar el duelo que ya era muy desigual en fútbol. Parecía cuestión de tiempo que lo reflejara el marcador. [Narración y estadísticas (4-1)]

Si el Barça quiere ser campeón de Liga necesita sobreponerse a sus propios desajustes, que exhibió demasiado durante toda la primera parte pese a ponerse por delante en el marcador con un libre directo de Lamine Yamal que rozó la mano de Krejci para que marcara su tercer autogol de la temporada despistando a un Gazzaniga, convertido en héroe durante muchos minutos. Mientras el Girona sólo tuvo la ocasión de Tsygankov, el Barça sumó una tras otra comandados por un Pedri imperial escudado por Eric García y con la amenaza constante de Lamine y de Gavi disfrazado de Raphinha. Necesitaba Flick rotaciones y el engranaje no se resintió.

Fue el gaditano el primero que pisó línea de fondo y buscó a Fermín al remate. Después probó Koundé porque nadie era capaz de arrebatarle la pelota al Barça. Hasta Lamine la recuperaba para dejar solo a Lewandowski ante el guardameta gironí. También se sobrepusieron los azulgranas a una polémica falta que Pulido Santana pitó en el mismísimo borde del área pero el VAR, si bien la vio dentro, la decretó de Fermín a Asprillia. De penalti a la nada. Se encendió de nuevo Lamine con un disparo alto tras otra recuperación, incluso caracoleó entre defensas para soltar un punterazo que salvó, otra vez, Gazzaniga. Tuvo que aparecer también el portero para sacar la mano que desviara el testarazo de Araujo en el primer palo en un córner telegrafiado por Pedri.

Charla productiva

A placer jugaba el Barça, acosando y asfixiando a un Girona desesperado que se agarraba al empate a cero en el marcador hasta el minuto 38, cuando Lamine Yamal volvió a tapar bocas. Desde que le recordaron que no marca, aunque esta vez le ayudara Krejci a cumplir el objetivo.

Pese a que el Barça no se recostó en esa ventaja, sí que el Girona buscó dar un paso al frente tras pasar por el vestuario. La charla de Míchel les llevó a volver tarde al campo, pero pareció productiva durante muchos minutos. Llegaba a Montjuïc con bajas en la medular, donde el Barça consiguió empequeñecerlo, y debía sobreponerse. La vida se la dio Danjuma aprovechando uno de los pocos errores del Barça, que pagó su riesgo. La salida de pelota de Araujo desde la defensa buscando a Lewandowski la leyó Blind para asistir a su goleador, que no fallaría. Ésa es la diferencia en el fútbol. El Girona tuvo dos ocasiones claras en todo el partido y una fue gol.

Apenas le duró unos minutos el aturdimiento al Barça, que resurgió con toda la fuerza y, esta vez, sí, el acierto. Probó Koundé con un centro chut y Éric García con un disparo que se estrelló en la madera, pero la última palabra la tuvo Lewandowski. Si ya despejó las dudas convirtiendo en el gol que deshacía el empate un balón en el que nadie creyó, probó después de nuevo Gazzaniga con otro disparo que atajó. Miro Flick al banquillo y le buscó munición sacando al campo a De Jong y a Ferran. No tardó el neerlandés en ganarle el baile a Arnau para asistir al polaco y que la cruzara al fondo de la red. 25 veces ha celebrado en Liga para ser Pichichi en su duelo con Mbappé y 38 para entrar de lleno en la pelea por la Bota de Oro.

Lamine Yamal, sobre el césped de Montuïc.

Lamine Yamal, sobre el césped de Montuïc.EFE

Si el 9 está en racha, Ferran también. Si uno está entre los máximo goleadores del continente, el otro es el mejor saliendo del banquillo. Y eso es lo que hizo. La goleada la cerró con su cuarto gol en los últimos tres partidos aprovechado un pase de Gerard Martín.

Ya no había dudas de que este Barça puede tener momentos de fragilidad, pero tampoco de que sabe sobreponerse a ellos. No le hunden, le espolean hasta hacer que los rivales paguen los platos rotos por su osadía. El hambre no la pierden jamás. Prueba de ello es que, a pesar de los 139 goles que llevan esta temporada y de tener cerrada la victoria en el tramo más exigente de la temporada, aún buscó Lamine Yamal hacer más daño con un remate de rosca que escupió la escuadra.

La foto de Pedri en el vestuario, la magia del 'parapenaltis' Simón y un goleador para De la Fuente: "Este equipo es insaciable"

La foto de Pedri en el vestuario, la magia del ‘parapenaltis’ Simón y un goleador para De la Fuente: “Este equipo es insaciable”

El olfato de Luis de la Fuente no falló Mestalla. Vivió el partido más difícil de su era como seleccionador porque España tuvo que bregar para golpear al Países Bajos, que se levantaba siempre, pero se encontró con la absoluta madurez de Pedri en el penalti de la tanda que era decisivo, en la capacidad de Unai Simón para intuir y parar lanzamientos y un goleador en Oyarzabal cuando más lo necesitaba. "No concibo el deporte y casi la vida sin sufrir, pero este equipo es insaciable", resumió De la Fuente, que recordó a un "iluminado que dijo que esta competición era menor".

