Campazzo y el Real Madrid vuelven a cruzar sus caminos. Así lo ha confirmado el club que preside Florentino Pérez en un comunicado en el que anuncia el regreso del genial base argentino, que cumplirá su segunda etapa en el equipo blanco tras desvincularse del Estrella Roja.
El jugador de 32 años cumplirá su sexta temporada en el Real Madrid tras una aventura de dos años en los Nuggets de la NBA y su paso por el Estrella Roja, al que ha abonado su clausula de 50.000 euros para poder regresar a la disciplina blanca.
“¡Facu, gracias por todo lo que has hecho por el Estrella Roja! ¡Mucha suerte en la continuación de tu carrera!”, se despidió el club belgradense en su web.
Su anterior etapa en Madrid fue una relación exitosa para ambos actores ya que juntos lograron levantar 11 títulos: 2 Copas de Europa, 3 Ligas, 2 Copas del Rey y 4 Supercopas de España.
Además, a nivel individual, Campazzo ha sido elegido 2 veces en el quinteto ideal de la Liga (2018-19 y 2019-20) vistiendo la camiseta del Real Madrid, 1 vez MVP del playoff final de la Liga (2018-2019), 2 veces MVP de la Supercopa (2019 y 2020) y 1 vez MVP de la Copa del Rey (2020).
Ahora, llega al vigente campeón de Europa, con el cartel de ser uno, sino el mejor, base de Europa
La Liga Endesa avanza a base de shocks. Lamenta la orfandad mediática que supone el adiós del Real Madrid, que deja unas semifinales sin clásico. Y celebra las sorpresas, las emociones que han disparado unos cuartos de final delirantes: de los 11 partidos disputados, siete fueron victorias visitantes.
Contra todo pronóstico, La Laguna Tenerife expulsó al Madrid, el mejor equipo de la temporada regular, birlándole las dos batallas del Palacio. Parecido lo que consiguió el Asisa Joventut, dejado helado el Buesa Arena el domingo y eliminando al Kosner Baskonia, el campeón de Copa. El Barça, quinto, robó el factor cancha al UCAM: le ganó los dos duelos en Murcia y perdió el del Palau. Sólo el Valencia Basket impuso la lógica, aunque para la intrahistoria de su eliminatoria contra el Surne Bilbao quedarán los apuros y la polémica del primer encuentro en el Roig Arena.
Con todo eso, con nombres propios para copar titulares, para bien y para mal, de Ricky Rubio a Scariolo, de Marcelinho Huertas a Galbiati, de Xavi Pascual al malogrado David DeJulius, la Liga Endesa inauguró un episodio inédito en su historia, viva la igualdad. Por primera vez avanzaron a semifinales tres equipos que no partían como cabezas de serie: Barça (5º), Joventut (6º) y La Laguna Tenerife (8º).
Ricky Rubio y sus compañeros celebran la victoria en el Buesa Arena.ACB Photo
En la historia de los playoffs, desde 1984, como máximo habían caído dos cabezas de serie en cuartos. La última vez fue en 2023, cuando el Unicaja (5º) eliminó al Lenovo Tenerife (4º) y el Joventut (7º) al Baskonia (2º). Que un octavo se cargara a un primero sólo sucedió en 2008, con Scariolo también como protagonista, aunque esta vez su Unicaja fue el que rompió los pronósticos contra el Madrid de Joan Plaza.
Así, las semifinales que arrancan este martes presentan un Valencia Basket-Joventut y un Barça-Tenerife. Habrá nuevo campeón y con mucha probabilidad, final inédita. También dejan ya casi perfilada la próxima Supercopa, en la que como gran novedad no estará el Real Madrid. Clasificados ya están Joventut como organizador (se celebra en el Olímpic), Valencia por vigente campeón y Baskonia como campeón de Copa. El ganador del Barça-Tenerife completará el torneo.
El Valencia de Pedro Martínez parte como favorito a la que sería su segunda ACB, tras la conquistada en 2017 ante el Real Madrid. Le impulsa su camino, segundo en temporada regular, su debut en la Final Four de la Euroliga, campeón de la Supercopa. Su plantilla (pese a algún lesionado) y, especialmente, su baloncesto. Se las verá con el sorprendente Joventut, un equipo confeccionado en torno a Ricky Rubio y que ha sabido sobreponerse a la baja de Ante Tomic. Al Baskonia le derrotó el domingo en el tercero en el Buesa, con una noche para el recuerdo del base (23 puntos, 28 de valoración): "Hay un motivo por el que Ricky Rubio ha jugado 25 años al máximo nivel, sabe cómo jugar estos partidos. Es la primera vez en la temporada que anota cuatro triples, pero ha llevado el partido fenomenal", se rindió Paolo Galbiati a la exhibición. Cameron Hunt, Jabari Parker, su fortaliza en el Olímpic y su defensa son las bazas verdinegras.
