César Azpilicueta, defensa del Atlético de Madrid, cerró este lunes su etapa en el club rojiblanco tras dos temporadas al mando de Simeone.
“César Azpilicueta afrontará una nueva etapa profesional y no continuará visitando los colores rojiblancos una vez finalizada su vinculación contractual con nuestro club este lunes 30 de junio de 2025”, confirmó este lunes el Atlético de Madrid, del que se va con 54 partidos jugados, 32 de titular.
“Después de dos temporadas, ha llegado el momento de despedirme. Aunque mi etapa en el Atlético ha sido breve, ha estado llena de compromiso, entrega y aprendizaje”, valoró en sus redes sociales.
“Desde el primer día me sentí acogido como uno más. He tenido la suerte de compartir el día a día con un grupo humano increíble, dentro y fuera del campo. Gracias a todos ellos por hacerme sentir parte de esta familia desde el primer momento”, añadió.
Azpilicueta quiso “agradecer a todas las personas que trabajan en el club y a la afición por su apoyo constante”. “He intentado defender este escudo con coraje y corazón en todo momento”, apuntó.
“Aunque me hubiera gustado ayudar en la conquista de títulos, os doy las gracias por haberme permitido vivir esta experiencia. Os deseo lo mejor en lo que viene”, expresó.
El Atlético, igualmente, agradeció a Azpilicueta “su dedicación y esfuerzo durante su estancia en nuestro equipo” y le deseó “mucha suerte en sus próximas etapas profesionales y personales”.
Cuando Peter Mujuzi, el speaker del Emirates, recite esta noche las alineaciones del Arsenal y del Atlético de Madrid, el nombre de Mikel Merino sonará a todo color como una de las estrellas de este equipo británico con trazas hispanas. Pudo ser diferente si en el verano de 2024, el entonces centrocampista de la Real Sociedad hubiera decidido acompañar a su compañero Robin Le Normand en su trasvase al Metropolitano. No fue una cuestión de dinero, ni de tiempos, ni de entrenadores: fue fútbol, simple y llanamente.
Aquella temporada hubo un sabor agridulce en el Metropolitano. Se cayó ante el Dortmund en cuartos de la Champions y ante el Athletic en semifinales de la Copa del Rey. El tercer puesto en liga, una obligación según el máximo mandatario del club, se lo quedó el Girona. Así, se inició un verano movido en los despachos para renovar una plantilla competitiva, pero que se había quedado vieja. El once que los rojiblancos sacaron ante los alemanes fue el más longevo de la historia del club con una media de más de 31 años.
Andrea Berta, entonces director deportivo de la entidad, se fijó en dos objetivos de la Real Sociedad, un equipo que llevaba años estando en Europa y mostrándose muy competitivo en Liga. Le Normand y Merino entraron en la órbita rojiblanca. El primero antes de que terminara la temporada y el segundo a inicios de verano. Hubo un intento, incluso, de traer a los dos en una especie de pack. Había 70 millones para ambos, pero terminó llegando sólo el central hispanofrancés por 34,5.
"Era una oportunidad única"
Y es que, antes de marcharse a Alemania para jugar la Eurocopa, el Arsenal y el FC Barcelona habían mostrado también su interés por el mediocentro txuri-urdin. España iba pasando rondas y a Merino, que ya había rechazado renovar con la Real y le quedaba un año de contrato, se le preguntaba constantemente por su futuro. "Fue un verano muy movido", respondió el jugador navarro a EL MUNDO. El torneo se lo acabaría llevando la selección, con gran protagonismo suyo.
Merino ya tenía una preferencia en su cabeza, aunque valoraba positivamente el interés de clubes tan importantes. El Arsenal, por su estilo de juego, era el elegido, pero los gunners, enredados en la llegada de Riccardo Calafiori, no terminaban de afrontar su operación mientras que el verano seguía avanzando. "Era una oportunidad única, una experiencia fuera de casa en la Premier y volver aquí era una cosa que siempre quise. Además era jugar para uno de los mejores entrenadores del mundo", contó Merino.
Y fue precisamente Mikel Arteta, con una llamada, quien le garantizó su fichaje, tranquilizó al centrocampista y le permitió disfrutar de sus vacaciones con el futuro encarrilado. "Intentamos transmitirle el rol que iba a tener en el proyecto y explicarle lo que queríamos de él. Así que nosotros felices. Igual que le llamé yo le llamarían otros entrenadores", comentó el técnico.
Merino, con la camiseta del Arsenal, en 2024.ARSENAL
El 27 de agosto se hacía oficial su marcha al Arsenal por 33,5 millones de euros más cinco en variables. Desde su entorno, tenían claro el destino del navarro por cómo es él como futbolista. "Nunca dudó, elige a sus equipos por el estilo que se adapta a sus características, pero también quiso quitarse el mal sabor de boca que le quedó en la Premier tras su experiencia en Newcastle, donde no pudo dar todo lo que quería", cuentan desde su entorno.