Fue Juanjo González, el flamante segundo entrenador, quien decidió el orden en la tanda y Pedri sabía que, tras el fallo de Malen, le tocaba el decisivo. Una foto en el vestuario lo presagiaba: Morata le daba el balón en el duelo ante Suiza en Tenerife (3-2). Entonces, en casa, falló. En Mestalla, no. "Juanjo nos dijo quien tiraba. Yo hablé con Dani Olmo y le dije que lo iba a tirar abierto y arriba. Es bonito hacer feliz a la afición pero no hubiera sido posible sin Unai, que siempre para uno. Estábamos seguros de que lo haría", confesó el centrocampista.

Se quitó mérito Unai Simón ante los elogios de su compañero. "Ser los segundos en tirar nos hacía depender un poco más de mí para ir con ventaja. El penalti de Simons durante el partido me dio mucha rabia porque se paró y no pude impulsarme bien. El de Van Dijk en la tanda no me le orientado bien y el otro se me ha colado por debajo del brazo", explicó. El de Malen lo tenía muy claro: "Él iba centrado a ese lado, por lo que habíamos visto, y me le lanzado ahí convencido", desveló. Anuló así el error de Lamine Yamal. "Está feliz por la clasificación", desveló el seleccionador.

De la Fuente le dio la titularidad a Unai Simón y también a Oyarzabal, que no estuvo en la tanda pero fue muy protagonista antes. Dejó el seleccionador en el banquillo a Álvaro Morata y no le falló el capitán de la Real Sociedad. De penalti marcó su gol número 14 con España, el noveno con el seleccionador riojano en el banquillo. Ese tanto lo convierte en el máximo goleador de la era De la Fuente, con dos de diferencia sobre Morata y tres sobre Ferran Torres.

Oyarzabal fue titular por segunda vez en esta Nations League. En noviembre, ante Dinamarca en Copenhague inició el partido y también abrió el marcador, aquella vez en el minuto 15, mientras Morata esperó al minuto 69 para saltar al césped. Mestalla festejó ese gol de penalti con el recuerdo del marcado en la final de la Eurocopa ante Inglaterra que convirtió a España en campeona. Aún le quedaba otro en a segunda parte. Salvó su disparo con la cara el meta Verbruggen, pero el rechazo lo empujó con la cabeza para convertirse en el segundo jugador de la Real en marcar un doblete con la selección en partido oficial. Sólo lo había hecho Bakero en 1988.

"Lo más importante es que la era De la Fuente suma ya dos títulos cuando nadie creía en nosotros. Todos aportamos para que el colectivo vaya para arriba", resumió con cierta modestia.

Llenazo en Mestalla por la dana

Con un estadio a reventar, la afición comenzó la fiesta antes de que arrancara el partido alentada por el gol de Iniesta a Países Bajos en el Mundial de Sudáfrica de 2010. Si los neerlandeses recordaron en un tifo la dura derrota que infringieron a España cuatro años después en Brasil, en Valencia se proyectó en los videomarcadores aquel gol que hizo a España campeona del Mundo. Hubo tiempo para eso, para llenar de banderas nacionales la grada, tararear el himno nacional y hasta acordarse del 'Peter, vete ya' en el minuto 19. Mestalla lucía diferente, pero era Mestalla y ni falló. Hasta respaldó con aplausos a Huijsen cuando, desde la esquina alta del Gol Norte, los 2.500 holandeses le silbaban.

Todos disfrutaron porque el partido lo mereció. España quería mandar y golpeaba, pero también recibía. De hecho, mostró vulnerabilidad porque en tres partidos de esta Nations League, ante Suiza y los dos ante Países Bajos, recibió dos o más goles.

Eso fue el fútbol, que importaba y mucho porque la victoria y la clasificación permiten a España luchar por otro título el próximo mes de junio, pero había más en juego en Mestalla. Se llenó un estadio con 48.082 espectadores que recordó a los afectados de la dana. Para recuperar los campos arrasados por la riada irá la recaudación y la RFEF invitó a alcaldes y representantes de todas las poblaciones afectadas y fueron los niños de estas escuelas afectadas los que saltaron al campo con los jugadores. «Jugamos por vosotros», rezaba la una gran lona en el círculo central.

Fue el apoyo de todo el estadio el que empujó a la selección cuando más lo necesitó. Por esto estalló con la parada de Unai Simón a Malen y de manera definitiva cuando Pedri, en el penalti decisivo batió la portería del gol sur de un Mestalla que está de despedida.

Francia y el camino del Mundial

España estará en Alemania para la fase final de esta Nations League y su rival en semifinales será contra Francia, recordando aquella polémica final en Turín en la que la jugada decisiva entre Mbappé y Éric García que provocó un cambio en la norma del fuera de juego.

Pero también aclara el camino que deberá seguir España para estar en el Mundial de 2026. Sus rivales finalmente serán Turquía, Georgia y Bulgaria. Arrancará la selección el 4 de septiembre en Bulgaria y tres días después jugará ante Turquía. El primer partido como local será ante Georgia ya en la ventana de octubre y cerrará la clasificación recibiendo a Turquía en noviembre.