Más abierta parece la serie entre Barça y Tenerife. Los azulgrana, pese a la anunciada marcha de Xavi Pascual, sobrevivieron a la batalla contra el UCAM de Sito Alonso, que perdieron a su líder, DeJulius, lesionado en el Palau. Los azulgrana han llegado al momento de la verdad con toda su plantilla sana y acumulan experiencia y calidad. Y, después de años para olvidar, se saben ante una oportunidad única. Pero el aviso de los de Txus Vidorreta ha sido importante. Sin Shermadini, Fran Guerra ni Giedraitis, mostraron una capacidad brutal para competir a hombros de sus veteranos. Marcelinho, Patty Mills... peligro mortal.
Cuando se buscan asideros sobre los que sostener el presente, abanderados del porvenir de la selección, todos los focos se posan sobre Santi Aldama. No es para menos. En él se concentra el talento, el físico y el pedigrí de los elegidos. De él se aguarda el paso al frente para ser el líder de esta nueva España que transita por terreno ignoto. El canario de los Grizzlies (24 puntos) fue un tormento para Angola, un rival áspero en la Fonteta hasta el final. [89-81: Narración y estadísticas]
La selección cumple sin sobresaltos. Dos victorias en esta primera fase a la espera de la batalla del fin de semana. El ganador del Polonia-Finlandia (ambas derrotadas por Bahamas) de este jueves será su rival en semifinales del Preolímpico. La pujanza de Aldama, los puntos de Willy (22), el timón de Lorenzo Brown (11 asistencias) y los triples en el acto final fueron demasiado para estos 'hijos del angolazo' que maneja el español Pep Clarós. Pero también hubo espacio para los aspectos a mejorar, el acierto, el rebote, la defensa y los errores en el debe de los de Scariolo.
No iba a ser un paseo como el de 24 horas antes contra Líbano. El físico angoleño impide cualquier aspaviento y sin Juancho, al que las pruebas médicas no han detectado lesión pero es duda para los partidos clave del fin de semana por sus molestias en la ingle, la rotación y las posibilidades para Scariolo se reducían aún más. España amaneció seria y dominante, pero pronto el rebote ofensivo empezó a ser una sangría.
Garuba
Esas segundas opciones no sólo daban vida a los africanos, también hacían perder la concentración nacional, cortaban sus mecanismos y desesperaban. El otro problema contra la pintura angoleña fueron las dos faltas exprés de Garuba. Con Aldama ya imparable llegó la máxima (30-21), aunque el final del segundo acto iba a comprobar la irrupción del NBA Bruno Fernando. Willy, con Lorenzo encontrándole compulsivamente, hacía tanto daño en la canasta contraria como concesiones en la propia. Se fue a los 16 puntos al descanso, pero sólo un palmeo sobre la bocina de Pradilla mantuvo la ventaja de la selección (46-43).
España había echado de menos el acierto y no lo iba a encontrar de momento (el de Brizuela fue el único triple de todo el tercer cuarto). No es un equipo de tiradores y sin Abrines, el perímetro puede resultar un lastre. A la vuelta Willy siguió anotando (y Lorenzo asistiendo) con una asombrosa facilidad, esa conexión tan especial que hizo al pívot del Barça MVP del Eurobasket 2022. Tomó el relevo el inspiradísimo Aldama, que dejó un pase precioso por la espalda a Garuba también. Pero todo lo que cosechaba en ataque con sus gigantes, España lo dilapidaba en defensa, falta de agresividad, contundencia y foco. Y así la noche se mantenía viva en la Fonteta, con el peligro que eso acarreaba.
Fue la vuelta de Garuba (iba a durar poco tras otras dos faltas rápidas) y esos puntos de Brizuela los que le dieron un impulso clave justo antes de arrancar el round final. Que prolongó el triple de Rudy para la máxima (71-59), aunque no tiraba la toalla Angola, aprovechando cada error local para desesperación de Scariolo. Pero dos triples más (Pradilla y el propio Rudy) parecieron aclarar el panorama, el acierto a tiempo.
Se guardaba Scariolo todavía a Llull y Lorenzo para el último arreón, para al fin rendir a los rocosos angoleños, infatigables. Que sólo cedieron en la mismísima recta de meta, con la fiereza ahora sí de Garuba, con otro triple de Aldama, mostrando carácter hasta cuando De Sousa -hijo del mítico Jean Jacques Conceiçao, héroe del angolazo del 92 en el que precisamente estaba presente también Aldama padre-, le buscaba las cosquillas. El colmillo de quien está predestinado, del tipo sobre el que reposan las esperanzas, quien este fin de semana en la Fonteta debe llevar a España a donde pertenece, a los Juegos de París.