Mantienen también que nunca tuvo "miedo" en recalar en un conjunto británico con grandes estilistas en el medio campo como Martin Odegaard o Declan Rice, que había llegado el año antes por 120 millones de euros. Y que su verdadero riesgo lo corrió cuando abandonó un Osasuna recién ascendido para ir al Borussia Dortmund en 2016, donde Thomas Tuchel, actual seleccionador británico, apenas le utilizó y cuando lo hizo fue ejerciendo de central. Jugó algo más en la cesión al Newcastle la temporada siguiente bajo las órdenes de Rafa Benítez, pero nunca llegó a ser titular indiscutible y de ahí su mal sabor de boca.
Dualidad en los banquillos
Elegir el Arsenal pues no fue una dicotomía entre entrenadores: Mikel Arteta - Diego Simeone, puesto que el navarro ya había jugado bajo otros técnicos de renombre. Sino que el jugador quería un equipo que fuera más ofensivo que defensivo. Así, pasó de ser un defensa testimonial de amarillo y un mediocentro top de blanquiazul a delantero centro provisional del conjunto británico aprovechando la gran plaga de lesiones que tuvo el Arsenal en ataque el curso pasado. "Eso da una idea de la polivalencia del jugador", explican desde su entorno.
Mientras, el español está feliz en Londres "como buen norteño" dedicado al deporte al 100%. "Vive por y para el fútbol", cuentan quienes le conocen, pese a que esta temporada no está siendo tan indiscutible como la anterior. Tampoco lo es el otro jugador que hizo el camino contrario desde la capital británica. Conor Gallagher aterrizó en el Atlético del Chelsea por 40 millones de euros tras el no de Merino y su rendimiento ha sido irregular desde su llegada al Metropolitano, sin llegar a asentarse nunca en el once inicial de Simeone. Encima, las llegadas de Cardoso, Nico y Almada complican aún más su presencia en el once.
"Competimos contra monstruos", soltó Simeone nada más dirigir al Atleti en un ridículo 1-4 contra Osasuna. Y no le entró la risa ni nada. Hay que reconocer que como actor es bueno. ¿Como entrenador? También, claro. ¿Y como líder para el futuro? Ahí se pone fea la cosa. Fue el mejor, ahora es un empleado sumiso y, bajo su supervisión, el equipo que se hizo gigante desde la rebeldía es un grupo de oficinistas sin más interés en su trabajo que cumpl
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Pese a su final de temporada y a los rumores que le han situado lejos del Metropolitano, Antoine Griezmann, seguirá vistiendo la camiseta del Atlético de Madrid hasta el 30 de junio de 2027, según ha hecho público el club en sus redes sociales.
Así, uno de los buques insignia del club colchonero estará en Estados Unidos vestido de rojiblanco el próximo 15 de junio para enfrentarse al PSG en el primer partido para el Atlético de Madrid en el próximo Mundial de Clubes.
"Atléticos, muy feliz de vestir por muchos años esta maravillosa camiseta y espero daros muchas alegrías. Un abrazo muy fuerte. Os quiero", ha expresado el francés en un vídeo hecho público por el club también en redes sociales en el que salía el futbolista con el cartel anunciando su renovación justo detrás.
El Principito comenzó como titular indiscutible esta temporada en una dupla atacante junto a Julián Álvarez, pero un bajón de rendimiento le terminó por sentar en el banquillo en favor de Alexander Sorloth. El galo, que terminó el curso con 16 tantos y nueve asistencias no marcó desde principios de febrero de este año ante al Mallorca.
Ese bajón comenzó a desatar los rumores que le situaban lejos del Metropolitano la próxima campaña. Fueron especialmente insistentes los que le mandaban a un equipo de la MLS, especialmente por la gran afición del galo por el deporte americano, principalmente la NFL.
Pero la historia y su proyecto familiar le han llevado al francés a aceptar la oferta de renovación del club de un contrato que expiraba en junio de 2026, justo antes de la cita internacional que disputan los rojiblancos. Se habla de que con esta operación, el club aligera su masa salarial ya que mantiene sus 8 millones de euros brutos al francés, pero los reparte en dos cursos.
El francés, máximo goleador histórico del club con 197 tantos a los que suma un total de 86 asistencias, ha sido uno de los emblemas del Atlético desde su llegada de la Real Sociedad en 2014. Griezmann ha vestido de rojiblanco durante nueve temporadas en dos etapas (jugó tres con el FC Barcelona en medio de ambas)
Griezmann fue el primer jugador en anotar en el Metropolitano en un encuentro ante el Málaga en septiembre de 2017. Vistiendo la camiseta del Atlético ha conseguido una Europa League, en la que marcó dos goles en la final ante el Olimpique de Marsella, y dos Supercopas, una de Europa y otra de España.
Además, y aunque no sea el galo de títulos individuales, ha conseguido el Balón de Bronce en dos ocasiones en 2016 y 2018 y elegido como mejor jugador de Francia, con la que ha conquistado un Mundial y una Liga de Naciones, en 2016.